TALLER DE POLÍTICA 231

ARTICLES DESTACATS

(1) Article de Gonzalo FANJUL a El País (14-05-21): Cuatro preguntas incómodas sobre patentes y covid-19

(2) Article de Francisco J.ESPINOZA, Pamela FIGUEROA, Claudio FUENTES-GONZÁLEZ i Carolina MEZA a Agenda Pública (19-05-21): Debates y nudos críticos en la convención constitucional chilena

(3) Article de Haizam AMIRAH FERNÁNDEZ a El País (18-05-21): El trilema de Israel

(4) Article de Lluís BASSETS a El País (20-05-21): Desde el Sáhara hasta Palestina

(5) Article d’Andrés ORTEGA al blog del Real Instituto Elcano (18-5-21): Si gana Le Pen

(6) Article de José Miguel CONTRERAS i Eva BAROJA a elDiario.es (14-05-21): Diez años del 15M: la comunicación impone su poder en la vida política

(7) Oficina Nacional de Estrategia y Prospectiva del Gobierno de España. España 2050. Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo.

(8) Article de Lucas GORTÁZAR i Álvaro FERRER BLANCO a Agenda Pública (17-05-21): ¿Queremos de verdad reducir la segregación escolar?

(9) Article de Joan BURDEUS a  Núvol (17-05-21): El rèdit polític del dolor

(10) Article de Joan ESCULIES a El País (20-05-21): Cataluña, ¿prólogo o epílogo?

(11) Entrevista a José Antonio ACEBILLO a Rethink BCN (maig 2021): “El millor model de ciutat és el que no permet la contradicció entre economia i ecologia”

(12) Entrevista a Mariana MAZZUCATO a El País (16-05-21): La izquierda se ha vuelto perezosa. Debe centrarse en la creación de riqueza

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CORONAVIRUS: EL DEBAT SOBRE LES PATENTS DE LES VACUNES

Article de Gonzalo FANJUL a El País (14-05-21): Cuatro preguntas incómodas sobre patentes y covid-19  [1] El debate sobre la reforma del modelo de innovación biomédica y acceso a medicamentos parece haberse estancado en la cuestión de la exención, pero necesitamos abrir una conversación más amplia …  ¿Puede justificar el sector farmacéutico la perpetuación de un modelo cuyos beneficios desproporcionados dependen de la protección pública frente a la competencia? Incluso aceptando que el negocio de la innovación biomédica exige asumir importantes riesgos financieros, la realidad es que los beneficios de este sector superan de forma abultada e injustificada la media de otros sectores empresariales comparables (margen ebitda del 29,4%, frente el 19% de media del S&P 500). La protección pública comienza con la inversión en investigación básica, continúa durante los ensayos clínicos y se extiende a través de un sistema de patentes obscenamente manipulado para mantener a la competencia alejada durante décadas … ¿Están anteponiendo las ONG el trofeo político a la resolución del problema? Los activistas llevamos más de veinte años peleando por la reforma de este modelo de propiedad intelectual. Es muy comprensible que la oportunidad abierta por la covid-19 y las dudas expresadas por actores antes inamovibles como los EEUU hayan despertado ilusiones y concentren ahora todos los esfuerzos tácticos. Pero existe el riesgo de que los árboles nos impidan ver el bosque. Urge explicar a la sociedad que esta medida es necesaria, pero no suficiente. Y trabajar en la generación de un modelo alternativo para el incentivo de la innovación que, hasta es momento, el sector de las ONG no está planteando. Las empresas son una herramienta, no el enemigo, y debemos encontrar el modo de poner su valor al servicio de un sistema más justo e inteligente … ¿Ofrece el Gobierno de España algo más que buenas palabras? Nuestro país ha sido uno de los primeros de la UE en mostrarse abierto a la exención de las patentes, en contra del criterio de socios como Alemania. La última declaración pública fue esta semana, de mano del propio presidente Sánchez y en el mismísimo Financial Times. Pero, cuando se trata del lobby farmacéutico, hasta el rabo todo es toro. En su reciente (30 de abril) carta de respuesta a 83 organizaciones que solicitábamos un compromiso del Gobierno en este sentido, el director de Gabinete de Presidencia incluía casi todo menos eso. Tendremos oportunidad de comprobar la verdadera disposición de España durante la cumbre de salud del G20 la próxima semana, donde el gobierno debe mojarse en las medidas de facilitación del comercio de vacunas y apoyo a COVAX que el presidente destaca en su tribuna para el FT … ¿Y si la exención es en realidad un bote salvavidas para este modelo de propiedad intelectual? Mi colega en ISGlobal Rafael Vilasanjuan tiene una mirada lúcida sobre este asunto. Uno de los argumentos que repite –y con el que estoy de acuerdo– es que la aprobación de la exención no es un cuestionamiento del modelo, sino un ajuste dentro de sus reglas que puede acabar fortaleciéndolo, más que al contrario. Como ocurrió en el caso de los antirretrovirales contra el VIH hace veinte años, las grandes empresas y sus gobiernos aliados pueden aceptar dar una pequeña vuelta para retornar al punto exacto en el que estamos ahora. Si no aprovechamos la oportunidad para introducir reformas estructurales en otros ámbitos, como el sistema de compras públicas, corremos el riesgo de hacer un pan como unas tortas.

ESTATS UNITS: CAP A UN MODEL MÉS EUROPEU? … ALERTES SOBRE EL RISC INFLACIONISTA … L’ARRELAMENT DEL TRUMPISME EN EL PARTIT REPUBLICÀ

Paper de Miguel OTERO-IGLESIAS i Federico STEINBERG del Real Instituto Elcano (21-04-21): Cien días de Biden: unos EEUU más europeos, ¿y debería Europa volverse ahora un poco más norteamericana? “Lo que está proponiendo la Administración Biden (…) puede que se inspire en el New Deal de los años 30 de Franklin D. Roosevelt, pero en la realidad no es más que un intento de acercar la economía estadounidense a los principios básicos del modelo europeo de economía social de mercado” … “Las últimas décadas han generado un enorme crecimiento y han sido muy positivas para muchos países emergentes (…), pero su reparto ha sido extremadamente desigual” … “Biden es consciente de que para poder seguir defendiendo y promoviendo el modelo socioeconómico de las democracias liberales frente a sistemas más autoritarios como el ruso o el chino, no es suficiente con que EEUU vuelva a liderar iniciativas globales” … Si eso significa adoptar aspectos del modelo europeo en EEUU, quizá en Europa haya que adaptar ese mismo modelo para la nueva era de competición entre grandes potencias”.

Article de Moisés NAÍM a El País (16-05-21): Consejos latinoamericanos para Biden La experiencia internacional enseña que una vez arraigada en la economía, la inflación es muy difícil de erradicar … “Hay algunos consejos derivados de la experiencia de América Latina que el presidente Joe Biden y su equipo harían bien en tener en mente. El primero es no faltarle al respeto al déficit fiscal. La idea de menospreciar lo que sucede cuando un Gobierno gasta mucho más de lo que recauda en impuestos tiene un largo pedigrí y es motivo de un feroz debate académico que no ha sido resuelto. En 1932, John Maynard Keynes sostuvo que las recesiones económicas pueden ser tratadas aumentando sustancialmente el gasto público. En 2002, el entonces vicepresidente de EE UU, Dick Cheney, afirmó displicentemente que “el déficit no importa”. El debate sigue vivo. En 2020, la economista Stephanie Kelton publicó un libro titulado El mito del déficit. En este best seller, la heterodoxa economista explica por qué la llamada Teoría Monetaria Moderna mantiene que un Gobierno que controla su moneda puede aumentar el gasto público tanto como quiera. De nuevo: el déficit fiscal no importa. Es obvio que el presidente Biden ha decidido apostar a que, en efecto, el inmenso aumento del gasto público que impulsa no va a causar daños colaterales en la economía. Más concretamente, está apostando a que no será inflacionario. O que tener algo de inflación no es grave. O que, en todo caso, ese aumento de los precios es transitorio. Además, si llegase a ser muy elevada y prolongada, la inflación se puede reducir con los instrumentos de política económica con los cuales cuenta el Gobierno. Los economistas llaman a esto fine tuning, el ajuste fino de las variables económicas con el fin de enfriar una economía recalentada por el aumento del gasto público. Pero lo más importante, sostienen los defensores del gasto deficitario, es que en las economías avanzadas la inflación ya no es un problema. Desde hace varias décadas, quienes pronosticaron que surgirían dañinos brotes inflacionarios en EE UU o Europa se han equivocado. Resulta así muy fácil ridiculizar a los economistas que llevan años anunciando explosiones inflacionarias que no ocurren. Todas estas explicaciones que buscan mostrar a la inflación como un problema que no existe, las han repetido hasta la saciedad los presidentes latinoamericanos que han aumentado desenfrenadamente el gasto público, casi siempre con resultados desastrosos. Resulta que en esos países el déficit sí ha importado. Y mucho”.

Article d’Argemino BARRO a El Confidencial (19-05-21): Las apariencias engañan: el trumpismo está más vivo que nunca Trump ya no tiene que andar trabajándose al votante republicano medio con mítines, tuits, entrevistas y polémicas. Este ya está convencido … “Una manera sobria de analizar el trumpismo es olvidándose de Donald Trump. El trumpismo está en la calle. Donald Trump simplemente lo percibió y se convirtió en el portavoz; en el abanderado de unos sentimientos que ya existían en 2016 y que siguen existiendo. Este magma emocional nace abajo y crece hacia arriba, no al revés. Quizás por eso Trump no tenga que andar trabajándose al votante republicano medio con mítines, tuits, entrevistas y polémicas. Este ya estaría convencido. Esto lo saben los republicanos cuando miran a sus respectivas taifas o leen las encuestas: que la base está con Trump. Un sondeo de CBS News y YouTube refleja que el 80% de los votantes republicanos están de acuerdo con la destitución de Liz Cheney como número 3 del partido en la Cámara Baja. Una encuesta de Monmouth University dice que el 65% de los votantes republicanos cree que Biden ganó gracias al fraude y casi un tercio asegura que jamás lo reconocerá como presidente. Con estas cifras, Donald Trump ha dejado clara su intención de cribar el partido de personas como Liz Cheney, que también ha sido censurada en su estado, Wyoming, y de luchar por recuperar las mayorías parlamentarias en las legislativas del año que viene. Así que, como un papa en el exilio, otorga bulas, condenas y bendiciones en función del nivel de lealtad profesado por los candidatos. Uno puede preguntarse, como también se escucha a menudo en los medios, qué sentido tiene que el partido conservador se encadene a un político mentiroso, volátil y divisivo. Los republicanos se estarían, a la larga, suicidando. Hoy mantienen pie, pero ¿y el futuro? ¿No morderán el polvo en un Estados Unidos cada vez más diverso? Los números de noviembre invitan a los demócratas a la cautela. Pese a perder frente a Joe Biden, Trump cosechó, en medio de una pandemia y una crisis económica, más de 74 millones de votos: cinco millones más que el anterior récord de Barack Obama en 2008. Sus fracasos en los cinco estados clave fueron por la mínima, y, aun así, el Partido Republicano, pese a perder la mayoría del Senado por un escaño, amplió puestos en la Cámara de Representantes y sumó a su colección un Congreso estatal. El trumpismo no ha muerto. Esto no ha terminado”.

L’EXPERIMENT CONSTITUCIONAL DE XILE: UNA PRIMERA VALORACIÓ DEL PROCÉS

Article de Francisco J.ESPINOZA, Pamela FIGUEROA, Claudio FUENTES-GONZÁLEZ i Carolina MEZA a Agenda Pública (19-05-21): Debates y nudos críticos en la convención constitucional chilena [2]  “En Chile el proyecto constitucional no es impulsado por un Gobierno o facción partidaria; ni siquiera contaba con el apoyo cerrado de la élite política. Fue el resultado de un pacto, el Acuerdo por la paz y la nueva Constitución, entre actores políticos que buscaban responder así a las protestas de octubre de 2019. Segundo, las elecciones del pasado fin de semana no dejan ningún actor con poder de veto: no hay nadie que pueda imponerse. Habrá que debatir y construir consensos, y ahí se abre una enorme oportunidad para plantear transformaciones en la relación entre el Estado y el mercado (¿se dejará atrás el ‘Estado subsidiario’?), el régimen político (¿se avanzará hacia un modelo semi-presidencial?), el reconocimiento indígena (¿se optará por el Estado plurinacional?), la posible ampliación de los derechos (diversidades sexuales, aborto, etc.), la organización territorial (¿hacia una mayor descentralización?) y el modelo de participación política de la ciudadanía. Nuestro primer análisis de hoy presenta el panorama que deja la elección de constituyentes considerando su perfil (partidario o independiente), experiencia previa y los temas que plantean

EL RETORN DEL CONFLICTE ENTRE ISRAEL I PALESTINA … UN PROBLEMA INCÒMODE PER A L’ADMINISTRACIÓ BIDEN … 

Article de Lluís BASSETS a El País (16-05-21): El fracaso de la victoria Toda victoria incuba una derrota, sobre todo cuando el vencedor la quiere absoluta, como le está sucediendo a Benjamin Netanyahu … “Todo han sido éxitos para Netanyahu. A pesar de Barack Obama y sus buenos y cándidos propósitos de frenar la ocupación y regresar a la mesa de diálogo. Gracias también al complaciente Donald Trump y su plan de paz: Jerusalén entera para Israel, también el Golán ocupado a Siria, y las colonias hasta ahora no reconocidas de Cirjordania. En resumen: todo lo mío es mío y todo lo tuyo es mío. Y a cambio los países árabes levantan el cerco diplomático establecido desde 1948. Liquidado el plan de paz, no se sabe qué quiere hacer Netanyahu con los palestinos. Se supone que mantenerles sujetos eternamente bajo la bota, divididos en cuatro categorías en cuanto a derechos individuales: ninguno en Gaza, cárcel al aire libre bajo la dictadura de Hamas; en Jerusalén, apenas algunos derechos civiles pero no el de voto; en la Cisjordania acosada por los colonos, los pocos que le otorgue la autoritaria Autoridad Palestina; y en Israel, todos solo sobre el papel, aunque sujetos a un trato similar al de los negros en Estados Unidos antes de las leyes antidiscriminación. Quizás Netanyahu sacará ventaja de la actual explosión para mantenerse en el poder, pero su victoria está desnuda. Si no hay Estado palestino que reconozca los derechos civiles de todos, Israel deberá hacerlo, y entonces los árabes serán mayoría entre el Jordán y el Mediterráneo. Quien quiere la paz no destruye los procesos de paz”.

Article de Haizam AMIRAH FERNÁNDEZ a El País (18-05-21): El trilema de Israel  [3]  Es posible ser al mismo tiempo un Estado judío, tener un carácter democrático y controlar todos los territorios … “La segregación etnorreligiosa, los recurrente estallidos de violencia y el deterioro de la imagen internacional de Israel son resultados directos de la irresolución de dicho trilema. De los tres elementos que los sucesivos dirigentes israelíes han querido compatibilizar, sólo dos se pueden tener al mismo tiempo. Si Israel quiere ser un Estado judío y democrático, tendrá que poner fin a la ocupación. Si desea ser democrático y controlar todos los territorios, tendrá que pasar de ser un Estado judío a ser binacional e igualitario. En caso de que opte por seguir siendo judío y dominando los territorios de Cisjordania y Gaza, entonces necesariamente no será un Estado democrático. No lo es para el conjunto de sus ciudadanos, judíos y árabes, ni para las poblaciones palestinas ocupadas ni para una creciente parte de la opinión pública internacional … El trilema de Israel genera cada vez mayores contradicciones, frustración y resistencias. La violencia extrema (a la que se presta atención desde el exterior cuando hay una nueva guerra) y la violencia cotidiana (la que resulta de la ocupación y de la existencia de diferentes leyes para diferentes grupos humanos, pero que es más difícil de ver desde fuera) son el producto de ese triángulo demencial que se alarga durante décadas. Ese mismo que alimenta a los extremos y a los mercaderes del odio en ambos campos. También sirve para que unos líderes egoístas, perseguidos por la corrupción y carentes de visión de futuro para sus respectivos pueblos hagan su juego cortoplacista para alargar su estancia en el cargo. Los acontecimientos de los últimos días, con la erupción de violencia intercomunitaria en ciudades mixtas dentro de Israel, donde viven poblaciones israelíes judías y árabes, deberían hacer saltar las señales de alarma entre los dirigentes de ese país … Los conflictos violentos entre Israel y el movimiento Hamás son demasiado familiares (han ocurrido en 2009, 2012, 2014 y 2021) y siguen el macabro manual de ataques, contraataques y castigos colectivos muy desiguales contra las poblaciones palestinas e israelíes. Sin embargo, resulta mucho menos común que el conflicto se extienda al interior de Israel. Han sido las políticas de Benjamín Netanyahu las que han intensificado los agravios que sienten los ciudadanos árabes israelíes. Con el fin de mantenerse en el cargo de primer ministro, Netanyahu ha apoyado de forma oportunista a los movimientos de colonos y de ultraderecha, prometiendo la anexión de territorios palestinos, apoyando la aprobación de la ley del Estado-nación del pueblo judío en 2018 y lanzando provocaciones como las vividas en Jerusalén oriental durante el pasado mes de Ramadán. Ante la cada vez más evidente imposibilidad de alcanzar una paz entre israelíes y palestino por la vía de los dos Estados, son cada vez más las voces que abogan por adoptar un enfoque centrado en los derechos y la seguridad humana. Se trata de deshacerse del moribundo proceso de paz y centrarse en la protección de los derechos y en la rendición de cuentas cuando estos son violados, como debería ocurrir en cualquier Estado digno de llamarse democrático. Si Israel sigue optando por mantener una supremacía judía entre el Mediterráneo y el Jordán mediante un régimen de segregación y ocupación, esa opción tiene un nombre y es “apartheid”.

Article de Shlomo BEN-AMI a El País (19-05-21): El fin de la autocomplacencia israelí Desde las ruinas de Gaza, Hamás cantará victoria, no necesariamente militar, pero sí en las mentes de su gente … “Pero el núcleo del conflicto ha estado en Jerusalén. La ciudad dio a Hamás una oportunidad de oro para imponerse sobre el sector negociador de la Autoridad Palestina cisjordana y acabar con el liderazgo moribundo de su presidente Mahmud Abbas, que hace unas semanas canceló bajo presión israelí una elección legislativa, por temor a que Hamás (que gobierna Gaza desde 2006) la gane y extienda su control a Cisjordania. Abbas presentó la decisión como una protesta contra la negativa israelí de permitir el voto de los palestinos residentes en Jerusalén Este. Pero la verdad es que hoy la Autoridad Palestina casi no tiene presencia allí; el vacío que dejó lo han llenado jóvenes palestinos mayoritariamente seculares que han hecho de la Explanada de las Mezquitas un símbolo de su resistencia frente a la ocupación israelí. El estallido de violencia ha permitido a Hamás unir todos los puntos y afirmar su primacía dentro el movimiento nacional palestino. Se ha posicionado como protector de Jerusalén y Al Aqsa; como la punta de lanza en la lucha nacional y religiosa de los palestinos contra el ocupante judío israelí; y como la voz de la minoría árabe en Israel. A los israelíes y a su autocomplaciente Gobierno les ha pillado fuera de guardia. Hamás ha lanzado un ataque con misiles a una escala nunca antes vista sobre ciudades israelíes. Incluso han lanzado salvas en Jerusalén y Tel Aviv, lo que ha obligado a la mitad de la población del país a correr a los refugios. A los israelíes ahora les queda la duda de si su vulnerable frente interno resistiría una guerra con Hezbolá, la milicia con respaldo iraní desplegada al otro lado de la frontera en el sur del Líbano. Hezbolá tiene un arsenal de 150 000 misiles mucho más letal que el de Hamás. Para defender su postura Hamás estaba dispuesto a pagar un alto precio. Los bombardeos de castigo aéreos israelíes sobre Gaza han sido devastadores, han tenido una brutal eficacia contra los comandantes militares de Hamás. Pero Hamás sabe que en las guerras asimétricas de esta era, una milicia que se oculta entre dos millones de civiles, en una de las zonas del mundo con mayor densidad poblacional, es prácticamente inmune a la derrota. También sabe que la reverberación de la guerra en la región obligará a vecinos como Egipto y a Qatar (patrocinador de Hamás) a mediar un alto el fuego. Desde las ruinas de Gaza, Hamás cantará victoria, no necesariamente militar, pero sí en las mentes de su gente. Llegados a este punto, Hamás habrá logrado sus objetivos principales: una Autoridad Palestina totalmente desacreditada y el refuerzo de su propio prestigio como garante y último protector de los lugares sagrados en Jerusalén. La paradoja es que a Netanyahu no le interesa destruir a Hamás. Todo lo contrario: comparte con la milicia un acuerdo tácito contra la Autoridad Palestina de Abbas, a la que durante sus Gobiernos procuró debilitar y humillar por todos los medios. Un Estado bajo control de Hamás en Gaza es para Netanyahu el pretexto ideal para rechazar las negociaciones de paz y una solución de dos Estados. Netanyahu incluso le permitió a Qatar pagar los salarios de los funcionarios de Hamás para mantener a Gaza en funcionamiento. Israel claramente no puede proclamar victoria. La frágil coexistencia entre judíos y árabes dentro de sus fronteras ha sido sacudida. Ha quedado destrozado el consenso interno entre israelíes que sostenía que el nacionalismo palestino estaba derrotado y que, por tanto, una solución política al conflicto ya no era necesaria. E incluso mientras se intensifica la escalada de violencia, les ha quedado claro a los dos contendientes que la era de las guerras y victorias gloriosas ya pasó”.

Article de Roberto MANSILLA BLANCO a esglobal  (13-05-21): Israel-Palestina: ¿por qué regresa el conflicto ahora? … “Más allá de las razones propias que conllevan a la actual situación, el trasfondo parece anunciar una serie de intereses geopolíticos colaterales detrás de estos acontecimientos. El asunto parece definirse más por la geopolítica actual y sus intereses más que por el conflicto histórico en sí … El problema palestino ha perdido protagonismo internacional. Y quizás sea el momento de recuperarlo del algún modo … Israel y su dolor de cabeza iraní. Más allá de las tensiones en torno a Jerusalén Este y los ataques de Hamás desde Gaza, el conflicto actual es más bien entre Israel e Irán, toda vez los actores regionales bailan en torno a este pulso, quizás con la excepción de Arabia Saudí, que impulsa una agenda propia más orientada a normalizar la relación con Tel Aviv para debilitar el peso geopolítico de Teherán … Mensaje para Biden y Kamala. Conectando con lo anterior está la posición de Washington: ¿cuál es el plan para Oriente Medio por parte de la administración Biden? Trump apostó claramente por su aliado israelí, con lo cual se espera que el nuevo presidente intente retomar las negociaciones para equilibrar la balanza con los palestinos. Por otro lado, y enterrando la Doctrina Trump, la vicepresidenta, Kamala Harris, quiere retomar las negociaciones nucleares con Teherán y esto irrita a Israel, que teme un ascenso geopolítico iraní en Oriente Medio, tal y como se observa con la implicación de Teherán en Siria, Líbano, Palestina, los chiíes en Irak y Bahréin, Yemen y sus alianzas con Turquía y Rusia. Precisamente, y ante las incógnitas sobre el papel de Washington, Moscú y Ankara intentan posicionarse en el complejo tablero regional como actores diplomáticos de peso en aras de rebajar la tensión. Desde la perspectiva geopolítica, Rusia y Turquía intentan cubrir de alguna forma la sensación de abandono que parece predominar en la Casa Blanca sobre los asuntos de Oriente Medio. Biden heredó el plan de Trump que favorece la posición de Israel y que propició la apertura diplomática de Tel Aviv con Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, el comienzo de las relaciones con Marruecos y algunos notables avances con Arabia Saudí. Una herencia, la de Trump, que complica la posición del tándem Biden-Kamala en la región. Por tanto, y ante la tensión actual entre palestinos e israelíes, en Tel Aviv se preguntan: ¿qué hará Washington ahora? La incertidumbre sobre la posición de Biden ante el conflicto parece haber generado una reacción en cadena: ante la incógnita, los halcones israelíes y palestinos y sus respectivos aliados regionales parecen haber decidido tomar la iniciativa”.

… AMB UN REBOT SOBTAT AL MARROC QUE ENRAREIX LES RELACIONS AMB ESPANYA I LA UNIÓ EUROPEA

Estat de la qüestió per María MARTÍN a El País (19-05-21): Interior devuelve a Marruecos a miles de migrantes sin aclarar el procedimiento La crisis de Ceuta deja un sinfín de interrogantes y un reto inmediato: cómo gestionar la acogida repentina de miles de personas, entre ellas cientos de menores … ¿Qué pasa en Ceuta?¿Cuál ha sido el desencadenante? El motivo aparente ha sido la acogida del líder del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (Rasd), Brahim Gali, de 73 años. España aceptó la entrada de Gali, aquejado de covid-19, para que ingresase en un hospital de Logroño, un gesto que disgustó a Marruecos. Pero el desencadenante real fue el reconocimiento por parte de Donald Trump, en diciembre, de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Eso ha llevado a Rabat a ejercer una presión nunca vista sobre España y la Unión Europea para que “abandonen la zona de confort” de la ONU, en palabras de las autoridades marroquíes y para que secunden los pasos de Trump … ¿Cuál es la postura del Gobierno? El Gobierno se ha volcado en la resolución de la crisis de Ceuta, que ha desatado la alarma máxima en el Ejecutivo. El presidente —que habló en una comparecencia institucional de la necesidad de defender “la integridad territorial” de España— voló ayer a Ceuta y Melilla y multiplicó sus gestiones diplomáticas, en especial con la UE. El asunto monopolizó el Consejo de Ministros, donde se evidenció un fuerte malestar con Marruecos. Buena parte del Ejecutivo está trabajando en distintos frentes para resolver la crisis diplomática más grave desde que el presidente llegó a La Moncloa. Sánchez decidió en la noche del lunes desplegar el Ejército en Ceuta y, desde primera hora de ayer, multiplicó sus llamadas, que han incluido a líderes europeos pero también a Felipe VI y al líder de la oposición, Pablo Casado … ¿Cuál es la postura de Marruecos? El Gobierno de Marruecos guarda silencio sobre lo sucedido. La única declaración por parte de un representante marroquí fue la de la embajadora en España, Karima Benyaich, quien afirmó este martes que “hay actos que tienen consecuencias y se tienen que asumir”, antes de ser llamada a consultas a Rabat … ¿Cuál ha sido la reacción de la Unión Europea? La Comisión Europea ha llamado la atención este martes a Marruecos por su papel en la crisis de Ceuta. “Las fronteras españolas son las fronteras europeas”, ha advertido a Rabat la comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, en un discurso en la Eurocámara. La responsable de los asuntos fronterizos y del nuevo pacto migratorio de la UE, en fase de negociación, aseguró seguir con preocupación la afluencia de migrantes “sin precedentes” detectada en el enclave español en África, y ha exigido a Rabat que cumpla con sus obligaciones de controlar las salidas irregulares y que asegure que aquellos “que no tienen derecho a quedarse sean devueltos de forma ordenada y efectiva” … ¿Hay otros conflictos en la relación bilateral España y Marruecos? Hay dos cuestiones que marcan las relaciones entre España y Marruecos. El primero y determinante es el Sáhara Occidental. Toda la política exterior de Marruecos se supedita al conflicto del Sáhara. Muy por detrás viene la cuestión de Ceuta y Melilla. Para Marruecos, para su prensa local, para su Gobierno, estas dos ciudades autónomas son los “presidios ocupados”. Cualquier otro posible conflicto de intereses, como el contrabando proveniente de Ceuta y Melilla queda en segunda plano … ¿Qué va a ocurrir con los recién llegados? El Ministerio del Interior está centrado en devolver al mayor número de inmigrantes y lo más rápido posible. Y, aunque, por un lado, Marruecos ha permitido la salida masiva de sus nacionales y todo aquel que quisiese cruzar, por el otro, está aceptando readmitirles de vuelta …  ¿Qué pasará con los menores que han cruzado el espigón? En principio, no se les debería aplicar el acuerdo de devolución y debe primar el interés superior del menor … ¿Qué capacidad de acogida tiene Ceuta, de menos de 19 kilómetros cuadrados? El Gobierno de Ceuta y la Delegación del Gobierno han habilitado distintos espacios para la acogida, especialmente, de menores de edad, pero también para adultos que aún permanecen en la ciudad. Los aproximadamente 1.500 menores que cruzaron el espigón permanecían, hasta la tarde del martes, en una nave del Tarajal. Otros espacios, como el recinto del estadio José Benoliel, aún no estaban en funcionamiento en la tarde del martes. Todas las estancias se han visto desbordadas. Fuentes de Cruz Roja, que se ha desplegado en la frontera del Tarajal y las naves del polígono, indicaban que no había cálculos de a cuántas personas prestaban asistencia ni a quienes se había trasladado al hospital. Diversas fuentes en el terreno hablan de “descontrol” … ¿Hay precedentes de una entrada como esta? Es la primera vez que tal número de inmigrantes cruza las fronteras de forma irregular. Ni siquiera en la crisis de los cayucos de 2006 en Canarias, ni durante el verano de 2018 que batió récords de desembarcos, se registró un volumen de entradas tan alto. El último récord se batió el fin de semana del 7 y el 8 del pasado noviembre, cuando desembarcaron en el muelle grancanario de Arguineguín casi 2.200 personas en dos días.

Crònica d’Ignacio CEMBRERO a El Confidencial (18-05-21): Marruecos castiga a España con la mayor ola migratoria de la historia Más de 5.000 inmigrantes irregulares marroquíes entraron en Ceuta el lunes mientras que medios de comunicación afines a los servicios secretos de Rabat afirman que está cortada la cooperación antiterrorista con España … “El caso Ghali ha brindado a Marruecos un pretexto para presionar a España para que modifique abiertamente su postura sobre el Sáhara Occidental después de que el 10 de diciembre el entonces presidente de EEUU, Donald Trump, reconociese la soberanía marroquí sobre el territorio disputado. Hasta ahora, ha sido la única potencia occidental que ha dado ese paso. Fue ese mismo 10 de diciembre cuando, a petición de Rabat, se aplazó ‘sine die’ la cumbre entre los dos gobiernos prevista para el 17 de ese mes. Sin embargo, bajo cuerda, la diplomacia española respalda, con discreción, a Marruecos. Lo puso de nuevo de manifiesto cuando, a principios de marzo, los abogados del Estado español pleitearon, junto con los de asociaciones marroquíes, contra los del Frente Polisario ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En público, los sucesivos gobiernos españoles son más prudentes y se parapetan detrás de Naciones Unidas. Rabat no se conforma con ese doble lenguaje. Su diplomacia sabe que España, la antigua potencia colonial, no puede tomar una iniciativa similar a la de EEUU, pero trata de que al menos secunde el ejemplo de Francia, que apoya desde hace años el plan de autonomía limitada que ofrece Marruecos para el Sáhara Occidental desde 2007. El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, lo dio claramente a entender el 15 de enero al término de una conferencia sobre ese conflicto”.

Article de Bernabé LÓPEZ GARCÍA a El País (19-05-21): Jugar con fuego a ambos lados de El Tarajal Marruecos no ha calculado bien la coyuntura en esta “marcha de los menores” con la que pretende presionar a España … “Se está pagando tarde y mal no haber llegado en 1963 a un acuerdo sobre el Sáhara con Marruecos. Hassan II lo advirtió en abril de aquel año cuando propuso a España, a través del embajador Manuel Aznar, llegar a un acuerdo sobre los que llamaba “territorios del sur” que, para él, constituían el “verdadero contencioso” con España. La coyuntura venía condicionada por su temor a enfrentarse, en las primeras elecciones que habrían de celebrarse un mes después, a los que calificó de “demagogos” que jugaban con el irredentismo. “El problema de Ceuta y Melilla, tal como yo lo veo —diría el monarca en aquella ocasión— no lo vamos a resolver ni usted ni yo, ¿me entiende?; ni la generación de usted ni la mía. Pero, además, considero que debemos inscribirlo en un problema general mediterráneo, dentro del cual nos encontramos inmediatamente con Gibraltar. Por consiguiente, en este punto, las cosas están muy claras para mí. Todo el contencioso en definitiva se relaciona con los territorios del sur”. El caso de Ceuta y Melilla era a ojos de Hassan II un asunto menor, pero que podría verse complicado si no se llegaba en el tema que importaba a un acuerdo. Surgirían, advertía, presiones en la opinión pública, y “a un rey le es difícil contradecir cierto tipo de exigencias. Volveremos a poner sobre el tapete Ceuta, Melilla, todo. ¿Qué podré yo hacer? España se enfadará, Marruecos se enfadará también, nos enfadaremos todos, acabaremos considerando que para alimentar unas relaciones vacías de sentido no vale la pena tener embajadores importantes en Madrid y en Rabat, caeremos en un punto muerto. Viviremos de espaldas los unos respecto de los otros. Malo para ustedes. Malo para nosotros. Un enorme fracaso. ¿Quién se aprovechará de ello? Las fuerzas de la inestabilidad, que no pierden oportunidad de prosperar”. Visto con la distancia, esta declaración era premonitoria. Pero lo que Marruecos no ha calculado en la coyuntura actual es que con esta “marcha de los menores” hacia Ceuta se está alentando a las fuerzas de la inestabilidad, pues una de las mayores preocupaciones de la Casa Real marroquí en las relaciones con España es el auge de la extrema derecha, según confesión de un consejero real cuando las elecciones andaluzas evidenciaron el problema. La vista gorda demostrada por las autoridades marroquíes en el momento actual es jugar con un fuego que puede estallar en los dos lados de la frontera, pues al otro lado está el polvorín provocado por las consecuencias del unilateral y ya prolongado cierre del tráfico de mercancías sobre la ciudad vecina de Fnideq, la antigua Castillejos, que ha privado de medio de subsistencia a decenas de millares de marroquíes. Pero es una técnica, la del chantaje con la amenaza migratoria, bien rodada por parte de nuestro vecino. Ciertamente España le brindó en bandeja a Marruecos el pretexto que buscaba para una indignación “justificada”: acoger al líder del Frente Polisario por razones humanitarias y sin advertencia previa, en un momento de tensión en que Marruecos presionaba con fuerza para que más países se sumasen al reconocimiento por Donald Trump de la marroquinidad del Sáhara Occidental. Máxime después de la advertencia del corte de relaciones con Alemania por mostrarse disconforme en el Consejo de Seguridad con la medida. ¿Podría haber actuado España de otro modo, negándose a la solicitud argelina de acoger al dirigente saharaui en un hospital español? Alemania, que había acogido largos meses al presidente argelino para tratarlo de covid-19, escurrió el bulto cuando se trató del dirigente saharaui, para no echar más leña al fuego. Pero para España, con su historial en el tema del Sáhara y con una opinión pública tan sensibilizada por la causa saharaui, era más difícil una actitud similar, pero podría, tal vez, haberlo desviado hacia otro país menos vulnerable a las iras de Marruecos que España. Unas horas de viaje medicalizado más y Brahim Ghali hubiera terminado recalando en Venezuela o Cuba. No era el primer dirigente polisario tratado en hospitales españoles. En 2018 Ahmed Bujari, representante ante Naciones Unidas del Frente, falleció en el hospital de Cruces de Barakaldo donde era tratado de un cáncer. También España podría haber tenido el coraje de haberlo aclarado abiertamente con Marruecos dejando claro que, al fin y al cabo, se trata del representante de “la otra parte” que la ONU reconoce como interlocutor de Marruecos en las obligadas negociaciones que deberían, algún día, resolver la cuestión. Pero ahí Marruecos tenía el toro por los cuernos para rematar la jugada de su “afectada” indignación. Gali debe dar cuentas ante la justicia española por unas causas, reales o fingidas, que Marruecos en su día se encargó de montar con una técnica bien ensayada por sus servicios para deslegitimar a sus disidentes. En medio de todo este lío Marruecos desboca el fantasma de la emigración sin calcular los destrozos a ambos lados de la frontera, a sabiendas de que no logrará su objetivo de sumar a España a la irreflexiva decisión de Trump, que viola las directrices de Naciones Unidas que obligan a un acuerdo entre las partes para resolver de una vez la cuestión”.

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (19-05-21): El Marroc desborda Ceuta i fa escac a Sánchez, amb el Sàhara de fons Ferma resposta del Govern central, que desplega l’exèrcit davant l’allau humana … El motiu: Represàlia per l’ingrés del líder del Front Polisario en un hospital espanyol … El moment: El Marroc aprofita l’esclat de Gaza:ara els Estats Units necessiten Rabat … La resposta europea: Espanya rep el suport verbal immediat dela Unió Europea … La clau principal: Rabat vol que Biden segueixi Trump idoni suport al control marroquí del Sàhara … “Hi ha un fil invisible que connecta Gaza amb Ceuta. En aquests moments els Estats Units necessiten els màxims suports possibles del món àrab per refredar les hostilitats entre israelians i palestins. El Marroc, país que manté unes relacions excel·lents amb Israel, es revaloritza com a peça de l’engranatge diplomàtic nord-americà. En aquest context ha tingut lloc la fallida dels controls fronterers a Ceuta, amb l’allau de més de vuit mil persones cap a territori espanyol i europeu en poques hores. Som davant la crisi diplomàtica més greu entre el Marroc i Espanya des del simulacre de guerra a l’illa de Perejil el 2002. És una prova dura per al Govern de Pedro Sánchez , que fa quinze dies va patir una forta derrota electoral a la capital d’ Espanya. Teló de fons: el control del Sàhara Occidental”.

Article de Lluís BASSETS a El País (20-05-21): Desde el Sáhara hasta Palestina  [4] Estos territorios ocupados son piedras en el zapato de quien quiera predicar con el ejemplo y recuperar frente a los déspotas el multilateralismo, la exigencia democrática y el respeto a los derechos humanos … “En el origen, Donald Trump y su legado árabe, un campo sembrado de explosivos desde Marruecos hasta Jerusalén. Son las decisiones de calado estratégico que tomó gracias a su escaso aprecio por la legalidad internacional, al culto al dinero y a la fuerza y a la alianza trabada con Benjamín Netanyahu, prolongadas ahora más allá de su presidencia. Rompió con la Autoridad Palestina, retiró la ayuda humanitaria a los refugiados, reconoció la soberanía israelí sobre Jerusalén, el Golán y las colonias de Cisjordania. Una vez desautorizado en las urnas, también reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, como premio a Rabat por el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel. Era su plan de paz para Oriente Próximo, en el que nada tenían que decir los palestinos, los organismos internacionales y menos todavía los saharauis y su república de las dunas. Esta es la conexión entre Gaza y Ceuta, Mohamed VI y Netanyahu, ambos con el paso cambiado por el relevo en la Casa Blanca, donde cuenta de nuevo el respeto a la legalidad internacional y la diplomacia tiene preferencia sobre la fuerza. Daban por cobrado el botín y ahora pretenden defenderlo, uno lanzando bombas sobre Gaza y el otro migrantes sobre Ceuta, pero son dudosos los resultados de apuestas tan arriesgadas. Hoy ya nadie vence en las guerras e incluso pueden vencerlas los derrotados, porque las victorias son políticas. Hamás ha ganado la mano a la Autoridad Palestina, y aspira ahora a liderar a todos los palestinos, los de Gaza, los de Cisjordania y los de Israel. Ha demostrado la insuficiencia de la Cúpula de Acero israelí, que no evita el pánico civil en las ciudades. La causa palestina ha recuperado oxígeno internacionalmente, incluso en Estados Unidos y en las filas demócratas. No es el caso del Sáhara Occidental, donde solo compensa la debilidad del Polisario la intemperante reacción de Mohamed VI, capaz de lanzar a millares de personas inermes al mar con tal de construir una crisis de fronteras con España, es decir, con Europa. El relumbre que pierde la monarquía alauita lo gana la causa saharaui, especialmente la resolución del Consejo de Seguridad, despreciada por Trump, que reconoce su derecho a la autodeterminación. Esta siembra requería un cierto vacío político, es decir, gobernantes débiles y desautorizados, empleados en la navegación a vista y carentes de rumbo e ideas políticas. Así sucede en el Marruecos del rey holgazán, que convierte en increíble su título de emir de los creyentes y su compromiso como protector de Jerusalén. Sucede con la caducada Autoridad Palestina y sobre todo con Netanyahu, su proceso por corrupción, su incapacidad para conseguir mayorías parlamentarias y su desprecio por la población palestina. Estos territorios ocupados, ambos en contravención de la legalidad internacional, son piedras en el zapato de quien quiera, como Joe Biden, predicar con el ejemplo y recuperar frente a los déspotas el multilateralismo, la exigencia democrática y el respeto a los derechos humanos”.

Article de Jesús A.NÚÑEZ VILLAVERDE a elDiario.es (19-05-21): “Marcha azul” marroquí sobre Ceuta Marruecos ha vuelto a recurrir a una estrategia política de larga tradición, que no tiene reparo alguno en jugar a su antojo con la desesperación de sus nacionales. Entretanto, los gobiernos de España hace tiempo que consideran la defensa del Sahara como una causa perdida … “Una España que cuenta, por una parte, con una opinión publica mayoritariamente prosaharaui pero, por otra, con unos gobiernos que hace tiempo que han llegado a la conclusión de que, más que la defensa de una causa que consideran perdida, les interesa contar con un vecino que colabore en la represión del narcotráfico y de los flujos migratorios, sin olvidar la lucha contra el terrorismo yihadista. Una España que sigue hoy sometida a esa misma coacción, a pesar de haber intentado crear una densa malla de intereses cruzados para evitar que Marruecos pudiera tomar un rumbo desafiante o, peor aún, poner en peligro real la españolidad de Ceuta y Melilla. Y así tenemos ahora a una España que, tratando de contentar a su vecino del sur, ya ha ido rebajando el perfil en el tema saharaui hasta convertirlo en tan solo un asunto humanitario, procurando que su propia población no note la falta de pulso político … En paralelo, España también ha podido comprobar cómo, desde hace tiempo, su modelo de gestión de la inmigración, eminentemente securitario, hace agua por todas partes, por mucha asistencia técnica que facilite a Marruecos, por muy altas y densas que sean las vallas y por muchos que sean los despliegues policiales que lleve a cabo para poner freno a los que no tienen nada que perder y, menos aún, a los que se aprovechan de su desgracia para obtener réditos mercantiles y políticos. Ni es una invasión, ni un ataque, ni la integridad de Ceuta y de Melilla está en peligro. Tampoco es una crisis migratoria sino una crisis política que va más allá de la suerte de unos miles de personas. Pero resulta inaceptable que Marruecos insista en este rumbo mercantilista y chantajista. Dicho eso, es obligado reconocer también que, a corto plazo, ni España ni la Unión Europea ven manera de sacarse de encima un problema que le permite a Rabat contar con una baza extra que pone en cuestión las reglas propias de un Estado de derecho (ahí está Marlaska insistiendo solamente en las expulsiones en caliente a personas a las que no se les permite ejercer sus derechos básicos). En definitiva, un panorama que deja a España desairada (¿cómo explicar ahora se le vuelvan a conceder a Rabat otros 30 millones de euros para atender los gastos de la policía marroquí en su intento de frenar las oleadas de desesperados que salen del Sahara ocupado hacia Canarias?) y a Marruecos calculando si basta con 6.000 o si hay que subir la apuesta”.

UN RETRAT D’ANGELA MERKEL

Article de Kristina SPOHR a El País (14-05-21): Angela Merkel o el poder sin vanidad En la era de Putin, Trump, Johnson y Orbán, la canciller alemana, cuatro veces elegida, ha personificado otra forma de hacer política. Es el primer mandatario de su país que deja el cargo por decisión propia …  Tranquila, discreta y pragmática, Angela Merkel es en la actualidad la dirigente más veterana de Occidente. Nada de tuits, ni chismorreos, ni rabietas, ni fotos comprometidas. Esa ha sido la característica principal de su mandato y el secreto de su permanencia en el poder. Y será el primer canciller alemán, desde la fundación de la República Federal en 1949, que va a dejar el cargo por decisión propia. Ahora que se avecina el final de sus 16 años en el puesto, al que llegó en noviembre de 2005, sentimos que se acaba una era de la historia de Alemania. Una era de relativa estabilidad, a pesar de las grandes fracturas causadas por varias convulsiones (externas): la crisis financiera y el colapso de la eurozona en 2008; la anexión de Crimea y la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2014; la crisis de los refugiados en 2015; y la actual pandemia de la covid-19. Pero quizá estamos viendo también el final de una forma concreta de gobernar y dirigir. Desde que comenzó este siglo, la actualidad mundial ha estado dominada por tipos duros y bravucones como Vladimir Putin, Recep Tayyip Erdogan, Kim Jong-un y Viktor Orbán. Y con Donald Trump, Silvio Berlusconi y Boris Johnson, los límites entre la fama televisiva, las payasadas y la política se difuminaron cada vez más. Angela Merkel ha destacado, y no solo por ser una mujer. Tiene sus defectos: la indefinición de su programa político (tanto nacional como europeo), la falta de brillantez oratoria y su prudencia e incluso vacilaciones propias de una tecnócrata. A la hora de tomar decisiones políticas, sus críticos destacan sus contradicciones internas, especialmente cuando está bajo presión. Sin embargo, dos de sus decisiones más audaces (y, con el tiempo, más controvertidas), el desmantelamiento de las centrales nucleares en 2009 y la negativa, en 2015, a cerrar las fronteras a un millón de refugiados, en su mayoría procedentes de Oriente Próximo, obtuvieron de inmediato —según las encuestas de entonces— el apoyo de la población” … “Angela Merkel deja un vacío político y un legado ambivalente. Pero hay muchas cosas que aprender de ella. Cuatro victorias electorales son una proeza extraordinaria. A una persona no se la considera la líder mundial más digna de confianza sin motivo. No le gusta a todo el mundo, pero nadie ha podido prescindir de ella. La canciller Merkel ha construido puentes y negociado acuerdos. Ha ejercido su influencia apelando a la razón y la cooperación. Frente a las adversidades ha conservado la calma y ha seguido adelante. Frente al sufrimiento ha mostrado humanidad y empatía. Ha gobernado con dedicación, profunda convicción moral e integridad. Y, sobre todo, en la era de Putin, Trump, Johnson y Orbán, ha personificado el poder sin vanidad”.

FRANÇA: IMAGINANT L’IMPENSABLE ESCENARI LE PEN

Article d’Andrés ORTEGA al blog del Real Instituto Elcano (18-5-21): Si gana Le Pen  [5] “No es una conjetura, sino una seria posibilidad que Marine Le Pen pueda ganar las presidenciales en Francia en la primavera de 2022. La Fundación de centro-izquierda Jean Jaurés, en un informe sobre el tema basado en varios indicadores, la considera “nada desdeñable”. Es una eventualidad para la que hay que prepararse pues desde fuera poco se puede hacer para impedirla. De hacerse realidad, puede cambiar el decurso de la integración europea, e impactar en la política interna de varios Estados miembros, con consecuencias graves para el proyecto en general, y para los intereses de España en particular. Varias encuestas apuntan a que en abril próximo pasarán a la segunda vuelta de las presidenciales francesas el actual presidente, Emmanuel Macron, y la dirigente del Rassemblement National (antiguo Front National), como ocurrió en 2017. Lejos queda el triunfo en segunda vuelta por un 82% de Jacques Chirac en 2002 frente al padre de la susodicha, Jean-Marie Le Pen (que eliminó al primer ministro socialista Lionel Jospin en la primera). Algunos sondeos apuntan a que en primera vuelta Marine Le Pen llegará en cabeza y que en la segunda Macron sería reelegido presidente con el 52% de los votos frente al 45%, distancia demasiado escasa para la tranquilidad de muchos. Le Pen, fenómeno no nuevo pero renovado, cabalga sobre una nueva ola europea y estadounidense: las clases más desfavorecidas votan más a las derechas. Le Pen se ve favorecida por el mal ambiente que reina en Francia con la firmeza de los confinamientos –que ha criticado duramente–, la lentitud en la vacunación o la banalización del terrorismo. Ejemplo de ello son las cartas abiertas de un grupo de exgenerales contra el islamismo, la inmigración (que no es tanta como parece, pues hay mucha mal llamada inmigración que es segunda o tercera generación), el “desmoronamiento” del país y lo que ven como un peligro de caída en una “guerra civil”, manifiestos a cuya adhesión ha alentado Le Pen. Ella proclama que el país se ve sacudido por “el caos” de la sanidad, la seguridad y la economía. Macron mismo reconoce los “numerosos miedos” en la ciudadanía, desde el cambio climático, la inseguridad –incluida lo que llama la “inseguridad cultural”– o las desigualdades, además de la pandemia. Una encuesta tras el manifiesto de los generales reflejaba que el 58% de los votantes franceses apoyaban a estos exmilitares, y un 73% consideraba que la sociedad francesa se está desintegrando. Actualmente, Macron está en creciente impopularidad, en parte por la situación, por su arrogancia y por el freno a sus reformas que ha supuesto la pandemia, con un partido liberal, La Republique en Marche (LRM) que no es aún realmente un partido, Los Republicanos (LR, derecha) perdidos y en descenso, y la izquierda dividida, aunque algunos en su seno buscan un frente común para evitar que Le Pen pase a la segunda vuelta. Le Pen, en pleno proceso de “desdiabolización”, tiene un discurso con el que sigue atrayendo a la clase obrera –los “deplorables” que dijo en EEUU Hillary Clinton, guante que supo recoger Trump y que intenta retomar Biden–. También se dirige a los jóvenes, los más afectados en sus perspectivas vitales por la pandemia. Una proporción significativa de los de 18 a 24 años votó a Le Pen en 2017 y ahora se está alejando de ella, pero un 30% de los de 25 a 34 años está recorriendo el camino inverso. Le Pen proclama una “política masiva de apoyo a las familias jóvenes”. De momento, todo eso está provocando una derechización del discurso macroniano. Habría que ver si una, posible, presidenta Le Pen, en unas inmediatamente posteriores legislativas podría recabar una mayoría suficiente en la Asamblea Nacional, o tendría que ir a una cohabitación con otra mayoría. Algunas señales vendrán en las próximas elecciones regionales, para la que en algún caso Macron ha buscado una candidatura con la derecha. Pero incluso en cohabitación, el presidente o la presidenta de Francia tiene mucho que decir en materia de política exterior y europea. Le Pen se está transformando, en un intento de “normalización” y de “desintoxicación”, y es previsible que en los próximos meses siga avanzando por esa senda. Se ha alejado del antisemitismo de su padre. Ha abandonado la idea de que Francia se salga del euro. Y aunque ya no proclama la salida de Francia de la UE, hacia la que es muy crítica, exige recuperar “soberanía económica para Francia” y aboga por una Europa de las Naciones, menos integracionista. Se compara a Boris Johnson por su atractivo hacia un amplio espectro de votantes, y dice admirar a Vladimir Putin. Se ha opuesto a los confinamientos estrictos planteados por Macron ante la tercera ola de la pandemia. En el Parlamento Europeo su partido está integrado en el Grupo Identidad y Democracia (antiguamente Europa de las Naciones y de las Libertades), junto a la Liga Norte italiana y el FPÖ austriaco entre otros, y como asociado la Alternativa para Alemania (AfD). En conjunto, la ultraderecha representa ya un 22% de los escaños del Parlamento Europeo. Europa no sabe bien cómo tratar el fenómeno de las ultraderechas, no hay una estrategia ordenada contra este tipo de populismo que ha crecido. En algunos países, como en Alemania, reina la idea de los “cordones sanitarios” para excluirlas del poder; en otros no. En todo caso, de cara a posibles “cordones sanitarios” contra una Francia encabezada por Le Pen, cabe decir que ese país no es Austria en su día, o Hungría y el Fidesz del primer ministro Viktor Orbán. Francia está en el corazón de la UE. El eje franco-alemán, que aún es necesario pero ya no suficiente, se vería seriamente afectado. Aunque, de hecho, pase lo que pase en París, este eje y la dinámica europea puede transformarse pues se anuncian cambios en Berlín en las elecciones de septiembre próximo con la llegada a término de Angela Merkel y con, si los pronósticos se confirman, la entrada en el Gobierno, y quién sabe si en la Cancillería, de Los Verdes y su candidata Annalena Baerbock. Una parte de la respuesta estaría en la política social, a escala nacional y a escala europea, como ha planteado el reciente Consejo Europeo en Oporto, con una hoja de ruta que aún ha de traducirse en acciones. Sin olvidar una buena gestión, inclusiva y no excluyente, de las identidades culturales. Para España, la llegada de Le Pen al frente de Francia sería muy contraproducente, pues está lejana a la idea de Europa que se tiene en este país. La actual política española de, sin alejarse del eje franco-alemán, cultivar más las relaciones nodales con otros Estados miembros, como Portugal o los Países Bajos entre los principales puede resultar aún más útil ante esta perspectiva en la que habrá que saber resistir, e intentar construir, al menos temporalmente, de otra forma. Por no hablar del impacto que podría tener en la política interna española, pues VOX aprovecharía la situación para, a su vez, “desdiabolizarse”.

LA POLÍTICA ESPANYOLA DESPRÉS DE LES ELECCIONS DE LA COMUNITAT DE MADRID

Article de Fernando VALLESPÍN a El País (16-05-21): Lo malo de ganar, lo bueno de perder Esto no va de buenos o malos, de feos o guapos. Ahora nos importa saber quién es el más listo, el mejor gestor, el de las mejores ideas. Y el que trabaja para todos, no solo para los suyos … “Lo malo de la política es que la mayoría de los actores que en ella participan no hacen declaraciones diciendo lo que piensan, sino lo que quieren que los ciudadanos pensemos que dicen. Detrás de cada declaración hay, por tanto, una intencionalidad que muchas veces se nos escapa. Por eso es tan difícil saber qué es lo que están haciendo al decir lo que dicen. Una excepción fueron las últimas declaraciones de Núñez Feijóo, donde afirma que el PP debería propugnar un “cambio de ciclo político” y volver otra vez a “hacer una política más occidental, más europea, más previsible”. Lo que está diciendo es claro, que el PP ahora mismo no representa esos valores. Pero lo que está haciendo al decir lo que dice es emitir una advertencia; a saber, que no se haga en su partido una lectura errónea de la victoria de Ayuso, que su política espectáculo es pan para hoy y hambre para mañana, que hay que volver a reivindicar la seriedad de la gestión y que, como se demostró en Galicia, es posible ganar apartando a Vox. Dicho en otras palabras, que lo malo de ganar es que se da por supuesto que la fórmula que condujo a la victoria siempre es la correcta, pero que eso puede llevar a engaño, cada coyuntura es diferente. No sé si me estoy excediendo en mi interpretación de lo que Feijóo declaró en Radio Euzkadi, en todo caso creo que lo que propugna es volver a un PP más próximo al modelo de Rajoy, más ajustado a aquello que, haciendo ahora abstracción de los escándalos de corrupción, funcionó en su momento, la sobriedad y el perfil pragmático. En el otro lado, el de la izquierda, tienen la ventaja de que saben bien cuáles fueron sus errores. Esa es la parte buena de perder. Les derrotó, paradójicamente, lo que sí funcionó para Ayuso, la confrontación y las consignas simplonas. También los erráticos cambios de estrategia en medio de la campaña y otros pequeños detalles. Ahora mismo lo deben estar analizando con lupa. Entre otras cosas también, las causas del éxito de Más Madrid dentro de su propio bloque. Si así lo hacen, verán que obedece a algo no muy distinto de lo que sugiere Feijóo: hablar de los problemas y hacer propuestas de solución, siempre, como es obvio, dentro de sus convicciones ideológicas. La batalla de Madrid ha tenido la fortuna de sacarnos a la luz un nuevo eje: por un lado, la política como espectáculo; por otro, la política como gestión. La primera se monta sobre el impacto de las consignas fáciles y resultonas y la escenificación moralista de un conflicto escatológico entre el bien y el mal; la segunda es más modesta, no aspira a aplastar al otro, sino a gobernar mejor. Puede que no sea lo más excitante, por seco y “tecnocrático”, pero en esta coyuntura parece casi una utopía. No habrá nueva normalidad hasta que no nos recuperemos de las heridas de la pandemia y sus secuelas. Que cada cual nos diga cómo quiere o espera hacerlo y ya veremos quién nos convence más. Esto no va de buenos o malos, de feos o guapos. Ahora nos importa saber quién es el más listo, el mejor gestor, el de las mejores ideas. Y el que trabaja para todos, no solo para los suyos”.

Entrevista a Pablo CASADO  a El Confidencial (17-05-21): “La legislatura entra en vía muerta” El líder del PP asegura a El Confidencial que tras el 4-M empieza una nueva etapa en la que intentará mostrar su partido como una alternativa al PSOE … Pablo Casado (Palencia, 1981) considera que las elecciones en Madrid del 4 de mayo abren un nuevo ciclo político, hasta el extremo de asegurar que “la legislatura entra en vía muerta”, aunque el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya reafirmado su intención de extender mandato hasta finales de 2023. El líder del PP explica que en su primera etapa al frente del partido, desde julio de 2018, puso todo su empeño en recomponer una formación rota que iba a ser superada por Ciudadanos y Vox; la segunda etapa le sirvió para apuntalar el poder territorial, y aunque perdió La Rioja, recuperó Andalucía y algunos grandes ayuntamientos; y la tercera, que ahora se inicia, es la de presentar un proyecto alternativo, una vez lograda “la hegemonía en su espacio electoral” y una cierta renovación. Para eso, trabaja hace tiempo en la convención nacional que se celebrará a mediados de octubre y que buscará una reordenación ideológica del PP para incluir a liberales, democristianos, conservadores y hasta socialdemócratas alejados de la política de Sánchez. Según sus palabras, en esa convención participarán personas ajenas al partido que hagan aportaciones sobre asuntos muy concretos y para mostrar que tiene equipo, formado por ex altos cargos, consejeros autonómicos y nuevas incorporaciones. “Que cuando haga falta, los españoles vean que estamos listos”, dice. Aborda el proyecto con Ciudadanos en pleno proceso de desintegración, lo que considera que facilita la posibilidad de trabajar para formar una mayoría alternativa a la del PSOE, con una izquierda dividida. Y critica con dureza la gestión de la pandemia de Sánchez, de quien llega a decir que “su arrogancia cuesta vidas”. Rehúye responder si pactará con Vox y dice con énfasis que “si el centro derecha se une, la victoria es segura”.

Comentari d’Enrique GIL CALVO a El País (18-05-21): Carpe Diem Podemos se autoerigió en portavoz del movimiento generacional de los indignados, pero no supo canalizar las demandas transformadoras del 15-M … “La victoria de Ayuso el 4-M fue una sorpresa anunciada, pero su abultada mayoría necesita ulteriores explicaciones. Es verdad que La Moncloa fracasó estrepitosamente, pero algún mérito debe reconocerse a la estrategia ayusista. No fue una mera copia del trumpismo como la de Vox, que por ello se estancó, pues se basó en una fórmula tan antigua y tan eficaz como el panem et circenses del clientelismo latino que permitía dominar a los romanos con subvenciones y espectáculos. Y también Ayuso arrolló prometiendo a la plebe pan y circo, pan y bares, pan y toros. Pan en forma de rebajas fiscales exclusivas de Madrid (pues si se extendieran a las demás comunidades autónomas desaparecería el dumping fiscal) y de empleo precario en la hostelería madrileña. Y circo en forma de “libertad” para salir de fiesta al libre albedrío gregario, en lo que constituye un soborno moral especialmente tentador para una juventud sitiada por la pandemia. No libertad para emanciparse de la dependencia familiar, que se refuerza cada vez más, sino libertad para entregarse al ocio nocturno como si no hubiera un mañana: carpe diem. Y funcionó, pues todo indica que por primera vez la juventud madrileña votó mayoritariamente a la derecha, en un dominó electoral contagiado a todas las clases sociales de todos los distritos. Y ello a 11 días de que se cumpliera el décimo aniversario del 15-M: ese movimiento social interclasista promovido por Juventud sin Futuro que reclamó el fin de la exclusión social y política de los jóvenes, en demanda de una democracia participativa. Se recordará que, hasta entonces, el estereotipo de la juventud la caricaturizaba como indolente, hedonista y parasitaria, sólo entregada al pasotismo del botellón. Pero el 15-M despertó la conciencia política de la juventud, haciéndola sentirse marginada y excluida hasta reconocerse como perteneciente al movimiento generacional de los indignados, que reclamaban libertad para emanciparse y regenerar otra democracia más participativa. Pero aquella primavera de la juventud inconformista sólo duró diez años, pues ahora Ayuso ha devuelto a la juventud actual al pasotismo hedonista del botellón acomodaticio, en un retorno al vivan las cadenas que bloquean la emancipación juvenil, siempre aplazada a las calendas griegas. Pero no hay que culpar sólo a Ayuso del final del 15-M, pues la principal responsabilidad por su caída hay que atribuírsela a Podemos: la plataforma política que se autoerigió en portavoz del movimiento generacional de los indignados, pero que no supo canalizar las demandas transformadoras del 15-M. En lugar de ofrecerse a representar las reivindicaciones de una juventud sin futuro que buscaba emanciparse, que era para lo que había nacido, prefirió desviar su atención para dedicar todo su activismo a la lucha por el poder contra el establishment institucional español, entregándose a unas estériles guerras culturales (como el absurdo intento de disputarle al PSOE la representación del feminismo) que agotaron y quemaron el capital político del 15-M. Y ahora Iglesias se corta la coleta como el torero que no supo matar al astado mientras los jóvenes se dedican a beber: carpe diem”.

Article de Lluís ORRIOLS a Piedras de Papel (17-05-21): ¿Vuelven los jóvenes a votar al PP? El PP tiene hoy un electorado más equilibrado en términos generacionales, principalmente porque ha perdido una porción relevante del apoyo entre los mayores de 65 años … En Madrid, en cambio, Ayuso sí ha podido ampliar de forma clara su voto entre los más jóvenes (y también de mediana edad) sin dejar de ser competitiva entre los mayores de 65 … ¿Hacia dónde se ha desplazado el voto más mayor? El partido que ha recibido un mayor impulso en este colectivo ha sido el Partido Socialista. En este sentido, parece que los mayores, a pesar de votar menos al PP, mantienen su lealtad con el bipartidismo. Aún con ello, en los últimos meses, las encuestas apuntan a que Vox estaría aumentando su atractivo electoral entre los mayores, algo que no se había observado en el pasado. Aún es pronto para saber si se trata de una tendencia estable o simplemente oscilaciones de las encuestas sin valor alguno. Los próximos barómetros nos ofrecerán mejores pistas. El PP tiene hoy un electorado más equilibrado en términos generacionales. Ciertamente, parece que poco a poco va recuperando el voto joven que le dio la espalda hace unos años. Pero la principal explicación de que ya no existe un sesgo tan acusado de edad en el PP se debe especialmente a que ha perdido una porción relevante de los mayores de 65. Y ese elemento es lo que diferencia a España en general de las elecciones de Madrid del pasado 4M: Ayuso sí ha podido ampliar de forma clara su voto entre los más jóvenes (y también de mediana edad) sin dejar de ser competitiva entre los mayores de 65 años. Estamos, pues, ante otro posible “efecto Ayuso”. En definitiva, las pasadas elecciones del 4M nos mostraron por primera vez en más de un lustro un PP sin un electorado envejecido. ¿Estamos ante un cambio en los patrones generacionales del voto en España? Esa es la incógnita aún por resolver que nos ocupará durante los próximos meses”.

10 ANYS DEL 15-M

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (15-05-21): Mayo, 15   El 15-M no tuvo efectos políticos y electorales inmediatos. En las elecciones municipales y autonómicas de finales mayo del 2011, apenas se notaron los ecos de la protesta en la calle. Tampoco se apreciaron efectos en las elecciones generales de noviembre del 2011, que ganó el Partido Popular por mayoría absoluta, como consecuencia del hundimiento del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a causa de la crisis económica. A finales de año 2011, el movimiento 15-M parecía muerto y enterrado … Los efectos políticos y electorales del 15-M empezaron a cristalizar en las elecciones europeas de mayo del 2014 y especialmente en las elecciones municipales de mayo del 2015 en las grandes ciudades, para irrumpir finalmente en el Congreso tras las elecciones generales de diciembre del 2015. Por primera vez, los dos partidos principales, PP y PSOE, no lograban sumar el 50% de los votos. Una nueva fuerza política llamada Podemos entraba en escena, a la que pronto se contrapondría Ciudadanos, como alternativa de renovación desde la derecha. Primera lección: la historia casi nunca discurre en línea recta y no se mueve al ritmo frenético de Twitter. Toda alteración del rumbo de los acontecimientos es siempre muy contradictoria …  Entre los diversos factores que condujeron a la abdicación del rey Juan Carlos en junio del 2014, figuraba la ola de protesta juvenil … El 15-M también influyó en la fuerte eclosión del independentismo en Catalunya. Por un lado, provocó un reflejo de emulación (incluso en el lenguaje) en el movimiento independentista de base y al mismo tiempo generó un impulso defensivo en el grupo dirigente del nacionalismo catalán. Atemorizado por el giro a la izquierda que el 15-M podía provocar en Catalunya, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, no dudó en ponerse al frente del movimiento independentista, a modo de cortafuegos. Diez años después, la confusión política reina en Catalunya … El 15-M modificó la sensibilidad social. Multiplicó, quizá de manera temporal, el rechazo político y moral a la corrupción. La palabra transparencia se puso de moda y no había congreso o acto social de cierto relieve sin una escenografía de debate en horizontal, a modo de ágora. Las administraciones empezaron a mostrar una cierta sensibilidad ante la problemática de los desahucios. La corbata aceleró su eclipse en el atuendo masculino, siguiendo la moda impuesta por los líderes del nuevo capitalismo norteamericano. Consultas y referendos internos empezaron a ser más frecuentes. Incluso el Partido Popular introdujo un sistema de primarias … En términos políticos, el 15-M acabó moviendo al PSOE a la izquierda, para mayor desespero de sus antiguos dirigentes, mientras Podemos moderaba e incluso diluía algunas de sus exigencias iniciales, como el impago de la deuda externa. El actual gobierno de coalición en España es, en buena medida, fruto de ese corrimiento de posiciones … Diez años después es temerario llegar a la conclusión de aquel ciclo se ha cerrado del todo, puesto que el país se halla ante una situación nueva e insólita. El cuadro político no puede considerarse estabilizado y el malestar social persiste, agravado ahora por los efectos de la epidemia … Diez años después, las condiciones materiales de vida de los jóvenes no han mejorado. Al contrario, han empeorado: más paro juvenil, más precariedad laboral, más dificultades de acceso a la vivienda. La cuestión juvenil es hoy uno de los problemas más graves de España. Hace diez años surgió un movimiento de protesta de carácter regeneracionista que pedía una mejor democracia, apelando a los valores colectivos. En un futuro inmediato, el desengaño puede conducir a posiciones de desapego a la democracia y a un mayor individualismo. Empieza a haber claros síntomas de ello.

Article de José Miguel CONTRERAS i Eva BAROJA a elDiario.es (14-05-21): Diez años del 15M: la comunicación impone su poder en la vida política  [6] El efecto transformador que ha tenido la llamada “Revolución de las plazas” en esta década ha impulsado la trascendencia de los medios de información. La deformación del concepto de ‘populismo’ ha acabado por imponer un discurso emocional que extiende la polarización y la confrontación … “También en el terreno de la comunicación política, el 15M tuvo un impacto espectacular. La importancia del fenómeno en este terreno tiene que ver con el hecho de que la llamada nueva política tiene como una de sus bases fundamentales la conversión de la comunicación en el elemento director de la estrategia partidista. Desde la década de los sesenta, los medios electrónicos habían ido ganando peso en el mundo de la política. Sin embargo, en estos últimos diez años su importancia ha pasado a ser abrumadora. Se calcula que, desde hace una década, se han promovido diferentes movimientos de protesta contra el sistema establecido, tras el impacto de la crisis económica de 2008, en alrededor de 90 países. Es evidente que este efecto imitador solo puede explicarse por el impacto creciente de los medios que en esta época empezaban a tener en internet un extraordinario desarrollo global. En 2004 había nacido Facebook en Cambridge (Massachusetts); en 2005, arranca YouTube en San Mateo (California); en 2006, comienza a operar Twitter en San Francisco (California). En 2011, las redes sociales se esparcen por todo el mundo e intercomunican a jóvenes de todo el planeta. Juntos, globalmente, comparten una revolución colectiva cuyo único precedente anterior habría que buscarlo en lo ocurrido en 1968. Si intentamos reunir algunos de los efectos que el 15M y otros movimientos similares provocaron en la comunicación política, podemos encontrar algunos especialmente trascendentes. Veamos algunos de ellos: 1. Medios y redes sociales, el nuevo territorio de la política. 2. La informalidad como etiqueta.  3. La renovación como exigencia.  4. La antipolítica como emblema.  5. Populismo y polarización.  6. La diversidad como exigencia. 7. Desideologización y volatilidad.

Article de Máriam MARTÍNEZ-BASCUÑÁN a  El País (16-05-21): Los deseos de la democracia Cada generación tiene su nueva política. Los jóvenes de la pandemia, estigmatizados sin ser escuchados, ya han provocado alguna turbulencia … “La democracia es una estructura de deseos. Los clásicos liberales lo vieron, y por eso la idea de movilidad es su rasgo dominante. Un sistema que preserva la igualdad de oportunidades moldea inevitablemente nuestros anhelos. Es materia de deseo, producción imaginaria, que diría Tocqueville. Si hay movilidad social, existen un porvenir, metas, ambiciones, un futuro con el que fantasear. Forma parte de sus promesas: aprovecha la educación, esfuérzate, sueña, vuela, serás recompensado. Todo está a tu alcance: ser periodista, profesora, médica, diseñadora… ¿Pero qué ocurre cuando se rompe la promesa, cuando se limita el deseo? El 15-M fue la expresión generacional de esa frustración. Fue otras muchas cosas, claro, como aquello de “no nos representan” y “democracia real ya” con el que se identificó una imponente mayoría. Y también el formidable grito generacional de quienes sufrieron el vendaval funesto de la crisis del 2008. Y sí, buscaron la impugnación del statu quo, “más democracia”, en el sentido de querer participar, ser visibles y representados. Provocó cierto miedo en lo que Cesar Molinas llamó “las élites extractivas” (¿recuerdan?) que, como siempre, no lo vieron venir porque aquel lamento se había germinado en el extrarradio. El sistema, perfectamente diseñado, tenía su cara visible y su otredad: lo expulsado, y ahí estaba precisamente esa generación, sin participar de sus pactos, de su memoria, de sus grandes discusiones y decisiones, y sin ser invitada a ello. Lo curioso es que aún nos sorprendamos de que Podemos canalizara aquella indignación, pero lo cierto es que el 15-M ensanchó el perímetro de la representatividad. Nos molesta el conflicto, la fragmentación, la polarización… ¡Todo es un desastre! Pero esa élite extractiva que envejeció de súbito ante el aullido de la Plaza de Sol raras veces se pregunta por su responsabilidad en todo aquello. Luego vendría la “nueva política”, que ya había definido Ortega y Gasset un siglo antes como esa “nueva declaración y voluntad de pensamientos que, más o menos claros, se encuentran ya viviendo en las conciencias de nuestros ciudadanos”. Porque cada generación tiene su nueva política y, a veces, la otredad, lo expulsado, representa mejor las conciencias de nuestros ciudadanos. Intentaron entrar en el pacto y nos sentimos amenazados. Por supuesto, se les instrumentalizó. Con los jóvenes sucedió y sucederá así: el apoyo a Hasel no iba sobre la libertad de expresión, y el voto a Ayuso tampoco es el del botellón. Recuerdo a aquel estudiante: “Es que no podemos más”. Hemos oído a sindicatos, empresarios, hosteleros, mientras se estigmatizaba a los jóvenes sin escucharlos, advirtiéndoles de que su irresponsabilidad ¡podía matar a sus abuelos! Son la generación de la pandemia. Ya han provocado alguna turbulencia y quizás acaben otra vez mostrándonos de nuevo esa “realidad de subsuelo”. Ojalá sea así”.

PLA DE RECUPERACIÓ I REFORMES … 

Crònica d’Antonio MAQUEDA a El País (14-05-21): El Banco de España advierte de los efectos persistentes de la crisis y pide un paquete integral de reformas El supervisor recomienda la mochila austriaca para acabar con la temporalidad. Avisa de que la recuperación dependerá de cómo se atajan problemas como las pensiones, la baja productividad, la desigualdad o el sobreendeudamiento empresarial

Comentari de Xavier VIDAL-FOLCH a El País (14-05-21): La clave es cumplir el plan europeo El supervisor español reivindica un “verdadero mecanismo” permanente de estabilización macroeconómica, de unión fiscal, con “dotación suficiente y capacidad impositiva y de endeudamiento … “Para el Banco de España, la clave de la recuperación y de esa política económica —suponiendo la normalización “paulatina” de la salud pública— es la certera ejecución del plan europeo de recuperación, el Next Generation-EU, una “oportunidad única”. Sus recomendaciones son claras, pero escuetas: simultaneidad de reformas e inversiones; “selección rigurosa” de ambas; mejoras en la agilidad de los procedimientos administrativos; involucración de las empresas privadas. Donde el supervisor español encarna el liderazgo entre sus pares de la eurozona es en su reivindicación de un “verdadero mecanismo” permanente de estabilización macroeconómica, de unión fiscal, con “dotación suficiente y capacidad impositiva y de endeudamiento”, que “podría inspirarse” en el Next Generation-EU. Dicho de otra manera, la conversión del plan de recuperación, con sus eurobonos y sus impuestos específicos para financiarlos, de temporal a permanente, algo que sugirió a fines de 2020 la presidenta del BCE, Christine Lagarde, pero formulado ahora con contundencia y apremio. En realidad, eleva a doctrina institucional de la casa el contenido de los últimos discursos del gobernador, Pablo Hernández de Cos. Sobre todo el del 23 de abril, en un seminario de E&Y (The euro area outlook monetary policy at the current juncture, and lessons for the ECB strategy review), vivamente recomendable. Porque enlaza esa propuesta con otras dos. Una es que mientras eso no se concrete, conviene “reformar las reglas fiscales” (topes de déficit y deuda del Pacto de Estabilidad). Porque afrontan un entorno diferente, con la “caída secular de los tipos de interés” que permiten mantener más deuda a menor coste; y porque los “riesgos de cola” de la crisis aconsejan manejar la eurozona como un conjunto, no como mera amalgama. La otra es seguir la pista de la Reserva Federal en política monetaria: fijar, en la revisión en curso de la estrategia del BCE, su objetivo de inflación al 2% (nada de un nivel “inferior” pero “cercano” a esa cifra), permitiendo asumirlo durante tiempo por encima del tope. Sería la consagración de un posible expansionismo monetario en iguales condiciones a las de la restricción. Otras sólidas voces europeístas conectan con ese designio de una suerte de Next Generation-EU permanente, como la del profesor Antoni Castells en europeG (Para hacer frente a la crisis de la Covid-19, febrero 2021). Factores a favor: será difícil eliminar los nuevos impuestos a introducir ahora después de que hayan estado recaudándose durante más de treinta años; el “transcurso del tiempo” podrá demostrar la viabilidad y utilidad del nuevo endeudamiento; y “tanto la Comisión como los Estados miembros querrán financiar nuevos proyectos”. ¿Falta tiempo para eso? Quizás. Pero sería bueno ir adelantando en esa senda. Cauterizaría de raíz cualquier retorno a una crisis de las deudas soberanas. Y del euro”.

Article de Soledad GALLEGO-DÍAZ a El País  (16-05-21): Beveridge está por todas partes No se trata ya de parchear técnicamente los problemas, sino de introducir cambios políticos reales en el sistema, visto que hay demasiadas personas para las que no funciona … “Pocos economistas españoles niegan que este es un momento importante en el que se deben tomar decisiones políticas serias. No se trata ya de parchear técnicamente los problemas, sino de introducir cambios políticos reales en el sistema, visto que hay demasiadas personas para las que no funciona. Demasiadas personas para las que la “economía de mercado” ha pasado a ser una “sociedad de mercado”, en la que no queda espacio para ellas. Un paso, de “economía” a “sociedad” de mercado, que ha denunciado con enfado otro personaje curioso, el antiguo gobernador del Banco de Inglaterra Mark Carney, canadiense, convencido activista ecologista, que defiende “estrategias de crecimiento” en varios presupuestos seguidos para poder relanzar las economías tras la pandemia. Por eso es tan difícil entender que en España parezca imposible llegar a un puñado de acuerdos básicos que permitan encarrilar esas estrategias de crecimiento. El Gobierno de Pedro Sánchez tiene dos años por delante, dos Presupuestos, para impulsar un plan de cambios imprescindibles. Pregonen lo que pregonen sus críticos, no hay síntomas de que la coalición parlamentaria que le sustenta vaya a romperse antes de plazo, y las recientes elecciones de la Comunidad de Madrid no cambian ese hecho. En realidad, es ahora el PP, en sus próximos dos años de gestión en Madrid, el que tiene que demostrar que hace algo. No es el Gobierno el que debería estar a la defensiva. La falta de iniciativa de La Moncloa para buscar acuerdos puntuales con los populares, aunque cierta, no autoriza al principal partido de la oposición a intentar bloquear las instituciones ni a prometer para dentro de dos años lo mismo que impide llevar a cabo en este. España es en este momento como el conejo blanco de Alicia: miramos un reloj y murmuramos: “Llego tarde, llego tarde”. No hay tiempo para una estrategia tan descarada de asedio sin poner en riesgo aspectos vitales de nuestra vida en común. No hay tiempo para más parches cuando siete reformas laborales no han conseguido cambiar la tasa de temporalidad, que sigue siendo la de hace 30 años, según José Ignacio Conde-Ruiz. La solución será la que la ministra de Trabajo, sindicatos y patronal decidan, pero, sea la que sea, debe llegarse ya a un cambio sustancial con garantías de éxito. No se pueden aplicar tampoco más parches para que el paro entre los menores de 25 años baje del actual 40%. La única voz institucional que parece alzarse todos los días pidiendo rapidez es la del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, harto de mostrar el reloj. En realidad, no hay ningún motivo por el que el estado de ánimo en España no pueda mejorar al ritmo del de Europa. El único obstáculo es el bloqueo institucional. Resulta insoportable (y habrá que decirlo a todas horas) que el PP siga bloqueando la renovación del Consejo General del Poder Judicial, o que algo tan importante como la reforma de la Administración pública o el nuevo sistema de formación profesional vayan a encontrar no enmiendas, sino murallas y fosos”.

Article d’Alfonso NOVALES a Agenda Pública (14-05-21): El Plan de Recuperación como riguroso proyecto colectivo de futuro  … “Los positivos resultados económicos dependerán básicamente de que se consiga alterar drásticamente la evolución que ha seguido la productividad en España durante décadas. Ello requiere, a su vez, de un cambio radical en la concepción y tratamiento institucional de la innovación, siendo muy relevante el modo en que se defina la participación del sector público en dicho proceso. Depende también de mejorar significativamente la calidad de los activos empresariales tangibles e intangibles, incluyendo la del capital humano y de la gestión empresarial. Y, no menos importante, precisa una clara y definitiva mejoría en nuestra calidad institucional (calidad y cumplimiento de las normas, seguridad jurídica, transparencia, evaluación de políticas, Administración al servicio de los ciudadanos)” … 

Article de Sandalio GÓMEZ LÓPEZ-EGEA a El País (17-05-21):  La mochila austriaca, de nuevo a escena Habría que ver hasta qué punto los sindicatos aceptan negociar una reducción importante de la indemnización … “En síntesis, la mochila ofrece a cada trabajador la posibilidad de formar un capital a lo largo de su vida profesional, que sirva de complemento a la pensión del sistema público en el momento de su jubilación. Ese es su principal objetivo. De esa forma, se palia el problema que plantea el sistema de pensiones llamado de “reparto”, agravado por la crisis económica y el nivel de desempleo. El trabajador se lleva a cuestas su mochila a lo largo de toda su vida profesional, aunque se cambie de empresa, independiente de la causa que lo motive. Los efectos colaterales que produce la mochila son casi tan positivos como su motivo principal: consigue acabar con la dualidad del mercado de trabajo —al reducir la indemnización por despido objetivo—, produce una mejora de la productividad —al incentivar al buen trabajador a que no se marche a la competencia una vez que todos sus derechos están integrados en la mochila — y resuelve la pensión de viudedad del cónyuge que no haya cotizado —al seguir percibiendo de forma íntegra el rendimiento de la mochila— . Para afrontar este problema, el Gobierno austriaco impulsó un gran acuerdo social que suponía, en grandes líneas, eliminar la indemnización por despido para los contratos de más de tres años y a cambio acordar una aportación anual de la empresa a cada trabajador de la plantilla, en proporción a su salario bruto, para constituir la mochila. De esta manera, obtienen un beneficio seguro todos los trabajadores, incluso los que permanecen en una empresa toda su vida laboral. En España, dado que la cultura de la indemnización está muy arraigada, habría que ver hasta qué punto los sindicatos aceptan negociar una reducción importante de la indemnización a cambio de tener una mochila garantizada para todos; en qué medida el empresario puede asumir el esfuerzo económico que le supondría, y de qué forma puede colaborar el Estado, reduciendo ligeramente la cotización a la seguridad social. Un acuerdo similar al de la mochila austriaca exige por parte de todos un esfuerzo de realismo, de comprender la gravedad de los problemas que plantea el sistema de pensiones, el elevado nivel de desempleo, y la dualidad de los contratos, y tener una visión a largo plazo en beneficio de las nuevas generaciones y del conjunto de la sociedad”.

… I UN AMBICIÓS EXERCICI DE PROSPECTIVA

Oficina Nacional de Estrategia y Prospectiva del Gobierno de España. España 2050. Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo.    [7]

Crònica de  Claudi PÉREZ a El País (18-05-21): El Gobierno se fija como meta un crecimiento del 1,5% anual hasta 2050 El informe ‘España 2050’ avisa del riesgo de ensanchar la brecha con los países más avanzados de la UE … “La parte más económica del estudio, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, deja una conclusión adicional: pese a la sucesión de crisis recientes, España está en condiciones de volver a acercarse en renta per cápita a los países más avanzados si hace los deberes y logra salir del círculo vicioso que dejan la pandemia y los desafíos más acuciantes. La economía española despegó hace 30 años a partir de los Pactos de La Moncloa: la renta por habitante era de apenas 16.000 euros en 1980 y se ha duplicado hasta los 30.700 euros de hoy. Pero la Gran Recesión y el Gran Confinamiento dejan feas cicatrices. España “no ha conseguido reducir sustancialmente la brecha de renta que mantiene con las economías más avanzadas de la UE” en los últimos tiempos, según el informe. Las crisis dejan más huella en España que en otras economías: la principal causa es “la baja productividad”, un secreto a voces que queda retratado en ese trabajo. Esa inmensa laguna guarda relación “con los bajos salarios, las largas jornadas laborales o la falta de competitividad de muchas empresas”. El envejecimiento de la población viene a agravar la situación: el informe estima que, sin cambios de calado, el PIB español podría crecer entre el 0,3% y el 1,1% anual entre 2023 y 2050. Eso alejaría a la economía española de las más avanzadas y agravaría problemas “como el paro o la desigualdad”, pese a que España figura ya en el furgón de cola en esos indicadores. Para evitar ese escenario, el informe aboga por una apuesta decidida por la productividad: educación, I+D, digitalización, transición ecológica, aumento del tamaño de las empresas, lucha contra la economía sumergida (que se estima en el 17%) y demás sospechosos habituales son las medidas más necesarias. Los expertos reclaman también elevar la tasa de empleo (número de ocupados respecto a las personas que quieren trabajar) desde el actual 62% hasta el 80% en 2050, con incentivos para retrasar la edad de jubilación y con la vista puesta en colectivos como jóvenes, mujeres e inmigrantes. En las tres últimas décadas, Alemania y los escandinavos han conseguido elevar su productividad un 50% sin comprometer su nivel de empleo. Si España logra algo parecido, la velocidad de crucero del PIB se irá a crecimientos anuales del 1,5% y permitiría la ansiada convergencia … El informe cifra la brecha en renta per cápita entre España y las ocho economías europeas más avanzadas en el 21%: los poco más de 30.000 euros de PIB per cápita españoles palidecen ante los 39.000 de esos ocho países. Sin reformas de calado, esa brecha se iría al 27% en 2050; con ellas quedaría reducida a un 10%. Pero antes de llegar al medio y largo plazo hay que lidiar con el correoso corto plazo. España ha sufrido más que otros países con la covid por el elevado peso de los sectores más vulnerables a la pandemia. Y el Ejecutivo no prevé recuperar hasta 2023 a los niveles precrisis, si bien los fondos europeos podrían acelerar la recuperación. Más allá de ese año, los expertos reclaman “consensos” para ejecutar con éxito “cambios de calado que corrijan las carencias estructurales” de la economía. En otras palabras: reformas pactadas, algo nada fácil con los niveles actuales de testosterona política … España 2050 se centra en los escenarios posteriores a 2023. Y está dividido en 10 trabajos: el primero es el citado Ser más productivos para crecer mejor, que prevé crecimientos del 1,5% anuales si España consigue elevar la productividad. Hay también capítulos sobre el mercado laboral (relacionado con los riesgos y oportunidades de la revolución tecnológica); el modelo territorial, con propuestas sobre la distribución de la población y la actividad económica; el cambio climático; los retos asociados a la longevidad en salud, pensiones y mercado laboral; dos capítulos sobre el capital humano; un análisis de la pobreza y la desigualdad, y un último trabajo sobre el bienestar”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (19-05-21): El informe ‘España 2050’: se cerrarán 33.000 aulas y la educación será mucho mejor La Oficina de Prospectiva y Estrategia, una iniciativa de Iván Redondo y dependiente de Moncloa, hará público su informe este jueves. El Confidencial adelanta uno de sus capítulos … Los españoles empiezan su escolarización con uno de los niveles de ‘gusto por la escuela’ más altos de Europa, pero lo pierden rápidamente … Deben mejorarse los sistemas de evaluación, tanto del alumnado como de la práctica docente y de las mismas administraciones … España tendrá unos 800.000 estudiantes menos de entre tres y 15 años de edad, lo que equivaldrá a cerrar unas 33.000 aulas

POLÍTICA EDUCATIVA: DESMUNTANT ALGUNS TÒPICS

Article de Lucas GORTÁZAR i Álvaro FERRER BLANCO a Agenda Pública (17-05-21): ¿Queremos de verdad reducir la segregación escolar?  [8] Si se quiere hacerlo, lo primero es comprender dónde y cómo se produce. Con esta intención muestran Lucas Gortázar y Álvaro Ferrer que el papel de los centros concertados es notable, pero no el único, ya que explica, a lo sumo, un 30% de toda la segregación socioeconómica en las escuelas en España … “En España hay un consenso creciente para reducir la segregación escolar pero, como suele ocurrir, ese consenso no es tan grande cuando se trata de decidir cómo lograrlo: una parte de los actores anti-segregación consideran que cualquier estrategia para reducir la segregación debe centrarse, fundamentalmente, en intervenir en centros concertados. Y es cierto que esto es relevante, pues el papel que desempeñan los centros concertados en la segregación socioeconómica es notable; pero no es el único … La segregación socioeconómica en las escuelas en Madrid ha crecido de forma sustancial durante la última década, pero lo ha hecho sobre todo dentro de las propias redes educativas. A día de hoy, la existencia de la red concertada explica, a lo sumo, un 30% de toda la segregación socioeconómica en las escuelas en España. Así pues, el espacio de acción para actuar en todas las escuelas, en vez de contraponer unas a otras, ofrece un camino hacia la reducción de la segregación escolar; esto es, del objetivo supuestamente compartido. Hace unos días, desde EsadeEcPol y Save the Children, publicamos una propuesta sobre cómo reducir la segregación escolar en España sin centrarnos en la dicotomía pública-concertada, esto es, actuando a la vez en todas las escuelas. Tres de las propuestas más relevantes, y a la vez poco exploradas en las políticas públicas, son el concepto de ‘reserva de plaza’ o doble lista de vacantes, el cambio del algoritmo de asignación y la financiación ‘por fórmula” para la mejora. La idea de reservas de plazas se encuadra en un intervencionismo soft de las administraciones, que reservan un porcentaje de plazas en todos los centros educativos sostenidos con fondos públicos para un determinado alumnado (de origen socioeconómico alto y bajo, por ejemplo; de inmigrante que llega durante el curso escolar, la llamada matrícula viva): se trataría de una intervención enmarcada en los nudges, pues su propósito es reservarse un pequeño espacio para modificar el equilibrio resultante, respetando al mismo tiempo las decisiones de las familias. De forma similar, el algoritmo de asignación condiciona, y mucho, el resultado de la escolarización de los alumnos en centros educativos. Unos y otros deben emparejarse en un proceso que mezcla normas y prioridades vía algoritmos, sin que haya una única forma de hacerlo: cada algoritmo favorece un tipo de comportamiento estratégico en las familias e incentiva un resultado más o menos eficiente, y más o menos equitativo, en la asignación final. En España, la mayor parte de las comunidades autónomas funcionan con el llamado Algoritmo de Boston, que da mucha prioridad a la primera opción de las familias. Eso refuerza el comportamiento estratégico de las mismas a priorizar centros que saben que es probable que obtengan: esto, obviamente, es lo que acaba ocurriendo, siendo motivo de orgullo de los responsables públicos. Pero la realidad es que este algoritmo no revela las preferencias reales de las familias, favorece a las que conocen el sistema o tienen la opción de optar por la escuela privada y hace que el resultado implique menos igualdad en la elección y más segregación. En tercer lugar, las políticas de financiación a los colegios por fórmula o proporcional al alumnado desfavorecido escolarizado, orientadas a la mejora de los proyectos educativos y a la des-segregación buscan asegurar que las familias eligen entre opciones de calidad equivalente. Acompañar esos recursos extra con recomendaciones para un uso eficaz de los mismos basado en evidencias (el ‘Teaching and Learning Toolkit’ de la Education Endowment Foundation) ha logrado reducir la segregación en Reino Unido. De esta medida se beneficiarían en mayor medida aquellos centros, sobre todo públicos pero también algunos concertados, que asumen la mayor responsabilidad en la escolarización del alumnado más vulnerable, eliminando a la vez los desincentivos actuales a escolarizar a este grupo. Éstos son sólo tres ejemplos de políticas que podrían contribuir a la reducción de la segregación escolar de forma integral para toda la red pública y concertada. En la práctica, obviamente, esto supondría que las escuelas concertadas deberían hacer un esfuerzo mayor que las públicas en ser más inclusivas en cuanto a su escolarización. Pero es un planteamiento que no exime a ninguna escuela de su propia responsabilidad en el debate de la segregación escolar, ni tampoco sitúa el foco en la tensión público-privada, algo que la polarización actual sí parece estar haciendo. Y, a la vez, resta excusas a la escuela concertada para abordar este problema: si ésta trabaja por la inclusión y es un servicio público, debe asumirlo con todas las consecuencias y, probablemente, debe ser mejor financiada mejor para lograrlo”.

UNES ENQUESTES SOBRE LA SITUACIÓ POLÍTICA CATALANA QUE AJUDEN A EXPLICAR EL DESENLLAÇ DE LA NEGOCIACIÓ ENTRE ERC I JXC

Enquesta de Gesop (12-14/05/21) per a  El Periódico (15-05-21): Una repetición electoral reforzaría a PSC y a ERC, y haría caer a Junts El independentismo perdería la mayoría en votos pero la mantendría en escaño … Los catalanes culparían más a Junts que a ERC de una repetición de las elecciones en Catalunya Una mayoría aplastante de encuestados ven mal o muy mal ir otra vez a las urnas en julio … Illa es el preferido como ‘president’ y Aragonès aventaja a Puigdemont El candidato socialista, con el 21,7% de apoyos, supera al republicano en 3,3 puntos y al ‘expresident’, en 6,2 … Dolors Sabater (CUP) es la líder mejor valorada seguida del resto de candidatos de izquierda … Vots i escons estimats: PSC, 26.2% (37-38); ERC, 22.5 (34-36); JxC, 17.0 (25-27); Vox, 7.7 (10-11); CUP, 7.5 (9-10); ECP, 6.9 (8-9); PP, 4.9 (5-6); Cs, 4.0 (3-4); PDECat, 1.3 … Fidelitat de vot: PSC, 78.4%; CUP, 76.9; Vox, 75.6; JxC, 69.3; ECP, 65.9; ERC, 65.1; PP, 49.4; Cs, 34.6. … Intenció d’anar a votar (% de segurs): total, 54.1%; Vox, 91.9%; PP, 76.9; PSC, 70.1; JxC, 67.9; ECP, 65.4; ERC, 58.2; Cs, 53.2; CUP, 51.8; PDECat, 40.8

Enquesta de GAD 3 (11-12/05/21 per a La Vanguardia (15-05-21): El PSC ampliaría su ventaja y ERC volvería a superar a Junts si se repitieran las elecciones El independentismo se quedaría en el 50% del voto pero sumaría más escaños y reforzaría su mayoría absoluta … Salvador Illa lograría 36 escaños y el 25% de los votos; Aragones, 35 y el 22%, y Borràs, 33 y casi el 21% … Esquerra y Junts sumarían la mitad más uno de los diputados del Parlament, sin la CUP … El partido de Arrimadas desaparecería del Parlament y cedería el grueso de sus votos al PP, que atraparía a Vox … El 21% culpa a Junts de la parálisis y el 10% a ERC, pero más del 63% responsabiliza a ambos … Casi un 30% aboga por forzar un acuerdo del independentismo y otro 30% por ir a elecciones … Situación política: La percepción negativa sube siete puntos, hasta el 66%, pero el 33% cree que la coyuntura mejorará en un año … Vot i escons estimats: PSC, 25.4% (36); ERC, 22.2 (35); JxC, 20.8 (33); PP, 7.0 (8); ECP, 6.4 (7); Vox, 6.3 (8); CUP, 6.2 (8); Cs, 2.3; PDECat, 0.8 … Valoració líders: Sànchez, 4.7; Junqueras, 4.6; Aragonès, 4.4; Illa, 4-2; Borràs, 4.2; Sabater, 4.1; Albiach, 3.9; Chacón, 3.8; Puigdemont, 3.3; A.Fernández, 3.3; Carrizosa, 2.6; Garriga, 2.4

Article de Lola GARCÍA a La Vanguardia (16-05-21): El empate infinito  “Una repetición electoral contribuiría así a afianzar ese bloqueo, que sólo la voluntad política puede romper. Es imposible saber si durante la próxima legislatura se producirán las condiciones como para que se agrieten los bloques actuales. Algunos dirigentes políticos consideran que, una vez constituido el Govern, el PSC se avendrá a negociar acuerdos con el nuevo Ejecutivo independentista. De hecho, Salvador Illa señaló esta semana en el Parlament que está dispuesto a dialogar sobre sanidad y fondos europeos. Pero la dinámica de los últimos años hace imposible que ahora se produzca un acercamiento entre el PSC y ERC, con el que se ha especulado de manera infundada, para desencallar la investidura de Pere Aragonès. Condenados a entenderse, y después de tres meses de negociaciones infructuosas, ERC y Junts han reanudado el diálogo con la voluntad, esta vez sí, de desterrar tacticismos y astucias. La intención es dejar de lado las cuestiones que han envenenado cualquier avance como la creación de un núcleo que marque la estrategia independentista bajo el paraguas del Consell per la República que preside Carles Puigdemont o la unidad de acción en el Congreso de los Diputados. No es que se renuncie a alcanzar un acuerdo en estas materias, pero se pone por delante la formación del Govern. Así que la discusión ahora va a ser el reparto de las conselleries. Y, aunque hay discrepancias, como el control de la economía o de los medios de comunicación, las dos partes son bastante más optimistas sobre el resultado. Quedan pocos días, pero la negociación tiene posibilidades de llegar a buen puerto. Sin embargo, se han evidenciado dos conclusiones: La primera es la fragilidad interna de Junts, sin un liderazgo nítido teniendo en cuenta que Puigdemont ha trasmitido a varios dirigentes en estos días que no desea interferir en las conversaciones y que su intención es volcarse en el Europarlamento y en difundir la causa de la independencia en el extranjero. Junts es un partido en construcción y en su seno hay algunos –en principio, una minoría– que consideran que es mejor pasar a la oposición para tratar de erosionar la credibilidad independentista de ERC desde un flanco más cómodo a la hora de reprochar a los republicanos falta de firmeza ante el Ejecutivo central. En cambio, buena parte de los cuadros intermedios de Junts son partidarios de mantenerse en el poder y fortalecer el partido desde esa posición. La segunda conclusión de estos meses de negociaciones es la enorme dificultad para el entendimiento entre ambas formaciones y los probables roces que se reproducirán si comparten el Govern. La relación con Pedro Sánchez será, sin duda, una de las fuentes principales de fricción. Una relación determinada por los equilibrios que deberá hacer a su vez el presidente para no descompensar el particular bloqueo de la política española, fracturada a su vez en dos bloques muy polarizados. En definitiva, el empate entre ERC y Junts no se ha resuelto y planeará sobre una legislatura que, además, estará sujeta al escrutinio de la CUP dentro de dos años. Con estos antecedentes, es complicado esperar que el nuevo Ejecutivo rescate la institución de la irrelevancia, recuperando su prestigio, influencia política y ascendencia social, para que sea capaz de afrontar los retos que tiene por delante”.

ACORD DE GOVERN ENTRE ERC I JxC REBUT AMB  ESCEPTICISME  RESSIGNAT  I AMB L’INTERROGANT DE SI SERÀ EL PRÒLEG D’UNA NOVA ETAPA O L’EPÍLEG DEL PROCESSISME

Crònica de Joan SERRA i Oriol MARCH a Nació Digital (17-05-21): ERC i Junts, tercera temporada: escapar-se de l’incendi «in extremis» Puigdemont i Aragonès han tingut contacte en els moments més complexos, quan els republicans apostaven per manar en solitari; les friccions no han desaparegut, però existeix el compromís de desinflama

Article de Lola GARCÍA a La Vanguardia (18-05-21): El pulso El factor desequilibrante del pacto es la presidencia y Aragonès tiene menos de dos años para rentabilizarla … “El pacto de gobierno consiste en un mero intercambio de departamentos –lo que era de Junts pasa a ERC y viceversa, con ligeras correcciones– y en la creación de bastantes comisiones de coordinación que delatan que no son pocas las desavenencias aparcadas … ¿Quién ha salido ganando de este pulso? La respuesta siempre está en relación con los objetivos de cada parte. ERC logra por fin la presidencia. Además, consigue que Junts desista de su empeño sobre el Consell per la República. Podría parecer entonces que Esquerra ha logrado doblegar a sus socios. Pero la estrategia de los posconvergentes ha conseguido un efecto notable. Situando como condición ineludible el papel del Consell per la República, han acabado por retirarla a cambio de una jugosa cuota de poder en el Govern. Dicho de otra forma, pusieron sobre la mesa un problema imprevisto y persistente y, para apartarlo, reclamaron compensaciones. El reparto de departamentos no se ajusta a las pretensiones que tenía ERC la noche electoral … El factor desequilibrante es la presidencia. La joya de la Corona. Si en la anterior legislatura, la designación de Torra, un activista más que un político de partido, impidió a Junts rentabilizar el cargo y construir un liderazgo para sus siglas, ERC tratará de investir a Pere Aragonès con la pompa de la institución, intentando recuperar la credibilidad, el respeto y hasta la prosopopeya que siempre había acompañado a la figura del president. Sin embargo, en estos tiempos de inestabilidad, Aragonès dispondrá de menos de dos años para forjarse esa identidad. La legislatura tiene un alto en el camino en el 2023. Aunque todos los focos se han centrado durante semanas en la disputa entre los dos grandes partidos, la condición de la CUP para dar su apoyo prevé que Aragonès se someta en dos años a una cuestión de confianza que girará en torno a los logros o fracasos de la mesa de diálogo con el Gobierno central. Si sus socios le suspenden en ese examen, volveríamos a escuchar aquello de que la legislatura está agotada…

Article de Neus TOMÀS a elDiario.es (17-05-21): Las claves de un pacto agónico para gobernar Catalunya La dirección de Junts es escéptica respecto a la cohesión prometida por Aragonès y se aviene a explorar la vía del diálogo con el Gobierno central mientras que ERC confía en que la presidencia les permita mejorar la imagen de la institución y dar pasos en la resolución del conflicto …”La suma de debilidades y el riesgo a perderlo todo es lo que explica el pacto cerrado entre ERC y Junts para evitar un adelanto electoral. Debilidades porque a ninguno le convenía provocar unos comicios en los que sabían que Salvador Illa iba a ganar más cómodamente y en los que ellos deberían asumir ante el electorado independentista el coste de haber malbaratado la mayoría lograda el 14F. El acuerdo sitúa a Pere Aragonès y Jordi Sànchez como forjadores de un consenso, de momento impostado, que permite la formación de un Govern en el que la presidencia, por primera vez desde que se inició el procés, estará en manos de ERC. Un reto para los republicanos, que ya no podrán culpar a los posconvergentes de la falta de cohesión, y para Junts, que debe aceptar una derrota que muchos de sus dirigentes y votantes todavía no han asumido …”

Comentari d’Andreu CLARET a El Periódico (18-05-21): Puigdemont se lleva el gato al agua  A cambio de la presidencia, Pere Aragonès ha cedido a la pretensión de Junts de disponer de cuotas de influencia que los de Esquerra habían rechazado hasta ahora … “Cada partido ha obtenido lo que buscaba: Esquerra Republicana ostentará la presidencia de la Generalitat y Junts per Catalunya tendrá el poder. Puede parecer una simplificación que deja mal parada a ERC, pero lo esencial del acuerdo de gobierno suscrito por ambos partidos conduce a la misma conclusión: a cambio de la presidencia, Pere Aragonès ha cedido a la pretensión de Junts de disponer de cuotas de influencia que los de Esquerra habían rechazado hasta ahora. La confirmación de Elsa Artadi al frente de una poderosa vicepresidencia de Economía y Hacienda que gestionará los fondos europeos para la reconstrucción constituye una victoria en toda regla para su mentor, Carles Puigdemont. Atrás quedó la idea de una Comisión adscrita a la Presidencia y la aceptación de que la gestión de los fondos tenga que ser consensuada entre todos los departamentos parece más una concesión destinada a salvar la cara que un auténtico mecanismo de control. Como herederos de Convergència y conocedores de los resortes del poder, los seguidores de Puigdemont nunca han pensado seriamente en quedar fuera del gobierno. El amago de apoyar un Gobierno de Esquerra desde fuera o las insinuaciones de provocar nuevas elecciones han sido tretas destinadas a debilitar al contrincante y obligarle a bajarse del coche antes de caer por el precipicio. Nunca hubo tal precipicio porque Junts necesita del clientelismo como el agua de mayo, para cuajar una organización que tiene más de movimiento que de partido. El acuerdo presentado por un Pere Aragonès más bien encogido y un pletórico Jordi Sánchez se lo permite. A la presencia de Artadi al frente de esta megaconselleria se suman otros departamentos con importantes partidas presupuestarias, o que resultan estratégicos para el independentismo. Si a ello añadimos que la presidencia del Parlament esta en manos de un peso pesado del partido como Laura Borràs, y que Junts, la CUP y la ANC serán mayoría en el llamado espacio de gestión estratégica del independentismo (frente a ERC y Omnium), los consensos de hoy pueden pasar a ser las tutelas de mañana en cuanto lo decida Puigdemont desde Waterloo.  Es imposible entender las concesiones de Aragonès sin conocer la trascendencia que tiene para Esquerra volver a ocupar la presidencia de la Generalitat. Es un sueño que sus militantes han cultivado durante décadas, a la sombra de Jordi Pujol, de Pasqual Maragall o José Montilla. Cuando Aragonès ocupe el despacho de Lluís Companys, los más veteranos se olvidarán por unos días de este mal acuerdo y pensaran en el presidente, los cuatro diputados y los 42 alcaldes fusilados. La historia no pase en balde, algo que los dirigentes más jóvenes, como Jéssica Albiach, olvidan a menudo. Puigdemont, que algo sabe de historia, le dijo a Sánchez que siguiera al volante aunque se le apareciera el precipicio, porque estaba seguro que Aragonès seria el primero en saltar. Así es cómo se ha llevado el gato al agua”.

Article de Josep MARTÍ BLANCH a El Confidencial (18-05-21): ERC-JxCAT y el pacto del “dame pan y dime tonto” Con los mismos mimbres, es muy difícil hacer cestos diferentes. El canasto que está por nacer será similar al que se vio en la anterior legislatura … Las relaciones cimentadas sobre la base de grandes peleas y reconciliaciones apuntan siempre a una relación tóxica …  “Las tres cuestiones se explican fácilmente si, ruido al margen, uno acude a los principios más elementales de la política. ¿Por qué hay pacto ERC-Junts? Porque desde el punto de vista partidista era la mejor opción para ambos. ERC no quería dejar pasar la oportunidad de hacerse con la presidencia de la Generalitat y JxCAT no podía permitirse el lujo de ir a la oposición, dejando a su ejército de cuadros de partido con pin de alto cargo en la solapa sin ocupación … El pacto beneficiaba a ambos. Siendo así, ¿por qué tres meses para alcanzarlo? Por una cuestión de precio. ERC no quería ceder a algunas pretensiones de JxCAT, del mismo modo que los puigdemontistas no estaban dispuestos a regalar sus votos a cambio de dádivas menores. Todos los faroles que hemos visto en esta partida de póquer de baratillo —JxCAT blandiendo amenazas de quedarse en la oposición, ERC fijando ultimátums absurdos o rompiendo incluso la negociación— eran tan solo un intento de unos y otros por ganar una posición de fuerza en la mesa donde se jugaba la partida y sacar el máximo beneficio del acuerdo … ¿Por qué el pacto es el que es? A pesar de que la mayoría de los analistas coincidían en que la espantada del líder de ERC, Pere Aragonès, rompiendo las negociaciones y amenazando con gobernar en solitario o provocar nuevas elecciones obligaba a JxCAT a rebajar sus pretensiones, finalmente no ha sido así. Se ha impuesto la aritmética, que hace fuerte al segundo cuando el primero no tiene alternativa. Y ERC no la tenía, puesto que ellos mismos cerraron todas las puertas a algún tipo de entente con los socialistas. Así las cosas, JxCAT se queda con la vicepresidencia económica, incluyendo la gestión de los fondos europeos, que no tendrán un comisionado específico como pedía ERC, el departamento de Salud, que era otro elemento de brega entre ambos, la gestión de la publicidad institucional y otros elementos que los republicanos aspiraban a mantener bajo su influencia. Es un escenario similar al de 2017, cuando fue JxCAT quien entregó armas y bagajes a los republicanos aun habiéndoles superado en las urnas, pero con los protagonistas intercambiando los papeles … ¿Qué podemos esperar del nuevo Gobierno? Con los mismos mimbres, es muy difícil hacer cestos diferentes, así que el canasto que está por nacer será a la fuerza similar al que se vio en la anterior legislatura. De entrada, el nuevo ejecutivo ERC-JxCAT, apuntalado por la CUP desde fuera del Gobierno, nace cojo en la medida que deberá afrontar una moción de confianza exigida por los anticapitalistas dentro de dos años. No obstante, como los negociadores republicanos y junteros siempre han trabajado con la hipótesis de que este Ejecutivo es solo para 24 meses —las municipales siempre a la vista—, la amenaza de esa moción no les preocupa en demasía …”.

Article de Manel MANCHÓN a Crónica Global (18-05-21): Sànchez y Madí, el poder convergente gana a AragonèsYa no se trata de avanzar hacia la independencia. Eso es lo de menos. Quedará la retórica, y la hoja de ruta, con la presión de las diezmadas entidades soberanistas, como la ANC y Òmnium Cultural, que las dos formaciones –JxCat y ERC– podrán dejar de lado con cierta facilidad. Ahora lo que estaba en juego eran las líneas de corte del poder, del poder más crudo, y con la intención de gestionar una situación muy complicada, pero que presenta, también, enormes oportunidades con los fondos europeos. En la Generalitat, en los próximos años, habrá dinero y capacidad. Y quien sepa transformar esos fondos en proyectos concretos, y en venderlos con intención tendrá una posición ganadora a medio plazo. Junts per Catalunya y Esquerra lo saben. Con una ventaja, sin embargo, para Esquerra. Y es que tiene 13 diputados en el Congreso y la alianza que establezca con el Gobierno de Pedro Sánchez puede ser trascendental. Eso no lo tiene JxCat, que irá a rebufo, digan lo que digan sus dirigentes, de lo que pueda lograr ERC. Jordi Sànchez, que llegó a la cúspide de la ANC, con las buenas artes de David Madí, sabía que ERC no tenía ninguna alternativa. Un gobierno en solitario de Pere Aragonès era una quimera y, de hecho, hubiera sido un desastre para el propio Aragonès, ahogado por un Parlament en el que JxCat le hubiera hecho la vida imposible. Sànchez sabía que los Comuns no entrarían nunca en un Govern tripartito, es decir, con ERC y JxCat. Y que el PSC, en ningún caso, podía ahora dar el paso para apoyar a los republicanos. Esquerra no tenía otra alternativa que la de negociar con JxCat porque, aunque quedó por delante de los posconvergentes, sólo fue por la mínima. No tiene la hegemonía del independentismo, y tampoco la tiene Junts per Catalunya. Esa es la realidad, la de un mundo que mantiene su vigor, pese a perder 700.000 votos el 14F, porque hay una realidad sociológica que no se puede ignorar y todavía los protagonistas del octubre de 2017 siguen en la cárcel. Esquerra no fue consciente de eso, y jugó en varias direcciones. Debe saber que, todavía, no está en esa situación. Sigue en el campo nacionalista. De hecho, nunca ha salido de ahí. Hay que recordar que Heribert Barrera no dudó en ningún momento en apuntalar al primer Jordi Pujol tras las elecciones de 1980. Ni se le pasó por la cabeza mirar hacia el PSC de Joan Reventós.  La profesionalidad convergente en el arte de utilizar las palancas del poder se ha demostrado una vez más. Otra cosa será que Pere Aragonès demuestre un fuste que se le intuye y, desde la presidencia de la Generalitat, acabe proyectando un nuevo poder que anule a los nuevos alumnos convergentes, desde Elsa Artadi a Jordi Puigneró. Por lo menos tiene una oportunidad. No menor. Esquerra tendrá un presidente de la Generalitat, el primero desde la recuperación de la democracia, y que se añade a los históricos Macià y Companys. Y no podemos olvidar a los amateurs, desde Joan Canadell, Laura Borràs, Francesc de Dalmases al propio Quim Torra. Han quedado en fuera de juego con sus proclamas a favor de que JxCat se quedara en la oposición. Eso, en el manual del convergente, nunca”.

Article de Joan BURDEUS a  Núvol (17-05-21): El rèdit polític del dolor  [9] El melodrama de les negociacions per formar govern crea adhesió per la via de la tortura … “El melodrama per formar govern és la jugada mestra d’uns partits que han après a mobilitzar un dolor que per al votant independentista s’ha convertit en sinònim d’amor. Mentre segueixi havent més realitat en l’obvietat que l’u d’octubre les coses es podien haver fet d’una altra manera que en els discursos dels partits, no hi haurà cap mecanisme més rendible per dilatar els temps. S’hauria pogut arribar a un acord de pressa després de les eleccions, però aleshores tot s’hauria tornat racional i els polítics haurien quedat a mercè de la dissonància cognitiva, que és el seu malson. En canvi, la inversió en turbulències emocionals per complicar una negociació que hauria pogut ser fàcil i lleugera, envernissarà d’èpica el pacte quan arribi a l’últim minut, creant aquella adhesió que només es crea per la via de la tortura. La independència segueix sent la mesura de totes les coses en el cor del votant independentista o, contra el refranyer, un clau d’autonomia no treurà un clau d’independència. Per això el més fructífer per als partits és la gestió de la gelosia” … “Que una barreja de circumstàncies, por i incompetència acabés en estimball, no vol dir que el conformisme sigui mes savi o més pragmàtic que l’aspiració de canviar les coses. Les concepcions romàntiques del passat són la flama que ajuda a obrir escletxes quan el present és més estèril, i la nostàlgia i l’esperança són tan polítiques com el càlcul i l’estratègia. Què han aconseguit els partits so called independentistes amb tot el teatre d’aquests mesos? Un govern ràpid els hauria obligat a complir promeses, agilitzant la caiguda de les caretes. Una repetició electoral que hauria deixat les coses exactament iguals encara els hauria posat més en evidència. L’espectacle a què hem assistit és, previsiblement, el que més beneficia els mestres en l’art d’explotar el dolor dels votants. Al final, un govern idèntic que el que s’hauria format en poques setmanes naixerà carregat d’un plus de sofriment melodramàtic que el farà més resilient. Però els votants independentistes segueixen lligats a allò que van estimar, l’ideal segueix tenint més realitat que el suposat realisme, i molts encara confiem que aquest topall de la memòria resistirà totes les forces que intenten corsecar-la”.

Article d’Andreu MAS-COLELL a La Vanguardia (18-05-21): Els cent dies del nou govern Al PSC i els comuns els demanaria el principi de reciprocitat: votar a favor o abstenir-se … “Els partits del nou govern tenen dues agendes que han de desenvolupar en paral·lel: una és la política, l’altra una agenda econòmica que va molt més enllà de simplement la gestió. Són agendes relacionades, que poden reforçar-se mútuament o interferir-se mútuament. Els dos partits han de ser conscients que en els propers quatre anys el seu grau d’èxit o fracàs dependrà en bona mesura del fet que predomini el reforçament mutu. I que això demana un govern coherent, no dos castells que es vigilen. No hi haurà temps per a l’escalfament. Ara bé, molta feina preparatòria ja està feta i ha de permetre, d’ara a la tardor, prendre decisions en temes fonamentals, com els fons europeus o l’aeroport del Prat. Aquesta vegada la retòrica dels cent dies és apropiada: marcaran la resta de la legislatura. La nova legislatura neix amb un perill: l’acord amb la CUP per a una reavaluació al cap de dos anys. Tenim mala experiència amb l’es­tabliment d’aquestes condicionalitats. Són font de fragilitat. Això em porta a fer un suggeriment que sé que no serà acceptat però així i tot prefereixo verbalitzar-lo. Es dirigeix als comuns i espe­cialment al PSC, és a dir, els partits de la coalició del Govern central. En primer lloc, una consideració de caràcter general. No faig cap descobriment si afirmo que la progressió dels projectes cooperatius, des de la fase més incipient fins a la més ma­dura, estarà molt ajudada si preval un principi de reciprocitat, és a dir, si en la seva actuació cada actor té en compte el comportament dels altres en el passat i si correspon cooperant quan els altres han cooperat en el passat. No s’ha de menystenir fins a quin punt aquest principi és generador de confiança ni com la confiança és el lubricant més efectiu per accelerar la plena implantació de la cooperació. En termes concrets, penso que el principi general que acabo d’exposar és molt rellevant per la decisió que els comuns i el PSC han de prendre a l’hora de donar suport, abstenir-se o votar en contra de la investidura d’Aragonès. Esquerra va investir Pedro Sánchez a les darreres eleccions espanyoles. El que els dema­naria, el principi de reciprocitat, és, doncs, ben clar: votar a favor, o, com a mínim, abstenir-se. Després de les eleccions madrilenyes i de la nova embranzida d’una dreta intransigent i disposada a jugar la carta de la seva preeminència en els aparells de l’Estat, el PSOE-PSC i Podem-comuns necessiten construir i consolidar un espai polític que vagi més enllà de l’esquerra clàssica, que inclogui Esquerra, el PNB, el PDECat i, més difícil però no impossible, Junts. N’hi diré espai progressista ampli. Que el PSC i els comuns reciproquessin en el que en el seu moment va fer Esquerra no és demanar massa. No és ni un sacrifici, atès que el PSC no pot formar govern a Catalunya. Però és un gest, una mínima mà estesa que invitaria a la col·laboració, que introduiria fluïdesa a la vida po­lítica catalana, que faria el govern menys presoner de calendaris de reavaluació a mitja legislatura. Totes les forces polítiques que en el seu moment van investir Pedro Sánchez haurien d’estar molt interessades que els cent dies del nou govern català siguin molt fructífers”.

Article d’Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (19-05-21): El cicle de l’estoïcisme? “El pacte que farà possible la investidura de Pere Aragonès no suscita passions, sinó resignacions de graduació diversa. És un pacte que neix tebi i ha estat rebut amb tebior. No conté cap dels ingredients que fan possible la il·lusió política. Però, i això val la pena de subratllar-ho, aquesta tebior inicial tampoc convida a imaginar nous drames per a la llista de desgràcies que Catalunya col·lecciona. Per superar el cicle de les il·lusions i les fantasies (utòpiques per als uns, distòpiques per als altres), calia passar pel pont de la tebior, la resignació i l’estoïcisme. La fantasia actua en la política com la cocaïna en els que en consumeixen. Transmet una energia mental i vital excepcional. Ara bé: cocaïna i fantasia política són artificis: tard o d’hora, despertar-se és inevitable i la realitat torna a ser allà. Tal com era, o pitjor. Fa mesos que una crua realitat econòmica i social truca a la porta. Catalunya s’hi enfrontarà amb l’ànim depressiu, dividida, amb polítics a la presó, amb una dreta espanyola reforçada i punitiva, amb una estructura econòmica malmenada per la política i agreujada per la covid. Una part de les elits se’n van o es venen l’empresa. La revolució del 5G comença. Una enorme quantitat de joves no saben què fer ni què faran. És possible afrontar aquesta realitat amb tebior resignada? Qui ho sap. Però la millor manera d’avançar enmig de les ruïnes és acceptar-les. Potser Junts i la facció irredemptista d’ERC aterraran entorn d’un Aragonès pragmàtic. Potser els ajudarà el cap d’oposició, Illa, que promet lleialtat per superar la covid i per impulsar la recuperació econòmica. Potser sense tant de soroll serà possible trobar sortides per a presos i estranyats. La tebior és signe de maduresa. Implica el triomf de l’autodomini sobre la cocaïna de la il·lusió. Superant la tendència al nihilisme del que ha perdut els somnis i a la melancolia masturbatòria del que no se sap alliberar de la fantasia, el tebi accepta la lletjor de la ­realitat. Per afrontar els problemes, no necessita passions, sinó un cap clar. Estem en temps de descompte. Per poc que badem serem un cemen­tiri econòmic i una nostàlgia cultural”.

Article de Santi VILA a La Vanguardia (19-05-21): Prisioneros del relato Ha llegado el momento de imponer la coherencia argumental y centrarse en gobernar bien … “El problema de confiar el gobierno de los asuntos públicos a un periodista es que, por disciplina, este tipo de perfil en general está convencido de que, en lo político, imponer la hegemonía de tu relato está más en el origen del éxito que tu ­propia gestión. Eso sin menospreciar el tópico universitario que reza aquello de que nunca permitas que la verdad comprometa una buena historia. Así las cosas, no ha de extrañar la grotesca campaña electoral que hemos presenciado estas ­últimas semanas en Madrid, donde todos ­simulaban estar en una guerra a muerte entre comunismo y libertad, o el vodevil aún más bochornoso (por irreal) de las ­negociaciones para formar gobierno en Catalunya. Todo empezó en el 2017, cuando el Govern de la Generalitat se acostumbró a la mala práctica de pensar una cosa pero afirmar la contraria. Nadie en su sano juicio creía que de la consulta del 1 de octubre se podía desprender un mandato para declarar la independencia, pero así se dejaba entender a los fieles en los mentideros de las redes sociales. Tampoco nadie dio en ningún momento credibilidad alguna al pleno del 27-O, tan cierto como que en Twitter y en los medios militantes la retórica impuso aquello del “primer día de la república”. El problema es que, como ha recogido magistralmente la serie producida por Mediapro sobre aquellos días, emitida por TV3 los domingos por la noche, aquel momento histórico fue compatible con que el lunes siguiente todo el mundo se fuera tranquilamente a trabajar, los médicos a su consulta, los maestros a su colegio y los políticos independentistas a su coche oficial constitucional. Y aquí paz y después gloria. Lo más grave es que lejos de tomar consciencia de la insostenibilidad de tensionar en exceso la contradicción entre lo real y lo imaginario, en la última negociación los dos grandes partidos independentistas han mantenido el pulso por capitalizar un compromiso maximalista, que en privado ya hace meses que todo el mundo da por amortizado. Que si viene la república, que si el colapso de los Borbones es inminente, que si somos el 52%, son tan solo algunos de los inagotables juegos efectistas de mago de tercera, que aunque tienen menos recorrido que la mecha de un petardo verbenero siguen coleando en el ágora independentista. Me temo que la negociación del nuevo gobierno en Catalunya también ha sido prisionera de esta mala costumbre, a riesgo de salirles cara a los de Junts. Porque lo que no es correcto es que los casi 200 directivos y asesores a sueldo del partido posconvergente admitieran en privado que era impensable renunciar a su empleo, que las negociaciones sin duda acabarían bien y que sin embargo en público mostraran sus reservas sobre el patriotismo de ERC, sobre la conveniencia de centrarse y renunciar a la confrontación con el Estado. Tanto han jugado con la amenaza de que viene el lobo, que al final las ovejas se han hecho mayores y ya se los tomaban a cachondeo. No ha de extrañar, pues, que los de ERC se hayan hartado de tener que soportar como en privado les decían que no había por lo que preocuparse y que de cara a la parroquia Junts procurara sostener un discurso resistencialista. ERC y Junts fueron a las elecciones con dos programas inequívocamente independentistas pero con una marcada diferencia: el realismo de los primeros y la apuesta por la confrontación de los segundos. Como no es posible ser a un tiempo conciliador y rupturista, ahora que formar gobierno parece resuelto, ha llegado el momento de imponer la coherencia argumental y, tal y como reclaman con insistencia los ciudadanos, centrarse en gobernar bien, a poder ser recuperando el hábito de llamar a las cosas por su nombre. Eso o resignarse a revivir lo de la primera salida del Quijote, quien, creyendo enfilar gigantes, se pegó un tortazo contra los molinos que aún resuena por los campos de Castilla”.

Article de Joan ESCULIES a El País (20-05-21): Cataluña, ¿prólogo o epílogo?  [10] El referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 terminó por revelar que en el independentismo hay distintas corrientes. Ahora, durante la formación del nuevo Govern, cada fuerza ha mostrado sus propias estrategias … “En la primera estrategia, la Generalitat es una herramienta válida: ganar apoyos pasa por gobernar mejor y hacerlo desde una vertiente más social para llegar al segmento de ciudadanos con una media de ingresos menor, siempre más reacio a la idea independentista. Para ello ERC pretende realzar la institución y afianzar el autogobierno con una mirada de longue durée —los cuatro primeros presidentes de la Administración moderna, creada en 1931, eran de Esquerra—. Para la segunda estrategia, la Generalitat es un engorro: mantener el conflicto pasa por negar un autogobierno real y presentarla como una mera diputación, con más atribuciones administrativas que políticas. Para ello lo esencial no es reforzarla sino contraponer su autonomismo a un organismo independentista verdadero, el Consell per la República. Para ello Junts rehúye a su matriz innegable —la Generalitat pujolista— y se presenta como foc nou (fuego nuevo), en la mejor tradición regenerativa de los movimientos nacionalistas. Aunque pueda parecerlo, la pugna entre planteamientos no es, para nada, filosófica. Junts se ha creado ad hoc alrededor de un líder providencial, Puigdemont, y necesita de manera constante ponerlo en el centro del ring. Con el tiempo y como se ha visto en los dos últimos meses incluso más de lo que quizá al propio president le placería. El partido-movimiento está en fase de consolidación y, al margen del suyo, no tiene liderazgos asentados. Junts, por otra parte, necesita formar parte del Gobierno para cohesionarse. Aquellos que han optado por entrar en política para romper el techo de cristal de sus respectivas profesiones no lo han hecho para permanecer invisibles en un escaño. Los altos cargos y cargos de confianza ya en el Gobierno tampoco estaban dispuestos a pasar a unos inciertos cuarteles de invierno. Ahí radica gran parte del enfado interno y la negativa a la propuesta de Jordi Sánchez de dejar que ERC conformase un Gobierno en solitario. Sin embargo, el apoyo al nuevo Ejecutivo es cosa de tres. La amalgama de organizaciones que conforman la Candidatura de Unidad Popular, la CUP, presta sus nueve diputados para investir a Pere Aragonès durante dos años. Por estas fechas en 2023 el próximo presidente de la Generalitat ha aceptado someterse a una moción de confianza para que la CUP valore si su acuerdo bilateral con ERC se cumple, si el Ejecutivo desobedece las leyes españolas de manera suficiente, si sus políticas son radicalmente públicas —algo improbable con Junts al timón de Economía y Hacienda, Salud y Derechos Sociales— y si la mesa de diálogo entre los gobiernos de España y Cataluña da algún fruto. Aunque estamos acostumbrados a giros argumentales insospechados es probable que entonces muera la legislatura. Con todo, el mayor foco de tensión con la CUP vendrá de su enfrentamiento con el departamento de Interior, a partir de ahora en manos de ERC. La cuestión es irresoluble porqué no es coyuntural. La matriz ideológica de los sectores más antiestatistas de la CUP los hace contrarios a cualquier actuación de los Mossos d’Esquadra, mientras que la de sus sectores más nacionalistas los lleva a considerarlos poco menos que “cipayos”. Como ya se evidenció en febrero con los disturbios tras la detención de Pablo Hasél, si se producen altercados de calado, el desencuentro estará servido. Ni la CUP ni Junts confían, por otra parte, en la mesa de diálogo, en la que junto a ERC solamente se plantean pedir la amnistía política de los independentistas encausados y un referéndum de autodeterminación. Dan a Esquerra dos años para abrir negociaciones con el Gobierno de España con el convencimiento que fracasaran —de manera lógica— ante su posición maximalista. Por tanto, para CUP y Junts ahora se abre un compás de espera hacia lo previsible. Con la conformación del Ejecutivo ambos ganan tiempo para preparar el camino a un nuevo momentum —que en el nuevo argot se denomina “embate (democrático) al Estado”—. De ahí el apoyo de la CUP a la formación de Gobierno. No por responsabilidad como se ha dicho, sino porqué sin dominar los recursos de la Generalitat no hay confrontación posible. Por su parte Esquerra no tiene mucha más confianza en  que sus compañeros de viaje, pero su planteamiento de sumar adhesiones a la causa independentista también necesita tiempo. Tiempo para capitanear la Generalitat y demostrar en Cataluña, pese a las dificultades notorias en el horizonte, que ERC es un partido de orden. Aquí entra en juego la presidencia de Aragonès. Esquerra ha cedido más ámbitos gubernamentales de peso de los que pretendía por considerar que desde la máxima autoridad en Cataluña podrá proyectar la auctoritas del cargo y recuperará la marca de la Generalitat, muy devaluada durante la anterior presidencia. Si cabe una única certeza en la nueva etapa es que Aragonès —a las puertas de los 40 años ha dedicado veinte a la política profesional— dará una imagen muy diferente de la del president Quim Torra. Con él la institución recuperará un cierto deja vu de liderazgos pretéritos. A todos estos vectores cabe añadir un horizonte electoral seguro: las municipales de mayo de 2023, que Junts necesita para consolidarse en el territorio y en las que pugnará con su antiguo socio del PDeCAT. Si no se anticipan, en noviembre de 2023 se dará la cita de las elecciones generales, clave para la estabilidad también del Gobierno catalán. Una victoria del Partido Popular —más si llegase con el apoyo de Vox— cohesionaría los tres independentismos y a sus electores. Una del tándem PSOE–Podemos, con indultos y algún plato a medio cocinar en la mesa de diálogo, podría dar aire a ERC. De ahí la necesidad de Junts por torpedear cualquier relación en Madrid entre socialistas y Esquerra. Es pronto para vislumbrar el final, pero durante los dos siguientes años o bien viviremos el epílogo de la etapa iniciada con la preparación del 1-O de 2017 o bien asistiremos al prólogo de un nuevo ciclo de conflicto”.

REPENSANT BARCELONA/HIPOTECANT EL FUTUR DE BARCELONA?

Entrevista a José Antonio ACEBILLO a Rethink BCN (maig 2021): “El millor model de ciutat és el que no permet la contradicció entre economia i ecologia”  [11] Acebillo parla de la “gran incongruència” que suposa l’aplicació de les superilles a l’Eixample i que prové de l’especificitat de la seva conceptualització, perquè l’Eixample de Cerdà és portadora de valors socials, com la igualtat i l’accessibilitat, que consoliden el millor exemple d’urbanitat … “L’urbà, composat per les ciutats històriques, les madures i les noves, haurà de ser part d’un nou procés d’interacció amb el no-urbà entès com la suma dels ecosistemes naturals i el territori agrícola.” … “La gran incongruència que suposa l’aplicació de les superilles a l’Eixample prové de l’especificitat de la seva conceptualització, perquè l’Eixample de Cerdà, per tractar-se d’una malla hipodàmica ortogonal i isotròpica, és portadora de valors socials, com la igualtat i l’accessibilitat, que consoliden el millor exemple d’urbanitat.”

Editorial de La Vanguardia (19-05-21): Evitar una hipoteca para el futuro El rechazo de Colau y de ERC a la ampliación del aeropuerto pone en riesgo el progreso de Catalunya … “La ampliación del aeropuerto de Barcelona que plantea Aena, y para la que está dispuesta a invertir más de 1.700 millones de euros, es necesaria para el tráfico aéreo intercontinental. Para la economía y el progreso de Catalunya esta nueva dimensión aeroportuaria es clave, ya que garantizaría su conexión directa con China, Japón y el resto de países asiáticos, que son el foco de mayor crecimiento del mundo, así como con Estados Unidos –la primera potencia mundial– y el resto del continente americano. Todas las entidades económicas de Catalunya, como la Cambra de Comerç, Foment del Treball y el Cercle d’Economia, apoyan la iniciativa de Aena, ya que conecta con una larga y ansiada reivindicación de la sociedad catalana. En ese marco resulta del todo incoherente y grave que el Ayuntamiento de Barcelona se oponga a dicha ampliación. La posición de la alcaldesa Ada Colau juega en contra del interés general de los catalanes que aspiran a tener un tejido productivo de más contenido tecnológico, mayores inversiones extranjeras, turismo de alto poder adquisitivo y empleos de calidad. La tesis que sopesa el Ayuntamiento de que la ampliación del aeropuerto no es necesaria porque muchos de sus vuelos de corto y medio recorrido pueden ser sustituidos por viajes en tren para contaminar menos no se sostiene. El Consistorio no debería decidir el medio de transporte en que viajan los ciudadanos, ya que deben tener la libertad de optar por el servicio que sea más competitivo y ofrezca mejores prestaciones. Los vuelos que se podrían sustituir por viajes en tren son relativamente pocos y, además, la industria de la aviación ya está trabajando en utilizar combustibles no contaminantes a medio plazo. Ante la afectación que la ampliación de las pistas provocaría en algunos espacios naturales de El Prat, que son otro motivo de oposición, Aena se compromete a un plan de regeneración y ampliación de la zona verde afectada. En este escenario es también grave que ERC se alinease ayer con la postura de Colau en contra del plan de Aena. E igualmente preocupante fue la abstención de JxCat. Esta posición discrepante de los dos partidos que gobernarán de nuevo la Generalitat esboza una nueva división como las que presidieron la anterior ­legislatura. Los socialistas, socios de Colau en Barcelona, mostraron su discrepancia con la postura de los comunes –la primera gran brecha del gobierno municipal– y votaron a favor de la ampliación del aeropuerto, por la gran oportunidad que representa, junto con Ciudadanos, el PP y el partido de Manuel Valls. Sus votos, sin embargo, no fueron suficientes y el resultado ha sido que Barcelona ha votado contra la ampliación del aeropuerto. No obstante, la opinión del Consistorio barcelonés no es determinante para la decisión final. Por el contrario, sí que será casi definitiva la resolución que tenga la Generalitat. Poner un freno al crecimiento del aeropuerto hipotecará el futuro de progreso de Catalunya”.

FRANCO BATIATTO

Article de Miqui OTERO a El Periódico (19-05-21): El milagro Battiato  Muy especial tiene que ser alguien si el día que nos falta podemos echar mano de una de sus canciones para despedirlo. En ‘Nómadas’: “Nómadas que buscan los ángulos de la tranquilidad / En las nieblas del norte, en los tumultos civilizados / Entre los claroscuros y la monotonía de los días que pasan / Caminante que vas buscando la paz en el crepúsculo / La encontrarás, la encontrarás al final de tu camino”. El 23 de marzo de 1987 soy un mocoso de seis años que, sentado como un apache frente a la tele Grundig color roble, abre los ojos ante el parpadeo en varios colores del neón de ‘Tocata’, el programa de TVE. Salen, recuerdo, Nacha Pop y también The Style Council, pero todo cambia cuando aparece ese tipo con americana, gafas gigantes y una nariz como de broma, bastante parecida a la de mi familia. Canta que quiere verme bailar y yo, muy empollón entonces, también ahora, bailo aunque no entiendo nada de lo que me dice. Aún no lo sé, pero me siento como esos adolescentes británicos que se volvieron locos cuando David Bowie cantó ‘Starman’ en ‘Top of the pops’ con el pelo en llamas y dijo, señalando a cámara, aquello de “Tenía que llamar a alguien y te escogí a ti”. Cuando sale la presentadora a entrevistarlo, ambos comparten el taburete en el que él estaba sentado diciéndome que quería verme bailar. Lo hacía bajo el haz del foco, un trapecio de luz por el que parecía que se volvería a ir en su OVNI en cualquier momento. Ella le pregunta por su éxito y él marca un silencio del que querría ponerse a debatir la idea misma de éxito, pero en cambio dice: “Es un misterio”. Y eso es, un misterio. Todos queremos ser el tipo con gafas y pinta de profesor de matemáticas que, como el filósofo y el juez que reivindicaba Nietzsche, sabe bailar.   Otro misterio. Battiato era un nombre que todo el mundo recordaba, pero que pocos sabían deletrear. Un músico muy famoso, pero poco conocido. Uno que ha roturado las fronteras de Afganistán y nos lo ha explicado bajo la guirnalda de bombillas de colores de una verbena. Uno que sabe que lo popular no es pobre y lo humilde es rico y la vanguardia es digna y la dignidad es nuestra. Uno que piensa en abuelos bailando un vals vienés y adolescentes que buscan un centro de gravedad permanente. Uno que sabe que “la música es un sentimiento popular / que nace de mecánicas divinas”. Eres y has sido todo eso que le pedía Werner Herzog a quien escuchara sus historias: “Para los que han viajado a pie, han sido celadores en un asilo mental. Para los peregrinos. Para los que pueden contar un cuento a un niño de cuatro años y mantener su atención. Para los que sienten un fuego en su interior”. Hoy, por eso, recuerdo ese día de 1987 y sé, porque estoy escuchando tu canción, que después de buscar esas esquinas de la tranquilidad, en pueblos soleados y en los bajos fondos de la inmensidad, después de darnos todo lo mejor y de abrirnos nuevas rutas: “La encontrarás, la encontrarás, al final de tu camino”.

LLIBRES

Mariana MAZZUCATO. Misión economía. Una guía para cambiar el capitalismo.  Taurus. Madrid, 2021 Entrevista a Mariana MAZZUCATO a El País (16-05-21): La izquierda se ha vuelto perezosa. Debe centrarse en la creación de riqueza [12] … “El mundo comienza a salir de una pandemia devastadora, y la economista Mariana Mazzucato (Roma, 52 años) está empeñada en convencer a los gobiernos y organizaciones internacionales de que sean ambiciosos y vayan más allá de un papel reparador de economías maltrechas. Profesora de Economía de la Innovación y Valor Público en el University College de Londres (UCL) y directora fundadora del Instituto para la Innovación y el Objetivo Público, dependiente de esa misma institución académica, Mazzucato es sobre todo una mente provocadora, ágil y brillante que se disputan como asesora gobiernos de medio mundo y que ha puesto en entredicho el sacrosanto papel protagonista de los empresarios en el crecimiento económico y ha reivindicado la necesidad de un Estado fuerte, sí, pero reinventado. Capaz de diseñar objetivos globales e influir en el diseño de los mercados. Como John Fitzgerald Kennedy en 1962, que impuso a su país la misión de enviar un hombre a la Luna y traerlo de vuelta a la Tierra sano y salvo, cree que solo al saber de antemano qué se persigue será posible determinar cómo hacerlo del modo más eficaz y beneficioso para todos. Ahora publica Misión economía. Una guía para cambiar el capitalismo (Taurus, 20 de mayo) y No desaprovechemos esta crisis (Galaxia Gutenberg, 26 de mayo), un recopilatorio de algunas de sus últimas colaboraciones” … Ressenya de Justo BARRANCO a La Vanguardia (16-05-21)

Michel BARNIER. La grande Illusion. Journal secret du Brexit. Gallimard. Paris, 2021 … Ressenya de Bernardo de MIGUEL a El País (15-05-21): Las memorias secretas del Brexit El negociador europeo para el divorcio británico, Michel Barnier, denuncia en sus recién publicados diarios los intentos de Londres y Bruselas para puentearlo

Ramon AYMERICH. La fàbrica de turistes. El país que va canviar la indústria pel turisme. Pòrtic. Barcelona, 2021 … Entrevista a Ramon AYMERICH a La Vanguardia (19-05-21):  “Barcelona ya no puede vivir sin turismo” El redactor jefe de Internacional de La Vanguardia analiza en el libro ‘La Fàbrica de Turistes. El País que va canviar la indústria pel turisme‘ (Pòrtic) el desarrollo de esta actividad desde su explosión en los años 60 y 70 hasta la actualidad … El boom de los años 70 y 80: “Era difícil resistirse a una actividad tan lucrativa como la turística”

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