FOCUS PRESS 233

 

ARTICLES DESTACATS

(1) Article de David BROOKS a El País (30-05-21): ¿Biden ha cambiado? Él mismo nos lo cuenta

(2) Article de Javier BORRÀS ARUMÍ a El Tribú (31-05-21): Biden, el virus i la Xina

(3) Article de Nacho ALARCÓN a El Confidencial (29-05-21): ¿El fin del equilibrio ‘merkeliano’ respecto a China? Siga el dinero

(4) Article d’Enrique FANJUL al blog del Real Instituto Elcano (27-05-21): 100 años del Partido Comunista Chino

(5) Article de Covadonga MORALES BERTRAND i Mariano AGUIRRE a esglobal (24-05-21): Israel-Palestina, en estas condiciones la paz es imposible

(6) Article de Joaquín LUNA a La Vanguardia (1-06-21): Rabat va a por todas: Sáhara y ‘procés

(7) Article de Daniel Vicente GUISADO i Alberto LÓPEZ ORTEGA a Agenda Pública (31-05-21): La partida de ajedrez española para lo que queda de legislatura

(8) Article de Tomás de la QUADRA-SALCEDO a El País (31-05-21): Gracia y justicia

(9) Article de José María LASSALLE a El País (2-06-21): Indultos y concordia

(10) Article col·lectiu encapçalat per Joaquín ALMUNIA, Enrique BARÓN, Manuela CARMENA i Francisca SAUQUILLO a El País (1-06-21): Necesidad y utilidad social del indulto

(11) Article d’Oriol BARTOMEUS, “Explicar, explicar i explicar” a La ciutat llunyana (27-05-21)

(12) Article de José Juan RUIZ a “Negocios” de El País (30-05-21): Las ruinas de nuestra inteligencia 

(13) Article de Manuel ARIAS MALDONADO a Revista de Libros (2-06-21): Transiciones ecológicas 

(14) Article de Xavier FAGEDA a El País (3-06-21): Invertir para crecer, compensar para no perder 

(15) Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (29-05-21): La gran brecha de los valores: por qué la izquierda está en caída libre

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DEBAT OBERT SOBRE LES TEORIES RELATIVES A L’ORÍGEN DEL CORONAVIRUS

Article de Milagros PÉREZ OLIVA a El País (31-05-21): Giro de guion en la búsqueda del origen del coronavirus Seguimos en el terreno de las conjeturas, pero el daño a la credulidad de la gente ya está hecho. Las dudas son corrosivas en un mundo que busca certezas. Y en este caso no va a ser fácil alcanzarlas … “La teoría del escape seguiría siendo una hipótesis muy débil si no fuera porque la contraria y más aceptada hasta ahora, la de un salto natural entre especies, carece también de evidencia empírica. Hay antecedentes de un salto natural: el SARS-CoV-1 de 2003 y el MERS de 2012, de los que se sabe que la civeta y el dromedario fueron los eslabones intermedios. Pero en este caso, pese al esfuerzo realizado, no se ha encontrado ese eslabón entre el murciélago, reservorio natural del coronavirus, y los humanos, lo que de algún modo da alas a la hipótesis del accidente de laboratorio” … “Lo cierto es que seguimos estando en el terreno de las conjeturas, pero el daño a la credulidad de la gente ya está hecho. Las dudas son siempre corrosivas en un mundo que busca certezas. Y en el caso del origen del SARS-CoV-2 no va a ser fácil alcanzarlas. El péndulo se inclina ahora hacia el otro lado, con el riesgo de crear otra “burbuja de falso consenso” en torno a unas sospechas que tampoco están avaladas por datos concluyentes. Este giro ha vuelto a la actualidad el debate que se produjo cuando en enero de 2018 el Gobierno norteamericano levantó la moratoria que impedía financiar experimentos denominados “de ganancia de función”, que consisten en alterar el genoma de un virus peligroso, haciéndolo más infectivo o más letal, para estudiar los mecanismos de propagación. La necesidad de estas investigaciones partía de la idea de que en cualquier momento un virus podía mutar y provocar una mortandad como ocurrió con la cepa que entre 1918 y 1920 provocó la llamada gripe española y causó más víctimas que la I Guerra Mundial. De hecho, en un siglo se han producido cuatro mutaciones del virus de la gripe muy mortíferas. Se temía que pudiera ocurrir lo mismo con los virus de la gripe aviar, que siguen ahí, o con alguno de los coronavirus. Como así ha sido. Hubo controversia entre los científicos —como el debate que sostuvieron Mark Lipsitch, de la Harvard T.H. Can School of Public Health, y el profesor Derek Smith, del Centro para el Estudio del Riesgo Existencial de Cambridge—, entre los que consideraban que estos experimentos no debían autorizarse por el riesgo de fuga accidental y los que creían que, con estrictos controles de seguridad, eran necesarios para prevenir posibles pandemias mortíferas”.

EL CREIXEMENT GLOBAL ES CONSOLIDA PERÒ LA RE-GLOBALITZACIÓ ÉS MÉS UNA TRANSFORMACIÓ QUE UNA RETORN A L’ANTIGA NORMALITAT … AMB PROGRESSOS CAP A UNA FISCALITAT GLOBAL

Crònica d’Ignacio FARIZA a El País (1-06-21): La OCDE mejora de nuevo su previsión de crecimiento global por el fuerte tirón de Estados Unidos El país norteamericano rozará el 7% de alza del PIB en 2021 y recuperará todo lo perdido en la pandemia. La economía mundial repuntará un 5,8%, dos décimas más, y la eurozona un 4,3%, cuatro décimas por encima de lo previsto … “Los anglosajones utilizan la palabra game changer para referirse a eventos o decisiones que cambian el curso natural de los acontecimientos, casi siempre para mejor. Los ingentes estímulos desplegados por la nueva Administración estadounidense van camino de ser uno de ellos para el mundo en su conjunto: la economía de Estados Unidos crecerá este año un 6,9%, según la proyección publicada este lunes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), aupada por las transferencias de efectivo —que han logrado revivir el consumo— y los cuantiosos planes de infraestructura —que prometen modernizar un capital físico ajado mientras se vuelve a poner en marcha el engranaje de la actividad—. Hasta ahora, el laboratorio de ideas de los países ricos, que todavía no incluye en sus cálculos las últimas inversiones anunciadas por la Casa Blanca —por lo que el resultado final podría ser incluso mejor—, esperaba que la todavía primera potencia mundial creciese cuatro décimas menos, un 6,5%, en 2021. Ese espectacular desempeño de EE UU, que poco después del ecuador de este año debería haber recuperado ya todo el terreno cedido durante la crisis, y la capacidad de resistencia de China (+8,5%, siete décimas más de lo previsto hasta ahora) llevarán en volandas a la eurozona, que despuntará un 4,3% (cuatro décimas más de lo anticipado) pese a su mayor timidez a la hora de gastar. Y también a la economía mundial en su conjunto, que crecerá un 5,8%, dos décimas más. La mejora global no es tan intensa como la aplicada en la revisión de marzo, cuando elevó el crecimiento en 1,4 puntos, pero los pronósticos siguen aumentando cada vez que toca actualizar el cuadro …”

Article d’Andrés ORTEGA al blog del Real Instituto Elcano (1-06-21): Re-globalización con hipos “… En este mundo de la nueva globalización –pues aunque los contornos no están claros, no será una mera vuelta atrás, sino una transformación– otro crucial cuello de botella es el de las enormes carencias en talentos, en capacidades humanas, para las nuevas tecnologías, e incluso para algunas simplemente renovadas. Según la consultora Deloitte, en Europa –pero pasa en todas las regiones avanzadas del mundo– un 40% de los empresarios luchan para satisfacer sus ofertas de empleo debido en gran parte a la falta de gente con la necesaria formación o experiencia, mientras un 30% de los graduados está trabajando en empleos o tareas en las que no se requieren las competencias que adquirieron en la universidad. Hay un divorcio entre la demanda y la oferta de talento a nivel global. De ahí que la re-globalización requiera con urgencia inversiones nacionales público-privadas en esos talentos necesarios. Muchos gobiernos y empresas están en ello. Pero era para ayer, no sólo para mañana”.

ESTATS UNITS: QUINA MENA DE PROGRESSISTA ÉS EL PRESIDENT BIDEN?

Article de David BROOKS a El País (30-05-21): ¿Biden ha cambiado? Él mismo nos lo cuenta  [1] “Biden no es progresista en el sentido vigente. Es el tipo de liberal que nació de la Segunda Guerra Mundial: seguro de la grandeza de Estados Unidos, con confianza en el Estado, con poco interés en las guerras culturales que surgieron a partir de la década de 1960, apasionado por los derechos civiles, con un profundo arraigo en las clases media y obrera. En realidad, Biden no ha cambiado; solamente está haciendo todo a lo grande”. … “La historia sobre su padre incluye los elementos esenciales de la concepción del mundo de Biden. En primer lugar, una ubicación social. Lo que importa no es sólo la manera en que alguien ve una situación, sino desde dónde la ve. Biden ve la mayor parte de las situaciones desde la perspectiva de las personas a las que se les solía llamar “hombres comunes”, puesto que creció rodeado de ellos, de demócratas de clase media y clase media-baja del periodo de Truman. En segundo lugar, una conciencia profunda de las vicisitudes de la vida. Biden contaba que una vez su padre le mostró una imagen de cómo Olaf, el vikingo, el personaje de una tira cómica, era maltratado por la vida y gritaba: “¿Por qué yo?”, y Dios le respondía: “¿Por qué no?”. Biden aún conserva esa tira cómica. “Ese era mi padre”, añadía. En tercer lugar, un enfoque absoluto en la dignidad humana. “Me parece que los irlandeses emplean la palabra ‘dignidad’ con mayor frecuencia que cualquier otro grupo de personas”, señaló Biden. “Creo que es porque le das muchísima importancia cuando te la han quitado”. En las jerarquías étnicas blancas de mediados de siglo en Estados Unidos, “ser irlandés era ser ciudadano de segunda clase”, recuerda Biden. “Los ingleses eran los dueños del pueblo”. A partir de estos tres elementos aparece una filosofía de gobierno —y posteriormente una serie de políticas— que trabaja con empeño para apoyar a las personas en medio de los tropiezos de la vida, que les ofrece buenos empleos para que puedan vivir con dignidad y que combate la arrogancia de la riqueza. Otro elemento de su concepción básica del mundo procede de la enseñanza social católica del siglo XX. Mencionó que su padre admiraba al filósofo católico francés Jacques Maritain, y más adelante en la conversación comentó que él también lo tomó como referente …”

ESTATS UNITS:  UNA POLÍTICA EXTERIOR ORIENTADA A CONTRARESTAR L’ASCENS DE XINA COM A POTÈNCIA … QUE DE REBOT ENRAREIX LES RELACIONS AMB LA UNIÓ EUROPEA … ESPECIALMENT AMB UNA ALEMANYA EN TRANSICIÓ

Article de Javier BORRÀS ARUMÍ a El Tribú (31-05-21): Biden, el virus i la Xina  [2] “Malgrat el discurs multilateralista amb el que Biden va arribar al poder, la seva acció respecte de Pequín no ha fet sinó reforçar el que ja havia fet Trump. Els aranzels, les sancions i les llistes negres contra tecnològiques xineses s’han mantingut, i Biden fins i tot ha ampliat el nombre d’individus i empreses afectades per elles” … “Si Biden i Trump actuen de manera similar respecte la Xina és perquè comparteixen un mateix i fonamental objectiu: contrarestar l’ascens de la Xina com a potència, amb els mitjans que siguin necessaris. L’impuls principal que els mou és el poder, no la ideologia, i per això no hi ha quasi diferències en política exterior xinesa entre el president recolzat pels woke i el president recolzat pels supremacistes blancs. El que ha fet Trump i està fent Biden no és estrany: la història de la humanitat s’ha basat a contrarestar el poder de les potències que poden rivalitzar amb la pròpia. Tots els grans estats busquen l’equilibri de poder, independentment que els seus dirigents tinguin motivacions més elevades o abjectes. Que Biden cregui que amb la seva proposta d’una Aliança de les Democràcies està lluitant per la llibertat i els drets humans mundials és indiferent: el resultat d’aquesta estratègia és la creació d’un teixit d’estats que facin de contrapès a la Xina. Amb això no vull negar que la trajectòria humana i personalitat de Biden tinguin certa empremta en la seva acció internacional. Segurament la té, però és secundària i no altera el fet fonamental: que la direcció de la seva política exterior ja ve condicionada per l’equilibri de forces internacionals …”

Article de Robert D.KAPLAN a El País (29-05-21): Estados Unidos debe redescubrir el realismo en los derechos humanos La política exterior del presidente Biden corre el riesgo de carecer de una visión atractiva de liderazgo global que pueda prevalecer frente a China y Rusia … “Una política exterior dominada por completo por los derechos humanos sería insostenible, ya que obligaría a EE UU a abandonar intereses nacionales centrales —como mantener la paz con otras potencias nucleares— y arrastraría a las autoridades de una crisis humanitaria a otra. Sin embargo, una que prácticamente ignorara los derechos humanos reduciría a este país a la realpolitik unidimensional que caracteriza el comportamiento chino y ruso. La preocupación por los derechos humanos es lo que diferencia a EEUU de las demás grandes potencias. Esta diferencia cobra mayor importancia en momentos en que muchos aliados de EE UU tendrán a China como su mayor socio comercial. A medida que crezca la reputación económica china, un Estados Unidos que no pueda apelar a los valores centrales de sus aliados pronto se encontrará en clara desventaja. Es cierto que los asiáticos y europeos hablan mucho de derechos humanos mientras practican una implacable realpolitik en casa, pero el hecho de que necesitan hablar tanto de eso es un reflejo no solo de cómo desean ser vistos, sino también de cómo desean verse a sí mismos. Estados Unidos puede aprovechar estas fuentes de identidad nacional. Puede convertirse en la gran potencia con la que países pequeños y medianos aspiren a alinearse. Pero no puede hacerlo sin poner algún énfasis en los derechos humanos” … “A menos que la política exterior estadounidense concilie el realismo y una preocupación por los derechos humanos, el país carecerá de una visión atractiva de liderazgo global que pueda prevalecer en la competencia con China y Rusia. Estados Unidos no puede recuperar la unidad política de la que disfrutó durante la II Guerra Mundial, la Guerra Fría y hasta los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2011. Sin embargo, en el tema de la política exterior la Administración del presidente Joe Biden tendrá que lograr un equilibrio entre los dos extremos del neoaislacionismo y el globalismo rampante. Quizás el mejor barómetro de su éxito sea la preocupación por los derechos humanos y cómo esta se aplique en una diversidad de contextos”.

Article de Gilles ANDREANI a Telos (25-05-21): Biden, la Chine, le commerce et l’Europe  “… une certaine continuité avec son prédécesseur concourent à faire les priorités, en même temps que les défis les plus importants de sa politique étrangère : la Chine et le commerce. La tension entre les Etats-Unis et la Chine, déjà forte sous Trump, s’est accrue, à l’occasion de la première rencontre bilatérale de haut niveau depuis l’investiture de Joe Biden, avec l’énumération par Antony Blinken, le nouveau secrétaire d’Etat, de plusieurs sujets de contentieux, la répression des Ouïgours, la remise en cause de la démocratie à Hong-Kong, l’intimidation de Taïwan, énumération dont le contenu et le caractère public visaient à manifester à la Chine que les Etats-Unis ne se laisseraient pas intimider par elle. En mars, Blinken s’est rendu à Tokyo en réunissant, en chemin, des représentants de l’Inde, de l’Australie et du Japon. Ce nouveau format à quatre, Quad, qui réunit les grands Etats du Pacifique que préoccupe la plus la pontée de la Chine, lui adresse un autre signal clair : les Etats-Unis trouveront le concours d’autres puissances pour lui faire contrepoids. C’est le premier et le principal sujet de politique étrangère pour les Etats-Unis et pour le reste du monde. Le second est le commerce et la régulation des échanges. Il est d’ailleurs lié au premier : limiter les excès de la mondialisation, c’est ipso facto contrarier la Chine, qui en a profité plus que tout autre. Il y a, certes, loin de la volonté de Biden de limiter les effets de la mondialisation au protectionnisme décomplexé et, d’ailleurs inefficace, de Trump ; elle produit par ailleurs des initiatives qui peuvent rejoindre les préoccupations d’une grande majorité d’Etats européens, comme lorsqu’il a proposé une taxation globale minimale -21%- des bénéfices des multinationales. L’administration Biden a, par ailleurs, donné des signes de vouloir régler le double contentieux transatlantique sur Airbus et Boeing, mais sans, à ce stade, lever les taxes sur les exportations européennes imposées dans ce cadre. Elle ne donne aucun signe de vouloir renoncer à ce qui exaspère le plus -à juste titre- les Européens dans leur relation avec les Etats-Unis, les sanctions unilatérales extraterritoriales …”

Article de Nacho ALARCÓN a El Confidencial (29-05-21): ¿El fin del equilibrio ‘merkeliano’ respecto a China? Siga el dinero  [3]  Merkel se ha ajustado al credo “Wandel durch Handel”, cambiar a través del comercio, con China. Esto puede dejar de ser suficiente … “En la relación con China siempre existe una tensión: ¿es posible mantener una relación económica estrecha al mismo tiempo que se es crítico con la situación de los derechos humanos en el gigante asiático? Hace poco tiempo que Pekín cruzó una línea roja y contestó a esa pregunta, que ha estado en el corazón de la estrategia alemana y, por extensión, en la de muchísimos otros países europeos. Los ministros de Exteriores de la Unión Europea aprobaron sanciones contra algunos funcionarios chinos de la provincia de Xinjiang por la represión a la minoría musulmana uigur. La respuesta del Gobierno chino fue muy contundente, superando lo que se esperaba: atacó a think tanks, académicos y eurodiputados. Mientras la Unión Europea, EEUU, Reino Unido y Canadá ponían la mirada sobre funcionarios que hacían posible lo que el parlamento holandés califica de genocidio, Pekín ponía en el foco a pensadores, legisladores críticos con el régimen y académicos que mueven ideas contrarias a los intereses del partido. Pero ni siquiera este movimiento sacó a Merkel de la doctrina que Berlín defiende desde hace décadas: Merkel sigue defendiendo que el acuerdo es necesario y bueno. La canciller no llega a ser servicial con Pekín, y en algunas ocasiones realiza críticas más duras que las de muchos otros líderes europeos, pero intenta siempre dibujar una línea dura que separa las creencias en los derechos humanos con las cosas del comer. Y en caso de duda la segunda domina a la primera. Pero la era Merkel se termina. El 26 de septiembre se celebran nuevas elecciones, que coinciden en el tiempo con este cambio tectónico en las relaciones con una China cada vez más agresiva y unos Estados Unidos que no van a cambiar de rumbo en una rivalidad frontal con Pekín que genera una gravedad de la que es difícil escapar o mantenerse al margen. ¿Acabará ese equilibrio merkeliano con la canciller? Lo cierto es que el tono general se ha endurecido, y que Los Verdes, que ahora mismo van por delante en muchos de las encuestas y que seguramente jueguen un papel importante en el próximo Gobierno, son un partido que, entre otras cosas, se caracteriza por ser un auténtico “halcón” en política exterior, no solamente con China: también quieren terminar con el gasoducto Nord Stream 2 que conectará directamente a Rusia con el norte de Alemania, aislando al este de Europa y dejándolo más expuesto a los intereses de Moscú …”

MENTRESTANT,  A LA XINA LA CONCENTRACIÓ DE PODER EN XI JINPING VA ACOMPANYADA D’UNA REGRESSIÓ EN LA LIBERALITZACIÓ I D’UNA POLÍTICA EXTERIOR MÉS AGRESSIVA

Article d’Enrique FANJUL al blog del Real Instituto Elcano (27-05-21): 100 años del Partido Comunista Chino  [4]  … “Con la llegada al poder de Xi Jinping, en 2012, la República Popular China ha entrado en una nueva etapa.  Con Xi se ha producido una involución en buena parte de las tendencias que impulsó Deng Xiaoping, el líder político que emergió como dirigente supremo del país tras la muerte de Mao (en 1976), y que fue el gran motor de la era de la reforma y apertura al exterior. Deng promovió un carácter más colectivo en el ejercicio del poder. Durante sus tres primeras décadas, el poder en la República Popular tuvo un carácter personalista muy acusado, centrado en la figura de Mao. A la muerte de éste tomó el poder, también con un fuerte componente personal, Deng Xiaoping. Deng Xiaoping impulsó un sistema de relevo en los puestos clave del Partido y el Estado. Los dirigentes iban cambiando cada cierto tiempo, de acuerdo con unos plazos establecidos y conocidos de antemano. En la nueva etapa de Xi Jinping se ha producido una involución en estas tendencias. Ha retornado el culto a la personalidad. El poder se ha concentrado en Xi, quien se ha convertido en el nuevo gobernante supremo de China. Por otra parte, la tendencia anterior hacia un mayor grado de libertades se ha frenado. Ha aumentado la represión de disidentes y defensores de los derechos humanos, Hong Kong ha perdido buena parte de su autonomía y libertades, está el tema de Xinjiang, etcétera. En política exterior China ha adoptado una política agresiva, que la está llevando a un enfrentamiento cada vez más agudo con numerosos países. Las diferencias y conflictos con Estados Unidos, India, Australia, la Unión Europea, los países asiáticos con los que mantiene disputas territoriales en el mar del Sur de China, están aumentando de manera alarmante. Especialmente preocupante es el propósito de China de exportar la censura apoyándose en el poder de su mercado (o peor aún, la autocensura: el mensaje que China transmite es que no se le puede criticar, porque responderá a las críticas con represalias económicas)”.

LES DESIGUALTATS GLOBALS ACCENTUADES PER LA PANDÈMIA AFECTEN ESPECIALMENT ÀFRICA: GRANS PROPÒSITS DELS LÍDERS MUNDIALS REBAIXATS PER LA MARGINALITZACIÓ AFRICANA DE LA PRODUCCIÓ DE CONEIXEMENT

Article d’Emmanel MACRON i els principals dirigents europeus i africans a El País (29-05-21): Un nuevo pacto económico para África Líderes europeos y del continente vecino llaman a una acción concertada para contrarrestar el impacto de la pandemia que podría ser en esa zona más duradero y profundo, y desestabilizar al planeta entero … “Llegó el momento de crear un nuevo marco, un nuevo pacto ambicioso y audaz. El primer desafío para esta iniciativa debe ser el acceso a las vacunas contra la covid-19. A través del mecanismo Covax —el pilar del Acelerador de Acceso a Herramientas para la covid-19 (Access to COVID-19 Tools, ACT) de la comunidad internacional— y el Equipo de Trabajo Africano para la Adquisición de Vacunas (African Vaccine Acquisition Task Team), en los próximos meses se entregarán cientos de millones de dosis en África. Las dosis de vacunas encargadas se están repartiendo a través de los canales multilaterales y la protección del personal sanitario es su principal prioridad. Pero esto no alcanza, la vacunación es la política económica mundial más importante actualmente: sus beneficios se estiman en billones de dólares y su coste, en miles de millones. Es la inversión más rentable que se puede hacer a corto plazo” … “El objetivo de la cumbre de París fue acordar cuatro metas: el acceso universal a las vacunas contra la covid-19 —incluso mediante su producción en África—, reforzar la jerarquía y el papel de las instituciones panafricanas en una nueva arquitectura financiera internacional, relanzar las inversiones públicas y privadas, y apoyar el financiamiento masivo del sector privado africano. Nuestra tarea para los próximos meses será promover estas metas en los foros internacionales y como parte de la presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea en el semestre entrante”.

Article de Branko MILANOVIC a Social Europe (24-05-21): The marginalisation of Africa. Branko Milanovic argues African countries are not powerless to influence the global economic debates that marginalise them … If one puts the three causes of marginalisation together, they clearly flow from structural impotence to potential influence. There is nothing to be done about ‘objective’ marginalisation short of Africa growing faster, getting richer and thus provoking more interest—success always leads to interest—and in the process becoming financially able to shape the agenda. This is what China has done. ‘Objectified’ marginalisation would similarly largely take care of itself with greater wealth, even if it might take longer to overturn. It is in the subjective marginalisation where governments could reap some early successes: it requires spending a higher share of gross domestic product on research, creating much better universities and think tanks, and attracting foreign researchers who, if they were to live longer in African countries (not just visit for a fortnight), would no longer see African issues as a good way to publish a paper but would fully participate in academic life. In addition, it requires building much stronger ties between the domestic research community and government. Then African countries could take more initiative and exercise more ownership when it comes to policy advice proffered from the global north”.

ISRAEL/PALESTINA: DESPRÉS DE L’ESCLAT DE VIOLÈNCIA, RETORN A L’STATU QUO? … I EL PAPER IMPRESCINDIBLE DELS ESTATS UNITS A LA REGIÓ

Article de Covadonga MORALES BERTRAND i Mariano AGUIRRE a esglobal (24-05-21): Israel-Palestina, en estas condiciones la paz es imposible  [5] Después de semanas de protesta social, violencia entre las comunidades judía y palestina, y once días de lanzamientos de cohetes, bombardeos y víctimas mortales, los gobiernos de Israel, la Autoridad Palestina y Hamas, y la comunidad internacional, tratan de volver a un delicado statu quo que amenaza con desmoronarse … “Las posibilidades de que la comunidad internacional presione a Israel para que cese la ocupación y la opresión de la población palestina, y acepte realmente negociar con el objetivo de contar con dos Estados son, por el momento, irreales. La diplomacia de Estados Unidos y Europa, a pesar de contar con las herramientas políticas y económicas para presionar a Israel, está orientada a gestionar cada ciclo de violencia, tratando a las dos partes como si fueran igualmente responsables, sin tener en cuenta la ocupación y judaización. ¿Es posible que la Administración Biden cambie de política? Difícilmente, pero la inquietud de parte de los judíos estadounidenses está vinculada a un interesante giro que está ocurriendo en el Partido Demócrata. Una nueva generación de congresistas, como Rashida Tlaib, Ilhan Omar, Alexandria Ocasio-Cortez y Betty McCollum, junto con el senador Bernie Sanders y otros, presionan al Partido Demócrata y a la Administración Biden para que adopte posiciones más críticas hacia Israel por sus políticas hacia los palestinos. Especialmente, le exigen el cumplimiento del Derecho Internacional y los acuerdos sobre Derechos Humanos, empezando por cancelar las ventas y transferencias de armamento a ese país. ¿Es posible que la Unión Europea adopte una posición más crítica? Altamente improbable, debido a la dependencia de Estados Unidos, a quien se sigue considerando parte de la solución en vez de verlo como parte activa del problema, y al apoyo a Israel de casi todos los gobiernos. Contar con Estados Unidos y Europa es importante para Israel, tanto económicamente como por la legitimidad que le otorgan. Pero en el caso de que se elevara el nivel de presiones externas, tiene alianzas con Rusia, China y otros países del mundo que le darían oxígeno para tratar de revertirlas y resistirlas. Por su parte, los palestinos ya no esperan que la comunidad internacional les solucione el problema. Khalil Shikaki, director del Palestinian Center for Policy and Survey Research, escribe “no debería existir ninguna ilusión sobre el papel de la comunidad internacional. En el mejor de los casos, los Estados árabes y otros, incluido Washington, pueden ayudar a gestionar el conflicto solo haciendo que el statu quo sea sostenible. Sin embargo, no tienen la capacidad o la voluntad política para obligar a Israel a respetar el Derecho Internacional o a que la Autoridad Palestina respete las normas de buen gobierno. Por difícil que sea, los israelíes y los palestinos deben hacerlo ellos mismos”.

Article de Joschka FISCHER a Project Syndicate (1-06-21): America Remains Indispensable The latest resurgence of violence in the Israeli-Palestinian conflict has also laid bare a crucial geopolitical reality. While many countries aspire to be global power brokers, only America has the ability to do so … “Four lessons should be drawn while the current cease-fire holds. First, even if a two-state solution hardly seems realistic anymore, its political renunciation will lead more or less directly to a highly charged confrontation. Second, Palestinians and Arab Israelis will not simply stand by and allow themselves to be ignored in regional political settlements. Third, the Israeli occupation cannot be continued indefinitely. And, lastly, the US cannot simply abandon the region out of a lack of interest, at least not if it wants to maintain its role as the leading global power. The return of the Israeli-Palestinian conflict has exposed the real distribution of power in the Middle East. Notwithstanding all of the changes of the past few decades, the fact remains that stability depends on the US. Though America no longer wishes to engage with the region, it has no choice but to keep doing so, lest a regional brushfire escalate into a global conflagration with nuclear risks. In other words, the Middle East is proving to be this century’s Balkans. As in ex-Yugoslavia in the 1990s, America is the only global or regional power capable of guaranteeing regional peace – or at least of suppressing all-out war. Russia would like to assume this role, but it cannot. (It was able to intervene in Syria to the extent that it did only because the US refused to do so.) As for China, it has no interest in assuming America’s Middle East role, nor could it do so if it wanted to. The Chinese regime simply does not have the mindset to become a guarantor of a global order far beyond its borders”.

UNIÓ EUROPEA: COM RELACIONAR-SE AMB ELS VEÍNS INCÒMODES? …

Article de Walter MÜNCHAU a El País (31-05-21): Las consecuencias indeseadas de las sanciones El castigo económico a Bielorrusia solo dará resultado si se extiende a Rusia. De no ser así, tendrá el efecto contrario … “La Unión Europea nunca está tan dividida como cuando trata con líderes autoritarios de países grandes, como Xi Jinping, Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan. En teoría, Alexandr Lukashenko debería constituir un problema mucho menor. Bielorrusia es un país relativamente pequeño, con menos habitantes que Bélgica. Su PIB es inferior al de Luxemburgo. De los diversos hombres fuertes de la frontera de Europa, Lukashenko probablemente sea el menos inteligente, pero eso no lo convierte en menos peligroso. Aun así, a la Unión Europea le va a resultar extraordinariamente difícil encontrar la respuesta adecuada al intolerable acto de piratería aérea del bielorruso, a no ser que proceda con un grado de planificación estratégica que no la caracteriza. Antes de nada, deberíamos preguntarnos qué queremos conseguir: ¿perseguimos un cambio de régimen? ¿Queremos evitar una unión política entre Rusia y Bielorrusia? ¿Nos proponemos tan solo mandar una señal de que el secuestro de un avión constituye una violación inaceptable de la seguridad de la UE? Los tres objetivos pueden ser legítimos, pero para alcanzarlos harían falta instrumentos diferentes” …

… DEL QUE EN SERIA UN ALTRE EXEMPLE  LA CRISI AMB EL MARROC

Article de Joaquín LUNA a La Vanguardia (1-06-21): Rabat va a por todas: Sáhara y ‘procés  [6] Alcanzado el placet de EE.UU. y Francia, España es el último escollo para que el Sáhara sea marroquí … “Rabat ha quemado las naves. Fracasada por cuestiones de imagen la maniobra de ‘ocupar’ Ceuta con desheredados, ha puesto ahora las cartas boca arriba: exige a España un apoyo incondicional en el contencioso del Sahara, en correspondencia con la comprensión de Marruecos con el procés , una excusa como la copa de un pino porque son dos asuntos incomparables. Diplomáticamente, estamos ante la crisis hispano-marroquí más delicada desde la Marcha Verde de 1975. Hoy como entonces, Rabat sólo se conforma con la capitulación española. Y hoy como ayer, Madrid tiene todas las de perder. Como sucede con Egipto, Marruecos tiene una diplomacia muy superior a su desarrollo. Y con la ventaja de que sólo le preocupan tres capitales: Washington DC, París y Madrid. No hay otras prioridades para Marruecos, el país que mejor conoce, sin duda, las debilidades de España. Marruecos recibió el 10 de diciembre del 2020 el regalo del siglo: el apoyo de Estados Unidos a la tesis de la soberanía marroquí del Sahara (a cambio de ‘restablecer’ plenamente sus relaciones diplomáticas con Israel y acompasar el estblecimiento de relaciones de Emiatos Árabes Unidos). Con la excusa de los últimos días del presidente Trump, el departamento de Estado se quitó de encima una piedra en el zapato. Y cuando Marruecos abrió la crisis de Ceuta percibió el silencio de París como un nihil obstat . En consecuencia, había llegado el momento de elevar la pugna con Madrid, el último obstáculo para la anhelada anexión –o reintegración- del Sahara Occidental, un asunto personal para Hassan II y Mohamed VI. Rabat quiere terminar aquí y ahora con el agónico dilema de España, último escollo para enterrar la quimera de un referéndum de autodeterminación organizado por la ONU en el Sáhara. Tragar este cáliz es duro para España, como lo fue en su día abandonar el territorio con nocturnidad y sin honra militar. Atrapada entre los vínculos sentimentales con el pueblo saharaui y el imperativo pragmático de entenderse con el vecino marroquí, España se escudaba en el paraguas de la ONU para resistir y dar largas. Ya no hay tal resguardo, aunque formalmente el organismo internacional se mantenga en sus trece. La diplomacia española sabe perfectamente que Naciones Unidas nunca solucionará el asunto, porque se dio por vecinda cuando un diplomático del calibre de James Baker, ex secretario de Estado, fue incapaz de alcanzar una salida al conflicto pese a su empeño en tanto que enviado especial del secretario general de la ONU para el Sáhara entre 1997 y 2004. Baker  aportó una solución, avalada por el Consejo de seguridad: un referéndum. Rabat dijo que niet  y ha mareado la perdiz. Naciones Unidas da de sí lo que deciden los grandes estados y ni unos ni otros han alcanzado un consenso sobre el destino del Sáhara.  Entre tanto, la lucha de Marruecos contra el yihadismo le ha hecho ganar importancia a ojos de Washington.  Sólo España con sus limitaciones -Ceuta y Melilla, entre otras- se interpone en el sueño patriótico de reunificarse con el Sáhara. O anexionarlo, que al final viene a ser lo mismo. A lo sumo, cabe negociar una autonomía. Marruecos acaricia su mayor triunfo diplomático mundial”.

Article d’Haizam AMIRAH FERNÁNDEZ al blog del Real Instituto Elcano (31-05-21): Crisis entre Marruecos y España: los riesgos del regalo de Trump “Esa decisión unilateral de Trump fue celebrada eufóricamente por los dirigentes marroquíes y los ha llevado a adoptar una actitud mucho más vehemente en sus relaciones exteriores” … La pregunta es qué cabe esperar de la nueva Administración estadounidense en el contexto actual. Es cierto que Marruecos es un socio importante para Washington y que el presidente Joe Biden no parece que vaya a revertir la proclamación presidencial de su predecesor. Sin embargo, abrir unas fronteras para que entren miles de migrantes indocumentados no parece la mejor carta de presentación ante una Administración que también tiene sus problemas migratorios y fronterizos con sus vecinos del sur. Tampoco la congelación de la cooperación en materia de seguridad por parte de Marruecos con España debería ser bien vista en Washington ni en las capitales europeas, pues los efectos se pueden hacer notar mucho más allá del Estrecho de Gibraltar. Conviene que España le deje eso bien claro a sus aliados y también a Marruecos”.

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (2-06-21):  Sáhara, eléctrico La energía renovable y el hidrógeno verde se esconden en los enrevesados pliegues del conflicto saharaui … “En el Sáhara occidental nadie protestará si aquel inmenso solar se llena de placas termosolares. Hay poca gente, vigilada por la gendarmería marroquí. En la antigua colonia española se han detectado además yacimientos de tierras raras , esos minerales tan buscados para las nuevas tecnologías. Y la creciente inestabilidad en el Sahel otorga a aquella región un gran valor defensivo. Estados Unidos tiene programadas unas maniobras militares con las fuerzas armadas de Marruecos y otros seis países en los alrededores de la base norteamericana de Tan-Tan, muy cerca de la línea de frontera del Sáhara occidental. La línea que aún aparece en todos los mapas. Washington negó ayer, contra la versión oficial marroquí, que esas maniobras vayan a pisar territorio saharaui, lo cual es un anuncio muy significativo. En pocas palabras, África se revaloriza. La desastrada Libia –país al que mañana viaja Pedro Sánchez– cuenta con grandes reservas de petróleo y gas natural que seguirán siendo rentables en los próximos decenios, por eso Turquía y Rusia pugnan por influir en Trípoli y Bengasi. La hermética Argelia también seguirá viviendo del gas, pero debe empezar a pensar en otras fuentes de ingresos. Marruecos apenas tiene gas y petróleo, pero aspira a capturar entre el 2% y el 4% de la producción mundial de hidrógeno verde mediante la generación intensiva de energía termosolar. En el Sáhara bajo control de Rabat ya se produce electricidad sin que haya protestas como las de Roses. Esa energía alimentará primero la economía marroquí y cuando sea más caudalosa será ofrecida a Europa. El hidrógeno verde marroquí también seguirá la misma ruta. Para ello, un cable y un gasoducto deberán atravesar el estrecho”.

DAVANT LA SEGONA ETAPA DE LA LEGISLATURA: CANVI DE CICLE EN LA POLÍTICA ESPANYOLA?

Article de Daniel Vicente GUISADO i Alberto LÓPEZ ORTEGA a Agenda Pública (31-05-21): La partida de ajedrez española para lo que queda de legislatura  [7] “La legislatura ha entrado en una nueva fase. Tras un paréntesis pandémico atípicamente estable en lo político, la política se vuelve a acelerar. Por una parte, el Gobierno vislumbra una segunda mitad de legislatura trufada de minas terrestres. La más acuciante es la cuestión catalana, que promete generar tensiones dentro de los partidos de izquierda, a un lado y el otro del Ebro. Por su parte, la derecha ha desenvainado por primera vez las espadas. Vox y PP se enfrentan públicamente en Andalucía y Ceuta al albur de la reciente crisis migratoria. No hay elecciones inminentes y los partidos aprovechan para recomponerse y mover ficha … En resumen, si la situación de la política española actual fuese una partida de ajedrez, el Gobierno en este momento tendría menos piezas que el bloque de derechas, pero de mayor valor. Principalmente tres: el Boletín Oficial del Estado, la implementación de los fondos europeos y un cronómetro que puede dilatarse a su gusto dos años más. La derecha, en cambio, tiene el soplo del viento a su favor con subidas en las encuestas y la reactivación de temas como del conflicto con Cataluña, que en el pasado ha demostrado serle muy rentables; o la cuestión migratoria que, por un lado, puede fracturarlos y por el otro puede dar alas al partido de extrema derecha que habita nuestro país. Faltan dos años para saber cómo acaba el pulso”.

Anàlisi demoscòpic de Kiko LLANERAS a El País (29-05-21): ¿Qué dicen las encuestas de unas elecciones generales? El promedio de sondeos coloca al PP por delante del PSOE. La suma de las derechas vive un auge que arrancó con la pandemia, y aventaja a la izquierda en siete puntos, aunque no está claro que eso le permita gobernar … El PSOE ha perdido el primer puesto en beneficio del PP, que se coloca delante en el promedio de sondeos, con un 28% del voto por un 26% de los socialistas. Detrás aparecen Vox (16%), Unidas Podemos (9%-10%), Más País (4,2%) y Ciudadanos (3%); y un 11% de votos para nacionalistas y otras fuerzas. La subida del PP empezó en marzo del año pasado, con la pandemia, pero se aceleró durante la campaña en Madrid y ha dado un salto tras su victoria del 4 de mayo.  El movimiento más claro es la subida del PP, con los votos de Ciudadanos. Los populares están siete puntos por encima de su resultado en las generales de 2019 (pasan de 21% a 28%). Unidas Podemos lleva perdiendo fuerzas desde aquellas elecciones y cae del 13% al 10%. El PSOE se había mantenido plano durante la crisis sanitaria, alrededor del 28%, pero ha bajado dos puntos tras las elecciones en Madrid, coincidiendo con una subida de Más País, que aprovecha su visibilidad para pasar del 2% al 4%. La ventaja de la derecha se abrió con la pandemia, en abril de 2020; se fue ensanchando en otoño con la segunda ola; y ha vuelto a abrirse en las últimas semanas, tras la victoria de los populares en Madrid …”

Article d’Ignacio SÁNCHEZ-CUENCA a La Vanguardia (29-05-21): Fin de ciclo Si Vox permanece con apoyos de entre el 10% y el 20%, la reunificación de la derecha no se completará … Suceda lo que suceda en la izquierda, se antoja difícil que el PSOE recupere apoyos por encima del 35% … “A pesar del resquebrajamiento del sistema de partidos y del tremendo desgaste de PP y PSOE, flota en el ambiente la idea de que el ciclo abierto en el 2014 se aproxima a su final y de que nos encaminamos a una restauración del bipartidis-mo imperfecto de antaño. Contribuye a esta idea la crisis de Podemos y Ciu­dadanos. Podemos ha ido perdiendo apoyos desde su irrupción arrolladora en diciembre del 2015: ha pasado del 21 por ciento al 13 por ciento en las últimas elecciones generales. Su líder, Pablo Iglesias, tras un paso fugaz por el Gobierno de coalición, ha abandonado la política. Por su parte, Ciudadanos ha sufrido un colapso muy rápido: en abril del 2019 llegó al 15,9 por ciento y seis meses después quedó reducido a menos de la mitad, el 6,8 por ciento. En las recientes elecciones madrileñas ni siquiera con­siguió representación parlamentaria. Albert Rivera también ha desaparecido de la política española. Podría pensarse entonces que ante el debilitamiento de las dos alternativas, Podemos y Ciudadanos, el espacio que dejan estos partidos será ocupado, más pronto que tarde, por PSOE y PP. Cuando así suceda, se habrá cerrado definitivamente el ciclo de inestabilidad y fragmentación que se inauguró en el 2014 y estaremos, de nuevo, en la normalidad de siempre … Con una desconfianza hacia los partidos tan amplia, es difícil pensar que PSOE y PP vuelvan a ser las opciones mayori­tarias de los españoles, por mucho que Ciudadanos prácticamente ya no cuente y que Podemos esté quedando reducido al papel que desempeñaba Izquierda Unida antes de la crisis. En el espacio de la derecha, está por ver el recorrido que pueda tener Vox. Hay signos inquietantes de que una parte importante de la ciudadanía está virando hacia posiciones cada vez más derechistas, en el plano político y también en el cul­tural. Así se aprecia en el resurgir de un ­españolismo excluyente, en la extensión de la xenofobia y del negacionismo climático y, más en general, en las posiciones cada vez más reaccionarias que adoptan muchos (especialmente los de la gene­ración de la transición) en las guerras ­culturales de nuestro tiempo. Será difícil que el ­Partido Popular pueda apropiarse de ese espíritu (aunque Isabel Díaz Ayuso lo ­haya conseguido en Madrid). Si Vox ­permanece con apoyos de entre el 10 y el 20 por ciento, la reunificación de la derecha no se completará. En la izquierda la situación es aún más compli­cada. El PSOE es tercera fuerza política en los parlamentos autonómicos de Galicia, Madrid y el País Vasco. Si bien no tiene un competidor serio a escala nacional, en cada territorio surgen fuerzas regionales (ya sea Más Madrid, el Bloque Nacionalista Galego o Bildu) que frenan la recuperación de los socialistas. Por decirlo brevemente, es como si la decepción que ha provocado ­Podemos en muchos ciudadanos de izquierdas llevara a confiar en fuerzas de izquierda de implantación local. No sabemos aún si esas fuerzas locales acabarán confederándose o no en un proyecto más amplio, o si definitivamente surgirá un partido de nueva izquierda ecologista parecido a los de Europa del norte como parecen ambicionar Más País e Íñigo Errejón. En cualquier ­caso, suceda lo que suceda, se antoja difícil que el PSOE recupere porcen­tajes de apoyo por encima del 35 por ciento, como en los viejos tiempos. Si no se produce el regreso del bipartidismo, si continúa la fragmentación, volverán los partidarios de la gran coa­lición PSOE-PP como solución menos mala a la inestabilidad política. Para las élites madrileñas es una opción tentadora. Consideran que se trata de la fórmula perfecta para reconstruir los consensos del 78 y poner coto a las presiones de los nacionalismos no españoles. Una gran coalición, según este planteamiento, ­podría abordar las grandes “cuestiones de Estado” y llevar a cabo un programa de reformas ambiciosas. Hay un pequeño detalle, sin embargo, que las élites madrileñas no suelen tener en cuenta. Una gran coalición resulta posible si los ciudadanos confían en los partidos políticos y el sistema goza de una ­legitimidad indiscutible. Cuando reina la desconfianza más profunda, como sucede en España, una gran coalición no puede sino percibirse como un intento deses­perado de supervivencia política. Todos aquellos que no apoyan con su voto a PSOE y PP (más de la mitad del electorado) pensarán, no sin razón, que las élites del bipartidismo entran en un proceso de colusión que les permita sortear el descrédito en el que andan sumidas”.

Crònica de Fernando GAREA a El Confidencial (31-05-21): El Gobierno planifica la remontada política para el otoño tras el desgaste de los indultos Moncloa ha comenzado a desgranar las líneas maestras de su argumentario sobre la medida de gracia a los presos; un punto clave es el recuerdo de que Zapatero ganó unas elecciones tras la negociación del Estatut …  Por el momento, la intención es volcarse en la pedagogía ante los ciudadanos y de forma interna, para evitar grietas en el partido … “Dirigentes socialistas prevén llegar a después del verano con un Gobierno remodelado, que dé idea de inicio de una etapa nueva de la legislatura y que intente revitalizar el proyecto. Se completaría con la celebración a mediados de octubre del congreso del PSOE, donde se pretende lanzar un mensaje potente de renovación. Como hipótesis, el calendario del Gobierno para otoño no tiene por qué incluir siquiera una costosa negociación de Presupuestos para 2022. Están aprobados los de 2021, y, en la práctica, la gestión de los fondos europeos y las reformas que lleva aparejadas suponen casi una especie de cuentas del Estado. Sánchez se puede permitir una prórroga. Y la agenda legislativa está ya pactada en lo esencial, es decir, ley de memoria histórica o reformas del Código Penal, entre otras” … “Para el corto plazo, entienden que habrá mucho ruido contra los indultos, pero más procedente de sectores sociales que nunca votarán al PSOE, como ya ocurrió con la negociación con ETA o con el acuerdo sobre el Estatut. De nuevo, es una ayuda para Sánchez la hipérbole del PP y su coincidencia con la ultraderecha de Vox. La reacción interna sí podrá medirse de alguna manera en breve en las primarias de Andalucía, porque se votará sin que se hayan concedido los indultos, pero ya estará instalado que se hará poco después. La dirección socialista ve segura la victoria de Juan Espadas sobre Susana Díaz, pero es probablemente el hito que más preocupa en Moncloa en este momento. Incluso más que el del pasado 4 de mayo, porque supondría el avance de un sector crítico en el PSOE. La apuesta de Ferraz es una victoria de Espadas con el 60% de los votos, pero dejan margen porque, como dijo hace muchos años Josep Borrell, las primarias las carga el diablo”.

Article de José Miguel ROJO MARTÍNEZ  i Alejandro SOLER CONTRERAS a Agenda Pública (30-05-21): La ‘hipótesis verde’ de Errejón en tiempos de crisis “En la actualidad, y a propósito de los resultados de las elecciones madrileñas, la ‘ola verde‘ plenamente vigente en Alemania amaga con llegar también a España de la mano de Más País.  Esta formación ha abandonado su carácter inicial de partido de candidato, plataforma ad hoc para sostener el híper-liderazgo de Manuela Carmena-Íñigo Errejón, y ha preferido construirse una identidad propia a partir del concepto de partido verde. Los dirigentes ‘errejonistas’ han detectado en Europa un ‘momento ecologista’ que vendría a sustituir al ‘momento populista’.  Son conscientes, además, de la necesidad del issue medioambiental como forma de diferenciación respecto a sus competidores directos (PSOE y Podemos).  ¿Existen condiciones socioeconómicas y políticas suficientes para sostener que una formación que priorice la ecología por encima de otras combinaciones ideológicas pueda triunfar en España?” … ¿De qué depende el triunfo de los partidos verdes?

INDULTS: APORTACIONS AL  DEBAT JURÍDIC

Article de Xavier ARBÓS a El Periódico (29-05-21): Los límites del indulto El poder judicial desbordaría sus propios límites si sustituyera al Gobierno en la ponderación de las circunstancias que justifican los indultos … “Podemos esperar que en los futuros indultos haya una mínima justificación del acuerdo. Si se da, el Tribunal Supremo no debería erigirse en guardián de lógica, porque su papel es el de verificar, en caso de recurso, que no existe arbitrariedad porque se manifiesta una justificación, aunque no complazca a los magistrados. Y en ningún caso puede imponer sus criterios acerca de lo que es “utilidad pública” a los del Gobierno. Porque eso entra dentro de las atribuciones de cualquier gobierno, que puede ejercer sus atribuciones con su propia visión de lo que es oportuno y conveniente para el interés de la ciudadanía. La independencia de los jueces es un valor que debe ser preservado, para que nada interfiera en las resoluciones que se adopten en el ejercicio de la función jurisdiccional. Pero en el poder judicial debe imperar, recíprocamente, una actitud de contención para no desbordar sus propios límites. Eso ocurriría si los magistrados se dejaran llevar por sus opiniones acerca de lo es de “utilidad pública”, o sustituyeran al Gobierno en la ponderación de las circunstancias que justifican los indultos. La separación de poderes también ampara los del Gobierno”.

Article de Javier TAJADURA al blog de la Fundación para la Libertad (27-05-21): Indultos controvertidos El arrepentimiento no es un requisito, pero le será difícil al Gobierno justificar la medida en el caso de delincuentes que manifiestan su intención de reincidir … “Un eventual indulto a los separatistas podría ser anulado por el Supremo si el Gobierno no acreditase esas razones sustantivas. El margen de libertad del Gobierno es amplísimo. Le bastará con señalar que, a su juicio, la medida tendrá un efecto positivo sobre la convivencia en Cataluña. Pero en su argumentación habrá de enfrentarse a un obstáculo aparentemente insalvable: la falta de arrepentimiento de los condenados y, sobre todo, su voluntad declarada de reincidir en la comisión de los graves delitos por los que fueron condenados. Aunque el arrepentimiento no es un requisito para la concesión de la medida de gracia, le va a resultar muy difícil al Ejecutivo justificar del modo que sea la concesión de un indulto a delincuentes que han manifestado su intención de volver a delinquir. Razón que explica que tanto el Ministerio Fiscal como el Tribunal Supremo se opongan a su concesión. En el último trimestre de 2020 el Gobierno tramitó 1.664 solicitudes de indulto. De ellas, solo se resolvieron favorablemente 18 y todas ellas contaron con informe favorable del Ministerio Fiscal, del tribunal sentenciador o de ambos. El eventual indulto a los separatistas sería el primero concedido con ambos informes en contra. No cabe descartar la posibilidad de que el Supremo lo considerase un acto arbitrario y, en consecuencia, lo anulase”.

Article de Tomás de la QUADRA-SALCEDO a El País (31-05-21): Gracia y justicia [8] Si se concede el indulto urge recuperar en el Código Penal la figura del delito contra la forma de gobierno que sancione la conducta de autoridades que actúen ilegalmente contra el sistema constitucional … “Hay que centrarse, pues, en lo esencial: en cuáles pueden ser las razones de conveniencia pública para el indulto en lugar de perderse en inexistentes argumentos de ilegalidad aduciendo que no pueden invocarse ni razones de justicia o equidad en el caso de los condenados en la sentencia del procés desde el momento en que afirman que lo volverán a hacer. No hay, desde luego, razones de justicia para el indulto parcial ante una sentencia justa y dictada tras un proceso y una vista impecables. Tampoco las hay de equidad al aplicar una norma penal previa al delito, perfectamente constitucional como ha reconocido el Tribunal Constitucional en su recentísima sentencia, que los discutibles votos particulares no pueden poner en cuestión. La conveniencia pública es pues la única cuestión a dilucidar. Es la única justificación a la que, en las circunstancias de un caso en el que no concurre ni arrepentimiento ni injusticia, nos aboca una ley que quiso, deliberadamente, dar un tratamiento distinto a la sedición. El porqué de ello tiene que ver probablemente con la convicción —aparte de la entonces cercana revolución de septiembre (La Gloriosa)— de que el tratamiento de determinadas situaciones o acontecimientos pueden hacer del derecho de gracia un instrumento al servicio de funciones diferentes de las normales. La conveniencia pública, no tiene nada que ver ni con aliviar la situación personal de los condenados, ni con atemperar el supuesto rigor de una ley, perfectamente constitucional. Menos todavía, desde luego, con obtener apoyos políticos en el Congreso. La conveniencia pública en la concesión del indulto parcial solo puede tener que ver con la valoración de si, como condición para restablecer la posición en España de Cataluña, sirve de alguna manera para comenzar a rebajar la tensión que existe en la sociedad catalana en la que una parte ha decidido gobernar de espaldas a la otra o contra ella desde mucho tiempo antes del 1 de octubre. En todo caso como mínimo desde que aprobaron sus antidemocráticas leyes, en el fondo y en la forma, del 6 y 7 de septiembre de 2017. La cuestión fundamental para legitimar políticamente el indulto parcial está en aclarar cuál es la conveniencia pública que permitiría otorgarlo. Descartado, por la negativa de los propios partidos independentistas, un acuerdo con ellos para que renuncien expresamente a la unilateralidad —no a la independencia— la conveniencia solo puede residir en los efectos que a corto o medio plazo el indulto pudiera tener en la ciudadanía de Cataluña. También en el relato interno de lo que allí está pasando en su bucle fantasmagórico de “acción, represión, acción” usado frente a la dictadura, pero inválido frente a un democracia que reconoce plenamente la identidad catalana. Entre amigos catalanes nada independentistas, siempre me sorprende su percepción de que no ayuda a bajar la tensión la prisión de unos condenados bien conscientes de los delitos que cometían. Tal vez esa percepción se explica por la propia división en la sociedad catalana: todos tienen familiares o amigos que militan en el lado contrario y eso crea una desazón que dificulta aproximaciones. Esa apreciación la tienen casi dos tercios de la ciudadanía según las encuestas, no todos, por tanto, independentistas. Eso deja abierto un margen para considerar si pudiera estar ahí el fundamento de la conveniencia pública del indulto que ayude a romper barreras; para empezar dentro de la sociedad catalana. No resulta nada evidente, pero no se puede descartar. Pero lo que sí es evidente es que si el Gobierno considera que esa es la razón debe explicarlo; en la medida siempre en que la explicación misma no desactive el efecto beneficioso que se quiere conseguir. Pero aparte de explicarlo, si el Gobierno cree fundadamente que el indulto parcial es la única forma de empezar a arreglar el problema de Cataluña, entonces no sólo es que pueda darlo, sino que debería hacerlo. Pero darlo consciente de la incomprensión que pueda existir en el resto de España y de los efectos letales electorales que pueda tener. Al margen de si la opción por el indulto es acertada o no (el futuro lo dirá) la única razón para otorgarlo sería el interés superior de España y de su unidad; ningún otro. La paradoja es que hacer lo que se cree que se debe hacer en ese interés superior de España puede salirle muy caro al partido que defiende ese interés. Sobre todo si se pensara en el resto de España que ello se hace, precisamente, en contra del mismo. Y al contrario: no hacer lo que se cree que se debe hacer —al margen de su eventual acierto— puede suponer el sacrificio de ese interés superior de España, si lo que hubiera debido hacerse fuera lo que convenía. Nada nuevo bajo el sol. Aristóteles en su Poética ya describía los rasgos del protagonista de la tragedia que incurre en la hamartia: tratar a toda costa de hacer su obligación porque cree que es lo correcto, aunque al final no sirva porque la situación es insoluble y por eso es castigado. El ruido y la furia de nuestro tiempo deja ciegos a muchos para ser siquiera conscientes de lo que ocurre y menos de llegar a sentir la catarsis de la tragedia griega. Si fuera a concederse finalmente el indulto parcial, más que cualquier retoque del delito de sedición, lo que urgiría, sobre todo, es recuperar en el Código Penal la figura del delito contra la forma de gobierno —o traición, prevaricación constitucional y estatutaria ( el nombre es lo de menos)— que sancione la conducta de cualquier autoridad que, aún sin emplear o promover la violencia o cualquier forma de alzamiento, aproveche la posición y potestades que tiene para desarrollar “fuera de las vías legales” actuaciones dirigidas a modificar, desconocer o prescindir del sistema constitucional o estatutario o atentar contra la unidad del Estado. Se trata de conductas hoy impunes, o insuficientemente penadas, que merecen penas mucho más graves que una simple prevaricación y siempre, accesoriamente, la inhabilitación absoluta. La democracia no puede admitir tales comportamientos recuperando, para ello, ese delito contra la forma de gobierno que Jiménez de Asúa llevó al Código Penal de la República”.

INDULTS: CONSIDERACIONS D’ÈTICA PÚBLICA

Article de José María LASSALLE a El País (2-06-21): Indultos y concordia [9] La medida de gracia a los presos del ‘procès’, que una mayoría considera temeraria e injusta, puede crear un escenario donde se agudice la discordia … “Aquí reside el principal problema de los indultos que mencionamos: en determinar la oportunidad cívica de si contribuirán, o no, a la concordia en estos momentos, no solo en Cataluña sino también en el resto de España … Juan Luis Vives la ensalzaba como manifestación de la prudencia que debía acompañar las acciones de los gobiernos, pues, de no apoyarse la una en la otra, el desenlace podría dañar la unidad del pueblo al pertrechar con nuevos agravios la discordia civil. Algo que en momentos de extraordinaria polaridad como los que vive España, con las emociones colectivas a flor de piel, los populismos campando a sus anchas y con un conjunto de desigualdades y dislocaciones sociales que tardarán mucho tiempo en restañarse debido a la pandemia, exigen que, al tramitar los indultos del procès, concurra una ponderación crítica que identifique sin lugar a dudas que se da una aspiración común y socialmente compartida por la mayoría de los españoles. La apelación a la concordia no despejará estos obstáculos con una sencilla invocación afirmativa que surja de un acto de fe cívica que apoye los indultos. Sobre todo porque no está claro que, en la coyuntura actual, estos contribuyan de forma inequívoca a mejorar la paz social dentro de Cataluña y favorecer la distensión en las relaciones de esta comunidad con el resto de España. La concordia, cuando se utiliza políticamente como un argumento de Estado, exige mucho más. Ha de ser vista como un acto de generosidad colectiva que implica acciones de cuidado y respeto que deben desarrollarse dentro de una estrategia política de ida y vuelta que la conviertan en una necesidad y una aspiración comunes. De lo contrario, si es unilateral, no funciona y se transforma en resentimiento en quien no se siente correspondido. Un proceder equivocado debido al agravio comparativo que puede generar no solo en el resto de España, sino especialmente dentro de la sociedad catalana. No hay que olvidar que la mitad de ella sufrió la vulneración de sus derechos cuando la minoría parlamentaria fue marginada y silenciada durante los debates que acompañaron la aprobación de las leyes del 6 y 7 de septiembre de 2017. Quienes queremos un encaje adecuado de Cataluña dentro de España que suponga el reconocimiento definitivo de su singularidad nacional, deseamos que se produzca dentro de un contexto de legalidad y lealtad que sea acorde con las reglas de la Constitución y el Estatut. Eso significa que la Generalitat no puede seguir eludiendo sus responsabilidades de representar al conjunto de Cataluña y de contribuir de forma activa a la concordia dentro de este país y del conjunto de España. Contribución que debe ser materializada mediante una serie de acciones que pasen, entre otras, por el reconocimiento de la propia diversidad que aloja en su interior. La concordia, o es cosa de dos cuando se pide como solución a un conflicto percibido socialmente como bilateral, o es otra muy distinta. Sobre todo si los gestos que trabajan a favor de ella son unidireccionales y unilaterales. Y otorgar los indultos es una decisión muy arriesgada en la situación actual. No solo porque alimenta una pulsión telúrica que aviva la aparición de un nacionalismo español irresistible, sino porque siembra dudas sobre si el gobierno no estará abordando los indultos para garantizar la estabilidad parlamentaria que necesita si quiere completar la legislatura y tener éxito en el desenlace final de la gestión de la crisis económica y social provocada por la pandemia” … “Necesitamos resolver el problema de Cataluña con altura de miras y sentido de Estado. Un diálogo leal que ha basarse en un empeño colectivo de concordia recíproca que busque una solución sincera que deje atrás la huella de los reproches de una historia embalsada por un sinfín de desencuentros. Más tarde o temprano habrá que hacerlo porque existe en el conjunto de la sociedad española la aspiración común de que así sea. Lo vieron durante la Transición democrática Josep Tarradellas y Adolfo Suárez al restablecerse el autogobierno de Cataluña en 1977, antes de que aprobara la Constitución. Entonces la concordia fue secundada por la mayoría de los españoles y los catalanes. Fue una decisión valiente y justa que brotó de una aspiración común que tenía detrás el soporte sincero de una verdad colectiva. Dudo ahora que los indultos de los que hablamos estén realmente a la altura de esa verdad de reconciliación que debe acompañar el espíritu de concordia. Una duda que va de la mano del miedo a que, quizá, sean mayoría los que piensan que la medida es temeraria e injusta. Un escenario que, entonces, lejos de contribuir a la concordia, sembrará probablemente el camino hacia la agudización de la discordia”.

INDULTS:  ARGUMENTS POLÍTICS

Editorial de El País (30-05-21): A los catalanes La mejor manera de reconducir la crisis es a través de iniciativas políticas que primero rebajen la tensión, y progresivamente recuperen luego en la sociedad catalana espacios de sintonía con el proyecto democrático español … “La democracia española tiene pendiente de resolver el conflicto en Cataluña. Ello puede intentarse con el mantenimiento pasivo del statu quo. O mediante el diálogo. No hay garantía alguna de que esto último surta efectos positivos. Sí hay bastantes pruebas de que el no a todo de gobiernos anteriores ha favorecido el crecimiento independentista en la última década. La situación es ya difícil. Pero se convertiría en una catástrofe inmanejable si un salto cualitativo convirtiese las posiciones en favor de la secesión en ampliamente mayoritarias. Este periódico cree que la mejor manera de reconducir la crisis es a través de iniciativas políticas que primero rebajen la tensión, y progresivamente recuperen luego en la sociedad catalana espacios de sintonía con el proyecto democrático español. Lo que no parece racional es pensar que la inercia resolverá el problema. Los indultos son probablemente una condición necesaria, aunque no suficiente, para cambiar esta tendencia. Esta medida de gracia, en última instancia, no debería entenderse como un gesto para con los líderes independentistas, de los que la democracia no puede ni debe esperar nada, sino que constituiría un gesto de concordia para con los ciudadanos de Cataluña, que la desea por amplia mayoría, según las encuestas y el arco parlamentario autonómico” … Frente a la decisión de los líderes independentistas en 2017 de fracturar a la sociedad catalana, la concesión de los indultos iría en la dirección contraria: ofrecer a aquella un marco de convivencia y una generosa voluntad de restañar las heridas. Un gesto que solo una democracia sólida puede ofrecer, la misma que los hoy condenados pretendieron destruir. Estos no lo apreciarán. Los catalanes, sí”.

Article de Mariola URREA a El País (31-05-21): Hablemos del problema a resolver  Aclaremos primero cuál es la cuestión de fondo con respecto a Cataluña y exijamos a todos un compromiso para buscarle solución … “¿Podemos estar de acuerdo en aceptar la existencia de un problema que compromete a futuro la cohesión del propio proyecto de país? De ser esto cierto, ¿es razonable imaginar fórmulas que contribuyan a evitarlo? y, en su caso, ¿quién debe asumir el reto de buscar soluciones? Parece obvio que corresponde a la política ofrecer el marco en el que proliferen las respuestas adecuadas a los problemas existentes, una vez han sido depuradas las pertinentes responsabilidades penales de quienes, como ocurre en este caso, vulneraron la ley. Desde esta perspectiva, el Gobierno es el competente para valorar y seleccionar los instrumentos pertinentes para lograr una solución, tomando en consideración el grado de aceptación que las medidas pudieran suscitar entre las distintas fuerzas políticas y la propia sociedad. El PP ya ha expresado su opinión. Y lo ha hecho arrastrado por la ultraderecha a una oposición de trinchera que difícilmente encuentra acomodo en la serena racionalidad que exige toda discusión en torno a asuntos que impactan en las condiciones que favorecen la convivencia del país. Pero, más allá de la exagerada reacción que se ha articulado frente a la hipotética concesión de indultos, ¿qué posición tiene el PP y el resto de fuerzas políticas (también las catalanas) si se les pregunta por el problema de fondo? Este es, a mi juicio, el debate que el Gobierno tiene la responsabilidad de facilitar en las próximas semanas. Discutamos primero sobre el problema que queremos resolver y exijamos a todos un compromiso para buscarle solución. Una vez aclarado este extremo tendrá todo el sentido que el Gobierno asuma el riesgo (quizás en solitario) de adoptar cualquier medida encaminada a resolver la cuestión catalana, incluida la vía del indulto”.

Article col·lectiu encapçalat per Joaquín ALMUNIA, Enrique BARÓN, Manuela CARMENA i Francisca SAUQUILLO a El País (1-06-21): Necesidad y utilidad social del indulto  [10] No se pueden imponer soluciones, hay que negociarlas. La iniciativa del Gobierno puede suponer, seguramente, un punto de partida de ese diálogo cuyo espacio es preciso establecer … “Nosotros, juristas de profesión y amigos del Derecho por decisión, mantenemos la legitimidad y legalidad del indulto y creemos en su utilidad pública. Esta creencia no se basa en la misericordia que nos llevaría a aliviar las penas; o en la discrepancia con el Tribunal que apreció la figura delictiva de sedición y de la que no sentimos necesidad de polemizar. Muchos de los condenados en el procés insisten en que volverían a actuar de manera parecida a la que provocó su condena, por lo que tampoco hay compasión hacia ellos. ¿En qué se basa pues, nuestra creencia en la utilidad pública de la figura legal del indulto? Fundamentalmente en la creencia de que tal medida podría ayudar al apaciguamiento del llamado conflicto catalán y, con ello, a la inauguración de la política como medio de resolución de conflictos. Los políticos están para tratar de resolver los problemas que afectan a la sociedad, con los medios de que disponen: negociación, intercambio de soluciones, acuerdos…, pero no para generar nuevos problemas llamando a resolver el conflicto a quien, en ese momento inicial, no debería de estar llamado para hacerlo. Los tribunales son el último recurso, en caso de serlo, ya que han de aplicar la ley y no disponen de la flexibilidad conveniente para orillar un conflicto. Por eso el Tribunal Supremo, en su reciente informe, no tiene por qué abordar aspectos que “son ajenos a las exigencias de justicia y equidad que delimitan nuestro espacio valorativo” Deja fuera de su consideración los aspectos de utilidad pública, de convivencia social, propios del ejercicio del derecho de gracia, y que pertenecen a la acción política. La política ha de entrar a fondo en la solución de ese conflicto y ha de hacerlo con transparencia, sin ocultamientos, con espíritu crítico, didáctico y constructivo. Nadie negará la necesidad de establecer un espacio de diálogo. Nadie negará que a un diálogo se acude sabiendo que el otro tiene también sus opiniones y sus razones, y que ambas partes esperan escuchar opiniones diferentes a las suyas. No se pueden imponer soluciones, hay que negociarlas. Los indultos pueden suponer, seguramente, un punto de partida de ese diálogo …  La justicia y la legalidad no siempre coinciden. Recordemos que la legalidad cambia en función de ese desiderátum de alcanzar la justicia. Por otro lado, hay una consideración que, si bien los tribunales no han de tener en cuenta, políticamente es de una extraordinaria importancia, y es la de la comprensión social del delito cometido. En el caso de Cataluña, los porcentajes de opinión pública favorables a los condenados explican claramente la utilidad social del indulto, que acabará con esa antinomia entre una sentencia legítima y el rechazo que en una parte importante de la sociedad catalana provoca. El Gobierno está legitimado —le ampara la Constitución y la ley— para adoptar la decisión de indultar. En nuestra opinión ha de hacerlo. Ha de indultar con sabiduría y reposo, así como la posible reversibilidad en caso de reincidencia, reclamando diálogo y explicando sus razones, con publicidad y didáctica, con responsabilidad y asumiendo los costes políticos que tal medida supone. Gobernar es más difícil de lo que nos hace creer la oposición, sea esta quien sea. Consiste en saber tomar una decisión que nos fortalezca y dejar de lado la que nos debilita”.

Article de Fernando VALLESPÍN a El País (30-05-21): Un nuevo comienzo Ha llegado el momento de cambiar de rumbo, de darle una oportunidad a la política … Lo advierto desde ya, soy favorable a los indultos. Y lo soy por la misma razón por la que la derecha y una parte de la izquierda afirman lo contrario, por patriotismo. Sí, a la hora de enjuiciar este asunto no me dejo llevar por criterios jurídicos —¿quién puede pensar que el Tribunal Supremo pueda ir en contra de sus propias decisiones?—, ni por apoyar lo que supuestamente motiva la decisión de Sánchez, el tener asegurada una mayoría hasta el final de la legislatura, eso que algunos llaman su “autoindulto”. También soy relativamente indiferente al hecho de que los independentistas no se hayan arrepentido o vayan a seguir intentando perseguir sus fines. ¡Pues claro que lo intentarán! Lo que me parece ingenuo es que se piense que vayan a dejar de hacerlo por tener a sus dirigentes en la cárcel. Es más, el que sea así le dotará de más fuerza, no hay nada que otorgue más sustento a las políticas identitarias que el victimismo. Creo que tenemos que reformular la pregunta. La cuestión no es si estamos o no a favor de los indultos, sino si queremos que Cataluña siga estando dentro de España. Y cómo haya de estarlo, por la fuerza de la coacción del derecho o por libre voluntad. Ese debe de ser el prisma bajo el cual evaluar la funcionalidad de los indultos. Porque el problema no es jurídico, es político. Si hemos llegado a esta situación es precisamente por negarnos a ver que algo se ha quebrado en el modelo de convivencia del 78 y que no tiene solución abrazándonos a él como si fuera la tabla de salvación milagrosa. Pudo serlo en el peor momento de la crisis, pero ahora hace falta algo más, un gesto que permita resetearlo todo, que abra, aunque solo sea una mínima rendija, a la posibilidad de acceder a un mejor entendimiento mutuo. Nada lo garantiza, claro, pero es una forma a través de la cual la parte más fuerte manda el firme mensaje de que aspira a seguir una vía política. Esto, en contra de lo que se dice, no es un gesto de debilidad sino de fortaleza; la debilidad está, paradójicamente, en parapetarse solo detrás del derecho. Lo hemos visto desde que se impugnara el Estatut, a cada paso hemos ido de mal en peor. Ha llegado el momento de cambiar de rumbo, de darle una oportunidad a la política. Los indultos como la cesura que permite un nuevo comienzo”.

Article de Josep Maria FRADERA i Jordi IBÁÑEZ FANÉS a El País (3-06-21): ¿En qué circunstancias?   “La pregunta es —si las circunstancias, como es previsible, no cambian—: ¿y si ese tribunal fallara a favor de los condenados y declarara abusiva o no fundamentada la condena? ¿Tan seguro se puede estar de que eso no sucederá? Que el independentismo confíe mucho —o bastante, o totalmente— en esa salida es totalmente lógico. Pero que los poderes del Estado la descarten de plano o la ignoren resulta un poco inquietante. El indulto desactivaría en buena medida este riesgo. Porque si ese Tribunal fallase a favor de los condenados… ¿a qué iríamos a la Plaza de Colón? ¿A sacar pecho? ¿A gemir? Esa pregunta también debe hacerse, porque, para gemidos, los que sufrimos en Cataluña son ya más que suficientes. Todo eso el independentismo lo ha pensado, y por eso el sector ultra del puigdemontismo y la ANC —la señora Paluzie, siempre tan transparente, lo dijo sin tapujos— están en contra de los indultos, a los que otras voces en teoría más consistentes, como Joan Ridao, han llegado a calificar incluso de “placebo”, es decir: de falso remedio. Y ello porque la única medicina que consideran apropiada para su mal es la amnistía. Que el independentismo más radicalizado esté en contra de los indultos, ignorando incluso la posición humanitaria o posibilista del presidente Aragonès, debería dar que pensar a los que se rasgan las vestiduras ante la posibilidad de que se concedan. La coincidencia con el adversario, o con aquello que se detesta, es siempre un detalle que se debe tener en cuenta. Pero hay todavía otra pregunta que debe poder hacerse. Los que rechazan de plano los indultos —y que también, por cierto, rechazaban de plano una reforma del Código Penal ad hoc—, ¿tienen alguna propuesta alternativa para la situación que se ha generado en Cataluña con el dichoso procés? La única que parece imaginable es que el asunto los aburre soberanamente y lo dan por imposible, y no les inquieta que la cosa se pudra. Muy bien. No podrá decirse que no se los entiende, aunque ojo al pequeño detalle: esa, o muy parecida, fue la política de Rajoy, y adónde nos llevó ya lo sabemos. Los que apuestan por la indiferencia o la impavidez política no pueden ignorar que cuando un miembro en un cuerpo inicia un proceso de putrefacción, el cuerpo entero se expone a lo peor, y entonces hay que amputar”.

INDULTS: L’IMPACTE EN LES OPINIONS PÚBLIQUES I ELS POSSIBLES EFECTES POLÍTICS I ELECTORALS

Article d’Oriol BARTOMEUS, “Explicar, explicar i explicar” a La ciutat llunyana (27-05-21)  [11] … “La partida no es jugarà en la opinió pública catalana sinó en el conjunt de l’espanyola. Les repercussions directes seran a Catalunya, però les polítiques les entomarà el govern central front una dreta que ha olorat sang des del resultat esclatant obtingut a Madrid. La concessió de l’indult és política en majúscules, d’aquella que semblava que havia quedat relegada a una època passada, quan els polítics prenien decisions difícils que tenien conseqüències més enllà de l’estricte marc del càlcul de costos i beneficis electorals. Fa temps que hem oblidat que la política consisteix a prendre decisions difícils, arriscades, valentes. Fa massa temps que la política oscil·la entre la covardia i la gestualitat buida. O bé es fia tota decisió a la tecnoestructura convertida en òrgan central de resolució (bancs centrals, organismes internacionals, “tècnics” de tota mena que s’escarrassen a fer-nos creure que no tenen ideologia), o bé la política s’ofega en un marasme de crits, proclames, estripades de vestits i cops al pit i happenings diversos que només persegueixen la pròpia supervivència dels seus protagonistes i la satisfacció de la parròquia pròpia.  La política de debò és la que apareix quan no hi ha certeses ni mapes ni sondeigs. La política de debò sorgeix al caire del precipici, quan cal decidir sense conèixer el camí, sense saber ni tan sols si hi ha camí, quan només se sap que no és possible fer marxa enrere. És en aquestes situacions quan apareixen els autèntics líders polítics i quan es fan fonedissos (amagats sota terra, arrecerats en un racó protegit) els venedors de fira que fins aleshores bramaven com un milhomes. Enfrontats a una decisió d’aquest tipus no valen les troballes genials, les dreceres, l’eslògan buit. Hi pot haver fins a un cert punt un càlcul de possibilitats, una certa idea de guanys i beneficis i un balanç aproximat de les conseqüències, però en el fons s’haurà de prendre una decisió en el buit, una decisió que atengui solament a la convicció que s’està fent el que cal fer, que es persegueix un bé superior, que va més enllà del simple càlcul d’interessos, ja siguin personals o partidistes. Seria més fàcil no prendre cap decisió, deixar passar, plegar-se al corrent, fer la viu-viu. N’hem tingut desenes d’exemples d’aquesta mena de (no) fer en els últims anys. Com també hem tingut exemples de fer grandiloqüents que en el fons també perseguien l’anar tirant, el qui dia passa any empeny i ja vindrà un altre a arreglar la destrossa. S’ha de reconèixer en el gest de Sánchez l’audàcia del realista, que diria Jospin. Podria haver no fet, podria haver-ho deixat passar i segurament s’hauria garantit una segona meitat de la legislatura sense pena ni glòria (algú creu que ERC hauria donat suport a una moció de censura encapçalada per Casado?). Enlloc d’això se l’ha volgut jugar i ha decidit decidir, és a dir, fer política” …  “Hi ha diferències importants pel que fa a la relació amb la política i els polítics. Les generacions velles hi desconfien però n’accepten l’autoritat. Van créixer en una societat jerarquitzada i són conscients de les seves limitacions en la comprensió dels fenòmens (la política és “complicada” per al 75% d’aquests). En les generacions més joves la desconfiança segueix essent total, però ni accepten les jerarquies ni es consideren maldestres a l’hora d’entendre els viaranys de la política. Tot el contrari, consideren que la seva titulació acadèmica (superior a la dels seus pares i mares) els faculta per saber-ho tot i tenir una opinió (fonamentada, òbviament, i pròpia) sobre tot.  Així doncs, fa trenta anys el dirigent polític s’adreçava a una audiència que desconfiava d’ell però estava disposada a creure’l, perquè li pressuposava una autoritat provinent d’un coneixement superior al de la mitjana. Ara, el governant s’adreça a un públic que continua desconfiant de les seves paraules (i no diguem de les seves intencions), però que, a diferència d’abans, no li atorga l’autoritat (i l’ascendent) que dóna l’acceptació de la jerarquia. No hi ha coixí d’assentiment, no hi ha marge, sinó abisme pur i dur” … “S’ha produït un procés de simplificació en els missatges de la política, de banalització i d’augment de decibels com a fórmula per intentar fer-se sentir. De fons, com denunciava Joe Klein, una idea infantilitzadora del ciutadà, que prioritza els instints bàsics, el hooliganisme, la distinció simple entre el blanc i el negre.  La gent no és necessàriament idiota, l’hem fet idiota a base de sotmetre’ls a aquesta dieta, de la qual participa la política com el peatge que ha de pagar per guanyar una porció d’atenció. El resultat és l’espiral de retroalimentació que fa que la pròpia política aparegui com un món idiotitzat a ulls d’uns ciutadans presos per idiotes per la política. Una política, al seu torn, que protagonitzen dirigents cada cop més porucs, més necessitats de consells, de sondeigs, d’assessors àulics que els diuen què han de dir, on han d’anar o com s’han de vestir. Possiblement s’hagi arribat al límit d’aquesta mena de política. El que és segur és que se’ns presenta una oportunitat per recuperar el sentit de la política democràtica, que es basa en el respecte a la intel·ligència mútua i en l’ús de la paraula i la persuasió per a què els nostres governants ens expliquin les raons de les decisions que prenen, i intentin convèncer-nos que aquestes decisions són les millors per a tots. Potser ha arribat el moment d’intentar una altra cosa, de gosar explicar-se, de deixar de parlar-se entre els polítics i que aquests comencin a parlar-nos a nosaltres, que ens prenguin per persones adultes amb capacitat de parar atenció un moment, escoltar les seves raons, fer-nos una idea del que volen i deixar-nos convèncer (o no). No és una empresa fàcil. El món mediàtic s’ha bastit precisament en el contrari, en la cridòria permanent, el prejudici rampant, el negar-se a ser convençut, la confusió i la barreja d’informació i la simplicitat dels arguments. En la idiotització de l’audiència, és a dir, de tots nosaltres. Ara bé, és l’única possibilitat. Ser valent en política avui no és només prendre una decisió, i esperar que la gent et segueixi. Ser valent vol dir ser capaç d’explicar per què prens la decisió que prens, quines raons la fonamenten i on vols anar a parar. Ser valent és prendre la gent per adults i no per criatures, assumir la responsabilitat dels teus actes i defensar-los amb arguments i no amb eslògans de tasses de cafè amb llet i argumentaris extrets de powerpoints. La concessió de l’indult brinda a Pedro Sánchez l’oportunitat per a fer política de debò i, fent-ho, obligar els altres a fer el mateix, a deixar el còmode refugi del seguidisme, el càlid recer dels “teus”, per proposar quelcom per a tots, per arriscar i ser valent, a risc de decebre alguns, per guanyar-se en definitiva l’autoritat que ja no et cau al damunt automàticament amb el càrrec”.

Article de Carles CASTRO a La Vanguardia (30-05-21): L’indult es paga en vots La majoria dels espanyols i un terç dels catalans estan en contra del perdó als presos … Menys del 40% de l’electorat del PSOE dona suport a la mesura de gràcia i com a mínim la meitat la rebutja … “En qualsevol cas, el problema del PSOE no és que la seva iniciativa de “pacificació” posi en peu de guerra el centre i la dreta espanyoles. El problema de Sánchez i el seu partit és que la taxa de rebuig a les mesures de gràcia entre els seus votants ha arribat en alguns sondejos al 70%. I encara que les desercions a l’hora de votar no assoleixin aquesta magnitud, una pèrdua del 10% del seu electorat (tres punts), en combinació amb l’ascens del PP a costa de Cs, deixaria Sánchez visiblement per sota de Casado”.

OBSERVACIONS AL PLA DE RECUPERACIÓ I LES REFORMES ASSOCIADES

Article de Luis GARICANO a El Confidencial (30-05-21): Hitos y objetivos: las reformas falsas no cuentan en Europa La Comisión Europea aprobará el plan de recuperación de España a mediados de junio y nuestro país podrá recibir el primer cheque de 9,100 millones de euros a finales de julio … “El plan español tiene dos problemas graves, en mi opinión. En primer lugar, invierte mucho en ‘cosas’, y poco en personas. Esto es un grave error. Los problemas graves de nuestro país –el peor de Europa en abandono escolar, en precariedad laboral, y en desempleo juvenil– no se resuelven invirtiendo en cosas. Por ejemplo, el plan invierte más de 13.000 millones, uno de cada cinco euros del dinero del plan, en rehabilitación de edificios y movilidad urbana. Inversiones útiles (aunque en menor magnitud), pero que no transformarán nuestra economía. Invierte 1.600 millones en educación y 765 millones en empleo juvenil- un quinto de la inversión en edificios y movilidad. En un país con casi 600.000 menores de 25 años desempleados, el plan de ‘formación en alternancia con el empleo’ prevé alcanzar a 3.000 jóvenes en 3 años. En segundo lugar, no hay reformas o, mejor dicho, las reformas se sustituyen por vagos deseos. Sin reformas, nuestra economía continuará sin experimentar el crecimiento de la productividad necesario para sostener el Estado del bienestar. Apoyando esas ‘no-reformas’, el plan entregado por el Gobierno contiene una serie de ‘no-hitos’ y ‘no-objetivos’. En nuestras reuniones con la Comisión hemos buscado cambios en estos hitos para conseguir que nuestro país haga las reformas que nuestra economía necesita. Aunque el Gobierno ha mantenido en secreto el documento de hitos y reformas, algunos ejemplos sirven para ilustrar el problema: Las medidas de alcance temporal no son reformas: el Gobierno proponía como reformas fiscales las medidas temporales adoptadas en 2020 y 2021 para paliar los efectos de la pandemia. … Encargar un informe no es una reforma: el Gobierno hace referencia a una revisión exhaustiva de los beneficios fiscales, un análisis que ya realiza la AiREF…  Crear un comité de expertos no es una reforma: el Gobierno vende como reforma la creación de un comité de expertos para la reforma fiscal … Los trucos contables no son reformas: la reforma estrella en pensiones consiste en mover parte de ellas del déficit de la Seguridad Social a déficit del Estado. ¿Ven la diferencia? Yo tampoco … Las largas listas de deseos fiscales, educativas, en pensiones, en innovación, en ciencia, no son reformas.

PROSPECTIVA ESPAÑA 2050: IMPOSSIBILITAT D’UN DEBAT?

Article de José Juan RUIZ a “Negocios” de El País (30-05-21): Las ruinas de nuestra inteligencia  [12] Como en los Balcanes, producimos más política de la que podemos consumir. De ahí el empeño de arreglar el pasado … “Tras haber presentado a la opinión pública lo que, en mi opinión y en la de otros muchos economistas, incluso los que no han sido invitados a participar, son los análisis más rigurosos y completos de la economía española —el Plan de Recuperación y Resiliencia de la economía española y el Plan España 2050—, la respuesta que ha sido destacada en los medios y en las redes es una mezcla de garrulería, mofa y hostilidad que este país quizás no conocía desde el “que inventen ellos”. No es que los comentarios se hayan concentrado en refutar los fundamentos técnicos de esos trabajos. Ni sus supuestos. Ni los datos que soportan sus conclusiones y propuestas. Ni siquiera su oportunidad o el coste social de hacer —o de no hacer nada—. Todo ello hubiera sido natural. Lo que habría que esperar, aunque alguien que haya seguido con cierta atención lo que se ha escrito sobre las inversiones y reformas necesarias para el país propuestas desde la Universidad, la empresa o la academia, le será casi inevitable concluir que en ambos documentos está lo mejor de lo que colectivamente se nos ha ocurrido en los últimos 25 años. Lo que está —y lo que felizmente no está— cuenta con un amplio respaldo en la profesión. Todo eso no parece importar mucho a algunos. Lo que para ellos resulta relevante es que se trata de documentos excesivamente largos y complejos. Que han sido elaborados en Economía y en La Moncloa, aunque quienes los escriban sean excelentes funcionarios públicos del Estado o expertos independientes que han trabajado desinteresadamente y que no se han cansado de manifestar que nadie ha interferido en su trabajo o tratado de manipularlos. Lo que se ha criticado es que ambos se empeñen en sacarnos de la ensoñación adolescente de que todo lo bueno es posible, sin trade-offs, sin costes y de forma inmediata. ¿Queremos acabar con 30 años de desempleo juvenil por encima del 25% o de contribuciones nulas de la productividad total de los factores al crecimiento de la renta per cápita? ¿Queremos mejorar la educación, la productividad y el salario real de los jóvenes? Pues chasquemos los dedos y la magia hará el resto. ¿Para qué planificar? ¿Para qué estimar sendas de convergencia a los objetivos que creemos deseables y posibles? Nada, ¡que inventen ellos!”

A PROPÒSIT D‘ESPAÑA 2050: LA TRANSICIÓ ECOLÒGICA A DEBAT, DECREIXENTISME VS ECOMODERNISME

Article de Manuel ARIAS MALDONADO a Revista de Libros (2-06-21): Transiciones ecológicas  [13] … “El liberalismo tampoco puede suicidarse en nombre de la libertad o la autonomía; una comunidad política puede establecer ciertas restricciones si lo entiende necesario o justo. ¿Acaso no pagamos impuestos? Pero la tensión entre el decrecimiento y la democracia es evidente: cabe esperar una legítima resistencia al primero por parte de los electorados. Aquí es donde se plantea el dilema decrecentista: tiene que elegir entre convencernos moralmente de sus bondades o poner todos los huevos en la cesta del imperativo sostenible. Sucede que hay una alternativa: el ecomodernismo. Se trata de la evolución natural de la rama heterodoxa del ecologismo, que converge con el paradigma de la modernización ecológica que ha informado la política medioambiental de los países occidentales en las últimas décadas. Por ecomodernismo hay que entender la búsqueda de la sostenibilidad a través de la innovación: tecnológica, científica, productiva, social, política. En lugar de reducir la actividad humana, se trata de reducir su impacto ambiental en una medida suficiente, al tiempo que se toman medidas para conservar un mundo natural al que se atribuye valor propio. Ni que decir tiene que el ecomodernismo será rechazado por quienes persiguen acabar con el capitalismo. No obstante, ha sido defendido por algunos pensadores como un enfoque compatible con una socialdemocracia global y, de hecho, como la única manera de incorporar a los países pobres al camino del desarrollo. El Manifiesto Ecomodernista define así el «buen Antropoceno» como aquel donde «los seres humanos usan su creciente poder social, económico y tecnológico para mejorar la vida de la gente, estabilizar el clima y proteger el mundo natural». La premisa ecomodernista es que los objetivos ecológicos solo pueden perseguirse a partir de un cierto umbral de desarrollo; las sociedades pobres no pueden permitirse ese lujo. Más aún, la modernización no es una máquina alienadora que impide el florecimiento humano, sino marco que la hace posible al proporcionar altos estándares de vida y asegurar las libertades personales” …  “Tal como sugieren las ambigüedades del informe España 2050, parte de la discusión venidera tendrá por objeto determinar qué conductas habrán de ser eliminadas del catálogo de la sociedad liberal por razón de su impacto ambiental. Claro que no se tratará de las conductas aisladamente consideradas, sino de su agregación masiva: el problema no es el viaje en avión, sino la cantidad total de aviones que surcan los cielos. ¡Y así sucesivamente! La alternativa, ya se ha dicho, es una estrategia ecomodernista que tenga éxito transformando el capitalismo liberal y refinando el modo en que nos relacionamos con el mundo no humano: no solo por su bien, sino también por el suyo. Políticamente, salvo que lleguen a instaurarse «Leviatanes climáticos» (la expresión es de Geoff Mann y Joel Wainwright) que impongan la austeridad material a grandes masas de población, se trata de la opción más realista. Por lo demás, si la vía ecomodernista tiene éxito a la hora de desarrollar innovaciones tecnológicas e institucionales que hagan posible la sostenibilidad de las relaciones socionaturales en el Antropoceno, ningún país dejará de aplicarlas; sean cuales sean los planes que haya diseñado por su cuenta para el futuro más o menos lejano. Ya veremos –o algunos verán– cómo será España 2050; de momento, toca discutir abiertamente cómo querríamos que fuera”.

 POLÍTICA CATALANA: D’UN SOL POBLE A MINORIA NACIONAL OPRIMIDA?

Article de Jordi XUCLÀ a El País (31-05-21): Els catacumbistes de Waterloo A Catalunya el 70% de la població té una mare o un pare o uns avis nascuts fora de Catalunya. I amb aquesta base, el país ha estat un exemple d’integració social i cohesió … La reducció de la condició de català únicament als que s’adscriguin a la condició de minoria nacional oprimida és perillosa … “Qui primer va desenvolupar la teoria dels catalans com a membres d’una minoria nacional oprimida va ser l’advocat Gonzalo Boye, que ha anat reiterant aquest concepte com a pedra de toc de la defensa dels seus clients independentistes davant dels tribunals. Boye va escriure un article el 27 de novembre del 2020 al setmanari La República en què afirmava: “A Catalunya els catalans no s’han sentit mai una minoria per una raó tan senzilla com que no ho són dins de Catalunya. […] Als catalans els passa com a qualsevol minoria: se’ls tracta com a tals però no assumeixen aquesta condició fins al moment que assumeixen la consciència grupal, en aquest cas nacional, que fa que es reivindiquin uns drets que la majoria no vol reconèixer”. La reivindicació que el president Pere Aragonès fa de la idea força “Catalunya, un sol poble” que va formular l’historiador Josep Benet i que va llegar als líders de la transició política catalana, contrasta amb aquesta perillosa reducció de la condició de català únicament als que s’adscriguin a la condició de minoria nacional oprimida. Boye diposita totes les seves esperances de defensa a l’article 2 del Tractat de la Unió, que invoca el respecte als drets humans i concretament a la frase: “Fins i tot els drets de les persones que pertanyen a minories”. Algú li ha d’explicar a l’advocat Boye que va per mal camí i fa un servei pèssim a la cohesió social, que ha estat un element essencial de la tradició política catalana. És alarmant llegir en Boye que a Catalunya hi ha majories i minories i on els catalans són “majoria”. Això vol dir que Boye, i Puigdemont, que el segueix en el seu plantejament, consideren que a Catalunya hi ha ciutadans que tenen veïnatge civil català però que no són catalans perquè no tenen “consciència grupal” de minoria nacional oprimida. Una degradació desoladora d’una tradició del catalanisme polític que havia prestat grans serveis i que avui es deixa guiar per les idees etnicistes d’un advocat que ens ve a dir que els catalans sense consciència grupal de minoria nacional oprimida són uns pobres desgraciats. Hi ha catalans, tots ells catalans, amb diferents percepcions d’adscripció de la seva identitat. Per entrar a discutir sobre drets, primer s’ha de ser profundament demòcrata i respectuós amb la lliure determinació de cada persona pel que fa a la seva identitat. A Catalunya el 70% de la població té una mare o un pare o uns avis nascuts fora de Catalunya. I amb aquesta base, el país ha estat un exemple d’integració social i cohesió. Perquè l’oferta de la “catalanitat” ha estat inclusiva i oberta, dinàmica i enriquida amb aportacions constants. Una opció d’èxit perquè no ha tingut res d’etnicista. I em nego a acceptar que alguns grapegin la catalanitat d’aquesta manera. Al final seran catalans els que han viscut la revelació de la “consciència grupal” segons els paràmetres catacumbistes del Consell per la República? Ja es veu que això no té èxit ni recorregut. Però el carlisme va travessar diverses generacions a la defensiva i còmodes als seus castells “grupals” i el president Joaquim Torra sempre va dir que li agradava més la Catalunya dels anys trenta del segle XX que la que li va tocar presidir. No tots són així. Jordi Cuixart és un independentista que s’abraça al ministre Miquel Iceta i afirma: “No vull que la llavor de l’odi i la rancúnia germini. Quan veig Iceta l’abraço per construir un sol poble i evitar la confrontació entre demòcrates”. Aquestes dues vies es dirimeixen dins de l’independentisme. No hi ha dubte amb quina es pot dialogar”.

EL DEBAT SOBRE L’AMPLIACIÓ DE L’AEROPORT DE BARCELONA COM A SÍMPTOMA DE LA DESORIENTACIÓ QUE IMPEDEIX ADOPTAR DECISIONS ESTRATÈGIQUES

Article de Joan ESCULIES a El País (30-05-21): Ésser català no és gens fàcil L’influx de la política irlandesa, que ha irradiat durant un segle llarg sobre els moviments nacionalistes de tot Europa, ha fet que el catalanisme de diferent pelatge cometi molts errors … El catalanisme ha clamat per tenir un aeroport més competitiu a Barcelona amb connexions internacionals i ara que per fi AENA proposa ampliar-lo i donar sortida al greuge comparatiu amb Barajas, això tampoc plau. Resulta que és un ardit del govern espanyol perquè es rebutgi i així poder justificar una nova inversió a Madrid. I és que, quan es vol ser irlandès, tot el que sigui complex i surti de l’esquema maniqueu del blanc i el negre és un destorb. Està ben clar que, per a alguns –com l’escriptor i crític musical Rossend Llates va titular les seves memòries–, Ésser català no és gens fàcil. En les últimes setmanes, Jordi Llovet mostrava en un parell d’articles al Quadern d’aquest diari el seu neguit per la impotència de la raó davant una part de la ciutadania (mal) il·luminada. Sense grans expectatives i, alhora, sense oblidar que l’antagonista pot tenir també part de certesa en els seus arguments, l’únic que aquests intel·lectuals i articulistes no han de deixar de fer, per responsabilitat, és persistir. Però això el professor ja ho sap”.

Article de Jordi AMAT a  La Vanguardia (3-06-21): L’hora de les decisions Una sèrie d’accions poden convertir la regió de Barcelona en una metròpolis intel·ligent … “Buscar, concretar i implementar aquesta fórmula no era ni de bon tros la missió amb la qual Ada Colau va arribar inesperadament a l’alcaldia. La seva elecció, que s’explica en un moment molt concret i per una dinàmica que era alhora local i global, va respondre a la insatisfacció creixent d’una part no menor de la ciutadania per la resposta institucional que s’havia donat a la crisi econòmica i que tenia la seva concreció més sagnant en els desnonaments. Però per passar de la protesta a la política –de l’activisme a l’exercici de l’autoritat pública– necessitava un reconeixement i unes complicitats que l’alcaldessa no ha tingut prou o no ha pogut guanyar-se mai del tot. Precisament ara, tanmateix, té la possibilitat de liderar una sèrie d’accions que poden evidenciar la maduració del seu projecte i experimentar amb aquella fórmula. No depenen només de l’Ajuntament, però l’Ajuntament pot decantar-les o encaminar-les en una determinada direcció.  Una d’aquestes accions està relacionada amb l’aeroport. És evident que el país necessita que el Josep Tarradellas es consolidi com un hub internacional, però l’Ajuntament i la Generalitat no es poden limitar a donar suport sense més a la proposta d’Aena, sinó que han de fer tots els possibles perquè l’ampliació respongui també a una idea de valor públic. Aquesta és la funció d’una política progressista. Una altra d’aquestes accions és el seguiment implicat de la Ciutadella del Coneixement, un nou pol de recerca que haurà de tenir prou magnetisme per retenir, captar i generar talent i innovació universitària. La darrera acció, finalment, és el paper que a partir d’ara pot exercir l’Ajuntament a l’hora de resoldre el culebrot de l’Hermitage. Durant els darrers anys s’han anat acumulant una quantitat formidable d’equívocs sobre aquest projecte. Aquí mateix en parlava fa poques setmanes. I com ha passat amb tantes coses en aquest país, s’ha pensat més en la ­forma que no en el fons. Però haurà estat la ­resistència de l’Ajuntament a convertir aquell espai del port exclusivament en una fran­quícia regional allò que, després de tot, tal vegada permetrà que l’Hermitage esdevingui una peça més d’un projecte més potent. Perquè no és només que el Liceu pugui am­pliar-se sense hipotecar-se i que el Gran Teatre pugui establir sinèrgies amb el Mariinski de Sant Petersburg. També és factible ma­terialitzar el hub de reflexió urbana Urban Tech. No es tracta d’una alternativa, sinó d’una evolució que acabarà millor del que ­podia esperar-se: la decisió és impulsar la ­Bocana del Co­neixement.Totes tenen a veure amb la possibilitat de convertir la regió de Barcelona en una metròpolis intel·ligent”.

Article de Manel PÉREZ  a La Vanguardia (3-06-21): El revés del procés La fotografía de las fuerzas vivas del empresariado reunidas para reclamar el impulso del aeropuerto de Barcelona es prácticamente idéntica a la de hace catorce años … Tras más de diez años de crisis política, los empresarios han cambiado de socios, el Govern por Aena … En el 2007, la protesta se dirigía contra el Gobierno central; ayer, el objetivo era el de la Generalitat … “Catorce años después, el empresariado cree que la propuesta de ampliación supone una oportunidad equivalente a la que supuso en el 2009 la nueva T-1. Pero, en esta ocasión, no plantea ningún cambio en el modelo de gestión de la red de aeropuertos ni presenta una lista de agravios contra el Estado ni su empresa delegada para estos menesteres. Tras más de una década de procés, los agentes económicos han cambiado de aliados. El tripartito de Montilla se sumó formalmente a la reivindicación del IESE. En verdad, con la boca pequeña, pues en Madrid mandaba su compañero de partido José Luis Rodríguez Zapatero. Ahora el Govern no solo no aparece como cómplice, sino como objetivo de la presión empresarial, a fin de que de luz verde al proyecto. Es como el revés del procés. Como entonces, el objetivo es atraer actividad económica de calidad a Barcelona y su área de influencia. Lo que está por comprobar es que, tras una década larga de decadencia, la ampliación llegará a tiempo para insuflar vida y vigor a un modelo económico que ya padece muchos achaques. Si ya fuera tarde, sí que únicamente quedará el turismo”.

Article de Jordi MERCADER a Crónica Global (3-06-21): La diferencia entre la oferta y la reivindicación  … “Es probable que Aena se haya olvidado de aplicar el algoritmo electoral: dentro de dos años habrá elecciones municipales. No es fácil imaginar a Ada Colau optando a la reelección con la bandera de haber favorecido el proyecto de Aena. Más bien al contrario, dada la escasez de banderas de las que va a disponer la alcaldesa en campaña, la oposición al crecimiento del Prat en nombre de la salud del planeta se vislumbra como ideal. En el universo que rodea a la alcaldesa, el proyecto es muy polémico y salvo que desde la mesa de estudio creada por la Generalitat se genere un consenso férreo favorable a la ampliación, lo más previsible es que el Ayuntamiento de Barcelona se muestre reacio a darle apoyo, al menos momentáneamente … El peligro de llegar tarde para mantener la competitividad con los aeropuertos alternativos al de Barcelona (Milán, Viena, Madrid) o para estar en condiciones de poder recibir las nuevas aeronaves del futuro es cristalino. Y sin embargo, los políticos se miran de reojo. Tal vez para llevarse simplemente la contraria buscando posiciones electorales diferenciadoras. El Ayuntamiento de Barcelona observa a la Generalitat y viceversa; en el interior del gobierno catalán ERC escruta a JxCat  y la CUP a los dos socios. Si Madrid lo propone, hay que discutirlo aun con el riesgo de retrasarlo inadecuadamente; de negarse Aena a la inversión de 1.700 millones en El Prat mientras diera luz verde a Barajas, no habría duda, la ampliación sería urgente. Está claro que no es lo mismo una oferta que una reclamación”.

Article de Xavier FAGEDA a El País (3-06-21): Invertir para crecer, compensar para no perder [14] Respetando las correspondientes exigencias con el entorno, no es aventurado plantear que los beneficios de la ampliación del aeropuerto superan con creces sus hipotéticos costes … No hay duda del peso que tiene la infraestructura, que contribuye a generar entorno al 7% del PIB regional … Defender la obra no excluye establecer impuestos medioambientales sobre los billetes de avión … “La urgencia de aprobar el proyecto no se relaciona evidentemente con los niveles de tráfico actual, excepcionalmente bajos por la pandemia, sino con el marco regulatorio en el que opera Aena en el que la programación de actuaciones inversoras se hace para períodos de cinco años. Dado que el período de ejecución de una inversión así es relativamente largo, no aprobarla ahora implica demorar la entrada en servicio de una hipotética ampliación para mucho más allá del 2030, limitando el papel del Prat como motor futuro de desarrollo económico. Las previsiones apuntan a que entre 2024 y 2026 se recuperen los niveles de tráfico prepandemia por lo que los problemas de retrasos y cancelaciones mencionados anteriormente se cronificarán por muchos años con las instalaciones actuales. Aena se compromete a una inversión de 1.700 millones que, huelga decir, se autofinanciará con los ingresos de las tasas aeroportuarias y actividades comerciales que se desarrollan en el aeropuerto. De ahí que dicha inversión, de llevarse a cabo, no implicaría el uso de recursos públicos. El principal argumento en contra es que el alargamiento de una de las pistas afecta a los espacios protegidos de la laguna de La Ricarda, pero precisamente por ser espacios protegidos la ampliación deberá contar con la aprobación de la CE que es cada vez más exigente en materia de protección del medioambiente. Esto explica que la propuesta de Aena incluya medidas compensatorias de conservación de espacios naturales y fauna. Por otro lado, es cierto que el transporte aéreo es un gran emisor de Co2 y otros contaminantes que afectan al cambio climático pero no lo es, según la Agencia Europea del Medioambiente, en términos de contaminantes que afectan a la calidad del aire a nivel local como el nitrógeno o las partículas finas. El cambio climático es un problema global que exige respuestas globales como es el mercado de emisiones que actualmente regula el tráfico aéreo en el espacio económico europeo. Si Barcelona pierde atractivo para captar inversiones y talento internacional, estas irán a otras ciudades europeas con las que compite por lo que de bien poco servirá frenar la ampliación en términos de protección del planeta. Dicho esto, defender la ampliación no implica asumir que sea contraproducente establecer impuestos ambientales sobre los billetes de avión —como ya varios países en Europa están haciendo y el Gobierno se plantea hacer— que supongan la internalización por parte de aerolíneas y pasajeros de los costes ambientales de volar. El otro argumento que sostienen los detractores de la ampliación es que debería impulsarse el crecimiento del tráfico en Girona mediante inversiones que mejoren la conexión ferroviaria (aquí sí que con cuantiosos recursos públicos) entre tal aeropuerto y Barcelona. Sin embargo, si lo que se pretende es atraer pasajeros vinculados a empresas intensivas en conocimiento y pasajeros en conexión difícilmente la alternativa de volar desde un aeropuerto secundario sería atractiva en términos de tiempo de viaje incluso con una estación de AVE en el aeropuerto de Girona. En resumen, respetando las exigencias medioambientales correspondientes, no es aventurado plantear que los beneficios de la ampliación del Prat superan con creces sus hipotéticos costes”.

DEBAT SOBRE LA LLENGUA: PER QUÈ DISMINUEIX EL CATALÀ COM A LLENGUA D’IDENTIFICACIÓ?

Article de Jordi AMAT a La Vanguardia (30-05-21): Qué tipo de país somos El ‘procés’ ha tenido una correlación lingüística que hay que afrontar con honestidad … “Desde una perspectiva que es concreta pero que es clave, Albert Aixalà acaba de hacer una reflexión importante en su blog. Parte de los resultados de una encuesta de usos lingüísticos, la última, del 2018. Se preguntaba a los encuestados cuál era su “lengua de identificación” –la lengua que una persona considera más próxima–. Un 36,3% respondió que era el catalán, mientras que el 48,6% dijo que el castellano. Pero lo que Aixalà subraya no es la diferencia. El núcleo del texto es una pregunta: ¿por qué desde el 2003 el ca­talán sufre un descenso continuado de ciudadanos que lo tienen como lengua de identificación? Aquel año eran un 47%, a partir de entonces la cifra empezó a decrecer. Uno de los factores que han motivado la caída han sido los cambios demográficos que ha vivido nuestra sociedad desde comienzos de siglo. Pero la nueva inmigración no es la única explicación. Más significativo es que entre los ciudadanos nacidos aquí entre 1974 y 1988, educados con TV3 y la escuela en catalán, solo un 29% tienen hoy el catalán como lengua habitual. Es un dato sorprendente que vendría a evidenciar, primero, lo infundado de la histeria sobre la normalización que viene reiterando una parte del constitucionalismo. Y, segundo, hay que constatar que el proyecto fundacional de la normalización no ha conseguido los resultados imaginados por sus diseñadores. Está claro que tal vez fuera un espejismo pensar que las cosas irían de otra manera. Aunque aquella generación educada en democracia tuviera también el catalán como lengua de uso generalizado gracias a la normalización, si la lengua familiar era el castellano porque eras hijo de la antigua inmigración, lo más probable es que transmitieras el castellano a tus hijos como lengua propia de la Catalunya donde vivías y trabajabas. No pretendo descubrir que Catalunya es una sociedad bilingüe donde el catalán es claramente más débil que el castellano. Se trata de pensar políticamente los datos porque el procés ha tenido una correlación lingüística que hay que afrontar con honestidad. Hace años que los sociolingüistas Fabà y Torres Pla determinaron que quienes tienen el catalán como única lengua de identificación son muy mayoritariamente favorables a la independencia, mientras que solo un 10% de los que tienen el castellano apoyan la secesión. Lo señaló también Mario Ríos: un 81,4% de quienes tienen el castellano como lengua propia no quiere que Catalunya sea un Estado independiente, mientras que un 79,4% de quienes tienen el catalán sí que lo quiere. Asumir esta realidad es necesario para responder a preguntas fundamentales que creemos que se habían resuelto y que ahora hay que replantear. Pero estas preguntas, que son las que perfilan nuestro futuro, solo nos las podremos hacer si entre todos creamos las condiciones para empezar un tiempo nuevo”.

DEBATS IDEOLÒGICS: ESQUERRA MATERIALISTA VS ESQUERRA POSTMATERIALISTA; LIBERALS VS LLIBERTARIANS; EL LABERINT ESPANYOL

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (29-05-21): La gran brecha de los valores: por qué la izquierda está en caída libre  [15] ¿Por qué, si la responsabilidad es compartida, le está yendo mucho peor a la izquierda que a la derecha en esta época? La cuestión de los valores fuertes nos ofrece una interpretación … Los valores líquidos, ligados a la exaltación del yo y a la concepción individualista de la existencia, están generando mucho malestar … La derecha afirmaba que las personas tendrían que hacer lo que quisieran, la izquierda que deberían poder ser aquello que quisieran … Para ambas fuerzas políticas, la sociedad del futuro solo quedaba frenada por la resistencia al cambio y por la pura nostalgia … Para elegir, se han de contar con las condiciones objetivas para poder hacerlo, y la realidad es que mucha gente carece de ellas … La insatisfacción permanente y la sensación de que no hay nada ahí fuera que motive de verdad, teje buena parte de la vida de mucha gente … Hay una sensación de abandono: somos la gente que no le importa a nadie, a la que no se defiende, la que paga todas las facturas … Si les criticas en lugar de ofrecerles aquello que necesitan, como respaldo y estabilidad, lo que haces es ganarte enemigos … “El humor social está cambiando, y en ese momento de transición, la izquierda está intentando reconstruir su proyecto. Al menos, comienzan a ser conscientes de que se están perdiendo algo. Han fallado, y las cifras de voto lo demuestran, y ya no pueden culpar a los quintacolumnistas o a una población que es fascista en masa, como en Madrid, por mucho que se sientan tentados de hacerlo de nuevo. En esa necesaria reflexión, que de momento se mueve desde lo puramente táctico, tendrán que preguntarse no solo por los elementos ideológicos que deben añadir, sino por lo mucho que desconocen a la gente a la que pretenden dirigirse, lo mal que la están tratando y lo poco que saben de sus problemas. Y eso les llevará a plantearse las preguntas en términos de ideas y de valores. O no, y caminará directa hacia la quiebra”.

Debat entre Cayetana ÁLVAREZ DE TOLEDO i José María LASSALLE a La Vanguardia (30-05-21): José María Lassalle y Cayetana Álvarez de Toledo debaten sobre el liberalismo Cayetana Álvarez de Toledo: “En Catalunya , una mitad ha decidido imponer su ideario a la otra mitad” … Cayetana Álvarez de Toledo: “Catalunya era el centro de la libertad pero le ha tomado el relevo Madrid” … José María Lassalle: “No es sostenible una visión unilateral, no diversa, de la identidad de España” … José María Lassalle: “Deberíamos hacer un esfuerzo para atender demandas territoriales”

Conversa entre José ÁLVAREZ JUNCO, Pilar MERA COSTAS i Sergio del MOLINO a “Babelia” de El País (29-05-21): España en el diván Los historiadores José Álvarez Junco y Pilar Mera Costas y el escritor Sergio del Molino conversan sobre el retorno del “problema español” como tema para una multitud de novedades literarias … El dilema es cómo reapropiarse de la nación, pero no desde las esencias, sino desde el patriotismo constitucional (Sergio del Molino) … Volvamos al Estado de bienestar. Los populismos funcionan con el miedo y la inseguridad que trae la pobreza (Pilar Mera) … Creo en una solución federalista. Es la mejor manera de gobernar países extensos y culturalmente complejos (José Álvarez Junco)

 

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