ARTICLES DESTACATS
(1) Article de Miquel PORTA SERRA a infoLibre (27-10-21): En los días buenos, acuérdate de mi
(2) Entrevista a Amy DAHAM a L’Obs (28-10-21): COP26 : « Les négociations climatiques se sont construites sur une vision naïve du monde »
(3) Article d’Hunter WALKER a RollingStone (24-10-21): Jan. 6 Protest Organizers Say They Participated in ‘Dozens’ of Planning Meetings With Members of Congress and White House Staff
(4) Article d’Olivier GALLAND a Telos (25-10-21): À quoi pensent les Chinois?
(5) Article de Máriam MARTÍNEZ-BASCUÑÁN a El País (24-10-21): Vuelven los sonámbulos
(6) Article de Javier BIOSCA a elDiario.es (27-10-21): Claves de la crisis política en Portugal: “El acuerdo de izquierdas respondía a unas circunstancias muy específicas que ya no se dan”
(7) Article d’Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (27-10-21): No és la llei, és l’energia!
(8) Entrevista a Jordi SEVILLA a El Confidencial (27-10-21): “Las eléctricas cometen un error echándole un pulso al Gobierno”
(9) Article de Carles CASTRO a La Vanguardia (25-10-21): ¿Es irreversible el divorcio del voto independentista?
(10) Article d’Héctor G.BARNÉS a El Confidencial (24-10-21): 1987: la conspiración de Cataluña contra Barcelona que dio alas a Madrid
(11) Article de Francesc TRILLAS a El País (22-10-21): El federalismo y la magia
(12) Article de Daniel INNERARITY a La Vanguardia (23-10-21): La radicalización de los conservadores
(13) Article de Daniel CAPÓ a The Objective (25-10-21): El lugar de los padres
(14) Entrevista a Emlio LAMO DE ESPINOSA a El Confidencial (27-10-21): “Occidente debe reconstruir el contrato social de la posguerra”
(15) Article de François CHERIX a Telos (28-10-21): Stérile, le récit révolutionnaire emprisonne la France
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LA POSTPANDEMIA
Com afrontar la postpandèmia amb les lliçons que hauríem d’haver après:
Article de Miquel PORTA SERRA a infoLibre (27-10-21): En los días buenos, acuérdate de mi [1] “La larga y apasionante etapa de reconstrucción que ojalá estemos empezando puede ser una oportunidad para muchas instituciones y empresas. También veremos que se venderá humo; por ejemplo, tecnologías sin impacto evaluado en la vida de la gente. En salud pública, en medicina, educación, trabajo social o medio ambiente –en muchos ámbitos relevantes para las personas–, la inteligencia artificial o el «big data» no son efectivas sin inteligencia humana, sin datos válidos o sin conocimiento experto. Se ha demostrado que datos y algoritmos en sí mismos no resuelven nada clínica o socialmente relevante; por ejemplo, porque los datos sobre infecciones en personas están sesgados, cuando no han sido obtenidos con métodos adecuados y contrastados. O porque los analistas desconocen la realidad sociocultural en la que se expanden las enfermedades. Sabemos muy bien que aumentar la cantidad de datos no aumenta per se la validez de un estudio: los sesgos se mantienen y las consiguientes decisiones son erróneas. El análisis acrítico y acientífico de datos sin validez solo produce «soluciones» falsas. Y solo gana el statu quo. Por supuesto que invertiremos bien los recursos tecnológicos disponibles y aprovecharemos la experiencia que desde hace varias décadas acumulamos –en la investigación epidemiológica y sobre servicios sanitarios, por ejemplo– con grandes bases de datos del mundo real. España dispone de numerosos investigadores e instituciones con una producción científica de alto nivel, socialmente relevante, reconocida internacionalmente. Pero esto tampoco es suficiente: para conocer mejor las causas y las características de los problemas epidemiológicos, sociales y ambientales, para prevenirlos, anticiparlos y controlarlos con más celeridad, necesitamos más y mejores profesionales sobre el terreno, conocedores de la ciudadanía y sus realidades, bien formados, retribuidos y valorados. Ellos son esenciales para generar datos válidos, información y conocimiento útil para la acción. Y trabajando con ellos, los mejores funcionarios y técnicos, en instituciones más modernas y eficientes que bastantes de las actuales. Necesitamos pues más diálogo, alianzas y apoyo social para fortalecer las instituciones de salud pública; no solo las asistenciales, sino especialmente las preventivas, las que actúan sobre las causas de las epidemias para prevenirlas. La futura Agencia Estatal de Salud Pública es una pieza clave en la modernización de tales instituciones. Toda la ciudadanía debemos apoyar que tenga la máxima ambición social y ética posible, y un nivel científico y técnico bien alto, para proteger mucho mejor que hasta ahora la salud de todos, la equidad, la economía real y la convivencia. Trabajando en red y con la visión sistémica imprescindible en salud pública, este organismo aprovechará y potenciará la enorme capacidad existente en numerosos municipios y Comunidades Autónomas, así como en las redes europeas y globales. Lo sabemos: no podemos prevenir la muerte, la ruina y el malestar solo desde lo lírico y emocional. Por ello, desde muchos ámbitos estamos trabajando para fortalecer las respuestas racionales y prácticas. «En los días buenos, acuérdate de mí», nos dicen asimismo quienes nos han dejado, quienes tienen secuelas del covid-19 y los grupos sociales más perjudicados por los populismos incompetentes y por los obsoletos aparatos de estado; entre éstos, las infrafinanciadas estructuras de la salud pública, que tanto bien hacen. Un bien que parece invisible (prevenir muerte, ruina, congoja) hasta que lo apreciamos. No es difícil, pero hay poderosos intereses e inercias en contra. Son ideas clave en estos tiempos que ojalá vayan siendo menos difíciles, mejores. Y de auténtica reconstrucción. A ratos, alegre, sin duda; a ratos, triste. Y siempre que podamos, más serena, sabia y afable”.
ECONOMIA GLOBAL
La globalització dislocada amb efecte a curt termini i la incertesa sobre la seva recomposició:
Article de Joaquín ESTEFANÍA a El País (24-10-21): Tiempo de escasez En el periodo más consumista del año puede haber desabastecimiento de algunos bienes … “En medio de la recuperación pospandémica, el cuello de botella que estrangula la distribución tiene varios efectos al mismo tiempo: la inflación de las principales materias primas (industriales y agrícolas); los retrasos en la entrega de los productos a los consumidores finales debido a la citada congestión del transporte que, a su vez, lo ha encarecido; la subida de los costes de personal porque hay escasez de trabajadores especializados (camioneros, por ejemplo), y también mayores exigencias sindicales no sólo en salarios, sino en mejores condiciones laborales. La secuencia es la siguiente: primero, la pandemia y el confinamiento, durante el cual cae el comercio internacional; como consecuencia, las empresas reducen sus costes y mantienen sus inventarios al mínimo, por lo que se quedan sin productos para satisfacer la demanda; llega la recuperación, quizá más fuerte de lo previsto, y pilla desprevenidas a muchas empresas productoras y distribuidoras. Los expertos indican la posibilidad de un cuarto paso que denominan “efecto látigo”: los proveedores compensan en exceso la escasez y se cargan de existencias. La paradoja consistiría entonces en que tras el desabastecimiento habrá excedentes. Ejemplo de ello serían los rollos de papel higiénico o las mascarillas. El fenómeno del posible desabastecimiento conlleva recuperar aspectos de la economía que han sido olvidados en beneficio de otras prioridades (en general, financieras o tecnológicas). Ya daba indicios de su complejidad desde finales de 2020, cuando el comercio mundial trataba de recuperar su normalidad tras el parón sufrido por el confinamiento. Al alterar la pandemia el flujo del comercio, cuando la mayor parte de los países aumentan a la vez el consumo, los puertos, los trenes y los aviones echan el bofe. Estos cuellos de botella reabren dilemas que parecían superados, como el de la deslocalización de las fábricas en busca de género de bajo coste, o la hiperespecialización que logra que la fabricación de bienes sea cada vez más difícil de ubicar, ya que los componentes llegan de sitios muy lejanos (los botones, las cremalleras, la tela, el ensamblaje, etcétera)”.
CANVI CLIMÀTIC i TRANSICIÓ ENERGÈTICA
A les portes de la COP26, una anàlisi realista sobre les estratègies de la transició energètica i un recordatori de les possibilitats de la Unió Europea com a superpotència climàtica:
Entrevista a Amy DAHAM a L’Obs (28-10-21): COP26 : « Les négociations climatiques se sont construites sur une vision naïve du monde ». [2] Selon l’historienne Amy Dahan, spécialiste de la diplomatie climatique, très peu d’avancées sont à attendre lors de la COP26 qui s’ouvre ce dimanche en Ecosse. La faute au Covid-19, mais aussi à la manière dont ces grands-messes du climat fonctionnent … “Les COP – mais aussi et surtout les rapports du GIEC – ont eu comme principale vertu de contribuer à faire monter dans l’opinion publique mondiale l’importance et la conscience du réchauffement climatique. Elles ont légitimé ce problème. Le « off » des COP, qui réunit scientifiques, ONG, militants des sociétés civiles et des pays du Sud, mais aussi think tanks ou entreprises engagés du côté de la transition, offre des lieux de rencontre souvent effervescents et créatifs. Mais les négociations internationales sont, je crois, structurellement vouées à la lenteur. Durant ces COP, on discute d’objectifs de long terme très abstraits, on pinaille pendant des heures sur des virgules et des alinéas. Et on élude les questions essentielles. A aucun moment, on y discute d’économie, de commerce, d’infrastructures et d’énergie. A aucun moment, on y aborde la question concrète d’une limitation de l’utilisation d’énergies fossiles, de comment on les remplace, par quoi et à quelle échéance, etc. On est donc dans une gouvernance incantatoire, autoprédictive, qui repose sur une économie de la promesse perpétuelle. Les COP sont enfermées dans une sorte de bulle, elles sont complètement déconnectées de la réalité matérielle du monde. Si bien que ce qui s’y dit ou ce qui s’y décide n’a pas d’impact. Il y a un écart entre ce qui est promis et ce qui est concrétisé” … “Les négociations internationales sur le climat reposent sur une illusion : l’idée que tous les Etats du monde vont s’unir pour « tous ensemble sauver la planète ». Et, pour y parvenir, qu’ils vont oublier leurs intérêts propres. Ces négociations se sont construites sur une vision extrêmement consensuelle et naïve du monde, qui est en profond décalage avec les rapports de force qui structurent les relations économiques et internationales. La réalité du monde, c’est une incroyable explosion et dérégulation des échanges, c’est une lutte acharnée pour les ressources, c’est la propagation du coûteux mode de vie occidental avec la croissance incroyable de la Chine et des autres grands pays émergents, ce sont des rivalités économiques terribles entre puissances… Or tous ces sujets majeurs, qui ont un impact considérable sur les émissions de CO2, sont absents des COP. Ce sont des sujets impensés. A ce hiatus majeur, s’en ajoute un autre, temporel : la diplomatie climatique est depuis ses débuts une fabrique de la lenteur alors que la dégradation du climat, elle, ne fait que s’accélérer. Un tel décalage n’est pas tenable” … “D’abord, il faut se défaire de l’idée que si ça n’avance pas, c’est parce qu’il faudrait encore améliorer nos connaissances scientifiques sur le réchauffement climatique. Non, si on ne parvient pas à avancer, c’est tout simplement parce que les pays ont des intérêts et des agendas politiques divergents. Plutôt que d’éviter les questions dérangeantes, comme nous le faisons depuis trente ans, il faut les affronter. Il est temps de discuter d’engagements concrets sur la sortie des énergies fossiles au lieu de continuer à discuter de promesses de réduction d’émissions non suivies d’effets. Je rêverais par exemple que de cette COP 26 sorte l’exigence solennelle d’un moratoire sur toute exploration ou forage dans l’Arctique – dont on connaît le caractère éminemment dangereux pour l’avenir du climat. Nous devons aussi décloisonner cette question du climat, c’est-à-dire cesser de la réduire à un enjeu strictement environnemental. Quand les négociations internationales sur le climat ont été mises en place, une erreur majeure a été commise : penser que résoudre le problème du réchauffement climatique serait aussi simple que de régler le problème du trou de la couche d’ozone, alors qu’il s’agit de deux problèmes bien différents. On s’est inspiré de la réussite du Protocole de Montréal, qui instaurait l’interdiction de l’utilisation des chlorofluorocarbures. Parce que pour régler le problème de la couche d’ozone, il suffisait d’exclure l’utilisation de quelques gaz contenus dans les bombes aérosols, un accord a pu être trouvé sans trop de difficulté. Le réchauffement climatique est, en comparaison, un problème titanesque puisque toute notre civilisation – notre manière de se déplacer, d’habiter, de produire, de manger – est construite sur les énergies fossiles” … “La Chine s’est fixée comme objectif d’atteindre la neutralité carbone en 2060. Cette annonce me laisse assez perplexe car on peine à voir comment elle pourrait tenir un tel engagement, sachant qu’aujourd’hui 60 % de son électricité provient encore du charbon… Cette annonce, comme le fait que les dirigeants chinois évoquent depuis 2008 une « société bas carbone », a conduit certains à penser que ce pays pourrait être un modèle de « civilisation écologique ». Je ne souscris pas à cette idée. Outre les questions démocratiques et de contrôle social, c’est oublier un peu vite que son développement économique n’a rien de respectueux des ressources et des équilibres naturels. On y observe une croissance urbaine effrénée, le niveau d’émissions par tête de sa classe moyenne et supérieure – 300 millions de personnes – est comparable à celui des citoyens des Etats-Unis et on y poursuit le même modèle de consommation démesurée qu’en Occident. Son projet des « nouvelles routes de la soie » n’a rien non plus d’un projet de développement écologique. Enfin, au sein de la Food and Agriculture Organisation (FAO), qu’elle préside, elle promeut – notamment en Afrique – un modèle agricole très productiviste, à base de beaucoup d’engrais, de produits phytosanitaires, de pesticides, et d’un usage important des nouvelles technologies… Plus préoccupant encore, il y a eu récemment des annonces inquiétantes de sa part autour de la géo-ingénierie. Considérer que la Chine est l’élève exemplaire de la lutte contre le changement climatique me semble donc être un véritable non-sens”.
Article de Susi DENNISON a El Confidencial (26-10-21): No todo es geopolítica: por qué la UE es una ‘superpotencia climática’ a nivel global Tras la previsiblemente decepcionante cumbre COP26 sobre el clima, la UE puede empezar a ejercer su papel de líder en la transición energética hacia un mundo sin carbono … “Una vez que haya pasado la emoción de Glasgow, continuaremos enfrentándonos a la realidad de unas medidas insuficientes, pero ahora sabiendo que el liderazgo global actual no está a la altura de los desafíos políticos y geopolíticos necesarios para abordar el cambio climático. Aquí es donde la UE entrará en acción. Como primer actor mundial en haber presentado planes concretos sobre cómo reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030 —en comparación con los niveles de 1990— en los anuncios del Pacto Verde Europeo en 2020 y el paquete ‘Fit for 55’ de este año, la UE cuenta con credibilidad allá donde EEUU carece de ella. Más avanzada en su transición energética que la mayoría, la UE puede predicar con el ejemplo, compartir y comercializar sus experiencias. Es un gigante económico, una líder en donaciones, un gran mercado de exportación y una superpotencia reguladora. Puede ofrecer una importante experiencia en propiedad intelectual y en infraestructura esencial para facilitar la tarea a países con planes menos desarrollados. La UE aún no es un peso pesado geopolítico comparable al nivel de EEUU. Es incapaz de plantear una amenaza creíble de utilizar todos los aspectos de su poder económico de forma colectiva para reforzar su posición negociadora en la COP26. Las divisiones y desarticulaciones dentro de la UE son de sobra conocidas, tanto por los líderes de sus propias instituciones como por los gobiernos de otros países. En cambio, el poder climático europeo consiste en la capacidad de generar cambios a un nivel más mecánico, a través de las interacciones de la UE con otros países, tanto los que están convencidos de la necesidad de transformar sus economías con urgencia como los que dudan. Esto, gracias a su capacidad de garantizar a través de sus herramientas comerciales (como el mecanismo de ajuste en frontera por emisiones de carbono) que los socios comerciales no tengan más remedio que alejarse de la producción intensiva en emisiones si quieren exportar a la UE; de conseguir, mediante el desarrollo de la capacidad e innovación de la tecnología ecológica europea y la planeación de cadenas de suministro de las materias primas necesarias, que no sea solo China la que dé forma al desarrollo de las tecnologías necesarias para una revolución global; de ofrecer financiamiento y dirigir la inversión del sector privado para que el mundo en desarrollo pueda aprovechar las oportunidades que ven en la revolución verde; de reformular el concepto de seguridad energética para centrarse en la energía limpia y la eficiencia de los recursos. Y, sobre todo, gracias a su disposición de explorar qué reformas del mercado energético impulsarían de manera más efectiva el desarrollo del sector de las energías renovables para satisfacer la consecuente demanda del mismo”.
ESTATS UNITS
Un número especial de The Economist que recopila les aportacions de grans plumes sobre el futur dels Estats Units com a potència. I l’scoop de la revista Rolling Stone sobre les complicitats trumpistes en l’assalt al Capitoli:
Edició especial de The Economist (24-10-21): The future of American power … Worrying about American decline is the Halley’s comet of political commentary, always orbiting and returning. Yet concerns over America’s standing compared to the Soviet Union or the Japanese economy have evolved into more amorphous challenges: China, climate change, imperial overstretch and domestic polarisation. The Economist aimed to explore these issues with a By-invitation series on the future of American power, which ran from August to October. We sought a wide spectrum of thinkers who rarely appear in the same company, from Henry Kissinger on the right to Noam Chomsky on the left; from the Indian novelist Arundhati Roy to the political philosopher Francis Fukuyama. Strikingly, few contributors embraced outright declinism—the views were nuanced. Though America faces domestic divisions and is no longer the unchallenged hegemon it was 25 years ago, most contributors believe it remains strong enough to project power globally. But that will change if America fails to overcome its internal problems. We invite you to read, consider their views and share your own on social media
Article d’Hunter WALKER a RollingStone (24-10-21): Jan. 6 Protest Organizers Say They Participated in ‘Dozens’ of Planning Meetings With Members of Congress and White House Staff [3] Two sources are communicating with House investigators and detailed a stunning series of allegations to Rolling Stone, including a promise of a “blanket pardon” from the Oval Office
XINA
Comentari d’una gran enquesta sobre els valors de la població xinesa en comparació amb la d’altres països asiàtics i occidentals:
Article d’Olivier GALLAND a Telos (25-10-21): À quoi pensent les Chinois? [4] “Un des premiers résultats qui ressort, et qui ne surprendra pas trop, est la forte implication des Chinois dans la valeur travail. 83% d’entre eux sont d’accord (tout à fait ou plutôt) avec l’idée que « travailler est un devoir envers la société », et 25% d’entre eux se disent même « tout à fait d’accord » avec cette assertion. Chez leur grand rival américain, l’enthousiasme pour le travail est nettement moins fort : 59% tout à fait ou plutôt d’accord, 14% tout à fait d’accord. Parmi nos quatre pays, seuls les Allemands se rapprochent des score chinois (75% et 18%)” … “Si les Chinois croient au travail, ils croient également très fortement à la valeur de la science et de la technologie pour améliorer leur vie. À la question de savoir si « la science et la technologie rendent nos vies plus saines, plus faciles et plus confortables », ils sont 42% à se dire complétement d’accord (en se situant en position maximale, 10, sur une échelle en dix positions), contre seulement 21% des Américains, 18% des Allemands et 3% des Coréens. S’ils peuvent le faire c’est aussi parce qu’il n’y a en Chine aucune interférence entre la science et la religion, au motif que celle-ci n’exerce apparemment qu’un très faible rôle[ii], ce qui est loin évidement d’être le cas aux Etats-Unis, où 34% des répondants sont d’accord avec la proposition suivante : « chaque fois qu’il y a conflit entre science et religion, la religion l’emporte toujours » (5% des Chinois)” … “Concernant les valeurs d’égalité et de liberté pour lesquelles, dans une question classique, on demande aux personnes interrogées d’indiquer leur préférence, les Chinois se prononcent assez massivement en faveur de l’égalité, contrairement aux habitants des autres pays : 66% d’entre eux la choisissent de préférence à la liberté, contre seulement 21% des Américains, 33% des Allemands et 35% des Coréens. Notons cependant que ce désir d’égalité ne concerne pas les rapports entre hommes et femmes : une forte proportion de Chinois reste persuadée de la supériorité masculine (50% pensant par exemple que les hommes font de meilleurs dirigeants politiques que les femmes). Sur le plan économique, il est vrai que la Chine est devenue un des pays les plus inégalitaires du Monde ce qui peut alimenter un sentiment d’injustice et le désir d’aller vers plus d’égalité ; mais il est aussi un des pays les moins libres du Monde sans que cela suscite apparemment une demande d’ouverture dans la population” … “… les Chinois approuvent massivement le droit pour le gouvernement de la vidéosurveillance, très largement celui du contrôle des communications sur internet et majoritairement même le recueil systématique d’informations sur les personnes. Sur ces deux derniers points, ils se démarquent très nettement des trois autres pays qui rejettent très nettement ce droit des gouvernements de surveiller étroitement leur population” … “Les Chinois se distinguent également par un niveau très élevé de confiance spontanée dans les autres : 64% disent qu’on peut faire confiance à la plupart des gens (plutôt que de rester prudent dans ses relations avec les autres), contre seulement 37% des Américains, 46% des Allemands et 32% des Coréens. Mais cette confiance spontanée semble reposer en fait sur une sélection drastique des relations sociales acceptables et une très faible tolérance à l’égard de profils de personnes présentant une caractéristique tant soit peu déviante ou simplement différente de l’ensemble de la population. En effet, dans une autre question classique des enquêtes sur les valeurs, on interroge les personnes sur des types de voisins qu’elles ne voudraient pas avoir : des toxicomanes, des gens d’une autre race, des travailleurs étrangers, des gens atteints du SIDA, des homosexuels, des gros buveurs d’alcool, des couples non mariés vivant en concubinage etc. Sur les neuf catégories de personnes citées comme voisins possibles, 46% des Chinois en citent au moins cinq comme voisins indésirables ; c’est le cas également de 29% des Coréens, mais de seulement 5% des Américains et de 2% des Allemands. L’écart est considérable et semble montrer une Chine extrêmement conformiste au regard de ce que sont aujourd’hui les sociétés occidentales où le droit à la différence comme expression de la liberté personnelle est reconnu”… “La violence privée, dans le cercle familial, est majoritairement condamnée par les Chinois, mais dans des proportions assez nettement inférieures à celles qu’on trouve aux États-Unis ou en Allemagne. Par contre sur ce point les Chinois se rapprochent des Coréens. Par exemple, 80% des Chinois disent qu’il n’est jamais justifiable de battre sa femme, (en se plaçant en 1 sur l’échelle de 10 positions), mais cela veut dire que 20% peuvent trouver, à un certain degré, une justification à un tel geste. Ce n’est le cas que de 11% des Américains (une société réputée violente) et de moins de 5% des Allemands. La tolérance au fait de battre ses enfants est beaucoup plus élevée en Chine : 60% des Chinois peuvent lui trouver, à des degrés variables, une certaine justification (28% des Américains, 23% des Allemands, mais 54% des Coréens). Par contre la violence contre d’autres personnes est beaucoup plus fermement condamnée en Chine qu’aux États-Unis : les trois-quarts des Chinois ne la trouvent jamais justifiable, contre 57% des Américains. Quant à la « violence politique », elle est jugée totalement injustifiable par 80% des Chinois contre seulement 61% des Américains” … “Les Chinois sont fiers de leur pays (à 93%). C’est un sentiment qui est partagé par les habitants des trois autres pays, mais à un degré un peu moindre (79% aux USA, 82% en Allemagne, 81% en Corée). Par ailleurs, sur une question plus engageante, sur le fait d’être ou non prêt à combattre pour son pays, l’engagement des Chinois est nettement plus fort : 90% se disent prêts à le faire contre seulement 61% des Américains et 53% des Allemands”.
UNIÓ EUROPEA
La crisi de la Unió Europea amb Polònia i l’expansió del virus nacionalpopulista … i el malson del record de l’Europa de 1914:
Article de Máriam MARTÍNEZ-BASCUÑÁN a El País (24-10-21): Vuelven los sonámbulos [5] Irrealidad. La sensación nos acompaña cuando desaparece de pronto un mundo que nos era familiar, y es la poderosa imagen que utiliza John Gray para describir cómo Occidente, sin percatarse siquiera, ya no es el motor impulsor de la historia … “La situación es gravísima. No solo se invalidan los artículos que justificaron el Brexit, sino que se deja de reconocer la supremacía del derecho comunitario y el control de los tribunales europeos sobre las jurisdicciones nacionales. Es, de hecho, un ataque directo a toda la arquitectura existencial de la Unión, y lo que está en juego es la idea misma del orden liberal, el respeto a las reglas y al Estado de derecho, los contrapesos que evitan que un partido, en este caso el PiS polaco, acumule tanto poder que pueda permitirse remover los obstáculos institucionales que quiera para afianzarlo. Ya habrán adivinado de qué va todo esto: se llama populismo y nostalgia de la soberanía, y es una pugna contra la idea misma de democracia. Es una guerra rabiosamente de moda. La vemos, señalaba Verhofstadt, en los fallos de un TC polaco “politizado” por un primer ministro para quien el poder es más importante que las reglas y la voluntad del pueblo al que dice representar; en esa relativización de la democracia que también se olfatea en nuestro país, en los fuegos de artificio intelectual de quien la juzga disfuncional frente al consentimiento informe de la tribu. Y tiene que ver con un viejo rescoldo teológico: el ejercicio del poder soberano en las soñadas fronteras nacionales. Fue el impulso del Brexit y del procés, el basamento de la larga ola reaccionaria que ahora se renueva en la campaña presidencial francesa. Según Le Monde, todos los candidatos de derechas, desde Éric Zemmour hasta Xavier Bertrand, pasando por Michel Barnier o el exministro socialista Arnaud Montebourg, están dispuestos a suspender las garantías del Estado de derecho en nombre de la “soberanía nacional y la lucha contra la inmigración”. La verborrea populista de Le Pen habita el discurso del gaullista Nicolas Dupont-Aignan sobre “la política de sumisión a Bruselas”, y estalla en boca del mismísimo negociador del Brexit, Michel Barnier, quien pide para Francia “un escudo constitucional” para recuperar “nuestra libertad de maniobra”. Vuelven, parece, los sonámbulos europeos de 1914 que describe Christopher Clark, “obsesionados con sus sueños, pero ciegos ante la realidad de los horrores que ellos mismos estaban a punto de engendrar”.
FRANÇA: PRESIDENCIALS A L’HORITZÓ
Unes presidencials sense chance per les esquerres i amb un marc definit per l’ultradreta:
Article d’Oriol BARTOMEUS a El País (24-10-21): Francia: la izquierda evanescente El voto progresista en las elecciones presidenciales francesas no llegará al 30% en la primera vuelta y quedará fuera en la segunda … “¿Qué ha pasado para que por tercera vez en 20 años la izquierda quedé virtualmente eliminada de la disputa por la presidencia francesa? Básicamente, que el eje del debate político en Francia se viene situando desde hace años en la identidad y la soberanía y no en la tradicional contraposición entre la izquierda y la derecha. El eje que domina el debate político francés es el que contrapone el repliegue identitario, soberanista, tradicionalista y renacionalizador, con la apertura económica, el europeísmo y el multiculturalismo, lo que beneficia la confrontación de las opciones de derecha dura y de extrema derecha con la posición que encarna el presidente Macron. Lo que ocurre en Francia ya lo hemos visto en otros lugares: el enfrentamiento urbano/rural de los chalecos amarillos trae reminiscencias del Brexit, mientras que el creciente desplazamiento del voto obrero hacia las opciones de ultraderecha recuerda el voto a Trump del Rust Belt (cinturón industrial) estadounidense. Las encuestas en Francia muestran la paulatina penetración de Le Pen entre los obreros, y el consiguiente debilitamiento del voto de estos a la izquierda. Las encuestas muestran un evidente desplazamiento del voto hacia las opciones que mejor representan los polos del nuevo debate, Macron, por un lado, la extrema derecha por el otro. Pero incluso aquí se observa cómo Le Pen se ha visto superada por el irresistible ascenso de la candidatura de Zemmour, más creíble en su crítica a la clase política, brillante y desacomplejado. Según la última encuesta publicada por Ifop, más de dos millones de los que votaron a Le Pen en 2017 optarían hoy por Zemmour, así como 1,7 millones de los que votaron a la derecha tradicional. Precisamente, la división en el campo de la derecha radical podría acabar permitiendo que el candidato de Los Republicanos se cuele en la segunda vuelta. Eso siempre y cuando los diferentes aspirantes a la candidatura no acaben comiéndose los unos a los otros, algo que ya es habitual en la derecha francesa. Sin agenda a la que agarrarse, la izquierda francesa se ve abocada a ceder sus votos a las candidaturas mejor situadas en los temas que dominan el debate. Según las encuestas, solo un 30% de los que votaron a Hamon lo harán por Hidalgo. Del resto, la mayor parte va a ir al ecologista Jadot y a Macron. De los votantes de Mélenchon, solo el 37% volverán a confiar en él. Del conjunto de nueve millones de electores que votaron por la izquierda en 2017, solo cinco volverá a votar alguna candidatura de izquierda. Del resto, un millón votará por Macron, 1,7 a Jadot y otro millón a la extrema derecha, ya sea a Le Pen o a Zemmour”.
Article d’Arsenio CUENCA a Agenda Pública (25-10-21): La agenda de la ultraderecha marca la carrera al Elíseo “La legislatura del presidente francés ha sido un esfuerzo por devolver a Europa y Francia a la primera línea de la escena internacional. Macron fue uno de los principales protagonistas que impulsó los fondos europeos para paliar los efectos de la pandemia en los países más perjudicados. La re-localización industrial ha sido una constante en su discurso estos últimos años, habiendo plantado algunas semillas de un proyecto que tardará años en germinar, si es que llega a hacerlo. Respecto a la seguridad, el macronismo ha endurecido su línea desde la llegada del nuevo ministro de Interior en el verano de 2020. El gobierno de Macron no se ha privado en abordar las cuestiones identitarias tan recurrentes en el campo ultra. (..) Zemmour, se ha beneficiado de la centralización de los temas identitarios. Sin haberse presentado oficialmente, su apoyo electoral no para de crecer en los sondeos.”
CRISI POLÍTICA A PORTUGAL
La “modèlica” geringonça portuguesa ha saltat pels aires, enviant un senyal d’advertència a la no tan modèlica coalició PSOE-UP:
Article de Javier BIOSCA a elDiario.es (27-10-21): Claves de la crisis política en Portugal: “El acuerdo de izquierdas respondía a unas circunstancias muy específicas que ya no se dan” [6] Patrícia Lisa, analista experta en política portuguesa en el Real Instituto Elcano, explica la ruptura de la izquierda y qué puede pasar en las probables elecciones anticipadas … “Solo cinco de 15 primeros ministros electos han logrado llegar al final de su mandato en Portugal ¿Por qué? En Portugal la estabilidad gubernamental no tiene nada que ver, por ejemplo, con España y eso está relacionado con dinámicas estructurales del propio funcionamiento del sistema político. Había una composición de dos partidos centrales: el Partido Socialista y el Partido Social Demócrata/Partido Popular Democrático. No hay tradición, como en el caso de España, de hacer coaliciones puntuales para la aprobación de presupuestos con partidos de corte regional, cosa que no existe en Portugal. Eso hacía que los gobiernos en minoría cayesen más rápidamente. También tiene que ver con el hecho de que el presidente de la República tiene poderes de disolver la Asamblea por iniciativa propia, lo que significa que tiene poderes muy amplios e interviene mucho la gobernabilidad. Lo cierto es que la estabilidad que se ha dado en esta última solución de Gobierno desde 2015 ha sorprendido a todos los que estudian el sistema político portugués … En qué situación estarían ahora esos partidos de izquierda de cara a las elecciones? El indicador más cercano son las elecciones locales de septiembre de este año, en las que todos ellos han perdido fuerza. Aunque el Partido Socialista haya ganado las elecciones en términos absolutos, ha perdido ayuntamientos importantes, entre ellos la capital, Lisboa. A eso hay que sumar el desgaste normal de cualquier Gobierno que está en el poder desde 2015. En ese sentido se puede prever que no se refuerce ninguna mayoría –tampoco la que permitiría al Partido Socialista gobernar sin acuerdo con las izquierdas–. En Portugal ha habido tradición de otras coaliciones políticas, aunque no me parece que esto sea previsible con los actuales actores. Sí puede haber soluciones creativas y el escenario está totalmente abierto. La derecha tampoco está en las mejores condiciones para estas elecciones … ¿Podría darse un acuerdo de las izquierdas como el de 2015? Esa es la gran duda. La cuestión es que el acuerdo de izquierdas ha obedecido a un periodo muy específico de la trayectoria democrática portuguesa. Vino de un escenario en el que el país había sido intervenido por la troika (de control de las finanzas a cambio del rescate financiero de los socios del euro) y sufría un profundo desgaste, desmotivación y erosión social. Entonces había realmente una demanda para que se revirtiese esa política de austeridad. Eso fue el gran motor que justificó el cambio de las posiciones de los partidos de izquierda. Esa circunstancia específica hizo que los partidos se uniesen desde un punto de vista pragmático. Esa unión se fue erosionando desde 2019, con las segundas elecciones, y evolucionó de un apoyo a los presupuestos en 2019 a una abstención en 2020 y a su rechazo en 2021. Además, el escenario ahora es distinto. Yo diría que incluso opuesto al del año 2015. Portugal va a tener que hacer el plan de recuperación y resiliencia. Va a haber mucho dinero y muchas posibilidades de inversiones. Es ahí donde los partidos de izquierda, que siempre fueron partidos de contrapoder, tienen fuertes divisiones sobre cómo aplicar ese dinero. Por tanto, existe el temor de que, pese a que haya nuevas elecciones, persista este impasse y que no se mueva el tablero … ¿Y la situación de la extrema derecha? La extrema derecha viene aumentando su presencia y una de las posibilidades es que se refuerce. Ha tenido una gran apuesta en las elecciones locales para imponerse en regiones que consideran clave y han tenido unos resultados buenos, aunque no especialmente representativos en términos de escaños. Que puedan tener un papel relevante a partir de las próximas elecciones depende mucho de quién sea el líder del Partido Popular Demócrata, ya que hay candidatos que admiten alianzas con la extrema derecha y hay otros que no. Es una cuestión totalmente abierta … ¿Por qué el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista han rechazado los presupuestos? Pasado ese momento de gracia, la coalición no era una coalición de Gobierno, sino una coalición de respaldo parlamentario en la que se pedía a los socios apoyar los presupuestos anuales. El resto del tiempo ha habido divergencias y muchas veces los socios de izquierda han votado en contra de propuestas legislativas del Gobierno. El desgaste o el fin del encantamiento se venía arrastrando desde antes. Ahora mismo tenemos la perspectiva de poder relanzar la economía con muchísimos fondos de recuperación europeos y ahí las divergencias estructurales entre estos partidos se hacen más evidentes. Hay quien defiende que este presupuesto no es más ni menos social que los tres anteriores, pero según la izquierda radical, la coyuntura permitiría ir mucho más lejos de lo que antes había exigido al Gobierno. Y el Ejecutivo no lo ha concedido … ¿Se podría trazar alguna comparativa con España? En este momento, la situación de Portugal es incierta y no se puede comparar con España. Sí que se pudo hacer cuando el presidente Sánchez se fijó en la solución política portuguesa para apoyar su propia solución política, pero es verdad que entonces cada país siguió su curso. Ahí emergen las diferencias. Aquello fue un periodo de transición y esto es un periodo de consolidación de esas trayectorias que están dando diferentes frutos”.
SITUACIÓ POLÍTICA ESPANYOLA: VISIÓ DE CONJUNT
Incerteses sobre la recuperació econòmica per l’impacte inflacionari de l’encariment de l’energia … amb repercussions socials i electorals imprevisibles; friccions entre els poders de l’Estat; negociació pressupostària complexa; enquestes favorables a la dreta … I tensions pujades de to dins del Govern Sánchez:
Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (24-10-21): España en la maroma de otoño Dentro de una semana, Argelia puede cerrar el gasoducto Magreb Europa … Putin presiona a Europa para una rápida puesta en marcha del segundo gasoducto del Báltico … Los cheques de estímulo en EE.UU. han contribuido al atasco del comercio marítimo … El congreso del PSOE está teniendo efectos: al cabo de siete días, crisis en el interior de la coalición … El Gobierno confía en que se cumplan las previsiones optimistas del FMI sobre el 2022 … Fábricas de acero y cerámica paran para sortear los sobrecostes de la energía … “Baja la epidemia y suben los precios. Hay altas en los hospitales y bajas en la política. Este es el marco narrativo de otoño del 2021. El vigoroso efecto rebote que muchos economistas pronosticaban para el segundo semestre de este año está topando con obstáculos imprevistos: subida de precios de la energía, encarecimiento de los fletes marítimos, carestía de importantes materias primas y fallos en la cadena internacional de suministros” … “El estímulo de los fondos europeos y el efecto de unos presupuestos expansivos se cruzará en los próximos meses con el impacto de la inflación. Ese cruce de tendencias provocará ondulaciones inesperadas en el espacio político. El reciente congreso del PSOE ya está teniendo efectos. Pedro Sánchez ha tomado las primeras medidas para acotar el protagonismo de la vicepresidenta Yolanda Díaz , aclamada ayer en el congreso de Comisiones Obreras, con Podemos en segundo plano. Se aproxima otro duro invierno. El tiempo político también se va a encarecer en España”. … “La epidemia ha remitido en verano y ahora viene la incógnita de las nuevas variantes, que ya empiezan a ser detectadas. Sube la inflación y no es fácil explicar el porqué en pocas líneas. El Gobierno de coalición se tensa. La reforma laboral podría acabar provocando una ruptura de la coalición gubernamental en un momento de incertidumbre económica. El invierno será duro. Y aún no hemos llegado al ecuador de la legislatura”.
Article de Juan Luis CEBRIÁN a El País (25-10-21): Sonata de otoño Si los partidos centrales aspiran a recuperar el espacio electoral perdido, necesitan escuchar más y predicar menos; mejor será que dejen de aplaudirse a sí mismos y busquen el acuerdo social y el consenso político … “El reciente reacomodo gubernamental previo al congreso socialista de Valencia, y los mensajes que de este se desprenden, transmiten la aparente voluntad de Pedro Sánchez de reconducir su errática gobernación hacia los caminos de la socialdemocracia clásica. Es una decisión razonable tras la debacle en las elecciones madrileñas, la pérdida de poder en Andalucía y el fiasco de la moción de censura en Murcia. Cuestiones estas que sin embargo no estoy seguro hayan suscitado la atención que merecían en las ponencias y debates congresuales, dirigidos en gran parte por los responsables de esas derrotas. El viraje se inscribe además en la recuperación europea del socialismo democrático tras las elecciones alemanas y el reacomodo en los gobiernos de los países nórdicos. Esta es una buena noticia para el PSOE de la que debe extraer las lecciones oportunas. En todos los casos la socialdemocracia ha recuperado el poder a base de encabezar gobiernos de coalición con grupos muy diferentes. Se trata de un destino probablemente inevitable para gran parte de las formaciones políticas europeas, pues la fragmentación partidaria es un hecho evidente en los países de la Unión. A la hora de gobernar los socialistas nórdicos se apoyan en partidos verdes y liberales, cuando no en otros abiertamente moderados y conservadores. Sobresale, sobre todo en Suecia, el papel de los sindicatos capaces de movilizar el consenso social, tan necesario como el pluralismo político. El objetivo casi unánime es garantizar el Estado de bienestar, reducir la desigualdad, y fortalecer el crecimiento económico mediante el impulso de la economía de mercado. A lo largo de décadas han demostrado que el liberalismo político, el modelo capitalista y la intervención del Estado en sectores claves de la economía son compatibles y beneficiosos para la comunidad a la que sirven. El resultado es que figuran en todos los rankings internacionales como los países más democráticos y felices del mundo y, salvo Islandia y Finlandia, son todos monarquías parlamentarias. No por su intenso amor a las testas coronadas, sino porque asumieron las lecciones de Max Weber, cuando dictaminó que “un monarca parlamentario, pese a su falta de poder delimita formalmente las ansias de este por parte de los políticos”. El rey simboliza también el principio de legalidad, siendo la ley expresión de la voluntad general en las democracias. Por eso pretender, como algunos hacen, que puede existir un conflicto entre el principio democrático y el de legalidad no tiene sentido. El imperio de la ley permite exigir la responsabilidad de los gobernantes no solo ante los electores, también ante los órganos de la justicia; y garantiza los derechos y libertades de los ciudadanos. Abocados como estamos a nuevos gobiernos de coalición en el futuro, la única condición exigible a quienes lo integren es la lealtad al sistema, principio de legalidad incluido. Lo que excluye la presencia del independentismo”.
Article de José Antonio ZARZALEJOS a El Confidencial (28-10-21): El Gobierno pende un hilo … “Se está produciendo una especie de saqueo ‘progresista’ al Gobierno más ‘progresista’ amagando para justificarlo con la posibilidad de que el tándem PP-Vox sea mayoritario en unas futuras elecciones generales. Sánchez no sería ya solo rehén de sus socios, sino que, además, estaría siendo colonizado por ellos en un ejercicio que, no por bien merecido dada la banalidad igualmente ‘progresista’ del presidente, que se ha metido en demasiados callejones sin salida, deja de ser de una prepotencia casi obscena.” … El contexto en que se desenvuelve el Gobierno es completamente adverso. Los pronósticos del Banco de España, de la AIReF y de Funcas, que anuncian un crecimiento menor del previsto por el Ejecutivo, el proceso inflacionista a propósito de los precios de la energía, la negativa europea a que España se desenganche de la estructura del mercado eléctrico, el inmediato cierre del gaseoducto que, con origen en Argelia, pasa por Marruecos —países que han roto relaciones diplomáticas— y la demora y las resistencias a la aplicación de la intervención sobre alquileres establecen un marco de referencia peliagudo al que Unidas Podemos añade, en vez de una razonable cooperación, una descarnada competición” … Desde otro punto de vista, todo sonreveses para las decisiones de gran calado jurídicoadoptadas por el Gobierno. El Constitucional ha tumbado los dos estados de alarma y tachado de inconstitucional el parón parlamentario durante la pandemia. Tampoco es de menor entidad la sentencia que establece la inadecuación con la Constitución del impuesto municipal de plusvalía que afecta de manera importante a los ingresos de los ayuntamientos. Por fin, es obvio que ni el PSOE ni el PP han ofrecido su mejor rostro en la renovación de cuatro magistrados del Tribunal Constitucional, reincidiendo en una mentalidad bochornosamente clientelar”.
Article de Josep RAMONEDA a El País (23-10-21): Podemos y las etapas de la democracia española Después de más de media legislatura en la que socialistas y podemitas han convivido razonablemente, ¿hay una vía que permita a los dos socios seguir juntos y acumular ventaja? … “Errejón nos narra la tercera, del 2011 a la actualidad, cuando la calle se agita (el 15-M y la fundación de la Assemblea Nacional Catalana aparecen con un mes de diferencia) en la onda expansiva de la crisis nihilista del neoliberalismo de 2008. En este período, 2014 es un año cargado de simbología: la abdicación del Rey Juan Carlos, la irrupción de Podemos en las elecciones europeas, la victoria de Pedro Sánchez sobre los barones del PSOE que le habían echado por resistirse al gesto de lealtad bipartidista de favorecer la elección de Rajoy, y la famosa confesión de Jordi Pujol, dieron la medida del grado de agotamiento del régimen del 78 que PSOE y PP se habían negado a reformar. Esta tercera etapa —que devolvió cierto protagonismo a la calle con el 15-M y con el proceso independentista catalán— parece llegar a su fin, con Pablo Iglesias, símbolo de la vertiginosa carrera, bajándose del poder y con la interminable resaca del 1 de octubre catalán que ha situado al independentismo en fase nebulosa por la dificultad de adecuar los discursos y la realidad. ¿Qué viene ahora? Dice Errejón que los espacios en política no existen quietos, se crean. ¿Será capaz la izquierda? La izquierda podemita llegó a su punto más alto en las elecciones 2016. Más tarde vendría un error de bulto que marcó un punto de inflexión hacía abajo, al forzar Pablo Iglesias la repetición de elecciones de abril de 2018. Y Podemos llegó al poder pero ya en peores condiciones. Y afloró una cierta tendencia a la melancolía que a menudo habita a la izquierda y que ha llevado a la retirada de su líder ¿El desencanto de Iglesias arrastrará a los demás o sabrán hacer de la necesidad virtud: reagrupar fuerzas y seguir en primer plano? En términos más prosaicos, después de más de media legislatura en la que socialistas y podemitas han convivido razonablemente, gobernando con prudencia y tiento, ante el espectáculo de una derecha enfurecida que ha perdido el centro, descalabrado por la inanidad de Ciudadanos, ¿hay una vía que permita a los dos socios seguir juntos y acumular ventaja? El escenario es nuevo: liquidado Ciudadanos no hay un actor de centro al que vigilar de reojo, la derecha se reagrupa por su lado radical. La querencia del ciudadano centrista siempre está a la derecha, pero hay votantes que andan sueltos. ¿Hay margen de aquí a las elecciones para que PSOE y Podemos se consoliden sin que una o las dos partes salga perjudicada? Podemos necesita mostrarse fuerte para que no perder la condición de voto útil que beneficiaría a los socialistas. Y los socialistas tienen que valorar hasta qué punto pueden mirar al centro sin que se les escapen votos hacia Podemos. A su vez, mientras Sánchez tenderá probablemente a exhibir moderación y confianza para no perder el voto moderado, Podemos necesita trofeos para que no le abandonen los que todavía ven el poder como una traición. Por un momento, pareció imponerse el esquema fácil: con algunos de los más visibles líderes de Podemos agotados por la gran aceleración, se podía producir el regreso al viejo orden: al espacio estable pero prescindible de la vieja Izquierda Unida (IU), que abría a los socialistas opciones a los dos bandos. Pero Yolanda Díaz ha entendido que esta vía era una claudicación. ¿Cómo ensanchar el espacio, cómo dejar de ser Podemos (y generar una dinámica de crecimiento) sin pasar a ser IU? Esta es la tarea. Y llevarla a cabo desde el Gobierno puede ser positivo, pero tiene sus servidumbres. Por ejemplo, hay que tener trofeos que exhibir, empezando por dos promesas estrella hasta ahora incumplidas: la liquidación de la ley mordaza y de la reforma laboral del PP. Podemos lo necesita, ¿le interesa al PSOE? Ahí se juega la cuarta etapa de la democracia española”.
Article de Lluís FOIX a La Vanguardia (27-10-21): En coalició però no bicèfals El que fa més d’un mes que els alemanys debaten després de les eleccions del 26 de setembre aquí es va fer en 48 hores … Sánchez ha d’optar entre cedir el discurs a Podem o fer cessar qui discuteixi les regles de joc … “Els problemes més rellevants de Pedro Sánchez des de la investidura els ha tingut amb el seu soci de govern. Per dos motius. El primer és per la paternitat del relat social i el segon, per les veus discordants que han aflorat en un Executiu que gasta més energies a anunciar decisions que a executar-les. Els dos socis són prou fràgils parlamentàriament per suportar les contradiccions internes sabent que l’altre no estriparà les cartes perquè no hi ha alternativa de govern i perquè una ruptura podria propiciar unes eleccions anticipades amb enquestes que no afavoreixen cap dels dos partits en coalició. Pedro Sánchez té el poder, però no mana del tot o, com dirien els romans, li falta l’ auctoritas, que és la legitimació socialment reconeguda que la seva decisió és inqüestionable. Les picabaralles entre el PSOE i Unides Podem han estat freqüents i pròpies de qualsevol govern de coalició. Però a mesura que s’acosten les eleccions apareixen símptomes inquietants de falta d’ auctoritas del president del Govern. L’últim episodi en què Unides Podem demana la dimissió de la presidenta del Congrés, Meritxell Batet, per haver fet complir una sentència del Suprem que inhabilitava el diputat Alberto Rodríguez és entre grotesc i esperpèntic. És no acceptar la separació de poders. Les friccions entre les dues formacions es convertiran en xocs frontals a mesura que avanci la legislatura. Pedro Sánchez podrà tolerar les naturals discrepàncies al Govern, però si es posa en discussió la seva autoritat, el més valent, i penso que el més beneficiós per al seu futur, seria fer cessar una o dues ministres de Podem si la formació insisteix a no acceptar les sentències del Suprem que no li agraden. El seu prestigi pujaria en els seus propis votants i la cúpula de Podem prendria nota que el Govern està en coalició però no bicèfal. Sánchez no té miraments ni li tremolarien les cames si veu que la seva figura política perd l’equilibri i el relat el continuen escrivint els seus socis ocasionals, que són també els seus adversaris electorals. Unides Podem no té cultura de governar i no resisteix els contratemps de qualsevol partit que ha conegut la complexitat de l’exercici del poder. El gest d’autoritat l’haurà d’exercitar Sánchez si no vol veure’s arrossegat per discursos que l’apartin de la centralitat que va proclamar al congrés de València i que lliga amb la socialdemocràcia que ara es revifa a Europa”.
ENQUESTES ESPANYA
Enquesta d’IMOP Insights (11-22/10/21) per a El Confidencial (27-10-21): Casado arrebata medio millón de votos a Sánchez y frena en seco a Vox Los populares siguen al alza y se consolidan como la primera fuerza del Congreso. Si se convocaran elecciones, su ventaja sobre el PSOE sería de 19 escaños más … Los populares comienzan a atraer a un número significativo de apoyos que en su día fueron hacia Pedro Sánchez … La derecha sigue rozando la mayoría absoluta, pero perdería un diputado respecto a hace dos semanas
TENSIONS AL GOVERN DE COALICIÓ PER LA REFORMA LABORAL …
La quadratura del cercle de la reforma laboral:
Article de Manel PÉREZ a La Vanguardia (24-10-21): ¿Hay salida indolora para la reforma laboral? Los empresarios reciben con esperanza la entrada de Calviño; dificulta una decisión unilateral … Bruselas tiene un papel esencial en este momento; aunque no hable, se conoce su modelo … “¿Existe salida indolora para la reforma laboral, sin derrotados en el seno del Gobierno? ¿La importancia del asunto acabará provocando una crisis existencial de la coalición de Gobierno? ¿Los agentes sociales terminarán fracturados en una batalla sobre el modelo del mercado de trabajo? Hace ya mucho que está claro que la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, prefiere dejar las cosas como están y no cambiar ningún componente relevante de la legislación del último gobierno del PP en el ámbito de las relaciones laborales. Unidas Podemos, por su parte, está en la posición contraria: deben derogarse los aspectos esenciales, como propugna la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Entre ellos, la supremacía del convenio de empresa, la ultraactividad y la temporalidad. La decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de impulsar la entrada de Calviño, con rango además de directora de orquesta, en esas conversaciones no admite muchas interpretaciones. La contrarreforma light o menos profunda es la que quiere el sector mayoritario del Gobierno y, con él, la patronal, que considera inaceptables las propuestas de Díaz. En ese sector, el desembarco de Calviño se ha recibido con esperanza, aunque siguen creyendo que el hecho de que la continuidad del Gobierno dependa de la alianza con Unidas Podemos hace muy probable la posibilidad de una aprobación unilateral de la reforma. Algo así como lo que ocurrió con la aprobación de la última subida del salario mínimo interprofesional (SMI). Al menos, opinan, la presencia de la ministra de Economía dificulta una salida de ese tipo, aunque no dan nada por seguro. Para tener todos los elementos, es relevante, imprescindible, incorporar el escenario europeo. La pregunta que es más pertinente hacerse en estos días de tensión entre los dos socios de la coalición gubernamental es precisamente esta: ¿Por qué Sánchez decide dar este paso en un momento tan complejo, cuando debe centrar sus prioridades en la aprobación de las cuentas públicas, lo que además precisa el sí de otros partidos, entre ellos ERC y el PNV? ¿Por qué abrir un frente tan explosivo con su principal socio parlamentario? Obviamente, el calendario apremia y Bruselas espera la nueva legislación sobre el mercado de trabajo para antes de fin de año. Para Unidas Podemos, pocos temas son tan críticos como este; lo era antes de la formación del Gobierno de coalición, por eso formó parte del programa pactado. A eso se suma que es la medida de referencia de la ministra de Trabajo, punto de partida de su carrera al liderazgo de la izquierda. Un asunto a la altura de la reforma de las pensiones y la política de vivienda. Crucial también para las organizaciones sindicales, uno de sus más naturales graneros de votos y eje de su discurso social. En ese cuadro, destacan dos elementos. El primero, el Gobierno ha incluido 27.000 millones de euros de fondos europeos en los presupuestos del año próximo. El segundo, Sánchez ha firmado un acuerdo con la Comisión Europea en el que se establece un calendario de aprobación de una serie de reformas, entre ellas la laboral, del que se desconocen las condiciones concretas. No hay que olvidar que ni el Gobierno ni Bruselas han explicado el contenido concreto del acuerdo para la entrega de esos fondos, lo que alimenta todo tipo de especulaciones. Pero esa conexión directa entre las cuentas del Estado, los fondos europeos y las reformas laboral y de las pensiones, explican lo que está pasando estos días en la política española. Y va a presidir las próximas semanas. Bruselas va a tener un papel clave. Y aunque el discurso oficial dice que la burocracia europea no interfiere ni condiciona este tipo de negociaciones, la mayoría ya sabe cuál es el modelo de relaciones laborales que más gusta en la capital europea”.
Article de Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (26-10-21): Empresas y sindicatos derogan ‘de facto’ partes esenciales de la reforma laboral La derogación de la reforma laboral tiene mucho de entelequia. Muchos de sus planteamientos ya han sido derogados en la práctica. Precisamente, algunos de los más importantes … “Lo más paradójico del actual debate sobre la derogación de la reforma laboral es comprobar que el texto del Partido Popular —aprobado cuando Rajoy contaba con mayoría absoluta— ha sido ya derogado en algunos de sus puntos esenciales. O lo que es lo mismo, ha entrado en vía muerta en asuntos como la prevalencia de los convenios de empresa respecto de los de ámbito superior, las cláusulas de descuelgue de los convenios colectivos o la llamada ultraactividad, que, aun siendo avalada por el Tribunal Supremo, en la práctica dos de cada tres convenios han convertido los convenios en indefinidos, aunque hayan vencido. El contrato de formación, en la misma línea, no es ni la sombra de lo que fue y hoy es casi marginal en el sistema de relaciones laborales. Otras normas han sobrevivido, como las agencias de colocación privadas o la rebaja de la cuantía por despido improcedente, pero algunas de las más sustanciales han caído por la vía de los hechos. Es decir, se ha producido una especie de autoenmienda a la totalidad derivada del hecho de que el mercado laboral es una realidad viva y se adapta con pragmatismo a las necesidades de las empresas y a la capacidad de presión de los sindicatos, por mucho que quieran incorporarse a las leyes normas que responden más a un planteamiento ideológico que a una respuesta cabal a problemas concretos. Por eso, como sostienen los viejos expertos en derecho laboral, la mejor reforma es la que se hace por consenso, porque, de lo contrario, está condenada al fracaso o, al menos, a tener un impacto muy limitado”.
Article d’Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (27-10-21): No és la llei, és l’energia! [7] Barallant-se per tòpics, el Govern central asfalta el retorn de les dretes … “Des de l’any 1980 hi ha hagut moltíssimes reformes laborals. Inclinades a la protecció del treballador o complaents amb la demanda empresarial de flexibilitat. Només una constant es manté: l’atur a Espanya sempre duplica el de la mitjana d’Europa. Quina conclusió s’ha d’extreure d’aquest fet inapel·lable? Que el problema del treball a Espanya és estructural. No depèn de la reforma que ha ferit el govern de coalició. Deixant de banda abusos que una bona inspecció laboral resoldria, la llei del PP no és el desastre que s’explica des de l’esquerra. Es van salvar molts llocs de treball. Sobretot a la petita i mitjana empresa, que ara s’enfonsarà si se li imposen exigències que només les grans poden suportar. Hi ha molta micropolítica a fer per afavorir el treball: rebaixes fiscals, suport als llocs creats, premiar i castigar les empreses segons la creació o destrucció de treball, eliminació d’oligopolis, reforçar el creixement de les petites empreses, etcètera. Però a Espanya agrada més discutir sobre tòpics i essències. Els ni-ni es fan vells, mentre que la veritable formació professional dual és un part mil vegades anunciat que mai no acaba de produir-se. Tothom sap que allà on hi ha una bona educació professional hi ha empreses productives i exportadores, treball de qualitat i prosperitat. De proves d’això, no se’n troben només a Alemanya. Ja vaig explicar una vegada que la comarca de la Garrotxa és una de les més exitoses des del punt de vista industrial, amb un atur irrellevant. Olot no té cap de les infraestructures considerades imprescindibles, però té un ensenyament professional d’altíssim nivell des dels anys setanta. Les necessitats de la petita i mitjana empresa queden sempre eclipsades per la influència de les empreses de l’Ibex, sovint regulades (que la dreta defensa sense fissures). El veritable nucli de la qüestió laboral i empresarial des de la crisi de 2008 té a veure amb un factor que torna a estar de coent actualitat: el preu de l’energia. La Pimec va demostrar que l’autodevaluació que es va produir abaixant el preu del treball (entorn d’un 25%, costejat només pels assalariats) va servir de ben poc a les empreses perquè el preu de l’electricitat industrial va pujar també entorn d’un 25% (i no hi havia l’excusa del conflicte entre Argèlia i Marroc o del sobtat augment de la demanda postcovid). Dit d’altra manera: l’enemic del treball no és la llei del treball, sinó les antipatriòtiques energètiques que fan pagar els seus errors d’inversió tecnològica a les indústries (i als privats). Si el Govern d’esquerres vol sobreviure, hauria de buscar l’aliança amb els sectors de la petita i mitjana empresa. Sobre aquesta aliança podria imaginar-se un futur reindustrialitzat i d’energies netes. Si en comptes d’això, les esquerres s’estimen més barallar-se per idees preconcebudes, és que estan decidits a asfaltar el retorn apoteòsic de les dretes”.
Article de Joan TAPIA a El Periódico de España (26-10-21): La peor crisis Pedro Sánchez sabe que la reforma del mercado laboral no puede ir en dirección contraria a lo que Europa cree necesario para crear empleo … “El fondo de la cuestión no es si la negociación con los interlocutores sociales es dirigida por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, o la vicepresidenta primera, Nadia Calviño. La clave es que la nueva normativa laboral no puede ser contraria a lo que las instituciones europeas –Comisión, Consejo y BCE– creen necesario para crear empleo. No podemos querer los 140.000 millones del plan de regeneración europeo y que el BCE siga ayudando a financiar el déficit causado por los ertes y otras medidas sociales contra la pandemia, y decirles después –con, siempre, la tasa de paro más alta– que sabemos mejor que nadie qué hacer para generar empleo. Aplaudir que “los hombres de negro” paguen y exigirles luego que se callen” … “Sánchez tiene culpa por haber hablado en exceso de “derogar la reforma de Rajoy” (la última vez en el congreso del PSOE) y por dilatar el asunto para aplazar fricciones con Podemos. Pero el plazo, fin de año, se acerca y Yolanda Díaz estaba pactando con UGT y CCOO, pero dejando al margen a los empresarios y a costa de la flexibilidad. Al final, Sánchez –Calviño mediante– ha tenido que hacer frente a un problema que tiene tres premisas. Una, la reforma de Rajoy se puede cambiar (cosas tan lesivas como el despido por inasistencia de trabajadores con baja laboral ya se eliminaron), pero la Comisión y el BCE creen que flexibilizó el mercado de trabajo y creó empleo. Y los datos están ahí. Dos, la futura legislación debe promover menos temporalidad y mejores salarios, pero sin restar flexibilidad para que las empresas se puedan adaptar a la coyuntura. Tres, una reforma pactada a tres (Gobierno, sindicatos, CEOE) sería bien vista en Bruselas. Un acuerdo solo a dos (Gobierno-sindicatos) tendría serios problemas. Por eso Sánchez –tarde y mal– ha tenido que intervenir. Pero a Yolanda Díaz le importan menos las realidades europeas. Le han permitido un camino y no quiere dar marcha atrás. Y los sindicatos amenazan con movilizaciones. Que Podemos pida además la dimisión de Meritxell Batet por el caso de su diputado inhabilitado es solo la espuma, pero indica que la crisis es seria. Podemos puede acabar tragando porque no le interesa abandonar el Gobierno, pero entonces gritará que el PSOE es el culpable de no haber cumplido el programa pactado y de haberse rendido al capital. Son las tristes consecuencias de que la confusión haya sido un componente de la coalición que ha gobernado España los últimos y muy difíciles 22 meses”.
… i MÉS TENSIONS ENTORN DEL CAS ALBERTO RODRÍGUEZ
Una tempesta perfecta amb enfrontaments a tots nivells: entre dos poders de l’Estat; entre els socis de la coalició governamental; dins d’Unidas Podemos …
Article d’Ignacio ESCOLAR a elDiario.es (23-10-21): La derecha judicial abre una brecha en el Gobierno y en Unidas Podemos Ni Yolanda Díaz ni Alberto Garzón ni los Comunes comparten la estrategia de presentar una querella de Unidas Podemos contra Meritxell Batet y se enteraron del plan cuando ya estaba anunciado … “Batet pudo actuar de otra manera. Ser más valiente, aún asumiendo que se jugaba el cargo, y actuar conforme al asesoramiento de sus letrados, en vez de pedir aclaraciones al Supremo, que no tiene esas funciones como hoy recuerda Javier Pérez Royo. Pero también es cierto que la posición en la que el Tribunal Supremo había colocado a la presidenta del Congreso era más que complicada, hiciera lo que hiciera. La bola lanzada solo podía acabar mal o peor, como de hecho ha ocurrido. Si Batet hubiera optado por resistir frente al atropello del Supremo, quien hubiera presentado una querella por prevaricación contra la presidenta del Congreso habría sido Vox. O el PP. O ambos partidos. Y el juzgado que hubiera decidido al respecto habría sido esa misma Sala Segunda del Tribunal Supremo que ha condenado a Rodríguez, donde la derecha mantiene una enorme mayoría. Les recuerdo el marcador: en la Sala de lo Penal del Supremo hay 12 magistrados conservadores –promovidos por los vocales del CGPJ nombrados por el PP–, frente a solo 3 progresistas. Es la consecuencia más obvia y directa de los sucesivos bloqueos a la renovación del Poder Judicial cada vez que la derecha pierde las elecciones, como ya he explicado en otros artículos. Es también esa Sala de lo Penal la que tendría que dirimir la querella que se anunció contra Batet, por prevaricación. Una querella que no tiene ninguna posibilidad de prosperar y que ha generado una enorme grieta en el Gobierno de coalición, y también en Unidas Podemos. Una querella que está en duda que llegue siquiera a presentarse” … “Hace apenas unas horas, Alberto Rodríguez anunció que deja Podemos. Una decisión que no es ajena a todo lo que ha ocurrido en estos últimos días. Que es extraordinariamente grave, también por lo que demuestra: la división interna en Unidas Podemos. La enorme diferencia de estrategia entre el núcleo duro del pablismo –que sigue apostando por la confrontación más dura posible con el PSOE– frente al rumbo que quiere marcar el mayor activo electoral que tiene ese espacio: Yolanda Díaz. Fuentes del grupo parlamentario de UP creen que ese núcleo duro de Podemos –con Ione Belarra al frente– defiende tensar la cuerda con el PSOE e incluso llegar a romperla si fuese necesario, e ir a un adelanto electoral en el año 2022. No agotar la legislatura y aprovechar la buena valoración de Yolanda Díaz, que supera a Pedro Sánchez en el CIS. Creen también que el PSOE no a va dar más vuelo a la vicepresidenta segunda y que lo ocurrido con la negociación de la reforma laboral es una muestra de que el PSOE no va a permitir que su popularidad siga aumentando. Por eso prefieren romper, antes de que el PSOE frene el ascenso de Yolanda Díaz. Es una estrategia que otros, en la coalición, ven suicida: por el enorme riesgo de que un hipotético adelanto electoral solo beneficie a la derecha. Esa misma derecha que asiste, con alegría, a la probada capacidad de autodestrucción que siempre tiene la izquierda”.
Article de Juan Fernando LÓPEZ AGUILAR a El Periódico de España (28-10-21): Caso Alberto Rodríguez: controversia legal y lecciones que aprender “… la mayor polémica es la que ha rodeado a tres cuestiones referidas a la aplicación de las penas contenidas en el fallo: a)- De un lado, la interpretación de la «inhabilitación para el derecho de sufragio activo» anudada, como accesoria, a una pena principal de privación de libertad (por 45 días) sustituible ope legis (por mandato de la ley, sin margen de discreción judicial) por una pena de multa que fue íntegramente satisfecha; b)- De otro lado, la equiparación de esa «inhabilitación» al derecho a ser elegido a cargo público durante el tiempo de cumplimiento de la pena principal (repito: 45 días) a una «inelegibilidad sobrevenida», cuyo cumplimiento exige la pérdida del mandato que ya se ocupa en el momento de la sentencia aunque nada tenga que ver con los hechos que se enjuician (muy anteriores al momento en que fue elegido Diputado); y c)- Yendo todavía más lejos, la equiparación que se ha impuesto entre la pena de «inhabilitación al derecho de sufragio pasivo» y la de «inhabilitación especial para empleo o cargo público» (diferenciadas entre sí en los art. 44 y 42 Código Penal, respectivamente), cuestionable desde la perspectiva de la prohibición de interpretación extensiva in malam partem del Derecho penal y de la prohibición de retroactividad en las normas penales o sancionadoras desfavorables o restrictivas de derechos individuales (y los del art. 23 CE lo son), contenida en el art. 9.3 CE. En el trasfondo de todo ello subyace además la antinomia -puesta ahora de manifiesto- entre el art. 6.2 de la Loreg (inelegibilidad de los que ya hayan sido condenados a privación de libertad, y art. 6.4, «incompatibilidad» durante el período de cumplimiento de la pena) y los art. 21 del Reglamento del Congreso («suspensión» del diputado) y 22 RCD (pérdida del escaño): Alberto Rodríguez no había sido condenado cuando fue elegido, ni ha cumplido tampoco «pena privativa de libertad» (fue sustituida por multa), por lo que el principio de interpretación constitucional consolidado a favor de los derechos fundamentales (el de participación mediante representación lo es, art. 23.1 CE) -principio pro libertate o más favorable al ejercicio de los derechos y libertades- permitía, ergo debió, inclinar la balanza en favor de la satisfacción de la pena de multa e inelegibilidad para cargo electivo en 45 días, sin que ello comportase la pérdida del que ya se ostentaba (tal y como concluía en este punto el Informe de los Letrados del Congreso)” … “A la vista de que el art.117.3 CE reserva al Poder Judicial no sólo el «poder de juzgar» sino también el de «hacer ejecutar lo juzgado», y ante la inminencia de una indeseable pugna interpretativa y aplicativa de la pena impuesta con el TS sentenciador que sólo podría traducirse en el imaginario mediático como un agrio «choque de legitimidades», la Presidenta del Congreso Meritxell Batet ha hecho lo que su deber institucional le imponía, aun cuando, con seguridad, le haya resultado ingrato, arduo y doloroso hacerlo, por convicciones políticas y motivos personales que cualquiera intuirá sin temor a equivocarse. Me cuento, pues, entre quienes lamentan la secuencia de hechos y actuaciones jurisdiccionales que han desembocado en que Alberto haya perdido su escaño; no así su formación política, que lo retiene para su desempeño por la persona que le seguía en su lista electoral, y que representará a los mismos electores y a la misma cuota alícuota de soberanía nacional que su predecesor. Pero me cuento, finalmente, también entre los convencidos de que, a partir de cada uno de los «episodios constitucionales inéditos» que nos está tocando vivir estos últimos años, hay siempre una lección que aprender: ¡hay que legislar mejor! La actual inconsistencia entre el art.6 Loreg y los arts.21 y 22 del RCD (y los efectos concretos de los arts.42 y 44 CP) debe ser superada mediante una reforma normativa que afirme con claridad el contenido y los límites del mandato representativo de un cargo público electivo y las razones estrictas por la que puede cesar en el cumplimiento de su representación y la consiguiente terminación de su ejercicio y disfrute de un derecho fundamental”.
UNA RENOVACIÓ DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL INSATISFACTÒRIA
No hi ha manera! De nou, un pasticcio:
Article de Fernando VALLESPÍN a El País (24-10-21): ¿Tanto esperar para esto? ¿Por qué PSOE y PP se sienten impunes, por qué piensan que este descarado trapicheo no tendrá consecuencias políticas para ninguno de los dos? … “¿Por qué se sienten impunes, por qué piensan que este descarado trapicheo no tendrá consecuencias políticas para ninguno de los dos grandes partidos? Y solo se me ocurre una respuesta: por la polarización. Porque cada uno de ellos sabe que por muchas máculas que se observen en los propios nunca llegan a compensar la animadversión que se siente hacia el adversario, hacia los otros. La inquina mutua es tal, que cualquier racionalización de parte es deglutida sin el más mínimo grano de sal por cada grupo-nosotros. El cinismo ínsito en la anterior frase de Casado, por ejemplo, se disuelve detrás de consideraciones como que los “muy nuestros” son los que de verdad defienden las instituciones (nuevas risotadas enlatadas). En fin, para muestra un botón: Estados Unidos, donde la polarización partidista está poniendo en jaque a todas las instituciones. Aunque allí el gran responsable es el Partido Republicano. Queda un fleco por resolver. ¿Acaso no temen que se les vayan a ir votos a los compañeros de bloque? Es algo que puede ocurrir, desde luego, pero creo que no entra en sus cálculos. Es muy posible que lo que ha posibilitado el acuerdo, además de por el espectáculo que estábamos dando en Europa, tiene que ver precisamente con el interés de ambos por presentarse como los “institucionales”, una forma de diferenciarse de aquellos. Sin duda lo son comparados con sus compañeros de viaje bloquista, pero por eso mismo chirría el resultado. La Rochefoucauld decía que “la hipocresía es el tributo que el vicio rinde a la virtud”, así que hay que imaginar que saben perfectamente dónde está la acción virtuosa. Lo que no se comprende es por qué no la practican. Bueno, sí, lo entendemos bien, demasiado bien”.
10 ANYS SENSE ETA
Lluny d’una memòria compartida:
Article de Luis R.AIZPEOLEA a El País (22-10-21): El factor político del fin del terrorismo Los principales partidos coinciden en que sin presión policial, judicial, social e internacional y el compromiso de todos los gobiernos, ETA no habría finalizado … “El Gobierno sabía que ETA estaba muy debilitada, pero no moribunda. El proceso dialogado tenía el aliciente de conllevar una tregua etarra y contaba con el precedente de que los protagonizados por Felipe González y Aznar debilitaron a ETA que, al romperlos, perdió la batalla de la opinión en Euskadi, clave para una organización con respaldo social. Gobierno y ETA pactaron un procedimiento marcado por elPacto de Ajuria Enea: paz y presos, pero no cuestiones políticas. La ruptura del proceso por ETA supuso un revés para el Gobierno que el PP, contrario al diálogo, utilizó virulentamente explotando las emociones de algunas víctimas, con un ruidoso acompañamiento mediático. Pero el diálogo dividió a ETA y al abertzalismo entre favorables y contrarios a finalizar el terrorismo. Los pragmáticos, liderados por Otegi, temían que el terrorismo, sin futuro, arrastrara al independentismo. En ese momento Rubalcaba emplazó a Otegi a elegir entre “votos o bombas”: romper con ETA o lograr que cesara. Otegi, cuyo objetivo era que el independentismo recuperara la legalidad, optó por convencer a las bases abertzales a apostar por la política y aislar a los continuadores del terrorismo. Fueron seis años, llenos de vicisitudes, donde los intereses de Otegi coincidieron con los del Gobierno: lograr el cese etarra. El enfrentamiento de moderados contra radicales, que lo propició, hubiera sido imposible sin proceso dialogado. Su lentitud garantizó un final ordenado y sin escisiones, declarado por ETA el 20 de octubre de 2011. ETA no consiguió sus objetivos políticos —el derecho de autodeterminación y unión de Navarra y Euskadi—, el Gobierno toleró una escenificación de personalidades internacionales confirmando el final y los tribunales legalizaron Sortu. Se cumplió el Pacto de Ajuria Enea, suscrito en 1988 por los partidos democráticos, incluida Alianza Popular de Manuel Fraga. Hoy, Pablo Casado no asume la utilidad del diálogo final del terrorismo. Acusa gratuitamente al Gobierno de Zapatero de haber revivido a una ETA moribunda. Sigue la tradición de Aznar, en la oposición, de sacar el terrorismo de las políticas de Estado consensuadas. Una consecuencia es que la derecha no ha extraído enseñanzas políticas del final de ETA. Falta una reflexión sobre la crisis catalana a la luz del final de ETA. Una barrera separaba ambos conflictos: la violencia que contaminó al independentismo vasco. Pero, pese a su mayor virulencia, se resolvió. El proceso dialogado pactó un procedimiento y sustituyó la dinámica del antagonismo entre ideologías por el acercamiento entre quienes querían acabar con el terrorismo frente a los continuistas. Se inició una distensión que caló socialmente. Cuando los intransigentes rompieron el proceso, los dialogantes convencieron al mundo abertzale. Algunos de estos rasgos, aunque sin trasponer mecánicamente a Cataluña, podían servir de reflexión, sobre todo cuando está claro que la ausencia de diálogo agravó los problemas. El final del terrorismo fue posible, también, porque los anteriores gobiernos democráticos contribuyeron, sin excepción, a debilitarlo progresivamente. Zapatero le puso el broche político. Casado, que representa una nueva generación, debía asumir y reconocer con los demás partidos el éxito común. Pero su estrategia de tierra quemada lo impide al prolongar el uso partidista de un terrorismo acabado hace diez años”.
Article d’Antón LOSADA a El Periódico de España (22-10-21): De hoy en 10 años “Pocas cosas más fáciles que escarbar momentos en los cuales Arnaldo Otegi haya tenido o tenga que explicar a sus bases pasos que seguramente no acaban de entender y usarlos como contradictor de sí mismo. No menos sencillo resulta preguntarle a Pablo Casado si miente él cuando afirmaba en el Congreso, este mismo 20 de octubre de 2021, que Zapatero cedió ante ETA, o mentía Mariano Rajoy cuando proclamó, en octubre de 2011, que el anuncio etarra era una gran noticia porque se había logrado “sin ningún tipo de concesión política”. Cualquier idiota puede hacer estos trucos, carecen de magia alguna. La pregunta es para qué nos van a servir y a dónde conducen exactamente. La respuesta una vez más resulta obvia, hoy y hace 10 años: a la melancolía de aquello que desearíamos tener. Pedir perdón carece de valor político porque no le corresponde a la política concederlo. El perdón es un derecho de las víctimas y solo a ellas, a cada una de ellas, corresponde administrarlo. Nadie debería hacerlo en su nombre. Lo único que realmente posee valor político es hacer aquello que se promete, dejar de decir y hacer esas cosas que mantienen a las víctimas en la dolorosa condición de tales. No solo se puede, sino que se debe exigir a Otegi y a toda la izquierda aberzale que pasen de las palabras a la empatía de los hechos. De anuncios, pasos y frases para la exégesis ya vamos servidos. No podemos esperar otros 10 años para ver si dan otro paso. La izquierda española también haría bien en dejar de aceptar el cínico marco moral que impone la derecha, sin reparo ético alguno para distinguir entre las víctimas que merecen respeto porque secundan su agenda, las buenas, y aquellas que no, las malas, las víctimas del Alvia, del metro de València o del 11-M. No hay nada más inmoral que tratar de apropiarse del dolor de alguien y administrarlo en su nombre. No plantar cara a semejante ignominia resulta imperdonable. A la derecha conviene decirle alto y claro que no puede seguir usando el terrorismo como recurso partidista porque ni siquiera es bueno para ellos. Tampoco puede seguir tratando de apropiarse de las víctimas porque resulta siniestramente inmoral. Usar el terrorismo para sacar rédito partidista genera dependencia porque lo hace todo mucho más fácil. Desde una superioridad moral que se atribuye uno mismo solo vale lo que tú digas, cuando tú lo digas y como tú lo digas porque todos los demás o son asesinos o son cómplices. Una vez que se prueba algo así engancha como una droga. Desengancharse es una tarea difícil y necesitan toda la ayuda que podamos darles”.
Article d’Álex GRIJELMO a El País (24-10-21): Pedir perdón sin pedir perdón Otegi dijo en 1999 que la responsabilidad de que ETA matara recaía en los partidos democráticos. Esta vez se lo ahorró … “¿Pidió perdón Arnaldo Otegi el lunes cuando habló de las víctimas del terrorismo? Veamos sus palabras: “Queremos trasladarles que sentimos su dolor y afirmamos que nunca debería haberse producido. A nadie puede satisfacer que aquello sucediera. No se debería haber prolongado tanto en el tiempo. (…) Nada de lo que digamos puede deshacer el daño causado. Pero es posible aliviarlo desde el respeto y la memoria. Sentimos enormemente su sufrimiento y nos comprometemos a mitigarlo”. En verdad, la expresión “pedimos perdón” no figura. La declaración sí refiere un dolor ajeno y evoca alguna responsabilidad propia en él (por eso la frase “nos comprometemos a mitigarlo”), pero a la vez alude a un periodo dentro del cual la violencia parecía tolerable (“no se debería haber prolongado tanto”). Al no completarse el mensaje con la palabra “perdón”, queda abierta la reserva mental de que los terroristas no fueron los responsables de tanta muerte. Sin embargo, a la hora de interpretar a Otegi por lo que silencia, se puede apreciar también que esta vez no mencionó que tal culpa les corresponde “al Estado español” o a los demás partidos, acusación habitual en épocas anteriores. El 29 de noviembre de 1999, Otegi comentaba públicamente el anuncio de que ETA interrumpía su alto el fuego. Tras una defensa de “los represaliados políticos vascos” (los asesinos encarcelados), dijo: “El Partido Socialista, la Unión del Pueblo Navarro, el Partido Popular (…) han actuado con absoluta irresponsabilidad política, no han planteado otra estrategia que no fuera la estrategia de la guerra y de la provocación y se han mantenido inamovibles en una batalla contra la democracia (…), no valen ahora excusas ni adjudicación de responsabilidades a otros (…). La permanente incapacidad de estos agentes políticos (…) merece nuestro más absoluto desprecio (…), nos asiste la razón frente a una batalla fascista”. Aquel día, por tanto, Otegi explicitó que la culpa del terrorismo correspondía a los partidos democráticos. Pero el lunes se lo ahorró. ¿Significa eso que asume la responsabilidad del daño, al no proyectarlo ya sobre otros? Tal vez. Ahora bien, si hubiera expresado textualmente “pedimos perdón”, no habría dudas, ni para nosotros ni para John Austin. Sin embargo, por alguna razón decidió no pronunciar esas palabras que habrían tenido la capacidad de hacer por sí mismas. Y con ello dejó libre el terreno para que cada cual lo interpretase a su gusto. Incluidos sus propios fanáticos”.
Article d’Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (25-10-21): La cendra dels morts De la ferida causada pel terrorisme basc, encara en brolla sang … Potser no sabríem perdonar i grataríem la ferida; però s’ha de fer política … “Formo part de la generació que va passar pàgina: amb alegria, generositat i esperança. Molta gent amb anys de presó va perdonar sense reticència un Estat, un règim i unes forces repressives que no van demanar mai perdó. Molts torturats han conviscut amb els torturadors. Molts perdedors van haver d’acceptar la posició de força dels que havien prosperat amb el franquisme. Policies, jutges, càrrecs o funcionaris franquistes no van ser jutjats ni depurats. Ningú no els va exigir que demanessin perdó. ¿I no podem intentar repetir, amb ETA derrotada, aquell esforç positiu de la transició del franquisme a la democràcia? Certament, cal evitar els homenatges als presos. Cal abjurar de la beneitona santificació catalana d’Otegi per respecte als massacrats a Vic i a Hipercor. Però amb els abertzales bascos s’hi ha de fer política. No tan sols perquè esforçar-se a cicatritzar és millor que gratar la ferida. No tan sols perquè repetir allò que va anar bé en la transició és més positiu que cultivar el ressentiment. Sinó perquè fundar una pàtria sobre la cendra dels morts, com volen tots els nacionalismes romàntics, és la millor manera de preparar nous funerals”.
Entrevista de Pablo Iglesias a Arnaldo OTEGI a CTXT (22-10-21): “Mientras nosotros construimos puentes, las derechas cavan trincheras” Nos llenaron de emoción y satisfacción las declaraciones de algunas víctimas de ETA como Maixabel Lasa, Rosa Lluch o Roberto Manrique … El PNV ha tenido una actuación irresponsable, incomprensible y, además, muy peligrosa en el actual contexto político … No hay posibilidades de gobiernos de “progreso” en el Estado sin el concurso de los independentistas vascos, catalanes o gallegos
ECONOMIA ESPANYOLA
Un esforç per entendre les complexitats del mercat elèctric …:
Entrevista a Jordi SEVILLA a El Confidencial (27-10-21): “Las eléctricas cometen un error echándole un pulso al Gobierno” [8] El exministro socialista y expresidente de Red Eléctrica ofrece su visión respecto a la labor económica y energética del Gobierno, la situación de REE o el polémico fichaje de Carmona por Iberdrola … “No es un mercado porque la demanda es rígida, y la oferta está controlada por cuatro grupos” … Sobre REE: “Me sorprende que la planificación [plan de inversión del Gobierno para REE] no esté aprobada. Lleva más de un año de retraso” … Me parece que estamos viendo una gran insolidaridad con la reforma de las pensiones … Está muy bien decir que paguen bien los ricos, pero con eso no llega … “En las pensiones me sorprendió el acuerdo alcanzado, y no para bien. Todos sabemos que la reforma de las pensiones tenía dos grandes referentes: uno, a corto plazo, favorable a los pensionistas, que era la revalorización con el IPC, y otro que ponía un poco más complicada la relación entre cotización y pensión de cara la futuro. Llámale tasa de sostenibilidad, de equilibrio generacional o como sea. El Gobierno tenía para negociar una cosa buena y una mala, que todos esperábamos que se negociaran a la vez. Cuando ya has entregado la buena, va a ser mucho más complicado sacar por acuerdo la mala. Pero si no hacemos eso, estamos machacando una vez más a la juventud, que es una de las cosas que a mí más me sorprenden de España: los pensionistas se manifiestan y consiguen cosas y la juventud, que está en peor situación, no lo hace. Me parece que es una gran insolidaridad la que estamos viendo en este momento”.
ENQUESTES CATALUNYA
Sobre la inversió de les preferències dels votants d’ERC i posconvergents:
Article de Carles CASTRO a La Vanguardia (25-10-21): ¿Es irreversible el divorcio del voto independentista? [9] Los electores de ERC y Junts discrepan cada vez más, pero su antagonismo parece depender del discurso de sus líderes … El votante de ERC apuesta cada vez más por ampliar el autogobierno, y el de Junts se aferra a la autodeterminación … Papeles cambiados: en el 2015, el elector de CiU se posicionaba de manera parecida al de Esquerra actualmente … “La divergencia se resume en que los votantes republicanos son cada vez más pragmáticos, mientras que los de Carles Puigdemont se muestran cada vez más rígidos y maximalistas. Es decir, mientras estos últimos se mantienen en la lógica de la celebración de un referéndum, los seguidores de Junqueras se inclinan en mayor medida por negociar mejoras sobre financiación y autogobierno. Las cifras reflejan nítidamente ese antagonismo. Mientras el 46% de los votantes de Esquerra (nueve puntos más que en mayo) apuestan por pactar mayores niveles de autogobierno, solo el 20% de los de Junts (seis puntos más que en primavera, pero casi 13 puntos menos que en enero pasado) optan por esa vía negociadora. Y el mismo fenómeno, pero a la inversa, se aprecia ante la consulta de autodeterminación y la amnistía de los presos. En enero pasado, hasta el 45% de los votantes de ERC y JxCat defendían negociar el referéndum y la amnistía. Sin embargo, en septiembre la correlación había cambiado. Mientras los electores de Puigdemont se mantenían firmes en la exigencia de la consulta y la amnistía (un 46%), los de Esquerra se habían reducido en más de 13 puntos (hasta el 29%). Y entre medias, el Gobierno central había aprobado los indultos parciales para los presos independentistas. Las diferencias vuelven a apreciarse ante la propuesta de aprobar una nueva declaración unilateral (DUI) y proclamar la república catalana. Mientras solo uno de cada diez votantes de ERC defendía en septiembre esa salida, la tasa entre los electores de Junts rozaba el 30% y había subido cuatro puntos desde el pasado enero. Por último, las posturas ante un eventual referéndum sobre la independencia también reflejan el creciente realismo de los seguidores de Esquerra, frente a la intransigencia de los de Junts. En esa hipotética consulta, un 77% de los votantes de ERC (cinco puntos menos que a comienzos de año) respaldarían la ruptura con España, frente a un 96% de los de Junts (ocho puntos más que en enero)”.
SOBRE EL MODEL POLICIAL
La responsabilitat política en el deteriorament de la seguretat pública:
Article de Pere VILANOVA a El País (25-10-21): Crisis policial: ¿más coches y nueva uniformidad?. La pandemia y algunos fenómenos sociales, botellones a la cabeza, han puesto de manifiesto es que lo que está en crisis es del modelo policial como tal, en toda su complejidad … Hemos visto demasiadas veces que los policías aguantan de todo ante manifestantes que saben que nos les pasará nada … La policía ha de sentirse respaldada, y no solo por el Gobierno, sino por todas las fuerzas parlamentarias … “Un político francés me dijo una vez que un gobierno no puede permitirse una policía indisciplinada, y a cambio la policía (para que sus miembros puedan ser sancionados cuando proceda) ha de sentirse respaldada, y no solo por el Gobierno, sino por la totalidad de las fuerzas parlamentarias, y ya puestos, por la mayoría de la sociedad. Cada vez que pasa algo grave (y Torra decía a los CDR “Apreteu, apreteu!”), en sede parlamentaria todo serán florituras de salón, incluyendo también a su manera a la oposición en su aburrido pim pam pum contra el Govern. Mientras, habría que ir pensando en una policía con una estructura, funciones y formación a la altura de un futuro muy complicado. Para empezar, sería indispensable extraer este tema de los ridículos y pobres enfrentamientos entre políticos y sus corifeos mediáticos: es de sentido común. Pero en segundo lugar, la reflexión de fondo ha de ser sobre la creciente inadaptación o desajuste entre los modelos policiales actuales, y las aceleradas mutaciones de los problemas que han de gestionar. En Italia el otro día el primer ministro Draghi y el secretario general de la CGIL (el primer sindicato del país) salieron juntos a la puerta de la sede sindical para denunciar el asalto fascista de que fue objeto. Los fascistas, de extremísima derecha y nada pacíficos, marchaban cantando Bella Ciao (¡sic! (en Barcelona y en Madrid ha pasado ya un par de veces). O los convocantes anuncian que se manifestarán para denunciar la Agenda 2030 y en realidad montan una manifestación homófoba y también fascista. ¿Cómo reflexionar sobre los cambios estructurales necesarios en el modelo policial? Desde luego yo no empezaría por una “comisión de investigación” parlamentaria… ¡Ah! Disculpen, esas mismas fuerzas de la mayoría y del Govern, que negaron su apoyo a los Mossos, han anunciado hace pocos días la puesta en marcha de una “comisión investigación” parlamentaria para “fiscalizar la mala praxis policial”, encabezada por la diputada Sabater, de la CUP. ¿En serio? Si va de mala praxis, estos grupos de la actual mayoría debería empezar por analizarse a sí mismos. Antes se llamaba “examen de conciencia”.
Article de Francesc-Marc ÁLVARO a La Vanguardia (25-10-21): Escolten Trapero? L’Executiu autonòmic té greus problemes a l’hora d’abordarles polítiques policials … “Molts catalans (no només independentistes) s’estimarien més una Catalunya sense policia o una Catalunya on la policia depengués només de Madrid, que fos “dels altres”. Per què? Primer: la memòria de la repressió franquista associada a policies amb mentalitat d’ocupant. Segon: una idealització del passat col·lectiu, que exclou la violència que hem protagonitzat els catalans fins fa quatre dies, com diu Òmnium erròniament. Tercer: una concepció ingènua del que representa la responsabilitat institucional, vinculada al que Vicens Vives va dir sobre els catalans i el poder. Quart: un pànic enorme dels dirigents independentistes que governen de ser impopulars quan el carrer es desborda. I cinquè: un clima d’opinió dominat de manera inercial per sectors minoritaris que influeixen exageradament en tot el que té a veure amb la seguretat i l’ordre públic; que la defensa més clara dels Mossos quedi, sovint, en mans de Cs i PP és una desfiguració que hauria de preocupar molt la resta de partits. Els Mossos s’han manifestat aquest dissabte i el major Trapero ha fet un discurs molt important en què, a més de “respecte”, ha exigit sentit institucional a qui correspongui: “les institucions es canvien des de les mateixes institucions, no menystenint-les sinó adaptant-les, millorant-les, enfocant-les de manera correcta al benestar de la comunitat”. Aquestes paraules arriben després que s’hagi decidit –amb el beneplàcit d’ERC i de Junts– que la CUP presideixi la comissió parlamentària sobre el model policial. Escolten Trapero a Palau?”.
EL DEBAT SOBRE LA DECADÈNCIA DE BARCELONA I CATALUNYA
El virus del declinisme amenaça amb contaminar el debat públic, especialment en la perspectiva de les properes eleccions municipals a Barcelona:
Article de Josep MARTÍ BLANCH a El Confidencial (24-10-21): Ten cuidado con lo que deseas Han pasado ya unos años y el mundo sigue con sus reglas, mientras Barcelona y Catalunya, decididas a jugar con otras, van deslizándose hacia lo que el Círculo de Economía bautizó en su última nota de opinión como “irrelevancia económica” … La confesión de Jordi Pujol, en 2014, hizo el resto del trabajo para acabar de demonizar el mundo de los negocios … El altavoz de las posiciones más favorables a la inversión privada y a los grandes proyectos empresariales se apagó … Pero agotado el proceso independentista también empieza a agotarse la paciencia y las prioridades han ido mutando… “… todo este proceso de demonización de la actividad económica se llevó a cabo en medio de la dimisión de los altavoces de la sociedad económica organizada. Patronales, es igual su tamaño, entidades de estudio y opinión como el Círculo de Economía, sindicatos y demás permanecieron en silencio o hablaron siempre echando mano de la sordina. Atenazados y divididos por el proceso soberanista, todos los actores de la sociedad civil permanecieron impasibles ante la vía de agua que se abría en paralelo, más silenciosa, pero más perjudicial a largo plazo, referida a las políticas económicas y al modelo de sociedad que, en lo tocante a la relación con la creación de riqueza, iba imponiéndose. Al ariete de toda esta mirada, Ada Colau, empiezan a crecerle ahora los enanos.La alcaldesa no ganó las últimas elecciones. Así que su proyecto pudo mantenerse por la colaboración de los socialistas —muy a menudo se olvida que comparten proyecto de ciudad con el colauismo— y el apoyo de Manuel Valls —ya de regreso a Francia, él y su vanidad—, que fue utilizado por una parte de las élites económicas para impedir que Barcelona cayese en manos de los soberanistas de ERC, vencedores de la última contienda municipal. La elección, para los que pagaron el experimento del vanidoso Valls era clara: Barcelona antes roja que separatista. No podían tenerlo todo, así que eligieron lo que les pareció menos malo en ese momento. Pero agotado el proceso independentista también empieza a agotarse la paciencia y las prioridades han ido mutando. Muchos de los que respiraron tranquilos con la reelección de Colau consideran ahora prioritario —con el proceso independentista, no finiquitado, pero sí adormecido— empezar a librar la batalla en otros ejes, como el económico y el modelo de ciudad. También han perdido la paciencia el Círculo de Economía y plataformas ciudadanas —aunque con intereses políticos muy marcados— como Barcelona es imparable. Empieza a hacerse oír la necesidad de recuperar la confianza en la iniciativa privada y en la creación de riqueza —no en el decrecimiento— para construir una ciudad menos triste, menos sucia y que a cada día que pasa ofrece menos oportunidades a sus ciudadanos con la excusa de que en un futuro, cuando la revolución sosegada, pero inevitable que ha de llevarnos a otro modo de vivir se haya cumplimentado, todo será miel sobre hojuelas. Pero Barcelona es solo una pieza, aunque importante, del puzle. Los presupuestos de la Generalitat se están negociando con la CUP, con permanentes esfuerzos del ‘conseller’ de economía, Jaume Giró, por recordar su origen humilde —¡soy de los vuestros!— más que su brillante trayectoria profesional en el mundo de la gran empresa. De esto último en Catalunya no se puede presumir, a riesgo de excomunión política. Equivale a avalar que ganar dinero está bien. Un pecado que exige un gran esfuerzo de redención en la Catalunya del siglo XXI. No va a ser fácil recuperar el sentido del equilibrio. Se prometió —desde la izquierda y desde el soberanismo— una arcadia feliz en la que Barcelona y Catalunya se convertían en el ariete planetario de un mundo mejor. Han pasado ya unos años y el mundo sigue con sus reglas, mientras Barcelona y Catalunya, decididas a jugar con otras, van deslizándose hacia lo que el Círculo de Economía bautizó en su última nota de opinión como “irrelevancia económica“. Lo dicho. Estamos donde ha querido la mayoría. Hay que ir con cuidado con los deseos. Esa debería ser la lección“.
Article de Salvador ALEMANY a La Vanguardia (23-10-21): Utopías Constituye un grave error menospreciar la capacidad de persistencia del conflicto … “Conociendo bien el Cercle, pensé que la generalización de la crítica obedecía a su tradicional neutralidad ideológica, dado que se dirige a los dos gobiernos que suman los cuatro mayores grupos políticos de Catalunya. Pero la tesis de la generalización se tambalea cuando observo que no se atribuye responsabilidad alguna sobre la situación de Catalunya a las instituciones del Estado. Probablemente pensaron que, antes de atribuir culpas ajenas, sería bueno empezar por señalar las responsabilidades en nuestra propia casa, lo que supone en el fondo un ejercicio de sana autocrítica, pero me preocupa que de una lectura sesgada de la opinión del prestigioso grupo de reflexión catalán pudiera deducirse que en el actual contexto de competencias y recursos es posible realizar, desde Catalunya, una acción de gobierno sólida y de mirada larga como la que propone el Cercle, sin antes haber acordado con el Estado las medidas adecuadas para resolver el problema político-institucional en el que estamos inmersos desde hace más de quince años” … “Personalmente desearía que las sociedades española y catalana encontraran pronto la manera de superar la mutua desafección acumulada en todo este tiempo, para marchar unidos por el camino de la concordia, pero tengo el convencimiento de que con habilidades tácticas sólo puede atenuarse transitoriamente el conflicto, pero lograr la necesaria estabilidad política y social requerirá de soluciones estructurales más sofisticadas. Estas soluciones deben surgir de la disposición de las partes a superar las consecuencias judiciales del conflicto y negociar un nuevo modelo de autogobierno para Catalunya, en la línea constitucional que ya tienen reconocida otras comunidades forales del Estado. Un modelo basado en el respeto mutuo, con criterios de equidad, solidaridad y sin falsa atribución de privilegio, que debería ser aprobado en referéndum por la ciudadanía catalana, con la seguridad de que será posteriormente respetado” … “Lo que a mí me parece utópico es confiar en que pueda hacerse efectiva la buena política que necesitamos y propone el Cercle sin un amplio pacto previo sobre la hoja de ruta a seguir para superar el conflicto institucional entre el Estado y Catalunya que sigue lastrando nuestro desarrollo y bienestar colectivo”.
Article d’Héctor G.BARNÉS a El Confidencial (24-10-21): 1987: la conspiración de Cataluña contra Barcelona que dio alas a Madrid [10] En 1987, Pujol dio un paso que para muchos acabó con todas las posibilidades de que Barcelona mirase a Madrid a los ojos y evitó que se convirtiese en una metrópolis … “La gran Barcelona era un problema para el poder político nacionalista” … “Para el veterano periodista José María Martí Font, redactor jefe de Cultura de ‘El País’ durante los años ochenta, corresponsal en Alemania y autor de ‘Barcelona-Madrid. Decadencia y auge‘, 1987 es el año clave para entender el comienzo de la decadencia barcelonesa de la que hoy tanto se habla. El año en que sale adelante la Ley de Ordenación Territorial que acabó con la Corporación y dividió el territorio catalán en 41 comarcas. “Es la bomba de neutrones”, explica a El Confidencial Martí Font. “Durante las dos primeras décadas de democracia, Generalitat y Ayuntamiento se miran por la ventana en la plaza de Sant Jaume. Y Pujol no se corta, hay un resentimiento contra Barcelona entre los nacionalistas porque no es lo que ellos quisieran que fuera”. Para el periodista, la venganza contra Maragall ante la posibilidad de que Barcelona pudiese erigirse en una megalópolis es el momento en el que, antes incluso de los Juegos, pierde la oportunidad de convertirse en una capital global, como sí sería Madrid años más tarde” … “Para entender la importancia que tenía esa Corporación a la hora de vertebrar Barcelona, conviene atender a los datos que recoge el periodista. “Una está encajonada frente al mar y la otra en medio de un páramo vacío”. Barcelona tiene 1,62 millones de vecinos. Madrid, 3,22 millones. La densidad de habitantes en Barcelona es de 15.900 habitantes por kilómetro cuadrado; en Madrid, de 5.390. “Barcelona está acabada”, afirma Martí. Lo dice en sentido literal: en su libro recuerda que proyectos como Madrid Nuevo Norte serían imposibles en Barcelona, por sus limitaciones geográficas. Es una ciudad muy pequeña y muy densa sin posibilidad de expansión, donde ya no se acometen grandes proyectos. Una de las razones es que, mientras que Franco favoreció que Madrid absorbiese a finales de los años cuarenta los 22 municipios de su alfoz y que Valencia y Bilbao pudieron gestionar su área metropolitana, “Barcelona se quedó con sus 101 kilómetros cuadrados”. “La mancha urbana barcelonesa tiene entre cinco y medio y seis millones de habitantes, pero la ciudad de Barcelona no llega a los 1,7 millones, por lo que su ayuntamiento tiene una capacidad limitada de influir en su entorno y carece de poder sobre las grandes ciudades de su entorno”, explica en el libro. Eso cambiaría en 1976, con la creación de la CMB, “un instrumento que venía a paliar la injusticia del franquismo y dotaba a la capital catalana, es decir, a la Barcelona metropolitana, de una autoridad administrativa”. Pero poco a poco, Barcelona comenzó a convertirse en un grano en el trasero del pujolismo: “La gran Barcelona era un problema de grandes dimensiones para el poder político nacionalista porque rompía completamente su modelo territorial; la Cataluña-ciudad, una teorización destinada a ocultar la existencia de la gran metrópolis con identidad propia más allá del territorio de la Cataluña soñada”. Según este razonamiento compartido por otras figuras barcelonesas, los Juegos Olímpicos fueron el canto del cisne de la ciudad, que tan solo ha sido capaz de articular estrategias conjuntas de transporte y movilidad. De hecho, ya se “sabotearon” ventajas para la ciudad como prolongar la línea del metro hasta el Anillo Olímpico de Montjuic. Paralelamente, se ponía en marcha un proceso que convirtió a Madrid en la gran ciudad española, con las privatizaciones del gobierno Aznar. De una ciudad de gran poder político pero sin industria a la gran capital financiera “del Ibex 35”. A lo largo de la década, Barcelona vio cómo Madrid se marchaba, lo que dio pie en el cambio de siglo a los dos famosos artículos publicados por el entonces alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall. Madrid se va y Madrid se ha ido. Muchos los han leído como un desencuentro entre Cataluña y la capital, pero también se puede ver cómo un lamento por la caída de Barcelona. “Hoy sabemos que los JJOO del 92 y el formidable salto adelante de Barcelona han sido un acicate importante para que Madrid se haya catapultado en el espacio global. Madrid se ha superado a sí mismo, y es bueno que sea así”, se leía en el primero. Para Martí Font, Barcelona no supo leer la situación, y prefirió centrarse en ser cabeza de ratón a cola de león, una metáfora que repite a menudo para referirse a la mentalidad catalana. “El error del catalanismo conservador ha sido no entender que Barcelona obedece más a una dinámica de capital económica e industrial de un país de cincuenta millones de personas que a ser la capital política de un área geográfica de siete millones”, escribe. “Con los JJOO se acabó la ciudad. Ahora están cosiendo la última pieza, la Plaza de las Glorias Catalanas, con ese túnel subterráneo que es una obra interminable”, añade dos años después. “Ya no hay nada más. Si no hay capacidad de crear una autoridad metropolitana, esto no tiene mucha salida”. Ni siquiera la creación de la AMB (Área Metropolitana de Barcelona) en 2010 lo ha paliado: siguen siendo 36 ayuntamientos diferentes”.
Article de Manuel GÓMEZ ACOSTA a Crónica Global (26-10-21): ¿Quién gestionará la Barcelona post-Colau? “Pocas veces unas elecciones municipales han suscitado tanta pasión e incertidumbre. A un año y medio de las mismas, la campaña para la alcaldía de Barcelona ha comenzado. El debate se centra entre los detractores de la gestión de la actual alcaldesa, Ada Colau, que consideran que está conduciendo a la ciudad al declive y a la decadencia y sus defensores, que pretenden justificar una gestión a la que adjudican avances sociales significativos. Al margen de estas posiciones contrapuestas, es evidente que la gestión de la ciudad es manifiestamente mejorable. Se ha impuesto una reforma urbanística sin suficiente debate sobre su modelo y estéticamente discutible, se ha producido un deterioro alarmante del espacio público, así como actos vandálicos recurrentes, que sin duda generan una estigmatización negativa de Barcelona. Una política que sataniza al turismo y que le aleja de lo que siempre había sido una ciudad abierta y cosmopolita. La cruzada anti-coche ha ocasionado todo lo contrario de lo que pretendía, se ha producido una caotización del tráfico y alcanzado los mayores niveles de contaminación de los últimos tiempos. El gobierno municipal propone un modelo de desarrollo a menudo fuertemente ideologizado y que genera confrontación. Un gobierno municipal demasiadas veces instalado en el no e incapaz de hacer compatible la ecología con la economía. La apología del decrecimiento es una irresponsabilidad que Barcelona no se puede permitir. Una posible consecuencia de esta ideología podría haber contribuido a que en los últimos años (antes incluso de la pandemia) se haya incrementado los niveles de pobreza y exclusión social. A pesar de todo, “Barcelona es poderosa”, “Barcelona tiene poder”, como dice la rumba de Peret. Durante el segundo trimestre del año su PIB ha crecido el 16,2%, buen indicador de la reactivación económica. La capital catalana consolida su liderazgo como capital del hub de startups del sur de Europa, siendo una de las ciudades referente europeas en emprendimiento tecnológico vinculado a las TIC y a la industria 4.0 (cloud computing, big data, internet de las cosas, inteligencia artificial…). Barcelona tiene atractivo para albergar el hubdigital que sea el mayor ecosistema de interconexión nodal del sur de Europa” … “El escenario donde se librará la batalla de Barcelona es de una gran complejidad y cargado de incertidumbre. ERC está bien posicionada según la demoscopia, no hay que olvidar que fue el partido ganador en las anteriores elecciones. Los “republicanos”, cuyas propuestas no difieren en muchas ocasiones de la de los comunes, podrían atraer parte del voto de esta formación e incluso contar con el soporte del “soviet carlista” de la CUP, siempre al servicio de la causa patriótica. Otra pesadilla que podría convertirse en realidad es la vuelta del pujolismo 4.0 (Convergència, PDeCat, JxCat, “Barcelona es imparable”), en versión barcelonesa. Aglutinaría la respuesta conservadora de las clases medias que se sienten agredidas por el populismo de los comunes (inseguridad, crisis del pequeño comercio, caos circulatorio…). El entendimiento de las dos organizaciones anteriormente mencionadas podría hacer posible la plasmación en el Ajuntament de la “santa alianza” que ya gobierna en la otra orilla de plaza Sant Jaume. Alianza tensionada por la lucha sin cuartel entre los socios por la conquista de la hegemonía. Los comunes también se preparan para el post-colauismo. Para ello, deberán elegir a un candidato que deberá negociar con habilidad con ERC, con el PSC o con ambas a la vez, para ofrecerse en alianzas de gobierno. El PSC ocupa una posición central y privilegiada. Sin este partido no será posible recuperar la Barcelona maragalliana, “la de todos”. Para ello debe mostrar ambición y transmitir el mensaje de partido ganador. Necesita un candidato que se desmarque claramente de las políticas populistas que tanto irritan al barceloní emprenyat y pueda llegar a acuerdos con el catalanismo y el centro-derecha constitucionalista, para hacer posible la gobernanza de la ciudad. Es evidente que lo anterior exigirá un no alineamiento de los comunes en el bando secesionista”.
PENSAMENT
Article de Francesc TRILLAS a El País (22-10-21): El federalismo y la magia. [11] Es imposible resolver hoy los problemas sociales y ambientales en el marco estrecho de la soberanía nacional. De lo que se trata es de estructurar mejor nuestras instituciones para abordar los desafíos colectivos … “No hay que soñar con un “federalismo auténtico” que se diferencie de lo que tenemos como el día de la noche —España, insisto, ya es un Estado para-federal—, sino que hay que avanzar con reformas profundas (por lo demás ya diseñadas por hacendistas y constitucionalistas) que tomen como referencia las principales federaciones del mundo, que por cierto son algunas de las democracias más prósperas existentes. No habrá una Declaración Unilateral de Federalismo (una DUF), ni debe haberla, pero sí debe haber un esfuerzo riguroso por mejorar nuestras estructuras, conscientes de nuestras interdependencias en España, y las de esta con la UE. La gestión de la pandemia en un contexto de democracia multinivel nos ofrece muchas lecciones sobre cuál es nuestra realidad, y cómo mejorarla. Las competencias de gestión de la sanidad (igual que las de casi todo el Estado del bienestar) se hallan en manos de las comunidades autónomas, y muchos expertos recomiendan complementar esta estructuración con una agencia federal de salud pública. Otros aconsejan mejorar nuestra financiación autonómica, entre otras razones para impedir que los shocks económicos dificulten prestar servicios públicos cuando estos se hacen más necesarios. Las vacunas se han administrado de forma planificada e igualitaria en toda Europa, pero hay que extender ese proceso a nivel global. Podríamos seguir: las lecciones son abundantes. Pero no incurramos en el error de no llamar al federalismo por su nombre, error que, sobre todo en el imaginario colectivo, nos impide tomar como referencia a las mejores democracias del planeta (aunque ya se haga en muchos ámbitos académicos especializados, donde España es considerada como una suerte de Estado federal). El federalismo del siglo XXI no es el de la primera República. Ni es un caos, según la caricatura que difunde cierta derecha, ni tiene por qué copiar literalmente las recetas de Pi i Margall, por muy sensatas (e incomprendidas) que fueran en su época. El federalismo del siglo XXI es el de Piketty, Verhofstadt, Dion, los fondos Next Generation y nuestra co-gobernanza todavía muy mejorable en una Europa cada vez más federal. Es el de la foto de Von der Leyen con Sánchez, las presidencias autonómicas y la representación municipal. El federalismo no es en sí de izquierdas ni de derechas (como ha recordado recientemente la Asociación por una España Federal), y ya lo practican varios presidentes de comunidades autónomas incluso del PP, quizás inconscientemente, igual que el personaje de Molière hablaba en prosa sin saberlo. Pero lo más absurdo de todo es ser de izquierdas en el siglo XXI y no ser federalista, porque hoy es imposible resolver los grandes problemas sociales y ambientales en el marco estrecho de la soberanía nacional. Y por ello tenemos que dedicar todo el tiempo necesario a dar la batalla ideológica por esta obviedad, dado que una parte de la izquierda, y no sólo en Cataluña, cree que el soberanismo es lo más progresista que existe, contradiciendo sin ir más lejos al propio Piketty, que en en su último libro mostró, por si hiciera falta, que el independentismo catalán está asociado a los intereses (y al voto) de los sectores más opulentos de la sociedad catalana. Es verdad que el federalismo entendido como gobierno multinivel es un arma de doble filo para frenar a cierto populismo iliberal: otros gobiernos protegen de sus derivas populistas a uno de ellos, y esa protección actúa como una forma de seguro para los propios populistas (algo parecido al too big too fail), como garantía de que otros acabarán rescatándolos de sus fracasos, sin que ellos lleguen a rendir cuentas. Nuestras instituciones deben protegernos de los riesgos derivados del nacionalpopulismo antes de que sea demasiado tarde y no después”.
Article de Daniel INNERARITY a La Vanguardia (23-10-21): La radicalización de los conservadores [12] La nueva derecha presenta un belicismo radical frente al adversario y desprecia las reglas comunes … Quienes combaten a la nueva derecha se equivocan si piensan que basta con señalar sus falsedades, errores y tropiezos … El combate contra la derecha radicalizada no puede consistir en imitar su estilo en el campo contrario … “La nueva derecha tiene tres rasgos que la distinguen del conservadurismo tradicional y que nos obligan a entenderla con nuevas categorías: una actitud nada conservadora, un belicismo radical frente al adversario y un desprecio hacia las reglas comunes. La primera propiedad de este conservadurismo radicalizado es su voluntad de ruptura. La nueva derecha se distingue del conservadurismo clásico en que pretende una transformación rápida y completa de la sociedad, mientras que los partidos conservadores, como su nombre indica, preferían mantener el statu quo y modificarlo tan poco como sea posible. Una prueba de esa voluntad de ruptura es la declaración de revocar (no modificar o reformar) los acuerdos anteriormente alcanzados y plantear una nueva agenda en temas como el aborto, la política territorial, el Estado de bienestar, la eutanasia, la educación o la memoria histórica, o de bloquear asuntos que requieren su acuerdo. La segunda característica del conservadurismo radicalizado es una estrategia de polarización que va más allá del tradicional combate bipartidista. Una cosa es criticar lo que la izquierda hace cuando está en el gobierno y otra negar la legitimidad de la izquierda para gobernar. La Constitución ya no es para ellos un lugar de encuentro, sino de tensionamiento. Forma parte de esta radicalización el uso del poder judicial en las diversas guerras jurídicas que emprende la derecha cuando no tiene el poder ejecutivo ni dispone de mayoría en el poder legislativo. La característica más definitoria de esta nueva derecha es la voluntad de ruptura de las reglas comunes. Me refiero a esa declaración de guerra contra lo políticamente correcto, cuando lo que se quiere en realidad es hacer imposible la configuración de un espacio de entendimiento. Esta actitud se manifiesta también en la creencia que tiene la derecha de estar por encima de las reglas, en su irritante indiferencia frente a la corrupción. Pensemos en la exhibición de que no tienen por qué disculparse (de la corrupción propia o de la historia colonial), en palabras de Aznar, Casado o Ayuso, y literalmente recogido en el himno de Marta Sánchez en el que se afirma expresamente “no pido perdón”. La ruptura de las normas comunes forma parte de la celebración que acompaña su identidad y su estrategia de comunicación. Este distanciamiento se ha convertido incluso en un elogio de la desobediencia social desafiando algunas prohibiciones durante la pandemia, en una crítica de lo que consideran paternalismo del Estado. Todo es discutible y todo tiene que pasar por la aceptación individual, salvo la nación, la única realidad que no está condicionada a la voluntariedad. Esta actitud desafiante hacia instituciones que no controlan se dirige ahora también contra las instituciones europeas con ocasión de la demanda de extradición de Puigdemont, cuando formulan este desacato pidiendo al Gobierno que traiga al expresident como sea. Esa ruptura de normas se ha convertido en el acontecimiento mediático por excelencia de la nueva derecha, que suscita entusiasmo en los propios seguidores e indignación en el enemigo. De ahí que los insultos, el lenguaje provocativo y el estilo marrullero, ese punto de arrogancia y desparpajo, no sean errores de su estrategia política, sino parte de ella. Su éxito consiste precisamente en que no hace lo que debería hacerse y de este modo altera todo el mapa político. No hay ningún espacio de percepción común al que apelar y sobre el que entenderse. Cuando cuestionan lo políticamente correcto están haciendo algo formalmente democrático (la democracia presupone la legitimidad del cuestionamiento y la revisión de los acuerdos anteriores), pero no lo hacen con el ánimo de negociar una nueva norma compartida, sino con la intención de situarse por encima de cualquier norma (en materia sanitaria, de medio ambiente o los deberes de solidaridad). Hay en ello una exhibición de superioridad individual, pues, como es bien sabido, las normas, en las organizaciones y en las sociedades, protegen fundamentalmente a los débiles”.
Article de José ÁLVAREZ JUNCO i Antonio CAZORLA a El País (23-10-21): Qué hacer con el pasado Se habla mucho de la Guerra Civil, y con razón, pero esa no es la única “memoria histórica” que debe reivindicarse. El coste humano de la conquista de América o la acción colonial en África están esperando su lugar en los manuales escolares … “En España, quizás haya llegado el momento de plantear de manera sensata nuestro pasado colonial. Esta fue la política de una monarquía imperial, con la que el Estado-nación actual apenas tiene que ver. Podríamos desvincularnos con claridad de aquellas acciones, declarar con toda la solemnidad necesaria que hoy no consideramos defendibles esos modelos de conducta. Pero seguimos proyectándonos hacia atrás, identificándonos con unos personajes y unos entes políticos desaparecidos, cultivando la identidad nacionalista a partir de estereotipos defensivos, contraponiendo leyendas rosas a leyendas negras. Todo ello, muy alejado del conocimiento histórico riguroso; como hacen los líderes que, desde el otro lado del charco, se erigen en herederos y defensores de unas víctimas con las que apenas les une vínculo alguno. El coste humano de la conquista de América, el papel de nuestros antepasados en la esclavitud o la acción colonial española en África son temas que están esperando su lugar en los manuales escolares o en los museos. Se habla mucho de la Guerra Civil, y con razón, pero esa no es la única “memoria histórica” que debe reivindicarse. Los políticos y sus corifeos habituales no pueden seguir repitiendo impunemente cosas que los historiadores profesionales sabemos son falsas o distorsionadas. Su interés no debe prevalecer sobre la verdad y el derecho de los ciudadanos a conocer lo ocurrido. Hay ejemplos cercanos de cómo hacer las cosas bien. En Alemania, en las últimas décadas, se ha hecho un gran esfuerzo público por educar a la población, no sólo sobre el horror nazi, sino también sobre la participación en el mismo del conjunto de la sociedad. Quizás por ello, los políticos de aquel país, salvo los ultraderechistas de Alternativa por Alemania, se lo piensan mucho cuando hablan de historia. Allí han asumido que los males del pasado se combaten enseñando a los ciudadanos una buena historia. No para fustigar a nadie, sino para aceptar la complejidad de la realidad y asumir responsabilidades. Dos principios que constituyen el terreno ideal para cultivar la tolerancia y la convivencia libre”.
Article de Daniel CAPÓ a The Objective (25-10-21): El lugar de los padres [13] «La división acerca de nuestro pasado conduce a la fractura moral e ideológica» … “¿Cuánto debe nuestra difícil convivencia política a la liquidación por derribo del mito fundacional de nuestra democracia? Y, a la inversa, ¿cuánto de la prosperidad que disfrutamos hace unas décadas, incluso en medio de grandes dificultades, fue la lógica consecuencia de reconocer el coraje que tuvieron nuestros padres? Se diría que la división acerca de nuestro pasado conduce a la fractura moral e ideológica y a un debilitamiento de nuestra experiencia de lo común. Otro rabino, Joseph B. Soloveitchik, distingue dos ramales a la hora de abordar el respeto a los padres. Por un lado está el cuidado físico que necesitan y, por otro, la reverencia que debemos a sus palabras. El primero termina con su muerte, el segundo se acrecienta con su ausencia. El primero se refiere a la democracia del bienestar («la patria es un hospital», como tuiteó en su día Íñigo Errejón), el segundo nos habla de la importancia de no destruir lo que construyeron nuestros ancestros. El pasado nos muestra qué camino evitar o explorar, según sea nuestro coraje o nuestra altura de miras. Dar la espalda a sus enseñanzas constituiría un error grave y costoso. El futuro se puede edificar sobre el pasado o erigirse contra él. La intuición conservadora nos dirá que siempre conviene construir mirando hacia atrás, hacia esa espalda del tiempo que no podemos borrar. Y la historia nos enseña que es desde esa experiencia de lo común, depurándola y reverenciándola a la vez –y no negando su realidad a través de la filosofía de la sospecha–, como se avanza hacia un futuro mejor. Las dos sendas del judaísmo rabínico confluyen en el camino del presente indicando un destino. La democracia del bienestar solidifica las necesarias políticas del cuidado con las que Occidente ha labrado una de sus tradiciones más valiosas. Sin la firme voluntad de alcanzar un bienestar compartido no hay democracia que merezca ese nombre. Del mismo modo, la democracia liberal no puede asentarse sobre la violencia como motor de desarrollo, se dirija hacia donde se dirija, mire hacia donde mire. Cuidar el legado de los padres supone también preservar esa cultura de lo compartido que hace posible la esperanza”.
LLIBRES
Pedro VALLÍN. C3PO en la corte del rey Felipe. Arpa. Barcelona, 2021 … Ressenya de Jordi AMAT a “Babelia” de El País (23-10-21): Meditación sobre el fin de ciclo… El periodista Pedro Vallín utiliza en este ensayo culto y juguetón los arquetipos narrativos del cine para desvelar cuál es la mecánica real de la política español … Entrevista a Pedro VALLÍN a El Confidencial (23-10-21): “Iglesias y Errejón son como Thor y Loki, una amistad maldita”… El periodista y escritor asturiano publica, tras ‘¡Me cago en Godard!’ (Arpa, 2019), su segundo libro, ‘C3PO en la corte del rey Felipe’, un ensayo político muy peliculero … En España hubo una Ley de Amnistía y no se limpiaron las estructuras de poder del Estado, incluida la Judicatura … La gran novedad del ‘trumpismo’ consiste en que el bruto gana. Que es lo que está usando Ayuso … Mucha gente se siente más cómoda con la nostalgia de un antes en la que la sociedad se dividía en campesinos y señoritos
Manuel i Mariona LLADONOSA. Una nova cultura per al poble. El Congrés de Cultura Catalana i la modernització de la catalanitat: 1975-1977. Enciclopèdia Catalana. Barcelona, 2021 … Article de Jordi AMAT al “Quadern” de El País (24-10-21): El llibre blanc de la ruptura catalana El Congrés de Cultura Catalana va voler reactualitzar el catalanisme sincronitzant-lo amb la Transició. Un estudi analitza l’impacte del que pot ser un mirall crític per reformular avui la nova catalanitat … Un dels encerts va ser projectar una mirada del país que no tingués Barcelona com a centre
Juan Francisco FUENTES y José Carlos RUEDA LAFFOND (coord.). Diccionario de símbolos políticos y sociales del siglo XX español. Alianza. Madrid, 2021 … Avançament editorial a El País (24-10-21): El maleable significado de la “quinta columna”
Mary BEARD. Doce césares. Crítica. Barcelona, 2021 … Article d’Álex VICENTE a El País (24-10-21): “En el corazón de la monarquía hay un vacío enorme”… La célebre historiadora publica ‘Doce césares’, un ensayo sobre la influencia de los emperadores romanos en la forma de representar el poder, que ha perdurado hasta la actualidad … Ya no vestimos a nuestros líderes con toga, como sucedía en los retratos anteriores al siglo XIX, pero algo queda. Todas las representaciones del poder fueron inventadas por Roma” … “Un busto también puede ser visto como una decapitación, como un presagio del final que muchos de esos líderes tuvieron” … “No voy a dar clases con miedo a ser cancelada. Es un debate exagerado por los medios y por personas que no entienden que la universidad ha cambiado para bien” … “Algunos monumentos celebran un poder injusto, pero no todos. Hay estatuas que nos recuerdan que, a veces, hay que matar por el progreso”
Paul PRESTON. Arquitectos del terror. Debate. Barcelona, 2021 … – Article de Fèlix BADIA a La Vanguardia (24-10-21): Los ingenieros del terror franquista… Paul Preston biografía en “Arquitectos del Terror” (Debate) seis perfiles fundamentales en el camino hacia la Guerra Civil … “No soy psiquiatra, pero se puede decir que no hay figura en el libro que estuviera en sus cabales”, afirma Preston … Varios teóricos del contubernio judío y masónico crearon el andamiaje intelectual para la represión
Emilio LAMO DE ESPINOSA. Entre águilas y dragones. El declive de Occidente. Espasa. Madrid, 2021 – Entrevista a Emilio LAMO DE ESPINOSA a El Confidencial (27-10-21): “Occidente debe reconstruir el contrato social de la posguerra” … [14] El expresidente del Real Instituto Elcano publica ‘Entre águilas y dragones. El declive de Occidente’ y reflexiona sobre el avance de las potencias emergentes y la hegemonía cultural … “1.300 millones de chinos tienen en este momento una productividad que puede ser el 30% de la del ciudadano americano” … “El ‘american way of life’ sigue teniendo una enorme capacidad de atracción y muchos ciudadanos del mundo quieren ir a vivir a EEUU” … “No sé si es verdad que sean tratados como paletos. Pero si uno lo percibe así es verdad. Es una de las primeras cosas que aprendes en sociología” … “No veo en España un Trump. Sí estamos ante un momento de debilidad institucional y de desfallecimiento de la clase política” … “En España la mayoría sigue estando en el centro-izquierda y es una sociedad que está estable, es prudente, equilibrada” … “Este es un país que tiene muy baja autoestima, muy autocrítico y que siempre se está comparando con todos los demás” … “Si el Instituto Cervantes siguiera el modelo de la franquicia, la iniciativa privada los compraría y produciríamos 40 Institutos Cervantes al año”
François CHERIX. Le crèpuscule du récit révolutionnaire. Regard sur le tourments du débat politique français de la crise des gilets jaunes à celle du coronavirus. Slatkine. Génève, 2021 … Tourmentée, la France s’interroge. Emmanuel Macron serait-il un président inadéquat, comme ses prédécesseurs ? Au vu des violences qui ont marqué la longue séquence des gilets jaunes, faut-il penser à le remplacer ? Les batailles incessantes durant la pandémie montrent-elles que le pays a besoin d’une nouvelle rupture ? En réalité, et c’est la thèse de cet ouvrage, la France, ses médias et ses acteurs politiques baignent dans un récit révolutionnaire qui les enferme dans une indignation permanente contre le pouvoir quel qu’il soit. Fruit d’une lecture mythifiée de l’histoire, ce narratif souterrain idéalisant les barricades génère des réflexes politiques stériles et entretient un climat d’affrontement. Sous-estimés, les récits identitaires inconscients jouent un rôle
considérable dans le fonctionnement des Etats. Ailleurs, ce sont eux qui poussent des démocraties issues des Lumières à perdre la raison, choisir le Brexit ou élire un populiste. En fait, les représentations que les sociétés entretiennent d’elles-mêmes emprisonnent les nouveaux enjeux politiques dans de vieux schémas. Dans ce champ de tensions, l’action d’Emmanuel Macron révèle la puissance d’un narratif qui est aujourd’hui à son crépuscule, à la fois exacerbé et obsolète. Autrement dit, la France n’a pas besoin d’une sixième République, mais de faire évoluer le récit de la République existante. Et l’Union européenne a impérativement besoin d’une France apaisée, porteuse de solutions, créatrice d’alliances et de compromis. Iconoclaste, cet essai interroge les narrations qui parfois se figent, se raidissent et finissent par paralyser les affaires publiques. Novateur, il tente d’imaginer des récits français et européens valorisant une citoyenneté porteuse de libertés individuelles, mais aussi de responsabilités communes et fécondes. – Article de François CHERIX a Telos (28-10-21): Stérile, le récit révolutionnaire emprisonne la France… [15]
