FOCUS PRESS 229

ARTICLES DESTACATS

(1) Article d’Arundhaty ROY a El País (2-05-21): Estamos siendo testigos de un crimen contra la humanidad

(2) Article de Chris GILLES al Financial Times (29-04-21): The left is winning the economic battle of ideas

(3) Article d’Andrés ORTEGA al blog del Real Instituto Elcano (4-05-21): De Afganistán a China: la patología de la victoria

(4) Article d’Iván SERRANO BALAGUER a Agenda Pública (2-05-21): Los referendos son una vez en la vida (o dos)

(5) Anàlisi de la victòria d’Ayuso  per Carles CASTRO a La Vanguardia (5-05-21): Técnicas de amotinamiento electoral 

(6) Article de José María LASSALLE a El País (6-05-21): Ayuso o la novísima política 

(7) Article d’Oriol BARTOMEUS a La ciutat llunyana (6-05-21): Pengeu els discjòqueis! 

(6) Article de Germán CANO a El País (5-05-21): Madrid en mayo: la izquierda 

(9) Article d’Andrés SANTANA a Agenda Pública (5-05-21): Qué es extrapolable y qué no de los resultados en Madrid 

(10) Article de Juan RODRÍGUEZ TERUEL a Agenda Pública (5-05-21):   La victoria de Ayuso obliga a Sánchez y Casado a entenderse  

(11) Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (6-05-21): Las dos jugadas políticas que temen en Moncloa: pueden cambiarlo todo 

(12) Article de Jordi AMAT a La Vanguardia (2-05-21): ¿Quién mató al consenso del 78?

(13) Entrevista a Josep Maria FRADERA a política&prosa nº 31 (maig 2021): «Els actors polítics catalans estan del tot acabats»

(14) Article de Roger SENSERRICH a voz pópuli (3-05-21): Izquierda y libertades

(15) Article de Mark LILLA a Letras Libres (maig 2021): Sobre la indiferencia

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CORONAVIRUS: SITUACIÓ DESCONTROLADA A L’ÍNDIA

Article d’Arundhaty ROY a El País (2-05-21): Estamos siendo testigos de un crimen contra la humanidad  [1] La escritora Arundhati Roy critica la soberbia de los políticos de la India ante un drama que causa miles de muertos … “De modo que aquí estamos hoy, en un infierno que han fabricado entre todos, con todas las instituciones independientes que son esenciales para el funcionamiento de una democracia vaciadas y en peligro y un virus fuera de control. La máquina generadora de crisis que llamamos Gobierno es incapaz de sacarnos de esta catástrofe. Entre otras cosas, porque las decisiones las toma un solo hombre y ese hombre es peligroso, además de poco inteligente. El virus es un problema internacional. Para hacerle frente, la toma de decisiones, por lo menos sobre el control y la gestión de la pandemia, tiene que estar en manos de algún tipo de órgano no partidista, formado por miembros del partido gobernante y de la oposición, además de expertos en salud y políticas públicas. En cuanto a Modi, ¿puede uno dimitir de sus crímenes? Quizá podría tomarse un respiro, un descanso de tanto trabajo. Está ese Boeing 777, Air India One, que ha costado 564 millones de dólares, adaptado para pasajeros muy importantes —en realidad, él— y que lleva ya tiempo aparcado e inmóvil en la pista. ¿Por qué no se va en él con sus hombres? Los demás haremos todo lo que podamos para arreglar los destrozos. No, la India no puede estar aislada. Necesitamos ayuda”.

Article de Lluís BASSETS a El País (6-05-21): Pandemia y populismo  “Arrojan las peores cifras tres países entre los mayores del planeta, los tres democracias federales regidas al empezar la pandemia por líderes populistas y neoliberales que sacrificaron vidas en favor de las economías. El récord es de Trump: 33 millones de infectados y casi 600.000 muertos. Detrás viene India en infectados: 20 millones (226.000 muertos); y Brasil en muertos: 410.000 (15 millones de infectados); cifras todas ellas oficiales y muy a la baja. El diagnóstico de Francis Fukuyama es tan claro como universal: “No creo que exista correlación entre democracia y buenos o malos resultados con la pandemia. Pero definitivamente sí hay una correlación entre los líderes populistas y los malos resultados”. El lastre es Modi, no la democracia india”.

CORONAVIRUS: CANVI RELLEVANT DELS ESTATS UNITS A FAVOR DE L’ALLIBERAMENT DE LES PATENTS DE LES VACUNES

Crònica d’Antonia LABORDE i Oriol GÜELL a El País (6-05-21): EE UU apoya liberar las patentes de las vacunas contra el coronavirus para hacer universal su uso La Administración de Joe Biden cambia de opinión tras la presión de un centenar de países. “Las circunstancias extraordinarias de la pandemia exigen medidas extraordinarias”, explica la representante de Comercio … “El movimiento de Washington da un vuelco a una situación que se remonta al pasado octubre, cuando India y Sudáfrica solicitaron a la OMC liberar las patentes. Hasta ahora, Estados Unidos y la Unión Europea habían sido los dos mayores opositores a la idea de flexibilizar las protecciones de la propiedad intelectual con el objetivo de aumentar la producción de vacunas. Sin embargo, la presión sobre Biden era cada vez mayor. Con más de la mitad de la población adulta estadounidense vacunada (el 56%), varios organismos internacionales e incluso miembros de su propio partido abogaron para que apoyara la propuesta” … “Lo que queda por delante, sin embargo, no es fácil, alertan los expertos. Las grandes empresas farmacéuticas han hecho en los últimos meses enormes esfuerzos para ampliar al máximo la producción de vacunas con acuerdos entre ellas, las llamadas licencias voluntarias, y pese a ello no han logrado siempre sus objetivos. Los cuellos de botella en las cadenas de suministro de materias primas podrían no desaparecer, ha avisado la industria, que añade que la complejidad de la producción de vacunas hace que no siempre sea posible transferir el conocimiento. Johnson & Johnson, por ejemplo, asegura que de 100 candidatos a asociarse para la fabricación, solo 10 cumplían los requisitos”-

ELS  CENT PRIMERS DIES DE BIDEN: L’ESPERANÇA EN UN NOU NEW DEAL

El discurs a la sessió conjunta de les cambres al Congrés (28-04-21): Remarks by President Biden in Address to a Joint Session of Congress

Article de José Antonio HERCE i Miguel Ángel HERCE a  Revista de Libros (5-05-21): Dos días de enero “Los próximos dieciocho meses van a ser de suma importancia, para que el presidente Biden pueda consolidar su victoria del pasado 3 de noviembre. Este es el tiempo que queda hasta que se celebren las elecciones midterm en noviembre de 2022, en que se renueva totalmente la Cámara de Representantes y una tercera parte del Senado. El tiempo apremia. El Joe Biden que hoy lidera los Estados Unidos es un ser humano que se ha forjado, repetidamente, en la desgracia personal pero que ha sabido aumentar su humanidad tras cada martillazo, algo que revela un valor especial. A pesar de sus errores políticos (deficit hawk, partidario de condenas severas en sus comienzos o parte del sector duro de la intervención armada en ocasiones), ha sabido aprender de sus errores de juicio como pocos políticos lo han hecho7. Y si, además de repasar con interés sus propuestas y constatar la creciente aceptación que van teniendo entre la ciudadanía, escuchamos con atención, aunque no entendamos todo lo que dice en inglés, y leemos su lenguaje corporal en su discurso del pasado 28 de abril, creeremos que hay motivos para el optimismo. Quizás no para concluir que si Joe Biden logra convertir en ley lo más significativo de su programa de gobierno pueda comparase a Franklin D. Roosevelt en lo económico y a Lyndon B. Johnson en lo referente al derecho al voto y los derechos civiles; pero sí, al menos, para dar lugar al tipo de progreso social que FDR y LBJ representaron y que nos es permitido observar cada una o dos generaciones”.

Article de Matt BROWNE a El País (1-05-21): La audacia de Joe Biden En sus cien primeros días, el presidente de EE UU ha dado un giro a las políticas progresistas anteriores … “Por tanto, la voluntad de Biden de ser atrevido para impulsar una recuperación mejor, más justa y más ecológica viene respaldada por una nueva visión económica, y su mayor conocimiento de la importancia de abordar el contexto global de la política nacional. En este sentido, supone un giro significativo con respecto a la política progresista de sus antecesores, y parece que tiene más en común con la política de la posguerra de Roosevelt. Falta por ver si esto servirá de modelo para que lo sigan otros progresistas. El capital político de Biden aumenta, pero todavía tiene que afrontar los retos más difíciles. Y, aunque su programa político sea popular ahora, muchos de los que le votaron para que fuese presidente esperaban que fuese mucho más precavido de lo que ha resultado ser. Ya veremos si dicha audacia le hace ganar votos en el futuro. No obstante, no hay duda de que Biden ha empezado con atrevimiento”.

Article de Richard N.HAASS a Project Syndicate (30-05-21): Biden’s First Hundred Days  “In short, while Trump is no longer in the Oval Office, Trumpism still looms large. His attacks on free trade and immigration, promotion of a narrow “America First” view of the world, and bias toward retrenchment are now and for the foreseeable future part of the political fabric. The country remains polarized; Congress is nearly evenly divided. This leaves Biden limited room for maneuver as he seeks to promote democracy, conduct diplomacy, and reinvigorate global institutions. Like all American presidents, Biden still enjoys considerable power and influence. But, as his first hundred days have shown, the one thing American presidents cannot control is the context in which they operate”

Article de Chris GILLES al Financial Times (29-04-21): The left is winning the economic battle of ideas  [2] The pandemic has highlighted discontent with the way the economy works … “There was a time when radical economic ideas came from the political right. Fed up with failed government intervention in business, high inflation, unions preventing modernisation and a welfare state seen as too comfortable for those out of work, the Reagan and Thatcher governments of the 1980s tore down the boundaries of the state. They were copied to varying degrees by other advanced economies, enjoyed popular support and consigned the left to be small “c” conservatives, defending the old ways. As rich countries begin to emerge from the pandemic, it is time to ask what lessons it provides for the way we run our economic systems. Many people have already made up their minds. My inbox groans with pressure groups, business organisations and politicians recommending exactly the same policies as they have always advocated and merely adding that Covid-19 increases the necessity of those changes. But a notable exception is a survey conducted by the Pew Research Centre, which sought to find out what the public wanted from the economic system rather than telling them what they should get. Some of the findings are unhelpful. It is no surprise that large majorities in the US, Germany, France and the UK would like other people to pay for stuff that they think would benefit them. Much more interesting is the finding that large majorities in the four countries are unhappy with the economic system. In the US, UK and Germany, half of all those questioned said it requires “major changes” or “needs to be completely reformed”. That share rose to 70 per cent in France. Only a very small proportion, the highest was 12 per cent in the US, thought the economic system did not need to be changed. Discontent with the way the economy works was rife among those on the political left and poorer people. And after the unifying threat of coronavirus, there was a strong desire for a system that has more equitable outcomes. Even among richer people there was support for higher government benefits, more public housing and higher taxes on the wealthy. However much heat US hedge fund managers generate in protesting against proposals that their remuneration should be taxed as income not capital gains to pay for more social security, President Joe Biden’s policies are aligned with the public’s views. In the aftermath of the pandemic, people cherish greater security, solidarity and resilience in the face of shocks. The economic radicals on the political left have the ear of the public. Or at least they do in three of the four countries surveyed by Pew. France is the interesting outlier. Its public was most disenchanted with its economic system, yet it had seen the fewest economic reforms before the crisis, had the most equal income distribution and the highest levels of public spending. In France, everyone was unhappy: the poor and the left felt they did not get a fair share of the pie, while the rich and the right felt the economy was not working for them. There is an important lesson here. The model of pre-coronavirus capitalism, with high levels of inequality, is losing popular support, suggesting the need for a post-Covid world with more support for the vulnerable and higher taxes, especially on extreme levels of income, wealth and profits. But there is still an important trade-off between equity and efficiency. Take redistribution too far and no one is satisfied. I have used the phrase “too far” knowing it is imprecise and is close to being meaningless. We don’t know the precise boundary, but it means that working out how to meet the public’s legitimate expectations of a leftward shift in economic policy without undermining opportunities for growth will be the great economic experiment of the post-pandemic world”.

Article de Nacho ALARCÓN a El Confidencial (3-05-21): Biden y el ‘sueño europeo’ de los EEUU El presidente americano está superando todas las expectativas de los votantes demócratas más izquierdistas. En gran parte está defendiendo una visión europea de la economía … “Lo fundamental es que esa comparación que hacen algunos yerra en lo nuclear de lo que está ocurriendo e impide ver lo fundamental: Biden se está envolviendo en la bandera europea. Muchas de las medidas que está proponiendo el presidente americano ya están incluidas en nuestro modelo de estado de bienestar, y si bien Europa debería arriesgarse más y ampliar el Fondo de Recuperación, como defienden algunos economistas como Chris Odendhal, del Centre for European Reform, también es cierto que en la respuesta europea no tenemos en cuenta todos los estabilizadores automáticos, todos los resortes que ya se activan en Europa como parte de nuestro contrato social. Más que parecerse a Pablo Iglesias, Biden empieza a parecerse a un socialdemócrata europeo o un democristiano europeo moderado. Lo que parecen olvidarse los que ahora tildan de hipócritas a los centristas europeos que aplauden a Biden es que el estado de bienestar de muchos países europeos sería considerado como socialismo salvaje en Estados Unidos, aunque sea cierto que hay una tendencia entre las fuerzas políticas conservadoras por deshacer precisamente parte de ese modelo. Quizás este giro de Biden ayude a entender a algunos que el estado del bienestar no es algo a desmontar, sino a reforzar y mejorar. Hace unos días Miguel Otero y Federico Steinberg, investigadores del Real Instituto Elcano, escribían sobre esto en un artículo titulado “Cien días de Biden: unos EEUU más europeos, ¿y debería Europa volverse ahora un poco más norteamericana?”. “Lo que está proponiendo la Administración Biden (aumentar el gasto público, mejorar las infraestructuras y reducir la desigualdad y precariedad, y financiarlo con mayores impuestos progresivos, tanto en casa como fuera) puede que se inspire en el New Deal de los años 30 de Franklin D. Roosevelt, pero en la realidad no es más que un intento de acercar la economía estadounidense a los principios básicos del modelo europeo de economía social de mercado. Es decir, aumentar el papel del Estado en la economía para intentar generar un nuevo contrato social para la era de la digitalización. Mucho de lo que ahora es consenso en el Partido Demócrata norteamericano lo lleva practicando la UE, o la mayoría de sus Estados, desde hace tiempo, y justamente era Washington quien se oponía”, escribían ambos investigadores, que también proponen que ahora Europa aprenda algunas cosas del modelo americano. Hay un giro en el pensamiento económico. Desde hace ya meses, incluso algún año, circulan por el Financial Times y The Economist, los libros sagrados del capitalismo, críticas con cómo ha estado funcionando la economía los últimos tiempos y proponen grandes cambios para el futuro. Esta semana un columnista del FT señalaba que la izquierda estaba ganando la batalla de las ideas económicas, especialmente tras la pandemia. “El modelo de capitalismo anterior al coronavirus, con altos niveles de desigualdad, está perdiendo apoyo popular, lo que sugiere la necesidad de un mundo post-Covid con más apoyo para los vulnerables y mayores impuestos, especialmente en niveles extremos de ingresos, riqueza y ganancias”, escribía el periodista del periódico británico. Cuando los activistas más jóvenes del partido demócrata, esos que han estado impulsando a Bernie Sanders los últimos años, hablaban del modelo de sociedad que querían, lo que describían se parecía mucho a lo que tenemos en la Unión Europea. Desde hace tiempo hay una transición desde el “sueño americano” hacia el “sueño europeo”: protección social, con sus respectivo aumento de impuestos, un mayor equilibrio entre la vida y el trabajo o la lucha contra las desigualdades. Esa es la visión que domina hoy en el Partido Demócrata y que ahora guía a la Casa Blanca hacia un modelo más europeo”

CONSEQÜÈNCIES DE LA RETIRADA D’AFGANISTAN

Article d’Andrés ORTEGA al blog del Real Instituto Elcano (4-05-21): De Afganistán a China: la patología de la victoria  [3] “EEUU pagará un precio por la retirada de Afganistán, aunque probablemente menor del que pagaría por no hacerlo. Como señala Eliot Cohen, la “libertad estratégica” que logra Washington con esta salida tendrá un coste en términos de “reputación estratégica”. Es libertad estratégica ante todo frente a un incómodo Pakistán que se sitúa como el verdadero ganador. Ahora bien, la salida de Afganistán viene, ante todo, dictada por consideraciones de política interna del presidente Biden, aunque en esto no es tan distinto de Trump, que ya en la campaña de 2016 contra Hillary Clinton la había planteado. También hay una cuestión de defensa de valores, ahora que se vuelve a hablar tanto de ellos. Con la ocupación, algunas cosas han mejorado en aquel país como la suerte y la educación de las mujeres. Pero ya en una entrevista televisada en enero del año pasado, antes de llegar a la Casa Blanca, Biden señaló que sentía tener “cero responsabilidades” por la suerte de las mujeres si los talibanes regresaban al poder tras la retirada estadounidense. Son propósitos similares a los mantenidos en 2009-2020, cuando, a la sazón como vicepresidente, según los diarios de Richard Holbrooke que llevaba este tema en el Departamento de Estado, afirmó que “no estamos allí para eso”. Y puede que tenga razón. Pero tendrá consecuencias y puede minar la credibilidad de EEUU a este respecto en otros frentes. También se verá en cómo EEUU y otros aliados tratan a todos esos afganos que han colaborado con ellos. Esta larga acción militar ha costado la vida de más de dos millares de soldados estadounidenses –y de 102 militares españoles–, truncado la vida de un número impreciso de afganos pero que se cuenta en cientos de miles, por no hablar de los refugiados, a un coste para EEUU de 2,2 billones de dólares. En Washington mucha gente piensa desde hace tiempo que, en general, la guerra antiterrorista o contrainsurgencia –en ella se enmarcaba lo de Afganistán– ha resultado no sólo muy costosa en sí, sino que ha constituido una “distracción” a la hora de atender a otras prioridades, como China (y en menor medida Rusia), reto tapado por esa patología en la “siesta estratégica” de los 90 y principios de los 2000, cuando EEUU vivió el espejismo de su momento unipolar. Ehrhard, que escribe desde la muy conservadora Heritage Foundation, cree que, debido a esa patología de la victoria, EEUU perdió su “capacidad de movilizar su poder intelectual para la competencia entre grandes potencias y, como condición previa necesaria, para realizar estudios profundos y estratégicamente enfocados de nuestros adversarios”. Algo que nos falta también en Europa. Pero desde hace un tiempo, con Trump y ahora con Biden, hay toque a rebato contra China en el mundo de la política exterior en Washington, incluidos los centros de reflexión, los think tanks, mientras Europa aún busca un camino propio, aunque siempre esté más próxima a EEUU. La patología de la victoria, pese a la guerra perdida de Afganistán, aún no se ha superado. Por cierto, Afganistán tiene una frontera de 76 kilómetros con Xinjiang (China), con tres horas y media de diferencia horaria, la mayor del mundo para territorios contiguos. Dice mucho”.

XINA OBLIDA LES LLIÇONS DE PRUDÈNCIA DE DENG:  IMPACIÈNCIA I UNA ESTRUCTURA DE PODER DESEQUILIBRADA

Article de Xulio RÍOS a El País (3-05-21): La última China La apariencia monolítica del PCCh puede acabar siendo un espejismo y un grave riesgo para la estabilidad … “Los peligros que acechan esta última etapa ponen de relieve las sabias cautelas de Deng. La identificación de una oportunidad estratégica al abrigo de la revolución tecnológica en curso para establecerse de golpe a la cabeza de la vanguardia global sugiere un gigantesco esfuerzo. No hay tiempo que perder. Esas prisas tienen hoy varias manifestaciones y se traducen en prioridades en la agenda, primando unos desarrollos sobre otros. La revolución económica, tecnológica, social y ambiental está en marcha pero avanza de forma asimétrica. Por otra parte, el riesgo mayor es la tentación de hacer historia queriendo resolver el problema de Taiwán a la brava. Los retos y las inseguridades económicas y sociales no deben desdeñarse ni mucho menos pero sin duda la escala del país ofrece una holgura sustancial para afrontar coyunturas de crisis. Lo hemos apreciado con total claridad en la respuesta a la pandemia. Cuando observamos el despliegue para compartimentar problemas como Hong Kong o Xinjiang o para trazar pautas de desarrollo que garantizan el crecimiento de la economía china por varios lustros, podemos concluir que el proceso no tiene vuelta atrás. Otra cosa son las contingencias políticas. Para completar con éxito aquel ciclo trazado por Deng, el PCCh necesita estabilidad y se aplicará con contundencia para garantizarla. Deng asoció esa estabilidad con la previsibilidad, acotando el espacio de las incertidumbres. En los últimos años, el PCCh se ha afanado en cerrar filas en torno al liderazgo de Xi Jinping, encumbrado como autoridad indiscutible. Las advertencias de Deng sobre la concentración del poder, los mandatos perpetuos o el culto a la personalidad se han dejado a un lado para exaltar la lealtad como cualidad militante suprema. Aquellos consejos de gobierno formulados como lecciones del maoísmo habían aportado una institucionalidad singular para resolver uno de los principales hándicaps de su sistema político, la sucesión. Y muchos otros ampliamente enquistados. Ni la sociedad china ni sus problemas ni tampoco el contexto internacional son comparables a aquel período histórico. Deng se remangó a conciencia para desbaratar los dogmas del maoísmo y aspectos sustanciales de su praxis que hoy, tristemente, retornan en condiciones de pseudoidolatría. Con el espíritu de Deng en cuarentena, retornan ciertos hábitos que la propia historia vivida identifica como dañinos para la estabilidad política a medio plazo. Y paradójicamente, la búsqueda del renacimiento nacional, una constante en el PCCh, parece desentenderse de aquel bagaje aunque se reclame la coherencia de todo el proceso iniciado en 1949. La marginación de aquellas enseñanzas, que opera en paralelo a la sorprendente exaltación de figuras que hasta ahora habían permanecido en el baúl de los recuerdos, establece una nueva trayectoria en la que el xiismo rehabilita sin miramientos aquellas fórmulas del maoísmo que se habían mantenido a raya para evitar la repetición de las tragedias del pasado. La apariencia monolítica del PCCh, construida sobre la base de la adhesión inquebrantable al aparato y al número uno o de la confianza plena en las bondades incomparables de un sistema altamente centralizado, puede acabar siendo un espejismo y un grave riesgo para la estabilidad. China encara el tramo final de su largo proceso. La reaparición de fenómenos como los mandatos ilimitados, la supresión de las cautelas frente a cualquier forma de poder absoluto o la adulación acrítica podrían consolidarse en los próximos meses al abrigo de las conmemoraciones del centenario del PCCh o de cara al XX Congreso de 2022. Deng demostró que otras formas de lealtad eran posibles. Y deseables”.

RÚSSIA: SENSE PERSPECTIVES DE CANVIS, SENSE PROJECTE DE FUTUR

Article de Pilar BONET a El País (1-05-21): Rusia, vendrán tiempos peores       El país de Vladímir Putin no se construye mirando al futuro, como ocurrió en la perestroika que puso en marcha Mijaíl Gorbachov, sino al pasado. El régimen acosa a sus críticos y se cierra al diálogo … “Putin no es eterno, pero si se fuera ahora, su eventual sucesor (consensuado por los diversos sectores que forman el núcleo duro del poder) podría verse abocado a la continuidad. Los dirigentes reaccionan con pavor ante la idea de ser sustituidos por personas ajenas a su círculo y en el Kremlin no se divisan hoy personajes dispuestos a arriesgar las posiciones escaladas y los patrimonios acumulados como fieles servidores del régimen. Entre las razones de la élite rusa para desear perpetuarse están sus vástagos, que ya ocupan puestos dirigentes en el escalafón del Estado y de las grandes compañías rusas. Además, los embrollos y asuntos opacos unen a sus artífices. ¿Llegará a conocerse el entramado del proceso contra el oligarca Mijaíl Jodorkovski, los orígenes del envenenamiento de Navalni, y de los extraños fallecimientos de opositores del régimen? ¿Quién responderá de la selectiva tolerancia de Putin ante la impunidad de los delitos que apuntan hacia los dirigentes de Chechenia? Nadie puede garantizar totalmente un retiro seguro para Putin, y eso dificulta la marcha de este político que, por otra parte y pese a la disminución de su popularidad, sigue teniendo importante apoyo en una sociedad convencida en gran parte de que cualquier cambio es a peor” … “¿Hay en alguna de las torres del Kremlin sectores críticos que un día emprenderán un camino semejante? De momento no se divisan y las situaciones, en los años ochenta y ahora, son diferentes. El sistema soviético tardío que Gorbachov pasó a liderar en 1985 tenía instituciones civiles con una ideología, a las que se subordinaban los servicios de seguridad. El sistema ruso actual es personalista y, por las características de sus dirigentes, tiene un mayor peso específico de los servicios de seguridad”.

EFECTES EUROPEUS D’UNA POSSIBLEVICTÒRIA DELS VERDS A ALEMANYA

Article de Greg IP a El Confidencial (30-04-21): Un Gobierno de los Verdes en Alemania podría traer un ‘plan Biden’ a Europa Las elecciones de septiembre en Alemania podrían traer el auge de Los Verdes, que desafían la actitud ortodoxa alemana con respecto a la deuda y el gasto público … Los Verdes no comparten la aceptación más extensa de los déficits por parte de la izquierda de Estados Unidos … “Los Verdes quieren convertir el fondo de recuperación de la UE en algo permanente, ampliar el presupuesto de la UE financiado por sus propios impuestos y reformar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento para que “se evite una presión excesiva para ahorrar y se puedan aumentar más las inversiones en el futuro”, según su plataforma. Los obstáculos son considerables. Incluso si los Verdes ganan en septiembre, no dispondrán de los votos para reformar la Constitución. De hecho, el auge del partido verde no refleja un giro hacia la izquierda en la política alemana, sino más bien la desintegración del apoyo al Partido Socialdemócrata, el actual socio menor del Gobierno de Merkel. En toda Europa, los partidos centristas tradicionales han perdido votos, a menudo a favor de movimientos antiglobalistas de la derecha. La UE ya ha perdido a Reino Unido por una respuesta antiglobalista. No obstante, por ahora, los líderes de Francia e Italia están viendo de nuevo a EEUU ir en cabeza y están dispuestos a imitar su fórmula fiscal. Parece que Alemania está lista para unirse a ell

ELECCIONS A ESCÒCIA: L’ESTRATÈGIA INDEPENDENTISTA EN JOC

Article d’Iván SERRANO BALAGUER a Agenda Pública  (2-05-21): Los referendos son una vez en la vida (o dos) [4] El 6 de mayo habrá elecciones al Parlamento escocés. Las encuestas ven posible una mayoría absoluta del Partido Nacionalista Escocés y cómo los resultados incidirán en la demanda de un nuevo referéndum … “La idea de un segundo referéndum está hoy de nuevo muy presente en la agenda política escocesa. Sin duda, el resultado (más o menos inesperado) del Brexit abrió para el nacionalismo escocés una nueva ventana de oportunidad que parecía haberse cerrado. Aunque buena parte del resultado en el no a la independencia tiene que ver con factores socio-demográficos, como la mayor adhesión a la Unión entre los segmentos de mayor edad de la sociedad escocesa, los argumentos de campaña giraron alrededor de dos cuestiones instrumentales que tuvieron un peso determinante en el resultado final: en primer lugar, que una Escocia independiente ponía en riesgo la pertenencia a la Unión Europea; en segundo, aunque a menudo pasado por alto, que el Gobierno británico se comprometía a incrementar la autonomía escocesa si sus ciudadanos decidían permanecer en Reino Unido. Cinco años después, Reino Unido está fuera de la UE y los avances en materia de autogobierno, estancados. La cuestión del europeísmo del SNP y del electorado escocés, que votó en más de un 60% por mantenerse en la UE, daba al partido motivos para recuperar la agenda del referéndum en menos de ‘una generación’” … “La caracterización del electorado escocés respecto a la independencia y la actitud hacia la UE arrojan un panorama complejo de cara a un segundo referéndum. Según un estudio publicado este mismo año por el Scottish Election Study, estas dos divisorias atraviesan al electorado escocés, De esta forma, los dos principales grupos de votantes son respectivamente los remainers contrarios a la independencia (alrededor de un 35% de los votantes) y los remainers favorables a ella (aproximadamente un 28%). De hecho, el estudio encuentra pocas diferencias socio-demográficas significativas que expliquen las actitudes hacia la independencia, mientras que éstas son más relevantes por lo que respecta a las actitudes europeístas. Parecen mayores los elementos relacionados con la identidad y otros valores abstractos, lo que plantea la pregunta de si realmente el europeísmo puede ser un elemento conductor que decante mayorías en un hipotético segundo referéndum” … “Aunque la autonomía escocesa puede llegar a permitir algún tipo de consulta a sus ciudadanos, es el Parlamento británico quien tiene la potestad de ceder la competencia para organizarlo, fórmula que se utilizó en 2014. Hasta ahora, el Gobierno de Boris Johnson se ha mostrado contrario a un segundo referéndum, aunque diversas voces conservadoras se han manifestado a favor de no bloquear la demanda escocesa bajo la apelación a la legalidad. John Major reclamaba recientemente, desde la oposición a la independencia, que el cambio en el escenario político después del Brexit ha hecho desaparecer uno de los argumentos clave de la campaña de 2014, y que no sería sensato refugiarse en la Ley para rechazar la posibilidad de un segundo referéndum”.

ELECCIONS A LA COMUNITAT DE MADRID: UNA VICTÒRIA DEL PP D’AYUSO QUE CONFIRMEN AMB ESCREIX  ELS PRONÒSTICS FAVORABLES …

Anàlisi de Kiko LLANERAS a El País (5-05-21): Unas elecciones hiperbólicas que sorprenden en la dirección prevista Madrid vive un momento de auge de las derechas tras meses de debate polarizado … “Mi reflexión principal es sobre la polarización. Han sido unas elecciones definidas por una campaña crispada. Ha habido tensión, los eslóganes han sido extremos y los ataques personales. Y sin embargo, los sondeos nunca se movieron. Creo sinceramente que si hubiésemos votado hace dos meses, el resultado habría sido casi el mismo. Y creo que no debe sorprendernos: un debate hiperbólico a menudo dejará a todos en su sitio, porque nadie convence a nadie desde una trinchera. Los políticos polarizados critican cualquier cosa que digan o hagan sus rivales, e ignoran cualquier idea compartida, de manera que sus críticas se vuelven inocuas: se dan por descontado. Los gritos desde una orilla a la otra son un ruido de fondo al que pocos atienden. Es una situación peligrosa porque impide rendir cuentas. ¿Qué más da acertar si tus rivales lo criticarán todo y tus partidarios defenderán lo que sea? Los políticos polarizados pueden hacer lo que deseen. Y en esas circunstancias el equilibrio es fácil de predecir: la mayoría se comportará peor, porque eso es casi siempre lo más fácil. Llevamos años hablando de la creciente polarización de Estados Unidos. Decimos que allí hay dos esferas con sus propias ideas y hasta sus propios hechos, como si en lugar de compartir un país, con sus virtudes y defectos, habitasen dos mundos diferentes que se entrecruzan cuando cambia el Gobierno. No sé si Madrid y España han llegado tan lejos, pero estoy seguro de que nuestra política durante y después de la pandemia ha caminado en esa dirección” …

… QUE S’EXPLICA PER LA CAPACITAT D’INTUIR L’ESTAT D’ÀNIM DELS ELECTORS I PROPORCIONAR-LOS UN RELAT D’ORGULL COMUNITARI I L’OPORTUNITAT DE CASTIGAR EL GOVERN “IL·LEGÍTIM” I “LLIBERTICIDA” … AMB EL REREFONS DE  LA PROPOSTA IMPLÍCITA DE MADRID COM A PARADÍS FISCAL

Anàlisi de Carles CASTRO a La Vanguardia (5-05-21): Técnicas de amotinamiento electoral  [5] Ayuso ha convertido las elecciones madrileñas en un motín de los descontentos con la tutela del Estado durante la pandemia … El principal problema del PSOE no es Más Madrid sino la irrupción de la candidata popular en su espacio electoral … La derrota del centroizquierda madrileño fue irreversible cuando se dejó arrastrar por el radicalismo ideológico de Iglesias y Vox … “Algunas claves de la victoria de Ayuso se han señalado hasta la saciedad: un cóctel muy subido de regionalismo victimista y nacionalismo español (o de egoísmo fiscal disfrazado de españolismo liberal), una eficaz apelación al voto útil de una derecha con hambre de victoria, un activo llamamiento al sufragio de castigo contra el Gobierno “social-comunista-separatista” o, simplemente, una mayoría sociológica estructural de centroderecha y derecha que hace imposible la alternancia en Madrid, como vienen ratificando desde hace décadas todas las elecciones. Una mayoría sociológica que, además, se habría visto reforzada en esta ocasión por los sectores económicos perjudicados por las restricciones sanitarias. En la Catalunya del 14-F, estos sectores no tenían a quién votar, pero en el Madrid del 4-M, sí Sin embargo, todas esas claves presentan un mismo hilo conductor: su capacidad de aglutinar a todos los descontentos con las interferencias –reguladoras, niveladoras, protectoras o simplemente tutelares– del Estado. Un descontento que la pandemia ha contribuido a maximizar. Y en el núcleo duro de ese contingente de “madrilenys emprenyats” aparecen quienes consideran que los impuestos son poco menos que un robo, que las normas (sanitarias o urbanísticas) resultan tan innecesarias como la prohibición de matar animales en una plaza o que las colas del hambre son, efectivamente, una farsa organizada por la izquierda y protagonizada por parásitos y holgazanes. El acierto del equipo de Ayuso ha consistido en activar, aglutinar y movilizar electoralmente a ese colectivo, ampliándolo en todas las direcciones sociológicas y generacionales y convirtiéndolo en una versión castiza de la agresiva derecha americana que combate sin tregua a la desgastada izquierda de la vieja Europa. Y para conseguirlo, los asesores de la presidenta han urdido un relato tan truculento como ingenioso, que ha conseguido imponerse a través de unas claves más solapadas, pero no menos decisivas. Estas podrían ser algunas de ellas: Descaro. La nueva política ha introducido un flamante eje de competencia: lo nuevo frente a lo viejo; lo fresco frente a lo gastado; el atrevimiento frente a la cautela … Discursos desconcertantes. Ayuso ha sido la primera en exhibir una estrategia de aspecto errático. Ha incluido golpes de efecto tan rocambolescos como los contactos con los herederos del KGB para adquirir la vacuna rusa. O ha acusado al Gobierno de ocultar el número de muertos en Madrid, que serían muchos más de los que figuran en las cifras oficiales aunque, al mismo tiempo, una prueba de la acertada filosofía de Ayuso: “Salud y economía son compatibles”. Sin embargo, su eslogan central compactaba toda esa cháchara de apariencia algo pueril mediante un dilema apocalíptico: “Socialismo o libertad” (que en sus labios se leía también como “Sanchismo o libertad”) … Campaña rasgada. A partir de la batalla campal que se inició en Vallecas (y de los sobres con balas, por supuesto), el lenguaje de la contienda adquirió una inevitable sobrecarga de solemnidad doctrinal, con la artificiosa dicotomía entre fascismo o democracia y la reaparición de unos inoperantes fantasmas del pasado que alejaban de la izquierda a los electores más tibios ideológicamente o más preocupados por la gestión concreta de las cosas”.

Crònica d’Enric JULIANA a La Vanguardia (6-05-21): El estatus fiscal de Madrid ha sido determinante en el huracán Ayuso El PP sueña futuras victorias y el PSOE afronta una tensa introspección …  El PP podría mover ahora otra pieza: elecciones anticipadas en Andalucía … ¿Se puede gobernar España con Madrid en contra y sin pleno apoyo de Barcelona? …  Las terrazas no lo explican todo: detrás estaba la cuestión fiscal …  En octubre, ante los rebrotes, empezó a cuajar una sensación de ‘madrileñofobia’ 

Article de José María LASSALLE a El País (6-05-21): Ayuso o la novísima política [6] La presidenta de la Comunidad de Madrid ha ofrecido respuestas muy simples que han seducido a la mayoría. Ha dibujado un marco de guerra cultural que ha justificado la polarización … ”¿Cuáles son las causas que están detrás de la victoria aplastante de Ayuso el pasado martes? Sin duda en ella misma y, además, en el diseño de una gestión regional de la pandemia que, a partir de un relato estructurado basado en percepciones a flor de piel, ha sabido operar en tiempo real sobre las incertidumbres y angustias colectivas de una sociedad dislocada por la crisis sanitaria y económica. Para ello, Ayuso ha ofrecido respuestas muy simples que han seducido a la mayoría de una sociedad propicia a ellas después de 26 años de gobiernos ininterrumpidos del Partido Popular. Ha dibujado un marco de guerra cultural que ha justificado la polarización y ha trabajado el terreno de las emociones de una derecha sociológica, que vive atrapada por una multiplicidad de malestares económicos y sociales asociados por el miedo de las clases medias a perder su estatus económico y su influencia política después de la crisis de 2008.

Article d’Oriol BARTOMEUS a La ciutat llunyana (6-05-21): Pengeu els discjòqueis!  [7] “Les eleccions del passat dimarts a Madrid han tornat a posar de manifest quelcom que sovint oblidem: cada cop més l’elector exigeix als partits que li donin raons per a votar-los. El vot automàtic, el d’aquells que opten per una formació perquè “ho fan sempre” o perquè la consideren “el seu partit”, és cada cop menor. Per contra, creix el vot d’aquells que només acudeixen al col·legi electoral si se senten cridats, si se’ls interpel·la des de les diferents candidatures. És com si l’elector li exigís al partit que respongui a una simple pregunta: per què t’he de votar? … D’una banda, l’elector de la dreta duia el sac ben ple de raons per participar. El seu vot servia per enviar un missatge a l’odiat govern central i concretament a Pedro Sánchez, la seva bèstia negra. Lligat a això, votar al PP li servia per defensar el “fet diferencial” madrileny front els qui el volen llimar, ja sigui amb el toc de queda o amb l’amenaça d’harmonització fiscal (“socialisme o llibertat”). A l’altra banda, al votant de l’esquerra madrilenya se li demanava que anés a votar perquè sí, perquè tocava, i se li exigia que votés “els seus”. Les explicacions de Juan Carlos Monedero al Matí amb Josep Cuní de dimecres eren una prova escruixidora de la manera com alguna esquerra entén que han d’aconseguir el vot: o me’l dones a mi o és que ets gilipolles. Tal qual … L’error fonamental de l’esquerra fou no haver entès no només que és imprescindible donar motius als electors per a fer que et donin el seu vot, sinó que aquests motius han d’apel·lar als interessos d’aquests electors, els han de parlar de la seva vida, de les seves necessitats i expectatives. Ayuso ho va entendre perfectament, per això parlava de bars, és a dir de feina i també de les ganes boges que mostrava part de la població de recuperar la vida pre-pandèmica. Mentre ella li parlava a l’elector de la seva vida, l’esquerra el convocava a una pugna conceptual amb reminiscències de fa noranta anys, sense ser capaç d’”aterrar” el seu discurs al dia a dia de l’elector madrileny de 2021. Mentre Ayuso proposava baixar els impostos, l’esquerra demanava el vot per aturar el feixisme, però sense ser capaç d’explicar què suposava per a l’elector concret que guanyessin els “feixistes”. El cas madrileny deixa una lliçó a aprendre: és imprescindible donar raons a l’elector si es vol que aquest s’aixequi del sofà. No cal que siguin raons molt elevades ni molt complexes. De fet acostumen a ser més efectives les raons més aviat elementals i simples, així com les reactives (voto aquest perquè no vull que guanyi l’altre). És el que ha fet Ayuso i li ha funcionat, i és el que no ha sabut fer l’esquerra, presonera d’un miratge en el que prems una tecla i el poble de l’esquerra es posa en marxa com un sol home. Madrid ens mostra que s’ha acabat el temps del toc de corneta (o del més prosaic toc de pito). L’elector vol ser convençut (seduït, com diria Gutiérrez Rubí), vol entendre que és ell qui tria, qui escull, que porta la iniciativa i que no respon com un xai o com el gos de Pavlov. S’ha acabat el vot perquè sí, a Madrid i arreu. Els partits que no ho entenguin estan condemnats al fracàs o a l’extinció, com els dinosaures

Comentari de Máriam MARTÍNEZ-BASCUÑÁN a El País (5-05-21): Ayuso no es el camino Hay muchos incentivos para pensar que la vía trumpista construye mayorías, que abrazarse a Vox no tiene ningún coste, pero lo cierto es que Madrid no es España … “¿Hemos banalizado a Ayuso igual que se banalizó a Trump? ¿Está Madrid llena de los famosos “deplorables”, como calificó Clinton a los votantes del magnate? ¿Representa Ayuso el salto de la política al entretenimiento, consolidado en EE UU en 2016? ¿Se han relajado tanto las líneas rojas de los consensos democráticos que un discurso como el de Vox, gamberro y radical, se premia? Lo cierto es que el fenómeno Ayuso debe estudiarse en el contexto de la fatiga pandémica. Nadie como ella ha conseguido capitalizar ese hartazgo y responderlo nada más y nada menos que con un estilo de vida “a la madrileña”, eclipsando cualquier propuesta política. Ayuso lo ha hecho surfeando la rendición de cuentas por su gestión durante la pandemia, con un cóctel explosivo de terrazas y neoliberalismo de Chamberí, y confrontando directamente con Sánchez. La derecha, en fase volcánica antes de las elecciones frente a una izquierda estable, da un vuelco al terreno de juego. Los resultados confirman la campaña errática del PSOE, primero intentando pescar en el caladero de Cs y después sumándose al marco de Iglesias: “Democracia o fascismo”. No se pueden hacer dos campañas en una. El bloque de izquierdas muestra además a un Iglesias tocado, un líder que mantiene el tipo, pero pierde chispa, y que ha decidido acelerar su salida. Solo Mónica García ha sabido erigirse como verdadera antagonista de Ayuso, desde esa comunidad de deseos que proyecta un Madrid verde, atento a sus servicios públicos, a lo concreto, a lo cotidiano. Hay ahí una nueva izquierda, feminista, que se parece a pulsiones frescas que vienen de Europa. Frente a ellos, los conservadores han sido hábiles jugando todas sus cartas, colocando sus mensajes y creando a un personaje a medio camino entre la política y el entretenimiento. Todo ello sirve para encarrilar a la derecha bajo la batuta del PP y desestabilizar y situar en una zona de turbulencias a la izquierda. Sánchez debe tomar nota de estos resultados, también por la subida de voto a su izquierda. Pero más importante es que reflexione sobre su propuesta política para la capital” … “Génova se equivocaría si el ayusismo acabara impregnando la estrategia de la dirección general. La tentación del espejismo es grande. Hay muchos incentivos para pensar que la vía trumpista construye mayorías, que abrazarse a Vox no tiene ningún coste. Pero lo cierto es que Madrid no es España. Madrid manda un poderoso mensaje, pero la parte no es el todo, y la pandemia pasará. El ciclo político es otro. Nos habla de más Estado, de subida de impuestos, de desnudar al populismo, y sobre todo, de proyectos políticos. Más allá del terracismo de Ayuso, ¿cuál es el programa de Casado para España?“.

Comentari de Fernando ÓNEGA a La Vanguardia (5-05-21): No era el fascismo, eran los impuestos “¿Cuáles han sido los méritos de esta chica, que no hizo bien el único debate de la campaña ni deslumbró en la mayoría de sus declaraciones? Se ha escrito mucho sobre sus teorías sobre la libertad. Hay literatura magnífica sobre las pequeñas libertades que ella representó. Para este cronista, la clave fundamental ha sido la economía y, dentro de la economía, los impuestos. La gente y las empresas van a Madrid porque en Madrid se paga menos. Y esa gente y esas empresas valoran especialmente el impuesto de sucesiones. Lo supo ver Ángel Gabilondo, y lo primero que dijo fue que no los subiría, pero provocó el efecto contrario al buscado: le dio la razón a Ayuso y no resultó creíble por la insistencia del Gobierno central en la armonización fiscal

… UNA VICTÒRIA FACILITADA PER LA INCAPACITAT DE LES ESQUERRES DE COPSAR EL MOMENT CIUTADÀ I PER UNA CAMPANYA ERRÀTICA I DESAFORTUNADA …

Anàlisi de Lola GARCÍA a La Vanguardia (5-05-21): La debilitat socialista El bon resultat de Més Madrid amb el trist paper de Gabilondo evidencia que el problema és el PSOE … “I les característiques de Mónica García són precisament les ­debilitats del PSOE. Sánchez va aconseguir el partit després d’una experiència interna traumàtica per arribar a la Moncloa, però es va oblidar després de greixar aquella maquinària. Va pensar que la capa del poder era suficient. Els socialistes no van fer els deures a Madrid ni tenien candidat, com no en tenen encara a Andalusia. El sanchisme tan injuriat des del PP ho és també per alguns dins del partit socialista. Els seus votants sembla que tenen pocs incentius per mobilitzar-se. Aquesta ha estat una campanya en la qual Felipe González es mostrava més preocupat pels socis de Sánchez al Govern que per Vox. El PSOE, que té al davant un congrés a l’octubre, haurà de buscar un revulsiu si no vol sumir-se en un endormiscament letal. L’impuls només pot venir de la política que s’irradiï des de la Moncloa. El risc més important per a Sánchez és la complaença del poder. I consolar-se amb el convenciment que el triomf d’ Ayuso obliga Pablo Casado a abraçar la seva fórmula i escorar-se així cap a la dreta, per més que aquesta sigui una de les possibles conseqüències del 4- M”.

Article de Germán CANO a El País (5-05-21): Madrid en mayo: la izquierda [8] Plantear la política desde la lógica del miedo siempre corre el riesgo de degenerar en sectarismo … “Lo que ha de discutirse aquí es la efectividad de una respuesta moralizante que subordina toda estrategia política al coraje activista. Que se haya acusado de equidistancia a quienes, sin rebajar la gravedad de nuestro posfascismo tardío, han intentado plantear la efectividad de estas respuestas señalando otros escenarios de lucha y sortear algunas trampas es sintomático. En esta movilización de dos espectros del pasado en busca de sus cuerpos sociales, donde la vida cotidiana presente se difumina, la derecha tiene ventaja por tocar más realidad. La fuerza del PP en Madrid reside no solo en un programa de ingeniería social urbanística y educativa forjado durante décadas; también se apoya en un imaginario de libertad. Uno de los factores que han quedado eclipsados bajo el marco antifascista, junto a la mala gestión y la discusión sobre la orfandad sanitaria y educativa bajo Ayuso, es la cuestión de la modernización. Si Ayuso proyecta para muchos una imagen “libre” y moderna frente a la caricatura moralista izquierdista es porque nos cuesta disputar otra posible modernidad, otro imaginario político de libertad. Como observaba Stuart Hall acerca de los análisis del thatcherismo en la izquierda laborista: por útil que sea a corto plazo, es un error confrontar contra una “fascista arpía” sin estrategias afirmativas. Plantear la política desde la lógica del miedo siempre corre el riesgo de degenerar en sectarismo, máxime cuando tu adversario está tan movilizado o más que tú. Estas elecciones han ahondado en la herida global de la izquierda. Aunque estos días se hablará mucho del fracaso del asalto a Madrid de Pablo Iglesias y se comparará con el buen resultado de Iñigo Errejón, una aproximación no cortoplacista exige un análisis de fondo del auténtico problema: en qué medida la tradición marxista y socialdemócrata están obligadas a medirse sin nostalgias pero sin adanismos históricos con el reto del programa social neoliberal y su desintegración de identidades sociales. Que la relación de Podemos con la sociedad civil, por mucha conquista de cuotas de poder históricas, haya ido debilitándose habla de un déficit hegemónico que no ha podido compensarse con la capacidad de Iglesias para galvanizar todo tipo de odios como catalizador político. Al lado de estas repeticiones espectrales también ha ido ganando terreno una idea política más encarnada y menos grandilocuente. Pese a quedar eclipsada por la gran polarización ha encontrado oídos. Reconozcamos el mérito de Más Madrid por introducir medidas como la reducción de la jornada laboral, el derecho al tiempo, el reto ecológico o la salud mental. No olvidemos que son estas cuestiones, aparecidas en los setenta tras la crisis de la sociedad del trabajo, las que a veces parecen secundarias para la izquierda. Es esa combinación de libertad y protección social, junto a su empatía como sanitaria en primera línea del horror madrileño, la que ha convertido a Mónica García en un sólido valor de futuro en un contexto oscuro”.

… AMB EFECTES A LA POLÍTICA ESPANYOLA: UN GOVERN AFEBLIT QUE HA DE RECUPERAR EL POLS I L’IMPULS  I UN PP REFORÇAT PERÒ AMB UN DILEMA ESTRATÈGIC A RESOLDRE …

Article d’Andrés SANTANA a Agenda Pública (5-05-21): Qué es extrapolable y qué no de los resultados en Madrid  [9] “El hecho con mayor relevancia para las futuras elecciones en España es la reunificación parcial del centro-derecha, que ha venido para quedarse. El Partido Popular de Isabel Díaz Ayuso ha arrasado en Madrid y ha barrido a Ciudadanos de la Asamblea. Además, parece haber conseguido atraer a la mayoría de sus votantes. Todo esto es más un efecto de las marcas PP y Ciudadanos que un efecto Ayuso. Sobre todo, lo es de la mala salud de la marca Ciudadanos. El batacazo del partido naranja (llueve sobre mojado) provocará dos efectos seguros y dos posibles:  Primero, seguro: crisis en la cúpula de Ciudadanos y desintegración desde arriba. Crisis de liderazgo y problemas internos. Segundo, seguro: desbandada de votos de Ciudadanos al PP en futuras elecciones. Además del efecto directo por la subida de votos, permitirá que los populares conviertan mejor sus votos en escaños. Doble efecto sobre sus perspectivas, por la subida de apoyo y por la mecánica electoral. Lo empezaremos ver en las encuestas. Pablo Casado, reforzado. Tercero, posible: fuga de cuadros de Ciudadanos al PP; quizá también de representantes en otras cámaras. Cuarto, posible: tentación de convocatoria de elecciones en Andalucía para emular el fratricidio madrileño, para rematar a Ciudadanos. Sería una operación arriesgada y, al fin y al cabo, ¿necesita el PP hacer algo más para que los naranjas se vuelvan irrelevantes?   Los dos ‘efectos Ayuso’ Por definición, el ‘efecto Ayuso’ no es extrapolable. Eso significa que parte del excelente resultado del PP en Madrid no se extenderá al resto de España. Hay dos efectos Ayuso, no uno, y ninguno de ellos es extrapolable. El primero tiene que ver con su liderazgo carismático. Ayuso está muy bien valorada en el espacio ideológico de centro-derecha. De hecho, es mejor valorada que los candidatos de Cs y Vox incluso entre sus ex votantes. Esto no sucede en otros sitios y, por lo tanto, hay un plus de votos del PP estrictamente madrileño. Lo interesante es que Ayuso era una desconocida hace dos años. Su carisma se debe a dos factores. El primero, externo: la confrontación frecuente a la que la sometían los líderes nacionales del PSOE elevó su notoriedad. El segundo es interno: su respuesta diferencial a la pandemia, que tampoco es extrapolable porque no ha sido compartida por Andalucía, Castilla y León ni Galicia. La política de apertura madrileña de comercios y restauración posiblemente ha conseguido atraerse incluso a votantes de centro-izquierda. Este trasvase de votos entre bloques, que no sucedía desde hace años, tiene que ser confirmado por los cuestionarios postelectorales, pero los resultados por municipios apuntan en esa dirección. Presumiblemente, es otro plus de votos del PP exclusivamente madrileño”.

Article de Juan RODRÍGUEZ TERUEL a Agenda Pública (5-05-21):   La victoria de Ayuso obliga a Sánchez y Casado a entenderse  [10] La victoria de Ayuso “es el resultado del doble fracaso de Vox y Ciudadanos. Los de Santiago Abascal experimentan su primer estancamiento, evidenciando que de momento no poseen mucho atractivo para los votantes conservadores cuando el PP tiene expectativas de victoria. Se anula así el ‘efecto gamberro’ que tanto perjudicó a los populares en 2019.   Ciudadanos, cuyo espacio queda drenado en Madrid, prosigue su canto del cisne iniciado en noviembre de 2019. En un contexto de alta polarización, no deja de ser llamativo el comportamiento de sus ex votantes: siendo quienes más perciben y rechazan la polarización ideológica y, por ello, muchos reafirmaran aun su voto en noviembre de 2019, no parece que haya sido argumento suficiente para mantener su lealtad. Cs puede haber operado como estación intermedia para conectar viejos ex votantes del PSOE con un nuevo PP … “¿Cómo afectará todo ello más allá de las fronteras de Madrid? Hace unos días argumentábamos por qué el éxito de Ayuso era bueno para Casado, pero no podía extrapolarse simétricamente a la arena estatal. Es probable que nos vayamos acercando al momento en que algunas encuestas sugieran escenarios plausibles: que la suma de PP y Vox supera a la de PSOE y Podemos, incluso con los populares por delante. Pero alcanzar La Moncloa exigirá más que mantener la plaza del Sol: desaparecido Ciudadanos, el PP necesita que la política española recupere cierto sosiego, al menos bajo la mesa, para que los conservadores puedan reconstituir el diálogo con los actores regionalistas y nacionalistas, especialmente en Cataluña. Es un escenario que produce mucha grima y lejanía entre políticos y columnistas de la mayoría que acaba de reeditarse en Madrid. Y ya se sabe que sus tratos con Vox son inhibidores de apoyos más amplios. Por su parte, Sánchez se está quedando sin incentivos para no favorecer ese escenario. La política de confrontación con Vox puede ayudar a cubrir cierto nivel de desgaste por gobernar, pero es estéril si la acción de gobierno aliena al electorado más moderado, como se ha comprobado en Madrid. Seguramente, la lección más dura para el PSOE en estas elecciones es que puede estar cavándose una brecha de desafecto en el centro, demasiado a la izquierda para los cálculos que necesita Sánchez. Y demasiados ex votantes socialistas pueden estar cayendo del otro lado. En ese sentido, los comicios de Madrid no deparan ningún mensaje nuevo ni auguran necesariamente nuevos realineamientos electorales a corto plazo. Sólo recuerdan lo de siempre, que los éxitos electorales puntuales pueden forjarse con votos del centro o de los extremos, pero las mayorías gubernamentales estables sólo admiten una fórmula: recibir el apoyo directo e indirecto de una coalición social constituida por muchos moderados: una coalición que en España es más heterogénea y exigente que en Madrid, y que además tienen lenguas, identidades y exigencias también diversas. La alienación de muchos de ellos es la historia de la última década política en España”.

Anàlisi de José Antonio ZARZALEJOS a El Confidencial (5-05-21): A Sánchez le estalla la coalición e Iglesias se da a la fuga  Iglesias ha hecho mucho daño al socialismo, lo ha lesionado históricamente, y el PSOE no ha aportado nada a Podemos. Ni uno ni otro se deben agradecimiento, sino un reproche mutuo. Y acabarán rompiendo a no tardar … “A  Sánchez le ha estallado el Gobierno y Pablo Iglesias huye hacia lares en los que no tenga que competir, trabajar, gestionar ni asumir compromisos. Dice ser un “chivo expiatorio” como excusa para no reconocer que es un bolchevique de los años veinte del siglo pasado y que su escenario no es la contemporaneidad sino la nostalgia del leninismo. Se va dejando empantanado su partido, purgados a todos sus adversarios y designando a la vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz, que no es militante de Podemos sino del PCE, sucesora sin consultarlo a las bases. Por su santa voluntad. Los socialistas y los partidos a su izquierda —en especial los comunistas— no han tenido experiencias fructíferas de colaboración. Sánchez desoyó la historia y no atendió a la prudencia, se desdijo y comenzó a gobernar envuelto en una mezcolanza de contradicciones, consignas, políticas identitarias, desvertebración del Consejo de Ministros, vaciamiento de la organicidad del PSOE —caudillismo puro y duro—, extrañas y repelentes compañías (la de EH Bildu, por ejemplo), sin disminuir la crisis de Cataluña (ERC negocia en la cárcel el Gobierno de la Generalitat, que no será un tripartito con el PSC). La gestión de la pandemia ha sido y está siendo desconcertante, al emplear modelos de estados de alarma disímiles y anunciando su vencimiento el próximo día 9, cuando terminará la vigencia de la normativa de emergencia, contradiciendo el criterio de la mayoría de los presidentes autonómicos. Sánchez ha tenido que callar o utilizar eufemismos (¿falsedades?) para justificar el permanente desajuste de su Gabinete, que ha entrado en una fase de mayor discreción cuando Iglesias abandonó el Consejo de Ministros pese a que ha sido una jaula de grillos. El PSOE no solo no se ha beneficiado de la coalición, sino que se ha desdibujado en ella. Aunque la señora Lastra desprecie —“ahora nos toca a nosotros”— el patrimonio del socialismo, lo cierto es que el adanismo sanchista, tantas veces a rebufo de las radicalidades de Iglesias y de su partido, ha debilitado su organización hasta el punto de ser rebasado por una fuerza regional de izquierda como Más Madrid, que ha absorbido las nuevas tesis de la izquierda europea. Iglesias ha hecho mucho daño al PSOE, lo ha lesionado históricamente, y el PSOE no ha aportado nada a Podemos, de tal manera que ni uno ni otro tienen nada que agradecerse, sino reprocharse todo. Pronto acabarán rompiendo. Por perder, socialistas y morados han extraviado hasta la habilidad en la creación de marcos mentales emocionales, dejándose arrebatar —justicia poética, al estar de por medio independentistas y la extrema izquierda de Podemos— aquel que el progresismo más atesoraba: la libertad. El recurso de ridiculizar a Díaz Ayuso por la manera en que ha conducido su campaña —horma del zapato de esta izquierda que establece los dogmas de la corrección política— ha hecho más amargo el desastre izquierdista de este martes”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (6-05-21): Las dos jugadas políticas que temen en Moncloa: pueden cambiarlo todo [11] Las elecciones en Madrid pueden provocar movimientos de calado. De momento, Sánchez sigue teniendo ventaja, pero hay dos tendencias que conducen hacia un nuevo escenario … “La confluencia de ambos movimientos, la consolidación del PP como partido claramente hegemónico en la derecha y las diferentes opciones de voto en la izquierda tienen implicaciones electorales serias. Como bien explica Joan Navarro, director del área de Asuntos Públicos de Llorente y Cuenta, la distancia en votos entre PSOE y PP en más de 20 provincias es mínima, y con apenas el 10% del voto de Ciudadanos, e incluso en el caso de que mantuvieran sus votos los socialistas, los populares se colocarían como primera fuerza, llevándose el diputado de Cs y quedándose además con el diputado del resto que ahora va a parar al PSOE. Doble premio con un porcentaje pequeño de votos. Si además el PSOE sufre pérdidas, el problema puede ser grande … El centro del asunto: Del sentido y la profundidad de la recuperación dependerá en gran medida el Gobierno futuro, porque un mal momento social dañaría a los socialistas, propiciando la fuga de votos a su izquierda, y daría alas a las derechas. De modo que más allá de libertades y comunismos, de alertas antifascistas y de bolivarianos, está ese pragmatismo que sigue constituyendo el centro de la decisión de voto, ya que da forma constante al humor social. Esto no significa que la política no juegue un papel, que las ideologías no sean importantes, que no pueda activarse electoralmente a las poblaciones a partir de ideas y de ‘frames’, pero la marcha general de la sociedad es un elemento ineludible, el que ofrece la condición de posibilidad. Y más en tiempos de crisis, en que lo ideológico pesa mucho menos que la sensación de que hay gente que puede sacarnos del mal momento y otra que lo convertiría en mucho peor”.

... I AMB EFECTES INCERTS SOBRE LA NORMALITZACIÓ DE LA POLÍTICA CATALANA 

Comentari de Francesc-Marc ÁLVARO a La Vanguardia (5-05-21): Rebots des dels antípodes En la mesura que Sánchez continuï jugant del centre cap a l’esquerra, no té motius per corregir l’agenda catalana … “I quins rebots podem esperar en la incerta política catalana, pendent encara d’un acord per formar Govern? Tot depèn de si, des d’avui, Sánchez altera, modifica o modula la seva aposta per la majoria parlamentària que sosté el seu Gabinet i les seves polítiques, la qual inclou ERC i Bildu, a més del PNB i dels quatre diputats del PDECat que exerceixen sota les sigles de Junts. Això és difícil, tenint en compte que, a més, Cs és avui un grup a punt de la demolició forçosa. D’altra banda, si Sánchez postergués la tramitació dels indults dels presos del procés i si no reactivés la taula de diàleg sobre la situació catalana, semblaria que té por dels populars, la qual cosa no lligaria amb una dada essencial: si l’estratègia d’Ayuso (la que ha escrit Miguel Ángel Rodríguez) fos copiada per Casado en les pròximes generals, el centre polític quedaria més fàcilment en mans dels socialistes, possibilitat que també es veuria afavorida per l’extinció del partit taronja. Tenir por de Casado quan tot el porta a acostar-se a Vox? En la mesura que Sánchez continuï jugant del centre cap a l’esquerra, no té motius per corregir la seva agenda catalana”.

Anàlisi d’Isabel GARCIA PAGAN a La Vanguardia (5-05-21): Sánchez pierde, ¿Catalunya también? “España se va hacia la derecha”, avisan desde el Govern, y el PSOE se queda sin incentivos para afrontar la carpeta catalana … De la gravedad de las heridas autoinflingidas en la Moncloa depende el futuro de la carpeta catalana; indultos, reforma de la sedición, mesa de diálogo … “La posibilidad de que el PSOE endurezca sus posiciones para atajar el discurso recién inaugurado ayer por el PP –“Hoy empieza la libertad”, siguiente estación la Moncloa– obliga a los partidos independentistas a reformular sus expectativas. La estrategia de ERC puede tener ahora enfrente a un Sánchez a contrapié y nuevas urgencias. Oriol Junqueras se reafirma en su hoja de ruta: “es la única viable”, pero el discurso de Gabriel Rufián en el Congreso se complica. El independentismo puede quedarse sin salidas transitables en Madrid. La salida de Pablo Iglesias del Gobierno dejó al independentismo a uno de sus aliados en el Consejo de Ministros y sus discretos resultados como candidato en Madrid lo dejan fuera de la política. “No contribuyo a sumar”, fue su epitafio. “España se va hacia la derecha”, avisan ahora desde el Govern en funciones, y el PSOE se queda sin incentivos para afrontar la carpeta catalana. ¿Cómo queda la reforma del Código Penal? ¿Y los indultos? Ya no hay respuesta. “Lo normal sería una política valiente, pero…”. Hay muchas dudas y pocas expectativas entre los independentistas. La victoria de Ayuso y sus consecuencias no afectarán a las negociaciones para formar gobierno en Catalunya aunque Junts lleva el agua a su molino: consensuar la estrategia en Madrid tiene hoy más sentido. Los republicanos han blindado su independencia en el Congreso, pero sin hechos la desconfianza con Sánchez aumenta en paralelo a la lista de incumplimientos del PSOE. La tramitación de los indultos puede ser la primera prueba. El Tribunal Supremo quiere dejar la pelota en el tejado de la Moncloa este mes. Para los de Junqueras, el indulto “no es una medida de gracia, es la corrección de un error”. Todos los presos se reafirman. Lo “volverían a hacer” y todos insisten en “seguir haciendo política”. “En algún momento España va a tener que reflexionar ¿Qué van a hacer conmigo? ¿Eliminarme? No pueden”, lanzaba Jordi Cuixart desde la portada del New York Times . Sánchez pierde, ¿Catalunya también?”

MÉS ENLLÀ DEL MOMENT CONJUNTURAL, UNS APUNTS SOBRE L’EVOLUCIÓ DE LA POLÍTICA ESPANYOLA: EL ROL DE VOX COM A TRIBÚ DE LA DRETA ESPANYOLA … 

Article de Juan RODRÍGUEZ TERUEL a El País  (30-04-21): ¡Que les den!: el voto gamberro que impulsa a Vox  El partido de Abascal creció ante el fracaso de PP y Ciudadanos a la hora de sostener una mayoría, lo que generó una reacción de penalización al sistema y políticamente incorrecta … “Ante la perplejidad de muchos, la campaña autonómica madrileña ha marcado un inquietante precedente en nuestra conversación pública, al situar los términos retóricos del debate en torno a conceptos mayores como el fascismo. En el fondo, es una muestra de la dificultad que tienen las principales formaciones políticas para afinar el tono ante Vox, desde que este irrumpiera en las elecciones andaluzas y en menos de un año se convirtiera en la tercera fuerza del Congreso y actor clave para la formación de gobiernos autonómicos” … “Algunos han visto en estos partidos una reacción conservadora ante los desarreglos sociales producidos por nuestro sistema económico, resumida en exceso bajo la idea de los perdedores de la globalización. Con una perspectiva más cultural, otros explican el ascenso de ultraconservadores y populistas como resultado de una crisis de valores democráticos” … “Pero ambas explicaciones resultan bastante insatisfactorias para entender a Vox y su electorado. A diferencia de casos más ejemplares en otros países, Vox apenas obtiene apoyos en sectores sociales obreros o humildes, con problemas económicos o muy afectados por la Gran Recesión” …  “Y si tenemos en cuenta las denominadas guerras culturales, tampoco aclaramos mucho más. Es cierto que la mayoría de ciudadanos con ideas xenófobas o antidemocráticas en España hoy votan a Vox. Pero también lo es que la mayoría de votantes de Vox no parecen muy atraídos por esos valores, ni su granero de votos ha de buscarse en zonas rurales o idiosincráticas” … “Por eso, la peculiaridad de su ascenso electoral en España debe buscarse más allá de su ideología o de su origen social o cultural. En un reciente estudio, he puesto el foco de atención más bien sobre las dinámicas de competición entre Ciudadanos y PP por el dominio de la derecha y los resultados que esto tuvo para la polarización y las decisiones de voto de muchos electores de centro y de derecha” … “Si aquella disputa por el predominio en la derecha era incierta cuando ambos partidos gobernaban, se volvió suicida en la oposición. Y con ello, alimentó una profunda desafección entre aquellos votantes conservadores más concernidos por la llegada de Sánchez al gobierno, de la mano de Podemos y de los independentistas catalanes. Es entonces cuando se manifestaron los efectos que la disputa PP-Ciudadanos había tenido sobre la polarización dentro del espacio conservador. Esa polarización difuminó, a ojos de estos votantes, las diferencias entre los tres partidos. Al fin y al cabo, Abascal no decía cosas tan distintas de Rivera y Casado. Además, ese votante de orden decepcionado de la derecha sabía -quizá mejor que sus propios líderes- que el cambio político iba a ser difícil de revertir a corto término. Y con esa convicción optó por ejercer un voto gamberro, de penalización al sistema, políticamente incorrecto, lo que algunos han denominado el ‘voto del ¡que te den!’ (up yours vote)” … “En suma, el votante de Vox resulta demasiado diverso para ser capturado por conceptos políticos demasiado gruesos. Y ello conlleva algunas pistas para intuir su evolución. Por un lado, es un voto perfectamente reversible si el PP supera su crisis de reputación entre su propio electorado tradicional. Algo que probablemente depende más de sus expectativas que de sus liderazgos. Además, es un voto con más visión pragmática de poder que pureza moral. Difícilmente toleraría que Vox perjudicara las posibilidades de gobierno del PP en beneficio de la izquierda. En realidad, ello limita enormemente las posibilidades de los de Abascal para ejercer cualquier tipo de chantaje parlamentario, como ya hemos comprobado en los parlamentos autonómicos. Más bien, es un electorado que deja en manos de Vox una simbólica función tribunicia del conservadurismo: siempre apoyarán al PP a cambio de que este respete sus promesas electorales. Y con ello, fija el dilema para el futuro de Vox: ¿debe construir una organización orientada a ampliarse captando votantes desafectos de izquierda, mediante la introducción de esos nuevos temas que radicalicen el debate político? ¿o bien sellar sus fronteras, aún tan permeables en un electorado totalmente solapado con el actual PP, mediante una agenda política ultraconservadora? Las elecciones de Madrid sugieren que la primera es hoy inviable y la segunda, improbable. A menos que los partidos de izquierda dejen que Vox defina los términos del terreno de juego. En ese caso, no está claro que el principal perjudicado deba serlo el PP”.

… I LA GÉNESI DE LA RUPTURA DEL CONSENS I LA POLARITZACIÓ DE LA POLÍTICA ESPANYOLA: EL CAS JIMÉNEZ LOSANTOS

Article de Jordi AMAT a La Vanguardia (2-05-21): ¿Quién mató al consenso del 78?  [12] En la campaña de Madrid se han invocado demonios que, aparentemente, habían sido exorcizados … “ No es fácil explicar la escapada hacia la cima de la crispación. Serán los signos de los tiempos populistas y, en nuestro caso, el enquistamiento de una serie de crisis –institucional, territorial, generacional…– que no se solucionan sino que han ido solapándose las unas a las otras durante años. Pero lo brutal del caso madrileño –más en Madrid que en cualquier otro lugar del país, “Madrid es España” – es que el deslizamiento por la pendiente de la polarización afectiva se ha producido invocando demonios que, aparentemente, habían sido exorcizados. Somos espectadores de una deriva antisistémica que ha tenido como principal ideólogo a uno de los periodistas más influyentes de los últimos años: el Federico Jiménez Losantos que, con malicia viperina y quevedesca, ha trabajado sin pausa para sabotear el consenso de 1978. Naturalmente él no ha sido el único. Ese consenso reconciliador ha sido saboteado desde diversos flancos, en especial desde la Gran Regresión. Pero Losantos ha actuado en el sistema comunicativo como un chip fundamental: su función en la vida política española ha desembocado en la reconfiguración de la extrema derecha para que acabase siendo una oferta normalizada para buena parte de los votantes conservadores. ¿Cómo ha sucedido? ¿Cómo ha linkado su disidencia rupturista originaria con la conformación de un contrapoder reaccionario? Pensando, insultando, movilizando. Actuando como un revolucionario profesional. No de la revolución sino de la reacción. Durante los años centrales de la primera década del siglo XXI dio sin descanso la batalla cultural y con su éxito de audiencias y gracias a su carisma encaminó a miles de españoles a formularse una pregunta vital. Una pregunta tabuizada hasta entonces. Una pregunta sobre su identidad nacional. Una pregunta sobre el nosotros y el ellos. Una pregunta sobre la pertenencia. La pregunta que parece plantearse en las elecciones que se celebrarán el martes”.

POLÍTICA CATALANA: CONTINUA EL BLOQUEIG … 

Article de Pere VILANOVA a El País (5-05-21): Fer un Valls De vegades en política no només cal optar per l’anomenat “mal menor”, moltes vegades cal prendre decisions que no són mai “ideals”, però si vols deixar una senya de lideratge, cal actuar en funció d’una racionalitat superior … “Hauria de costar poc que el Sr. Aragonès (no ERC en abstracte, no el Sr. Junqueras, sinó ell) decidís exercir el seu lideratge, afirmar que aquest joc de l’oca s’ha d’acabar, adreçar-se a tot l’hemicicle, i plantejar la necessitat de: a) posar fi a aquesta paràlisi de govern; b) sotmetre’s a la votació d’investidura i demanar formalment les abstencions (o vots favorables) que consideri necessàries; i c) plantejar amb el llenguatge que faci falta que Illa, líder del PSC, literalment “faci un Valls”, en al·lusió al fet que si Ada Colau és avui alcaldessa de Barcelona, ho és gràcies que “Valls va fer un Valls”, li va donar els seus vots a l’Ajuntament per una necessitat objectiva. De vegades en política no només cal optar per l’anomenat “mal menor”, moltes vegades cal prendre decisions que no són mai “ideals”, però si vols deixar una senya de lideratge, cal actuar en funció d’una racionalitat superior. En aquest cas seria doble: posar fi al frau moral de Waterloo, i restituir la seva dignitat a les institucions sortides de la legitimitat única que donen les urnes”.

Bitllet de Jordi JUAN a La Vanguardia (6-05-21): ¿Elecciones en Catalunya? “Pero la hipótesis de que se precipiten unas nuevas elecciones no debería descartarse y más después del resultado producido el martes en Madrid. Los sectores de Junts partidarios de no entrar en el Govern con ERC y propiciar unas nuevas elecciones tienen ahora más argumentos para sus tesis. Son los que siempre han defendido el “cuanto peor, mejor” y ahora se felicitan de la victoria de Ayuso y de la vigencia de Vox. Los populismos se retroalimentan mutuamente. Y muchos independentistas de Junts están convencidos que el auge del PP puede animar a muchos votantes a decantarse por ellos porque son los que tienen una posición más beligerante contra el Estado. Se sienten más reforzados y en cambio ven más debilitados a los que han defendido una vía más pactista, como son el PSOE y ERC. Están convencidos de ganar en una nueva cita con las urnas”

POLÍTICA CATALANA. DUES REFLEXIONS DE FONS

Article d’Oriol BARTOMEUS a La ciutat llunyana (29-05-21): El laberint català “El procés no és ni una maquinació de les elits per salvar CiU ni un moviment insurreccional de generació espontània. Són ambdues coses, o la combinació d’ambdues coses, sense que es pugui definir quina d’ambdues és la dominant. El procés no va tenir pla ni direcció, per més que hi haguessin estats majors amb ínfules de gran titellaire. Va avançar a estrebades, tot i que fou un moviment en una direcció que arriba a la seva culminació a la tardor de 2017, amb la celebració de la consulta del 1 d’octubre i l’aplicació de l’article 155 per part del govern central, que comporta la destitució del govern de la Generalitat i la convocatòria d’eleccions al Parlament. A partir d’aleshores entrem en una nova fase: el post-procés. En aquest període es mantenen alguns dels elements característics del procés, però en canvien d’altres d’essencials. Primer, desapareix l’horitzó estratègic de l’independentisme, que ja no és una força que apunta al futur, sinó que es referencia al passat (al passat recent, però passat al cap i a la fi). Segon, es produeix una “normalització” en l’actuació dels poders públics catalans, que passen de la desobediència efectiva a una de simbòlica (l’exemple més evident és l’actuació del nou president del Parlament o l’episodi del president Torra i la pancarta, que el durà a ser inhabilitat, sense que això desemboqui en cap situació comprable amb les viscudes el 2017). En tercer lloc, es produeix un canvi en el govern central, que comporta un relaxament de les relacions i un cert esgotament de la dinàmica acció/reacció que, juntament amb la competència interna entre Junts i ERC, havia estat el motor dels esdeveniments que van caracteritzar el temps del procés. El post-procés es caracteritza Catalunya endins per una creixent desorientació de la base independentista, que només s’activa quan s’esdevenen episodis lligats a fets ocorreguts durant el procés (clarament, el judici i la sentència als líders independentistes). Catalunya enfora el post-procés es materialitza en la pràctica desaparició de Catalunya com a tema principal de preocupació a nivell estatal. Per a la classe política i l’entorn mediàtic, Catalunya deixa de ser un problema, no és ja ni una murga. Senzillament desapareix de l’agenda. Hi torna puntualment, però ja no fa trontollar el sistema com havia fet el 2017. Espanya ja no mira perquè ja no se sent en perill pel que passa a Catalunya. Amb el post-procés Catalunya queda sola amb els seus fantasmes i els seus puntuals aldarulls. Aquest és un canvi de molta profunditat i no només afecta Catalunya sinó el conjunt d’Espanya i les seves possibilitats de reforma (un element utilitzat pel sector més dur de l’independentisme: no participem a la reforma i així la fem inviable per després denunciar que Espanya és irreformable). Aquest abandonament explica part de la situació que vivim, aquest interregne on sembla que estiguem condemnats a repetir-nos eternament sense acabar de trobar una sortida, un desllorigador. O pitjor, on no tenim cap interès a trobar-la. La situació actual pateix dos bloquejos. El primer, en el camp polític, en el que s’imposa una repetició de l’esquema en el que hem viscut en els últims nou anys (l’acord entre forces independentistes) no perquè es vulgui establir un govern que desenvolupi un pla, un full de ruta, sinó perquè l’alternativa és senzillament impensable. Les negociacions actuals per investir un nou president són l’evidència que estem atrapats en un bucle que no duu enlloc. Hi haurà govern, però pocs són els que li donen quatre anys de vida, i encara menys els que creuen que aquest executiu desplegarà una política coherent que durà el país a alguna fita concreta (la independència? La recuperació econòmica i social?). Hem acceptat aquest estat de coses perquè és la que més convé els dirigents polítics, donades les circumstàncies. Qualsevol alternativa no és viable. El PSC no donarà suport a un govern d’ERC perquè no se’n fia (a més de no voler “regalar” la presidència), i ERC seguirà depenent de Junts perquè té por de desprendre-se’n i ser acusada de traïdora, de venuda, de tot allò del que va ser acusada per fer president Montilla i que va acabar amb l’enfonsament d’ERC el 2010. Però hi ha un altre bloqueig, relacionat amb l’anterior, i és que els instigadors del procés no volen assumir els costos d’admetre que el procés s’ha acabat. S’han negat a gestionar el desencís d’una part dels seus suports i en general del món independentista. Davant de l’esgotament del procés, els seus dirigents han optat per seguir fent com si aquest continués viu. Certament, els ajuden les decisions judicials, que són el que manté el procés amb respiració assistida. Però hi ha una voluntat de no voler veure que l’emperador va nu, de no admetre que som en una altra fase i cal renovar l’instrumental per encarar una situació que és diferent. El procés s’ha cronificat, el que explica en part aquest etern retorn on sembla que estem instal·lats. Aquesta cronificació és especialment perillosa, perquè pot consolidar la divisió generada pel procés, normalitzant les actituds que van anar cristal·litzant entre 2012 i 2017 en comptes de rebatre-les i superar-les. La cronificació del procés pot ser més perillosa per la convivència que el propi procés, sobretot si s’allarga en el temps a cavall d’aquest post-procés que sembla no tenir fi. És en aquest moment que s’imposa ser realistes més que ser pessimistes. Venim d’un temps en el que ha mancat el realisme i correm el perill de seguir evitant mirar la realitat de fit a fit. De l’ultima dècada sortim afeblits i dividits, com a col·lectiu, com a país, amb les peces del nostre imaginari compartit (llengua, autogovern, unitat civil) esmicolades. Cal assumir-ho no per fuetejar-nos sinó per ser conscients d’on som, que és la premissa inexcusable per començar a sortir d’aquesta paràlisi, per sortir finalment del laberint”.

Entrevista a Josep Maria FRADERA a política&prosa nº 31 (maig 2021): «Els actors polítics catalans estan del tot acabats»  [13] … «Ningú amb un dit de front no es podia creure que entre Espanya i França, dins la UE, es podia fer d’irlandès de 1916.» … «El ‘procés’ polvoritza la dinàmica d’inclusió, marginant la meitat del país. Aquest era l’objectiu d’una operació tan maldestra.» … Si la política es troba en una fase narcisista i la societat està trencada, quins són llavors els actors que poden aixecar el cap i competir aquí, a Catalunya, en aquest moment? Els historiadors no tenim respostes per a això. Sóc força pessimista: els actors polítics catalans estan del tot acabats. El nacionalisme exhibit una vegada i una altra de forma retòrica té un efecte corrosiu sobre la societat. La dreta catalana no ha deixat ni una engruna de pa als hereus. El socialisme català fa molt de temps que no presenta un programa que no remeti a la mera continuïtat, a tractar de no fer trencadissa. De l’extrema esquerra, sigui o no sigui «independentista», no se’n pot esperar gaire cosa, emmirallada com està entre la il·lusió d’un contenidor cremant i unes polítiques socials que comporten despesa sense que se’ns digui mai com es generaran els ingressos corresponents. La resta d’actors, les institucions de la societat civil, tampoc no passen per un bon moment, podrides com estan per les subvencions i un mecenatge abusiu, sigui de la Generalitat sigui de la Diputació de Barcelona, tant me fa. Un programa vol dir retornar la confiança de la gent en unes institucions que la representen, comunicar a la ciutadania que tenim obligacions urgents després d’una dècada perduda. Un programa de represa basat en la confiança no el pot oferir ningú en exclusiva, és una tasca que pertoca a una societat civil que es pugui alliberar finalment de tanta autocensura, de tanta broma fàcil sobre els mèrits propis i els demèrits aliens. Sense aquest esforç de recomposició no hi ha solució possible. Qui va encetar el procés unilateral, qui es va entestar a presentar una consulta als propis com un referèndum que ens vinculava a tots, té unes responsabilitats immenses. En conseqüència, haurà de demanar excuses sinceres i creïbles. Dit això, és massa simple pensar que el gran problema es pugui solucionar mercès a una taula de dos governs, dos governs que han estat incapaços fins ara de fer res de positiu. A aquesta taula hi hauríem de poder seure tots plegats, aquells qui són a les institucions i aquells altres que en som fora, aquells que van creure en la immediata follia i aquells que en fórem exclosos. Una feina d’entesa i debat serà més feixuga certament que convocar eleccions. Però, perquè tot plegat sigui possible i plausible s’han de reconstruir els llaços de confiança entre societat i política. Val la pena mirar enrere altre cop. L’intangible de confiança existí a les acaballes del franquisme, quan el règim va ser buidat fins a deixar-lo com un closca de tortuga, sense substància. El dit «règim del 78» va prendre forma molt abans de la mort del dictador i desembocà finalment en una constitució democràtica que pagà el preu de les debilitats dels uns i dels altres. Ens ha tocat aprendre que tots els sistemes polítics cal que es renovin. La reforma de la judicatura i l’equanimitat i criteri en el repartiment dels fons europeus seran proves decisives de la voluntat de millora. Ara bé, la societat i aquells que diuen representar-la també s’hauran de renovar. I el primer que cal fer –si es vol anar en aquesta direcció, és clar– és saber quines són les regles del joc per poc que agradin. En això darrer, els catalans hi tenen molta feina a fer. D’entrada, baixar de la figuera. Ara, si l’any 1975 es tingué la idea que tots ens havíem de posar d’acord al voltant d’un mínim comú denominador, no ho podem fer ara? Tampoc llavors no es va inventar res de particularment enginyós: el lib-lab del qual parlàvem anteriorment. No cal mirar sèries televisives per entendre-ho, només cal llegir algun bon llibre d’història per saber que aquest continent va estar a punt d’enfonsar-se, que es va salvar quan va entendre que la viabilitat de la democràcia depenia d’afavorir la igualtat i el benestar social. No va saber fer-ne partícips altres pobles del món i aquesta és una factura que encara estem pagant. Recuperar aquestes qüestions de què hem parlat i tocar de peus a terra és l’única manera de sortir del forat en el qual hem caigut per mèrits propis i mercès a una estranya forma d’ajuda des de fora. Ara bé, jo sóc historiador, no disposo ni puc oferir fórmules per als problemes del present. Podem ajudar a identificar-los, veure com alguns evolucionaren a llarg termini, comparar-los amb aquells que es plantejaren a altres bandes, facilitant així la tasca a altres ciències socials. Ja és prou. Ara bé, les solucions als problemes actuals depenen de tots plegats, de la imaginació col·lectiva”.

PENSAMENT POLÍTIC: PER UNA DEMOCRÀCIA LIBERAL i L’ERROR DE L’ESQUERRA DE NEGLIGIR L’IDEA DE LLIBERTAT

Article d’Enric GONZÁLEZ a El País (2-05-21): La democracia sin atributos La extrema derecha hoy se ajusta en general a los principios de la democracia, si entendemos por ella al gobierno de la mayoría … “No parece que la democracia, en su sentido estricto, padezca de mala salud. El enfermo es el viejo liberalismo, apegado a una serie de normas (como el respeto a los hechos o al prójimo) que entre todos hemos devaluado. Putin y Erdogan ganan elecciones con relativa limpieza. Igual que Trump, cuyo patético intento por remedar el fascismo clásico con el asalto al Capitolio demostró que las cosas ya no se hacen así. Polonia o Hungría son democracias no liberales en nombre de la libertad, es decir, el derecho a actuar por voluntad propia. Asimilado en este caso a la voluntad de la mayoría. Quizá las democracias más liberales, las que cuentan con Constituciones y sistemas de autocontrol (como la separación de poderes) más efectivos y atentos a las minorías, han perdido de vista esa condición básica que solemos exigir como condición indispensable a los países pobres con regímenes más o menos tiránicos: para que una democracia liberal sea viable necesita de unas clases medias robustas, prósperas y optimistas. ¿De verdad las clases medias de las sociedades que consideramos “avanzadas”, como por ejemplo la española, disfrutan de esos atributos? Otra condición necesaria para el liberalismo es una cierta idea positiva del futuro. Pero hemos sustituido el futuro por el progreso técnico y científico. Puestos a añadir condiciones, también lo es la cohesión social, deteriorada desde hace décadas por unos sistemas fiscales y educativos brutalmente injustos. La democracia puede ser xenófoba, racista, homófoba, autoritaria e injusta. No contra la libertad, como los fascismos de hace un siglo, sino en su nombre. Lo hemos experimentado ya, en las democracias liberales, con las leyes antiterroristas y ciertas medidas adoptadas durante la pandemia. Eso, no los fascios, es lo que a mí me preocupa”.

Article de Roger SENSERRICH a voz pópuli (3-05-21): Izquierda y libertades  [14] La idea central es que un individuo sólo es libre si vive seguro, sin miedo, sin carencias ni privaciones … Roosevelt habla en el lenguaje de la religión cívica de Estados Unidos, su tradición constitucional, el poder y solidez de la república y sus instituciones. Habla de libertades … La izquierda no debe hablar del derecho a la sanidad, el derecho a la vivienda, el derecho al trabajo, o el derecho a la educación como fines, sino como medios … “A principios de 1941, Estados Unidos era un remanso de paz en un mundo en llamas. El país había superado la gran depresión. Su economía, aunque maltrecha, estaba casi plenamente recuperada. El seis de enero de ese año, Franklin Delano Roosevelt, recién reelegido por tercera vez, se disponía en su discurso sobre el estado de la unión a preparar su país para la guerra. Roosevelt habló durante poco más de media hora. Es una intervención digna de ser escuchada; aunque su acento patricio suena un tanto pasado de moda hoy, Roosevelt era un orador extraordinario. En el discurso, dedicado casi íntegramente a hablar de política exterior, el presidente se dedica a desgranar, con esa mezcla de idealismo y precisión retórica que le caracterizaba, por qué Estados Unidos debe empezar a prepararse para defender el mundo contra la tiranía. Prepararse para ir a la guerra. El hilo conductor del discurso es la defensa de la democracia, de los valores y virtudes cívicas que distinguen a los Estados Unidos del New Deal de las dictaduras que amenazaban el mundo. Como presidente americano, Roosevelt habla en el lenguaje de la religión cívica de Estados Unidos, su tradición constitucional, el poder y solidez de la república y sus instituciones. Habla de libertades: libertad de expresión (freedom of speech), libertad religiosa (freedom of religion), libertad ante las necesidades (freedom from want), y libertad ante el miedo (freedom from fear). Esta expresión, las four freedoms, son la destilación más pura, más elegante de la filosofía política del New Deal. En años posteriores, serían el elemento retórico central del esfuerzo de guerra, la filosofía detrás de los sacrificios en el frente. Fue también, en años sucesivos, la guía y núcleo del partido demócrata en los Estados Unidos, y la piedra de toque de toda una tradición de la izquierda americana. Estos días de campaña electoral en Madrid la palabra “libertad” ha sido manosea, manipulada, y maltratada hasta la náusea, usada como un arma arrojadiza. La derecha se ha apropiado de ella; la izquierda ha pasado a verla con desconfianza, casi desdén. Es un tremendo error y todo aquel político de izquierdas que olvide que la defensa de la libertad está en el centro de lo que debe defender acabará por traicionar a aquellos que dice defender. Las obsesiones de la izquierdaVale la pena volver a esas cuatro libertades, porque distan mucho de ser mera retórica. Las dos primeras, expresión y religión, son esenciales en cualquier democracia. Cualquier intento de ponerle asteriscos, dudas, segundas lecturas o excepciones debe ser tomado con extraordinaria cautela, y únicamente en caso de que estas libertades puedan ser amenazadas. La izquierda estos días se apresura demasiado a querer sacar ideas y voces del debate. Se obsesiona con el lenguaje ajeno, pero no presta atención suficiente al respeto de las creencias de otros; juzga, no comprende. Rechaza cuando debería escuchar. Haríamos bien de tomar nota de ello y dejar de hacerlo. Las otras dos ideas, libre de necesidades, y libre de miedo, expresan a la perfección un concepto de libertad que la izquierda debería defender orgullosa, pero que parece haber olvidado. La libertad sólo existe cuando podemos escoger nuestro destino en base a lo que queremos, no a lo que necesitamos, sin temor a lo que nos pueda suceder. No es libre empresa o libre mercado – es libertad ante el mercado, ante la pobreza, ante el temor de que cierre la empresa, de sufrir un accidente, o de quedarse atrás. La idea detrás del estado del bienestar no es penalizar a los ricos, o hacer la vida más llevadera a los pobres, o dar tranquilidad a quien pierde un puesto de trabajo. La idea central es que un individuo sólo es libre si vive seguro, sin miedo, sin carencias ni privaciones. El New Deal, el viejo ideal de la socialdemócrata, no era sólo un discurso de derechos. Era también, ante todo, un discurso de libertades. La izquierda no debe hablar del derecho a la sanidad, el derecho a la vivienda, el derecho al trabajo, o el derecho a la educación como fines, sino como medios. Los defendemos para poder ser libres, poder decidir nuestro propio destino, y que este sea fruto de nuestra voluntad y esfuerzo, sin obstáculos ni barreras.                                                                                                                               Ser libres en forma plena. Si os fijáis, esta es una definición muy distinta a la que utiliza la derecha. Los liberales defienden que para maximizar la libertad debemos minimizar la interferencia del estado. Los progresistas creemos que eso ignora el papel que juega el mercado en coartar nuestras libertades. Uno no puede ser libre si vive con miedo; no hay libertad alguna en caer enfermo y no saber si vas a poder pagar o no el hospital. No hay libertad alguna en enlazar un contrario precario tras otro, sin poder mirar al futuro, viviendo constantemente con un horizonte de días o semanas. No podemos hablar de libertad ante niños que crecen en la pobreza, con sus padres aterrados de perder la casa o no llegar a final de mes. Una sociedad más libre es una sociedad donde esos temores no existen, trabajando juntos para que nadie se quede atrás. La izquierda no puede ignorar la palabra libertad. Debe hacerla suya, porque de su definición depende cómo vivimos y quiénes somos. Queremos ser libres, y queremos ser libres de forma plena, sin miedo, sin temor, sin imposiciones”.

Article de Mark LILLA a Letras Libres (maig 2021): Sobre la indiferencia  [15] La relación entre los estadounidenses y la democracia es una cuestión de fe, que ha confundido la política con la moral interior, sostiene Mark Lilla en este ensayo publicado originalmente en Liberties, la revista de cultura y política editada por Leon Wieseltier, cuya reciente aparición merece celebrarse … “… Para algunos, el arte y la reflexión siempre han servido como refugio del mundo. En Estados Unidos, el mundo sirve a menudo como refugio del arte y la reflexión. Estamos encantados cuando la conversación se aparta de esos asuntos hacia otros que pueden ser más prácticos, pedagógicos, éticamente alentadores o más terapéuticos. La historia del antiintelectualismo en Estados Unidos es menos la historia de los esfuerzos por extinguir la vida de la mente que de apartarla hacia fines superfluos. (Ver On the usefulness of the humanities for electrical engineering [Sobre la utilidad de las humanidades para la ingeniería eléctrica], 3 vols.) Esos esfuerzos reflejan una perversa sublimación del eros tras toda actividad creativa, redirigiéndola desde la vida interior de la persona creativa hacia alguna actividad que puedan juzgar en público comités. El resultado, en términos intelectuales y artísticos, es o propaganda o kitsch. Y nos estamos ahogando en los dos. La censura en Estados Unidos viene y va. La autocensura también, según el estado de ánimo público en cualquier momento particular. La amenaza más persistente a las artes y las letras en Estados Unidos es la amnesia, el olvido de justo lo que es cultivar una visión o punto de vista individual en un lugar donde el pensamiento, la escritura y la creación se juzgan necesariamente dirigidos hacia un fin externo. Nunca se deben infravalorar las barreras para convertirse en un individuo en los individualistas Estados Unidos. La observación más profunda de Tocqueville afectaba a las ansiedades de la vida democrática que producían la promesa y la realidad de la autonomía. La libertad es un abismo; el impulso de apartarse de ella es fuerte. La tiranía de la mayoría es menos una imposición violenta que la forma psicológicamente comprensible de servidumbre voluntaria. En ese ambiente, mantener un estado de indiferencia interior es un logro. La indiferencia no es apatía. En absoluto. Es el fruto de un instinto de humedecer las raíces de todo lo que ha crecido, como escribió Whitman, y experimentar el propio ser y el mundo intensamente sin filtros, sin tener que considerar qué fines se buscan más allá de esa experiencia. Es un instinto de pulsar el botón de silenciar, para bloquear cualquier afirmación que se haga sobre la atención y preocupaciones que tengas, con la confianza de que el cielo puede esperar. El liberalismo, escribió Judith Shklar, está monógama, fiel y permanentemente casado con la democracia, pero es un matrimonio de conveniencia. Eso es exacto. La indiferencia liberal de Montaigne era una declaración de independencia frente a los fanáticos religiosos de su época. Pero el fanatismo es el fanatismo, y la democracia tiene sus propios fanáticos. Podemos mirar con más amabilidad sus fines, pero no suponen una amenaza menor a las libertades internas que nuestros mesías domésticos. Los indiferentes aprecian la democracia en la medida en que garantiza esa libertad; desconfían y la resisten cuando se les invita al panóptico para charlar. No son antidemócratas, contrarios a la justicia o reaccionarios. Entienden que a veces una democracia liberal requiere solidaridad y sacrificio, y reformas, a veces radicales. Desean ser buenos ciudadanos pero no sienten obligación de echar las redes y unirse a la respectiva peregrinación. Su reino no es de este continente. Es una paradoja de nuestro tiempo que cuanto más aprenden a tolerar la diferencia los estadounidenses, menos capaces son de tolerar la indiferencia. Pero es precisamente el derecho a la indiferencia lo que debemos afirmar ahora. El derecho de cada uno a escoger sus propias batallas, a encontrar el equilibrio entre lo Verdadero, lo Bueno y lo Hermoso. El derecho a resistir ante cualquier reptante Gleichschaltung que llevaría las ideas de un pensador, las palabras de un escritor o la obra de un artista o cineasta a un alineamiento con un catecismo. Maldito doctor Bowdler. Estados Unidos trabaja sobre sí mismo. Que lo haga, y quizá salga algún bien de ello. Pero los indiferentes declinarán educadamente la invitación a sacudir los pompones en los laterales o unirse a una batalla por El Alma Estadounidense justo ahora. ¿Por qué ahora? Porque las pasiones iliberales del momento amenazan su autonomía y su autocultivo, y han formado a una generación que no ve el valor de esas posesiones. Esa es la parte más triste. Quizá otra posterior encuentre de nuevo inspirador descubrir lo que creían los tempranos escritores y artistas modernistas que huyeron del país: que la reclamación de Estados Unidos sobre nosotros nunca es más grande que la que tenemos sobre nosotros mismos. Que la democracia no lo es todo. Que la moralidad no lo es todo. Que nada lo es todo”.

Article de Manuel ARIAS MALDONADO a Revista de Libros (5-05-21): La democracia y sus extremos  “Recordemos, en este punto, la distinción que traza John Rawls entre la aceptación resignada de la democracia liberal y la convicción moral de que es el sistema apropiado para el gobierno de las sociedades humanas. A lo primero: pudiera ser que las distintas ideologías convivan entre sí porque no les quede más remedio; la democracia no les gusta especialmente y cada una de ellas quisiera poder acallar a las demás, pero en las actuales circunstancias históricas ninguna de ellas puede alcanzar el predominio sobre las demás. En este caso, los extremismos se resignan a vivir en un régimen pluralista. Pero hay una segunda posibilidad y es que la democracia liberal sea escogida por buenas razones: por ser el marco que facilita la convivencia pacífica de las distintas doctrinas morales. Más que resignarnos a vivir en democracia, nos alegraríamos de hacerlo, porque asumimos que nadie está en posesión de la verdad ni debe imponer su verdad a los demás. Bajo esta perspectiva, la democracia resuelve el problema del pluralismo y con ello desactiva el representado por el extremismo. La clave está entonces en el pluralismo social, que, como señala el propio Rawls, es el producto natural del ejercicio de la libertad. Es el asunto que latía debajo de la discusión que recientemente tuvo lugar en la esfera pública española acerca de la relación entre el comunismo y la libertad. A decir verdad, el comunista solo puede integrarse en la democracia liberal renunciando a sus fines últimos; asunto distinto es que los partidos comunistas europeos hayan jugado en algunos casos un papel prominente en la consolidación de las democracias liberales tras la segunda posguerra. Si la aceptación de la democracia fue en este caso resignada o de principio, parece indiferente. O no: si los extremismos estuvieran persuadidos de las bondades del pluralismo liberal, no representarían un peligro para la continuidad de la democracia y acaso dejarían de ser extremismos. Por algo se ha dicho que el populismo es la salida que ha encontrado el neomarxismo, desvinculado ya de la identificación de clase, para seguir combatiendo a la democracia liberal-capitalista. Y es que la violencia, como vimos durante el proces catalán, carece ya de legitimidad como medio para la realización de fines políticos. La idea de la violencia como partera de la historia estaba vinculada a las filosofías idealistas que están en el origen mismo de la modernidad; si ya no creemos en la revolución es porque hemos dejado de creer en la historia. Por eso, el ataque contra la democracia se hace hoy en nombre de la democracia: en nombre del pueblo o de la nacion. Si se quieren proteger la democracia liberal y el tipo de sociedad pluralista asociada a ella, distinguir entre diferentes extremismos según se adhieran a los fines políticos de la izquierda o la derecha no tiene así demasiada justificación. Cuando Steven Levitsky y Daniel Ziblatt — apoyándose en el trabajo de Juan Linz sobre el colapso de las democracias— identifican cuatro rasgos de conducta que pueden ayudarnos a identificar al líder con inclinaciones autoritarias, no reparan en matices ideológicos ni finalidades políticas, sino que se centran en los medios a través de los cuales se realizaría en la práctica esa pulsión antipluralista: rechazo de las reglas democráticas, denegación de la legitimidad de los oponentes, tolerancia hacia la violencia política, disposición a restringir las libertades civiles. El propio Linz designa como «pluralismo polarizado» a aquel sistema de partidos donde participan al menos cinco  formaciones relevantes, entre las que se cuentan partidos antisistema que socavan la legitimidad del régimen democrático y actuan de manera desleal, sin distinguir—porque no es relevante a estos efectos— entre tipos de extremismo. Dicho esto, es natural que la preferencia de unos y otros por las formas moderadas de la izquierda o la derecha pueda conducir a la simpatía, según los casos, por las correspondientes formas hipertrofiadas adoptadas por los respectivos extremismos: el socialdemócrata preferirá al extremista de izquierda antes que al extremista de derecha; el caso del conservador será el opuesto. Pero la distinción es irrelevante para la defensa de la democracia liberal-pluralista: no se trata de elegir uno de los dos males, sino de evitar ambos por igual. Asunto distinto es lo que pueda suceder en la práctica, sometida como está la vida democrática a toda clase de tensiones, incluidas las que resultan de la feroz competición partidista en un contexto de creciente fragmentación parlamentaria. Mientras tanto, habrá que considerar afortunado a quien sepa determinar con alguna precisión dónde termina el simulacro y empieza la realidad”.

LLIBRES

Anne APPLEBAUM. El ocaso de la democracia. La seducción del autoritarismo. Debate. Barcelona, 2021 … Conversa d’Anne APPLEBAUM amb Ramón González Férriz a El Confidencial (5-05-21): “La derecha debe aceptar cambios pero ser el hogar de quienes los temen” Los líderes de estos nuevos movimientos de derechas siempre son miembros de la élite … Biden logró cambiar de tema y que la gente se pusiera a hablar de la economía … Una de las razones de la resurgencia del nacionalismo es el declive de la religión

Juan SOTO IVARS. La casa del ahorcado. Cómo el tabú asfixia la democracia occidental. Debate. Barcelona, 2021 … Entrevista a SOTO IVARS a La Vanguardia (5-05-21): “No penalicemos el derecho de cualquiera a ser idiota” “Soto me señala que unos policías, en defensa de la democracia, dieron su vida en el Capitolio, plantando cara a los asaltantes de la tribu trumpista. Y es casi tabú hoy decir esto: los policías en una democracia defienden con sus cuerpos la sociedad abierta ante la amenaza de grupitos con tentaciones totalitarias. Sobre esto –los tabúes en expansión– versa el último ensayo del amigo Soto, alarde de documentación y brío: La casa del ahorcado (Debate). Su subtítulo resume la tesis Cómo el tabú asfixia la democracia occidental (lo presentará en librería Byron, sábado 15, 12h.). Soto nos sugiere plantar cara a cualquier idea… sin por ello castigar a la persona (más o menos idiota) a la que dicha idea tenga transitoriamente tiranizada”.

Aristóbulo de JUAN. De bancos, banqueros y supervisores. Deusto. Barcelona, 2021 … Ressenya de Justo BARRANCO a La Vanguardia (2-05-21) … Comentari de Miguel Ángel NOCEDA a El País (2-05-21): Aristóbulo de Juan: más de 50 años desde las trincheras financieras El que fuera alto funcionario del Banco de España durante 43 años aporta en sus memorias un testimonio privilegiado de la banca en España y del extinto Banco Popular

Joaquim NADAL. Noms d’una vida. Pagès editors. Lleida, 2021 … Les notes, apunts i perfils biogràfics es recullen en els volums Vides amb nom (Girona, CCG edicions, 2005) i Noves vides amb nom (Girona, Curbet edicions, 2011). Amb estil personal i afinada sensibilitat subratlla les dimensions quotidianes i els valors dels biografiats. Aquests Noms d’una vida signifiquen un nou estadi d’aquests assaigs biogràfics amb el valor afegit d’una pulsió emocional i una sensibilitat a flor de pell en l’aproximació a les vides d’homes i dones d’ara i de sempre, començant per la mare i el pare de l’autor. Conté una gran emotivitat, més que no pas en els dos volums precedents.  Noms que perduren escrits més acadèmics o en prosa més periodística, tractats sempre amb el just equilibri entre el rigor científic i una prosa literària que hi aporta no poca càrrega poètica i amb una aproximació volgudament distanciada. El conjunt de noms que transiten per aquestes pàgines es barreja amb el Jo de l’autor: vides, més directament o indirecta, lligades a la seva a nivell personal o intel·lectual … Entrevista a  Joaquim NADAL a Nació Digital (2-05-21): «Per massa seguidisme del PSOE, el PSC ha quedat fora de joc» … L’exconseller i exalcalde de Girona publica “Noms d’una vida” i analitza la política catalana: “No veig com Salvador Illa farà oposició ni si ha après del Tarradellas que tant esmenta” … “El PSC no ha estat capaç de fer valer la seva posició central per convertir-se en àrbitre”

Matt RIDLEY. Claves de la innovación. Antoni Bosch. Barcelona, 2021    Entrevista a RIDLEY  a La Vanguardia (3-05-21): “Los innovadores suelen estar fuera del rebaño” Tengo 63 años: los jóvenes son más innovadores, pero puedes ser joven a los 90. Soy del Newcastle y un anti-Superliga. Cada día el planeta está más limpio, porque lo explotamos menos. Los monopolios como Google frenan la innovación y el progreso. La UE regula demasiado. Publico ‘Claves de la innovación’ …  Lord Ridley está fascinado por lo fácil que es explicar por qué ha tenido éxito un invento y lo difícil que es acertar si lo tendrá y más aún cuándo. Cuando internet nació en los 90 parecía que iba a revolucionar nuestras vidas en cuatro días, pero llegó antes el chasco de las puntocom y su hundimiento en bolsa. Entonces pensamos que la red no era para tanto y ha sido 30 años después cuando comprobamos que transforma toda nuestra existencia. Es la ley de Amara de la innovación y, si somos sinceros, también una lección de humildad: lo obvio que parece al mirar hacia atrás que una invención se popularizará –“ya lo decía yo”– y lo difícil que es acertar mirando hacia adelante cuál será revolucionaria. Predecir es difícil; sobre todo el futuro. Y más el de los inventos.

Alejo SCHAPIRE. La traición progresista. Península. Barcelona, 2021 … Entrevista a SCHAPIRE a Letras Libres (27-04-21): “El macartismo de izquierda persigue una pureza imposible” En su nuevo libro, el periodista argentino narra su desilusión con la izquierda contemporánea, que se ha vuelto oscurantista y dogmática y ha olvidado los ideales universales de emancipación … “Ese fabuloso experimento que es Estados Unidos marca el paso de lo que ocurre luego en Occidente. Las universidades elitistas norteamericanas, y en menor medida las inglesas, absorben gracias a sus presupuestos a los mejores cerebros del mundo y producen los conceptos que luego importa Europa, ya sea a través del activismo en los campus online, o su versión para el vulgo: Hollywood. Aunque la “French Theory’ (Foucault, Deleuze, Derrida, Lacan, etc.) fuese francesa, prosperaron junto al movimiento de los derechos civiles en EEUU y hoy regresan al Viejo Continente cual bumerán. Esta importación –irónicamente aquí no vale la denuncia del imperialismo cultural estadounidense– coloniza todo el lenguaje de la militancia identitaria europea y latinoamericana, ya sea feminista, LGBT+… “Interseccionalidad”, “deconstrucción”, “privilegio blanco”, “MeToo”, “Black Lives Matter”, toda la jerga llega con el sello “made in USA”. Pese a que Europa no tenga la misma historia que Estados Unidos, la grilla de lectura suele ser la misma, aunque aquí tenga más peso el debate alrededor de la descolonización y el islam, por los contenciosos históricos y la demografía. La particularidad de Francia es que, al tener una fuerte tradición universalista, cuenta con herramientas más robustas para cuestionar esta embestida esencialista, que reduce las personas a sus identidades étnicas y sexuales” … “Para gran parte de la izquierda europea, sobre todo en Francia, aparece con claridad esta opción: o vuelve a hablarle a su electorado popular tradicional de temas económicos y sus problemas cotidianos o desaparecerá del mapa. En Estados Unidos, los dos polos identitarios se están afianzando: Trump por derecha, y el “Squad”, en el joven ala izquierda de los demócratas; parece que marcarán la agenda política de los próximos años. Vox y Podemos en España, que hacen énfasis en las cuestiones identitarias, también parecen encarnar esta polarización creciente. El fondo del asunto es que la gente no está votando ya por argumentos para escoger un mejor proyecto colectivo de sociedad y país, sino por el estatus que cada partido le promete a su “tribu”, a la que se pertenece por los determinismos de nacimiento”.

George STEINER. Un lector. Siruela. Madrid, 2021 … Ressenya de José María CARABANTE a Revista de Libros (3-05-21): George Steiner, reivindicación de la alta cultura … “Del mismo modo que podríamos leer Un lector como introducción a la extensa producción de Steiner, también sirve como una especie de trampolín para familiarizarse con el resto de su producción. Quien conozca los ensayos que publicó más tarde, especialmente Presencias reales, Gramática de la creación, Lecciones de los maestros o Errata, sabrá que este último representante de la alta cultura europea no pierde fuste ni siquiera cuando aborda asuntos quizá menos elevados, pero más urgentes, como nuestra entrada en el universo de lo visual y lo que depara. Lo cierto es que esta selección opera como una suerte de revulsivo y que en estos textos, llenos de citas memorables, podemos descubrir sendas y caminos en los que nos reencontrarnos con la cultura, la misma que Steiner se propuso conservar y transmitir”.

Antonio SCURATI. M. El hombre de la providencia. Alfaguara. Madrid, 2021 … Avançament editorial a  “Babelia” de El País (4-05-21):  Elogio de la violencia, desprecio de la inteligencia: así habla un fascista Tras el triunfo internacional de ‘M. El hijo del siglo’, Antonio Scurati publica mañana ‘M. El hombre de la providencia’, la segunda entrega de su gran retrato narrativo de Benito Mussolini. Adelantamos un fragmento que recrea una arenga a las masas del líder italiano … Entrevista a SCURATI a El País (6-05-21): “El daño a la democracia está en la derecha populista, aunque no sea violenta” El escritor italiano publica el segundo de los cuatro volúmenes de su monumental biografía novelada de Mussolini, una de las más ambiciosas empresas literarias de nuestro tiempo … El mundo cambia demasiadas veces en una década como para andarse con cálculos políticos y editoriales. Cuando su proyecto termine, Antonio Scurati (Nápoles, 51 años) habrá dedicado más de 10 años a construir un monumental retrato del fascismo italiano y del hombre en el que cristalizaron el miedo, la ambición imperial y los sueños propagandísticos de una nación algo acomplejada y todavía en pañales que esperaba —y puede que siga haciéndolo— el advenimiento de un líder total. Y aun así, todo se parece demasiado al ruido que empezó a llegar a través de la ventana de su estudio milanés mientras construía una extraordinaria criatura en evolución de la que publica ahora su segundo volumen en España y que se encuentra solo en el ecuador de su recorrido. Un retrato sobre las heridas de la Europa del siglo XX que tendrá también una serie y, acaba de decidirlo, llegará hasta un cuarto volumen para conformar uno de los más ambiciosos ciclos literarios de nuestro tiempo … Mussolini sabe ya, incluso cuando arenga a la masa a pecho descubierto, que no podrá mantener muchas de sus promesas

Eloy FERNÁNDEZ PORTA. Genitalia y Normativa. Anagrama. Barcelona, 2021 … Entrevista a FERNÁNDEZ PORTA a Núvol (3-05-21): “Vivim en una època de desfici per la norma” Parlem amb el filòsof sobre el seu nou assaig, Las aventuras de Genitalia y Normativa (Anagrama), on proposa invertir la dinàmica entre la transgressió i la norma … La deconstrucció del binarisme és un moment d’emergència, un instant d’eufòria biopolítica, i amb l’emergència passa com amb els artistes emergents, que mai es consoliden … La trampa és inaugural, és sòlida. Ens sembla que és una ruptura de l’ordre, però és preexistent a la llei … Una certa concepció textocèntrica de la cultura ha determinat que les produccions culturals no lingüístiques siguin percebudes com a secundàries o irrellevants.