FOCUS PRESS 232

ARTICLES DESTACATS

(1) Article d’Andreu MISSÉ a El País (25-05-21): 80 años del federalismo europeo

(2) Article de Pau SOLANILLA a Agenda Pública (20-05-21): Marruecos y España, la diplomacia de las emociones

(3) Article de Ramón GONZÁLEZ FÉRRIZ a El Confidencial (27-05-21): Cómo puede sobrevivir la UE en un mundo cada vez más anárquico  

(4) Article de José ÁLVAREZ JUNCO a El País (23-05-21): Renovarse o morir

(5) Article de Joaquím COLL a Crónica Global (26-05-21): Indultos, ¿victoria o derrota del independentismo?

(6) Article de Manuel HIDALGO a vozpópuli (24-05-21):  Mil pasos hasta 2050

(7) Article de Rafael JIMÉNEZ ASENSIO, “Calidad de los gobiernos de las Comunidades Autónomas” al blog La mirada institucional (23-05-21)

(8) Article de Mario RÍOS a elDiario.es (25-05-21): Catalunya, panorama después de la investidura

(9) Comentari de Xavier VIDAL-FOLCH a El País (24-05-21): La lealtad itinerante de Jaume Giró

(10) Article de Juan RODRÍGUEZ TERUEL a Agenda Pública (24-05-21): ¿Por qué Aragonès y Sánchez se necesitan? .

(11) Article de Xavier VIVES a La Vanguardia (27-05-21): El test de l’aeroport 

(12) Article d’Albert AIXALÀ al blog “Sobirania i Poder” (20-05-21) : El Parlament i la llengua dels catalans

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UN GIR EN EL GUIÓ SOBRE L’ORIGEN DEL CORONAVIRUS

Article de Macarena VIDAL LIY i Amanda MARS a El País (27-05-21): La teoría del accidente de laboratorio en Wuhan como origen del coronavirus abandona el terreno conspirativo Biden pide a sus servicios de inteligencia un informe concluyente en 90 días. Las informaciones sobre la enfermedad de unos científicos de Wuhan en otoño de 2019 y la conexión del centro con las muertes de una mina en 2012 dan alas a la hipótesis

EL NOU ENFRONTAMENT ENTRE ISRAEL I PALESTINA I LES SEVES DERIVADES INTERNES A L’ESTAT D’ISRAEL

Article de Lluís BASSETS a El País (23-05-21): Gaza como modelo No tiene sentido que la reconstrucción sirva para preparar la siguiente oleada de destrucción en nombre de la venganza … “Se impone un nuevo modelo. En el que se espera de los gobernantes que inviertan bien la ayuda y la solidaridad que reciben. Dennis Ross, veterano negociador de la Casa Blanca en la región, lo ha formulado con precisión: “Hay que situar a Hamás en una posición que la obligue a escoger entre sus cohetes y el bienestar de Gaza”. Vale también para Benjamín Netanyahu, para la enorme ayuda militar en armas y en apoyo estratégico que le proporciona Estados Unidos, y sobre todo para el apoyo diplomático y la solidaridad de quienes reconocen su legítimo derecho a defenderse. Tendrá sentido solo si termina sirviendo para reconocer los derechos civiles y políticos de todos los ciudadanos que viven entre el Jordán y el Mediterráneo, no importa si es a través de un Estado palestino, una confederación binacional o un solo Estado de ciudadanos libres e iguales. Para hacer la paz, no para repetir una y otra vez el estéril e inhumano camino de la guerra. No se puede soplar y sorber a la vez, utilizar los materiales de la reconstrucción para preparar la siguiente oleada de destrucción en nombre de los dogmas y de la venganza. No hay que ir muy lejos, basta mirar alrededor nuestro, para comprobar que el modelo que necesita Gaza tiene validez universal”.

Article de David GROSSMAN a El País (25-05-21): Y a pesar de todo … La verdadera batalla no es entre árabes y judíos, sino entre quienes, en los dos bandos, aspiran a vivir en paz y quienes se alimentan del odio y la violencia … “Pero ahora —ahora que los ánimos se han calmado y el Estado de derecho, por fin, empieza a ocuparse de los criminales— es posible hablar de lo que ha pasado, tratar de comprender lo que ha quedado en evidencia en las dos sociedades y sus causas. Porque de esa lucidez depende nuestro futuro, judíos y árabes. Israel está a punto de emprender una quinta campaña electoral. Los sucesos del mes de mayo y la intensidad del odio desencadenado entre árabes y judíos serán un factor crucial en estas elecciones. Es fácil imaginar que los políticos desviarán el miedo y la desconfianza hacia el racismo y la sed de venganza. Los bajos instintos que acaban de explotar en la realidad israelí servirán de combustible para esta campaña electoral, y para los agitadores será más fácil que nunca llevar a cabo su tarea. Creo que todos sabemos a quién va a beneficiar eso. Todos sabemos también qué realidad tendremos si los extremistas nacionalistas y racistas son los encargados de promulgar las leyes. Por eso, la verdadera batalla no es la que se libra entre árabes y judíos, sino entre quienes —en los dos bandos— aspiran a vivir en paz, con una cooperación digna, y quienes —en los dos bandos— se alimentan del odio y la violencia para formar su mentalidad y su ideología. Ojalá consigamos restablecer y reforzar a las fuerzas más sanas de las sociedades, a quienes nos negamos a ser cómplices de la desesperación. Para que, si vuelve a estallar una ola asesina como esta —y me temo que volverá a ocurrir de aquí a unos años—, podamos hacerle frente con una resistencia meditada y madura, como está ocurriendo ya en estos días, en innumerables reuniones, discusiones e iniciativas magníficas. En mi opinión, tal como estamos demostrando al congregarnos aquí hoy con nuestra determinación, nuestro compromiso (sumud) con la idea de la paz y la igualdad y la cooperación digna entre los dos pueblos y con nuestro “a pesar de todo” —que es una fuente de gran esperanza en estos días oscuros—, se deja entrever la posibilidad de que encontremos el camino que casi hemos perdido, la complicada y exigente vía de vivir aquí juntos, en plena equidad y en paz, todos nosotros, árabes, judíos, seres humanos”.  (Discurso pronunciado el 22 de mayo de 2021 en la plaza Habima de Tel Aviv.)

LA SORTIDA DE LA CRISI PANDÈMICA DE LA UNIÓ EUROPEA … I LA BRÚIXOLA DEL MANIFEST DE  VENTOTENE

Article de Bernardo de MIGUEL a El País (23-05-21): Europa, entre el precipicio y la pértiga. Todo depende de cómo se afronte la pospandemia Preocupa el impacto de la crisis en los jóvenes y el auge del populismo. Pero el futuro también ofrece buenas expectativas: con el ambicioso fondo de recuperación, los Veintisiete se endeudan juntos por primera vez. Un primer paso que invita a la esperanza

Article d’Andreu MISSÉ a El País (25-05-21): 80 años del federalismo europeo  [1] En el aniversario del ‘Manifiesto de Ventotene’ conviene recordar la necesidad de acuerdos para afrontar desafíos como el cambio climático, la defensa, la emigración o los paraísos fiscales … “El Manifiesto de Ventotene cumple 80 años. El documento fundacional del federalismo europeo fue escrito en junio de 1941 por los jóvenes antifascistas Altiero Spinelli y sus íntimos amigos el periodista Ernesto Rossi y el filósofo Eugenio Colorni, detenidos en la isla cárcel de Ventotene por sus actividades contra Mussolini. El texto refleja una clarividente anticipación de la pérdida de peso de los Estados ante la aparición de poderosas corporaciones económicas monopolistas: menciona “la formación de gigantescos complejos industriales, grupos bancarios y sindicatos que presionaban al Gobierno para obtener la política que más apropiadamente respondía a sus intereses”. El Manifiesto abogaba por “la definitiva abolición de las divisiones de Europa en Estados nacionales soberanos”. Propugnaba que “una Europa libre y unida es premisa necesaria para el potenciamiento de la civilización moderna”. Y concretaba que “la revolución europea deberá ser socialista, esto es, deberá proponerse la emancipación de las clases trabajadoras y la obtención para estas de condiciones de vida más humanas”. El texto, escrito en papel de fumar, escondido en un doble fondo de una caja metálica, vio la luz gracias a la labor de otra militante, Ursula Hirschmann, esposa entonces de Colorni, que lo llevó clandestinamente a la península. Una familia prodigiosa para el progreso. Su hermano Albert O. Hirschmann, pionero de la economía del desarrollo, fue candidato al Nobel de economía y su hija Eva se casó con el economista Amartya Sen, que obtuvo este galardón. Spinelli, que tras el asesinato fascista de Colorni se casó con Ursula, tuvo una vida marcada por 16 años de prisiones y cautiverios. Fue un hombre fundamental del proyecto europeo como comisario, eurodiputado e impulsor del Tratado para la Unión Europea, de 1984, que aunque no prosperó fue la semilla del Acta Única Europea y el desarrollo institucional posterior, como recordó el eurodiputado Ernest Urtasun. El desarrollo capitalista no ha hecho más que agudizar el empequeñecimiento de los Estados ante gigantes tecnológicos como Apple, Microsoft o Alphabet (Google). El valor de mercado de Apple, de 1,7 billones de euros, supera economías como Italia (1,6 billones) o España (1,1 billones). Ningún Estado europeo puede afrontar desafíos como el cambio climático, la defensa, la emigración o los paraísos fiscales. La interdependencia es absoluta. La necesidad de una Europa federal como mínimo es más urgente que nunca. El estudio de prospectiva España 2050 no es un documento para sacar titulares precipitados, sino un material científico útil para orientarse en un mundo globalizado. Hay datos ilustrativos. La inversión extranjera en España ha pasado de representar el 2% del PIB en 1980 al 54% en 2019. Los Estados se difuminan y cualquier empresa puede desaparecer por los zarpazos de un fondo de inversión. En este contexto, iniciativas respetables pero anacrónicas como el independentismo de Cataluña, que condicionan a todo el país, evidencian cómo caminamos en dirección contraria para solucionar nuestros problemas. Federalismo es pactar, y esto vale tanto en España como en Europa y fuera de ella”.

CRISI MIGRATÒRIA I DIPLOMÀTICA AMB EL MARROC … 

Article de Pau SOLANILLA a Agenda Pública (20-05-21): Marruecos y España, la diplomacia de las emociones   [2] … “Las relaciones entre España y Marruecos no se sustentan (o no deberían hacerlo) en una acción diplomática tradicional. Nuestro país vecino tiene una singularidad propia que requiere desplegar una inteligencia política, económica y social diferente a la de cualquier otro país. Nuestras relaciones tienen un componente emocional que desborda la acción de los gobiernos de ambos países y en las que los lazos y complicidades de personalidades y grupos son fundamentales para interpretar y gestionar de forma inteligente y eficiente las palabras y los silencios. La crisis actual es fruto de la relajación o debilitamiento de esa tupida red de complicidades, así como de una deficiente comunicación entre ambos gobiernos en la que ambos tienen responsabilidades. Marruecos ha percibido frialdad o falta de respuesta por parte de España a sus postulados en relación con el Sáhara, pero igualmente en otras cuestiones que han pasado desapercibidas en España vinculados a las exportaciones de su sector agroalimentario o al apoyo europeo durante la pandemia de la Covid-19. En España y Europa hemos estado mirándonos a nosotros mismos en un sálvese quien pueda, y los socios comunitarios coordinábamos la respuesta a la crisis sanitaria y contamos con un paquete de ayudas importante. Marruecos se ha tenido que enfrentar solo, y con medios muy limitados, con la percepción de que no es un socio estratégico para la UE.  Es por ello que necesitamos recomponer las relaciones bilaterales repensando las formas de dirigir y gestionar unas relaciones en un mundo fast and furious en el que las emociones son la nueva energía que lo mueve. Un mundo incierto y complejo que exige construir una relación bilateral mucho más resiliente ante los intereses geopolíticos, los conflictos comerciales o las crisis económicas o sanitarias. Y para eso se necesita aumentar la empatía entre los dos países. Esto es, la capacidad de pararse a escuchar e interpretar las señales, los estados emocionales, las palabras y los silencios de una y otra partes para comprender y desplegar con inteligencia estratégica las acciones que nos permitan seguir trabajando juntos.  Empatizar con Marruecos no quiere decir estar de acuerdo con sus postulados, sino intentar comprender sus posiciones y gestionar de forma inteligente los disensos. El conflicto del Sáhara es un buen ejemplo de ello. Marruecos sabe perfectamente que España no puede sumarse a sus posiciones de la noche a la mañana, pero sí podemos colaborar en explorar y avanzar en fórmulas que permitan encarrilar una solución justa a medio plazo, evitando la percepción de falta de empatía”.

Article d’Eduard SOLER i LECHA a El Periódico (20-05-21): Marruecos y Turquía: las siete diferencias El pulso de Rabat utilizando el control de fronteras recuerda a las crisis migratorias turcas, pero Erdogan se dirigía a toda la UE, mientras que el mensaje de enfado marroquí va destinado a España … El factor reputacional sigue siendo importante para Rabat. La diplomacia marroquí se presenta como el vecino del sur más reformista y también el más colaborador

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (23-05-21): Marruecos plantea nuevos desafíos geopolíticos, más allá de Ceuta Rabat, con un peso creciente en África, ofrece bases militares a Estados Unidos … Rabat ha ofrecido Alcazarseguir como alternativa a la base naval de Rota … Estados Unidos ve en Marruecos un posible freno a la influencia de China en África … Marruecos trabaja para que Biden no revise la decisión de Trump sobre el Sáhara … Washington quiere que Marruecos mantenga su buena entente con Israel … Tánger Med se ha convertido en el gran competidor del puerto de Algeciras … España debe estar muy atenta a Marruecos, pero no puede descuidar Argelia … El Sáhara Occidental podría convertirse en un gran productor de energía solar … El Sáhara es también puerta de acceso al Sahel, una de las zonas críticas del mundo

… I UNA REFLEXIÓ SOBRE LES RELACIONS DE LA UNIÓ EUROPEA AMB ELS SEUS VEÏNS

Article de Ramón GONZÁLEZ FÉRRIZ a El Confidencial (27-05-21): Cómo puede sobrevivir la UE en un mundo cada vez más anárquico  [3] Aunque hablen de legalidad y principios morales, los países quieren seguridad y poder. Europa debe actuar de acuerdo con esa idea sin renunciar a sus valores … “Hoy una parte relevante de la maquinaria política e ideológica de la UE vive completamente perpleja: ¿por qué de repente estamos rodeados de adversarios, cuando no de algo peor, si nosotros seguimos siendo esencialmente buenos? En política exterior, la teoría del ‘realismo’ entró en decadencia tras el final de la Guerra Fría. Pero es interesante ahora que quienes exigen —con razón— que todo el mundo respete las reglas del multilateralismo parecen unos ingenuos o unos cínicos. Para la escuela realista, no existe un orden internacional como tal, sino que se trata básicamente de una anarquía. Todos los países intentan garantizar su seguridad en medio del desorden y, si pueden, aumentar su poder. Lo que les mueve no son los principios morales ni el respeto a la legalidad, sino sus propios intereses. No hay que llevarse las manos a la cabeza: esa es exactamente su naturaleza y es absurdo reclamar que se comporten de otro modo. Cuando las naciones más poderosas —Estados Unidos durante la Guerra Fría, hoy se le podrían sumar la UE y China— reclaman el respeto a las reglas que ellas mismas han impuesto, lo único que pretenden, piensa un realista, es fortalecer su posición de superioridad y poder, no extender la justicia. Desde este punto de vista, pues, para un realista europeo el problema no sería tanto que el tirano de un país pequeño como Bielorrusia ordene el aterrizaje de un avión, sino que tenga la osadía de hacerlo con uno europeo y lleno de ciudadanos de la UE. La respuesta de la Unión Europea, pues, no debería servir para imponer una legalidad internacional que siempre es relativa, sino para recordar a los países de su entorno que es ella la entidad poderosa, rica, a la que hay que respetar e incluso temer. Como dice el escritor estadounidense Louis Menand en su último libro, ‘The Free World‘, la doctrina realista a veces produce perplejidad porque, de manera aparentemente contradictoria, “los países suelen justificar lo que ellos hacen y por qué se oponen a lo que hacen otros países en términos legales y morales”. En parte, dice Menand, lo hacen porque creen que, al apelar a grandes principios, ganarán apoyo popular en su país y respeto en el exterior. Pero hay algo peor: “Los países tienden a creerse las historias que se cuentan a sí mismos”. Durante décadas, Estados Unidos asumió con resignación esta posición realista, que siempre chocaba con una pregunta de los que sentían incomodidad por su crudeza: ¿se puede ser realista sin dejar de tener unos valores morales nítidos? Esa es la pregunta que debe hacerse la UE ahora: no si debe ser idealista o realista, sino hasta qué punto su realismo tiene presentes los valores morales. La respuesta debe ser que los tiene, y mucho. Los valores pluralistas, democráticos y de defensa del Estado de derecho de la UE, los rasgos que la han convertido en el mayor espacio liberal del mundo, deberían poder exportarse mínimamente y ser siempre las líneas fuertes de su actuación. Pero si bien el realismo como tal ya no es aplicable como lo fue durante la Guerra Fría, la UE necesita, si no una política, sí un estado mental en el que este predomine. Se trata de una transición difícil. Para ser un actor realista en un mundo anárquico, resulta útil contar con siglos de historia nacional, una forma suave de nacionalismo cultural o un fuerte nacionalismo político, tecnología propia y un ejército. Pero la UE solo tiene algunas de esas cosas. Cosas que no es fácil construir en pocas décadas y en coordinación con Estados miembros que disponen de todas ellas. Esta transición hacia cierto realismo significa asumir que vive rodeada de adversarios que piensan en términos básicamente realistas y que, como decía Menand, se creen las historias que se cuentan a sí mismos sobre la legitimidad de tener un área de influencia (Rusia), la justicia de querer recuperar su vieja grandeza (Turquía) o la lógica de querer ser recompensados por hacer un trabajo sucio para la UE (Marruecos). El avión de Bielorrusia ha sido el último recordatorio y la Unión Europea ha reaccionado mejor que en crisis pasadas. Pero debe ser consciente de que episodios así se van a repetir mientras sus adversarios, o sus reticentes socios, la perciban como una potencia que ama tanto las reglas como norma de funcionamiento interno —y así debe ser— que a veces olvida que sigue viviendo en mitad de la anarquía”.

MOMENT D’INCERTESA PER A LES ESQUERRES ESPANYOLES DESPRÉS DE LES ELECCIONS A MADRID

Article de José ÁLVAREZ JUNCO a El País (23-05-21): Renovarse o morir  [4] La izquierda debería volver a la fórmula política que mejor ha funcionado en la historia: la comprometida con la democracia parlamentaria y el mercado libre complementado con un Estado de bienestar  … En resumen, la izquierda debería partir de la fórmula política que mejor ha funcionado en la historia humana: la socialdemocracia europea anterior a 1980. Que se comprometía con la democracia parlamentaria y el mercado libre como motor del crecimiento económico, aunque complementado con un Estado de Bienestar o colchón protector para los más débiles. Sobre ese tándem dirigió economías boyantes y ganó elecciones durante cuarenta años. Le desprestigió su monopolio del poder, el clientelismo, la burocratización, el exceso de impuestos, la mala gestión de los servicios públicos, los frenos que todo ello suponía para el crecimiento económico. Céntrese, pues, en esos problemas. Proponga un mercado regulado pero no dirigido, políticas fiscales redistributivas, derechos sociales, educación de calidad y accesible a todos, administración pública eficaz y controlada por los ciudadanos, defensa de los derechos de minorías culturales o de género (que no consiste sólo en hablar de “ellos y ellas y elles”; lo que añade a su moralina una pedantería muy alejada de ese pueblo al que dice defender)… Céntrese, sobre todo (la izquierda; o la derecha, qué más da; quien quiera gobernar bien), en problemas políticos, porque es lo propio de la pugna política; y porque es la clave de todo lo demás. Un Estado ineficaz no puede resolver nada. El Estado debe funcionar, gestionar bien, la burocracia debe estar preparada e imbuida de sentido de servicio público. ¿A quién se le ocurriría poner la economía en manos de una burocracia corrupta e incompetente? Antepongamos a cualquier otra exigencia la buena gobernanza y el fortalecimiento del Estado de Derecho. Porque sólo un poder controlado y limitado, pero eficaz, permitirá aumentar a la vez la igualdad y la libertad. En el caso español, a todo esto se añade un problema de la máxima gravedad: la organización territorial del poder. Para el que la izquierda nunca ha sabido ofrecer una solución clara. Cargada de mala conciencia ante un españolismo asociado al franquismo, coquetea con los nacionalistas periféricos. El gobierno actual llegó a serlo con el apoyo de ERC y Bildu. Con lo que regaló la bandera nacional a la derecha. Elabore y defienda de una vez el PSOE una propuesta seria de reorganización territorial del Estado, un federalismo completo, con clara delimitación de competencias y adscripción de recursos, con órganos de coordinación (Senado, para empezar) y de arbitraje (Tribunal Constitucional consensuado) y con un compromiso de lealtad que excluya independentismos e intentos de recentralización. Sólo planteándose estos temas podrán los aspirantes a líderes adecuarse a los tiempos y al lugar en el que viven. Y el electorado dejará de verles como anticuados y arrellanados en el poder”.

Article de Ricardo DUDDA a El País (25-05-21): Horizontes ideológicos del PSOE Es posible que el apoyo de las rentas más bajas al Partido Socialista esté en peligro en los próximos años … “En primer lugar porque, como ha señalado el politólogo Paul Collier, las clases bajas se identifican más con la nación que las clases medias profesionales y las clases altas: el trabajador liberal con estudios superiores construye su identidad en torno a su empleo; el trabajador manual precario, en cambio, no construye una identidad con su trabajo, así que recurre a la bandera. La hipótesis de un castigo al PSOE por su cercanía con el nacionalismo siempre estará ahí mientras el partido dependa de los partidos independentistas. En segundo lugar, el PSOE recoge votos de la clase baja, pero se presenta como izquierda brahmán: una especie de tecnocracia social, un partido más socioliberal que socialdemócrata que habla de resiliencia, digitalización, sostenibilidad. No son los valores de su electorado de clase baja. Por eso necesita combinar esto con guerra cultural ideológica: que viene el fascismo. Pero gritar que viene el lobo acaba perdiendo su efecto. A pesar de lo que señalan algunos en la derecha, la coalición de Gobierno no es socialcomunismo, sino una socialdemocracia liberal ortodoxa (un amigo denomina al PSOE “statu quo + déficit”). Esto en el medio plazo puede hacerle perder el apoyo de la clase trabajadora, especialmente si se aplican algunas de las medidas fiscales regresivas que el Gobierno ha prometido (peajes, impuestos al diésel, impuestos verdes). El planteamiento que se ha hecho de los fondos europeos (redistribución hacia arriba favoreciendo a las grandes empresas) tendrá ganadores y perdedores. Y buena parte de esos perdedores son votantes del PSOE. En tercer lugar, está la hipótesis de la derecha social. Vox todavía no ha conseguido proletarizarse, pero lo intenta y ha tenido éxito en territorios pobres en Murcia y Andalucía. Si Vox se desprende de su ala aristocrática y se aferra a su perfil más falangista (alrededor del sindicato Solidaridad y el eurodiputado Jorge Buxadé), quizá arañe votos a la izquierda en entornos rurales y de clase baja. Y el PP obtiene sus mejores resultados en rentas altas, pero también tiene mucho apoyo en rentas bajas y medias (entre los que ganan 18.000 euros al año, el sueldo más común en España, obtiene un apoyo casi igual que el PSOE) y gran implantación rural. Si la derecha consiguiera convencer al electorado de que el PSOE es el statu quo elitista, un partido de consultores y asesores, alejado de los problemas reales, podría hacerle daño”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (26-05-21): La guerra por heredar la izquierda (y el fantasma rojipardo) “Los movimientos que se están produciendo en distintos partidos apuntan hacia una izquierda distinta, en cuanto a sus actores principales. En ese escenario, se acumulan los clichés … La primera pregunta es qué va a hacer IU una vez que Iglesias no está, ya que si hubiera tensiones, tendría que decantarse entre Belarra y Díaz … La manera de articular fuerzas tan dispares es una incógnita, pero ya ha salido a relucir el término ‘confederación de las izquierdas ibéricas’ … La recomposición nacional de la izquierda a la izquierda del PSOE en un solo espacio sería conveniente. Todos los optantes lo pretenden … Esta fragmentación, típica de momentos de debilidad, solo cuenta con una opción real y efectiva, la reunificación de fuerzas en un espacio único. El nivel de voto apenas da para tantos jugadores, de modo que una recomposición nacional de la izquierda a la izquierda del PSOE en un solo espacio sería conveniente. Todos los optantes lo saben, y todos aspiran a ello. Ahora parece improbable, ya que están divididos entre una izquierda verde, la de Errejón, y una izquierda roja, la de Yolanda Díaz, que parecen difícilmente reconciliables. Pero eso es ahora; no olvidemos que todos los participantes en este juego vienen de donde vienen, y el posibilismo es una cualidad que saben manejar. Podemos, sin ir más lejos, fue en sus inicios el paraguas en que se recogió un montón de fuerzas ideológicamente dispares y dispersas, y quizás en esta ocasión no sea el asalto a los cielos, sino la simple supervivencia lo que obligue a ello. En este sentido, puede que el futuro acabe trayéndonos sorpresas: si los meses previos a las elecciones Yolanda Díaz estuviera fuerte y Más País no terminase de arrancar, es más que probable que parte del aparato de Más Madrid intentase tejer una alianza, aunque fuera a costa de que Errejón perdiera el liderazgo del nuevo espacio. O, si fuera al revés, no sería de extrañar que parte de IU maniobrase para acercarse a la izquierda verde. Los movimientos que vendrán desde la izquierda tienen una clave insoslayable: el rey se ha marchado, los nobles pugnan por el poder, y los aliados de unos y otros, por salir ganando en el nuevo reparto … En estos momentos de tensión, debilidad y fragmentación de la izquierda, de pérdida de peso e influencia social, es llamativo que, de lo que menos se esté hablando, es del corpus ideológico, de qué dirección, de qué opciones, de qué proyectos se van a instigar. Las discusiones son sobre líderes, peleas internas, alianzas y demás. Y es curioso que, en todo este entorno, resurja con fuerza el fantasma rojipardo, al hilo del discurso de Ana Iris Simón. Probablemente porque donde más cómoda se siente buena parte de la izquierda es en la alerta antifascista, y ahora tratan de aplicarla a los suyos. Que las declaraciones de una escritora sean convertidas en el regreso del falangismo y en el peligro real de que la extrema derecha lepenista entre en España por la izquierda, no deja de ser sintomático de los clichés en los que vive buena parte de la izquierda. Y más aún cuando las opciones españolas de ese espectro ideológico son todas o regionalistas o nacionalistas, y no se comprende bien por qué lo que vale para lo menos es criticable para lo más. Mientras luchan contra el fascismo y el nacionalismo, intentarán agarrarse a los puestos que queden. Constatemos el instante: la izquierda es una opción política que va hacia abajo en apoyo electoral, y debe, una vez más, construir las bases de su futuro. Para eso hacen falta visión, perspectiva, comprensión del momento, posicionamientos ideológicos. Justo lo que no se ha hecho hasta ahora, y menos aún en estos 10 últimos años. Mientras tanto, y como de costumbre, imperan los movimientos tácticos. La discusión sobre Ana Iris Simón solo encubre esa pobreza”.

ELS INDULTS ALS CONDEMNATS PEL PROCÉS PASSEN AL CENTRE DEL DEBAT POLÍTIC … I PODEN DETERMINAR EL DESENLLAÇ DE LA LEGISLATURA

Crònica de Fernando GAREA a El Confidencial (25-05-21): El Gobierno sopesa condicionar el indulto de los presos del ‘procés’ a que cumplan la ley El Tribunal Supremo prevé cerrar esta semana sus informes, previsiblemente negativos, y la medida de gracia podría estar supeditada a que no se cometan delitos en los próximos años … “En el caso de los condenados por el ‘procés’ independentista, el Gobierno se plantea indultar respecto a la pena de prisión y mantener las penas de inhabilitación, para evitar que Oriol Junqueras, Jordi Sànchez y el resto de presos independentistas vuelvan a ocupar cargos públicos. Junqueras fue condenado a 13 años de inhabilitación absoluta para cargos públicos y Sànchez, a nueve. La otra característica que pueden tener los indultos es que sean condicionados. Con esta opción, que se encuentra bajo estudio, se intentaría impedir que los líderes independentistas puedan volver a cometer hechos similares. El letrado de las Cortes Jorge Villarino explica en un texto sobre la interpretación de la ley del indulto, publicado en la ‘Revista de las Cortes Generales’, que “es muy frecuente que la concesión del indulto esté condicionada a que no se vuelva a cometer un delito, normalmente doloso, en un determinado plazo de tiempo, o por ejemplo a que el sujeto no abandone el tratamiento que tiene iniciado hasta alcanzar la total rehabilitación”. Parece razonable esta exigencia, que se refiere a que una persona que se está beneficiando de una institución de naturaleza excepcional “no pueda aprovecharse de una de las consecuencias de ese beneficio para la comisión de hechos tipificados con conciencia y voluntad de realización de los mismos” … Otra condición que Moncloa quiere asegurar es la reacción del independentismo. Ya ha hecho llegar a ERC la necesidad de “favorecer” los indultos, evitando que no se valore el gesto del Gobierno o que se reciba con el compromiso de seguir intentando cometer hechos como los juzgados, condenados e indultados. Los independentistas desean una ley de amnistía, pero el Gobierno explica que esa opción no está contemplada en España. La amnistía supondría la eliminación del delito, como si no hubiera existido nunca. De forma paralela, está bloqueada la opción de una reforma legal de los delitos de sedición y de rebelión. Esa reforma del Código Penal fue anunciada para antes de finales de 2020 y luego quedó en vía muerta. Su utilidad práctica sería nula si antes se han aprobado los indultos y no podría estar en vigor antes de 2022”.

Article de Lola GARCÍA a La Vanguardia (26-05-21): La factura de los indultos La medida de gracia será un paso crucial para Sánchez que dependerá de sus efectos en Catalunya … “En la decisión pesan tanto los motivos tácticos –el apoyo de ERC en el Congreso es esencial dado el declive de Ciudadanos– como estratégicos –Sánchez ganó unas generales con apoyo de muchos votantes catalanes a los que ofreció reconciliación tras los sucesos del 2017–. El Supremo está a punto de aportar su informe sobre los indultos y la patata caliente pasará al presidente del Gobierno, que resolverá entre final de junio y julio. Sánchez tendrá que asumir una decisión política sin sustento judicial, ya que el Supremo es contrario a los indultos. Para el tribunal, es inconcebible sentenciar a penas de 9 a 13 años, rechazar los terceros grados y, en menos de cuatro años, conceder la medida de gracia sin que haya habido siquiera un arrepentimiento de los afectados. No se precisa un acto de contrición, pero una declaración de no volver a incurrir en el delito suele facilitar que el tribunal sentenciador sea más favorable. Pero para el independentismo es impensable declarar cegada la vía unilateral en el futuro. El Gobierno espera una campaña en contra del PP, que recurrirá ante el Supremo. Los populares se escudarán en los indultos para negarse a renovar el Poder Judicial, aunque lo cierto es que esa negociación estaba igualmente estancada. Los recursos no volverán a la sala que preside Manuel Marchena, sino a la del contencioso-administrativo. Los populares deberán argumentar bien su legitimidad para presentarlos, ya que en este caso acreditar que se es parte interesada es esencial. Vox lo fue durante el juicio, pero Marchena excluyó a ese partido como parte en la fase de ejecución de la sentencia. El indulto puede basarse en razones de utilidad social, equidad y justicia. Pero más allá de argumentos jurídicos, lo difícil para Sánchez serán las razones políticas. Ya arriesga al defender los indultos antes de las primarias andaluzas del PSOE, en las que se juega mucho. Este puede ser un paso que marque su futuro político. En qué sentido dependerá de lo que ocurra en Catalunya. Si los indultos abren un periodo de estabilidad y entendimiento con el Govern, la factura será menor. Pero el independentismo ya advierte que los indultos no son suficientes y la política catalana no es una balsa de aceite”.

Article de Joaquím COLL a Crónica Global (26-05-21): Indultos, ¿victoria o derrota del independentismo?  [5] “Conceder el indulto sin que lo haya solicitado ninguno de los condenados y en contra del criterio de tribunal sentenciador es algo absolutamente excepcional. Lo que parece descartado es un perdón total, porque quien debería avalarlo es el Supremo, que va a oponerse, de manera que la medida de gracia del Gobierno, a propuesta del ministro de Justicia, va a quedar limitada a la pena de prisión, manteniéndose la condena por inhabilitación, es decir, por el delito de desobediencia. Finalmente, hay otras dos variables a tener en cuenta. Primero, que el indulto no va a ser exactamente el mismo para cada reo, pues cumplen penas diferentes, la mayoría, por ejemplo, no han sido condenados por malversación. Y, segundo, bien podría ser que el indulto estuviera condicionado a no volver a cometer hechos similares en un plazo determinado. Con todos estos elementos encima de la mesa, y cuando muchos de los presos ya han cumplido una cuarta parte del tiempo en la cárcel, un indulto parcial no supone un cambio tan radical en relación a la situación de semilibertad de un tercer grado. El tiempo pasa deprisa, y aunque el Supremo les revocó el año pasado ese beneficio penitenciario con sólidas razones, la semilibertad les va a corresponder de forma inevitable este 2021, sin olvidar que instituciones penitenciarias de la Generalitat va a darles, como viene haciendo desde el primer día, el trato más favorable posible, aunque la pandemia también les ha perjudicado. Pero ahora están en la calle haciendo actividad política cada dos por tres, a la mínima excusa. Por tanto, el indulto parcial no supone un beneficio tan radical para ellos una vez que estén irrevocablemente en tercer grado y, en cambio, contribuye a desarmar el lloriqueo separatista, lo que les ha dado muchos votos. El victimismo es siempre su mejor cemento. Además, el indulto supone la negativa a darles la amnistía que sus partidos y entidades reclaman. El presidente del Gobierno dijo ayer que los indultos se guiarán por el afán de “concordia” y “entendimiento” y no de “revancha”, con ganas de “mirar al futuro”, de “superar las fracturas del pasado”. Sinceramente, es lo mejor. Supone el gesto de generosidad del vencedor y desarbola la crítica al inmovilismo del Estado, porque evidentemente lo que no cabe es negociar ni la amnistía ni la autodeterminación. Es mejor que estén en la calle porque el Gobierno les ha indultado que en la calle igualmente en semilibertad y con un trato de favor de Justicia de la Generalitat. Es equivocado enfocarlo como una victoria del independentismo como hace la derecha, o como el pago de Sánchez por el apoyo de ERC, lo que sin duda también es cierto. Pero para la sociedad catalana el indulto, que será parcial y seguramente condicionado, es para todos una buena noticia. Corresponde al deseo de pasar página o, por lo menos, intentarlo. Habrán estado en la cárcel durante tiempo considerable y, pese a que han recibido un trato muy bueno, la privación de la libertad es una experiencia personal muy dura, tampoco lo despreciamos. Seguirán sin poder ocupar cargos públicos durante unos cuantos años y, moralmente, supone otra derrota para ellos. Y esa España que pintan siempre como represora y malvada les habrá indultado y librado de estar más tiempo en la cárcel. Que no lo hayan pedido nunca es porque también les hace daño el argumento”.

Crònica d’Íñigo SÁENZ DE UGARTE a elDiario.es (25-05-21): Es más inteligente indultar en primavera que en verano cuando nadie mira El Gobierno de Sánchez parece haber tomado ya la decisión de indultar a los presos del procés. Ahora necesita ofrecer un discurso sólido para defender una medida que le acompañará el resto de la legislatura …” Se ha especulado con que el Gobierno preferirá esperar en torno a un mes para que la medida de gracia coincida con el inicio del periodo vacacional con la gente pensando en la playa y la montaña y dejando a la oposición desgañitándose durante el verano. Es difícil ver cómo eso puede beneficiar al Gobierno, más allá de añadir otra página al álbum de la política de los trucos. Un paso como este no quedará amortizado en cuestión de semanas y continuará impactando en el escenario político durante el resto de la legislatura. Es mucho más relevante que el Gobierno tenga un discurso sólido y coherente con el que defender la medida y que parezca que la toma convencido de sus ventajas, no forzado por las circunstancias. Es decir, quizá con algunas de las frases que ha empleado Sánchez, y no con la idea del ministro de Justicia de que hay que observar los indultos con “naturalidad”, como si fueran decretos ley para las ayudas al campo, y que son cosas que entran dentro de las competencias del poder ejecutivo. O la frase de ministra de Hacienda de que el Gobierno tomará una decisión en función del “interés general”. Todo lo que suene a los comentarios que hacen los políticos con el piloto automático puesto sonará vacío y será presa fácil de las críticas de la oposición. El Ministerio de Justicia leerá con atención los argumentos que utilice el Tribunal Supremo para oponerse a la medida. Deberán ser respondidos a la hora de vender la noticia. En cualquier caso, se trata de una decisión política que debe defenderse con razones políticas … Como decisión política, la oposición tiene tanto derecho a criticarla como el Gobierno a adoptarla. Lo que está por ver es hasta dónde llegará. Vox ya ha dicho que estarán “en todas las calles que sean necesarias” para oponerse a los indultos. A la espera de lo que decida Casado, las posibilidades de que el PP opte también por manifestaciones no parecen muy altas, cuando su dirección ha decidido que le conviene mostrar un estilo distinto al de la extrema derecha. El PP insistirá en el argumento de que los indultos no se pueden conceder porque los presos no han dado muestras de arrepentimiento. “No puede haber perdón del delito si quien lo ha cometido no ha pedido perdón”, ha dicho Enrique López, portavoz de Justicia del PP, que fue además vocal del CGPJ y magistrado del Tribunal Constitucional. La ley no dice eso. Conceder un indulto, sobre todo si es parcial, no presupone que la sentencia fuera injusta o el condenado, inocente. En función de cómo se explique, tampoco significa necesariamente una crítica al tribunal. López sostiene que la medida de gracia equivaldría a que “habría un Gobierno contra el Estado de derecho”. En ese caso, el de Sánchez estaría por ejemplo en compañía de los gobiernos de Felipe González y José María Aznar, que concedieron indultos en casos políticamente muy sensibles en relación a delitos muy graves. González indultó en 1988 al general Alfonso Armada, condenado por su participación en el golpe del 23F. Había cumplido casi siete de los treinta años de pena. Se alegaron razones de salud, aunque no falleció hasta 25 años después. El Gobierno de Aznar indultó a José Barrionuevo, Rafael Vera y otros condenados por el secuestro de Segundo Marey, la primera acción terrorista de los GAL. El exministro de Interior fue sentenciado a diez años y al final sólo pasó tres meses en la cárcel”.

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (27-05-21): L’Espanya del 2018 se la juga El destí de la legislatura es decideix ara: si Sánchez recula serà home mort … “Cada indult té el seu context, i el perdó als polítics catalans serà objecte d’enquestes obsessives aquestes properes setmanes. (Avui un 65% dels catalans hi són favorables ). Alta expectació. Després del fiasco de Múrcia, les eleccions a Madrid, el patètic enfonsament de Ciutadans,  la retirada de Pablo Iglesias i la temible emboscada marroquina, hi ha en joc el cap de Pedro Sánchez . El futur de la legislatura es decideix ara. Si Sánchez recula és home mort. Si el PSOE es replega, l’aliança del 2018 pot col·lapsar. Tot Madrid ho sap. La coalició contrària és poderosa: la majoria dels mitjans de comunicació de la capital, l’alta magistratura, el Partit Popular, en fase de recupe­ració, Vox, les escorrialles Ciutadans i l’ala caoba del PSOE, encapçalada per González, que anit es va pronun­ciar contra els indults, en declaracions a la televisió. El pitjor que li podria passar a Sánchez és que aquest assumpte acabés contaminant les eleccions primàries al PSOE andalús, el 13 de juny. Atenció a aquestes primàries. Atenció a Andalusia, on Vox podria acabar forçant el PP a avançar eleccions.

Article de Toni BOLAÑO a Crónica Global (27-05-21): El microclima de Madrid echa a Cataluña de España  “Con estas argumentaciones, con estas mentiras de la derecha, el microclima de Madrid ha dado la independencia a Cataluña porque Cataluña no es España y los catalanes solo somos un espantajo para agitar a los españoles allende del Ebro. El microclima de Madrid lo impregna absolutamente todo y la niebla no les deja ver que el independentismo de 2021 no es el de 2019. No se lo deja ver porque el PP no quiso ni reconocer que, les guste o no, Aragonès es el presidente de Cataluña, elegido democráticamente, cuando no acudieron a su toma de posesión. No les deja ver que Puigdemont no es Aragonès, que la estrategia de ERC no cuadra con la de Junts y menos con la CUP y que la situación ha cambiado. También el independentismo sabe que la confrontación es un callejón sin salida. ERC habla de ampliar la base y en los discursos de Aragonès la palabra “unilateralidad” brilla por su ausencia y ha sido sustituida por “diálogo”. En la almendra de la M-30, en la España de Casado, saben que la confrontación no da una solución para Cataluña. La vivimos en 2017 y ahora estamos como estamos, quieren volver a tropezar con la misma piedra porque no les interesa la solución, les interesa el conflicto. Sánchez ha optado por explorar un camino complejo, aunque siempre se debe aprender de los errores o al menos no volverlos a cometer. El microclima de Madrid se flagela en público cuando Aragonès dice que quiere negociar y que su propuesta es amnistía y autodeterminación, ergo Sánchez acepta la amnistía y la autodeterminación. Todo un vendepatrias. Que el independentismo acepte tomar un camino diferente, negociar, no quiere decir renunciar a sus principios. Tampoco los constitucionalistas lo hacemos. Aragonès no va a sentarse en la Mesa de Diálogo renunciando a su bandera, otra cosa es luego la negociación. Pero, la derecha prefiere humillar al independentismo que, vencido y desarmado, les permita alcanzar los últimos objetivos. Y humillar a los constitucionalistas que, hartos de conflicto, quieren junto a miles de independentistas alcanzar un punto de inflexión en el marco, seguramente, de un Estatut reforzado, de una competencias blindadas, en definitiva, de un nuevo encaje de Cataluña en España. En estas horas, el microclima de Madrid presenta los indultos como una victoria del independentismo, cuando en realidad es la asunción de su fracaso en 2017, y que ahora acepta como una situación de desbloqueo porque para ellos tener presos hace imposible un acercamiento a ninguna otra posición. Los presos tienen atados de pies y manos a los independentistas en una negociación, pero también son la piedra filosofal que frotar para mantener su movilización. El presidente Sánchez habló de mirar al futuro y menos al pasado. Estoy de acuerdo. Los independentistas se equivocaron en 2017. Quisieron imponer su República a la mitad de los catalanes que no comulgaba con esa rueda de molino. Pero también se equivocó el Estado, el Gobierno de España, que prefirió la confrontación a buscar un resquicio para el acuerdo. Han pasado cuatro años y Cataluña está en plena decadencia. No es cosmopolita, casi ni provinciana, vamos a peor. Ciertamente hay que recuperar la economía, pero no se pueden dejar para mañana deberes que hay que solucionar, deberes políticos. Sánchez y Aragonès han hecho movimientos valientes. Saben que les van a segar la hierba y que los acusarán de traidores, porque Casado y Puigdemont se añoran ya con sus acciones se justifican. El microclima de Madrid hace mucho daño a España. El de Waterloo lo hace en Cataluña. Sánchez y Aragonès han iniciado un camino de resultado incierto pero más vale esto que volver a tropezar en la misma piedra. Los indultos son sólo el primer paso, no son el punto y final para encontrar una solución.

Article de Cristina MONGE a El País (27-05-21): Explicar un camino de reencuentro En un contexto de polarización, los indultos a los presos del ‘procés’ son una jugada de riesgo solo apta para quien entiende la responsabilidad del Gobierno por encima del interés del partido … “Por su especificidad política estos indultos no son comparables a los más de diez mil concedidos entre 1996 y 2020, ni tienen mucho que ver con otros aplicados a golpistas, acusados de terrorismo o condenados por corrupción. Más que buscar precedentes que difícilmente pueden servir de comparación, se trata de analizar hasta qué punto pueden servir al objetivo de la convivencia. Tiene razón el presidente del Supremo cuando afirma que en este asunto no hay concordia. La pregunta es si estos indultos pueden ayudar a alcanzar dicha concordia. Es decir, si pueden ayudar a iniciar un camino de reencuentro en la sociedad catalana y de esta con el conjunto de España, o por el contrario, pueden debilitar a quien los conceda y enconar más el conflicto. Un 70% de los catalanes y catalanas se muestra favorable a la medida. Entre los no independentistas, seis de cada diez, también. ¿Y en el resto de España, sería comprendido algo así? El gran reto del Gobierno, si finalmente concede esta medida de gracia, es ser capaz de explicar, al conjunto de la sociedad española, y fundamentalmente fuera de Cataluña, con claridad argumental y toda la pedagogía de que disponga, que está dispuesto a hacer este ejercicio de generosidad e inteligencia política para iniciar un camino de reencuentro, desterrar cualquier asomo de victimismo de los líderes independentistas y dar así un paso trascendental en la solución de uno de los conflictos que más ha agrietado este país en los últimos años. Se trata de desechar de una vez el  [1] “cuanto peor, mejor” del que se han valido durante demasiadas ocasiones líderes independentistas y altos responsables del Gobierno de España. Para ello, tendrá que pactar a muchas bandas ―en el Congreso, en el Govern…―, y sobre todo, sacar el debate a la escena pública con la valentía que requieren las grandes decisiones. Cualquier tentación de orillar el asunto, esperar a que pase pronto sepultado por la próxima noticia de alcance, o hurtar el debate tanto político como social, irá en contra de la disposición a entender la medida por una parte importante de la sociedad española y dejará espacio para los bulos. En un contexto de polarización como en el que se encuentra inmersa España, los indultos a los presos del procés son una jugada de riesgo solo apta para quien entiende la responsabilidad del Gobierno por encima del interés del partido. Ahora bien, no se trata de inmolarse, sino de gestionar con la valentía de quien exhibe rotundos argumentos”.

PROSPECTIVA SOBRE L’ESPANYA DEL FUTUR

Article d’Andrés ORTEGA a elDiario.es (21-05-21): España 2050: el futuro no es lo que era; el pasado, tampoco El ejercicio prospectivo propone medidas que hay que aplicar ya. De hecho, su horizonte es más a 10 que a 30 años. Pensemos en los cambios imprevistos acaecidos en las últimas tres décadas … “El ejercicio en muchos aspectos se sitúa realmente en el horizonte de 2030 con 50 propuestas concretas sensatas y necesarias de políticas a aplicar, pero ya, sin esperar al futuro. En este sentido el Plan de Recuperación, Resiliencia y Transformación ya es un ejercicio prospectivo, porque Europa, sobre cuyos fondos se basa, es una construcción esencialmente prospectiva. Todo lo que está en España 2050, debe estar, pero faltan cosas importantes. Por ejemplo, prospectiva sobre la evolución de la cuestión territorial/constitucional española, y en general sobre la evolución de la democracia, la general y la nuestra. ¿O nos creemos que no va a cambiar? Hay algunos elementos que se proyectan hacia el futuro, pero que ya están en el presente. Por ejemplo, el impacto de la revolución tecnológica en el empleo, que sí se admite. Incluso si la tecnología siempre ha acabado creando más empleo -una conjetura para este nuevo futuro-, los que ya están perdiendo sus empleos con la digitalización y automatización -véase lo que está pasando en la banca española, que no se debe solo a un exceso de sucursales- no están preparados para las nuevas oportunidades. Estamos ya en un problema de transición. El propio informe señala que España está entre los países de la OCDE más necesitados de recualificación de sus trabajadores (y a este respecto, el Plan Nacional de Competencias Digitales va en la buena dirección). Puestos a comparaciones históricas, la revolución industrial en Inglaterra, donde empezó, tardó 70 años en favorecer al conjunto de la población, generando, entretanto, mucho sufrimiento. Esto ya lo hemos tratado en otras ocasiones señalando que está impulsando la desaparición de las clases medias, con consecuencias sobre la democracia (véase el caso de Trump que se apoyó en este factor). España 2050, pese a sus lagunas, es un buen principio. En él han participado gentes muy competentes, aunque quizás, para realmente sacar partido de esta inteligencia colectiva, hace falta trabajar menos en silos y más en visiones transversales (lo que llevaría a consideraciones, por ejemplo, sobre cómo la digitalización puede generar más carbonización si no se siguen las políticas adecuadas, o sobre la influencia de la geopolítica en la economía). Abrir el ejercicio a un diálogo más amplio, como ha propuesto Pedro Sánchez, puede ser muy positivo. Estamos ante un cambio de mundo, y debemos volver a pensar cómo España ha de actuar para resolver sus problemas ante él y salir reforzada y mejorada. Quizás, esto que no se podía hacer en 1990 por falta de think tanks, se pueda ahora hacer también fuera de las estructuras, a menudo distorsionadoras, del Gobierno. Pues en esto, afortunadamente, España también ha cambiado”.

Article de José Moisés MARTÍN a “Negocios” de El País (23-05-21): España 2050: vista larga y paso corto Esperemos que el futuro desarrollo del plan permita ser todavía más audaces en sus propuestas de futuro … “Lógicamente, no se puede pedir a un documento con las miras puestas en los próximos 30 años, que detalle todas y cada una de las recomendaciones. Debe ser cada gobierno, atendiendo a sus preferencias y a su mandato democrático, el que oriente la acción pública hacia uno u otro instrumento, pero brújula que representa España 2050 está perfectamente orientada, y será difícil que nadie que haya pensado en nuestra economía más de dos minutos disienta de esta orientación general. Y esa es, precisamente, su principal debilidad. El plan acierta al plantear los problemas históricos de nuestra economía, pero se echa en falta una respuesta más atrevida a cómo las grandes megatendencias pueden afectarnos en los próximos 30 años. Así, el carácter innovador del plan queda, en sus aspectos económicos, ciertamente limitado. Porque si de algo peca el documento es de no salirse del guion: no hay nada en el mismo que resulte disruptivo o abiertamente impensable. En otras palabras: refleja bien los consensos de la España de 2021, pero quizá hubiera sido deseable tener un espectro intelectual con mayor desviación estándar, sabiendo como sabemos que es en esos límites donde se producen las innovaciones que necesitamos. Esperemos que su futuro desarrollo y concreción permita, desde la independencia y libertad de pensamiento de los excelentes expertos que han contribuido al mismo, ser más todavía audaces en sus propuestas de futuro”.

Article de Javier ANDRÉS i Rafael DOMÉNECH a El País (24-05-21): Una estrategia de bienestar social a largo plazo La estrategia España 2050 propone un amplio y útil conjunto de objetivos y de medidas para alcanzarlos, sobre las que construir los consensos sociales y pactos de estado necesarios …”La España de 2021 es el resultado de los errores y aciertos de los últimos cuarenta años, de la misma manera que nuestra situación en las próximas décadas dependerá de decisiones que se vayan adoptando desde ahora. Tenemos que corregir los desequilibrios del pasado y prepararnos para superar los retos futuros. Los que ya conocemos anticipan un enorme potencial para alterar nuestras sociedades. Más allá de la crisis de la covid, ya estábamos afrontando enormes cambios demográficos y migratorios, la disrupción digital o la transición energética hacia una economía neutra en emisiones. Pero esta tarea necesita tiempo. Reducir a la mitad la brecha de capital humano de la población adulta nos ha llevado medio siglo. Eliminar la que todavía nos queda requerirá un plazo no inferior a una generación. Acabar con la inaceptable diferencia de diez puntos que separa nuestra tasa de paro estructural con la de las economías europeas más avanzadas difícilmente puede hacerse en menos de una década. Facilitar e incentivar que las empresas crezcan, aumenten su productividad y competitividad, o se digitalicen precisa de un esfuerzo continuado durante varias legislaturas. Y lo mismo puede decirse de la lucha contra el cambio climático, la reducción de la desigualdad o la modernización de un estado del bienestar que necesitamos más eficiente y con más recursos. Para todo ello es necesario pensar estratégicamente, lo que exige también resolver los problemas más urgentes con soluciones consistentes con los objetivos de largo plazo. Hay que ser también conscientes de que no se acertará necesariamente a la primera, que las restricciones de economía política requieren aplicar medidas de manera gradual, evaluarlas continuamente, admitir los errores y corregir lo que no funciona. Teniendo en cuenta las tendencias previsibles en un horizonte de varias legislaturas, la estrategia España 2050 propone un amplio y útil conjunto de objetivos (que no predicciones) y de medidas para alcanzarlos, sobre las que construir los consensos sociales y pactos de estado necesarios. Unos objetivos precisos y cuantificados que permiten el seguimiento de los logros alcanzados en cada uno de ellos y que facilitarán valorar la acción del gobierno de turno en cada momento”.

Article de Manuel HIDALGO a vozpópuli (24-05-21):  Mil pasos hasta 2050 [6] Un país donde la productividad agregada no avanza es un país que no puede ofrecer nada mejor a sus ciudadanos … Olvídense de tener más recursos para hospitales. Olvídense de esperar más y mayores salarios. Vayan olvidándose de una buena pensión. Olvídense de un futuro mejor para sus hijos… Lo que no podemos es decir que es un ejercicio inútil o estúpido. Caer en la mofa (lo que define a quien lo hace), decir que no tiene sentido … “España lleva deambulando por la indefinición casi cuatro décadas. Desde la segunda mitad de los ochenta los registros españoles, siempre enmarcados en el primer mundo a pesar de todo, dejan mucho que desear. No les voy a descubrir nada hablándole de la tasa de desempleo, del fracaso escolar, de PISA o de muchas otras cuestiones. No voy a martirizarlos con cifras sobre el peso de la I+D+i en el PIB o sobre tasa de temporalidad en sectores como la salud o la ciencia. Pero si están al tanto de todo esto, sabrán que, entre los países del primer mundo, en muchas cosas no destacamos para bien. Ya son casi cuatro décadas que dan pie a acrecentar el temor sobre lo que será. La productividad, gran indicador macroeconómico -ciertamente imperfecto, pero irrenunciable para poder explicar tantas otras cosas-, nos señala como el fantasma de las navidades futuras que vamos por mal camino. Y es que, si la productividad no crece, olvídense de todo lo demás. Olvídense de tener más recursos para hospitales. Olvídense de esperar más y mayores salarios. Vayan olvidándose de una buena pensión. Olvídense de un futuro mejor para sus hijos… ¿Creen que soy duro? Pues esperen y verán. Hablamos en 30 años si nadie lo remedia. ¿Nunca se han preguntado por qué los salarios reales españoles apenas han crecido en estas últimas décadas? ¿Por qué hemos tenido que hacer tantos sacrificios sin vislumbrar que sean suficientes? ¿No se han preguntado por qué los jóvenes se enfrentan a muchos y más severos problemas que sus padres? Un país donde la productividad agregada no avanza es un país que no puede ofrecer nada mejor a sus ciudadanos. Así pues, lo mejor que podemos hacer para las generaciones futuras es pensar qué queremos ser en 30 años. Ojalá lo hubiera hecho González en el 93 o Aznar en el 96, Zapatero en 2004 o Rajoy en 2012. Así, posiblemente, nuestra preocupación por el futuro de nuestros hijos e hijas sería menor. Pero no lo hicieron y ya no podemos remediarlo. Sin embargo, nada impide que enmendemos en este preciso momento aquel error. No nos confundamos. Un ejercicio de prospectiva no implica adivinar el futuro. Ni siquiera diseñarlo. Hacer prospectiva supone diseñar mecanismos que, sea el futuro como sea, nos permita estar en el lado bueno del camino. Y esto es lo que realmente significa hacer prospectiva. Definir estados posibles de la “naturaleza” y diseñar mecanismos que nos permitan superarlos, adaptarnos de forma exitosa a los cambios, sean cuales sean, conocidos o desconocidos. La prospectiva es un ejercicio dinámico, vivo, que se nutre en su larguísimo plazo por segmentos a medio y corto plazo con planes estratégicos que se ajustarán a cada momento y necesidad. La prospectiva es poner las luces largas y señalar el camino que queremos seguir. Buena parte de lo que leo y oigo de crítica demuestra, pues, que quien la hace no ha entendido o no ha querido entender de qué va esto. a prospectiva a es un ejercicio con amplia práctica. Como siempre, nosotros no somos los ocurrentes y originales, más bien al contrario. Somos quienes llegan tarde a la historia. Hacen prospectiva Francia (2040), Estados Unidos en 2012 (2030), Unión Europea (informe de megatendencias para 2030 así como una web con todo lo necesario para el análisis), la FAO (2050),  Reino Unido (llevan seis ediciones y con visiones para varias décadas), Alemania (en 2016), OTAN en 2013 y para 2030, Chile (2040), además de Rusia, China, Banco Mundial, OCDE. Japón hizo una en 1960. Los supuestos milagros asiáticos no son tales, son resultado de la prospectiva. The Economist publica informes sobre tendencias para 2050. Etc. La prospectiva es un ejercicio de pararse, pensar y plantear. Y esto es lo que se ha hecho. Obviamente podemos discutir la pertinencia de los modos, la dependencia de la oficina a presidencia, y que no estemos de acuerdo en todas las propuestas o discusiones. Faltaría más. Pero lo que no podemos es decir que es un ejercicio inútil o estúpido. Caer en la mofa (lo que define a quien lo hace), decir que no tiene sentido. Y no podemos hacerlo porque es caer de nuevo en la trampa en la que siempre hemos caído en España: dejar al país abandonado a la deriva, sin pensar en su futuro y sin ambiciones. Un libro blanco: Toca cambiar lo que somos. Estamos en la encrucijada y tenemos, por primera vez en mucho tiempo, herramientas y apoyo para ello. Tenemos conocimiento. Hagámoslo. ¿Que no es fruto de un consenso? De acuerdo, debatamos. Convirtamos este documento en un libro blanco. ¿Tenemos miedo de hacerlo? Movámoslo. Enmendémoslo, agrandémoslo. Pero sobre todo hagamos un ejercicio de pensar en qué queremos convertirnos en el futuro. Esto es simple y llanamente prospectiva. Cambiemos la política de este país. Y si es complicado y largo, no desfallezcamos. Todo camino largo siempre se inicia con un primer paso, aunque haya que dar mil hasta el 2050. Pero para llegar al final del camino, siempre hay que dar ese primer paso”

UN BALANÇ DESMORALITZADOR DEL RESCAT BANCARI

Article de Xavier VIDAL-FOLCH a El País (21-05-21): El fiasco del rescate bancario No es solo numérico, sino de objetivos: ha ocurrido lo contrario de lo prometido … “La quiebra técnica del banco malo o Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), soterrada durante años, incrementa ahora —en la peor fase de la economía desde la Guerra Civil— la deuda española en 35.000 millones de euros, sumándole tres puntos, del 117,1% al 120% del PIB. Una cantidad que equivale a la mitad de los fondos de recuperación europeos no reembolsables previstos para España. Es el fiasco que desborda el vaso. El conjunto de las pérdidas estimadas para las dos patas de la reforma financiera del PP, organizada hace casi un decenio por su titular de Economía, Luis de Guindos, roza el doble, los 70.000 millones” … “¿Era ineluctable el fracaso? Pues no. El banco malo de Suecia, creado en 1993 recuperó 50.000 millones de los activos (cuantificados en 65.000) que absorbió. Al Nama irlandés, fundado en 2009, se le colocaron 70.000 millones de activos tóxicos y saldó las deudas en marzo de 2020. No era la idea lo malo del banco malo español, sino sus fundamentos: “Era todo una quimera”, rememora uno de los participantes en el proyecto, “que ha redundado en una gigantesca transferencia de deuda privada al sector público y a otras entidades saneadas, una verdadera socialización de pérdidas”. Esa precaria arquitectura obedeció a la premura con que Guindos precipitó el estallido de la crisis de las cajas, con unas declaraciones al Financial Times, al inicio de 2012, afirmando que la banca española necesitaba provisiones por 50.000 millones… sin tener preparados los mecanismos para hacer frente al estallido. Era su estrategia de presión, insólitamente pública en un gobernante, para romper con la del “aterrizaje suave” que encabezaba el entonces gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez. “Queríamos ir a por todas. Huíamos del parcheo anterior”, alegó el ministro en su libro España amenazada. Solo dos años después, en febrero de 2014, invirtió su óptica: “Lo importante es ganar tiempo y Sareb es un instrumento para ganar tiempo”. El exjefe de Lehman Brothers en España ganó tiempo y posición. El contribuyente paga esa fiesta”.

INFORME SOBRE LA QUALITAT DELS GOVERNS AUTONÒMICS 

Article de Rafael JIMÉNEZ ASENSIO, “Calidad de los gobiernos de las Comunidades Autónomas” al blog La mirada institucional (23-05-21) [7] …  “La geografía política de este índice nos constata que no deja de ser importante que, al menos en los momentos en los que las encuestas se hicieron, las percepciones ciudadanas sean mejores en aquellas Comunidades Autónomas gobernadas por el Partido Socialista o en coalición con otros partidos. Un caso singular es el de Euskadi, donde el gobierno es de coalición, si bien el liderazgo ejecutivo es del PNV, aunque los socialistas tienen importantes responsabilidades (pero que no se despliegan sobre los ámbitos objeto de este Informe). También otro caso específico es el del Gobierno de Cantabria, liderado por un partido regionalista. No deja de ser un factor de preocupación que las Comunidades Autónomas gobernadas por el centro-derecha no obtengan buenos resultados globales. La Región de Murcia se aproxima a la media. Pero otras están más alejadas o bastante alejadas. Singular es el caso de Cataluña. La quiebra política y social que ha representado el procés, con una fractura letal de la sociedad, así como la parálisis gubernamental vivida, han dado esta vez unos resultados que son muy malos o pésimos. Tal vez ello muestre, aparte de otras cuestiones, que los costes del no gobierno son elevados en términos de calidad institucional” …  No deja de ser llamativo que las Comunidades Autónomas más pobladas sean precisamente las que peores resultados saquen. La Comunidad de Madrid es, sobre ellas, las que obtiene mejores estándares, aun así negativos. Sorprende en este caso que la calidad de los servicios sea bien valorada, mientras que los estándares de imparcialidad y, sobre todo, corrupción, son los que hunden sus resultados. Andalucía está en la posición penúltima (con lo que mejora algo sus resultados de 2017) y Cataluña ocupa, como ya se ha dicho, el furgón de cola. Tal vez, y lo formulo como mera hipótesis, la construcción de sistemas de Buena Gobernanza y de Calidad Institucional es más factible en aquellas estructuras gubernamentales y administrativas dotadas de menor complejidad; pero ello no impide que todas deban optar por esa mejora continua”.

PERE ARAGONÈS, NOU PRESIDENT DE LA GENERALITAT … 

Article d’Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (22-05-21): Aragonès, el trujamán No es magnético, pero tal vez eso sea lo que necesita la Catalunya atribulada: un experto en intermediación … “La tarea del trujamán o dragomán (en catalán torsimany) no es fácil. Y no puede ser confundida de ninguna manera con la del vicario. El trujamán es una figura que adquirió un gran protagonismo durante la Edad Media. Conocía algo más que las lenguas, también los usos, costumbres y maneras de entender la vida de las diferentes culturas mediterráneas. Sus oficios eran imprescindibles para el comercio y las relaciones entre territorios musulmanes y cristianos. El dragomán no era el equivalente al traductor o intérprete de hoy, sino un profesional que sabía adaptar diferentes visiones de la realidad. Funcionaba a la manera de un puente. Más que traducir palabras, acomodaba, aclimataba, concertaba, conectaba mundos diferentes. El trujamán era un artista de la intermediación, un experto en conexiones, un orfebre de las relaciones. Pere Aragonès es un trujamán. Ha tenido que acomodar la visión abstracta de la prisión a la visión concreta de un país económica y socialmente en estado de coma. Ha aclimatado el corazón de la prisión al pragmatismo de la gobernación. No es el estricto portavoz de un líder como Junqueras, que se ha propuesto convertir los años de prisión en una depuración de su liderazgo inspirada en la fraternidad de Mandela. Pero tampoco es un presidente por méritos propios, ya que ha llegado a encabezar las listas de ERC debido a la inhabilitación judicial del verdadero líder de su partido. Aragonès es un intérprete situado entre dos aguas: la cárcel y la realidad. Entre dos fronteras, el independentismo encarcelado y la gobernación de una Catalunya que, desde 2008, no hace otra cosa que acumular crisis. Y ahora, finalmente, deberá demostrar que sabe concordar, aclimatar y armonizar una tercera frontera: la que marca el puigdemontismo (mezcla curiosa del sentido de poder convergente y del espíritu agitador). Más aún: convertido en president, Aragonès está obligado, si no quiere transformar su gobierno en otro bunker, a entenderse con la oposición, que, a través de Salvador Illa, promete ser leal en las cosas esenciales. Y también está obligado, si quiere ser eficiente como Govern, a entenderse con el Gobierno y el Estado. Aragonès deberá llevar sus virtudes de dragomán a nivel de excelencia ya que la tarea que le espera es hercúlea. No es un líder heroico ni carismático. No desprende magnetismo. Pero tal vez esto sea, precisamente, lo que necesita la Catalunya de hoy, tan atribulada, dividida y cansada: un trujamán, un experto en intermediación. Un hombre sin fulguraciones. Un político que más que discursos brillantes, astucias de mago o jugadas de póquer, enseñe al país, predicando con el ejemplo, que solo cediendo para concertar objetivos, solo acomodándose a la pluralidad de nuestras diferencias y solo conciliando las visiones que ahora nos enfrentan podemos salir del pozo”.

… GRÀCIES A UN  PACTE AMB MOLTES CONTRADICCIONS … 

Article de Guillem MARTÍNEZ a CTXT (20-05-21): La piedra En pocas horas Aragonès será presi de la Gene. Y, tal vez, sólo de ella. No hay acuerdos para más, ni –salvo nueva intervención gore del Estado– los habrá … Nunca hay la suficiente verticalidad para realizar pactos operativos. Desde 2015, en Cat no se ha llevado a cabo nada de lo pactado por todo lo alto … Lo normal en políticos es rechazar imposibles, o bien encararlos. Salvo en ERC

Article de Josep MARTÍ I BLANCH a El Confidencial (21-05-21): Gobierno Aragonès: autonomista, débil e inestable Cualquier Ejecutivo que dependa del apoyo de la extrema izquierda para sobrevivir parlamentariamente está abocado sin excepción a la inestabilidad … La parte más pragmática de JxCAT considera necesaria una prórroga para salir del atolladero en el que llevan desde 2017 … “La prórroga formal de dos años al Gobierno de España para negociar una salida política al conflicto político catalán, uno de los elementos del acuerdo de gobierno entre ERC y JxCAT, que mayores críticas ha recibido por parte del independentismo más ortodoxo, es en realidad un tiempo ganado para ayudar a digerir al electorado independentista más frustrado el cambio de agenda que ERC al completo y la parte más pragmática de JxCAT consideran necesario para salir del atolladero en el que Carles Puigdemont —empujado por Oriol Junqueras— metió a Cataluña en 2017. Es en este sentido que no puede afirmarse que estemos ante un Gobierno independentista, sino más bien ante un Gobierno formado por independentistas. Visto desde lejos, puede sorprender la afirmación, pero no hay ningún riesgo de embate soberanista a la vista, como ya hemos escrito en reiteradas ocasiones. Si además, tal y como señalan insistentemente todos los tambores del reino, el indulto a los presos independentistas por parte del Gobierno de Pedro Sánchez se materializa antes de las vacaciones de agosto, el nuevo curso político catalán empezará con mayor normalidad. Una normalidad a la que se sumaría el rebote económico por haber dejado atrás la pandemia gracias a la vacunación y los fondos económicos procedentes de Europa, que también acabarán regando la economía catalana. Todos estos ingredientes conforman una receta en la que el proyecto independentista, sin dejar de permanecer en escena, tenderá a aflojar su protagonismo por una larga temporada. Y esto es, aunque escuchándolos parezca lo contrario, lo que llevan deseando desde hace ya tiempo”.

Article de Joan TAPIA a El Periódico (21-05-21): Aragonès: ¿cuál es la prioridad? El candidato de ERC afirmó que quiere culminar la independencia, pero hoy la asignatura es la recuperación económica tras la pandemia … “Para Aragonès Catalunya necesita “una sacsejada”. Puede ser, pero lo primero que quiere es sentirse gobernada, lo que no pasó la pasada legislatura. Y precisamente porque ERC y JxCat, que gobernaron en coalición, están en desacuerdo sobre la hoja de ruta al Estado propio. Los próximos años no deberían ser ‘más de lo mismo’. Y para ello lo primero es que Aragonès logre formar un Govern con ‘consellers’ con crédito y que inspiren confianza. Lo sabremos la próxima semana. Ese es el indiscutible primer paso. Un Govern capaz de escuchar a toda la sociedad y dialogar con empresarios y sindicatos. Aragonès parte con una ventaja indiscutible. Tiene mucha más experiencia de gobierno que Torra y quiere ser un presidente con mando, no un subordinado. Por otra parte, la sesión de este jueves dejó también algunos puntos de esperanza. El primero, el debate duro e intenso, pero nada faltón, entre el candidato y Salvador Illa, el líder del partido mas votado el 14-F. Illa pidió diálogo “Catalunya endins” y reprochó el veto del independentismo al PSC. Aragonès replicó exigiendo que el Estado no vete debates del Parlamento catalán. Los vetos y el respeto a las leyes son cosas distintas. Aquí hay una fuerte diferencia, pero sobre la recuperación económica -que todo el mundo sabe que es la gran asignatura pendiente- alguna entente entre el nuevo Govern de Aragonès, el PSC y el Gobierno español es no solo conveniente sino imprescindible. Por eso, si se aterriza en las políticas concretas esta legislatura puede no ser tan estéril como la anterior. Pese a que la primera frase de Aragonès -si no es solo para contentar a los tres partidos que este viernes le votarán- indica que el vaso está más medio vacío que medio lleno”.

Article de Jordi MERCADER a El Periódico (21-05-21): Un presidente joven para el viejo Vietnam “La estabilidad del pacto dependerá de la capacidad de alcanzar un consenso estratégico entre los tres partidos y las dos entidades independentistas sobre cómo enfrentar la anunciada negativa del Gobierno de Sánchez a reconocer el derecho de autodeterminación de Catalunya (siguiendo la doctrina de la ONU) y a proclamar una amnistía no contemplada en la Constitución. Este es el quid del pacto. El programa de gobierno anunciado es un sumario de pactos nacionales que pueden obtener incluso el voto del PSC y de los ‘comuns’. Especialmente en todo aquello que afecte a las transformaciones sociales, verdes y feministas. La cuarta revolución, la denominada enfáticamente como democrática, pinta peor porque sus impulsores la entienden sin respeto (ni mención) al Estado de derecho y esto siempre es un hándicap para los demócratas. Además de un presidente joven y republicano, obsesionado en calificar a su futuro Gobierno como de izquierdas, tal vez para disimular que el 60% del presupuesto estará en manos de JxCat, como le recordó Jéssica Albiach, la otra novedad es que Salvador Illa no piensa practicar la crispación parlamentaria al estilo Arrimadas. La mano tendida del PSC sorprendió a Aragonès, quien para desacreditar la predisposición otorgó a los socialistas una capacidad de poner y quitar vetos judiciales impropia de la división de poderes. En el Vietnam catalán, el Estado de derecho es visto como un problema”.

Article de Mario RÍOS a elDiario.es (25-05-21): Catalunya, panorama después de la investidura  [8] Pese a estar en una fase defensiva por la judicialización del conflicto, el retroceso en las demandas y el análisis de las propias debilidades, en Catalunya las fuerzas independentistas no van a dejar de ser hegemónicas hasta que no se rompan … Los 74 votos que han garantizado la investidura de Aragonès pueden parecer una mayoría política sólida y cohesionada para afrontar una legislatura larga que incluya el diálogo con el Estado sobre el conflicto político, la reconstrucción de la economía catalana después de la pandemia y afrontar los retos urgentes vinculados a la transición ecológica y energética que Catalunya tiene. Pero este gobierno nace tocado y débil. En primer lugar, nace de un doble acuerdo político contradictorio. El primero un acuerdo de investidura con una hoja de ruta pactada entre ERC y la CUP y el segundo un acuerdo de gobierno entre ERC y Junts. Existe un evidente choque entre ambos acuerdos … No obstante, el principal problema que tiene el nuevo presidente es la relación con Junts. Pese a las proclamas realizadas desde la tribuna del Parlament sobre el respeto mutuo y la confianza renovada entre ambos socios a nadie se le escapa que republicanos y juntaires compiten por la hegemonía del bloque independentista y su relación es, en el mejor de los casos, tensa … La dependencia de la CUP, cuyo pacto ha quedado en entredicho con la formación del nuevo gobierno, y la hostilidad y desconfianza entre ERC y Junts, auguran una legislatura difícil para Aragonès y, probablemente, la imposibilidad de agotar los 4 años de mandato si no explora mayorías alternativas en el Parlament … Es necesario señalar que no debemos olvidar que la estabilidad política en el Estado depende de lo que pase en Catalunya. Pese a que el foco mediático estatal se haya alejado de la situación política catalana, la actual mayoría política que sostiene el gobierno pasa por el concurso de ERC. Una ERC que intentará implementar desde la presidencia de la Generalitat su vía pragmática y explorará las posibilidades que de la mesa de diálogo como instrumento político de negociación. Sin embargo, la debilidad de los republicanos, atrapados entre Junts y la CUP, los primeros aceptando la mesa de diálogo a regañadientes y los segundos apostando por un envite unilateral al Estado, complicarán las posibilidades de Aragonès en esta negociación”.

Entrevista a Joan B.CULLA a El Temps (23-05-21): “Junts és un artefacte inestable i fràgil” … “Per als qui hem conegut i estudiat els grans partits catalans de fa trenta anys, Convergиncia i PSC, Junts és un artefacte inestable i fràgil. I això sembla que ho hem vist amb l’episodi de l’Elsa Artadi. Perquè això que ella digui que no vol deixar l’Ajuntament de Barcelona, miri, ja em perdonarа, però hem sentit altres versions. El problema de Junts és que no se sap gaire qui mana. Hi ha un triangle Waterloo-Lledoners-Barcelona i no se sap ben bé on estа el poder de decisió. Aixó, en un partit polític, és mala peça de teler. Una multicefália, i damunt condicionada per la repressió –uns a la presó, altres a l’exili, altres en llibertat–, sempre és difícil de gestionar. Ja fa un mes i mig em va dir una persona important que a Junts no se sap qui mana. I com s’ha resolt aixó? Amb un cos a cos entre Jordi Sаnchez i Pere Aragonès. Aixó vol dir que és Jordi Sànchez qui mana? En aquest moment ha semblat que sí, almenys en la negociació. Però l’autoritat de Jordi Sаnchez ha quedat contestada dins de Junts? No serà discutida? O sí? Quan hi hagi la primera turbulència al nou govern alguns sectors de Junts protestaran? A mi no m’estranyaria. Junts encara no és un partit polнtic. Almenys en el sentit convencional. I no sé si ho serа mai. De fet, en termes estrictament orgаnics, la CUP és un partit polític molt més estructurat que Junts” … Lamento dir el que diré. Però jo, sincerament, després del que va passar el 2017 i de les consequències que hi va haver, crec que l’actitud intel·ligent de l’independentisme ha de ser, sense cap renúncia, disculpa ni penediment, mirar d’enfortir la seva musculatura social i electoral. I per fer això, l’única fòrmula que se m’acut és demostrar una bona capacitat de gestió en el dia a dia. Sé que el que dic és un tòpic, però què hi farem. Cal que l’independentisme demostri bona capacitat de gestió. Més encara ara, amb la situació econòmica que ha deixat la COVID. Crec que és això el que interessa, el que pot fer que d’aquí a tres anys hi hagi més gent disposada a votar la independència. Ho sento, però em posa molt dels nervis el discurs típic de l’Assemblea Nacional Catalana i d’alguns polítics que diuen que amb el 52% dels vots ja tenim molt fet. Perdoni, però ja sabem quin va ser el percentatge de participació en les eleccions del 14 de febrer. I va ser ben baix. De fet, els independentistes van traure molts menys vots que en les anteriors eleccions. Discursos com els de Quim Torra o Clara Ponsatí, limitant-ho tot a la legitimitat de l’1 d’octubre… Miri, l’1 d’octubre va ser molt important, i dóna una gran legitimitat, però no una legitimitat democràtica suficient com per proclamar la independència. Aquell dia va votar un 40% de la gent. Aquesta idea que alguns defineixen com «independentisme màgic» s’allunya molt de la realitat, que és molt més tossuda i complicada. Insisteixo: no estic exigint cap mena de renúncia, de rectificació ni res similar. No ho propugno, a més a més, perquè no veig en el camp espanyol el més mínim indici o moviment que pogués donar peu a una rectificació per part de l’independentisme. Absolutament res. Per tant, res de demanar perdó. Ara, crec que si t’has estavellat contra una paret de roca una vegada, abans de tornar-ho a intentar has de constatar que tens la força suficient com per fer caure la paret. Perquè si es torna a fer exactament allò que es va fer el 2017, seria fer el kamikaze. I no veig que aquest sistema porti enlloc. De fet, la tàctica dels kamikazes era una tàctica dels perdedors. Quan els japonesos empraven aquesta tàctica de pilots suïcides ja tenien perduda la guerra. I ho sabien. Era un recurs desesperat per ser derrotats, sí, però amb honor. Aquesta era la lògica. Per tant, em sembla magnífic, i lògic, preparar un segon embat democràtic. Però per fer-ho, cal que en les properes eleccions el vot independentista torni a ser del 52%. I si és del 55%, encara millor. Per aconseguir això no cal anar repartint estelades, sinó que molta gent relativament indiferent sobre aquest tema comprovi que els independentistes saben governar millor que els altres”.

Article de Lluís BASSETS a El País (23-05-21): Una Generalitat sense república Les paraules no serveixen per anomenar les coses, sinó per capgirar el seu sentit i construir realitats paral·leles … “Cal reconèixer la voluntat d’Aragonès d’emancipar-se de Puigdemont i de Junts per Catalunya. Si es traduís en fets, seria potser la primera vegada, després d’haver obeït en tot i fins el darrer moment. De fet, tota la negociació i el seu resultat, començant pel color de la presidència i la mesa del Parlament, composen un derrota en tota regla d’Esquerra. Junts ha aconseguit un govern al seu gust amb més poder pressupostari i pes polític que Esquerra, ha evitat el càstig d’unes noves eleccions i ha deixat tot a punt pel combat que començarà tant punt constituït el govern per seguir disputant l’hegemonia independentista. Donat que no hi ha derrotes definitives, sempre caldrà comptar amb els marges que en aquest cas ofereix la institució central de l’autogovern, el president, ara més preparat que mai per afermar-se en la seva autoritat, defugir les tuteles o fins i tot aprofitar-ho per fer un gest que deixi ben clar qui mana aquí. No serà fàcil. La cacofonia s’ha instal·lat en l’independentisme des de fa molts anys. No ho facilitaran ni la verbositat de Puigdemont ni els silencis de Junqueras. Tampoc els 46 fulls de l’acord de govern, plens de lletres gruixudes i espesses i encara més d’estrambòtics organismes, organigrames, comissions de vigilància i de coordinació. Destruïdes gairebé les institucions que teníem, l’independentisme s’ha entretingut en inventar-ne de noves. Primer, les de Waterloo per mantenir la legitimitat de la Generalitat destituïda pel 155, i ara, les actuals, per vigilar la Generalitat governada pel republicanisme d’Aragonès. El nou gran artefacte independentista és l’Espai de Coordinació, Consens i Direcció Estratègica Col·legiada, on estaran representades cinc entitats –els tres partits independentistes i les dues associacions mobilitzades amb el procés, l’ANC i Òmnium. L’organisme, de gran complexitat i objectius molt indeterminats, comptarà amb una Direcció Estratègica, un Comitè Tècnic i sis grups de treball: municipal, parlamentari, internacional, antirepressiu, procés de negociació i “mobilització per l’embat contra l’Estat”. Detall rellevant: actuarà “de forma discreta” i “situarà els seus treballs fora del focus mediàtic”. La prosa torturada de l’acord vol recuperar de forma difícil d’entendre el Consell de la República: “Apostem per un espai que actuï de forma discreta i que busqui transitòriament la coordinació amb el Consell per la República fins que aquest finalitzi la seva reformulació en consens entre totes les organitzacions perquè l’espai de Coordinació, Consens i Direcció estratègica es pugui situar en el seu marc”. Mai és tant cert com en aquest cas que el paper tot ho aguanta. Per acabar d’adobar-ho, hi ha tot un altre organigrama de complexitat similar, aquest bilateral entre ERC i Junts, en lloc de les cinc components de l’Espai de Coordinació, per resoldre els conflictes i coordinar les conselleries, com si el govern no fos ell mateix un òrgan de coordinació i decisió. Hi haurà doncs un Equip de Coordinació Parlamentaria, un altre Equip de Coordinació Governamental, un Equip de Seguiment de l’Acord, uns grups de treball sectorials, una Reunió de Monitorització de l’Acord –aquesta amb aroma d’esplai o de colònies d’estiu– i naturalment un Comitè de Direcció Política. Finalment, una feinada en reunions. Quedarà temps per treballar en el que interessa als ciutadans? Cal dubtar-ho. En tot cas, de república, ben poca. Si atenem als ciutadans, tot això sembla pensat per a la meitat dels catalans, els independentistes. Si atenem a la transparència i el bon govern, a la divisió de poders i a l’Estat de dret, tampoc són bones les primeres impressions. La síndrome del secretisme i de la clandestinitat, tan presents durant tot el procés, persisteixen en l’acord. Molta república en les paraules, però pocs valors republicans i republicanisme cívic en els fets, aquest és el resum desolador”.

Article d’Astrid BARRIO a El Periódico (25-05-21): Gobierno republicano semicorporativo  El nuevo espacio de coordinación entre independentistas resulta inaceptable, desde el punto de vista democrático … La ANC y Òmnium Cultural, aunque quieran definirse como entidades que defienden intereses colectivos, son grupos de presión que defienden intereses particulares … “En Catalunya,  donde en los últimos años hemos sigo testigos de una tan prodigiosa como inacabable capacidad de innovación política,  hemos tenido el último ejemplo en el acuerdo entre ERC y Junts per Catalunya, que ha permitido la investidura de Pere Aragonès como president de la Generalitat. En él se ha alumbrado una adaptación sui generis de las prácticas corporativistas para conseguir la concertación, justamente en el aspecto que mayor discrepancia suscita entre partidos independentistas,  a saber,  la definición de la estrategia independentista para los próximos años, habida cuenta de que ERC opta por la vía posibilista mientras que Junts se decanta por la confrontación, al tiempo que la CUP no sabe no contesta. La salomónica decisión, a riesgo de partir por la mitad al niño del Govern con una convocatoria automática de elecciones de inciertos resultados, ha consistido en posponer la decisión y en comprometerse a crear un nuevo espacio de coordinación y consenso, integrado por los partidos y las entidades independentistas, es decir la ANC y Òmnium Cultural, encargado de definir la estrategia independentista para los próximos años. Entidades que, por mucho que quieran definirse como un movimiento social que defiende intereses colectivos, son grupos de presión que defienden intereses particulares. Ciertamente, se podrá alegar que la innovación es relativa porque, ya desde los inicios del ‘procés’, con Artur Mas al frente, el Govern ha impulsado espacios de esta naturaleza, que reunían a la extensa familia de asociaciones independentistas. La diferencia es que, entonces, solo servían para tratar de legitimar las posiciones previamente adoptadas por el Govern, mientras que ahora se las pretende dotar de  poder de decisión, si es que se llega a tomar alguna decisión al respecto. Este diseño, que puede calificarse de corporativismo a medias, porque el corporativismo implica tener también en consideración a aquellos grupos de presión que tienen posiciones contrarias, resulta inaceptable, desde el punto de vista democrático. Esa entidad, diseñada al margen las instituciones, carecerá de cualquier naturaleza representativa, puesto que en ella solo estarán presenten unos y no otros,  permanecerá fuera de todo control democrático y escapará a cualquier rendición de cuentas, ya que algunos de sus integrantes participarán en la toma de decisiones sin someterse nunca al escrutinio de las urnas. Debe ser que, cuando hablan de gobierno republicano, se refieren al triunvirato”.

… QUE ES VEUEN REFLECTIDES EN LA COMPOSICIÓ (I EN LES ABSÈNCIES) DEL NOU GOVERN … ON LA PRESÈNCIA DE JAUME GIRÓ REP INTERPRETACIONS DIAMETRALMENT OPOSADES … 

Comentari de Francesc-Marc ÁLVARO a La Vanguardia (24-05-21): Giró y el arte de la prudencia El conseller económico será un peso político del nuevo Govern que presidirá Aragonès … “Que sea un independiente y provenga del sector privado no significa que vaya a tener un perfil técnico. No tengo duda alguna de que Giró será un peso político del nuevo Gabinete autonómico, pues –como él mismo ha recordado– no se trata de un académico ni de un tecnócrata al que ponen ahí para cuadrar las cuentas. El nuevo titular de Economia lleva muchos años haciendo política –en el mejor sentido– desde sus responsabilidades como hombre de empresa, moviéndose entre bambalinas en Barcelona y Madrid, hablando con unos y otros, descodificando lenguajes y trazando mapas del poder real. Calificarlo de relaciones públicas es quedarse corto: Giró siempre ha sido un político, pero hasta hoy no se ha lanzado a la arena pública. Otra cosa –atención– es que su acomodo en el Govern sea más o menos fácil, o que su voz, en relación con el complicado espacio de Junts, tenga más o menos recorrido. Eso ya se verá. Ferran Casas ha escrito en Nació Digital sobre la operación Giró que “el nombre es el mensaje”. Cierto, un mensaje muy potente. Pero también es un mensaje ambiguo, ambivalente, poliédrico, como ya se ha notado por las reacciones suscitadas. Más allá de la unanimidad sobre su valía profesional, el resto de opiniones son de lo más contradictorio. Del nuevo conseller económico se dice una cosa y la contraria: que es la mano del Ibex 35 en el Govern y que es la imagen perfecta de la centralidad del independentismo; que representa a la derecha económica y que encarna la transversalidad; que transmite confianza a las elites más escépticas y que dejó resquemores en algunos despachos… Nada más convergente que la ambigüedad. Ni nada más útil en según qué cargos. Tal vez una de las ventajas de Giró es que cada uno puede ver en él lo que quiera y que, de algún modo, puede proyectar varias cosas a la vez. Es lo que ocurre con los que gustan de navegar incluso con mal tiempo”.

Comentari de Xavier VIDAL-FOLCH a El País (24-05-21): La lealtad itinerante de Jaume Giró  [9] La excelencia del nuevo consejero de Economía de Cataluña estriba en controlar el tráfico de información empresarial… y política … “Contrasta la liviandad del consejero in pectore de Economía de la Generalitat, Jaume Giró, con la densidad de antecesores como los profesores Ramon Trías Fargas, Antoni Castells o Andreu Mas-Colell, entre otros personajes dignos. El saber de Giró no es la economía. Quizá algo de empresa, logró una diplomatura. Su excelencia estriba en controlar el tráfico de información empresarial… y política. A Giró se le apoda con cariño el sopetes: o sea, sopitas, por su seductor ceceo en el hablar entrecortado. O también el Fouché comarcal, por aquel glacial ministro francés, epicentro de una sórdida red de espías, una moral a prueba de principios y una lealtad itinerante: sucesivamente partidario, y sin escrúpulos, de la Revolución, el Directorio, el Emperador o la Santa Alianza. Desde las opacas bambalinas del poder, la estatura moral de Giró descuella por su olfato sobre el futuro podio empresarial. Pasó raudo de la Catalana de Gas de Pere Duran Farell a otear el dominio de La Caixa de Josep Vilarasau. De ahí se enroló hacia Madrid para ejercer como capitán araña de Antonio Brufau en Repsol, cuando la caja tomó el control total de la petrolera. Y compartir con él lamentos e inquina por la primogenitura perdida en la sucesión de la gran entidad de ahorro. Hasta que, certero analista, oteó que la primacía de Isidre (hoy, Isidro) Fainé no era reversible, y a él le regaló el secrétaire de su íntimo rival. Ya trans como dircom de La Caixa, exhibió su gloriosa excelencia como férreo censor de la libertad de prensa. Usó con grácil y cruel soltura el añejo fondo de reptiles, con el grueso de periodistas financieros barceloneses en nómina; manejó, eficiente, sus créditos hipotecarios bonificados; dispensó subvenciones ilimitadas a las webs indepes (se sabe cuáles); amenazó a redactores si sus titulares no le complacían, y recordó sutilmente a los empresarios mediáticos necesitados cuántos préstamos les quedaban por amortizar. Canceló programas y exilió reporteros. “Nada se publica mañana sin que yo lo sepa”, se ufanaba. Tras desafiar al jefe Fainé mediante escarceos con Bildu y su intento de bloqueo al cambio de sede de la Fundación La Caixa —quiso encabezarla— cuando el referéndum del 1-O, buscó presidir el Barça. Se plegó al glamur brutalista de Joan Laporta, que al cabo le esquinó. Y ahora paseará su leal estilo de Waterloo en la Generalitat republicana, presto a regar con fondos europeos las fidelidades espurias de la élite secesionista, con sed de venganza hacia Fainé y los Godó. Si Manolo de la Rocha se deja encandilar”.

… PERÒ, MALGRAT TOT, ALGUNES EXPECTATIVES DE CANVI DE CICLE … 

Article de Juan RODRÍGUEZ TERUEL a Agenda Pública (24-05-21): ¿Por qué Aragonès y Sánchez se necesitan?  [10] … “¿Cuánto riesgo de desestabilización puede generar la inestabilidad interna de Junts y su oposición manifiesta para que se ERC se consolide mediante la acción de gobierno? Si no era difícil predecir la tensión que iba a marcar las negociaciones de gobierno, menos aún lo que vendrá a partir de ahora, que, en realidad, será un reflejo de lo que hemos visto hasta ahora. Junts va a tratar de condicionar a ERC desde fuera, con la probable única voz interna de peso de Jordi Puigneró desde la vicepresidencia. Y a esperar a que los límites objetivos de esa acción de gobierno hagan el resto: la Generalitat necesita mejorar su situación económica (es la única autonomía que no ha conseguido aprobar nunca sus presupuestos en el plazo debido, limitándose algunos años a prórrogas raquíticas) y requiere nuevos fondos que, paradójicamente, solo serán posibles mediante la concertación con el gobierno central y las otras autonomías que haga posible una reforma de la financiación, algo impensable hoy mientras la Generalitat catalana no recupere un discurso de lealtad institucional. La Generalitat valenciana es, sin duda, un aliado estratégico en ese empeño, algo que debería conllevar cambios en la cosmovisión geoestratégica de ERC. Pero Junts poco más podrá hacer más allá de bloquear internamente las decisiones. Una vez que le ha cedido el botón rojo de la convocatoria electoral a ERC, esta solo accederá apretarlo cuando tenga la certeza de mantener su predominio electoral. Y quién más va a favorecer ese empeño será Pedro Sánchez. La alineación de intereses entre Pere y Pedro no por obvia es menos trascendental. ERC se ha convertido en el grupo parlamentario de apoyo más importante fuera del ejecutivo. Tiene los mismos escaños que hace unas semanas, pero ahora su determinación es mucho más libre. ERC es además el aglutinador de otros apoyos parlamentarios cuyo papel es tan controvertido como seguro: a diferencia de la vieja CiU, no tiene nada que hacer con el PP y no es probable que vuelvan a dejar caer al ejecutivo como hicieron en febrero de 2019. Por eso, la presidencia de Aragonés favorecerá la estabilidad del gobierno de Sánchez a medio plazo y además le forzará a no perder un enfoque pluralista imprescindible para que el PSOE mantenga opciones de mayoríaNo está claro que eso sea compatible con los problemas que el PSOE está teniendo para recuperar votos en el centro. Pero eso ya no es responsabilidad de ERC. Con Iglesias fuera de Moncloa, y el apoyo seguro de los independentistas, la principal preocupación del presidente del gobierno en los próximos meses puede que sea la animadversión que su propia figura pueda estar generando entre tantos votantes potenciales del PSOE. Paradójicamente, el independentista Aragonès puede serle de gran ayuda en corregir esa amenaza”.

Article de Josep MARTÍ BLANCH a El Confidencial (25-05-21): El armisticio catalán: una oportunidad que hay que coger al vuelo Hay una ventana de oportunidad para afrontar el problema catalán desde una óptica diferente a como se hizo en el quinquenio 2012-2017. Y debería aprovecharse … El independentismo ha aprendido algunas lecciones a la fuerza, aunque no todas, cierto … 

Article de Miquel ROCA a La Vanguardia (25-05-21): Com i què fer  Els reptes col·lectius d’aquest canvi de cicle demanen complicitat per part de tothom … “Si el com fer les coses semblava demanar una unitat a prova dels grans reptes a superar, no sembla, de moment, que aquesta sigui la característica que defineix l’acord d’investidura. Un com complicat, com el mateix debat al Parlament va deixar ben clar. Així, es va assenyalar que els objectius de l’acció de govern serien els propis d’una revolució. Una, no; quatre, com es va voler destacar. Revolució social, mediambientalista, feminista i democràtica. Ambició tan legítima com inequívoca. El com ve amarat d’un esperit ­revolucionari. Extrem que es va reblar tot invocant una voluntat integradora de la nova acció de ­govern, que obria les portes a tots els que volent oposar-se al feixisme acceptessin de fer-ho des dels postulats del nou Govern. Només així, es deia, seria possible. Amb la investidura del nou president de la Ge­neralitat s’afirmava que es tancava el llarg parèntesi iniciat amb la victòria ­feixista i perllongat amb el que es qualifi­cava com a “règim del 78”, tot oblidant –potser– que la Constitució que donava ­vida a aquest “règim” havia rebut a Cata­lunya el suport del 91,4% dels seus ciutadans i l’explícita ­recomanació del president Tarradellas. Però ja tenim president de la Generalitat de Catalunya i cal desitjar-li molta sort. Què s’ha de fer és tan important que no cal regatejar-li tot el suport que els reptes demanen per part de tothom. Així, cal agafar-se a les reiterades ma­nifestacions en el sentit que pensa exercir la seva presidència al servei de tots els ciutadans. Això és garantia de ­diàleg; també l’intern, el de Catalunya endins. Els reptes col·lectius propis d’aquest canvi de cicle demanen molta complicitat per part de tothom; ­complicitat i cohesió. El pluralisme no és un valor que s’esmenti per quedar bé; condiciona, exigeix, limita i imposa. Què fer, o es compartirà com un objectiu d’una molt àmplia base social o s’ofegarà d’en­trada. Convivència; un què fer convivencial. Que no s’oblidi del passat, però que es ­comprometi amb el futur tot renunciant a cometre els mateixos errors del passat. La llibertat, individual i col·lectiva, dels ciu­tadans de Catalunya ha de traduir-se en progrés, benestar, tolerància; el seny per enderrocar, la rauxa per construir. Enfortir el sentit convivencial de l’acció política. No defugir el pacte, atribut propi de la valentia política; fer del diàleg l’eina que ens faci imbatibles. Hem estat massa temps en una amarga interinitat. Ara tot vol respostes urgents. Només la llarga perspectiva de la com­plicitat convivencial assenyalarà el camí de què cal fer”.

Article de Paola LO CASCIO a El País (26-05-21): El despatx del president La perdurabilitat d’Aragonès depèn de la seva capacitat per llegir correctament les demandes de la societat catalana i de trencar els blocs en les normes més importants: Toca gestionar, no gesticular … “En realitat, el gruix de les incògnites deriva de què farà Junts. En el seu conjunt, o en les seves parts. Les dades disponibles en aquest moment són difícils d’interpretar: és cert que finalment Jordi Sànchez ha pogut tancar el pacte i és cert també que la negociació ha llançat per als hereus de Convergència una situació privilegiada. Controlaran carteres clau, a les quals correspon el 60% del conjunt del pressupost, amb les joies de la corona de la Conselleria de Salut –en ple desplegament de la campanya de vacunació–, i d’Economia, que decidirà –més enllà d’una comissió interdepartamental– la destinació dels fons europeus. No obstant això, i mentre que pels oficis del sempitern David Madí –potser l’home de poder més important del món postpujolista, sigui o no directament al Govern– s’ha indicat Jaume Giró –exexecutiu de CaixaBank i home de l’establishment més dur– com a conseller d’Economia, el cercle dels més propers a Puigdemont (Artadi i Rius, només per dir dos noms) ha preferit quedar-se fora. El mateix expresident des de Bèlgica, mentre felicitava de passada Aragonès, expressava tots els seus malestars pel que fa a les relacions amb els republicans. L’opacitat del món de Junts fa extremadament complicat saber si aquesta divergència de posicions entre “governatius” i “irredempts” respon a un conflicte intern o simplement a una divisió del treball. Sigui com sigui, Aragonès es trobarà sota un doble foc creuat procedent dels postconvergents, tant si van coordinats entre si com si no. Dins de l’Executiu hi haurà pressió per acumular el màxim de poder real en mans de Junts: l’elecció d’un perfil com el de Giró és epifenomen que el “sector negocis” convergent –encara que sigui sota noves formes– ha tornat amb ganes, si és que mai ha arribat a marxar. D’altra banda, els que voluntàriament s’han situat fora del Govern (però s’han assegurat caps de pont a la presidència i la Mesa del Parlament) tindran les mans més que lliures per continuar torturant Aragonès amb tota l’artilleria retòrica de la traïció nacional. Vol dir això que la presidència del republicà neix ja perjudicada de manera inevitable? La clau de la seva perdurabilitat sembla que dependrà, com a mínim, de dos factors, entrellaçats. En primer lloc, de la capacitat que tingui de llegir correctament les demandes de la societat catalana: la recuperació econòmica i l’ocupació són al capdamunt de les preocupacions ciutadanes. Toca gestionar, no gesticular. I en segon lloc, de la capacitat d’acordar: entre les forces polítiques catalanes –i això implica donar centralitat al Parlament, i trencar els blocs en l’aprovació de les normes més importants–; entre les forces socials, afavorint acords entre sindicats i patronal; i també entre institucions, enfortint les relacions amb el Govern central i també amb altres autonomies. Per dur a terme aquestes dues tasques –i malgrat la fórmula del seu Govern– Aragonès haurà d’emancipar-se del marc que ha regit la política catalana en els últims deu anys, exercint un lideratge construït en la superació de les divisions que ha portat el procés. Es tractarà no només d’ocupar el despatx del president, sinó de demostrar que aquí hi cap tota la ciutadania”.

… PERÒ AMB DUBTES RAONABLES SOBRE L’ENCERT EN DECISIONS ESTRATÈGIQUES

Article de Xavier VIVES a La Vanguardia (27-05-21): El test de l’aeroport [11] L’ampliació del Prat és un tema que s’ha de debatre i consensuar, però la decisió s’ha de prendre ara … “L’aeroport del Prat ha crescut molt grà­cies sobretot a l’auge del turisme juntament amb la gestió d’Aena i l’empenta d’insti­tu­cions locals. Aquest desenvolupament ha beneficiat molt la consolidació a Barcelona d’un ecosistema de start-ups i capital humà. No ha pogut ajudar a la consolidació de seus empresarials i serveis associats per qües­tions ben conegudes, però no hi ha dubte que tenir un aeroport amb connexions europees i intercontinentals rellevants i denses és imprescindible per tal que Barcelona ­sigui competitiva amb Amsterdam, Milà o Munic. I aquí hi pot haver una preocupació rellevant per part catalana. Aena és una empresa cotitzada, 51% pública, que vol legí­timament maximitzar beneficis. L’estra­tègia pot ser maximitzar el ­volum de viatgers amb un model de hub low cost d’autoconnexió del ­viatger entre el vol interconti­nental i el més local (és a dir, on el viatger es munta ell mateix la connexió). Aquest model és plenament coherent amb el fet que el grup IAG tingui aquí els seus líders en low costs Vueling i Level. Aquesta estratègia contrasta amb la de ser hub d’una de les tres grans aliances europees, les de Luft­hansa, Air France-KLM o IAG (British i Iberia), on hi ha connexions lligades i on els serveis business són regulars. Dit rà­pidament, Aena pot primar el volum sobre la qualitat en relació amb les preferències de Catalunya. L’ampliació de l’aeroport és un tema que s’ha de debatre i consensuar, però sobre el qual cal prendre una decisió ara. La pitjor decisió crec que seria posposar-la, decidir fer una moratòria d’aquelles a les quals som tan aficionats. Aena ara ha obert la porta. Si es de­cideix tirar endavant, el que estarem fent és començar el debat en concret, tenint l’opció tant de culminar l’ampliació, amb les mo­dificacions necessàries, com de descartar-la més tard. Si es decideix no obrir el procés ara, perdem tot control i no sabem quan es tornarà a presentar l’oportunitat. Aquesta és la qüestió que haurà de dilucidar el nou Govern de la Generalitat”.

UNA APORTACIÓ AL DEBAT SOBRE LA LLENGUA A CATALUNYA

Article d’Albert AIXALÀ al blog “Sobirania i Poder” (20-05-21) : El Parlament i la llengua dels catalans  [12]La pregunta clau és: Per què el 85% dels catalans sap llegir el català, el 80% el sap parlar i el 65% el sap escriure, però només un 36% sent la llengua catalana com a llengua pròpia? Els motius que porten a un català avui, a tenir el castellà com a llengua primera, com a llengua pròpia, són molt diferents  als motius de fa 50 anys. Llavors es parlava en castellà perquè era la única llengua que es coneixia. Avui es parla en castellà perquè es vol. Parlar en castellà és un tria, com ho és parlar en català. I aquest fet ho canvia tot … És interessant analitzar què ha passat amb les generacions nascudes als anys 70 i 80. Els nens nascuts a finals dels 70 i primers 80 vam créixer veient TV3, fos o no el català la llengua de la nostra família. Què ha passat amb aquesta generació? Quina llengua utilitzem avui? Només el 29% dels nascuts entre 1974 i 1988 tenen el català com a llengua habitual. És a dir, que aquella generació que va ser la primera en ser escolaritzada en català, és la que menys utilitza la llengua. Evidentment, la immigració no comunitària hi té un paper rellevant en aquesta estadística, ja que un 30% d’aquest tram de població va néixer fora d’Espanya. Ara bé, si obviem aquest 30% ens trobem que menys de la meitat del 70% d’aquesta generació, nascuda a Catalunya i educada en català, té el català com la seva llengua habitual, tot i que el parli i l’escrigui. … Però encara hi ha un altre element generacional. Els nens nascuts a Catalunya de pares nascuts a la resta d’Espanya, sovint veien el català com element d’integració i ascens social. Alguns d’ells el van assumir com a llengua pròpia i habitual, tot i que molts altres només la van assumir com a llengua d’ús. La diferència acaba arribant en el moment de tenir fills.  Si has assumit el català com a llengua pròpia, serà la llengua que transmetràs als teus fills. Si només l’has assumit com a llengua d’ús, que parles a la feina o amb alguns amics, però no com a llengua pròpia, en el moment de tenir fills els hi acabaràs parlant en la teva llengua, el castellà. I així ha sigut com s’ha transmès el castellà com a llengua familiar a Catalunya, més enllà de l’extensió de l’ús del català. I aquest fet té una derivada. Quan ets fill de pares nascuts fora de Catalunya, assumeixes que la llengua dels teus pares no és la pròpia del país, tot i que sigui la teva. Però quan ets fill de pares nascuts a Catalunya que parlen en castellà, la relació amb la llengua resulta diferent. El castellà, com a llengua familiar, ja no és percebuda com una llengua forana, sinó com una llengua de Catalunya, com ho és el català. I d’aquí sorgeix un cert rebuig al concepte del català com a llengua pròpia de Catalunya.  Per a les generacions més joves, amb pares catalans que saben parlar en català però que tenen el castellà com a llengua pròpia, no té sentit considerar que el castellà no és, també, una llengua pròpia d’aquest país, Catalunya”.

BARCELONA, BALANÇ A MIG MANDAT

Crònica de Ramon SUÑÉ a La Vanguardia (23-05-21): Barcelona explora las vías para recuperar sus constantes vitales El mandato municipal cruza el ecuador en un mar de incertidumbres agitado por la pandemia … Los comunes ceden al PSC la interlocución con aquellos sectores que más les incomodan … La justicia cuestiona severamente algunos de los proyectos más significativos de Colau … “En estos dos años, el gobierno formado por BComú y el PSC ha conseguido reconducir sus relaciones, ha corrido tupidos velos cuando convenía y ha evitado estridencias cada vez que sus discrepancias han salido a la superficie. Y eso que las diferencias se manifiestan en cuestiones que no son menores. Esta misma semana, sin ir más lejos, en torno a un asunto de tal importancia que ataca al nervio del desarrollo futuro de la ciudad y su área metropolitana, como es la ampliación del aeropuerto. Y no es una excepción. Cualquier observador mínimamente avezado de la política municipal advierte que en muchos aspectos el posicionamiento ideológico y de gestión de BComú está más cerca de ERC que del PSC. Aunque, a diferencia de lo que ocurrió en el anterior mandato, el del paso fugaz de los socialistas por el gobierno, la ralentización del procés parece restar dramatismo a esas diferencias. El reparto de roles entre la alcaldesa y el socialista Jaume Collboni, pese a destilar cierta artificialidad, es otro factor que ha ayudado a engrasar la maquinaria municipal. La Ada Colau estadista, política, la del 2021, no parece la misma que la Ada Colau activista, agitadora social, la del 2015. Aunque mantiene cierta propensión a la escenificación del conflicto –ya sea con las grandes compañías de servicios, con las que muchas veces no tiene más remedio que acabar entendiéndose, o con la patronal–, la alcaldesa ha entendido, sin duda mucho mejor que algunos de sus colaboradores, que no puede construir ciudad soliviantando de manera permanente a aquellos sectores económicos que jamás la votarán y que el sector público está condenado a colaborar con el privado. Con todo, proyectos estrella de la primera etapa de los comunes, como el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (Peuat) o la municipalización del agua, se han visto severamente cuestionados por la justicia. La judicialización de las políticas del Ayuntamiento se ha convertido en moneda de uso común con la que pagar desde el intento de crear un servicio público de dentista hasta la instalación de separadores de hormigón en las calles. Aun así, los comunes han cedido con alivio a sus socios la interlocución –que tanto les incomodaba– con los agentes económicos. Y Collboni ha cogido el hilo para tratar de confeccionarse un traje de aspirante a la alcaldía. La oposición al gobierno BComú-PSC se ha expresado con más fuerza en círculos empresariales y plataformas vecinales que dentro del Consistorio. El grupo de ERC, liderado por Ernest Maragall, ha aparcado las ansias de venganza que humanamente pudiera tener tras la maniobra que le arrebató la victoria lograda en las urnas y ha priorizado su vocación de partido que aspira a gobernar Barcelona. Los republicanos han facilitado pactos de ciudad, comenzando por los presupuestos. Esa actitud ha sido fruto de las propias convicciones, pero también de los cálculos de intereses de la política catalana, que, poco o mucho, siempre acaba contaminando las relaciones en el marco municipal. Aunque Colau albergó durante un tiempo remotas esperanzas de incorporar a ERC al pacto de gobierno de izquierdas, el acuerdo independentista en la Generalitat ha aniquilado y enterrado esta opción. Los gestores de la Barcelona que ya es y de la que vendrá deberán someterse a pruebas mayúsculas. Al reto de recortar las desigualdades se suma el de remediar el terrible déficit de vivienda asequible, un asunto de muy difícil solución agravado por la pasividad absoluta de las administraciones, sobre todo la central y la autonómica, durante una eternidad. O el de la seguridad, que pese a una caída del 40% del delito en el 2020 como consecuencia del frenazo de la actividad y de la desaparición del turismo, sigue siendo percibido por los barceloneses como la lacra número uno de la ciudad. Son tiempos también de reformular el modelo de movilidad y de ocupación del espacio público. Y es en este ámbito en el que brotan con más ímpetu las críticas a la gestión municipal, unas críticas alimentadas por la sensación de que multiplicando carriles bici, restando espacio al coche, bajando las terrazas a la calzada (una bendición para bares y restaurantes) a costa de suprimir plazas de estacionamiento y de complicar un poco más la carga y descarga, imponiendo el denominado urbanismo táctico, ignorando la dimensión metropolitana también en términos de movilidad, actuando de forma local en un ámbito que requiere soluciones globales (la mejora de los accesos a la capital en transporte público), se está empezando la casa por el tejado y convirtiendo la solución de un problema en un problema en sí misma”.

LLIBRES

Michel BARNIER. La grande Illusion. Journal secret du Brexit. Gallimard. Paris, 2021 … Article de Nacho ALARCÓN a El Confidencial (22-05-21): Diarios secretos del negociador del Brexit: ajustes de cuentas e intrigas palaciegas Los diarios de Michel Barnier son un repaso minucioso de las negociaciones del Brexit, pero también de la personalidad de sus protagonistas

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