FOCUS PRESS 281

ARTICLES DESTACATS

(1) Article de Borja LASHERAS a Letras Libres (24-06-22): ¿Quién habla en nombre de Europa?

(2) Article d’Andrea RIZZI a El País (26-06-22): El mundo se hunde en una espiral conflictiva. Este es el balance de fuerzas

(3) Entrevista a Javier SOLANA a El Confidencial (26-06-22): “El actor importante es China, no Rusia” 

(4) Article de Vicente PALACIO a Agenda Pública (28-06-22): UE-Otan, una complementariedad imperfecta

(5) Article de Charles A.KUPCHAN a Foreign Affairs (29-06-22): NATO’s Hard Road Ahead

(6) Article de Nacho ALARCÓN a El Confidencial (30-06-22): ¿Cuál es el sur del que se habla en la OTAN? Mucho más allá de Ceuta y Melilla

 (7) Article de Lluís BASSETS a política&prosa nº 40 (febrer 2022): El cos de la dona, camp de batalla política

(8) Article de Margarita POSADA a Coolt (21-06-22): Petro y el baile de los que sobran

(9) Article d’Albert SÁEZ a El Periódico de España (25-06-22): Casi mejor que Pedro Sánchez no haga nada

(10)Article de Borja MONREAL a Agenda Pública (13-06-22): Acostúmbrese a los muertos. migraciones en la frontera sur

(11) Article de Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (26-06-22): De decreto en decreto hasta el decretazo final

(12) Article de Carlos MÁRMOL a La Vanguardia (24-06-22): Moreno Bonilla y el triunfo de la literatura fantástica

(13) Article d’Enric GONZÁLEZ a El País (26-06-22): WikiLeaks y la fuerza desaparecida

(14) Article de José Luis VILLACAÑAS a El Periódico de España (28-06-22): La ley de la superioridad moral

(15) Article d’Olivier ROY a L’Obs (29-06-22): Le sondage ne fait pas le citoyen 

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GUERRA A UCRAÏNA

El curs de la guerra i perspectives de sortida

Article d’Àlex RODRÍGUEZ a La Vanguardia (24-06-22): Ni Rusia será derrotada ni Ucrania se rendirá   ¿Qué persuadiría a Madrid a enviar artillería a Ucrania? Pregunta un estratega militar de Estados Unidos … Habrá un alto el fuego y negociación, aunque se tarde años. Y, quizá, paz por territorios, como sugirió Kissinger (…) “Schlegel, analista del International Crisis Group, no sabe por cuanto tiempo se mantendrá la unidad en el apoyo Occidental a Ucrania, pero si tiene claro que el tiempo juega a favor del Gobierno de Kyiv, que va a intentar ganar todo el que pueda. Cree que durante los próximos meses habrá un alto el fuego en una línea de un frente que permanecerá estable.
Y quizá entonces, como sugirió Henry Kissinger, el gobierno de Kyiv comience a considerar ceder territorios a Rusia a cambio de la paz. Algo que, a día de hoy, solivianta a los ucranianos, como también lo hace la propuesta de referéndum sobre su futuro en el Donbass lanzada por Luttwak. “O hay plebiscito o guerra durante treinta años”, sostiene. Para Schlegel, “cualquier gobierno de Kyiv que entregara territorios que pertenecen a Ucrania se suicidaría políticamente”.
Zelensky ha dicho que no aceptará nada que no sea el estatuto de 1991, cuando Ucrania se independizó de la Unión Soviética. Pero también ha dicho que aceptaría el estatus anterior a la invasión del pasado 24 de febrero. Veremos qué ocurre.
Los ucranianos no se rendirán, pero tendrán que tomar decisiones difíciles. Son los que luchan, mueren o pierden sus casas. Y sus dirigentes, llegado el momento de unas negociaciones reales, tendrán que tomar dolorosas decisiones, quizás basadas en una paz por territorios. Pero se desconoce si el estatus previo a la invasión satisfará a Putin, quien no aceptará nada que Rusia pueda considerar como una derrota.
Pero todavía falta tiempo, quizá años, para ello”.

La Unió Europea i Ucraïna

Article d’Ignacio MOLINA i Jorge TAMAMES a Agenda Pública (2406-22): Ucrania en la UE, fuerza mayor  (…) “Para empezar, hay que enmarcar este proceso en una serie de consideraciones geopolíticas sobre el papel de Europa en el mundo y el futuro de la arquitectura de seguridad euroatlántica. Es obvio que no se le puede dar ninguna satisfacción a Putin a cuenta de esta candidatura, pero la guía de conducta no puede ser tampoco buscar lo que más le moleste. Por mucho que duela, Rusia sigue disponiendo de importantes herramientas de presión (incluyendo la relación con China) y hay que avanzar con la certeza de que estas no van a servirle para impedir el desenlace que desee la UE. Por otro lado, el proceso debe evitar agravios comparativos en los ya candidatos que se sentirían frustrados si a otros se les ofrece atajos, lo que acabaría por debilitar el delicado flanco sureste.
En segundo lugar, y mirando a la salud del proceso mismo de integración, muchos recrean el temor a que una adhesión de ese calado perjudique la pauta de relanzamiento de estos últimos años que se ha plasmado en la unidad post-Brexit o en una respuesta ambiciosa a la pandemia. Es un falso dilema porque la experiencia histórica demuestra que no hay tal suma cero entre profundización y ampliación. Por ejemplo, lo aportado por los dos países ibéricos a partir de 1986 ha sido valiosísimo y también está clara la contribución neta que supuso la entrada de escandinavos, bálticos o irlandeses. En otros casos el balance es más discutible. Hasta el punto de que Visegrado, el pueblo donde se encontraron Walesa, Havel y Antall hace treinta años, ha dejado de evocar una renovación del espíritu europeo. Ahora se asocia con el euroescepticismo de varios de los dirigentes populistas que les sucedieron.
Con todo, no es descabellado pensar que el esfuerzo de adaptación que requerirá Ucrania para acercarse al modelo político y social de la UE puede debilitar a las fuerzas iliberales que dominan el escenario centro-oriental. Una occidentalización exitosa más allá de Polonia y Hungría puede recuperar también allí ese ánimo perdido de “imitación” y permitir que la vieja Europa les deje de mirar con “repugnancia”, por usar los términos de Stephen Holmes e Ivan Krastev en La luz que falló. El trayecto que ha de recorrer Ucrania es larguísimo. Tendrá primero que recibir una enorme asistencia posbélica (ese Plan Marshall sobre cuyo contenido ha reflexionado Adam Tooze) y ser luego ayudada con soluciones intermedias para cambiar sus instituciones y su modelo productivo; por ejemplo, entrando primero en el Espacio Económico Europeo, como sugiere Nathalie Tocci. Pero, en ese proceso, Ucrania puede hacer a su vez dos enormes aportaciones a la UE: ejemplificar el valor que tiene luchar por la paz y la democracia y ser palanca que reconcilie las dos mitades del continente. Si así fuera, al final del camino no habrá una adhesión por causa de fuerza mayor, sino una fuerza mayor para la causa”.

Article de Borja LASHERAS a Letras Libres (24-06-22): ¿Quién habla en nombre de Europa?   [1] La potencia franco-alemana ya no habla exclusivamente en nombre de Europa, como ha demostrado sin lugar a dudas la guerra de Ucrania  (…) “El liderazgo en política exterior depende en gran medida de la influencia y la confianza. Hasta su visita a Kiev, Francia y Alemania gastaron capital político mediante su asociación con políticas –como Nord Stream II y los acuerdos de Minsk– que fracasaron estrepitosamente. Las preocupaciones prematuras de Francia por humillar al ocupante ensangrentado del Kremlin y la percepción de la dilación alemana en el suministro de armas a Ucrania han erosionado aún más ese liderazgo. Su claro apoyo en Kiev al estatus de candidato a la UE de Ucrania y Moldavia –un paso que tiene sentido histórico, político, de seguridad y democrático– contribuye a restaurar la confianza y a crear una posición verdaderamente europea, que no habría sido posible sin el giro franco-alemán sobre la candidatura de Ucrania. Pero siguen existiendo recelos muy arraigados, alimentados además por mensajes como los pronunciados el 21 de junio por el asesor de política exterior de Scholz, en un momento en que Ucrania lucha por su supervivencia y muchos temen los próximos pasos de Rusia.
Hay buenas razones para preocuparse. Rusia, cuya cúpula directiva no prevé una Ucrania independiente, prevé una guerra prolongada, y espera que Occidente se canse. El llamado campo de la paz no comprende que una paz mal concebida ahora –digamos una Minsk III– significa una guerra aún peor mañana. En resumen: a menos que se ayude a Ucrania a recuperar el terreno perdido, las fuerzas rusas se reagruparán y atacarán de nuevo, incluida Kiev, y podrían entonces buscar hazañas imperialistas más allá de Ucrania. Las nuevas garantías de Francia van en la dirección correcta: apoyo a la victoria “completa” de Ucrania, que definirá el presidente Zelenskyy, y restablecimiento de la integridad territorial, seguido de un diálogo entre Rusia y Ucrania que incluya garantías de seguridad para esta última.
Pero las palabras deben ir acompañadas de recursos para que se conviertan en estrategia. El apoyo militar de Occidente sigue siendo insuficiente para que Ucrania pueda hacer frente a los bombardeos masivos y a los avances sigilosos de Rusia, sobre todo en el Donbás. Con el tiempo, esto podría impedir cualquier camino europeo real para Ucrania.
Escribo esto desde Ucrania horas después de los lamentos de otra alarma antiaérea, sentado en el parque de una ciudad abarrotada de niños desplazados del este y del sur. En cualquier momento, los misiles rusos podrían destruir esta apariencia de normalidad e incluso de alegría, como hicieron ayer, a solo 50 km de aquí.
Ahora está más claro que nunca que un excomediante ucraniano vestido de camuflaje e innumerables ucranianos anónimos, vivos y muertos, se han ganado el derecho, a través de luchas lejos de las salas de reuniones de la sede de la UE en Bruselas, a hablar en nombre de Europa. La Comisión, al menos, ha demostrado que escucha su voz y, al hacerlo, habla también por Europa. Otras capitales nacionales deberían tenerlo en cuenta si quieren liderar de verdad a los europeos en otra de las horas más oscuras”.

ASSEMBLEA DE L’OTAN

Article d’Andrea RIZZI a El País (26-06-22): El mundo se hunde en una espiral conflictiva. Este es el balance de fuerzas   [2] La invasión de Ucrania precipita una reconfiguración del orden global. Las cumbres de G-7, OTAN, UE y BRICS en tan solo una semana retratan una peligrosa tendencia polarizadora  ” El mundo se adentra en una fase de convulsión sin parangón en las últimas décadas. La guerra de Rusia en Ucrania es un factor que precipita dinámicas polarizadoras que ya se venían produciendo por las tensiones entre Occidente y China. Por un lado, cierran filas las democracias occidentales con sus aliados asiáticos, como muestran las cumbres del G-7, la OTAN y la UE de estos días. Por el otro, Rusia y China intentan converger y, a la vez, atraer a otros países, como evidencia la cumbre de los BRICS del jueves. La insólita acumulación de cumbres en el arco de una semana toma el pulso de esta tendencia polarizadora con brutales consecuencias desgarradoras, que acarrea serios riesgos de conflictividad en el futuro próximo. En ella, Occidente retiene una preeminencia en prácticamente todos los ámbitos, pero China avanza a pasos de gigante en todos los frentes y Rusia dispone de activos energéticos y militares de gran alcance estratégico. Las cumbres de estos días, además, demuestran que Occidente cuenta con un mayor nivel de cohesión interna. La agresión rusa ha cerrado filas, en el seno de la OTAN ―a la que ahora quieren adherirse Suecia y Finlandia― o entre democracias occidentales y orientales como Japón o Corea del Sur. Al otro lado, pese a las altisonantes palabras, la relación entre Rusia y China exhibe un recorrido todavía limitado, y la declaración final de la reunión de los BRICS―como toda su trayectoria― expone su sustancial infertilidad. De entrada, destaca la cohesión entre los aliados de la OTAN―que suman más de la mitad del gasto militar mundial― o entre potencias occidentales y sus socios de la región Asia-Pacífico. Los 29 países que ofrecen ayuda militar a Ucrania también superan la mitad del gasto militar global. Además, en el nuevo contexto marcado por la agresión rusa, varios países de la galaxia occidental están planificando consistentes subidas de las inversiones militares para los próximos años. En el terreno tecnológico, también, EE UU y los países democráticos retienen una considerable ventaja, sobre todo gracias al poderío de tantas empresas estadounidenses de vanguardia, lo que repercute en ventaja estratégica para el país. En este dominio también, la coordinación entre países occidentales, por ejemplo en materia de servicios de inteligencias, marca una fuerte diferencia con respecto a la mucho más laxa cooperaciónentre Pekín y Moscú. Aun así, China va ganando rápidamente terreno tanto en lo militar, con ingentes inversiones, como en lo tecnológico, con el florecer de un consistente ecosistema de grandes empresas punteras. Europa se halla, en cambio, rezagada en este apartado, y busca compensar su retraso con planes de refuerzo de su autonomía estratégica. En este contexto, es preciso señalar la relevancia de Taiwán, por su fuerte industria en el fundamental sector de los microchips, y por su gran potencial como punto de conflicto entre las dos potencias globales: con una China determinada a conseguir una reunificación, y unos EE UU comprometidos con el territorio democrático. Pese a que la ventaja del entramado occidental en su conjunto es evidente, sería un error sobrestimarla e infravalorar el potencial de sus adversarios. Occidente afronta dificultades para mantener un rumbo cohesionado e incisivo en un momento en el que sufre gravísimas repercusiones a causa del entorno conflictivo. Los cimientos de su unión no están en cuestión, pero sí su capacidad de proyectar una posición unitaria y fuerte. El malestar por las turbulencias vinculadas a la guerra y a las sanciones a Rusia, en términos de escalada de precios, escasez de suministros, posibles oleadas migratorias, puede fomentar el disenso en las opiniones públicas y quebrar la cohesión. Y por el otro lado, si bien no existe nada comparable a una alianza militar estrecha como la OTAN o una cooperación política y económica como la UE, sí hay factores que desempeñan un papel fundamental. China y la India han incrementado de manera muy significativa sus compras de crudo ruso. Lo hacen a precio descontado con respecto al que sería el nivel de mercado. Aun así, compensan de manera sustancial el golpe propinado a la industria petrolera rusa por las sanciones occidentales, lo que tiene una enorme importancia estratégica” (…)

Article de Xavier MAS DE XAXÀS a La Vanguardia (27-06-22): ¿Una alianza para la paz o para la guerra?  La OTAN puede acelerar la confrontación de Occidente con el eje China-Rusia … Javier Solana: “Una OTAN global dividirá al mundo en bloques enfrentados” … Una OTAN con presencia en el Indo-Pacífico podría acelerar el desenganche de China … La OTAN es una organización desigual; los aliados europeos no pueden imponerse a EE.UU. … La autonomía estratégica de la Europa se decidirá, en gran parte, por su capacidad para fabricar armas … Sin una política exterior común es muy difícil que Europa tenga una política de defensa común

Article de Miguel OTERO a El Confidencial (25-06-22): Histórica Cumbre de la OTAN en Madrid: España debe ser más que la mera anfitriona  Las percepciones y visiones sobre la guerra en Ucrania y su desenlace final son muy distintas en Washington, Londres, Varsovia, Berlín, París y Roma. Los “guerreros” anglosajones quieren que Rusia pierda esta guerra (…) “Pero por debajo de esta aparente unidad quedarán muchas desavenencias que posiblemente se hagan más visibles en los próximos meses. Las percepciones y visiones sobre la guerra en Ucrania y su desenlace final son muy distintas en Washington, Londres, Varsovia, Berlín, París y Roma. Por un lado, están los“guerreros” anglosajones y del este de Europa que quieren que Rusia pierda esta guerra y que se desgaste lo máximo posible para que no vuelva a contemplar en una generación una aventura imperialista como la que está librando hoy en Ucrania. Piensan que, si Putin pierde esta guerra, es posible que caiga porque tradicionalmente lo que ha desbancado a los zares del trono ha sido precisamente perder conflictos bélicos de envergadura. La visión táctica y estratégica de los “guerreros” se podría resumir pues en conseguir que los ucranianos aguanten las embestidas rusas, y que poco a poco en los próximos meses puedan empezar a recuperar terreno hasta expulsar a las tropas rusas de Ucrania y volver a las fronteras de antes del 24 de febrero. Los más optimistas incluso creen que se podría recuperar Crimea y así debilitar todavía más la capacidad militar rusa. Arrebatarle a Rusia el puerto naval de Sevastopol sería la guinda que colmase esa reconquista. Para lograr eso, EEUU y el Reino Unido están proporcionando mucho material militar, y sobre todo mucha inteligencia bélica, a Ucrania. Además, piden a sus socios de la OTAN que arrimen el hombro, porque los arsenales militares anglo-americano no son infinitos y en algún momento van a necesitar ser cumplimentados. Alemania, en concreto, ha recibido muchas críticas por no proporcionar material bélico pesado.  Pero es que la visión en Berlín y París (y en Roma) es distinta. Para empezar, Alemania, desde la Ostpolitik de Willy Brandt de los años 70, con la firma del Tratado de Moscú, siempre ha buscado una política de distensión y entendimiento, primero con la Unión Soviética y después con la Rusia “neo-imperial” de Putin. Y por mucho que el actual canciller, Olaf Scholz, haya proclamado un cambio de era (Zeitenwende) tras la agresión rusa, medio siglo de política exterior no se cambia en unas semanas. En Alemania todavía hay mucho miedo a una escalada del conflicto y que Rusia use su arsenal nuclear para terminarlo. La doctrina dominante es que no se puede derrotar a una potencia nuclear. En París, la percepción es parecida. De ahí que Macron dijese que sería un error “humillar a Rusia”. Para los estrategas galos la realidad sobre el terreno es que Rusia está empecinada en conquistar el Donbás y es muy posible que lo logre. Esto no se dice públicamente, pero, según ellos, entrenar y armar a los ucranianos para que sean capaces de expulsar a esas fuerzas de ocupación va a ser muy difícil y supondrá un coste militar enorme. El conflicto además durará muchos meses o incluso años y eso conllevará mayor tensión con Rusia y posiblemente precios más altos de la energía y una crisis económica duradera en Europa. Ni Macron, ni Scholz ni Draghi se imaginaban esto cuando llegaron al poder. Su objetivo era modernizar sus países para poder ser más competitivos frente a EEUU y China y no estar enfrascados en una guerra que absorberá capital político, económico y financiero. La historia y la geografía vuelven a ser determinantes. Como Rusia no supone una amenaza física directa, siempre que el conflicto no escale y no se produzca un ataque ruso a ningún país de la OTAN, cada vez más la prioridad va a ser llegar a un alto al fuego y negociar un acuerdo de paz. De ahí que a este grupo se los conozca como “los pacifistas”.  En público estos líderes dicen que son los ucranianos los que tienen que decidir cuándo van a dejar de luchar (y así lo han expresado Macron, Scholz y Draghi en su reciente visita a Kiev), pero en sus adentros están deseosos de que este conflicto acabe cuanto antes y su prioridad no es hacer de Ucrania un Afganistán para Rusia, como desearían algunos halcones en el Pentágono. Esto contrasta, lógicamente, con la visión en Varsovia y las tres capitales de los países Bálticos. Para ellos, Rusia sí que es una amenaza existencial y su estupor no deja de crecer al ver que ni siquiera una invasión sanguinaria rusa a las puertas de la UE saca a Berlín y París de su instinto apaciguador. Estos dos mundos paralelos quedaron bien reflejados esta semana en unas declaraciones de Jens Plötner, el asesor de política exterior de Olaf Scholz. Plötner dijo cosas que parecen muy sensatas desde la visión convencional de lapolítica exterior alemana (y en cierto sentido la francesa). Primero, es importante no poner a Rusia y China en el mismo saco. La UE no se puede permitir abrir dos frentes de batalla, por lo tanto, hay que reducir la rivalidad con China. Segundo, la situación interna en EEUU es preocupante y es posible que vuelva Trump (o alguien incluso peor) en 2024. Tercero, los medios de comunicación y el debate público deberían centrarse más en cómo se van a recuperar en el futuro las relaciones con Rusia más que en cuantos tanques se envían a Ucrania. Y cuarto, y último, no puede haber un proceso de entrada exprés de Ucrania en la UE solo porque está en guerra con Rusia. No hace falta decir que estas declaraciones han sido criticadas duramente por “los guerreros” desde Washington hasta Kiev, pasando por Vilna” (…)

Entrevista a Javier SOLANA a El Confidencial (26-06-22): “El actor importante es China, no Rusia”    [3] “No está escrito en piedra que Rusia y China tengan que ser aliados siempre” … “Europa va a responder a la crisis económica de una manera más integrada que en 2008” … “No se puede romper con Rusia, pero sí se puede romper con Putin” … “La UE no quiere ir a ninguna guerra, el origen de la UE es la paz, por eso seremos muy cuidadosos en cómo gestionar la palabra guerra” … “Las prioridades de la política española tienen que ser europeas” (…) “En un reciente artículo publicado en Project Syndicate, usted apuntaba la necesidad de promover un alto el fuego. Un editorial del ‘New York Times’ señalaba la conveniencia de pactar una solución para acabar pronto con la guerra, aun cuando significase una pérdida territorial para Ucrania. Hay países europeos, dadas las consecuencias económicas aparejadas, que están de acuerdo con esa idea. Y hay otras posturas que apuestan por no hacer concesiones a Rusia, incluso si eso prolonga la guerra mucho tiempo. De estas dos visiones, ¿cuál cree que va a ser la que se imponga? No sé cuál será la ganadora, sé cuál es la mía. La que apoyo es un alto el fuego. No tiene que durar el tiempo fijado. Puede durar un mes o un año, pero nos puede permitir retomar conversaciones entre unos y otros de una manera más cuidadosa, sin necesidad de que sea por Twitter, sino que sea de una forma más delicada, una parte por debajo de la mesa y otras por encima de la mesa. Estas negociaciones son muy difíciles, pero lo más importante ahora es que hubiera un alto el fuego, ya que la gente sigue muriendo en un lado y en otro. No será fácil, pero antes de que se acabe el verano, o de que lleguen las navidades, debería haber un alto el fuego que nos permitiera volver a hablar o a negociar como se negociaba antes. No es fácil, y el paso que ha dado Rusia es muy dramático, pero incluso cuando se da un paso muy dramático se puede seguir negociando algo. Hay que distinguir muy bien por nuestra parte lo que es Rusia de lo que es Putin. Europa forma parte de un conglomerado físico, geográfico, que tiene a Rusia en su seno y esa relación geográfica no se puede romper. Pero sí se puede romper la relación con Putin. Lo que tendríamos que hacer es tratar de ver cómo Putin cambia, o acaba yéndose, para que podamos tener una relación más estrecha. Con Putin va a ser muy difícil que vuelva a haber una relación normalizada entre Rusia y Europa.” (…)

Article de Vicente PALACIO a Agenda Pública (28-06-22): UE-Otan, una complementariedad imperfecta   [4] La Unión Europea de la Defensa está entrando en un nuevo momento de la verdad en un entorno geopolítico en rápida transformación. Acontecimientos como el Brexit en 2020, o la retirada de EE.UU. de Afganistán en junio de 2021, apuntaban claramente a la necesidad de que la Unión se tome muy en serio tomar las riendas de su propia seguridad y defensa. Sin embargo, hoy el momentum europeo parece haberse ralentizado y dado paso a un momentum Otan (…) “¿Cuanto más Otan, menos UE? Ésta es la pregunta que nadie se atreve a hacer en voz alta en Bruselas y en algunas capitales, pero que expresa una preocupación real de los europeístas. Las conclusiones de la Cumbre de la Otan de este 29 y 30 de junio, con una Alianza claramente expansiva, suponen un reto para la UE la hora de decidir su nivel de ambición y el espacio para su propio crecimiento como Unión.
Una tarea fundamental ahora es poner en claro las áreas de complementariedad entre ambas organizaciones, las convergencias y las divergencias. Por ejemplo, un aumento coordinado de presupuestos de Defensa, para alcanzar el objetivo del 2% nacional que exige la Otan, podría actuar a su vez de revulsivo para un impulso y coordinación a un nivel de la UE de capacidades. También puede llevar a una mejor distribución del trabajo de sus misiones, por separado o conjuntas con otros, UE-Otan-Naciones Unidas, u organismos regionales como la Unión Africana. Nadie discute que Otan y UE son dos espacios muy conectados; más a raíz de la solicitud de adhesión de Suecia y Finlandia. Sin embargo, al mismo tiempo los dos espacios resultan heterogéneos entre sí. Es preciso darnos cuenta de que no existe algo así como una compatibiidad perfecta entre ambos; más bien hay  un camino difícil que la UE ha de transitar hasta lograr un encaje óptimo que responda a sus necesidades y sus intereses. Aún existen elementos de interferencia y dificultad en muchos aspectos: respecto a las capacidades (un mercado europeo de la defensa) múltiples aspectos técnicos y operativos (inter-operabilidad, mando y control) y, sobre todo, la financiación. Al final, ¿de dónde se sacarán los recursos para satisfacer a las dos organizaciones?  Pero sin duda, el gran elefante en la habitación es el encaje de las grandes visiones estratégicas y los intereses, entre una UE que aspira a actor geopolítico (dotado por tanto de una autonomía estratégica como desideratum) y su socio y pilar de la Alianza, Estados Unidos. En realidad, la Otan es un ‘1+29’ (o 1+31). Pero diferencias cruciales entre ambas partes podrían afectar a muchos asuntos: por ejemplo, al posicionamiento respecto a Rusia, China, o el manejo de las nuevas amenazas a la seguridad (cibernética, digital, climática). Una primacía de la Otan liderada por EE.UU. plantea dilemas muy serios a la UE, especialmente si se acentúa el giro hacia una nueva Guerra Fría Occidente-Oriente. ¿Es aceptable y deseable una dependencia europea de Estados Unidos en ámbitos clave (tecnológico, defensa) a cambio de seguir disfrutando de un cierto ‘paraguas’ de seguridad vital? ¿Cómo manejar posibles divisiones internas dentro de la UE en relación a ciertos posicionamientos estadounidenses?” (…) Corolario. Si todos los factores mencionados llegaran a confluir en algún momento en las próximas dos o tres décadas, la actual complementariedad imperfecta entre Otan y UE podría convertirse puntualmente en incompatibilidad entre ambas organizaciones. La defensa colectiva de la UE (que implica un Ejército y una disuasión nuclear propios) dejaría de depender del marco Alianza/Estados Unidos. Ese giro seguramente vendría acompañado de tensiones con el país norteamericano, o de nuevos vacíos de seguridad en las periferias de la Unión (por el este). Pero también sería la señal inequívoca de que la UE ha alcanzado su madurez estratégica y ya puede echar a volar por sí misma”.

Article de Charles A.KUPCHAN a Foreign Affairs (29-06-22): NATO’s Hard Road Ahead   [5] The Greatest Threats to Alliance Unity Will Come After the Madrid Summit … As a consequence of the war in Ukraine, an already strong NATO just got stronger. … The domestic foundations of U.S. foreign policy are much more fragile than they once were. … Greater clarity on NATO’s future could help dampen rivalry between Russia and the West (…)

Article de Ruth FERRERO-TURRIÓN a elDiario.es (29-06-22): El mundo tras la Cumbre de Madrid  No hay mas que ver el modo en que ha sido recibido el presidente Biden a pie de avión por Felipe VI, Bruselas no va a ser capaz de poner encima de la mesa objetivos propios, sino que, al contrario, en Madrid lo que se está escenificando es una rendición de vasallaje absoluto (…) “A todas luces, y no hay más que ver el modo en que ha sido recibido el presidente Biden a pie de avión por Felipe VI, Bruselas no va a ser capaz de poner encima de la mesa objetivos propios, sino que, al contrario, en Madrid lo que se está escenificando es una rendición de vasallaje absoluto a los designios del hegemón. Así, lejos de articular propuestas que sitúen a Bruselas con voz propia, lo que veremos tiene más que ver con la inauguración de una nueva época en la que Washington va a apostar fuerte por el desacople de China y Rusia, en términos políticos y económicos, poniendo así fin a la época de la globalización feliz y cerrando potenciales colaboraciones en temas como el cambio climático. Además, la llegada de la OTAN al Indo-Pacífico azuzará la desconfianza de China que cada vez ve cómo se incrementa la presencia norteamericana en la región. Así, también en Madrid, se consolidará lo que ya quedó apuntado en la Cumbre de Bruselas donde se apuntó como grandes rivales sistémicos a China y Rusia. Entonces Washington se limitó a constatar un deseo, ahora, contará con el apoyo del resto de los aliados para lograr su objetivo, unos aliados, al menos los europeos, que no tienen la capacidad suficiente para oponerse a EEUU, ni en términos económicos, ni en términos políticos, ni, por supuesto, en términos militares. Y en este contexto tan cambiante como complejo, de nuevo aparecen sesgos coloniales que se quieren imponer también a los países del Sur Global, a los que se quiere obligar a elegir bando, países que leen la situación mundial con unas gafas diferentes a las que proponen la OTAN y sus aliados.
Y, por fin, para dar un marco discursivo sólido a toda esta propuesta se apelará al tan manido, como falaz argumento, de democracias contra autocracias. A buen seguro nadie replicara que la Relaciones Internacionales no se rigen sobre cuestiones de tipo moral, sino que estos discursos moralistas sólo sirven para justificar la defensa de intereses geopolíticos y geoeconómicos. Y todo ello, pese a que la cruda realidad siempre pone frente al espejo las contradicciones propias y ajenas. No hay más que echar un vistazo a la ética y moral que se ha aplicado en la frontera de Melilla a pocos días del comienzo de la histórica Cumbre de la OTAN en Madrid”.

Article de Fernando REINARES a El País (29-06-22): OTAN contra el terrorismo: misión incumplida  Desde que la Alianza se implicó contra el yihadismo global, hace dos décadas, sus misiones han sido descalabros como Afganistán, contraproducentes como en Libia o inútiles como en Irak (…) “El descalabro antiterrorista de la OTAN es el de Afganistán, donde estuvo al frente de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad) y de la misión Apoyo Decidido desde agosto de 2003 hasta septiembre de 2021. El objetivo era que Afganistán no volviese a convertirse en santuario de Al Qaeda y foco de terrorismo yihadista. Lejos de conseguirlo, con el retorno de los talibanes al poder y la red Haqqani como su facción más influyente, Al Qaeda central y sus ramas territoriales u organizaciones afines en el sur de Asia vuelven a desenvolverse con condescendencia en Afganistán. Es cuestión de tiempo que ello aumente significativamente la amenaza del terrorismo yihadista para las sociedades occidentales. Lo contraproducente fue la campaña aérea y naval de la OTAN sobre Libia a lo largo de 2011. Esta campaña, denominada Protector Unificado, está en el origen de la dinámica que propició la extraordinaria difusión de la radicalización y el terrorismo hacia el Sahel y el África subsahariana en general. Una década después de aquella operación, el yihadismo global está más extendido que nunca en el conjunto de África occidental. Matanzas, desplazamientos de población y golpes de Estado provocados por el empuje de los yihadistas han socavado la seguridad de una región donde ya no se confía en la asistencia militar occidental y menos aún en partenariados con la Alianza. Finalmente, la futilidad se observa en la misión que la OTAN lleva a cabo desde 2017 en Irak, entrenando a las fuerzas de seguridad de este país frente al Estado Islámico (ISIS). Cinco años después, esta organización yihadista ha mantenido suficiente capacidad operativa como para que la cadencia de sus atentados sea constante, ha reconstituido estructuras locales de insurgencia y cuenta con miles de militantes. Su potencial desestabilizador sigue invariable en un país convulso cuyo proceso político está viciado por la corrupción, el sectarismo y las milicias proiraníes. Todo ello afecta a amplios sectores de la minoría suní del país a los que apela el Estado Islámico. Pero también condiciona negativamente el resultado de los programas de asistencia desarrollados por la Alianza. Es necesario repensar mucho las cosas acerca de las iniciativas políticas y militares de la OTAN ante una amenaza como la del terrorismo global, que ni va a desaparecer a corto o a medio plazo, ni probablemente va a dejar de sorprendernos mientras se mira hacia el Este. Pese al nuevo concepto estratégico que guiará a la OTAN tras la cumbre de Madrid, aún está pendiente una franca reflexión colectiva sobre su contribución a lucha contra el terrorismo internacional tras el descalabro de las operaciones en Afganistán, la intervención contraproducente en Libia y la futilidad de la misión en Irak. La misión incumplida del antiterrorismo de la OTAN está teniendo consecuencias y tendrá muchas más. A buen seguro que los esfuerzos de la Alianza han prevenido numerosos atentados en no pocos países y en aguas internacionales. Pero que el antiterrorismo de la OTAN tenga rendimientos positivos respecto a lo más importante, es decir, los focos y fuentes de la amenaza, requiere una clara delimitación de funciones respecto a otros organismos, una adecuada planificación táctica al tiempo que estratégica y una actualización tanto de estructuras como de recursos. En su implementación se precisan, además, mecanismos para evitar desajustes observados en dos décadas de experiencia, en especial disparidades y hasta contradicciones entre los propios aliados en sus actuaciones frente a los yihadistas”.

Article de Nacho ALARCÓN a El Confidencial (30-06-22): ¿Cuál es el sur del que se habla en la OTAN? Mucho más allá de Ceuta y Melilla   [6] La Alianza Atlántica se vuelca hacia el este tras la invasión rusa de Ucrania, pero todavía mantiene la vista en el flanco sur, un espacio que va desde el Sahel hasta Oriente Medio  (…) “El sur estratégico de la OTAN tiene unas necesidades distintas a las del este. La agresión de Rusia obliga a la Alianza a asumir una actitud de defensa colectiva y disuasión ante Moscú. Sin embargo, la relación con el sur se basa más en la gestión de crisis, la estabilización y la lucha contra el terrorismo. Y la mirada hacia el sur deja poco espacio al optimismo: Libia continúa consumida por la guerra civil, la tensión política vuelve a estar presente en Túnez, la salida de los aliados en Afganistán provocó el derrumbe del Estado a manos de los talibanes. Son solamente algunos ejemplos. Aunque la atención estaba completamente centrada en el flanco este, España ha mantenido su postura histórica de defender la necesidad de mantener el flanco sur en el radar de la Alianza Atlántica. Se trata de una postura en la queel país suele contar con el apoyo de Italia, que también buscar garantizar la máxima estabilidad en la cuenca mediterránea y en los países que pueden alterar ese escenario.  Una de las situaciones más preocupantes es la del Sahel, que es un típico ejemplo de uno de los peores escenarios a los que se enfrenta la Alianza en la región, donde los grupos yihadistas han llevado la región a una inestabilidad continua durante la última década y que ha echado raíces gracias al derrumbe del Estado. Malí es, además, el mejor ejemplo de un país en el que en cuestión de unos pocos años Rusia es capaz de obtener un alto nivel de influencia. La partida de una Rusia que se ha convertido en el principal rival de la Alianza Atlántica también tiene su reflejo en el vecindario sur de la OTAN.  Francia y los aliados europeos han abandonado sus misiones en suelo maliense, al mismo tiempo que la milicia rusa Wagner tomaba las riendas de la situación invitada por la junta militar del país, instalada en el poder tras varios golpes de Estado. En otras ocasiones, la influencia rusa hace acto de presenciade una forma todavía más directa, como es el caso de Siria. También China, un competidor cada vez más directo de la OTAN, extiende su influencia por el flanco sur de la Alianza a través de sus grandes proyectos y sus inversiones en infraestructuras. Además, es en el flanco sur, con la retirada de Afganistán y la salida de las tropas del Sahel, donde se ha evidenciado la fatiga aliada en cuanto a intervención sobre el terreno. El tipo de amenaza que puede llegar a la OTAN desde el sur es distinta a la que puede recibir desde el este. En su flanco oriental, la Alianza se enfrenta a un gran poder, una Rusia que proyecta su músculo de forma tradicional, con botas sobre el terreno y con violencia directa. En el caso de la cuenca mediterránea, el riesgo es el de una gran desestabilización, con sus efectos colaterales en términos de posible violencia terrorista y crisis migratorias, así que el acercamiento al problema es totalmente distinto.  Se trata, en este caso, no tanto de la búsqueda e identificación de rivales y de prepararse ante un eventual ataque por su parte, sino de reforzar a los socios de la región. En este sentido, mientras la OTAN tiene un pie en el mundo del mañana, en el de los grandes competidores y la defensa y disuasión, algo a lo que ha forzado Rusia, la Alianza tiene que mantener al mismo tiempo un pie en la estrategia que diseñó tras el final de la Guerra Fría y hasta la última década: es decir, la gestión de crisis, la prevención y la proyección de estabilidad a través de una extensa red de socios, que fue la estrategia que siguió la OTAN cuando la desaparición de un gran rival dejó oxidada la disuasión”.

Baròmetre d’IMOP (7-13/06/22) per al Real Instituto Elcano (23 06-22): Guerra en Ucrania y Cumbre de la OTAN, junio de 2022. Resultados más destacados:  La guerra en Ucrania es vista como el principal problema europeo y una amenaza para la seguridad de toda Europa … Rusia es considerada responsable de esta guerra … Los españoles están convencidos de que Ucrania no va a recuperar Crimea y creen que se debería negociar con Rusia para acabar con la guerra, aunque fuera a costa de perder esos territorios que Rusia controla desde 2014 … Se considera que España está en peligro por esta guerra. Ese peligro es sobre todo económico, pero también se teme por la seguridad del país… Aumenta ligeramente el apoyo a la pertenencia de España a la OTAN, que es casi unánime en la derecha y el centro, y de dos tercios entre la izquierda … EEUU no recupera el prestigio anterior a Trump. Las opiniones están divididas respecto a si Europa debe ser más autónoma en defensa o debe continuar o incluso estrechar su cooperación militar con EEUU … Aumenta el apoyo al gasto europeo en defensa … Se duplica el grupo de los españoles que tiene una opinión muy buena de las Fuerzas Armadas y se valora más su contribución al prestigio de España a través de su participación en misiones internacionales.

ECONOMIA GLOBAL:  UNA RECESSIÓ INEVITABLE?

Article de Manuel HIDALGO a voz pópuli (27-06-22): ¿Recesión? Los próximos trimestres serán posiblemente peores que los próximos meses, al menos en España. Vienen curvas, pero no sabemos qué tan cerradas serán  … Si bien es verdad que dicho indicador aún no descuenta una fuerte contracción, solo un debilitamiento sin estridencias, lo que podríamos llamar eufemísticamente un suave aterrizaje, no existe duda tampoco de que se nos presentan tiempos complejos … La inflación, principal alma mater de lo que está pasando, en vez de darse la vuelta, ha seguido aumentando por unos meses más, lo que provoca que se instale en las economías y diluya el optimismo de un retorno a niveles manejables (…) “La invasión de Ucrania ha sido la gota que ha colmado el vaso de unas economías que estaban sufriendo la repentina ruptura de las cadenas de comercio por motivos diversos, conocidos, y que no vamos a repetir. La inflación, principal alma mater de lo que está pasando, en vez de darse la vuelta, ha seguido aumentando por unos meses más, lo que provoca que se instale en las economías y diluya el optimismo de un retorno a niveles manejables en el corto plazo. Además, la osada intensidad de las políticas fiscales en países como EE. UU. ha obligado a su Reserva Federal a no seguir esperando y a elevar tipos. Y es que así se generan buena parte de las recesiones. Un crecimiento intenso del consumo y de la inversión suele crear tensiones en los mercados, tanto de bienes y servicios como los financieros. La tarta a la que optamos cuando crecemos es cada vez menor comparada con los deseos y la capacidad de consumirla. Al competir por estos recursos, ya sean bienes o servicios o los créditos necesarios para obtenerlos, se elevan tanto precios de los primeros como tipos de los segundos. Este proceso conlleva irremediablemente al cambio del ciclo. Curiosamente, cuando este se dé la vuelta y comience a entrar en terreno negativo, los tipos a corto plazo empiezarán a bajar, creando las condiciones de la propia recuperación. Bien es verdad que en esta ocasión el ciclo es muy particular, por lo que su estructura y naturaleza, en su probable faceta recesiva, será igualmente extraña. No estamos ante un ciclo generado por un comportamiento natural de los grandes agregados mencionados, sino uno donde una guerra y los coletazos de la pandemia medran para hacerlo único. Esto introduce mucha incertidumbre y riesgos que no somos capaces de valorar en este momento. Así pues, de lo poco que podemos decir es que los próximos trimestres serán posiblemente peores que los próximos meses, al menos en España. Vienen curvas, pero no sabemos qué tal de cerradas serán o si, al final de la primera, tendremos de nuevo un camino recto, soleado y de buen firme. Veremos”.

Article de Miguel Ángel ORTIZ SERRANO a Agenda Pública (26-06-22): ¿Puede Alemania entrar en recesión?  (…) “La habilidad del Gobierno alemán en el manejo de su histórica Ostpolitik (política en el Este) influirá sustancialmente en el transcurso de los acontecimientos. La necesidad de asegurar un suministro continuado de energía mientras se profundiza en la independencia energética es clave para entender las diferentes maniobras de dicho país en política internacional. Lo que todos los indicadores sugieren es que la clave de una potencial entrada de Alemania en recesión reside en la duración e intensidad del crecimiento de los costes de producción, la incertidumbre energética y el frenazo en el conflicto internacional. Si la situación tiende a la normalidad a finales de año, quizá todavía haya tiempo de esquivar una crisis económica profunda. Todo esto se suma a la complejidad de las relaciones ruso-alemanas, un escenario en el que ambas potencias se necesitan económicamente mientras la desconfianza domina las relaciones diplomáticas. No es descabellado pensar que el Gobierno alemán actúe con su característico pragmatismo en este asunto, y mientras confronta a Rusia a causa de la guerra en Ucrania buscará una salida razonable al conflicto y una normalización del tablero geopolítico. En un mundo multipolar en el que todos dependen de todos, cualquier fricción económica como el bloqueo del puerto de Shanghái tiene claras repercusiones al otro lado del globo, lo que aumenta la incertidumbre en un escenario ya de por sí confuso. Conviene, por tanto, actuar con responsabilidad, altura de miras, y sobre todo pensando que las consecuencias más graves de cualquier conflicto siempre las sufren los que menos tienen, por lo que es necesaria una política que priorice la consecución de la paz y la fraternidad, la reducción de las desigualdades y que todo el mundo, nazca donde nazca, pueda llevar una vida digna, sea alemán, ucraniano o yemení”.

ESTATS UNITS

Sentència del Tribunal Suprem sobre el dret a l’avortament

Article de Roger SENSERRICH a Four Freedoms (25-06-22): Rompiendo equilibrios  “La sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos de ayer aboliendo el derecho constitucional al aborto no ha pillado a nadie por sorpresa. Sabíamos desde principios de mayo que los seis jueces conservadores estaban decididos a derogar Roe vs. Wade, la sentencia de 1973 que reconocía que el derecho implícito a la privacidad hacía que las leyes que prohibían el aborto fueran inconstitucionales. Hoy, simplemente, se ha hecho oficial” (…) “Lo que debe quedar claro a estas alturas es que esto no va sólo sobre el aborto, sino mucho, mucho, mucho más allá. Estamos hablando de un tribunal y un partido político que quieren imponer la agenda de una minoría reaccionaria sobre el resto del país, sea desde los tribunales, sea invalidando el resultado de unas elecciones presidenciales. La democracia americana siempre ha sido disfuncional; estos días esa disfuncionalidad es más cercana a la de 1857 que a lo que esperamos de cualquier país avanzado.  El partido demócrata debe despertarse de una santa vez, de buen seguro. El buenismo woke buscando bipartidismos y consensos no los ha llevado a ningún sitio. Es hora de cambiar de estrategia, o quedará bien poco del país que dicen defender en pocos años”.

Article de Lluís BASSETS a política&prosa nº 40 (febrer 2022): El cos de la dona, camp de batalla política   [7] El debat al Tribunal Suprem sobre l’avortament concentra tots els combats sobre el federalisme i la democràcia als Estats Units … La defensa dels drets reproductius femenins és la continuació de la lluita pels drets civils de fa mig segle, quan es va legalitzar l’avortament (…) “Un país governat pels jutges .
Amb una decisió contrària o fortament limitativa de l’avortament a mitjan 2022, els Estats Units esdevindran un país governat pels jutges, pel damunt de les majories socials i polítiques i amb el risc de deslegitimar la institució i ferir la mateixa democràcia. Això succeirà ja en plena campanya per les eleccions de meitat de mandat de novembre i amb l’horitzó d’unes presidencials de 2024 a les quals es vol tornar a presentar Donald Trump, amb el país més dividit que mai a la seva història des de la guerra civil, entre els estats que legislaran a tota pressa per convertir l’avortament en delicte i els que protegiran les dones que s’hi sotmetin i els metges que el practiquin. És ben clar que les primeres víctimes de la nova situació legal seran les dones pobres, sovint negres, sense mitjans per traslladar-se a estats avortistes o a l’estranger.
Repercussió internacional
L’anul·lació de la Roe versus Wade necessitarà també un capgirament de la jurisprudència constitucional, amb un tribunal que haurà decidit no atendre a les seves pròpies decisions històriques (el principi anomenat estare decisis, és a dir, mantenir la decisió, en llatí), que permet anul·lar sentències anteriors només en cas d’error o de discrepància flagrant amb la Constitució, com era el cas de moltes resolucions anteriors al reconeixement dels drets civils i sobretot a la prohibició de l’esclavatge. En aquest cas, el canvi de jurisprudència, si acaba produint–se, es farà en nom dels drets dels nonats i en contra dels drets de les dones, especialment el dret constitucional a la privacitat i a disposar de la seva llibertat reproductiva.
A l’afebliment de la democràcia i al desprestigi de les institucions, s’hi afegirà en qualsevol cas la repercussió internacional de l’anul·lació d’una sentència com la Roe versus Wade, que va marcar la pauta a tot el món i va ser llegida amb atenció per tots els tribunals d’arreu. Una fractura de tal envergadura a la gran democràcia americana pot ser el presagi de retrocessos similars dels drets de les dones a tot el món”.

AMÈRICA LLATINA

Eleccions presidencials a Colòmbia

Article de Margarita POSADA a Coolt (21-06-22): Petro y el baile de los que sobran    [8] La victoria de la izquierda en Colombia se produce en un país dividido en dos mitades que tienen un problema común: el miedo  (…) “Mi país no se divide en izquierda y derecha, ni mucho menos en pobres y ricos. Los ricos (ese demonio) son muy pocos para sumar la mitad. Aquí nos dividimos así: media Colombia teme perder el sustento por desobedecer a sus señores feudales (los miedosos fieles) y la otra media teme castigos peores por haberse atrevido ya a pensar en un porvenir distinto (los miedosos rebeldes). La primera mitad de miedosos venera a los ricos y la otra mitad de miedosos denigra de ellos. Pero el problema común no son los ricos, sino el miedo.
La consigna de “el que sea, menos Petro” que los ricos ponen a repetir como mantra a sus vasallos no da resultado. Rodolfo Hernández además se esmera en confirmarnos que no es un mal menor, que, de hecho, no es ni siquiera una propuesta política, sino un tipo machista, imprudente, clasista y patético. Entonces 800.000 miedosos fieles se sublevan (porque “yo hago lo que me digas, señor, pero esto ya parece un mal chiste”). He olvidado aclarar antes que un señor feudal bien puede ser un patrón, un padre, un dios o un marido, cualquiera que cumpla una función de proveedor condicional. Por ello me atrevo a asegurar que gran parte de la sublevación la componen miedosas valerosas que por ningún motivo están dispuestas a verse abusadas y ninguneadas una vez más por otro de sus señores feudales. Rodolfo nos confronta como mujeres, y nos da la oportunidad a las mujeres de hacer que suceda lo inconcebible: que gane la izquierda (ese demonio) con Petro a la cabeza (ese otro demonio).
Por una vez, por primera vez en siglos, bailan de dicha los miedosos rebeldes, los que siempre sobraban. Ahora son los miedosos fieles los que se quedan sentados comiendo pavo porque, como sus señores feudales no lideran ya el convite, no les dan permiso de pararse a bailar. Es triste, sí, pero no está nada mal que para variar otro lidere el baile, y que los señores feudales sean invitados comunes y corrientes como todos los demás. Bueno está también que Petro les muestre que no tiene el poder de redentor que sus seguidores están convencidos de que posee, pero mucho menos el del demonio que ellos creen que es.
Que sea Petro quien marque el ritmo en este baile histórico y emocionante confirma que al fin estamos preparados para permitirles participar a aquellos que, como él, pusieron de un lado las armas para integrarse y cogerle el ritmo al tumbao del presente. Yo desearía de todo corazón que la alegría no embriague a nuestro primer bailarín, que la fuerza centrípeta del poder que hará que ahora giremos alrededor de él no lo maree, que no le dé por utilizar las injusticias del pasado para justificar asincronías con el presente que nos arrastren a todos a movernos sin ton ni son y chocando los unos con los otros como en un pogo salvaje. Aunque el ego lo engañe a cada paso que dé, yo sólo le deseo a Petro, y con él a todos los que estamos convidados a este baile, que sepamos ir piano piano, si acaso andante ma non tropo, para que todos podamos bailar sabroso.
Hoy mi país se despierta enguayabado. Unos ebrios de dicha y otros ebrios de frustración. Ganadores o perdedores, estamos igualmente agotados. Se nos escapa, sin embargo, lo único verdaderamente grave: seguimos despertando divididos, aunque convivamos en los comedores de nuestras familias, en las cafeterías, en la calle y en el trabajo. No hay ni buenos, ni malos, ni pobres, ni ricos. Pero, al final, el único demonio que nos une es el miedo. La mitad de los miedosos dicen que amanecerá y veremos, a lo que la otra mitad contestamos que hoy, por fin, amaneció, y que eso ya es mucho”.

ESPANYA

El futur de la legislatura

Entrevista a Pedro SÁNCHEZ a La Vanguardia (27-06-22): “La izquierda ha de reflexionar sobre la subida del gasto militar”… “La guerra de Ucrania puede ser larga y debemos preservar la unidad europea” … “Alemania y Francia deberán tener un papel en las negociaciones de paz” … “Debíamos recuperar la buena relación con Marruecos y haremos lo propio con Argelia”… “Sería bueno para el país un espacio político articulado alrededor de Yolanda Díaz”: Las muertes de Nador … “Los mayores responsable de la tragedia son las mafias internacionales” … “Lamento las muertes en la valla de Melilla” … El Sahel: “La OTAN incluirá el flanco sur en su concepto estratégico, eso es importante” … “Quisiera ver a Junts en la mesa de diálogo con Catalunya” … El gasto del Estado: “La ejecución presupuestaria en Catalunya es mejorable, y va a mejorar” … La guerra sucia: El Partido Popular debería pedir perdón por la operación Catalunya … “El gasoducto Midcat se va a reanudar y se estudia un gasoducto Barcelona-Italia”

Crònica d’Enric JULIANA a La Vanguardia (26-06-22): Espanya, en hora greu  Sánchez mira de recuperar la iniciativa amb mesures d’impacte contra la inflació … Sánchez evita qualsevol crítica al Marroc pel tràgic desenllaç de l’assalt a la tanca de Melilla … El Govern central treballa amb un guió: no perdre la iniciativa contra un PP crescut i ben compactat … Unides Podem s’empassa la saliva veient el drama de Nador i l’assemblea de l’OTAN a Madrid (…) “Sánchez està intentant reprendre la iniciativa després de la clatellada andalusa. Desafia verbalment els “poders forts”, espera que la cimera de l’OTAN a Madrid sigui un èxit i s’ac¬celerarà encara més a partir de setembre. Però els daus són
fatídics. Trenta-un migrants africans, majoritàriament ori¬ginaris del Sudan, han mort com a conseqüència del dur enfrontament amb la policia marroquina quan intentaven assaltar la tanca de Melilla. Les imatges difoses per internet són terribles. Sánchez no pot retreure res al Marroc si vol mantenir-hi el tracte.
La història s’està descarnant. En temps dolents les fronteres es defensen amb duresa i la duresa encarregada a tercers pot ser inhumana. Esclaten totes les fronteres d’Europa i es carreguen els discursos mora¬litzadors. Resistirà el Govern de coalició aquest bany de realitat?”.

Article d’Albert SÁEZ a El Periódico de España (25-06-22): Casi mejor que Pedro Sánchez no haga nada   [9] En política, como en casi todo en la vida, las reacciones compulsivas son las peores: responder a la última bofetada electoral sin analizar los antecedentes puede ser peor que no hacer nada (…) “El penúltimo ejemplo que hemos vivido es el de Pablo Casado que quiso tapar el fracaso en Castilla y León cargándose a Isabel Díaz Ayuso, una maniobra que se lo llevó a él por delante. Es evidente que las elecciones andaluzas son una muy mala noticia para el PSOE, no solo por eso que gusta tanto en Madrid del cambio de ciclo que nadie sabe exactamente lo que es, sino por las corrientes de fondo que evidencia: el PP absorbe en la práctica a todo Ciudadanos y frena a Vox pero el resultado es que el espacio a la derecha del PSOE es más amplio y la moderación formal de Núñez Feijóo puede hacerlo crecer aún más como demuestra el sondeo de Gesop para Prensa Ibérica publicado el viernes. Hasta el punto que la suma de todo lo que no es PP y Vox, desde el PNV a Bildu pasando por Unidas Podemos, Esquerra, las mareas, las confluencias e incluso Junts podría resultar insuficiente como ha pasado en Andalucía. Visto lo que ha hecho esta primera semana la Moncloa, algunos barones empiezan a pensar que lo mejor es que Pedro Sánchez no haga nada, excepto una cosa que no le gustaría en absoluto. Giro a la izquierda sin la izquierda. El Gobierno ha activado esta semana la agenda legislativa que, aparentemente, más le distingue del PP: memoria histórica, ley mordaza, medidas fiscales expansivas, etc. Lo ha hecho en varios casos sin avisar a sus socios de Gobierno, quizás intentando imitar el ninguneo de Feijóo a Vox que tan buen resultado le ha dado. Cierto es que Unidas Podemos es ahora una continua desunión que no puede casi nada, pero revolver en ese magma no está claro ni que refuerce al PSOE ni que amplíe el espacio de la izquierda. En algunos casos, como la ley para que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) pueda hacer nombramientos que hace unos meses le fueron prohibidos, la maniobra cuesta de entender incluso en los tiempos de TikTok. Ahondar en las políticas de izquierdas en plena guerra de Ucrania y en vísperas de que la Unión Europea exija ajustes ante el cambio de ciclo de la política monetaria puede servir para ganarse un par de elogios en las tertulias amigas pero no garantiza ni la aprobación de unos Presupuestos asumibles por Bruselas ni un final plácido de legislatura. Levantar muros contra el PP de Feijóo va contra el sentir mayoritario de los votantes que más necesita Sánchez, los partidarios de que se entiendan PP y PSOE. El baile sin fin con Esquerra. Tras la aprobación de los indultos a los condenados por el 1-O, las negociaciones entre los gobiernos de Sánchez y Aragonès se han convertido en un eterno preámbulo. Solo sirven para aliviar los ánimos e impedir que Esquerra vote sistemáticamente contra el PSOE como le reclaman los socios de Junts. El segundo momento compulsivo de la semana fue montar de urgencia una reunión entre el ministro Bolaños y la consellera Vilagrà. El resultado fue ninguno. Con Esquerra no es tan fácil como con Podemos aplicarle el remedio de Feijóo con Vox porque su prioridad a toda costa es retener el poder en la Generalitat. Con todo, este baile sin fin, sin amago de beso final ni que sea en la mejilla, acaba dando alas a los que en uno y otro lado desprecian la misma idea del diálogo. Montar reuniones sin resultados es para las dos partes un desgaste ineficiente porque no consiguen nada. Zapatero, omnipresente. En los próximos meses, según como vayan las cosas, a Pedro Sánchez se le puede poner cara de Zapatero. A poco que los fondos Next Generation sigan la suerte del plan E, la UE le exija un tijeretazo como el de mayo del 2010 y los barones sigan el camino de Javier Lambán, el presidente se puede encontrar en la tesitura de tener que anunciar que no optará a la reelección antes de las municipales y autonómicas como hizo Zapatero en su momento en favor de Rubalcaba. En las salas de máquinas de Moncloa, de Ferraz y de la consultora donde se cuecen los grandes pactos de Estado anidan los mismos protagonistas de aquella decisión. Excepto el mismo Sánchez”.

Article de Javier PÉREZ ROYO a elDiario.es (30-06-22): La soledad de Pedro Sánchez  La mayoría social no quiere la España del 155. Pero esa mayoría hay que cuidarla. No se puede dar por supuesto su apoyo por la animadversión que generan PP y Vox (…) “Sánchez ha liderado una política sumamente fructífera: presupuestos, ERTE, eutanasia, ingreso mínimo vital, revalorización de las pensiones, salario mínimo… Con dificultades y con algún susto, que no debió producirse si se hubiera cuidado a los aliados, el Gobierno ha conseguido que se aprobara una “política legislativa y presupuestaria” muy coherente con la naturaleza de la coalición que ha formado gobierno.
Pero nada de esto le servirá para impedir que la derecha pueda llegar al poder, si no recompone la alianza que lo llevó a la presidencia del Gobierno y que sigue siendo la única que puede mantenerle en ella. El PSOE no podrá formar gobierno en el tiempo en que es posible hacer predicciones si no cimienta una alianza con todas las formaciones políticas que están radicalmente en contra de lo que representan PP y Vox en casi todo. Particularmente respecto a la idea que tienen ambos partidos de derechas de la unidad de España.
La mayoría social no quiere la España del 155. Pero esa mayoría hay que cuidarla. No se puede dar por supuesto su apoyo por la animadversión que generan PP y Vox. Hay que hacer política en positivo, alcanzando acuerdos susceptibles de ser explicados a la ciudadanía en general, y en particular a los ciudadanos que votan a las formaciones políticas que llevaron y han mantenido a Pedro Sánchez en la presidencia.
Es decisivo que el PSOE en su conjunto y su secretario general y presidente del Gobierno transmitan a la sociedad el mensaje de que el Gobierno de coalición no es el “mal menor”, sino que es el “mejor” que puede tener el país en las circunstancias internacionales y nacionales en que nos encontramos.
Esto hay que hacerlo ya. La nueva confluencia entre las izquierdas, todas las izquierdas independientemente de su tamaño, y los nacionalismos, tiene que empezar a prepararse desde ya. No se puede dejar pasar más tiempo con ambigüedades y geometrías variables.
Desde la soledad no se llega a ninguna parte”.

Article de Cristina MONGE a infoLIbre (26-06-22): Guerra larga, clases medias, fracasos a corto  La invasión de Ucrania ha acabado desatando una tormenta perfecta que nos hace incurrir en fracasos y contradicciones a corto, desafía a las clases medias (a las de más abajo, por supuesto, también), y nos obliga a prepararnos para largo (…) “El Gobierno de España acaba de emitir una señal clara: la guerra será larga. Lo ha hecho aprobando un nuevo paquete de medidas que se extenderá hasta final de año, sin descartar nuevas iniciativas en función de cómo se desarrollen los acontecimientos.  Si bien es cierto que antes de empezar la guerra ya estábamos en un camino inflacionario, ésta lo ha acelerado enormemente. Tanto, que las sociedades occidentales viven con angustia el fin del verano con cifras de inflación que rondan el 9% y comprometen la anhelada recuperación económica tras la pandemia. En este contexto es donde hay que entender el nuevo paquete de medidas anunciado por el Gobierno. A falta de mayor concreción y de conocer cómo queda la aprobación del impuesto a las energéticas, esas medidas van destinadas a los sectores más vulnerables –200 euros a familias con ingresos por debajo de 14.000 e incremento del 15% de las pensiones no contributivas– y por vez primera se hace una señal también a las clases medias con la rebaja de los bonos de transporte a partir de septiembre. ¿Será suficiente para estos amplios sectores de la sociedad, acostumbrados a la estabilidad y esperanzados con la recuperación económica, que hoy ven cómo sus ahorros merman para hacer frente a los gastos del día a día? Este Gobierno, que indudablemente ha tenido en sus políticas la prioridad de proteger a los más desfavorecidos, no puede olvidar que en una situación como la actual necesita proteger también a las clases medias que dan estabilidad a la sociedad. Ahí puede estar la clave de su éxito. Ahora bien, ¿Cómo se hace una cosa sin renunciar a la otra? Solo hay un camino: la política fiscal. De ahí la importancia del impuesto a las energéticas, cuyos beneficios se han disparado precisamente por la situación creada y que por ello son las que más pueden y deben contribuir. Tampoco tienen por qué ser las únicas ni debería ser ésta una medida planteada con ánimo de meterles el dedo en el ojo, sino porque es de justicia. Se trata de entender que estamos en una economía de guerra en la que los estados necesitan recaudar para proteger a su gente. Y ojalá se aproveche la situación para, más allá de reformas puntuales, acometer los cambios estructurales pendientes. El del mercado energético es uno de los más obvios” (…)

Article de Fernando VALLESPÍN a El País (26-06-22): Perder el sentido de la oportunidad  (…) “El problema para el PSOE es que comparte Gobierno con quienes no desaprovechan la ocasión para hacer bulla, para disentir públicamente a la menor ocasión, cuando lo que se demanda es más sosiego y atención a los problemas cotidianos. Transmite así una impresión general de desorientación, de haber perdido de vista las peculiaridades de este contexto específico, de que por mucho que se mueva no consigue avanzar. No hay nada peor para un Gobierno que el que la oposición se la hagan desde su mismo interior”.

Article d’Ignacio SÁNCHEZ-CUENCA a El País (28-06-22): El Gobierno no tiene quien le quiera  Frente a liderar un cambio en la forma de entender España, Sánchez prefiere disimular o contemporizar con un nacionalismo español que ha ido ganando una influencia decisiva en las actitudes políticas de muchos ciudadanos (…) “El Gobierno trasmite que aprueba las leyes con el bloque de investidura no porque crea que es bueno para el país, sino porque no tiene otro remedio. Es una posición perdedora, basada en el miedo a la reacción de una parte de la sociedad que tiene actitudes cada vez más intransigentes sobre lo que significa la convivencia de varias nacionalidades dentro de un mismo Estado. Frente a liderar un cambio en la forma de entender España, el presidente prefiere disimular o contemporizar con un nacionalismo español que ha ido ganando una influencia decisiva en las actitudes políticas de muchos ciudadanos. Es como si el PSOE hubiera asumido que nada puede hacerse para combatir ese nuevo orgullo españolista que resucita la retórica de la anti-España, formada por UP, los nacionalistas vascos y catalanes y, en los momentos de mayor exaltación, los propios socialistas.
Para una parte considerable del electorado potencial del PSOE, sobre todo el más moderado, los apoyos puntuales de ERC o Bildu y la retórica integradora hacia Cataluña se viven como una ofensa permanente. Aunque aprueben las políticas sociales del Gobierno, no perdonan lo que perciben como cesiones a los enemigos de España. A mi juicio, esto es decisivo para entender la debilidad de la izquierda en las recientes elecciones andaluzas y, más en general, la hostilidad brutal que provoca el Gobierno en colectivos que, en principio, podrían simpatizar con sus políticas sociales y económicas.
La solución no llegará por pisar el acelerador de las medidas sociales (bienvenidas sean, por lo demás). Quien crea en esa vía no estará haciéndose cargo de la profunda transformación que ha operado la crisis catalana de 2017 en la cultura política española. El mayor problema del PSOE es que no tiene la fuerza necesaria para afrontar esta cuestión, sobre la que está profundamente dividido. En su seno conviven desde centralistas que en la cuestión nacional no se distinguen de las derechas hasta partidarios de la plurinacionalidad. Eso es probablemente lo que impide al partido adoptar una posición clara y tirar del bloque de las izquierdas y los nacionalistas para romper de una vez con el legado tóxico que dejó el Partido Popular en sus últimos años de gobierno. Enfrente tiene al PP de Feijóo, que quiere construir una mayoría a lomos de ese españolismo y de un programa económico moderado que no despierte recelos entre los votantes centristas”.

Les relacions amb els Estats Units

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (29-06-22): Destructors i gas  Zapatero va pactar la primera ampliació de Rota el 2011, gairebé en secret … Una dècada després, el món ha canviat molt (…) “Onze anys després del discret viatge de Zapatero a Brussel·les, el socialista Pedro Sánchez pacta una segona ampliació de Rota amb una magnífica recepció al president dels Estats Units a Madrid. Dos destructors més s’afegiran al grup de combat, i consolidaran Rota com el principal ariet militar nord-americà al Mediterrani. Queden enrere els temps en què el Marroc maniobrava per oferir als Estats Units una alternativa a Rota a la base naval d’ Alkazarseguir, situada davant de l’estret de Gibraltar, entre Tànger i Ceuta.
El món és un altre. Hi ha una guerra en territori europeu i el suport de la població espanyola a l’OTAN ha crescut. Un 70% dels espanyols consideren beneficiosa la participació d’ Espanya en l’ Aliança Atlàntica, segons un sondeig donat a conèixer ahir per l’empresa Metroscopia. Atenció a la dada següent: un 73% d’espanyols estarien a favor de crear un exèrcit europeu. Un 37% consideren insuficients els pressupostos de Defensa, davant un 31% que els consideren suficients i un 14% que creuen que són excessius.
Ahir a la Moncloa només faltava una banda de música. És significatiu l’agraïment de Sánchez al gas liquat que els Estats Units venen a Espanya i que ha permès reduir les importacions d’ Algèria. Per rematar la jornada, ahir mateix Espanya va començar a enviar gas al Marroc a través del gasoducte Magrib-Europa, activat per primera vegada en direcció inversa”.

Tragèdia a la frontera de Melilla … i el problema de fons de les migracions sense uns política europea consistent

Editorial de El País (27-06-22): Fronteras de muerte  Los acuerdos de España con Marruecos incumben al cumplimiento estricto de los derechos humanos de los migrantes (…) “El presidente Pedro Sánchez se precipitó el viernes, cuando solo se habían reportado oficialmente cinco muertos, al elogiar la actuación de las fuerzas policiales de Marruecos y se equivocó el sábado al insistir en esos elogios, cuando ya se habían visto imágenes que ponían en cuestión la forma en que se produjo la operación y el tratamiento posterior de los detenidos heridos. A nadie se le escapa que era la primera vez —tras la crisis diplomática primero y el acuerdo después— que el país vecino tenía ocasión de demostrar que cumple con su compromiso de custodiar su frontera e impedir el acceso masivo a las españolas de Ceuta y Melilla. Tras el tenso pulso al que lo ha sometido Marruecos, el Gobierno ha logrado recomponer unas relaciones bilaterales esenciales para España. Pero el Ejecutivo de Sánchez no puede ignorar la forma en que se cumple el acuerdo cuando existen indicios de vulneración grave de los derechos humanos. Los pactos tienen precio pero algunos no se pueden pagar. Estamos además ante una situación que no dejará de repetirse. Los efectos del cambio climático sobre las cosechas de muchos países y la interrupción del suministro de grano a causa de la guerra de Ucrania están colocando a millones de subsaharianos en una situación desesperada que aumentará sin duda los flujos migratorios hacia el Norte. La pasada semana publicábamos en EL PAÍS una alerta de Bruselas sobre migraciones masivas desde el norte de África por una “hambruna catastrófica”. La tragedia del viernes ha de servir para exigir la habilitación de los mecanismos transnacionales que sean necesarios para impedir que vuelva a repetirse”.

Article de Najat EL HACHMI a El País (25-06-22): Marruecos no es país para negros (y España tampoco)  Hay guerras sin bombas cuyo estruendo preferimos ignorar y regímenes cuyas prácticas despóticas toleramos y financiamos  “Puede que las fronteras que ustedes transitan libremente y sin demasiadas complicaciones porque tuvieron la suerte de nacer en este lado del espacio Schengen no sean más que las cicatrices de la historia, pero para la mayoría de los que están fuera de él y han quedado desahuciados de los privilegios de la globalización (sus verdaderos perdedores, en realidad, son los que nacieron demasiado al sur), las fronteras son fosos, son tumbas, son cuchillas afiladas que se interponen en viajes de huida de la miseria, la guerra y la desesperación más absoluta. No hace falta efecto llamada alguno, como alertan racistas de ayer y hoy. Si echan un vistazo al mundo y a sus aberrantes desigualdades, se darán cuenta de que las fronteras de hoy, lejos del esplendor limpio y ordenado de Occidente, constituyen auténticas heridas abiertas que supuran la deshumanización de todo aquel que ha sido empobrecido precisamente por el mismo orden mundial que invierte ingentes cantidades de dinero en blindar sus límites. Un mundo escandalosamente desigual es un mundo extremadamente violento y el vídeo que ha difundido la Asociación Marroquí de Derechos Humanos sobre el intento de entrada a Europa de centenares de migrantes lo demuestra una vez más. Centenares de personas amontonadas, tratadas como ganado, sin compasión alguna por su condición de heridos. Las hemos normalizado hasta el punto de que, incluso con la dureza de este episodio, no saldremos a manifestarnos en contra de la salvaje actuación de la Gendarmería marroquí ni del hecho de que el país vecino (ahora nuestro querido hermano), no duda en utilizar todos los medios necesarios para contener la llamada inmigración ilegal. El régimen alauí (una dictadura con todas las letras a pesar de los bonitos anuncios de su Ministerio de Turismo) se siente legitimado para actuar violando todos los derechos humanos cuando se le ha encomendado la misión de guardián de las puertas de entrada a Europa. Somos nosotros, los ciudadanos de la Unión, quienes en realidad pagamos impuestos para que nuestros representantes financien esta vergonzosa tarea. Las garantías en los procesos de detención y el respeto mínimo por parte de las autoridades encargadas de imponer la ley parece que son privilegios que solo merecemos quienes vivimos a este lado del Estrecho” (…)

Article de Borja MONREAL a Agenda Pública (13-06-22): Acostúmbrese a los muertos. migraciones en la frontera sur   [10] (…) “Decía Hanna Arendt, en su magnífica crónica del juicio contra Eichmanm, que lo más chocante de los crímenes cometidos por los nazis era la percepción de que los perpetradores cometían sus crímenes de tal manera que no podían siquiera intuir en ellos actos de maldad. La deshumanización de las víctimas, la burocratización y las jerarquías deshacían en el proceso las percepciones morales sobre las brutales consecuencias de sus acciones. Este mismo efecto se está produciendo en el ámbito migratorio. Hemos normalizado de tal manera los cuerpos en playas, las tumbas sin flores y las lápidas sin nombres a los que llorar que hemos dejado de preguntarnos porqué llegaron hasta allí. Es lo que tienen las migraciones: son el único ámbito de política pública en el que las personas objeto de las mismas (las personas migrantes) no ejercen ni el más mínimo rol en su diseño. No es que no participen, es que no existen ni siquiera para plantear cuáles serán sus efectos sobre ellas mismas: los muertos en el mar no ocupan siquiera una nota a pie de página en las políticas que los han condenado, son daños colaterales de circunstancias tan lejanas como las costas que trataron de alcanzar”.

Article de Riccardo PERISSICH a Telos (28-06-22): Un débat rationnel sur l’immigration est-il possible en Europe?  “L’arrivée de millions de réfugiés venus d’Ukraine a relancé le débat sur l’immigration, l’une des grandes questions non résolues en Europe. Les femmes et les enfants ukrainiens nous rappellent également que la pression exercée par l’Afrique et le Moyen-Orient est loin d’avoir disparu.
Le débat politique européen sur l’immigration est malheureusement pris dans une contradiction difficile à résoudre. Les partisans d’une plus grande ouverture ont deux arguments très forts. Le premier parle d’une obligation morale ; lorsqu’il s’agit de personnes fuyant la guerre ou les persécutions, l’obligation devient même légale. Le deuxième argument est d’ordre économique. L’Europe se dirige vers un déclin démographique qui peut être corrigé, peut-être interrompu, mais pas inversé. La pyramide démographique se déséquilibre dangereusement en faveur des groupes d’âge plus élevés, ce qui pourrait compromettre les perspectives de croissance et la capacité de financer l’État-providence. Les études les plus sérieuses nous disent que nous aurions besoin de quelques millions d’immigrants par an pendant quelques années.
À ces arguments théoriquement incontestables s’oppose toutefois une réalité tout aussi incontestable : une partie non négligeable de la population, peut-être même la majorité, manifeste des degrés divers de réticence et d’opposition à l’immigration. Nous savons que de nombreux arguments utilisés par les ennemis de l’immigration, à commencer par le risque du « grand remplacement », sont outrageusement faux. Mais si l’on peut clouer au pilori les Salvini, Orban, Le Pen, Zemmour ou Farage, il faut néanmoins s’interroger sur les motivations des millions de citoyens qui se montrent sensibles à leurs arguments. Tant que cette contradiction ne sera pas résolue, la question de l’immigration restera l’un des nœuds les plus durs de la confrontation politique, capable même de mettre en danger nos démocraties” (…) “Enfin, il faut se demander quel peut être le rôle de l’Union européenne. Les règles européennes, à commencer par le règlement de Dublin (qui date de la fin des années 1990 et dont la dernière itération est en vigueur depuis 2014), sont certainement obsolètes. Cependant, le débat européen s’est longtemps fossilisé sur la question du partage des flux. L’idée de la distribution obligatoire, qui était au départ une question de solidarité avec les pays d’entrée, s’est avérée inapplicable en tant que mesure systématique, car aucun pays de l’UE ne peut raisonnablement être considéré comme ayant une grande capacité d’accueil inutilisée. Au contraire, l’allocation peut être utile dans les situations d’urgence ou comme élément de flexibilité pour tenir compte des besoins individuels ou familiaux, lorsqu’une application trop stricte des règles ne ferait qu’inciter à leur violation. D’autre part, l’UE peut jouer un rôle important dans le contrôle des frontières en renforçant Frontex et en négociant avec les pays d’origine et de transit. Toutefois, les pays d’entrée doivent accepter que cela implique un certain degré de partage de la souveraineté.
En revanche, l’Europe ne peut pas faire grand-chose sur la question la plus importante, à savoir l’intégration de ceux qui sont déjà ici. Les échanges d’expériences et peut-être certaines aides financières ciblées peuvent être utiles, mais les contextes historiques, culturels et sociaux dans lesquels s’effectue l’intégration sont trop différents pour permettre une politique véritablement harmonisée. Après des années de malentendus et de récriminations, avec les dernières propositions de la Commission, les négociations européennes semblent reposer sur des bases plus solides, mais des difficultés subsistent, notamment parce que le débat européen est également prisonnier de la guerre idéologique qui caractérise souvent le débat national. L’afflux exceptionnel de réfugiés provoqué par l’agression russe contre l’Ukraine a donné lieu à une manifestation de solidarité tout aussi exceptionnelle dans toute l’Europe. Reste à savoir si cette solidarité exprimée envers des personnes « pas si différentes » de nous facilitera le débat plus général ou rendra encore plus difficile la discussion sur la pression, elle aussi appelée à augmenter, de l’Afrique et du Moyen-Orient”.

Una inflació desbocada i un nou pla de xoc

Article de Raymond TORRES a “Negocios” de El País (26-06-22): La fina línea entre inflación y recesión  Se estrecha el margen de acción para combatir el alza del IPC sin comprometer el crecimiento (…) “La vuelta del verano, cuando el efecto balsámico del turismo se disipe, será por tanto complicada. Pero una nueva recesión, augurada por algunos analistas, no es lo más probable. Las amenazas que se ciernen sobre la industria alemana deberían atemperar a los halcones que habían ganado influencia en el BCE. Así lo han entendido los mercados que han rebajado sus anticipaciones de tipos de interés. La rentabilidad exigida por los compradores de bonos públicos a 10 años ha retrocedido medio punto en una semana. La incógnita reside ahora en cómo se concrete el mecanismo para combatir la fragmentación financiera prometido por el banco central. Confiemos en que este dispositivo, crucial para economías endeudadas como la española, esté a la altura de la situación. En cuanto a la política económica española, su papel en el reparto de los costes de la inflación importada es central. Un primer paso es aceptar que no existe panacea contra la espiral de precios —­prueba de ello es que todos los socios europeos se enfrentan al mismo escollo—. Una cierta decepción acerca del efecto de las medidas es por tanto inevitable, como estamos viendo con el tope del gas. Pero sí se pueden evitar medidas poco efectivas y caras como la subvención generalizada a los carburantes. Otro eje importante es un pacto de rentas que incorpore algún tipo de compensación por la pérdida de poder adquisitivo, pero sin indiciación. El verano nos da todavía un respiro, más allá se vislumbran nubarrones”.

Article de Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (26-06-22): De decreto en decreto hasta el decretazo final   [11] La guerra será larga. Esta es la señal que emite Moncloa retrasando al 31 de diciembre las medidas anticrisis. Muchos decretos, pero pocas reformas estructurales. Un viejo problema de la economía española … Entre 1999, cuando comenzó a navegar el euro, y junio de 2008, la economía acumuló una pérdida de competitividad de 16,9 puntos … La señal que emite la intervención de Sánchez es que el conflicto será largo, lo que explica que las ayudas se vayan a extender hasta final de año … Subir impuestos a las eléctricas es más vistoso que cambiar las reglas. La UE, con su absurda política energética, es colaborador necesario … También a los helicópteros monetarios se les acaba el combustible y entonces hay que empezar a soltar lastre para evitar que la nave se estrelle

Una interpretació de les eleccions andaluses

Article de Carlos MÁRMOL a La Vanguardia (24-06-22): Moreno Bonilla y el triunfo de la literatura fantástica   [12] (…) “En cierto sentido, su victoria tiene un significado conservador, pero con un sentido inverso al convencional. Acotación meridional: en la España del Sur nada es por completo como parece, sin dejar al mismo tiempo de serlo. Al contrario de lo estos días se ha venido repitiendo, el miedo forma parte sustancial de la compleja ecuación política andaluza. Pero lo realmente trascendente es que todos los actores políticos tradicionales, tratando de seducir al cuerpo de votantes, han cambiado de posición, alterando así las referencias habituales.
Moreno Bonilla no ha tocado la estructura heredada de la Junta de Andalucía que creó el PSOE. Tampoco ha mejorado la educación. Su inversión en sanidad –un asunto muy sensible en términos políticos– sólo ha alcanzado los niveles previos a los recortes acometidos por los socialistas desde 2009. San Telmo sigue gastando poco en servicios públicos. Andalucía no tiene ahora una mejor tasa de convergencia con Europa ni vive un milagro económico.
Todo es más simple: se basa en el infinito poder de la fábula. El presidente de la Junta, que fue investido en 2018 gracias a los votos de Cs y Vox, ha creado un relato de sí mismo mucho más efectivo en comparación con el autorretrato de sus socios parlamentarios anteriores –a los que ya no necesita– y al reflejo de sus adversarios. Su argumento es el aggiornamento. Un gatopardismo que tiene poco de mefistofélico, aunque exprese el pragmatismo de la derecha meridional para conseguir que todo parezca diferente sin que nada sustancial cambie.
El cuento, sin duda, ha dado un excelente resultado en términos partidarios –que no es lo mismo que políticos– pero tiene costes (para los andaluces) y, a pesar de que la foto electoral del 19J sea en color, no cuenta con garantías plenas de perdurar a largo plazo, aunque el nuevo momentum conservador en Andalucía diste de ser un hecho pasajero. Moreno Bonilla ha arrasado sin contar con grandes logros de gestión. He ahí el gran misterio andaluz.
Su estrategia de moderación –la palabra favorita del presidente electo–, el perfil centrista y la aceptación de un andalucismo tibio por parte del PP, cuya marca ha sido sacrificada a mayor gloria del líder, contribuyeron a dotar de la credibilidad requerida a esta fábula. Los orígenes de esta metamorfosis se remontan a 2007 con la reforma del Estatuto andaluz. En ese instante los conservadores del Sur sustituyeron su secular falta de entusiasmo con el autonomismo por su defensa. Desde entonces el viento, aunque cadencioso, ha soplado a su favor gracias a factores que no formaban parte de la ecuación política y ahora la condicionan. Uno de ellos es el miedo. Como decía el antiguo lema del Podemos de Vistalegre I, ha cambiado de bando.
El PP, representación clásica de la derecha meridional, ya no es quien causa temor o desazón entre los votantes. La consolidación de Vox, a modo de spin-off del partido conservador, ha centrado al partido de Moreno sin hacer mucho esfuerzo, sin que tenga de cambiar sus planteamientos y sin elaborar ninguna estrategia destacable, a excepción del plan para sustituir al PSOE como la nueva fuerza institucional de la autonomía meridional.
De los 22 puntos de ascenso electoral que ha conseguido el presidente de la Junta el 19J, una parte nada despreciable procede de antiguos electores suyos que apoyaron a los ultramontanos y han regresado a casa. También vienen de Cs, absorbido de facto por el PP. Pero, sobre todo, son votantes del PSOE, que entre susto (PP) y muerte (Vox) se han inclinado por la primera opción. No es que la izquierda no se haya movilizado este junio en Andalucía. Es que lo ha hecho en beneficio de Moreno Bonilla, convirtiéndolo en el César de la Bética.
La gran coalición, que Moncloa nunca quiso ensayar en el Sur, se consumó de facto el pasado domingo en las urnas, aunque no tenga una manifestación institucional expresa. A las transferencias de votos ha contribuido, en grado destacable, la situación psicológica con la que el PP alcanzó el poder en Andalucía: de forma sobrevenida, inestable e incierta. Esta forma interina de ocupar San Telmo hizo que el gobierno de Moreno Bonilla, igual que el cristianismo, viera el camino: sustituir a Roma anclándose sobre los cimientos de sus ruinas.
La inseguridad (mental) vacunó al PP contra uno de los mayores pecados de los socialistas tras 36 años de hegemonía: la soberbia. La ceguera y sordera (sin coste) fue crónica ante las demandas ciudadanas. Moreno, en cambio, ha querido no disgustar a nadie, lo cual no es necesariamente una virtud. Se vacunó contra los males de la excesiva confianza con dosis de receptividad social. Así decidió escribir un relato amable, sin aristas y sin filo. El PP no va a conservar la Junta hasta 2026 por haber impulsado un gran cambio, sino por todo lo contrario: dejar las cosas como las encontró. Sin correr ninguna clase de riesgo.
Su elemento diferencial más que real, es virtual. Su método: crear a partir de la figura del presidente –Juanma–, un fábula (con final feliz) que se asemeja mucho a una película de Disney. La verdad del cuento dejó pronto de ser verificable. Lo capital es que fuera convincente. Al contrario que Arenas, Moreno no provoca rechazo. Pertenece a la tercera generación de una estirpe que en Andalucía ha tardado decenios en gobernar.
El presidente de la Junta tiene 52 años y su mensaje, sin ser disruptivo, sí supone una cierta innovación dentro del marco mental de las derechas meridionales: liberalismo económico, mensajes conciliadores, aceptación del feminismo, cultivo de un perfil popular, defensa del ecologismo (relativo) y un parlamentarismo aseado, correcto y nada agresivo que no provoca polarización, sino adhesión. No entusiasma (salvo a sus crecientes fans) pero no repele. Votar al presidente de la Junta no se percibe –entre las izquierdas– como una traición de clase.
Basta cotejar el perfil ecuménico de Moreno Bonilla con el de Juan Espadas –55 años– para caer en la cuenta de cuál es el sustrato de la victoria del PP. Moreno habla para los electores conservadores que se consideran hijos de su tiempo. Defiende el andalucismo y la ecología. Hace gestos que sugieren la modernización del PP en el Sur. Insiste en su voluntad de caminar al mismo ritmo que la sociedad. Espadas, en cambio, replica el discurso tradicional de los viejos patriarcas del PSOE, elaborado por una generación que frisa los ochenta años. Y lo hace a través de atrios como ayuntamientos o diputaciones. Igual que un Moisés jubilado.
El candidato del PSOE habla del 28F. Evoca la conquista del autogobierno. Insiste en la gloria del tiempo amarillo en el que PP estuvo dirigido por Hernández Mancha, Gabino Puche, Teófila Martínez, Arenas y Zoido. Todos son parte del pasado. Agita el recuerdo agrio de la guerra civil y alerta sobre el peligro de la ultraderecha. Moreno y el jefe andaluz del PSOE son coetáneos y, en muchos aspectos, similares. Ambos practican los códigos (políticos) de la literatura fantástica. Pero uno escribe ciencia-ficción y el otro, fábulas góticas”.

Enquestes

Article de Carles CASTRO a La Vanguardia (26-06-22): La derecha aún no amarra la mayoría  Una extrapolación española del voto andaluz daría una clara victoria al PP pero sin garantizarle los 176 escaños con Vox … Los populares podrían obtener entre 132 y 151 escaños, pero no irían mucho más allá de 170 solamente con el apoyo de Vox … La izquierda quedaría a casi 40 diputados de la mitad más uno del Congreso y con escasas opciones de sumarlos

Article de Kiko LLANERAS a El País (26-06-22): ¿Y si hubiese elecciones generales? Un repaso a las encuestas después de Andalucía  La derecha lo hizo mejor de lo previsto y es probable que los sondeos se muevan en esa dirección

PERIODISME

Article d’Enric GONZÁLEZ a El País (26-06-22): WikiLeaks y la fuerza desaparecida   [13] La prensa ya no es capaz de enfrentarse al poder porque carece de la fuerza que le otorgaban millones de lectores   “Cuando una empresa periodística, pongamos por caso la sociedad editora de un periódico, dice estar al servicio de sus lectores, tómense la cosa con un sano escepticismo. Las empresas se dedican a ganar dinero (o a perder lo menos posible), a satisfacer los objetivos políticos y comerciales de sus principales accionistas y, en último extremo, a sobrevivir. Una buena empresa periodística es la que, en términos generales, permite que sus periodistas mantengan la independencia y honestidad que cada uno quiera otorgarse a sí mismo y sirvan al lector hasta donde les sea posible. No hay más. Por eso las redacciones miran de reojo los movimientos empresariales pero se atienen al termómetro de la dirección: si esa figura que engarza los dos mundos, el de los propietarios y el de los periodistas, es capaz de mantener un equilibrio soportable, vamos tirando. Se trata de un trabajo difícil. Requiere en ocasiones rechazar lo que exigen los contables, resistir presiones internas y externas y proteger (o saber simular que protege) a esa peña a la vez fatua y sacrificada que compone cualquier redacción. Este ejercicio de hipocresía controlada, tan humano (recuerden que no habría convivencia posible si todos dijéramos en todo momento lo que pensamos en los términos con que lo pensamos), muestra en ocasiones sus límites. Una empresa obsesionada por sobrevivir a cualquier precio (cuando hablamos de empresa hablamos, más que de los accionistas, de un grupo de ejecutivos extremadamente bien pagados) tiende a elegir un mal director y provoca un desastre. Pero hay algo peor que eso: la falta de credibilidad, un mal de alcance planetario especialmente grave en España. De ese mal emana la escasez de lectores. Que, para el negocio del que hablamos, es el mal supremo. En 1971, The New York Times y The Washington Post empezaron a publicar los llamados Papeles del Pentágono, un vastísimo documento secreto sobre la guerra de Vietnam. El presidente Richard Nixon intentó frenar la publicación por todos los medios a su alcance, incluyendo las amenazas más groseras. El Tribunal Supremo acabó dando la razón a los periódicos. Por la primera enmienda, que garantiza la libertad de expresión. Y, no nos engañemos, porque los periódicos eran fuertes gracias a millones de lectores. Ahora, Julien Assange, factótum de WikiLeaks, la plataforma que reveló una cantidad ingente de documentos secretos (recogidos en este periódico) y demostró una vez más que el poder delinque y encubre celosamente sus delitos, está pendiente de la extradición a Estados Unidos. Lo que valía para los “papeles del Pentágono” no vale para WikiLeaks. Assange lleva una década de encierro. Y la prensa no hace nada. Bueno, sí hace: informa sobre el caso. No puede hacer más. Ya no es capaz de enfrentarse frontalmente al poder porque carece de su antigua fuerza, la que le otorgaban millones de lectores, la que le permitía emprender cruzadas justas (y no tan justas, de acuerdo) con el respaldo de la llamada “opinión pública”. Hay quien piensa que así es mejor. Tengo mis dudas. A menos lectores, más sectarismo y más dependencia de factores espurios. A menos lectores, más gobiernos estrafalarios y perniciosos. A menos lectores, ganan los contables y pierden los periodistas. Lo vemos a diario”.

PENSAMENT

Article de Raimon OBIOLS a “L’Hora” de Nou Cicle (27-06-22): Deures d’estiu 1 (Cataractes, Trump 2.0, Borrell a Teheran). (…) “No és estrany que augmenti el percentatge de gent que, vist el panorama, opta per l’abstinència informativa. Ho mostra l’informe d’enguany del Reuters Institute. A la pregunta de quina font d’informació és la preferida per tal de rebre notícies d’allò que passa al món -ràdio, TV, premsa impresa o digital, xarxes socials-, el percentatge dels que responen “cap” ha crescut del 4% el 2017 al 15% el 2021. Son els disconnected users, els que es desconnecten, els que “ja no en volen saber res”… Més nombrós és el sector creixent de persones que practiquen el que els experts britànics defineixen com una selective news avoidance, reduint al mínim la seva dieta d’informació. Aquest sector de població, segons l’informe Reuters, ha passat d’un 29% a un 38% en els últims cinc anys. Sobretot al Brasil (54%) i al Regne Unit (46%).  Els motius?   Els enquestats diuen que les notícies els posen de mal humor, que fatiguen pel seu caràcter reiteratiu, que les consideren poc fiables, que els hi produeixen una sensació de frustració, un sentiment d’impotència. A mi també em passa, segons quins dies.  Però cal resistir-se a aquesta reacció, perquè la renúncia a informar-se porta indefectiblement a l’abstenció i a la inanitat. A França, en la segona volta de les legislatives de passat 19 de juny, l’abstenció ha estat del 53,77%. Fa vint anys era del 44%. El 2012 va ser del 44,60%. En deu anys, doncs, ha pujat 10 punts. El pitjor és que, en la primera volta de les eleccions, l’abstenció va ser del 75 % entre els joves de 18-24 anys! Encara que ens desagradin les coses que estan passant, encara que ens costi entendre-les, la reacció de xiular i mirar a una altra banda és perillosa. Cap operació de cataractes ens aclarirà per miracle la visió dels complicats problemes del present esquerp. Haurem de prestar-hi més atenció, fixar-nos-hi més. Haurem de llegir més, mirar, escoltar més. Si cal, prendre notes. Jo ja he pres la decisió: aquest estiu miraré de fer els deures” (…)

Article de José Luis VILLACAÑAS a El Periódico de España (28-06-22): La ley de la superioridad moral   [14] Cuanta más superioridad moral, más impotencia política. Esta condición no solo afecta a los líderes. Afecta también a los votantes (…) “Obviamente, cuanto menos éxito electoral se prevea alcanzar, más duro será el desencuentro entre los grupos. Eso es natural. Pero lo peor reside en otro aspecto. No cabe duda de que esos mensajes que culpabilizan del fracaso en Andalucía a los defensores del proyecto Díaz brotan desde una mentalidad instalada, por cierto cómodamente, en la superioridad moral. Pero este es el más estéril de los sentimientos políticos. Tanto es así, que se podría establecer una ley: cuanta más superioridad moral, más impotencia política. Esta condición no solo afecta a los líderes. Afecta también a los votantes. En el moralmente superior alienta una urgente e imperiosa necesidad de llevar razón. Prefiere que el mundo siga igual de mal antes que abandonar su conciencia perfecta de que él sigue igual de bien que siempre, teniendo razón. Por supuesto, cuando la superioridad moral se proyecta a lo público, se abandona el trivial consuelo de la autoestima y uno se adentra en el terreno del dogmatismo. Como todo dogmatismo, la superioridad moral se sostiene sobre valores absolutos. Y quien está sostenido por ellos, no puede ceder en procesos asociativos o negociadores productores de impurezas. Por eso, quienes en la izquierda promueven esa forma de psiquismo no pueden acceder a una cultura federativa. Esto vale también para Teresa Rodríguez, si bien respecto de ella hay que decir que el intento de silenciarla fue completamente vergonzoso. El inconveniente mayor de esta carencia de cultura federativa reside en que no funda tradición. Cada acto federativo implica un gasto ingente de energía, como si fuera la primera vez. A cada ocasión hay que comenzar por aprender. Bajo estas condiciones es difícil que la federación tenga buenos resultados, lo que no promueve incentivos para repetirla. El efecto de esta forma de conducta en el electorado es letal. Mira hacia otro lado con indiferencia, tampoco exenta de su propia superioridad moral. Estas actitudes conforman un régimen de entusiasmo que solo se activa cuando esas enojosas negociaciones quedan canceladas por una personalidad fuerte. Entonces confianza y entusiasmo se unen, ignorando que son dos cosas completamente diferentes. Que tengan que darse unidas es un obstáculo a la cultura política de nuestra izquierda. En todo caso, bloquean la cultura del pacto. Sin entusiasmo, los votantes de izquierda regresan a la indiferencia. Como todos los instalados en la superioridad moral, venden cara la confianza. Su sensación preferida es gozar con sus propias percepciones. Si un líder no les ofrece ese gozo, pasan a gozar de la decepción. Pero siempre con razón”.

Article d’Olivier ROY a L’Obs (29-06-22): Le sondage ne fait pas le citoyen  [15]  D’après le grand politologue, l’obsession des sondages a conduit tous les derniers présidents droit dans le mur. Pour mieux connaître la société, il suffit pourtant de « traverser (…) “L’opinion ne fait pas le vote
Pourquoi cette obsession des sondages a-t-elle conduit tous les derniers présidents droit dans le mur ? La réponse est simple : on ne peut pas conclure un vote d’une opinion. D’après un sondage Harris Interactive d’octobre 2021 : 61 % des Français pensent que le grand remplacement (« les populations européennes, blanches et chrétiennes étant menacées d’extinction suite à l’immigration musulmane, provenant du Maghreb et d’Afrique noire ») va se produire en France et… 67 % s’en inquiètent. Mais le candidat qui fait campagne sur ce thème ne fait que 7 %. Selon un sondage IFOP-Fondation Jean Jaurès de septembre 2020, à la question « Faites-vous passer vos convictions religieuses avant les valeurs de la République ? », 74 % des Français musulmans de moins de 25 ans et 25 % des 35 ans et plus répondent oui. Mais le seul parti politique qui se déclare explicitement musulman, l’Union des démocrates musulmans français, fait moins de 1 % quand il présente des candidats. Et les jeunes d’origine musulmane, quand ils votent, votent Mélenchon, c’est-à-dire social et pas religieux. Donc cette polarisation laïcité/islamisme qui mobilise le monde politique, intellectuel et médiatique (c’est-à-dire l’univers d’Emmanuel Macron) ne se traduit pas dans les votes.
Du coup les manifestations de rue paraissent incongrues, car elles ne rentrent pas dans la liste des « opinions » identifiées par les sondages. Alors on cogne.
Toute la politique complexe et subtile du maintien de l’ordre mise en place à partir de 1947 (la répression calamiteuse des grèves ouvrières) visant à canaliser les manifestations de rue qui apparaissaient comme l’expression d’un segment légitime de la société (ouvriers, étudiants, paysans, à l’exclusion évidemment des Algériens de 1961 ou des communistes de Charonne) disparaît en faveur d’une politique de « contact » (chef on peut cogner ?) qui voit toute manifestation de rue comme à la limite de la légalité. Or ce sont ces manifestations qui portent la question sociale, absente des sondages. La brutalité policière est dans le fond le reflet de l’intellectualisme abstrait de la petite élite dirigeante. Petite parce qu’elle n’est plus l’expression de corps constitués, dotés de leur culture propre, y compris pour la police de la doctrine d’un maintien de l’ordre raisonné, parce que le manifestant demeure un citoyen. Cela est fini. Le citoyen n’existe plus, ne reste que des « opinions ».
Mais les « non sondés » reviennent toujours, dans la rue et dans les urnes. Cette personne a certes des opinions, mais elle a une vie, une vie qui admet des opinions contradictoires (je n’aime pas les Arabes, mais j’aime bien mon gendre ou mon voisin, arabes, bien sûr), des appartenances à des niveaux différents (âge, classe sociale), des humeurs, des hiérarchies de besoin et de revendications (écologie ou essence bon marché, médecin étranger ou pas de médecin). Bref, il faut regarder la société dans sa complexité et ses dynamiques propres plutôt que d’en faire un catalogue d’options et d’opinions. Il suffit de traverser la rue”.

LLIBRES

 Richard KAGAN. El embrujo de España. Marcial Pons. Madrid, 2022. Entrevista a Richard KAGAN a El País (24-06-22): “No tiene sentido pedir perdón por pecados del siglo XVI”   “ Mi labor no es defender o criticar la Leyenda Negra, sino entenderla” … El historiador, reciente doctor ‘honoris causa’ por la Universidad Autónoma de Madrid, trata en su última obra la fascinación por España en la cultura estadounidense

Salvador MACIP, Què ens fa humans?. Arcàdia. Barcelona, 2022. Ressenya de Jaume CLARET al “Quadern” de El País (26-06-22): ‘Què ens fa humans’, de Salvador Macip: L’evolució humana   Salvador Macip construeix un text de divulgació modèlic capaç d’integrar petits jocs de miralls amb el present i futur immediats a ‘Què ens fa humans?’ … El grafòman Macip defensa la utilitat d’un biohumanisme racionalista que cerca les bases biològiques de la humanitat

José Antonio MARTÍN PALLÍN. La guerra de los jueces y el proceso judicial como arma política. Catarata. Madrid, 2022. Entrevista a José Antonio MARTÍN PALLÍN a elDiario.es (26-06-22): “En España se ha producido una intervención judicial en asuntos netamente políticos”

Marta REBÓN. El complejo de Caín. Destino. Barcelona, 2022 Article de Cristian SEGURA a El País (30-06-22): De Pushkin a Brodksy: la literatura que anticipó la invasión de Ucrania  Marta Rebón escribe un ensayo en el que bucea en referentes de las letras para aportar contexto a la guerra de Putin