FOCUS PRESS 257

ARTICLES DESTACATS

(1) Article d’Andrés ORTEGA al blog del Real Instituto Elcano (11-01-22): Ante la posibilidad de una pandemia larga

(2) Reportatge d’Antonio CERRILLO a La Vanguardia (9-01-22): L’embolic amb l’energia verda

(3) Article de Xavier MAS DE XAXÀS a La Vanguardia (10-01-22): Un món sense govern

(4) Article de Gilles ANDREANI a Telos (9-01-22): Ukraine, la guerre annoncée de Vladimir Putin

(5) Article de Fintan O’TOOLE a The Atlantic (16-12-21): Beware Profecies of Civil War

(6) Article de Belén BARREIRO a El País (9-01-22): Hacerlo bien cayendo mal

(7) Article d’Esteban HERNÁNDEZ a política&prosa nº 39 (gener 2022): El momento pragmático del progresismo

(8) Article de José Luis VILLACAÑAS a La Maleta de Portbou nº 50 (enero-febrero 2022): Final de ciclo

(9) Article de Fernando VALLESPÍN a El País (9-01-22): Tener razón y equivocarse

(10) Article de Neus TOMÀS a elDiario.es (10-01-22): Las investigaciones sobre corrupción que Trapero y su equipo blindaron y que estorban al Govern

(11) Article de Lluís BASSETS a El País (10-01-22): La independencia no era una estrategia

(12) Article de Marc SANJAUME a Crític (28-12-21): Un independentisme més científic

(13) Article d’Helena BÉJAR a El País (12-01-22): Liberalismo cruel

(14) Article de Jan-Werner MÜLLER a El País (9-01-22): ¿Qué significa hoy ser de centro?

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COVID: PANDÈMIA, ENDÈMIA?

Article d’Andrés ORTEGA al blog del Real Instituto Elcano (11-01-22): Ante la posibilidad de una pandemia larga   [1] … “Muchos científicos son optimistas de que la pandemia se va a transformar en endémica, que habrá que gestionar como se gestiona la gripe. De hecho, la endemicidad es un punto de llegada, como señala un reciente informe de McKinsey. Pero otros no excluyen, sobre todo ante la falta de vacunación del mundo menos desarrollado, que la pandemia pueda durar, con otras variantes más o menos dañinas, varios años más, sobre todo dada la inevitable socialización (ahora globalizada) del ser humano. Hay que prepararse para ello y sus consecuencias. Los confinamientos estrictos y largos, dados sus costes de todo tipo, no son una solución, o paliativo, prolongable. Zero Covid no es una opción real, ni siquiera en China. Quizá el mayor reto que tiene el mundo, y muy especialmente el mundo desarrollado, es una vacunación de la población global como no se cansa de repetir la Organización Mundial de la Salud (OMS). No se trata ya de generosidad, sino de inteligencia colectiva. La producción de variantes peligrosas no se frenará mientras no combata el virus a nivel global. Y vamos muy retrasados a este respecto. Estamos demostrando que no sabemos hacerlo como humanidad. Un 59% de la población mundial ha recibido al menos una dosis, mientras que sólo un 10% en los países de menores ingresos, según la OMS. Al ritmo actual, estos países tardarán nueve años en alcanzar el 70% de vacunación, que es lo que la OMS calcula como umbral mínimo para poder acabar con la pandemia, rediciendo la capacidad del virus de mutar a peor. Pero en países pobres y calurosos, las vacunas pueden no ser la única o mejor solución, que puede llegar de la mano de las citadas terapias antivirales orales que se están desarrollando, más fáciles de transportar y de administrar. Aunque también habrá que pagarlas. El citado informe de McKinsey concluye que “en cualquier escenario para el futuro de la pandemia del COVID-19, mucho depende de los modos en que respondan las sociedades”. Y cita, como especialmente importantes, tres elementos: el grado en que los países pueden escalar y poner a disposición las nuevas terapias orales que reducirán el progreso de la gravedad de la enfermedad; las vacunas de refuerzo, que parecen esenciales: y, en tercer lugar, ante la fatiga de las sociedades, la combinación adecuada de medidas de sanidad pública. Somos, hay que insistir, seres sociales, y el contacto digital no reemplazará los contactos en persona, para mal y para bien. Estamos ya aprendiendo, con resignación y un grado de paciencia variable, a convivir con el virus. En cuanto a las consecuencias, una ya importante es la reducción en la natalidad, especialmente en sociedades avanzadas, incluida China, que ha provocado la situación en muchos, no todos, países del mundo (un 8,4% en España), lo que tendrá consecuencias en el envejecimiento de la población y en una menor fuerza laboral (con efectos generales para una aún mayor automatización de tareas). También seguirá un aumento del gasto público en sanidad. ¿En detrimento de otras políticas públicas? De ahí la importancia de programas como el fondo Nueva Generación de la UE, cuando las economías se recuperan, pero crecen sus deudas y una inflación no prevista (otro fallo de la prospectiva económica y de sus modelos). En EEUU, la Reserva Federal está subiendo los tipos de interés ante el reto de la inflación. Algo que el Banco Central Europeo (BCE) no se propone hacer, aunque también va a empezar a reducir, con cautela en estos momentos, sus medidas de Quantitative Easing (QE). De nuevo, vientos de cambio en las políticas económicas. Si la pandemia se alarga mucho más –y ya llevamos más de dos años– puede seguir cambiando la vida social, incluyendo en ella no sólo el entretenimiento sino las formas de trabajo y de vida en las ciudades. Ya desde el BCE se venían anticipando desde 2020 algunas tendencias que se han acelerado en 2021, pese a algunos intentos de invertirlas, y que seguirán un curso ascendente en 2022 y más allá: la digitalización, el trabajo (cuando se puede, en remoto), un acortamiento de las cadena de suministro –los fallos en estas cadenas pueden continuar–, o algunas concentraciones empresariales. También ya se han notado cambios en las prioridades del consumo privado, incluido el destinado al turismo fuera de las fronteras nacionales, en provecho del interno. Y en las enfermedades mentales, tema central. Todas estas tendencias, entre otras cosas, se pueden acentuar ante un alargamiento de la pandemia. Algunas son positivas, otras negativas. En cualquier caso, están ya transformando nuestras formas de vida. Y aunque lo deseable sería que la pandemia se acortara o se volviera endémica con menos fuerza, hay que planificar ante la posibilidad de que se alargue. Parafraseando al comentarista económico Martin Sandbu, planificar para una pandemia larga o permanente, es lo que realmente significa aprender a convivir con el virus. Que no consiste en ignorarlo. Todo lo contrario. Esa será una nueva normalidad que no sabemos cómo acabará conformándose y cuánto tiempo puede durar”.

TRANSICIÓ ENERGÈTICA: EL DEBAT SOBRE LES ENERGIES DE TRANSICIÓ

Article de Cristina MONGE i Joaquín NIETO a El País (12-01-22): ¿Subvencionar las nucleares? No, gracias  Las inversiones públicas no deben ir de ninguna manera destinadas al avance de una energía que no aporta nada contra el cambio climático, cuando ya están desarrolladas con éxito las renovables … “Lo relevante no es si se abre o no un debate sobre la energía nuclear. Bienvenido el debate, siempre que sea con datos avalados por la ciencia. Lo que falta precisar es de qué debate se trata. Si estamos hablando de nuevas plantas nucleares —lo que no parece realista ni viable económicamente— o de desviar a la energía nuclear los fondos, públicos y privados, que deberían destinarse a la transición ecológica y el desarrollo de renovables. Desvío imposible de justificar considerando los daños reales y potenciales de la energía nuclear sobre la salud, el medio ambiente y la biodiversidad, que los fondos europeos están en principio destinados a proteger.

Article de Cristina NARBONA a El País (8-01-22): Energía nuclear. Ni verde ni barata ni segura  Aunque no emita dioxido de carbono mientras funcionan las centrales, sí lo hace a lo largo de su prolongadísimo ciclo de vida. Y tiene altos costes de producción y peligros como la catástrofe de Fukushima

Article de José Antonio i Miguel Ángel HERCE a Revista de Libros (12-01-22): Sinergia nuclear … “Nuestra conclusión en esta entrada es un tanto ecléctica, pero creemos que justificada por los argumentos que hemos presentado. La energía nuclear hoy existente y por desarrollar en las próximas décadas puede cumplir su más importante objetivo si explota sus sinergias, como un complemento fiable, con la energía renovable (solar, eólica, geotérmica y biomasa) para reemplazar a los combustibles fósiles. A largo plazo, sus promesas pueden no realizarse, pero, si se realizan, sus beneficios se obtendrán a muy largo plazo; más de una generación. O dos. Por estas razones, es importante que la energía nuclear se mantenga, y hasta se denomine verde de forma interina, como una opción dentro de un conjunto de energías alternativas a los combustibles fósiles. El mantenimiento de esta opción podría dar considerables beneficios en el corto y en el muy largo plazo”.

Article de José Carlos DÍEZ a El País (7-01-22): ¿Nuclear y verde?   Dejemos el debate nuclear y del gas para los franceses y alemanes, que son los que tienen un grave problema … “Matemáticamente, cuando hay dos objetivos y entran en conflicto, hay infinitas combinatorias óptimas posibles que en sociedades complejas y democráticas se resuelven políticamente, en el mejor sentido de la política. Europa es una confederación que avanza lentamente a un modelo federal y la toma de decisiones es especialmente compleja y así hay que entender la propuesta de la Comisión. Francia produce la mayor parte de su electricidad con energía nuclear. Macron se ha comprometido a priorizar la inversión en renovables pero es el país que más complicada tiene la transición y necesita más tiempo. Alemania tiene un relato muy verde pero sigue siendo el país de Europa con más emisiones contaminantes y que más contribuye al cambio climático, ya que sigue produciendo electricidad principalmente con carbón. El movimiento verde alemán en su origen fue pacifista y antinuclear y está cerrando sus centrales. Pero necesitan el gas para sustituir el carbón y por esa razón la presidenta de la Comisión, que es alemana, incluye el gas como energía verde aunque no lo es.  España hizo bien sus deberes y ya tiene resuelta la inversión en gas. Es antieconómico construir nuevas centrales nucleares y el debate debe ser prolongar la vida útil de las existentes. Pero no debemos perder el foco en este debate estéril que por fortuna no afecta a nuestro país. El Plan del Gobierno y los planes estratégicos del sector privado coinciden en priorizar la inversión en la próxima década en energía solar y eólica, las menos contaminantes y las más baratas y competitivas. También en centrales de bombeo para usar la energía hidráulica como respaldo de las renovables y en hidrógeno verde, una tecnología aun cara e inmadura. Iberdrola es líder mundial en energía eólica y eso ha permitido un intenso desarrollo industrial y tecnológico con mucho empleo y altos salarios. La tecnología solar es importada pero también generará mucho empleo. Mejoremos nuestra regulación y aprovechemos los fondos europeos para cumplir nuestro plan y dejemos el debate nuclear y del gas para los franceses y alemanes que son los que tienen un grave problema”.

Reportatge d’Antonio CERRILLO a La Vanguardia (9-01-22): L’embolic amb l’energia verda [2] Catalogar com a “sostenible” la generació amb gas i les nuclears, com proposa la Comissió Europea, afectarà l’Acord de París contra el canvi climàtic? O el contravé? Aquest és el debat. … El Govern rebutja la proposta comunitària en estimar que Espanya perdria opcions de rebre fons i inversions per a les renovables, per la qual ha apostat l’Administració espanyola … La taxonomia és clau per a definir les activitats “sostenibles”, elegibles per al finançament amb fons verds comunitaris i préstecs del BEI … El gas es presenta com a energia de transició, i la nuclear, capitanejada per França, veu una segona oportunitat … L’Executiu rebutja el pla: tem que Espanya perdi fons europeus i inversions per a les fonts netes

POLÍTICA INTERNACIONAL: ELS GRANS TEMES DE 2022 

Article de Xavier MAS DE XAXÀS a La Vanguardia (10-01-22): Un món sense govern   [3] La Xina i els EUA renuncien al lideratge que exigeixen els reptes globals … “Pandèmia: El virus imbatible. Ningú no podrà derrotar la covid i els països que més ho intentin ho tindran més malament. La Xina és un exemple paradigmàtic del fracàs de les polítiques destinades a erradicar el virus. Els confinaments van tenir èxit el 2020, però ara a la població se la protegeix amb vacunes ARN i no amb tancaments. La Xina, tot i això, no les tindrà fins a final d’aquest any. L’estratègia de covid zero amb la qual s’ha compromès el president Xi obliga a nous confinaments, que provocaran més disfuncions econòmiques, exigiran una intervenció més gran de l’Estat i no evitaran la desafecció popular. La pandèmia agreuja, així mateix, la bretxa Nord- Sud. Els països rics han protegit la gran majoria de les seves poblacions amb vacunes ARN que són efectives també enfront de les noves soques. Tot i això, només un 8% dels habitants als països pobres han rebut com a mínim una dosi. A ells els serà més difícil créixer perquè l’accés al finançament internacional avui és més car. No podran assumir els interessos dels crèdits que necessiten per afrontar els deutes. Els ciutadans de les democràcies liberals, per la seva banda, poden estar més protegits contra la covid, però no contra la inflació, que s’accelera per l’alça de l’energia i els aliments. La falta de fluïdesa a la cadena global de subministraments també encareix el cost de la vida. La inflació provoca més desigualtat social i més descontentament. Els polítics extremistes no en poden demanar més per sembrar el caos que tant necessiten. Tecnologia: Anarquia a l’espai digital. Les nostres vides, així com la dels nostres estats, es desenvolupen cada vegada més en l’espai digital, un ecosistema privat en què els governs governen poc. Les grans corporacions tecnològiques imposen els seus interessos a uns estats que les intenten regular, però que, ni tot i així, les aconsegueixen sotmetre al bé comú. La tecnologia de cadena de blocs, per exemple, afavoreix la descentralització financera i l’emergència de noves relacions socials i econòmiques al marge del poder polític. És una revolució que s’accelerarà aquest any amb l’eclosió dels metaversos. Les corporacions tecnològiques estan canviant l’ordre dels últims 400 anys basat en l’estat nació. Són molt més poderoses que la gran majoria d’aquests estats. La paradoxa és que, a més de ser una amenaça per al sistema, també són motors de creixement. Com sotmetre-les sense perjudicar l’economia és un repte que la Xina intenta resoldre per la via autoritària. Estats Units: La tornada de Donald Trump. Els republicans, com és normal amb el partit que perd les presidencials, és molt possible que guanyi les eleccions legislatives de novembre i aconsegueixi la majoria a la Cambra de Representants. El Senat també el té a l’abast. El pitjor d’aquest triomf és que es farà sota l’estendard de Donald Trump. L’expresident comença a donar indicis que ­serà candidat el 2024. Té prou suports i diners. Si domina el Congrés, el Partit Republicà intentarà destituir Biden ( impeachment ) i accelerarà les reformes que dificulten el vot. El sistema electoral, ja avui molt injust, serà més disfuncional. Els resultats es qüestionaran. No hi haurà govern legítim. Caurà la confiança dels nord-americans en les seves institucions. Aquesta crisi perjudicarà la posició dels EUA al món. Fins ara, Biden no s’ha volgut enfrontar a Trump. Ha estat un error. Ignorar-lo no l’ha fet desaparèixer. Xina: Model esgotat. La Xina no pot continuar creixent com fins ara. El descens de la natalitat i l’envelliment de la població pesen massa. El president Xi accedirà a un tercer mandat a la tardor, però amb el seu èxit polític no n’hi haurà prou per aconseguir la promesa harmonia social. L’estratègia de covid zero ha perjudicat la producció i el consum, el creixement interior amb què poder compensar la dependència exterior. La Xina ja no serà la fàbrica del món com fins ara. El model està esgotat, però l’autoritari Xi no troba la tecla per combatre els problemes estructurals a què s’enfronta. Rússia: Putin vol la seva Ialta. El president Putin, com diu Carmen Claudín, investigadora del Cidob, vol reorganitzar l’estructura de seguretat a Europa. El que Stalin va aconseguir en la conferència de Ialta al final de la Segona Guerra Mundial, Putin ho vol recuperar ara. Si Stalin va aconseguir dominar Polònia, ell vol dominar Ucraïna, com ja domina Bielorússia, el Kazakhstan i altres repúbliques exsoviètiques. Manipularà el preu del gas i ordenarà atacs cibernètics per augmentar la tensió i pressionar els EUA i la UE. Crisi climàtica: Una transició dolorosa. Els estats tenen unes necessitats energètiques a curt termini que no quadren amb l’estratègia d’emissions zero el 2050. La falta de sincronització entre la producció i la demanda energètica dispara el cost i dificulta el creixement dels països sense recursos propis. Aquesta alça de preus farà impossible complir els plans de descarbonització. Aquest any demostrarà que les renovables són molt lluny de poder satisfer la demanda”.

POLÍTICA INTERNACIONAL: LA TENSIÓ SOBRE UCRAÏNA

Crònica de Nacho ALARCÓN a El Confidencial (11-01-22): La OTAN y EEUU dejan a la UE fuera de la mesa de los adultos en su negociación con Rusia   La Unión Europea no jugará ningún papel en las negociaciones que durante estos días se están manteniendo con Rusia para desactivar la tensión en la frontera con Ucrania … “La Comisión Europea tenía esperanzas en que la Administración americana bajo Joe Biden comprendiera que va en interés tanto de Washington como de los Veintisiete que la Unión pueda hacerse cargo cada vez más de su propia seguridad. De manera progresiva, pero decidida. O eso al menos creía Josep Borrell, alto representante de la Unión para Política Exterior y de Seguridad, que expresaba esas esperanzas a mediados de diciembre en una reunión con un grupo de medios de comunicación en Bruselas.  Pero a la hora de la verdad las expectativas que se generan y alimentan en la capital comunitaria y la realidad distan mucho. Aunque tanto Borrell como Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, han insistido en la necesidad de que la Unión tenga un papel, ya que “no puede ser un espectador neutral en las negociaciones”, como señalaba el jefe de la diplomacia europea, Estados Unidos ha tomado una decisión que no ha sorprendido a muchos. Sin embargo, la Comisión Europea ha mandado mensajes suficientes para dejar claro que no siente que su lugar deba estar fuera de la mesa de negociaciones. Borrell viajó a principios de año al terreno, a Ucrania, donde reclamó el papel de la Unión Europea como el principal socio de Kiev. El jefe de la diplomacia europea dejó poco espacio a la duda respecto al malestar de Bruselas con la manera en la que se ha gestionado la negociación: “Ya no estamos en los tiempos de Yalta [la reunión en la que los líderes de la Unión Soviética, Estados Unidos y el Reino Unido dividieron Europa y marcaron el futuro del continente]. La delimitación de las esferas de influencia de las dos grandes potencias no pertenece a 2022. La seguridad de Europa y la seguridad en Ucrania —porque Ucrania es parte de Europa— es algo que afecta ante todo a ucranianos y europeos”.  Pero la decisión de aislar a la Unión no se trata simplemente de una iniciativa americana. Desde hace algún tiempo el Gobierno ruso trata de eliminar a la Unión Europea como un interlocutor válido. En febrero, Sergei Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores, amenazó con la ruptura de relaciones diplomáticas. Poco después, el jefe de la diplomacia rusa aseguraba que ya no había “relaciones con la Unión Europea como organización”. “Toda la infraestructura de estas relaciones ha sido destruida por las decisiones unilaterales de Bruselas”, aseguró Lavrov tras la aprobación de nuevas sanciones por parte de los Veintisiete contra el Gobierno ruso. Moscú puede mantener contactos bilaterales con distintos Estados miembros del bloque, pero evita en la medida de lo posible la comunicación con Bruselas. En todo caso, Borrell sí que ha mantenido el contacto con Lavrov, y el catalán es un defensor de la necesidad de mantener una cooperación y un diálogo lo más fluido posible con Rusia. Precisamente porque el contacto entre Moscú y las capitales europeas es más sencillo que a través de la Unión, París y Berlín han intentado acercar posturas con el Kremlin en las últimas semanas, enviando a la capital rusa a hombres de la confianza de Emmanuel Macron, presidente galo, y Olaf Scholz, canciller alemán. Francia, Alemania, la amenazada Ucrania y Rusia mantenían un contacto en formato del llamado ‘cuarteto de Normandía’ por el que los gobiernos francés y alemán trataban de que se cumplieran los acuerdos de Minsk de 2015 con los que se trató de mitigar la agresión rusa en el este de Ucrania.  Para algunos Estados miembros del este de Europa, como Polonia, no representa un verdadero problema que la Unión Europea no tenga un rol principal en las negociaciones de estos próximos días, ya que su seguridad depende en realidad de la Alianza Atlántica y del compromiso que Washington tenga con la misma. Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, ha señalado que Europa estará presente en las discusiones a través de la propia OTAN, de la que forman parte 21 de los 27 Estados miembros de la Unión”.

Article de Gilles ANDREANI a Telos (9-01-22): Ukraine, la guerre annoncée de Vladimir Putin   [4] Poutine agit avec une émotion visible et le sentiment d’accomplir une mission historique … Le sujet n’est plus le Donbass, mais bien l’Ukraine … Poutine ne veut pas d’une négociation avec Kiev mais avec les seuls Américains … Ses demandes ne pourront être satisfaites … Or il se montre pressé et intransigeant … L’élargissement de l’OTAN aura enragé les Russes sans améliorer la sécurité de l’Ukraine

ESTATS UNITS: PRONÒSTICS PESSIMISTES

Article de Juan M.HERNÁNDEZ PUÉRTOLAS a La Vanguardia (10-01-22): La mare de totes les mentides  Joe Biden i tota la nació necessiten una cosa comparable a la famosa partida de naixement d’Obama … El favorit absolut per encapçalar la pròxima candidatura republicana és Trump, i pot guanyar … “En el fons, aquesta mare de totes les mentides és vasta però plausible. Malgrat que Biden va obtenir globalment uns 7 milions de vots populars més que Trump, que 10.000 votants a Wisconsin, 6.000 a Geòrgia i 5.000 a Arizona haguessin canviat el sentit del seu vot, el Col·legi Electoral hauria donat un empat a 269 vots i, atesa la complexa mecànica del sistema, no és segur però sí molt probable que Trump hagués estat proclamat president. D’aquí venia el seu to de desesperació quan va suplicar telefònicament al secretari d’Estat de Geòrgia que li proporcionés com fos aquell grapat de vots que necessitava per alterar de manera malintencionada el mandat de les urnes. Ara és probablement massa tard, però Joe Biden es va confondre no encarregant una comissió que investigués fins a l’últim vot d’aquells comicis presidencials tan maliciosament impugnats. Hi ha hagut precedents d’investigacions massives, com la impulsada pel fiscal Kenneth Starr durant l’ administració Clinton (cas Whitewater) o la del fiscal Robert Mueller sobre la influència russa en les eleccions del 2016. En definitiva, Joe Biden i tota la nació necessiten una cosa comparable a la famosa partida de naixement d’Obama”.

Crònica de Fernando GARCÍA a La Vanguardia (9-01-22): Espantajos de guerra civil en Estados Unidos  Políticos, analistas y académicos agitan el fantasma de otra contienda armada … “La próxima contienda en EE.UU. ya está aquí y el país se niega a verla”, apunta en su libro Stephen Marche … La idea de que una guerra es inevitable resulta “inflamable y corrosiva”, afirma Fintan O’Toole

Article de Fintan O’TOOLE a The Atlantic (16-12-21): Beware Profecies of Civil War   [5] The idea that such a catastrophe is unavoidable in America is inflammatory and corrosive … Premonitions of civil war in Ireland served not as portents to be heeded, but as a warrant for carnage.

UNIÓ EUROPEA

Article de Cristina MANZANO a El País (11-01-22): Qué puede aprender Europa de ‘La casa de papel’.   En este mundo de tensión creciente y multilateralismo menguante, la soberanía nacional de unos pocos Estados europeos no bastará para contener a fuerzas más agresivas … “¿Cómo se puede preparar Europa ante tal eventualidad? Planificar y anticipar. Conocer bien el contexto y los protagonistas; hay mucho de psicología ahí. De hecho, análisis, propuestas y escenarios no escasean; lo que falta es hacer que puedan ponerse en práctica. Tras el shock trumpista, la Unión Europea reforzó su discurso sobre la autonomía estratégica y ha dado pequeños pasos en su capacidad defensiva… pero muy lejos de lo que requeriría un mundo con un Estados Unidos nuevamente enloquecido. Ni siquiera nos ponemos de acuerdo para juntar 5.000 efectivos en una fuerza de reacción rápida. Imagínense la actual situación de tensión causada por Rusia si Washington decidiera darle la espalda al tema. Durante su presidencia temporal del Consejo Europeo este semestre, Francia quiere hacer bandera de la soberanía europea, pero entonces aparece el segundo factor del método. Por un lado, los tiempos electorales no permiten el largo plazo que requiere una buena planificación. Será todo un desafío para Macron impulsar Europa en medio de su propia campaña presidencial. Por otro, los tiempos comunitarios son más que dilatados, especialmente en cuestiones que entrañan seguir profundizando la integración de los 27. Lo que nos lleva al tercer elemento: cualquier objetivo, por muy descabellado que parezca, se puede alcanzar con ambición y determinación. Y claramente es lo que le sigue faltando a la UE en el plano geopolítico. En este mundo de tensión creciente y multilateralismo menguante, la soberanía nacional de unos pocos Estados europeos no bastará para contener a fuerzas más agresivas. Como siempre, al otro lado una China que lleva décadas siguiendo a rajatabla el método. Por mucho que pueda parecer que anda en horas bajas, tiene claro su destino”.

Article d’Angie GAGO a Agenda Pública (10-01-22): Las reformas en la ‘eurozona’, algo más que un dictado de los mercados    … “En general, observamos que los gobiernos revierten las medidas aprobadas durante la crisis cuando éstas pueden conllevar un beneficio electoral claro a bajo coste económico. Por ejemplo, una de las medidas retiradas más frecuentemente en la mayoría de los países analizados es la congelación del sueldo de los funcionarios públicos. Por el contrario, las reformas estructurales acometidas durante la crisis han resistido bastante en los años posteriores a los programas de ajuste. Primero, porque al salir de los rescates la condicionalidad ha persistido, ahora de una manera suave ligada a las dinámicas del Semestre Europeo. Segundo, por la continuidad de los gobiernos que gestionaron la crisis y por la creencia de que las reformas fueron en parte responsables del crecimiento económico posterior a la misma. Esto explicaría, parcialmente, el porqué de la tardanza de la nueva reforma laboral aprobada en España. Aunque, en este caso, también han desempeñado un papel relevante la inestabilidad electoral de los últimos años y la falta de mayorías parlamentarias.”.

Obituari de David Sassoli per Lina GÁLVEZ a CTXT (12-01-22): Sassoli, un liderazgo sereno y decidido para una Europa acelerada   El presidente del Europarlamento siempre tuvo claro el papel de Europa en la defensa de la democracia y la justicia social, y fue muy sensible a la memoria democrática de sus Estados miembros … “Él solía decir que Europa no es un accidente de la Historia, que hay que tejerla día a día. Y en ello seguimos y seguiremos, tejiendo esa Europa garante de las libertades y de la justicia social, esa Europa de la esperanza y humanista en la que él creía, y que tenemos que saber reflejar en la Conferencia sobre el futuro de Europa. Todavía nos queda mucho por hacer y avanzar en esa agenda progresista. Es una verdadera lástima que no podamos seguir contando para ello con su compromiso social, su sonrisa, su serenidad y su autoridad, si por ésta entendemos la construcción del prestigio y el crédito que se le reconoce a una persona o institución en razón de su legitimidad, calidad moral o competencia demostrada. Descanse en paz David Sassoli. Y ahora y siempre, resistencia”.

ITÀLIA: UNA ELECCIÓ PRESIDENCIAL DE RISC

Article de Gianfranco PASQUINO a il Mulino (13-01-22):  Tra Palazzo Chigi e Quirinale: la flessibilità della democrazia parlamentare   Per molte ragioni, buone e cattive, il sistema politico italiano si trova proprio alla soglia di cambiamenti degni della massima attenzione (e preoccupazione). Per questo l’imminente elezione del Capo dello Stato va seguita da vicino … L’eventuale elezione di Draghi al Quirinale comporta più o meno inevitabilmente dei rischi per una democrazia come quella italiana che, non bisogna dimenticarlo, si regge su un sistema di partiti frammentato e non consolidato? … Ma al gioco partecipa la democrazia parlamentare, troppo spesso ritenuta debole laddove la sua forza consiste nella flessibilità e nell’adattabilità … Con partiti forti e coesi, in una solida alleanza di governo, il presidente ha poca discrezionalità nel far valere le sue preferenze di politiche e di persone. Ma con partiti deboli e divisi?

POLÍTICA ESPANYOLA: ENQUESTES

Enquesta de 40dB (23-30/12/21) per a El País (9-01-22): El PSOE resite en cabeza pero PP y Vox adelantan a la izquierda.  Casado y Abascal sumarían más escaños, pero no alcanzan apoyos para la mayoría … Los socialistas retroceden ligeramente pero ganarían las elecciones. El empuje de Vox daría a las derechas 168 escaños, frente a 139 de la coalición de gobierno. El sondeo dibuja un Parlamento todavía más difícil de gobernar … Un 15% de los votantes populares puede pasarse a la extrema derecha … La eutanasia, la ‘ley trans’, los ERTE y la subida del salario mínimo cosechan un amplio apoyo … El indulto a los líderes del ‘procés’ es la única de las grandes medidas del Gobierno que es rechazada … El PSOE adelanta al PP como mejor gestor de la economía y el empleo … El 54.7% aprueba el estado de alarma y el confinamiento para frenar la pandemia …  Consulte todos los datos internos de la encuesta de EL PAÍS: cuestionarios, cruces y respuestas individuales

Article de Belén BARREIRO a El País (9-01-22): Hacerlo bien cayendo mal   [6]  El balance del barómetro sobre la gestión del Gobierno de coalición es positivo pese a las críticas tan virulentas que ha desatado … “En términos generales, el balance es positivo: pese a las críticas tan virulentas que ha desatado, hay un respaldo muy significativo a la forma en que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha afrontado la covid-19. Igualmente, hay un amplio apoyo a las medidas destinadas a proteger a los colectivos más vulnerables, como la subida del salario mínimo, los ERTE o el ingreso mínimo vital. Otras medidas estrella de la legislatura, como la ley trans o la de eutanasia (aprobadas con muy poca visibilidad para la trascendencia que tienen), también despiertan una opinión favorable en la mayoría de los ciudadanos. En conjunto, por tanto, la gestión de la coalición deja más luces que sombras: la mayoría piensa que el Gobierno lo hace bien. En cuanto a los partidos que lo harían mejor en distintas políticas, el PSOE sale siempre como favorito y la suma de socialistas y Unidas Podemos supera en todos los casos a la de PP y Vox, no solo en la gestión de la pandemia o las desigualdades sociales y de género, sino también en la cuestión de la crisis climática, el mayor reto de futuro que tiene cualquier país. Sorprende, igualmente, el reconocimiento a la coalición progresista en la gestión económica, pues tradicionalmente el PP era visto como el partido más capaz en este ámbito. En la mejora de la economía y la creación de empleo, el PSOE se impone al PP y las izquierdas a las derechas, aunque por los pelos, como se verá en la segunda parte de la encuesta, a publicar el lunes. Por tanto, el balance hasta la fecha es relativamente bueno y el partido que lidera la coalición de gobierno es visto como el más capacitado para afrontar los grandes retos de los dos próximos años. Sin embargo, la imagen del Gobierno es mala. La mayoría de los ciudadanos son críticos: tildan a la coalición de estar dividida, de incumplir y de ser inestable, pero también de incompetente, poco receptiva y no dialogante (en esto último, hay mayor división de opiniones). Por supuesto, la visión de los votantes de derecha es mucho más negativa que la de los de izquierda, pero también son críticos los progresistas (muy especialmente los votantes socialistas). El Gobierno cae mal: quizás por el rechazo que provoca la presencia de Unidas Podemos en el Ejecutivo o porque el Gobierno, pese a ser relativamente resolutivo, no resulta suficientemente acogedor, caluroso o empático. La encuesta deja un último mensaje. Pese al reconocimiento a la labor del Ejecutivo de coalición, la mayoría cree que no beneficia a la clase trabajadora, ni a los desempleados, ni a las personas en riesgo de exclusión social, ni a los pensionistas, ni a los jóvenes, ni al medio rural. Aquí coinciden todos: también los votantes del PSOE y de Unidas Podemos (en menor medida). La conclusión podría ser esta: la ciudadanía respalda a grandes rasgos lo que se ha hecho, pero quiere más, pues España sigue siendo un país atravesado por fuertes desigualdades y los españoles demandan solidaridad y protección”.

POLÍTICA ESPANYOLA: BALANÇ I PERSPECTIVES DE LA LEGISLATURA

Article d’Ignacio SÁNCHEZ-CUENCA a El País (11-01-22): Por sus obras los conoceréis  El Gobierno de coalición ha funcionado bien, el PSOE se ha legitimado como partido de izquierdas y Podemos se ha comportado con responsabilidad. Para revalidar sus resultados, tienen que cumplir lo acordado … “No es mi intención hacer balance de estos dos años de Gobierno ni analizar en detalle las políticas realizadas. En cambio, sí me gustaría ofrecer una breve reflexión sobre lo que supone que una coalición como esta esté funcionando, con sus broncas y divisiones internas, por supuesto, pero funcionando al fin y al cabo. Esto es tanto más extraordinario si recordamos la campaña de los medios y de la inmensa mayoría de analistas contra Unidas Podemos (UP). No sé cuántos artículos se publicarían, ni cuántas horas de tertulia se dedicaron, a insistir en que UP era un partido antisistema, un peligro para la democracia, que podía poner en riesgo los principales logros de los últimos 40 años. En la práctica, UP se ha comportado como un partido responsable. Colaboró en la moción de censura de Pedro Sánchez de 2018 ante una necesidad sistémica de máxima urgencia, echar a Rajoy del Gobierno tras una ristra interminable de escándalos y abusos de poder sobre los que el entonces presidente nunca quiso dar explicación alguna. En comparación, la irresponsabilidad política fue la del PSOE de la gestora, absteniéndose en la votación de investidura para que el PP pudiera seguir gobernando tras las elecciones de 2016, cuando la corrupción ya le llegaba a Rajoy al cuello. Eso sí que fue prolongar una agonía política que puso el país al límite. Celebradas las elecciones generales de abril de 2019, UP apostó por el Gobierno de coalición con el PSOE. Sánchez no estaba convencido y prefirió ir de nuevo a elecciones, quizá el mayor error de su carrera política. Con el hundimiento de Ciudadanos y el ascenso de Vox en las elecciones de noviembre de ese mismo año, la única opción de Gobierno pasaba por la coalición con UP y los apoyos parlamentarios de los partidos nacionalistas. Así se hizo, afortunadamente, y el país echó a andar de nuevo tras unos años terribles de caos político (2015-2018) que incluyeron la profunda crisis constitucional del otoño de 2017 en Cataluña. Una vez formado el Gobierno, Podemos ha tenido salidas de tono, ha aireado desacuerdos que deberían haberse quedado en el interior del Ejecutivo y ha cometido errores típicos de quien no tiene experiencia de gestión. Pero, a la hora de la verdad, ha terminado colaborando con el PSOE, tratando de que el acuerdo de gobierno original se lleve a la práctica. En los temas más polémicos e incómodos para el PSOE, UP no ha querido dar la batalla. Así, ni ha insistido en la celebración de un referéndum de independencia en Cataluña, ni ha armado mucha bulla con los escándalos económicos y personales del rey emérito. Y, encima, ha sido una ministra de UP, Yolanda Díaz, quien ha conseguido relanzar el diálogo social y culminarlo con la reforma laboral, que marca un cambio claro de tendencia con respecto a las reformas de los anteriores Gobiernos. El PSOE, evidentemente, se sentiría más a gusto si pudiera gobernar en minoría. Pero creo que, en realidad, se beneficia tanto de la coalición como pueda hacerlo Podemos, si no más. Nadie puede afirmar seriamente que las políticas del actual Gobierno sean radicales, ni que se desvíen mucho de lo que se hace en otros países europeos. La presencia de Podemos en el Ejecutivo hace más creíbles las credenciales socialdemócratas del PSOE, pues, tanto con González como con Zapatero, la principal vía de agua en el partido fue el abandono del electorado de izquierdas (que se desmovilizaba o se iba a IU) ante la percepción de que el PSOE, una vez en el poder, hacía políticas más liberales que las prometidas estando en la oposición. Esa fue la principal causa de pérdida de votos para la socialdemocracia en el pasado. Y la coalición es una buena oportunidad para corregir ese problema. En medio de una suerte de creciente derechización cultural del país, el Gobierno de coalición no tiene más opción para revalidar sus resultados electorales que ofrecer una hoja de servicios intachable. Por eso mismo, el exceso de prudencia para tratar de tranquilizar a la derecha es una mala solución. Al Gobierno no le queda otra que cumplir el acuerdo firmado entre PSOE y UP. Si lo hace, creo que tendrá una oportunidad”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a política&prosa nº 39 (gener 2022): El momento pragmático del progresismo  [7]  Ha llegado el instante de pensar más en las cosas del comer y menos en las identitarias … La aprobación de los presupuestos parece marcar el final de una etapa, también para hacer frente a un PP en ascenso … En Europa la política se conforma a través de un partido (o un bloque) prosistema, y otros que quieren cambiar el sistema de manera radical … Los socialistas eran el partido del progreso, del cambio cultural, de los avances económicos, el que nos ligaba con Europa … “la izquierda de Sánchez y de Iglesias trataba de jugar la partida por otro camino, el del eje que enfrentaba el progreso con la reacción. Ocurría con la adopción del discurso digital, verde, inclusivo y sostenible por parte de los socialistas, y con un Podemos más ligado a lo woke, pero en ambos casos se insistía en la urgencia de cambiar una España atrasada en la que regresaban ideas que se habían abandonado con la Transición. Los socialistas eran el partido del progreso, del cambio cultural, de los avances económicos, el que nos ligaba con una Europa progresista que quería avanzar, mientras aquí seguíamos escuchando aires de involución. Como formación que aseguraba apostar por el diálogo en lugar de por la involución, la salida al problema territorial se cifraba en la España federal como horizonte, que era la única manera de integrar las diferentes sensibilidades identitarias. Desde la izquierda también aparecía un nosotros contra ellos, ligado a la flecha del tiempo: el futuro contra el pasado, el progreso contra la involución. Estos han sido los discursos políticos principales que han recorrido la España de los últimos años, con un nivel de tensión cada vez más elevado. Pero la covid ha cambiado el paso, porque en la hora de la salida y de la recuperación, están primando los elementos pragmáticos. En Cataluña o en el País Vasco se está en proceso de rearticulación de los bloques nacionalistas en bloques de izquierda/derecha (como ERC, Comunes, PSOE, por un lado, y Bildu, Podemos, PSOE, por otro), ya que parece haber llegado el instante de pensar más en las cosas del comer y menos en las identitarias. La España Vaciada surge también de esa necesidad de impulso económico de territorios olvidados e incluso Yolanda Díaz apunta elementos laboristas para su nuevo proyecto. Es este instante pragmático en el que cabe situar la estrategia del PSOE como partido gestor, el que asignará los fondos e impulsará la recuperación” …

Article de José Luis VILLACAÑAS a La Maleta de Portbou nº 50 (enero-febrero 2022): Final de ciclo  [8] La idea es que, cuanto más se erosionen las estructuras del Estado contemporáneo, más fácilmente se abrirán paso nuevos poderes constituyentes  … Cuanto menos pudiera ser asimilado a lo existente, tanta más capacidad de atraer voto tendría  aquello que cristalizara políticamente  … Ante todo, debemos reconocer que buena parte de la energía política que ha ido dispersando Podemos a lo largo de estos años, ha ido reorganizándose en Vox  … “el fracaso de la cristalización política del 15-M ha llevado a la pregunta concreta: ¿gozaba España de la densidad social suficiente como para producir una élite alternativa a la que se organizaba en los dos partidos clásicos? ¿Tiene España capital social disponible excedentario, mal empleado, mal invertido, capaz de forjar los instrumentos de una representación política alternativa? Estas preguntas tienen al menos una respuesta: en caso de que exista ese capital excedentario, Podemos no supo dotarse de él ni supo forjar una representación alternativa. Por supuesto, las preguntas se encadenan desde aquí: ¿Acaso no se han cobrado las élites de la democracia española su trabajo mediante una ingente corrupción por el sentimiento, cercano a la impunidad, de que no hay suficiente cuajo en este país para forjar una élite alternativa a la que ellos representan? ¿No ha sido la corrupción efecto de la conciencia de monopolio en la representación? Y a cualquiera que desee ejercer incluso con el mejor de los ánimos la representación política, ¿no se le manda la señal de que debe integrarse en espacios políticos cuajados de peligros morales, legales, políticos y familiares? Y eso por no hablar de la energía completamente disipada de la decepción.” … “Pero al mismo tiempo, el fracaso de Podemos nos muestra un lado positivo: desde 2011 se quiere disponer de un Estado que funcione democráticamente, ajeno a una mentalidad de asalto que lo ponga en cuestión y nos lleve a situaciones de Estado fallido. En todo caso, el proceso ha mostrado que se trataba de renovar el espíritu político capaz de reinterpretar lo existente desde un ideario republicano, y no tanto de generar una experiencia de poder constituyente dialécticamente vinculado a un proceso de poder destituyente. Eso, que está en la cabeza de virtuosos, no podría sino ser derrotado por las ingentes fuerzas de continuidad, que podrían cooperar en una reinterpretación, pero no en un desmantelamiento de lo existente. Así se ha envalentonado a los que se aferran a lo existente como lo esencial y eterno.  Pero la experiencia permite reflexiones adicionales. Si no ha habido suficiente capacidad de producir una dirección política alternativa, también ha sido porque sin la cooperación de Cataluña y del País Vasco eso no es posible. Sin ellas, no es viable otra interpretación del Estado español, y menos que ninguna la de un Estado federal. Sin embargo, esas élites nacionales periféricas han preferido mantener políticamente debilitado al Estado, en contra de los intereses de las poblaciones populares del resto de España, con la finalidad de ser decisorios tanto en el seno del Estado como en sus propios procesos, ya sea hacia la independencia o hacia una posición confederal, como parece inclinarse el nacionalismo vasco. Pero esto, una vez más, ha sido un error de percepción, y tiene como fondo la obsesión de plantear batallas históricas pendientes como si fueran el testimonio de un destino histórico no cumplido. Aquí el supuesto de la reversibilidad histórica todavía juega con escenas más antiguas que, como dijo una vez Jordi Pujol, se remontan a Pedro IV de Aragón. Es fácil comprender la falta de vinculación sentimental entre poblaciones de naciones diferentes, pero resulta más difícil olvidar que la potencia del Estado no es de índole sentimental y no se quiebra su eficacia allá donde falta el sentimiento de vínculo. Por lo demás, confundir la fuerza de un Estado con su representación política es un error de mirada catastrófico. Superestructuras políticas inactivas pueden producir efectos sociales ingentes. En todo caso, ahora quizá se empieza a comprender que el Estado es un tejido de relaciones internacionales  y que el verdadero soberano es el orden internacional. Este se teje sobre una maraña de realidades que difícilmente se dejan deconstruir. En eso se parece al sistema psíquico de cada uno. Por lo demás, parece mentira que no se vea que el proyecto republicano fracasó justo por su equivocada posición en el tablero internacional y que se siga ignorando esta variable en el juego de la política. Todo ello nos ha llevado a un cambio de ciclo, por mucho que se quiera temporalizar la presentación a la ciudadanía.  Frente a eso, la verdad es que la única variable no prevista en la Transición fue la creación del Estado Autonómico y el título VIII, pero nadie de las nacionalidades históricas ha querido considerar hasta qué punto anida ahí el régimen de otra interpretación del Estado y de una evolución abierta de la política. Al hacerlo, han interpretado que sus intereses sólo pueden ser afectados negativamente por la emergencia en otros territorios de un sentido de exigencia política. Sin embargo, en esas exigencias territoriales está el verdadero peligro para las élites centrales; a saber, que puedan ganar su batalla histórica contra las burguesías vasca y catalana y que, sin embargo, puedan verse amenazadas por los propios territorios que les sirven de base en esa victoria. Para impedir eso  ha emergido Vox. Hablan de Cataluña y del País Vasco, pero en el fondo quieren decir también Galicia y Andalucía, Valencia y Aragón. Y trabajarán para impedir que en esos países despunte una representación política que exija una transformación de los equilibrios de centralidad y territorio, con la correspondiente financiación. Eso llevará a una representación política nueva. Y eso llevará per se a un sentido republicano de la política. La falta de ojo de Podemos en esta batalla de futuro es la confesión más precisa de que sus parámetros mentales proceden del terreno de juego forjado por la Transición y no por el futuro. Su fracaso ha dejado ese escenario como el único sometido a la potencia de lo sobrevenido en la política. Carente de élites capaces de preparar el futuro, la batalla por las exigencias territoriales generalizadas es la lógica del nuevo ciclo político. De ahí derivará la neutralización del título VIII o su capacidad de operar como núcleo que pueda modular los sistemas de representación y reinterpretar el Estado. Esa batalla de fondo es la que se espera una vez cerrado el ciclo que comenzó en 2008. En realidad, es la batalla que siempre ha estado ahí”.

Article d’Ignacio SÁNCHEZ-CUENCA a CTXT (13-01-22): El orgullo herido del nacionalismo español (y las dificultades del Gobierno de coalición)   La coalición ha resistido, pero hay razones para pensar que las condiciones no le son favorables porque hay corrientes profundas que remueven el fondo de las sociedades y que son muy difíciles de detener o de revertir en el corto plazo … El PSOE se sentía acosado por Podemos, pensaba que Podemos podía dar al traste con el sistema constitucional del 78 … En poco tiempo, nos encontramos con que una de las CCAA más ricas y pobladas tenía entre un 40 y un 50% de ciudadanos que no querían seguir siendo españoles … Hay un nuevo prestigio de la intransigencia, lo políticamente incorrecto y las actitudes desacomplejadas … “Conclusión. No quiero sugerir, en absoluto, que toda la sociedad haya caído en el delirio nacional, pero este no ha dejado de crecer en los últimos años y aún no sabemos hasta dónde puede llegar. El caso es que, volviendo a la cuestión inicial, una coalición de izquierdas en el gobierno lo tiene muy difícil en este clima cultural. Hay un nuevo prestigio de la intransigencia, lo políticamente incorrecto y las actitudes desacomplejadas. Insertar en ese ambiente la negociación con el Gobierno de Cataluña, la transición energética, la memoria democrática, la reforma de la ley mordaza o leyes de género e igualdad resulta extremadamente difícil. No se trata solo de la oposición que surge de los altos funcionarios del Estado en múltiples ámbitos (fiscales, jueces, abogados del Estado, técnicos comerciales, militares, diplomáticos), ni de los medios derechistas y amarillistas que promueven el nacionalismo excluyente español, sino de amplios grupos sociales que quieren sentirse orgullosos de su país, reivindicar su historia y sus tradiciones y hacer oídos sordos a lo que ya caricaturizan como las monsergas izquierdistas de unos tipos artificiales, pedantes y aburridos que utilizan lenguaje inclusivo y hablan de temas absurdos.  Con las bases sociales desanimadas y desmovilizadas (las del PSOE porque no les gusta Podemos ni los apoyos parlamentarios del Gobierno, las de Podemos porque no entienden que cada vez tengan menos votos), el Gobierno tiene pocos recursos para liderar proyectos ambiciosos de cambio y hacer frente a los Abascales y Díaz Ayusos. Nada está perdido aún y afortunadamente España sigue siendo un país muy plural y variado. Tal vez ese nacionalismo feroz acabe produciendo sus propios anticuerpos y quienes hoy se sienten desanimados o desengañados se reactiven. Ya veremos, pero es un empeño titánico”.

Article de Ramón GONZÁLEZ FÉRRIZ a El Confidencial (13-01-22): Vox quiere mudar de piel, pero no sabrá hacerlo   ¿Se convertirá Vox en un partido capaz de mezclar el nacionalismo identitario con una fuerte defensa del gasto público dirigido sobre todo a las clases medias y bajas? … “Si quería seguir prosperando, el partido no tenía más remedio, dijimos, que emprender un ‘giro lepeniano’. Sin renunciar a su nacionalismo, o en cierto sentido ahondando en él, estaba condenado a cambiar su política económica por la contraria.  Y eso es lo que hizo en el reciente documento ‘Agenda España‘, en el que reelabora trabajosamente sus viejas ideas económicas propias de una derecha ortodoxa. Como cuenta el politólogo Steven Forti en el último número de la revista ‘Política & Prosa‘, en él Vox sintetiza lo que suele llamarse ‘chovinismo del bienestar‘: es decir, una encendida defensa de la función asistencial del Estado pero limitada a los nacionales y las familias tradicionales. Propone, como recoge Forti, “la subida de salarios, la construcción de vivienda social pública, el aumento del gasto sanitario o más inversiones en sanidad, educación, dependencia, pensiones e infraestructuras”. Era un giro previsible, pero difícil. En realidad, Le Pen tardó más de una década en afinar esa estrategia. En el caso de Trump, una vez terminada su presidencia, resulta evidente que su apoyo a las clases bajas trabajadoras blancas fue mucho más identitario y simbólico que económico. No solo no cumplió la promesa de reindustrializar las zonas depauperadas y recuperar el carbón —algo imposible de hacer—, sino que sus políticas fiscales beneficiaron esencialmente a los ricos y las grandes empresas. ¿Se convertirá Vox en un partido capaz de mezclar el nacionalismo identitario con una fuerte defensa del gasto público dirigido sobre todo a las clases medias y bajas? Un cambio de piel improbable. Déjenme hacer una apuesta, incluso después de reconocer mis errores de juicio anteriores: no, no será capaz. La política es en buena medida una cuestión de ideas, pero con frecuencia olvidamos que también es una cuestión de biografías y caracteres. Los esfuerzos de personas como Santiago Abascal, Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, Javier Ortega Smith o el candidato del partido a las próximas elecciones en Castilla y León, Juan García-Gallardo Frings, por convertirse en defensores de las clases trabajadoras no solo resultan forzados, sino un poco ridículos. (Sus planes, además, son imposibles: no se pueden reducir los impuestos y pensar que, con el recorte del número de representantes políticos o de los costes superfluos, se puede financiar un gran crecimiento del gasto público, aunque sea una promesa habitual en política)”… “Vox, en contra de lo que creímos muchos, ha encontrado un gran apoyo electoral y es probable que siga creciendo e influya mucho en algunos gobiernos, e incluso llegue a formar parte de alguno. Pero tiene un dilema que es habitual en los partidos y en casi toda organización humana: lo que le ha permitido llegar hasta aquí quizá no le deje crecer mucho más; lo que le permitiría crecer mucho representaría una traición a lo que creen realmente sus líderes. En política, no pasa nada por cometer traiciones: pero para hacerlo es necesario tener una ductilidad que los nudos de corbata de sus candidatos no parecen traslucir”.

POLÍTICA ESPANYOLA: “LA GUERRA DELS PORCS”

Article de Fernando VALLESPÍN a El País (9-01-22): Tener razón y equivocarse  [9] Un ministro no puede poner al pie de los caballos a todo un sector productivo sin que este se le levante enfurecido. Significa ignorar las bases de eso que se llama “oportunidad política” … “Muy resumido diría que aquí no basta con tener razón, hay que saber transmitirla y gestionarla. Pero bajemos a lo concreto. Primero, ¿por qué tiene razón? La respuesta es obvia: hay evidencia científica de que la producción cárnica tiene importantes consecuencias negativas para el medio ambiente, en particular en las macrogranjas. Este mismo periódico nos ofrecía esta semana un reportaje sobre las medidas que a este respecto se estaban implementando en Holanda para reducir el tamaño de estos auténticos centros industriales de alta contaminación. Y este mismo ejemplo nos sirve para contestar a la segunda pregunta, la de por qué se equivocó el ministro. Pues, sencillamente, porque allí se van adoptando dichas medidas con discreción y a base de incentivos. Que sepamos, el ministro holandés del ramo no ha necesitado predicar en el exterior que la carne holandesa es “de baja calidad y de animales maltratados”. Si lo hubiera hecho se habría enfrentado a algo parecido a lo que ahora mismo está padeciendo Garzón. Un ministro no puede poner al pie de los caballos a todo un sector productivo sin que este se le levante enfurecido. Significa ignorar las bases de eso que se llama “oportunidad política”. No era necesario hacerlo para la consecución del fin, y, como se ha visto, ha entregado una maravillosa baza al agriprop de la oposición. O sea, que ha sido políticamente inoportuno e irresponsable. Lo más interesante de todo esto va, sin embargo, por otros derroteros. Me refiero a la actual tendencia a la sacralización de la ciencia, por un lado, y a moralizar todo tipo de cuestiones políticas, por otro. Si el mundo no se ajusta a los dictados “científicos” o se aparta de lo que consideramos el bien, pues peor para el mundo. Resulta, empero, que la política no puede dejar de atender a las contingencias de lo real, marcadas por los conflictos de interés, la escasez de recursos y el pluralismo de valores. Es, digámoslo así, mundana, empírica, siempre atenta a lo concreto y a lo que no admite una fácil reconciliación. Lo hemos visto con la pandemia, la ciencia y la moral nos orientaban, pero se decidía atendiendo a lo circunstancial. ¿O queremos que nos gobiernen científicos y moralistas implacables? El caso Garzón es expresivo de por dónde van a ir las disputas políticas bajo las condiciones de la crisis climática, tan pendiente de consideraciones científicas. Creo que el fin ya lo hemos interiorizado, el problema es de aplicación de los medios necesarios para realizarlo en sociedades democráticas donde las “verdades” tienden a deconstruirse por la inercia de los intereses y las discrepancias de opinión. Por eso es tan importante que progresen debates que vayan también de abajo arriba y se orienten a la creación de consensos, no que respondan a un frío diktat científico desde las alturas del decisor político. Ah, y esto va de algo más que la mera lucha partidista”.

Article d’Íñigo SÁENZ DE UGARTE a elDiario.es (7-01-22): La guerra de los cerdos y lo que nos dice de la política española  El ruido por las declaraciones de Garzón permite al menos iniciar un debate sobre la explosión de la actividad industrial del sector porcino que ha hecho que en la mayoría de las CCAA la explotación ganadera tradicional esté cayendo … “Los debates políticos en España son a veces mucho sobre lo que se puede o no decir, pero no siempre sobre lo que se debe hacer. La crítica más consistente a Garzón podría ser plantearle qué es lo que se debe hacer con la ganadería en términos de regulación. Si esas macrogranjas tienen efectos negativos, ¿deberían cambiarse las normas que se les aplican? ¿Hacerlas más restrictivas? Esa parte del debate nos la hemos perdido. Hubiera sido bueno escuchar al ministro del ramo, Luis Planas, explicar qué se está haciendo y qué se podría cambiar. No se le ha oído una palabra. Probablemente, estará en casa rojo de ira contando hasta mil y aún no ha terminado. Sí hay una comunidad autónoma que tiene previsto hacer reformas. No es otra que la preside el propio Lambán. En julio, su Gobierno presentó en la Asamblea de Aragón un proyecto de ley sobre agricultura y ganadería que dice en su exposición de motivos: “Se observa una tendencia hacia explotaciones ganaderas cuyas dimensiones pueden poner en peligro tanto la sostenibilidad ambiental del territorio, como la sostenibilidad económica y social relacionada con el modelo que esta ley pretende impulsar”. Es una alerta que coincide con la manifestada por el ministro de Consumo en The Guardian. Su consejero de Agricultura, Joaquín Olona, dijo que “es muy preocupante cómo en términos de producción y renta va perdiendo peso el modelo familiar frente al modelo corporativo”. Seguro que Alberto Garzón firmaría gustoso esas palabras. Mejor que no lo haga, no sea que Lambán termine votando contra su propio proyecto de ley”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (12-01-22): Los problemas políticos y económicos que esconde la polémica de Garzón  Las tensiones provocadas por las declaraciones del ministro de Consumo tienen que ver con estrategias electorales, pero van más allá. Hay problemas de país y de mercado detrás … La pelea queda fijada en términos políticos, con las elecciones castellanas de fondo, y con el añadido de las tensiones internas y entre bloques … Las macrogranjas suponen una competencia directa y perniciosa para las pequeñas y medianas empresas españolas del sector … Si los argumentos que utiliza la izquierda son el cambio climático y el machismo herido, la derecha lo tiene bastante fácil … “No hay mejor manera de vaciar España que condenar las áreas rurales a ser zonas de pequeñísimas explotaciones y microempresas” (Daniel Lacalle) … Los problemas del sector agroalimentario (bajos márgenes, costes crecientes, competencia desleal) siguen sin solucionarse … “De modo que, por una parte, tenemos una izquierda que se centra en los problemas del cambio climático, en la despoblación y en la sostenibilidad, y una derecha que tiene el propósito de impulsar el crecimiento de las empresas más grandes. En medio, casi todo el sector agrícola y ganadero, que ve cómo sus problemas, ligados a los bajos márgenes, a los costes crecientes, a la competencia internacional y a su posición endeble en la cadena, siguen sin solucionarse.  No es fácil compaginar los objetivos de la Agenda 2030 con las tendencias del mercado, como no lo es pensar en términos de país e impulsar las industrias nacionales en lugar de reducirlas. Pensar que únicamente la agricultura extensiva es la solución supone caer en un error en este momento concreto, pero impulsar las macroexplotaciones también lo es, y todavía mayor, por la forma en que distorsiona el mercado. Sabemos, por experiencias propias y ajenas, adónde conduce esta concentración, y no es a un lugar provechoso. Tenemos numerosas pruebas. La polémica con las macrogranjas subraya cómo la falta de soluciones a ambos problemas, el de país y el de mercado, es notoria, y cómo los argumentos acaban reduciéndose a argumentarios electoralmente interesados. No es una buena dirección”.

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (12-01-22): Descarnat.  Potser estem assistint a la primera temptativa de crisi de coalició abans del 2023 … “De manera el·líptica, Villarejo ve a dir que el servei secret va deixar fer a l’imam i a l’últim moment va perdre el control de la cèl·lula terrorista, que va acabar provocant una terrible matança a Barcelona. Són paraules d’un professional de la desestabilització que tindran efectes desestabilitzadors. El policia corrupte juga hàbilment a la frontera, cada vegada més invisible, entre veritat i mentida. Quan les falòrnies i les insinuacions comencen a ser admeses com a moneda de circulació legal en el debat públic, els delinqüents hi surten guanyant. Un altre problema per al Govern d’Espanya. Davant les grans línies de fons d’aquest hivern, la baralla d’aquests dies sobre la qualitat de la carn industrial pot semblar banal, però no ho és. Els humors d’una època sempre s’encarnen. Déu i la Història es mouen entre olles i fogons. La política menuda, també. El PSOE es resisteix a enterrar la furiosa polèmica oberta per unes declaracions del ministre de Consum, Alberto Garzón , a propòsit de la baixa qualitat de la carn que es produeix a les anomenades macrogranges. A Garzón segurament li va faltar perspicàcia, però la polèmica no l’està perjudicant. Ha definit una posició que comparteix força gent. Si és així, per què el president del Govern ha avivat la discussió contra el ministre? Cal remuntar-se a les eleccions a Madrid de l’any passat. Pedro Sánchez en va sortir molt escaldat. Una crida a beure cervesa en llibertat va derrotar l’esquerra sanitària. Una crida a menjar carn fins a rebentar podria humiliar ara l’esquerra nutricionista. Pablo Casado vol emular Isabel Díaz Ayuso fent olor d’ovella. La cervesa a la terrasseta es va convertir en això que els nous teòrics de la política anomenen un significant buit, un aglutinador d’humors i mals humors, d’aspiracions i de ressentiments. La carn va pel mateix camí. Sánchez i el PSOE caoba del 40è congrés no volen acabar a la graella de Castella i Lleó. La lliçó de Madrid ha pesat molt en els moviments de timó d’aquests últims mesos. No s’acaba aquí. Potser estem assistint a la primera temptativa de crisi de coalició, per tal que Yolanda Díaz no arribi a la línia de meta el 2023 amb el títol de vicepresidenta del Govern. No perdem de vista la validació de la reforma laboral”.

POLÍTICA ESPANYOLA: REVÀLIDA DE LA REFORMA LABORAL 

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (9-01-22): La rèvalida de la reforma laboral obre el bombo de les aliances de l’Executiu  Yolanda Díaz explora ERC i Félix Bolaños mira a Ciutadans; el PNB és clau … Yolanda Díaz intenta evitar que es trenqui la majoria dela investidura a l’equador del mandat … La votació tindrà lloc poc abans de les eleccions a Castella i Lleó, previstes per al 13 de febrer … El PSOE busca Ciutadans, però amb aquesta opció seria necessària l’abstenció del PNB … El pacte social és or per a Sánchez, ja que el reforça a Brussel·les, i és el gran actiu de Yolanda Díaz

Article de Joaquín ESTEFANÍA a El País (9-01-22): Contradicciones democráticas  Elegir el pacto social para la reforma laboral orillaba el programa de gobierno del PSOE y Unidas Podemos … “Desde el momento en que se prefirió el pacto social y no el ordeno y mando como metodología para acordar la reforma laboral —por convencimiento del Ejecutivo, por recomendación de Europa o por ambas circunstancias— se orillaba de hecho el programa común del PSOE y Unidas Podemos (“derogaremos la reforma laboral”) para buscar el mínimo común denominador de las tres partes, es decir, el múltiplo más pequeño que tenían en común. Ello genera un precedente para otras materias; por ejemplo, la reforma fiscal. En aquel programa se dice que en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) “se incrementarán dos puntos los tipos impositivos sobre la base general para los contribuyentes que tengan rentas superiores a los 130.000 euros, y cuatro puntos para la parte que exceda los 300.000. El tipo estatal sobre las rentas de capital se incrementa en cuatro puntos porcentuales para dichas rentas superiores a 140.000 euros”. Como se sabe, el Gobierno ha encargado a una comisión de expertos los contenidos de esa reforma fiscal. Una vez que el decreto ley con el contenido de lo pactado llega al Parlamento, ha de ser convalidado por los diputados en el periodo de un mes o, más allá, convertirlo en un proyecto de ley. Las palabras de Garamendi, discutido en el seno de la CEOE, indican que los empresarios no quieren reabrir de ningún modo lo pactado con los sindicatos. Entonces, el papel de los diputados ¿sería solo el de avalistas de algo que se ha decidido fuera del Congreso? Los sindicatos y la patronal son muy importantes, pero no más que el Parlamento (“las Cortes Generales representan al pueblo español […] Ejercen la potestad legislativa del Estado […]”). Unos y otros pueden responder a dos lógicas diferentes, incluso si comparten, más o menos, los contenidos”.

Article de Manel PÉREZ a La Vanguardia (9-01-22): La fractura de la CEOE Foment i la CEIM consideren una falta de respecte demanar el vot sense portar cap paper … Els crítics atribueixen a Garamendi presidencialisme i falta d’informació … “Els crítics parlen de personalisme en la gestió de Garamendi i de tractar amb una manifesta displicència les seves principals organitzacions territorials, que representen un 40% de l’economia espanyola. Al món econòmic, mesurar les relacions de poder i influència és difícil i la imputació a Garamendi que menysté Foment i la CEIM no és intranscendent. Les dues organitzacions volen participar en les grans decisions i la de la reforma laboral és una de les més transcendentals. Potser si el president de la CEOE hagués actuat d’una altra manera s’hauria estalviat aquestes abstencions, gairebé negatives, que ara poden pesar com una llosa durant la resta del seu mandat. A més, queden pocs mesos per a les eleccions a la presidència de la CEOE, que s’han de celebrar a finals d’aquest any. L’actual president està en el seu primer període i pot aspirar a un segon, d’acord amb el que marquen els estatuts aprovats durant la presidència de Rosell. Tothom dona per fet que la idea de Garamendi és repetir altra vegada com a president. Però encarar la fase final del seu primer mandat amb l’oposició de les seves dues principals associades, unes de les quals, Foment, va ser la promotora de la seva pròpia creació, pot suposar la gestació d’una xoc intern de gran abast en el si de l’organització”.

ECONOMIA ESPANYOLA: RECUPERACIÓ AMB OBSTACLES

Article de Josep OLIVER a La Vanguardia (7-01-22): Paradójica recuperación   La rápida mejora del empleo supera un PIB al que en septiembre aún le faltaba un 6% para recuperar lo perdido … “En suma, un empleo eufórico y una actividad y una confianza menos expansivas, una paradoja de la que pueden dar razón algunos elementos. Primero, la disparidad entre empleo y horas trabajadas: en el tercer trimestre, estas últimas todavía eran un -3,4% inferiores a las del mismo periodo del 2019; segundo, decisiones empresariales de demanda de trabajo, anticipándose a una posible escasez de mano de obra como ha sucedido en Gran Bretaña o Estados Unidos; finalmente, la propia indefinición de una economía en transición entre la covid y la esperada normalidad: mientras la compraventa de viviendas alcanza máximos no vistos desde el 2007, el consumo y la inversión continúan por debajo de valores pre pandémicos. En todo caso, ¿el empleo del 2021 será a costa del que cabría esperar para el 2022? No lo creo. Porque aunque hay posibles sorpresas a la baja (inflación, problemas de oferta o aumento de tipos de interés de la Fed), también las hay al alza (mayor avance del PIB por efecto de los fondos Next Generation y del final de la epidemia, con recuperación de la confianza y la demanda turística exterior). Por ello, y con el BCE apoyando, cabe esperar que la actual paradoja vaya diluyéndose, y regresemos a lo que es tradicional: aumentos notables de empleo y algo mayores en PIB”.

Article de Raymond TORRES a “Negocios” de El País (9-01-22): Un año de menos a más  La extensión de ómicron y la inflación generan obstáculos pero la economía ha aprendido a superarlos … “todo apunta a que los motores de la recuperación de la actividad no funcionarán a pleno rendimiento, al menos hasta que la situación sanitaria se despeje y posteriormente se relaje la presión sobre los canales de abastecimiento. Las perspectivas de inflación también desmienten la visión de transitoriedad del BCE. Lejos de amainar, el IPC acelera su escalada hasta el 6,7% en diciembre, propulsado por el encarecimiento de la energía y sus efectos colaterales en los productos más intensivos en electricidad o expuestos a la crisis de suministros —descontando la energía y los elementos más volátiles, el IPC subyacente se acelera hasta el 2,1%—. El fenómeno atraviesa toda la eurozona, pero con especial ahínco en algunos de los países más alérgicos a la inflación: en Alemania el IPC alcanza el 5,7% y todavía el 3,9% en términos subyacentes, y algo parecido ocurre en Holanda y otros autodenominados “frugales” (la inflación supera el 10% en algunos bálticos). Sin duda, el precio del gas y de la electricidad debería relajarse tras el invierno por la menor demanda. Pero el retorno al objetivo del 2% antes de finales de año se complica y, por tanto, no es descartable que los halcones redoblen la presión sobre el BCE para dar una vuelta de tuerca adicional a la política monetaria. En cualquier caso, los mercados ya empiezan a reflejar el giro que desde EE UU se extiende a Europa, en consonancia con la correlación histórica entre las dos zonas monetarias. Así pues, el alza del rendimiento de los bonos del Tesoro americano a 10 años se está contagiando a la deuda europea: la referencia alemana roza valores positivos por primera vez en tres años, arrastrando el resto de tipos de interés de la eurozona. Es decir, si bien el BCE promete condiciones más acomodaticias que la Reserva Federal, un desacoplamiento completo no es verosímil en un mundo financiero de vasos comunicantes donde el dólar mantiene su liderazgo por su condición de principal moneda de reserva. Todo ello podría redundar en un nuevo año económico que iría de menos a más, de manera similar a lo acontecido en el anterior ejercicio: la doble crisis energética y de suministros frenará la capacidad productiva en los próximos meses, antes de suavizarse y dar paso a una recuperación más robusta en la segunda parte del año, liderada por el efecto demanda embalsada, todavía muy abundante, un previsible rebote del turismo extranjero y un mayor despliegue del plan de recuperación. Para el conjunto del año, el crecimiento podría sorprender al alza, gracias a la mayor adaptabilidad de la economía ante las diferentes olas de virus. Tendremos por tanto una oportunidad única de aplicar políticas expansivas que sirvan para potenciar la sostenibilidad de nuestra economía. Algo todavía posible en 2022, en un entorno fiscal y monetario irrepetible”.

POLÍTICA CATALANA: MAREGASSA ALS MOSSOS …

Article de Neus TOMÀS a elDiario.es (10-01-22): Las investigaciones sobre corrupción que Trapero y su equipo blindaron y que estorban al Govern  [10] El major y el área de investigación tuvieron que protegerse de injerencias políticas para indagar sobre la financiación ilegal de CDC o rastrear la presunta malversación por parte de dirigentes de Junts como Miquel Buch y Laura Borràs… “La destitución de Trapero y de su cúpula por parte del actual conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, un abogado sin cargo en ERC pero de plena confianza de Oriol Junqueras, ha sido justificada por la necesidad de regenerar la dirección e incorporar más mujeres. Pero no es eso, o no solo eso lo que ha pasado. Más allá de los despachos habituales para repasar agenda, Trapero y Elena únicamente tuvieron un par de conversaciones. La última, cuando el conseller le comunicó su destitución, duró menos de tres minutos. Elena le propuso que pensase qué quería hacer a partir de ahora y Trapero le contestó que la cosa no iba así, que él tiene el rango de major, dirija o no los Mossos, y que debe ser el conseller quien le diga cuál es a partir de ahora su nuevo cometido dentro del cuerpo.  A ello hay que añadir que la relación entre Trapero y Junqueras siempre fue mala y empeoró tras la declaración del major en el Supremo. Los colaboradores de Trapero afirman que el líder de ERC no le quería en el cargo desde el primer día, desde que los republicanos se hicieron cargo de la cartera de Interior, un departamento que ni en los dos tripartitos ni en sus coaliciones con los herederos de Convergència, ERC había controlado. Lo que para la actual cúpula de Interior era una manera de trabajar aislada sin tener en cuenta al resto del departamento que justificaba su cese, para el major y su equipo era una manera de blindarse de las zarpas políticas. Esas injerencias de las que presumía Madí sin pudor en la conversación con Duart, quien fue mentor de Sallent, el comisario que con la remodelación llevada a cabo tras apartar a Trapero ha regresado como número dos en la jerarquía policial. ERC ha colocado al frente de los Mossos a un comisario afín al partido, Josep María Estela, mientras Junts tiene de nuevo a Sallent y a la vez que mantiene al director general de la policía, Pere Ferrer, un cargo político y de plena confianza de Brauli Duart. Este equilibrio de poderes explicaría el porqué, a diferencia de lo que es habitual, Junts y ERC no se hayan peleado por los cambios. El único que se ha atrevido en público a mostrar su apoyo a Trapero ha sido el exconseller Sàmper, el que restituyó al major, el que se cargó a Sallent en contra de lo que reclamaban muchos de su partido, el que quería repetir como conseller y se quedó fuera del Govern en esta legislatura. Quien ha ocupado su puesto, el conseller Elena, un hombre de talante tranquilo y que rehúye los conflictos, ha prometido abrir una nueva etapa en Interior pero algunos de los últimos movimientos recuerdan a tiempos pasados y no precisamente mejores”.

POLÍTICA CATALANA: ESPECULACIONS SOBRE PUIGDEMONT

Article d’Isabel GARCIA PAGAN a La Vanguardia (8-01-22): Un altre ‘momentum’ Puigdemont? … “L’agitació és cosa de Junts i la bandera és una suposada tornada de Carles Puigdemont . A ERC no l’inquieta el soroll si no la capacitat desestabilitzadora de l’estratègia dels seus socis. Fins ara, Puigdemont s’havia limitat a vincular el retorn a una decisió de la justícia europea, però el 29 de desembre ell mateix va fixar aquest any com el de la tornada. El seu equip té aquest escenari i les seves variants dibuixades partint de la resolució de la qüestió prejudicial presentada pel magistrat Pablo Llarena davant el tribunal de justícia de la UE i el recurs contra l’Eurocambra per la retirada de la seva immunitat. Aquí també hi ha un pas al costat en la presidència de Junts, no tant per la incompatibilitat amb la presidència del Consell per la República, sinó pel seu interès a presentar-se com a “president legítim” aglutinant de l’independentisme més enllà de les sigles dels partits. Puigdemont sempre va fugir de qüestions orgàniques, és enemic de les estructures verticals, encara que no estalviï reprimendes a qui trenca la seva confiança. Si ERC menysté el Consell per la República per partidista, l’expresident es presentaria net de militància. Què hi ha de possible i de probable? La rèplica d’ERC és la convocatòria electoral. Els republicans tenen el cap fred per prendre decisions el 2023. Avançar eleccions o esgotar el mandat després de quatre legislatures exprés? Queden moltes coses per passar”, n’avisen uns i n’admeten d’altres. Seria un altre tipus de momentum …”.

Article de Francesc-Marc ÁLVARO a La Vanguardia (10-01-22): Quin Puigdemont vindrà?   La successió a Junts no seria un procés fàcil ateses les aspiracions de figures de l’espai … “Quin és el Puigdemont que podria tenir més futur si pot tornar a Catalunya? El d’una figura més o menys simbòlica que pretén estar per sobre dels partits o el d’un líder fort vinculat al conglomerat de Junts? Tothom sap que el d’Amer no és un home a qui agradin les servituds orgàniques, això ja es va veure quan era alcalde de Girona. Per reconnectar clarament amb el concepte de “president legítim”, que els seus van emprar durant la primera etapa de l’exili, Puigdemont hauria d’abandonar la direcció de Junts i fer un pas al costat, un gest que tindria repercussions imprevisibles en un espai que, fins ara, ha estat marcat per tres constants: les discrepàncies internes, la complicada cohabitació d’egos i el paper arbitral del president a l’exili, que exerceix com a primus inter pares reconegut i escoltat per totes les famílies de l’organització. Si Puigdemont passés a ser un militant de base de Junts, s’obriria la caixa dels trons de la successió del líder de la força que disputa a ERC el primer lloc de l’independentisme institucional. No seria un procés plàcid ni fàcil, ateses les aspiracions de diverses figures notables d’aquest àmbit, i ateses les sensibilitats dissonants que conviuen sota un mateix paraigua. Dit això, encara hi ha un altre factor a tenir molt en compte: les bases de Junts tenen vida pròpia i poden crear escenaris no previstos per la cúpula, com es va comprovar en les primàries que va guanyar Laura Borràs, una competició a la qual el candidat de Waterloo –el tranquil Jordi Puigneró– no va arribar a presentar-se, per evitar la trompada. Allò va inquietar més d’un. Què tenen en comú Laura Borràs, Jordi Sànchez, Elsa Artadi, Jordi Puigneró, Albert Batet i dos independents destacats de Junts com Jaume Giró i Victòria Alsina? Probablement, només la lleialtat a Puigdemont”.

POLÍTICA CATALANA: PROCESSANT EL PROCÉS

Article de Lluís BASSETS a El País (10-01-22): La independencia no era una estrategia  [11] Ha sido una bandera, un sentimiento, una pasión, quizás también una táctica y un señuelo, pero como objetivo político, un error y un desastre catastrófico … La base del movimiento era una idea confusa que escondía proyectos de sociedad y de Estado distintos … Todo falló: el camino trazado, las condiciones objetivas, también las subjetivas, y sobre todo, los dirigentes, las elites  … “Es el mito, preñado de connotaciones religiosas, el que explica la solidez y la persistencia de la creencia. Pero también alumbra la distancia sideral, infranqueable, con la realidad, con los hechos. Para que llegara a encarnarse, como lo consiguieron Lenin y Trotski, hacía falta una estrategia revolucionaria, es decir, un camino que condujera a la ruptura revolucionaria, gracias a unas circunstancias favorables, objetivas las llamaban, y de otras circunstancias añadidas que convirtieran la revolución en inevitable, esas condiciones subjetivas tan abundantes en el prodigio de voluntarismo y eficacia leninista. Pues bien, en el caso que nos ocupa, no había camino, no había condiciones objetivas, ni tampoco las hubo subjetivas. Nada de lo que se precisaba para conseguir el objetivo estuvo a punto cuando fue preciso: ni las alianzas internas en España y externas en Europa, ni el reconocimiento internacional, ni el control del territorio, las fronteras y las instituciones, ni la financiación de la etapa de transición, ni, por supuesto y por suerte, la capacidad coercitiva imprescindible para este tipo de actos históricos. Absolutamente nada”… “Siendo el principal responsable del desaguisado y del gran engaño, Artur Mas no se engañó nunca a sí mismo respecto a la independencia —precisamente fue él quien la lanzó como un señuelo para negociar desde una posición de fuerza— y si ahora también se siente engañado, como parece deducirse de la displicente actitud de sus reflexiones aparentemente autocríticas (‘Cabeza fría, corazón caliente’), es por otras razones. Quienes le embarcaron en la sucesión de Pujol fueron los que luego le dejaron en la estacada de la corrupción de Convergència, del expresidente y de su familia. Entre quienes le animaron a subirse al buque de la aventura hay que incluir lógicamente a numerosos representantes de la burguesía local que más tarde callaron cuando debían exigirle un cambio de rumbo, le empujaron a aceptar una negociación con Rajoy que no iba a dar ningún fruto, contemplaron impertérritos como la CUP le tiraba a la papelera de la historia y finalmente terminaron llevándose empresas y capitales por si acaso la gran noche del catalanismo terminaba también llevándose por delante sus fortunas. No hay ni hubo nunca una estrategia hacia la independencia. Tampoco había ni hay condiciones. Las objetivas son difíciles: quizás nazcan un día de los éxitos de Putin en su estrategia antieuropea. De las subjetivas, las que tienen que aportar los revolucionarios, han hablado con elocuencia los diez últimos años: de una jaula de grillos y una correlación de debilidades no sale una estrategia. Y sin embargo, el catalanismo la necesita. Cataluña necesita una visión de futuro. Los actuales campeones han demostrado su excelencia táctica en mantener la pelota rodando, pero son unos fuera de serie en cuanto a ceguera estratégica. Por mucho que se quiera ampliar la base independentista e inventar una política de circunstancias —el famoso ‘mientras tanto—, el meollo de la cuestión es que no hay visión a largo plazo ni la habrá en mucho tiempo. Descalificar en tal situación la política pragmática y el gobierno de cada día por pujolista y autonomista es una irresponsabilidad añadida, una más, de graves repercusiones en la vida de los catalanes. Y solo contribuye a la irrelevancia de Cataluña y a la decadencia del catalanismo, dañando incluso algo tan precioso y necesario como la posibilidad de una buena política lingüística”.

Article de Marc SANJAUME a Crític (28-12-21): Un independentisme més científic [12]  Fer la independència és en boca de tothom, però ningú no acaba de dotar aquesta mena d’imperatiu d’una anàlisi política acurada … Entre la cinquantena llarga d’independentismes actius durant les darreres dècades no són gaires els que han assolit el seu objectiu … Haver d’assolir diversos objectius genera una triple tensió per a l’independentisme democràtic: governar, guanyar suports i avançar cap a la independència … L’encaix entre la legalitat i la legitimitat sempre resulta complex i en certa manera inesperat … “El trilema de l’independentisme democràtic consisteix en la triple tensió que genera el fet d’haver d’assolir diversos objectius paral·lelament: governar, guanyar suports i avançar cap a la independència. Es tracta d’objectius comuns en tots els moviments independentistes democràtics que solen presentar reptes semblants. Aquests independentismes, si volen assolir el seu objectiu final, han de guanyar eleccions i maximitzar suports entre els seus conciutadans, però en fer-ho es veuen obligats a governar dins el marc de les mateixes institucions que consideren insuficients o directament opressives (en el cas català, les institucions autonòmiques), i, a la vegada, han de fer passos visibles vers la independència (que és la seva raó de ser) de manera imprescindible per guanyar credibilitat davant del seu electorat” … “En resum, ésser conscients de la posició de l’independentisme a la política comparada, conèixer els miralls amb què podem comptar i, sobretot, el trilema complex al qual s’enfronta qualsevol moviment democràtic que aspiri a un Estat propi són els elements imprescindibles per avançar cap a un independentisme més científic”.

Article d’Adolf TOBEÑA a Revista de Libros (12-01-22): Hibernación secesionista en la Cataluña fragmentada   … “La sociedad catalana permanece dividida en el tema de la secesión:  Un 45% de la ciudadanía (aproximadamente), quiere abandonar España. Otro 45% de la ciudadanía (aproximadamente), quiere permanecer en ella. Un 10% (aproximadamente), son agnósticos en ese asunto. La sociedad catalana está profundamente polarizada en la cuestión de la independencia: Los secesionistas repudian a los unionistas, del mismo modo que estos últimos repudian a su vez a los primeros. Los agnósticos están exhaustos de tener que vivir en un conflicto enquistado, bajo una cascada incesante de propaganda y en un ambiente de tensiones irresueltas; un estado de ánimo que suele ser bastante habitual, asimismo, en el campo unionista. Esas divisiones y la polarización social acompañante siguen tres fronteras o líneas de fractura primordiales. Una frontera lingüística que se reconoce por el uso habitual de la lengua catalana o de la castellana, en las interacciones cotidianas de la ciudadanía. Una frontera referible al origen familiar, distinguiendo a los catalanes nativos de larga ascendencia local (o los asimilados), de los catalanes procedentes de diversas migraciones de todos los territorios españoles (tanto los de larga implantación, como los más recientes), y que no se han asimilado del todo al entorno cultural catalán. Un hiato socio-económico que divide la ciudadanía entre:   – clases medias y segmentos con un nivel educativo y profesional alto, que se identifican mayoritariamente con el campo secesionista     –  estratos socio-económicos bajos y con un nivel educativo y profesional inferior, que se identifican de manera preferente con el campo unionista.  Por consiguiente, la división política catalana obedece a una combinación de líneas de fractura etno-lingüísticas y socioeconómicas claramente discernibles” …

PENSAMENT

Article de Chris BICKERTON a El País (8-01-22): La era del tecnopopulismo Los nuevos movimientos apelan al conjunto de la población prometiendo aplicar las políticas adecuadas de forma eficiente, pero no resuelven la crisis de integración social de nuestras sociedades … “Lo que ha surgido en toda Europa a principios del siglo XXI, y tras la Gran Recesión, ha sido una nueva forma de hacer política, hecha de apelaciones al pueblo y apelaciones a la expertise. Lejos de estar en conflicto, son las dos caras de una misma moneda, la que identifica la política de partidos tradicional como la enfermedad para la que “el pueblo” y la elaboración de políticas por parte de expertos son las soluciones. Los nuevos movimientos y políticos más exitosos han aprendido a combinar ambos, dando lugar a lo que podemos llamar tecnopopulismo, una nueva lógica de la política democrática. La política española sigue moldeada por la fuerza de las luchas ideológicas, pero esto tiene más que ver con la dinámica del sistema electoral que con los contornos de la sociedad española. La transformación de Podemos en un partido de izquierda más convencional se produjo bajo la presión de la política de coalición en España. Pero la nueva lógica del tecnopopulismo, que refleja la separación del Estado de la sociedad en España, se está imponiendo de nuevas maneras. El propio PSOE se debate entre sus propios orígenes ideológicos y un estilo de gobierno que se ajusta a la lógica tecnopopulista. Los nuevos desarrollos, como el lanzamiento de “otras políticas”, combinan una apelación al pueblo en su conjunto con un enfoque en las políticas prácticas y cotidianas que se definen por la diferencia que hacen en la vida de las personas y no por ningún tipo de ideología. Las líderes de las “otras políticas” son emblemáticas de esta lógica tecnopopulista. Se relacionan con el público de una manera profundamente personalista, como personas con sus propios proyectos políticos más que como representantes de un partido o una tradición política. Al mismo tiempo, su mensaje es claro: la política tiene que consistir en encontrar soluciones a las cosas que realmente le importan a la gente. Otras figuras políticas destacadas —como Isabel Díaz Ayuso— persiguen su propia versión de esta lógica tecnopopulista. Frecuentemente calificada de populista, la popularidad de Díaz Ayuso se basan también en lo que sus partidarios consideran el éxito de sus políticas como presidenta de la Comunidad de Madrid. El tecnopopulismo, sin embargo, no es una solución a la brecha que existe entre la esfera pública y la política. Es un síntoma de ello. Construir nuevos movimientos políticos que apelen al conjunto de la población, prometiendo aplicar las políticas adecuadas de forma eficiente, sólo puede hacer que la brecha sea aún más evidente. En la raíz de esta nueva política tecnopopulista están las sociedades atenazadas por la fragmentación y el individualismo, donde los conflictos que existen están tan disgregados y aislados unos de otros que no pueden generar el tipo de identidades colectivas necesarias para superar los problemas a los que se enfrentan estas sociedades. El tecnopopulismo ha llegado para quedarse como una nueva lógica de la política, pero no es una solución a la crisis de integración social a la que se enfrentan nuestras sociedades”.

Article d’Helena BÉJAR a El País (12-01-22): Liberalismo cruel    [13] El reclamo de “hacer lo que uno quiera” está relacionado con un individualismo ramplón e irresponsable que ignora la vida en común. Le ha servido a Isabel Díaz Ayuso para defender su gestión política … “Además de su sentido político, la libertad liberal posee un sentido moral, el que dio lugar a la tolerancia, los derechos, la valoración de la vida privada, y la libertad negativa. Esta significa que mi libertad tiene un límite en el daño que mi acción produce en el otro: no llevar mascarilla en espacios cerrados y la apertura de bares y discotecas sin límite de horario atenta contra la vida del prójimo. La libertad no es, pues, un bien en sí, ni una posesión individual sino una relación en comunidad. Por eso no puede ser sólo libertad de movimientos como creen los que apelan a las “libertades individuales”. Acercándose a lo moral pero en clave populista, Ayuso apela ahora al “bienestar emocional” de los ciudadanos: el límite horario de la hostelería produciría “muchas depresiones”. (Nada se habla de que el cierre de museos, bibliotecas, cines y salas de concierto también.) Poner coto a la libertad es, afirma la mandataria, una “medida totalitaria”. De nuevo late la dicotomía “libertad o socialismo”, el marco cognitivo y electoral de la extrema derecha norteamericana libertaria, no liberal. Ayuso tiene un discurso ideológico que los habitantes de la comunidad que preside han de soportar en la ciudad más contaminada y más ruidosa de Europa y con mayores índices de covid. Se apela al “autocuidado”, un concepto autorreferenciado, propio de la autoayuda, que ignora el deber con el prójimo. El liberalismo es el esperanto moral y político de Occidente desde el siglo XIX. Malo es que se convierta en un credo ramplón que pone en peligro millones de vidas. Más que al autocuidado, habría que apelar a la virtud ciudadana. Pero ésta hay que construirla. Es el resultado de los hábitos morales de los ciudadanos que crean unas instituciones responsables —los gobiernos en primer lugar—, que hacen leyes justas. Así, los ciudadanos confiarían (el índice de desconfianza institucional está creciendo en nuestro país) en instituciones que elaboran leyes y normas que a la vez modelan sus mores o costumbres. La libertad de elección egoísta se sustituiría por la virtud ciudadana. El de Ayuso es un liberalismo cruel, afín a un optimismo irresponsable y a una política electoral interesada que trata a los ciudadanos como niños. Madrid es una ciudad de muy alto riesgo sanitario y político. Tendremos que pedir todos rendimiento de cuentas en las próximas elecciones”.

Article de Jan-Werner MÜLLER a El País (9-01-22): ¿Qué significa hoy ser de centro? [14]  La moderación se diluye. Prolifera una especie de centrismo zombi, remanente de la Guerra Fría, que ya no ofrece una orientación política genuina a sus seguidores … “La cuestión, entonces, ya no es si el centro puede sostenerse, sino si en la política actual puede sostenerse algún significado del centrismo. Este término tenía sentido durante el siglo XX, que muchos consideran una era de extremos ideológicos. Estar en el centro implicaba un compromiso con el combate a los partidos y movimientos antidemocráticos. Pero incluso entonces, a quienes se decían centristas se los solía acusar de mala fe. Con característica ironía, Isaiah Berlin, un liberal por excelencia, se incluía entre los “centristas miserables, moderados despreciables, intelectuales escépticos criptorreaccionarios”. Estos primeros autodenominados centristas podían usufructuar el prestigio acumulado en la lucha contra el fascismo y el estalinismo; pero después, el legado de una postura de moderación deliberada en política se fue diluyendo. Hoy hay en muchos países una especie de centrismo zombi: un remanente de la Guerra Fría que ya no ofrece ninguna orientación política genuina a sus adherentes. Los democristianos alemanes lo aprendieron hace poco del peor modo. Su intento de presentarse en la elección federal de septiembre como el centro, frente a una posible coalición entre los socialdemócratas y el partido poscomunista Die Linke (La Izquierda), resultó un fracaso estrepitoso. Era obvio que la campaña anticomunista de los democristianos (que parecía sacada de los años cincuenta) no tenía relación con los desafíos del siglo XXI. La idea de que alguien tan mesurado como el canciller Olaf Scholz iba a andar agitando banderas rojas en el Reichstag parecía realmente absurda. Pero subsisten dos formas de centrismo que no son reducibles a un liberalismo zombi de la Guerra Fría. Una es procedimental: en sistemas como el estadounidense donde hay separación de poderes, los políticos están obligados a practicar el arte de la concesión, sobre todo en una era en la que las mayorías claras en las cámaras legislativas se han vuelto infrecuentes. Los cada vez más fragmentados sistemas de partidos en Europa se encuentran frente a un imperativo similar. El Parlamento neerlandés alberga no menos de 17 partidos (tal vez más, según cómo se cuente). Y Alemania ya tiene un Gobierno en el que socialdemócratas y verdes de izquierda integran una coalición de semáforo con liberaldemócratas promercado. La fragmentación (sea institucional o política) obliga a los políticos a adoptar lo que el filósofo neerlandés Frank Ankersmit califica como una escrupulosa falta de escrúpulos (principled unprincipledness) para que la democracia funcione. Al fin y al cabo, la mayoría de la gente no está dispuesta a hacer concesiones porque sí, ya que nadie diría que la segunda mejor opción es la mejor opción. La excepción son quienes suscriben la segunda forma creíble de centrismo: la posicional. Para los centristas posicionales, la equidistancia entre los extremos políticos es prueba de pragmatismo y “no ideología”, y por lo general tratan de capitalizar el valor que todavía se asigna al bipartidismo (sobre todo en EE UU). Sacan provecho de parecer razonables cuando la izquierda y la derecha están dominadas por fanáticos. En su primera campaña electoral, Macron recalcó la postura radical de sus oponentes (la ultraderechista Marine Le Pen y el ultraizquierdista Jean-Luc Mélenchon) para mostrarse como el único representante de una posición responsable. Apelando a la teoría de la herradura (muy popular entre los anticomunistas durante la Guerra Fría), los centristas también suelen insinuar que el populismo de izquierda y el de derecha convergen tarde o temprano en un mismo destino antiliberal. Pero igual que los teóricos de la tercera vía en los noventa, los seguidores de Macron también han propuesto que izquierda y derecha son etiquetas obsoletas; eso les permite invitar a su movimiento a antiguos socialistas y gaullistas. El centrismo, no obstante, no es automáticamente democrático. Un buen ejemplo es Macron, a quien han calificado de “hombre fuerte liberal”. Su postura de “ni a la izquierda ni a la derecha” implica una forma de gobierno abiertamente tecnocrática. El supuesto es que para todo desafío político siempre hay una respuesta racional excluyente, lo que permite tildar de irracional a cualquier crítico. Pero como descubrió Macron con la revuelta de los chalecos amarillos en 2018, la negación del pluralismo democrático implícita en esta postura puede provocar una contrarreacción intensa. El centrismo procedimental y el posicional dependen del buen funcionamiento de la democracia, y ambos pueden ser peligrosos en países que padecen una polarización política asimétrica. Es lo que ocurre hoy en EE UU, donde el Partido Republicano ya no reconoce aspectos básicos de la democracia. Hoy los republicanos están embarcados en un vasto proyecto que incluye manipulación extrema del trazado de distritos electorales, supresión de votantes, subversión de las elecciones y obstruccionismo legislativo, y no muestran interés alguno en hacer concesiones. Ahora que Biden está en la Casa Blanca, el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell (quien a pesar de sus reticencias ha sido un cómplice fiable para Trump), está siguiendo el mismo manual que perfeccionó durante la presidencia de Obama. El centrismo procedimental no tiene sentido cuando los adversarios políticos ya no respetan los procedimientos (como ahora los republicanos). Pero la situación es incluso peor para el centrismo posicional. Si un partido rechaza la democracia, la equidistancia es complicidad. Si lo único que ofrecen Sinema y Manchin es centrismo zombi, centrismo procedimental o centrismo posicional, en algún momento hasta sus propios votantes podrían castigarlos por obstaculizar iniciativas de gobierno que de hecho son muy populares”.

LLIBRES

John LE CARRÉ. Silverview. Edicions 62. Barcelona, 2022  … Article de Francesc BOMBÍ-VILASECA a La Vanguardia (13-01-22): El llegat de John le Carré.  La novel·la retrata el desencís de l’escriptor amb el funcionament intern del serveis secrets … Article de Berna GONZÁLEZ HARBOUR a El País (13-01-22): Réquiem por un mundo acabado  La novela póstuma del maestro de los libros de espionaje alberga un reguero de claves sobre su mirada decepcionada a la sociedad británica. “El país en el que creyó se estaba evaporando”, cuenta su hijo Nick

Cristian CERÓN TORREBLANCA y Francisco LARA SÁNCHEZ. El Frente de Liberación Popular (FELIPE). Historia de una rebelión, 1958-1969. Catarata. Madrid, 2022   El Frente de Liberación Popular —conocido popularmente como FELIPE— fue el primer grupo de oposición al franquismo formado por la primera generación que no había vivido la Guerra Civil. Sus integrantes tuvieron que hacer frente a la persecución, la tortura, el exilio y la muerte por defender unos ideales democráticos que ofrecían una nueva visión del socialismo al calor de las transformaciones de la izquierda en Francia e Italia, y del ejemplo que suponían los movimientos emergentes en Iberoamérica y Asia durante los años sesenta. Paralelamente, realizaban una crítica al intervencionismo soviético en Hungría y Checoslovaquia y pretendían encontrar una tercera vía entre el capitalismo y el comunismo, así como también establecer una conexión entre cristianismo y marxismo. La mayoría de sus miembros eran ciudadanos corrientes que, a diferencia de la “orgullosa” militancia del PCE, tuvieron la prudencia de mantenerse siempre en la más absoluta clandestinidad. Su actividad disidente pasó por diversas etapas durante las décadas de los cincuenta y sesenta, y se distinguió especialmente en los ámbitos cultural y social, con la publicación de libros o la concienciación de los barrios más humildes a través del apoyo de formaciones cristianas, como la Hermandad Obrera de Acción Católica, o sindicales, caso de las primeras Comisiones Obreras.

Pablo MALO. Los peligros de la moralidad. Por qué la moral es una amenaza para las sociedades del siglo XXI. Deusto. Barxelona, 2022 … Entrevista a Pablo MALO a La Vanguardia (13-01-22): El pensamiento moral crece, y eso amenaza a la democracia  Los peligros de la moralidad. Pablo me instruye, así: “Antes de tuitear, detente, reflexiona, pregúntate: ¿y si estoy equivocado? ¿Y si estoy dejándome llevar por un impulso moral?”. Malo me anima a poner freno, a “apartar la moral de la ecuación pública”. Me anclaré en el raciocinio y la conciliación ante ideas que pueda parecerme “el mal”. No es fácil. Yo siento estar en el lado del bien. Entiendo que es una visión moral, y por eso Malo publica Los peligros de la moralidad (Deusto), subtitulado Por qué la moral es una amenaza para los sociedades del siglo XXI. “Nada más difícil que criticar a ‘los tuyos’”, señala Malo (ya procuro no estar con nadie que considere de ‘los míos’, ni partido, ni agrupación, ni bandería: si ya me alejé en su día de la única religión verdadera… no pienso ahora volver a las andadas).

Josep Maria MUÑOZ (ed.).  Maragall i el Govern de la Generalitat. Les polítiques del canvi. RBA. Barcelona, 2021.  Ressenya de Jordi AMAT al “Quadern” de El País (9-01-21): Més del que sembla, menys del que es volia   Les idees de Pasqual Maragall a la Generalitat exigien un profund canvi de cultura política … “Llegit el volum, queda clar que el govern Maragall assumia a consciència que havia rebut com a herència l’obsolescència del pujolisme i que la medul·la del seu programa eren les polítiques imaginades pel govern alternatiu, polítiques ambicioses de modernització del país que exigien un canvi de cultura política profund després d’un llarg període condicionat per un hiperlideratge. El balanç, ni que sigui per contrast amb la legislatura anterior, i ja no diguem amb la dècada perduda posterior a la sentència del Tribunal Constitucional, és positiu i, de fet, el govern Montilla, mentre va poder, va viure d’aquell programa, en què destacava l’horitzó fixat tant pel conseller Castells com pel conseller Nadal. Però el canvi va quedar interromput i l’alternativa guanyadora, enmig del remolí de la Gran Recessió, va ser la liposucció d’aquella agenda socialdemòcrata. Amb l’avantatge de la perspectiva, la qüestió és si l’ambició del projecte Maragall necessitava una consolidació en el govern que implicava no haver-ho intentat canviar tot de cop”.