FOCUS PRESS 235

ARTICLES DESTACATS

(1) Article de Rafael BENGOA a El País (14-06-21): ¿Una sanidad para ricos y otra para pobres?

(2) Article de Rachel MYRICK a Foreign Affairs (14-06-21): America Is Back—but for How Long? 

(3) Article de  Celeste A.WALLANDER a Foreign Affairs (juliol/agost 2021): NATO’s Enemies Within  

(4) Article de Ricardo PERISSICH a Telos (11-06-21): Autonomie stratégique de l’UE: un slogan à la recherche d’une politique …  

(5) Article de Juan PALOP a esglobal (15-06-21): La era Merkel y el fin del estable bipartidismo imperfecto alemán   

(6) Article de Lluís ORRIOLS a El País (12-06-21): Colón y el laberinto catalán 

(7) Article de Josep Maria VALLÈS a El País (15-06-21): Después de los indultos

(8) Article de Mariano GUINDAL a  La Vanguardia (16-06-21): Comienza la legislatura 

(9) Nota del Cercle d’Economia (11-06-21): Agenda reformista en benefici de les noves generacions  

(10) Article d’Héctor G.BARNÉS a El Confidencial (12-06-21): Retrato de la izquierda brahmán española: la guerra por hacerse con la élite intelectual  

(11) Article de Víctor LAPUENTE a Piedras de Papel (15-06-21): Calidad de gobierno de nuestras autonomías  

(12) Article d’Oriol BARTOMEUS a La ciutat llunyana (11-06-21): Gestionar el desencís  

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LA SANITAT PÚBLICA DESPRÉS DEL CORONAVIRUS

Article de Rafael BENGOA a El País (14-06-21): ¿Una sanidad para ricos y otra para pobres?  [1] Debemos preguntarnos cómo es posible que esté en riesgo el sector que nos ha salvado de la devastación … “Durante la pandemia la clase alta y media se ha asegurado más en la privada principalmente porque la pública estaba ocupada en salvar la situación, teniendo que postergar la atención a problemas de salud no relacionados con el virus. Las clases más pudientes no esperan, se van a la privada. En eso no es censurable ni tampoco se arregla esta tendencia atacando a la privada. Lo que sí es censurable es que el sistema público no tenga los medios para poder atender con calidad tanto la covid como todas las otras patologías en una crisis como esta. La tendencia continuará y se acabará con un modelo para ricos y otro para pobres en España. Supondría aceptar lo que la economista Beatriz López Valcárcel llama la latinoamericanización del SNS. Durante la pandemia se ha expresado con ganas la ley de cuidados inversos, la cual indica que los que necesitan más cuidados son los que menos reciben. Es decir, la covid no ha sido “niveladora” en equidad. Es un virus que afecta biológicamente tanto a ricos como a pobres, pero ha impactado negativamente mucho más a las clases sociales más expuestas al virus por razones de mayor prevalencia de enfermedad crónica previa, laborales y de vivienda. Ambos procesos, la tendencia a mayor cobertura privada y el mayor impacto en las personas de menos ingresos, expresan un doble golpe a la equidad en España. No estamos cerrando el gap de las desigualdades en España, sino todo lo contrario … Estas tendencias se podrían contrarrestar con políticas activas. Sin embargo, en la actualidad no existe una nueva visión para el sector, ni percepción del sector como una inversión frente a un gasto, ni priorización de la atención primaria y salud pública, ni mayor capacidad de gestión de lo público, ni coordinación activa con los servicios sociales, ni despolitización de la gestión. Estos cambios requieren liderazgo y en algunos casos supondrían un desgaste político, una negociación exigente con los sindicatos para flexibilizar la gestión de recursos humanos y una despolitización de la sanidad. Es evidente que los partidos actuales usan su capital político en otras áreas que consideran prioritarias para el país. No parece que salvar el sistema público de salud sea una de esas prioridades. ¿En ese contexto de laissez faire político, cómo se podría avanzar en la España empantanada de hoy, aunque sea parcialmente? Ante la falta de políticas de gobierno solo queda la posibilidad de avanzar de abajo arriba, permitiendo que se exprese la innovación local como ha ocurrido durante la pandemia, momento en el cual, al existir un enemigo común, se ha permitido que los profesionales de la salud tomaran las riendas del sistema e hicieran cambios que han permitido salvar a miles de pacientes. Cuando menos, el ámbito político debe seguir permitiendo que esta forma de actuación perdure y se instale como una nueva cultura en el sector. Ese efecto catalítico e innovador se ha expresado en nuevas pruebas diagnósticas, nuevos tratamientos y vacunas, y, de forma más invisible, en la forma de organizar los recursos humanos en equipos, en la gestión proactiva de pacientes en los centros asistenciales, en el uso de consultas por internet para atender a distancia, en la aceleración de la hospitalización a domicilio cuando es seguro hacerlo. Los profesionales han logrado reorganizar las sobrecargas de trabajo y expresan mayor satisfacción y motivación. Esa acción local permitiría a los profesionales reestabilizar en su contexto local su sistema local de salud, identificar desigualdades y actuar sobre poblaciones más vulnerables. Serán mejoras logradas por los profesionales de la salud y directivos locales y es gracias a innovaciones así y su escalamiento posterior como se podrán encontrar formas más sostenibles y productivas para el SNS …”

EL RETORN DELS IMPOSTOS: HARMONITZACIÓ GLOBAL DE L’IMPOST DE SOCIETATS … I ELS PARADISOS FISCALS EN EL PUNT DE MIRA

Article de Claudi PÉREZ a El País (1º3-06-21): Vuelven los impuestos Los Estados Unidos de Biden lideran un cambio de ciclo fiscal: el G-7 ha pactado una subida global de sociedades, Europa aprieta con la fiscalidad verde y España está abocada a subir varias figuras tributarias … “Corto y claro: vuelven los impuestos, como suele suceder después de las grandes sacudidas, y van dos en apenas una década. Tras la Gran Recesión hubo promesas de refundación del capitalismo, uno de los grandes gatos por liebre de la historia; de la crisis asociada al coronavirus apenas comenzamos a salir, pero las políticas de estímulo se han generalizado ante el temor a que el malestar acabe sacando viejos demonios del armario. La ortodoxia ha saltado por los aires. El mayor temor de las organizaciones multilaterales es hoy que los estímulos se retiren antes de tiempo. Ante la sucesión de crisis, con la incertidumbre radical propia de estos tiempos y con niveles de desigualdad corrosivos, el péndulo gira de menos a más Estado, de menos a más redes públicas de seguridad, de menos a más impuestos. Porque todo eso hay que pagarlo: la crisis del euro y la covid dificultan —por un tiempo— la vía de los ajustes de gasto, y ante el elevado endeudamiento se abren paso las subidas fiscales, por pura necesidad y porque el ethos está cambiando. El arreón fiscal está liderado por Biden, y ha calado en las organizaciones internacionales, del FMI a la OCDE, poco sospechosas de socialcomunistas. El G-7 acaba de pactar un tipo mínimo global de Sociedades. La UE aprieta los dientes en fiscalidad medioambiental. Una victoria de los Verdes en Berlín podría cambiar muchas cosas” … “Europa, menos agresiva. Puede que el arreón fiscal europeo sea menos agresivo; al cabo, el Estado del bienestar es más potente que el de EE UU. Pero la pandemia ha dejado temblando las arcas públicas, y un nutrido grupo de países han aprobado ya alzas fiscales o estudian hacerlo, según la OCDE. Hasta la Italia de Draghi planea una reforma fiscal con más progresividad pero con un efecto global neutro. Los Verdes, que lideran las encuestas en Alemania, anuncian “subidas sustanciales”. Europa, en fin, será menos audaz que EE UU, pero también se adentra en una nueva era fiscal: Bruselas espera realizar este mes la primera emisión de deuda conjunta para financiar el fondo de recuperación, un paso que marca un antes y un después en el diseño y ejecución del presupuesto común. La UE ha puesto en marcha este mes la primera fiscalía europea, encargada de perseguir los delitos contra los intereses financieros del club. Y el Parlamento Europeo ultima la aprobación de una directiva que obligará a las grandes empresas a detallar su factura fiscal país por país. “En Europa la presión fiscal ya es elevada: el objetivo no es una subida fiscal general, sino focalizarse sobre quienes pagan menos de lo que deberían: multinacionales que usan paraísos fiscales y ricos que evitan pagar el impuesto sobre la renta”, explica Gabriel Zucman, de Berkeley. Mark Blyth, de Brown, apunta que junto con el debate impositivo es fundamental reformar las reglas fiscales europeas: “La UE es consciente de que la austeridad fue un desastre; si vuelve a hacer lo mismo es probable que el euro salte por los aires” …

GIRA EUROPEA DE BIDEN: EL RETORN DELS ESTATS UNITS AL MULTILATERALISME … AMB EL DUBTE DE SI LA POLÍTICA EXTERIOR HA DEIXAT DE SER BIPARTIDISTA

Article de Rachel MYRICK a Foreign Affairs (14-06-21): America Is Back—but for How Long?  [2] Political Polarization and the End of U.S. Credibility … Bipartisan support of a leader’s foreign policy signals credibility in international politics … It is possible to imagine a world in which different parties maintain different relationships with foreign allies and adversaries … “During his first address to a joint session of Congress on April 28, U.S. President Joe Biden noted that in the dozens of conversations with world leaders he’d had since taking office in January, one comment kept coming up: “We see America is back, but for how long?” This skepticism on the part of other heads of state is a direct response to the recent past. Under President Donald Trump, Washington seriously challenged or outright withdrew from more than a dozen international agreements or institutions, including the Paris climate accord, the Trans-Pacific Partnership, the Iran nuclear deal, and the World Health Organization. But concerns about the nature and longevity of American commitments extend beyond Trump’s legacy overseas. Allies of the United States are also reacting to its internal politics and, in particular, to a deepening partisan divide that creates uncertainty about the future of U.S. foreign policy. Observing the polarized politics on display in the run-up to the 2020 U.S. presidential election, former Norwegian Prime Minister Gro Harlem Brundtland noted that many European leaders will “no longer take for granted that they can trust the U.S., even on basic things” … The bipartisan foreign policy consensus among both voters and the politicians they elect is eroding. But even worse, polarization has created broader, underappreciated consequences for the United States’ ability to enact foreign policy in the first place by chipping away at a key pillar of its power: its reputation for stability, credibility, and reliability” … “But it isn’t just diverging foreign policy preferences that lead to instability in foreign policy; a rise in the tendency to dislike the opposite party—or “negative partisanship”—also does. This sentiment gives leaders incentives to undo the policies of their predecessors from the opposite party. Some described Trump’s foreign policy agenda as “incoherent” and lacking in a grand strategic vision, yet his agenda did have one unifying theme: dismantling the accomplishments of President Barack Obama. Positioning himself as the “anti-Obama” in foreign affairs, Trump moved quickly to undo his predecessor’s policies on immigration, trade, and climate” … “It is becoming possible to imagine a world in which the Democratic and Republican parties not only have orthogonal foreign policy priorities but also maintain different relationships with key foreign allies and adversaries. Given the importance of long-term commitments in successful foreign-policy making, alternating party control of the presidency could pose major problems. Although such a scenario still seems distant, there are early indicators of what is to come should partisan divisions in foreign policy continue to deepen. Consider the different lenses through which Democrats and Republicans saw Russian interference in the 2016 presidential election: although reports of electoral interference should have been condemned by both parties, polarization prevented a swift, bipartisan response. And despite the intelligence community’s conclusion that Russia attempted to influence the election to advantage Trump, only one-third of Republicans believe this to be true. Or look at the partisan debates over the Trump administration’s ties to Saudi Arabia: Trump was close to Crown Prince Mohammed bin Salman and failed to punish him for ordering the murder of the journalist Jamal Khashoggi in 2018. In response, congressional Democrats have become increasingly vocal opponents of the Saudi regime” … “It would be tempting to believe that Biden can overcome the polarization problem by moving swiftly on his foreign policy agenda. While public attention is focused on the COVID-19 pandemic and the country’s fraying infrastructure, one might argue, the White House could quickly mend fences with allies and develop smarter and tougher policies against adversaries such as China and Russia. With many months to go before the 2024 electoral cycle, the thinking goes, partisan responses to these actions may be muted or short-lived.Yet this approach still cannot address the structural problems that arise from polarization. The current political environment prevents policymakers from tackling the most important foreign policy problems in a bipartisan manner. And without bipartisan support, the Biden administration runs the risk that any consequential decisions will be politicized and short-lived. This includes many priorities outlined in Biden’s first foreign policy speech in February, such as expanding the refugee admissions program, investing in overseas alliances, and spearheading global cooperation around climate and public health. While polarization will ebb and flow with the electoral cycles, it is likely to remain a persistent feature of contemporary American politics. This is because many of the factors sustaining polarization—the ideological sorting of the parties, growing economic inequality, a fragmented media environment, and the general decline of bipartisan norms in Washington—will not disappear any time soon. There are few scenarios in which hyperpolarization will not harm U.S. foreign policy. At the very least, polarization will introduce uncertainty in foreign affairs and exasperate U.S. allies. And if continued polarization leads the United States to abandon tricky negotiations or renege on existing commitments every time a new party is in power, Washington’s reputation as a credible adversary and a reliable ally could be in serious jeopardy”.

Article de Lluís BASSETS a El País (17-06-21): Desmontando a Trump La gira de Joe Biden es solo el comienzo. Sirve para recuperar amigos y marcar el campo de juego a los enemigos … “Tras cada cita europea, Joe Biden ha exhibido una pieza del engranaje trumpista ahora en pleno desmontaje. En Cornualles, la hostilidad de la nueva Administración hacia el Brexit, que Boris Johnson pretende perpetuar con una batalla sin fin, aun a costa de los acuerdos de paz en el Ulster. También el comunicado final del G-7, esos compromisos en la gobernanza del mundo que Donald Trump despreciaba. En Bruselas, la solidaridad transatlántica primero, expresada en el artículo 5 del Tratado de la OTAN sobre el auxilio entre socios ante un ataque exterior, y luego la amistad con los europeos unidos, todo lo que Trump detestaba. En Ginebra, finalmente, las líneas rojas ante Vladímir Putin, el autócrata adulado por Trump que se vengó de la derrota geopolítica sufrida por Rusia en la Guerra Fría con la interferencia electoral en Estados Unidos. Esta gira es solo el comienzo. Sirve para recuperar a los amigos y marcar el campo de juego a los enemigos. A Rusia ante todo, pero también a China, el adversario estratégico, con potencial para disputar a Estados Unidos el liderazgo mundial y a los países democráticos la asociación entre la prosperidad y el bienestar con el Estado de derecho y las libertades individuales. Esta reunión de Ginebra, en la que el presidente ruso aparece como el interlocutor reconocido, es el último rendimiento de la victoria de Trump en 2016. A cambio recibe directamente de manos de Biden el mapa de los límites que no debe traspasar a riesgo de encontrarse con una Casa Blanca que abomina de las simpatías trumpistas con los regímenes autoritarios” … “Biden llegó a Ginebra reforzado, en vías de recuperar el título de líder del mundo libre que Trump había tirado. Le falta todavía la difícil garantía de irreversibilidad: que ni Trump ni otro trumpista le conviertan en un paréntesis para regocijo de Putin en sus 25 años seguidos de autócrata. En torno a su presidencia están cerrando filas las democracias, por lo que no puede extrañar la reacción simétrica de las autocracias. Moscú creó el Pacto de Varsovia en 1955 en reacción a la firma del Tratado del Atlántico Norte en 1949 y, especialmente, a la incorporación de la República Federal de Alemania a la OTAN. El núcleo de la nueva alianza autocrática ya existe. Putin es el primer espadachín, pero quien mandará es Xi Jinping. El peligro que representa Rusia es sobre todo táctico, circunstancial, como potencia eficaz en la desestabilización y aprovechamiento de las debilidades ajenas. El ascenso de China, en cambio, conduce a un serio proyecto de hegemonía económica, política y militar, primero en Asia, el nuevo centro o pivote del mundo, y luego, gracias al control del centro, de todo el planeta. Si esto es una guerra fría, no es Putin quien representa el otro polo, sino Xi Jinping, el auténtico interlocutor en el diálogo estratégico del futuro”.

Article de Carlota GARCÍA ENCINA a Agenda Pública (14-06-21): Biden en Europa: ‘tango’ para dos … “En primer lugar, cierra una era, la de Donald Trump, abriéndose paso una nueva Administración estadounidense más amable, más afín y un socio bilateral más predecible, donde la diplomacia tiene más espacio, la UE no es un enemigo y la OTAN no está obsoleta. En segundo lugar, busca reafirmar que «América está de vuelta» tras fuertes señales como la vuelta a Acuerdo de París, el renovado diálogo con Europa sobre la OTAN, la sugerencia de un impuesto mínimo global, el haber retomado la negociación con Irán, sin olvidar un esprint final para anunciar que Washington adquirirá 500 millones de vacunas para repartir entre países con dificultades para el acceso a los fármacos contra la Covid-19, recuperando parte de la credibilidad perdida. Biden busca también renovar el compromiso con los aliados, pero sin el espejismo de unas las relaciones entre EE.UU. y Europa como las de antes. A pesar del temor inicial a que los retos domésticos absorbieran todos sus esfuerzos, el presidente norteamericano no tardó mucho en empezar a re-compactar el frente occidental, aunque buscando construir una nueva visión (que mostrará estos días) de lo que tienen que ser las alianzas en la próxima década, lo que incluye a una UE más autónoma y capaz, y a repensar el 2%. Por último, busca mostrar al mundo que las democracias y países afines tienen las capacidades necesarias para encarar los grandes retos que hay por delante, que se puede seguir creyendo en ellas” … “Los europeos se preguntan si su regreso al mundo será como su política doméstica: a lo grande, de forma rápida y audaz. Será algo más difícil, porque en el entorno internacional Estados Unidos no depende sólo de sí mismo y deberá esperar a las posturas y reacciones de los europeos, pero también de Irán, de China o de Rusia, si todos ellos están dispuestos a bailar el mismo tango” ….

GIRA EUROPEA DE BIDEN: EL VINCLE TRANSATLÀNTIC I L’OTAN … I L’ESPECTRE D’UNA NOVA GUERRA FREDA OCCIDENT-XINA

Article de  Celeste A.WALLANDER a Foreign Affairs (juliol/agost 2021): NATO’s Enemies Within  [3] How Democratic Decline Could Destroy the Alliance … Liberal institutions and practices are central to creating security and trust among Europe’s diverse societies … DEFENDING THE ALLIANCE. In 2002, I suggested mechanisms for putting backsliders on notice, suspending their rights, and potentially expelling them from the alliance. My proposal centered on modifying NATO’s consensus rule, which holds that the alliance’s major decisions require the consent of all members. I believed that a “consensus minus one” mechanism—which would allow other allies to discipline an errant member—would enable NATO to protect itself from weak links and erect a higher barrier against backsliding. I also proposed providing a process for an offending state to reverse course and regain its full stature.   But these ideas were predicated on the assumption that the alliance would be dealing with only the occasional outlier. With multiple alliance members, new and old, already backsliding or at risk of doing so, that window of opportunity has passed. If the cohort of backsliders grows, NATO may find itself with a bloc within the alliance bent on protecting illiberal democracy. Given the proliferation of problem members, NATO should consider adopting a form of the EU’s “qualified majority” rule for internal governance. Instead of requiring consensus or consensus minus one (which coalitions of backsliders are likely to subvert), NATO should make it possible for a defined supermajority of members to suspend the voting or decision rights of backsliders. Under the 2007 Lisbon Treaty, most EU decisions require the support of a double majority—55 percent of the member states representing 65 percent of the population of the union. Under this procedure, the EU can initiate a process that revokes the voting rights and organizational privileges of members found to be advancing systematic threats to the rule of law. Indeed, the EU is looking at precisely these procedures to restrict funding and other benefits to Hungary and Poland. NATO should also make one of its senior officials responsible for monitoring and reporting on the liberal democratic credentials of not only new or aspiring members but also all allies. The assistant secretary-general for political affairs and security policy might be able to take on this role. (To date, this position has primarily focused on external relations and traditional security issues, such as arms control.) Given the centrality of the alliance’s commitment to the liberal democratic institutions and practices of its members, NATO’s institutional leadership should be more involved in holding members accountable to the alliance’s standards. Finally, NATO should work more closely with the EU. The two organizations share a common focus on good governance, the rule of law, and the rights of citizens and could reinforce each other’s internal strengths. Deepening this relationship by creating official channels of exchange would bolster NATO’s capacity to monitor whether allies were meeting its standards for good governance (the EU already has metrics for evaluating this). And an explicit and systematic process for sharing information would make it harder for members to use their status in one organization to avoid being held to account in the other for any misbehavior or backsliding. For example, Poland often cites its good standing in NATO, where it is a strong military ally that assumes a tough stance on Russia, to excuse its growing illiberalism.  But procedural fixes to inoculate the alliance against weak links are not enough. NATO might be able to deal with, say, a repressive Turkey by pushing it to the sidelines of core missions and decisions. NATO rules do not formally provide for such an approach, but the organization is good at finding procedural workarounds, and it is at least possible that the Turkish leadership would not object. It would be quite another matter if a core NATO member departed from the alliance’s liberal democratic foundations. How could NATO sideline or work around France, or Germany, or the United States? The best defense lies within the member states themselves. NATO can structure disincentives and punishments for backsliders, but only citizens can hold elected leaders accountable. Most important, the United States must rise to meet the challenge. The decline of liberalism among core NATO allies is concerning: Germany represents the transatlantic phoenix rising from fascism’s ashes; France is the symbol of resistance through occupation; te United Kingdom was where Europe kept hope alive in World War II. But it was the United States that saved the twentieth century from dictatorship and helped Europe achieve prosperity, security, and stability. NATO might survive European publics toying with fascism (although it should limit the experiments). It cannot survive if U.S. liberal democracy fails. Americans must face the fact that the biggest threat to NATO today may be the United States itself. Regardless of political party and policy preferences, all Americans have a patriotic interest in protecting the laws, practices, and institutions of U.S. liberal democracy. This is not merely a matter of domestic politics; it is also a matter of national security. Threats to democracy at home have already undermined Washington’s ability to work with allies in a dangerous, uncertain, and threatening world. As the most powerful member of NATO, the United States must take the lead through a bipartisan defense of liberal institutions and values. Today, fundamental threats to NATO come from its own members. These challenges cannot be resolved in NATO’s shiny new headquarters in Brussels through procedural modifications or by pointing fingers at the worst offenders. They must be defeated at home”.

Article de Mary KALDOR a El País (13-06-21): Biden y las guerras “interminables” Es un gran alivio que en la cumbre del G-7 vuelva a haber estadounidenses sensatos en la política internacional, pero lo que el presidente de EE UU está haciendo no es pensar cómo poner fin a conflictos, sino a la intervención de su país …  “Lo que no está haciendo Biden es pensar en cómo poner fin a las “guerras interminables”; solo a la participación de Estados Unidos. En su carta al Congreso, Biden dice claramente que el único objetivo de EE UU en Afganistán era “rebajar” la amenaza que constituye Al Qaeda para Estados Unidos; la intervención no tuvo nada que ver con las penalidades del pueblo afgano. Sin embargo, la retirada agravará terriblemente su situación. Quizá no signifique la toma del poder por parte de los talibanes, pero sí supondrá más violencia, especialmente contra las mujeres y los intelectuales, y la extensión de la guerra a toda la región. Fue una decisión unilateral en contra de la OTAN y los aliados europeos, muchos de los cuales proclamaron públicamente su rechazo” …

Article de Luis SIMÓN a El País (11-06-21): ¿Hacia un alineamiento transatlántico sobre China? Estados Unidos y la UE siguen manteniendo importantes diferencias sobre cómo lidiar con el desafío del gigante asiático … “La administración Biden percibe el multilateralismo y la relación transatlántica como importantes activos en la rivalidad estratégica con China y no como distracciones (no digamos ya lastres). Además, Biden ha planteado el desafío chino en términos normativos; como parte de una tensión global entre democracia y autocracia, y no como un mero pulso de poder interestatal entre EE UU y China. Por otro lado, Biden reconoce la posibilidad de cooperar con China en ámbitos como la lucha contra el cambio climático. El planteamiento que Biden hace del desafío chino está en mayor sintonía con las sensibilidades políticas europeas. Además, Biden ha realizado en los últimos meses una serie de gestos que contribuirán a una mejoría del clima político entre EE UU y Europa, como la congelación de los aranceles comerciales por el litigio Airbus-Boeing, la decisión de revertir la retirada de tropas estadounidenses en Alemania anunciada por Trump, el levantamiento de sanciones contra las empresas concesionarias del gaseoducto Nordstream 2 entre Alemania y Rusia, o el reciente acuerdo del G7 para un impuesto mínimo global de sociedades del 15%. A esto hay que añadir el reciente enfriamiento entre las relaciones UE-China, alimentado por las sanciones europeas a Pekín por violaciones de derechos humanos contra la minoría uigur en Xinjang, o la reciente decisión de la UE de secundar a Biden en una nueva investigación sobre el origen de la covid-19. Estos acontecimientos parecerían allanar el camino para un alineamiento transatlántico en relación a China. Sin embargo, EE UU y la UE siguen manteniendo importantes diferencias sobre cómo lidiar con el desafío chino. Seguramente una de las más relevantes esté relacionada con sus distintas formas de entender el multilateralismo. Si bien la administración Biden ha hecho gala del multilateralismo, su énfasis en la promoción de la democracia se traduce, de facto, en una priorización de foros “minilaterales” (más que multilaterales) como el propio G7 o el Quad (un grupo que incluye a EE UU, Japón, Australia e India y se ha convertido en punto de referencia para la política de Biden en la región Indo-Pacífica). Esta versión más reducida del multilateralismo contrasta con la concepción más expansiva de la UE, que aboga por marcos multilaterales que den cabida a todo el mundo, incluido China. En última instancia, la Administración Biden tiene una concepción más utilitaria y estratégica del multilateralismo, que percibe como algo potencialmente instrumental a la hora de promocionar ciertos valores (por ejemplo, la democracia) o intereses estadounidenses (estrechar el cerco diplomático y estratégico a China). Por su parte, la UE tiende a ver el multilateralismo como un fin en sí mismo, y no tanto como un medio. En buena medida, Europa sigue mentalmente anclada en los maravillosos años de la posguerra fría, y parece resistirse a aceptar la creciente tensión entre la preservación del orden multilateral tal y como lo conocemos y la creciente rivalidad entre grandes potencias, que sitúa al propio multilateralismo como terreno de juego geopolítico”.

GIRA EUROPEA DE BIDEN: NOUS AIRES DE COOPERACIÓ AMB L’ACORD DE TREVA COMERCIAL

Crònica de Nacho ALARCÓN a El Confidencial (16-06-21): La UE y Biden sellan su luna de miel con una tregua comercial, pero las diferencias siguen Los líderes de la Comisión Europea y el Consejo Europeo sellan la gira europea de Joe Biden, presidente de EEUU, con buenos gestos comerciales y muchas diferencias sobre la mesa … Pero los buenos gestos comerciales no lo son todo. La visita de Biden a Bruselas no borra de la agenda asuntos en los que Washington y los Veintisiete no están de acuerdo. Por ejemplo, los estadounidenses siguen preocupados por la actitud de Bruselas y de la Eurocámara hacia los gigantes digitales, y siguen existiendo tensiones entre la administración americana y algunos socios europeos por la idea de suspender las patentes de las vacunas. El punto de la tecnología es muy sensible. Estados Unidos, por mucho que haya cambiado el gobierno, mantienen una actitud muy distinta a la europea sobre cómo debe gobernarse internet. La Comisión Europea es mucho más agresiva y quiere obligar a los gigantes digitales a que se hagan más responsables de todo lo que circula por sus dominios, mientras Estados Unidos tiene una actitud nada “intervencionista”. Los expertos creen que esta coyuntura acabará cayendo por su propio peso del lado europeo, pero el desacuerdo de fondo persistirá. “Tarde o temprano, Estados Unidos se enfrentará inevitablemente al mismo dilema (que la UE sobre la gobernanza de internet). Este es un punto en el que ambos aliados convergerán: reconocer que los enfoques históricamente de no intervención en Internet ya no son suficientes en una era de comportamiento empresarial dañino, inseguridad en internet y afrentas autoritarias en internet abierto”, señalan Konstantinos Komaitis y Justin Sherman en un documento recientemente publicado por Brookings. “Pero, en última instancia, el mayor obstáculo para la colaboración serán los puntos de vista divergentes sobre cómo la regulación debería dar forma a internet. Es muy probable que Estados Unidos continúe insistiendo en un enfoque basado en el mercado, tal vez con algunas intervenciones mínimas, mientras que Europa persistirá en un proceso más institucional. Este cisma será difícil de salvar porque forma parte del trasfondo histórico y cultural de los países”, agregan los analistas. Otro punto de profundas diferencias es la relación con China, que ha estado presente en la reunión del G7, en la cumbre de la OTAN y también en el encuentro de este martes. La visión de Biden muestra una rivalidad clara con Pekín, cada vez más frontal, cada vez más agresiva y menos predecible. Esto empuja a la Unión Europea a tomar una posición respecto a la idea de la Casa Blanca de un mundo dividido entre una liga de democracias y un bloque de autocracias. Quizás en esta oportunidad haya encontrado interlocutores menos críticos con ese enfoque extremadamente crítico con Pekín. La propia Von der Leyen se ha mostrado siempre más favorable que su compatriota Angela Merkel, canciller alemana, a alinearse de forma clara con Washington en esta nueva etapa de Biden. Pero no es solamente Merkel la que sigue mirando con algo de desconfianza a unos Estados Unidos que, desde la irrupción de Trump, consideran un actor cada vez más inestable. No está claro que Biden, que tiene 78 años, vaya a seguir en la Casa Blanca dentro de cuatro años. Ese factor pesa, y mucho, en la visión a largo plazo de las relaciones transatlánticas, con muchas voces considerando esta presidencia como el paréntesis en una tendencia más parecida al unilateralismo republicano que al atlantismo de Biden”

GIRA EUROPEA DE BIDEN: LA TROBADA AMB PUTIN

Article de Ramón GONZÁLEZ FÉRRIZ a El Confidencial (17-06-21): Biden mostró las líneas rojas a Putin La cumbre de ayer entre los dos líderes puso de manifiesto sus muchas diferencias y reproches. Pero ambos reconstruyeron algunos espacios de cooperación … “Joe Biden quiso cambiar esa dinámica especulativa y estéril desde el principio de su mandato y por eso propició esta cumbre. El presidente estadounidense creció políticamente durante la Guerra Fría, y en muchos sentidos la mentalidad que dominó durante ese periodo en los gobiernos estadounidenses —el reconocimiento de que existen rivalidades, incluso enemistades abiertas, pero que estas requieren unas reglas para no desembocar en la violencia explícita— es la que sigue rigiendo su visión de la política internacional. Por eso ayer habló de la necesidad de hacer que las relaciones entre ambos países sean de nuevo “predecibles y estables” y de mostrar las “líneas rojas” al presidente ruso. “He hecho lo que he venido a hacer. En primer lugar, identificar los ámbitos en los que podemos trabajar de manera práctica para avanzar nuestros intereses mutuos y también beneficiar al mundo. En segundo lugar, comunicar directamente, directamente, que Estados Unidos responderá a las acciones que obstaculizan nuestros intereses vitales y los de nuestros aliados”. Putin quiere respeto para Rusia. Putin también ha utilizado las palabras “predecibles y estables”, pero en realidad su estrategia es otra. Desde los tiempos de la Unión Soviética, el Kremlin piensa que la palabrería occidental sobre las reglas es una forma de hipocresía. En público, estas se establecen y halagan, en ocasiones se respetan y pueden ser útiles. Y de hecho, del encuentro de ayer salieron algunos acuerdos: la reanudación de las negociaciones para el control armamentístico, el regreso de sus embajadores a su puesto en Washington y Moscú e incluso el intercambio de nacionales encarcelados en el otro país. Pero a la hora de la verdad, sugiere siempre la retórica de Putin, las reglas y los acuerdos no se respetan y todo se somete a una competición en la que cada parte utiliza el poder del que dispone, sea de acuerdo con las normas o no. Lo máximo que pueden ofrecerse dos potencias es respeto mutuo. Y él sospecha que Estados Unidos no respeta a Rusia” … “Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia no mejorarán sustancialmente, pero con un poco de suerte la enemistad se encauzará, sus consecuencias serán menos imprevisibles y los canales de comunicación entre ambos países serán más directos. La mentalidad de Guerra Fría de Biden hará que corteje a la UE para que sea más dura con Rusia, cosa que solo conseguirá en parte. Y Putin seguirá entrometiéndose en los antiguos países de la órbita soviética porque sabe que nadie quiere una guerra. No puede decirse, pues, que la cumbre haya sido un gran éxito. Pero al menos ahora hay algunas guías para regular la enemistad. Algo es algo”.

XINA: EL CENTRALISME I L’AUTORITARISME, TALÓ D’AQUIL·LES XINÈS?

Article de J.Bradford DELONG a El País (13-06-21): El error histórico de Xi Un país centralizado y autoritario que exige sumisión a su único emperador no podrá ser nunca líder mundial … “Es un enorme error ignorar los beneficios que traería una mayor autonomía regional. Imaginemos una historia alternativa, en la que el Ejército Popular de Liberación hubiera capturado Hong Kong y Taiwán en 1949; en la que a Sichuan no se le hubiera permitido implementar programas piloto de reforma en el año 1975 (cuando se designó a Zhao Ziyang como secretario provincial del partido); en la que la centralización de China hubiera avanzado al punto de impedirle al Distrito Militar de Guangzhou ofrecer a Deng un lugar donde refugiarse de la ira de la Banda de los Cuatro en el año 1976. ¿Cómo sería la economía de China actualmente? Sería un caso perdido. En vez de disfrutar un veloz ascenso a la condición de superpotencia económica, a China la compararían con países como Birmania o Pakistán. Cuando en 1976 murió Mao Zedong, China era un país empobrecido y sin timón. Pero se puso de pie tomando el ejemplo de las clases empresariales y de los sistemas financieros de Taiwán y Hong Kong, reproduciendo las políticas de Zhao en Sichuan y abriendo zonas económicas especiales en lugares como ­Guangzhou y Shenzhen. Algún día China tendrá que elegir entre diversas estrategias y sistemas de gobierno. Es razonable suponer que depender de los decretos de un líder supremo vulnerable a las lisonjas de los que quieren hacer carrera a la sombra del poder no producirá buenos resultados. Cuanto más se centralice China, más sufrirá. Pero si las decisiones sobre políticas e instituciones se basan en un consenso aproximado entre observadores sagaces y dispuestos a imitar las prácticas y experimentos de regiones exitosas, China prosperará. Una China con muchos sistemas distintos que explore diferentes rutas posibles hacia el futuro tal vez tenga una oportunidad de convertirse en líder mundial y demostrarse digna de ese papel. Una China centralizada y autoritaria que exige sumisión a un emperador único nunca tendrá esa oportunidad”.

UNIÓ EUROPEA: DEFENSA DELS DRETS HUMANS I UNA AUTONOMIA ESTRATÈGICA PER CONCRETAR

Article de Soledad GALLEGO-DÍAZ a El País (13-06-21): Usted pagará por esto El asesinato, el secuestro y los ataques a la población civil deben ser perseguidos judicialmente y castigados … “El próximo día 21, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea deben decidir cómo reaccionan ante el secuestro del vuelo 4978 de Ryanair, de Atenas a Vilna, obligado a aterrizar en Minsk cuando atravesaba el espacio aéreo de Bielorrusia a fin de poder detener a un joven periodista opositor que viajaba en él y a su novia. El caso es aterrador, sentará un precedente y afectará a todo el mundo: todos pagaremos en el futuro si la trampa que ha orquestado el dictador que dirige Bielorrusia desde hace 27 años tiene éxito y Alexandr Lukashenko se sale con la suya. Liberar al periodista secuestrado, Roman Protasevich, y a Sofía Sapego debe ser el objetivo prioritario del Consejo Europeo. La suerte de Protasevich es la del periodismo y, si él cae, se abrirá un enorme agujero en el ejercicio de una profesión que, pese a todas las críticas, sigue siendo imprescindible para el mantenimiento de la democracia o al menos de movimientos y luchas a favor de ella. Protasevich debe ser liberado, y el repugnante periodista que en funciones de torturador le “entrevistó” y aireó su “confesión” ante las cámaras de la televisión bielorrusa debe ser expulsado de cualquier foro europeo, al igual que los representantes de la cadena oficial ONT. El asesinato político, el secuestro del opositor, las matanzas de civiles en guerras no declaradas siguen teniendo lugar con una intolerable levedad en nuestro mundo occidental. “La insoportable facilidad de matar”, tituló sus crónicas el historiador Arie Dubnov, harto de comprobar cómo el Gobierno israelí organiza operación militar tras operación militar para mantener bajo control los territorios palestinos ocupados. Son situaciones complicadas, aseguran los expertos. Pero no lo son. No lo son el asesinato, ni el secuestro, ni los ataques sobre población civil. Son hechos que deben ser perseguidos judicialmente y castigados. “Complicado” es un adjetivo que se utiliza con regularidad, explica Dubnov. “El latín complicare, que significa ‘plegado’, sugiere algo compuesto por partes interconectadas que deben desplegarse para ser entendidas”. Pero sólo es útil calificar una situación de “complicada” si uno se compromete a desplegar el paquete, está dispuesto a examinar su contenido y a sorprenderse por lo que se encuentra escondido en su interior. “Si uno se consuela simplemente llamando a algo complicado sin desentrañar las capas, permanecerá ofuscado”, lamenta Dubnov. Ofuscada estará la Comisión si no atiende a lo acordado el pasado día 9 por el Parlamento de Estrasburgo y empiezan a exigir sin rodeos el cumplimiento de los principios en los que se basa la Unión. Si no acaba con la insoportable levedad con que contempla los continuos ataques al Estado de derecho en Hungría y Polonia. Los eurodiputados han dado un paso más y han acordado llevar a la propia Comisión ante la Corte Europea de Justicia si no pone en práctica antes del plazo de dos semanas el acuerdo de despojar de fondos de la Unión a los dos países mientras no respeten el principio del Estado de derecho, tal y como prevé la norma que entró en vigor el pasado 1 de enero …”

Article de Ricardo PERISSICH a Telos (11-06-21): Autonomie stratégique de l’UE: un slogan à la recherche d’une politique …  [4] “La véritable question n’est pas de définir l’autonomie, mais de se demander si, dans quelle mesure, et les conditions d’une politique commune existent. On peut avancer une réponse : il n’y a pas d’obstacle de nature stratégique ; les Européens ont fondamentalement les mêmes intérêts à moyen et long terme. Ce qui empêche le progrès, c’est le conflit entre les intérêts réels ou perçus à court terme. Un exemple parmi d’autres est celui des effets délétères de la rivalité franco-italienne en Libye, qui a rendu impossible une position commune après la chute de Kadhafi et a conduit à la situation désastreuse actuelle. Une impasse extrêmement grave, aujourd’hui conditionnée par de nombreuses puissances étrangères, dont nous commençons peut-être à sortir avec difficulté, mais où l’Europe se trouve pour l’instant marginalisée. Bien sûr, la faiblesse du système institutionnel est un obstacle sérieux. Ce serait plus simple si les institutions communes avaient plus de pouvoir et surtout si nous n’étions pas liés par l’unanimité. La malheureuse et humiliante affaire du « sofagate » impliquant Ursula von der Leyen et Charles Michel à Ankara a également mis en lumière les conséquences de la multiplication des rôles au sein des institutions. Le problème est que les perspectives de réforme institutionnelle, qui nécessiteraient une réforme en profondeur du traité, sont très éloignées aujourd’hui. La même considération s’applique probablement à une fusion entre les postes de président de la Commission et de président du Conseil européen, qui serait théoriquement possible sans modifier le traité. Pour pouvoir en parler, il faudrait avoir atteint une masse critique de progrès sur le terrain. Cela nous ramène à la question de la volonté des gouvernements de converger. La vérité est que rien ne changera sans un mouvement décisif de la part des grands pays : France, Allemagne, mais aussi Italie, Espagne et Pologne. Comme nous l’avons vu, malgré la multiplication des gestes rhétoriques, la France et l’Allemagne restent ancrées dans des perspectives éloignées les unes des autres et alimentées par une méfiance mutuelle. Dans ces conditions, il n’est pas surprenant qu’un grand nombre de petits pays, surtout à l’Est mais aussi au Nord, considèrent qu’il est beaucoup plus utile de compter exclusivement sur la protection continue des Américains dans l’espoir de pouvoir l’obtenir à un coût minimal. D’autres petits pays, par ailleurs, peuvent être tentés par les sirènes russes ou chinoises, dans l’espoir ou l’illusion de pouvoir passer impunément entre les mailles du filet des différends entre grands pays. Dans cette impasse, l’Italie, avec son européanisme renouvelé et son inébranlable atlantisme, l’Italie aussi petite parmi les grands pays ou aussi grande parmi les petits que si elle était le chat de Schroedinger, aurait probablement beaucoup à dire. Mais c’est une autre affaire”.

ALEMANYA: DE L’ESTABILITAT MERKELIANA A UN ESCENARI POLÍTIC OBERT

Article d’Henrik UTTERWEDE a Telos (8-06-21): L’Allemagne d’après-Merkel, quel renouvellement? … “Qui gouvernera l’Allemagne après Merkel ? Dans ce jeu à cinq partis (l’AfD restant hors jeu), une seule certitude : le clivage gauche-droite (en Allemagne plutôt : centre gauche-centre droit), s’il reste toujours présent dans les débats et controverses de la campagne, n’est plus pertinent quand il s’agit de former un gouvernement. Il faudra une alliance dépassant ce clivage pour assurer une majorité parlementaire. C’était déjà vrai hier, le pays ayant connu trois coalitions CDU/CSU-SPD depuis 2005, et ce sera encore vrai après le 26 septembre. Fait nouveau, l’éventail des coalitions envisageables s’est élargi. CDU/CSU et Verts ; CDU/CSU, FDP et Verts ; Verts, SPD et FDP ; peut-être même une alliance de gauche entre Verts, SPD et Gauche socialiste : tout, ou presque, est possible. Ce n’est pas un drame, vu la culture politique centriste de l’Allemagne, ainsi que le pragmatisme des acteurs et la dispersion du pouvoir dans le fédéralisme coopératif (qui fait que gouvernent fédéral et les gouvernements des 16 Länder sont forcés à négocier des compromis en permanence) qui nécessite depuis longtemps une telle coopération entre des forces politiques au-delà des clivages gauche-droite traditionnels. Dans ces conditions, le renouvellement politique qui domine beaucoup de débats risque de faire long feu. Par ailleurs, quel renouvellement ? Les signaux émis des électeurs sont contradictoires. Un sondage récent de l’institut Allensbach en mai 2021 démontre certes que plus de 60% des sondés se prononcent pour un « changement profond » au gouvernement (ce qui reflète un certain ras le bol après seize ans de l’ère Merkel), et que 67% plaident pour « une autre politique ». Mais laquelle ? 55% des sondés veulent un tournant dans la politique de l’environnement et du climat, ce qui semble conforter le positionnement des Verts. Mais une majorité aussi forte revendique pour sa part un changement dans la politique des réfugiés et d’immigration, thématique portée par des force de droite. C’est dire à quel point la notion de « rupture » ou de « renouvellement » mise en avant si souvent n’est qu’une formule fourre-tout cachant des ambitions très contradictoires. Gageons que dans les temps tourmentés qui courent, la grande majorité des Allemands cherchent à être rassurés. S’il y a une demande d’innovations, indispensables dans de nombreux domaines (de la politique économique et sociale, ainsi que la sécurité intérieure, en passant par le tournant énergétique et la politique climatique, à l’engagement européen et international de l’Allemagne), elle est assortie d’une quête de continué. Pari énorme pour tout prétendant à la succession d’Angela Merkel, doublé par le devoir de combler au plus vite le vide que le retrait de cette chancelière à la stature exceptionnelle ne manquera pas de créer”.

Article de Juan PALOP a esglobal (15-06-21): La era Merkel y el fin del estable bipartidismo imperfecto alemán  [5] “El bipartidismo imperfecto ha muerto en Alemania. La era Merkel se ha llevado por delante el sistema partidista que dotó de estabilidad política al país durante décadas. En su lugar está configurándose un modelo pluralista cargado de contradicciones, con signos de polarización y cada vez más limitaciones. Su combinación con un sistema electoral proporcional podría acabar generando dificultades en un país que se jacta de ser el ancla de estabilidad de la Unión Europea (UE). Este movimiento tectónico, de importantes repercusiones para Alemania y los 27, tiene mucho que ver con quien ha liderado el país durante los últimos 16 años y que abandona la política activa. Pero no sólo. De la búsqueda del centro de la Unión Cristianodemócrata (CDU) al surgimiento de la ultraderecha, pasando por el desgaste de los socialdemócratas y el empuje de Los Verdes” …  “Todos estos movimientos han tenido repercusiones. La primera y quizá más evidente ha sido el precio que han pagado los dos grandes partidos tradicionales por abusar del recurso excepcional a la gran coalición (sin dejar de lado otros elementos como la erosión propia de gobernar, el desgaste por los fallos en la gestión de la pandemia o su incapacidad para encontrar candidatos con dotes de liderazgo y magnetismo) … La decisión de los conservadores de mantenerse en la moderación y el centrismo después de Merkel, decisión concretada en la elección de Armin Laschet como presidente de la CDU y después como candidato a la Cancillería de la CDU/CSU, evidencia que el bloque quiere luchar por mantener el centro y no aspira a cerrar la brecha abierta a su derecha …”

Article de Luis CORNAGO a Agenda Pública (13-06-21): Los límites de la transversalidad verdeLa oferta programática de los verdes va más allá de las cuestiones medioambientales. Su atractivo electoral en Alemania y algunos países del norte de Europa se explica por el realineamiento electoral de las últimas décadas. La importancia creciente en el debate político de las cuestiones socio-culturales como la política migratoria y la integración europea divide internamente a los partidos tradicionales y facilita la emergencia de estos partidos.  Los verdes alemanes, con un electorado de nuevas clases medias relativamente jóvenes, adoptan posiciones progresistas en estos asuntos sin enfrentarse a los dilemas habituales de los partidos tradicionales. Sin embargo, su crecimiento electoral en Alemania les ha llevado a posicionarse más nítidamente en la dimensión socioeconómica. En este país los verdes –y en otros donde se han despegado del ala postcomunista– combinan una agenda socio-cultural progresista con una política económica de centro-izquierda cercana al consenso económico emergente …”

ELS INDULTS AL CENTRE DE LA POLÍTICA ESPANYOLA …

Crònica d’Enric JULIANA a La Vanguardia (14-06-21): Sánchez guanya al PSOE andalús, Díaz Ayuso taca Colón 2 Menys gent a Madrid, capciosa apel·lació al Rei, Susana Díaz en retirada … Capitalitzada per Vox, la manifestació de Colón esdevé una trampa per a Casado … Sánchez aconsegueix emetre un senyal d’autoritat en un moment molt delicat … “Pedro Sánchez guanya les eleccions primàries del socialisme andalús. Isabel Díaz Ayuso taca la manifestació de la plaça de Colón llançant una capciosa pregunta –“ Què farà el Rei d’ Espanya, firmarà els indults?”– que xoca amb l’esperit i la lletra de la Constitució. Ione Belarra és elegida nova secretària general de Podem amb un ampli suport que no acaba d’omplir el buit que deixa Pablo Iglesias . Podem manté l’organicitat, però no pot permetre’s aventures en els propers mesos. Aquest és l’àlbum de fotos del diumenge 13 de juny del 2021, jornada de conjunció astral en la política espanyola” … “L’extenuant pols entre Sánchez i Díaz queda resolt cinc anys després d’haver començat, quan la dirigent andalusa, amb el suport de gairebé tota la vella guàrdia del PSOE, es va proposar de liquidar un jove secretari general que creien teloner, foraster, caparrut i mal orientat. Allà va començar a escriure’s el cèlebre manual de resistència sanchista. El lideratge de Sánchez es reafirma quan falten menys de cinc mesos per a la celebració del 40è congrés federal del PSOE a València” … “La segona manifestació de Colón, aquesta vegada contra l’indult als polítics catalans presos, ha reunit menys gent. (46.000 persones el 2019, 25.000, ahir, segons estimacions de la Policia). Més soroll i menys gent. Més calor, també. Més cansament social, també, després de quinze mesos d’epidèmia. Alguna cosa està passant amb els indults. La campanya de recollida de firmes del Partit Popular també flaqueja, comparada amb la recollida de firmes contra l’Estatut del 2006. Alguna cosa està passant. El ­país està exhaust després de tanta baralla política en plena epidèmia. La polarització és extrema i el llenguatge al Parlament ha derivat en brutalisme . Colón 2 es va convertir ahir en una trampa per a Casado. Estava escrit. Vox va capitalitzar la concentració … La plaça va ser per a Vox i Díaz Ayuso va voler quedar-se amb el titular de la jornada, amb una pirueta verbal que cita el Rei a no firmar amb els indults, contra l’esperit i la lletra de la Constitució. Ayuso va eclipsar tots i es va ficar en un embolic inquietant …”

Editorial de El País (14-06-21): El plan de Colón La protesta ciudadana es comprensible, pero el PP debe aclarar su propuesta … “En cuanto a los partidos políticos, obviamente tienen el mismo derecho a manifestarse, pero de ellos se espera que además de la condena ofrezcan respuestas elaboradas a los conflictos políticos más allá de manifiestos, lemas y marchas. Especialmente del Partido Popular, la principal fuerza de la oposición, que sigue sin dar pistas explícitas sobre la hoja de ruta alternativa que propone para afrontar el pulso catalán. Recoger firmas para oponerse a los indultos, como ya se hizo hace 15 años para rechazar el Estatut, no es una respuesta política, e implica mantener la misma vía de enfrentamiento que en parte sembró su posterior fracaso al frente del Gobierno de Rajoy en relación a Cataluña: dos consultas ilegales y una declaración unilateral de independencia. Un buen punto de partida sería que el PP asumiera, por el bien de la democracia española, que no puede considerarse el auténtico intérprete de la Constitución y verdadero guardián de la Jefatura del Estado. Nefastas fueron, en ese sentido, las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso interpelando al Rey: “¿Qué va a hacer, va a firmar esos indultos?”. La interpelación es de gravedad suficiente como para que el presidente del PP, Pablo Casado, aclarara qué piensa al respecto. Tratar de implicar ideológicamente a la figura del Monarca no solo demuestra un desconocimiento manifiesto del papel que la Constitución le asigna en una monarquía parlamentaria, esto es, la de firmar decretos de indulto si así lo acuerda el Consejo de Ministros. También supone obviar que una de las principales obligaciones de los partidos políticos es la de respetar la neutralidad política del Rey. A quien más perjudican esas palabras es al propio Monarca. Cabe, por último, notar la significativa ausencia en Colón de tantos dirigentes del PP. El rechazo a los indultos es comprensible: Casado debería ahora liderarlo en las instituciones, explicando a los españoles cuál es su plan en relación a Cataluña. Porque aún no lo sabemos”.

Article de Lluís ORRIOLS a El País (12-06-21): Colón y el laberinto catalán  [6] La lógica de competición política en España puede hoy resumirse en una frase: si la derecha no logra la mayoría absoluta en las próximas elecciones, el PSOE gobernará de nuevo … “Es un error considerar que la carta de Junqueras supone el inicio de una nueva etapa política en Cataluña, pues esta no aporta en esencia ninguna información que no se supiera ya. La política catalana antes de la carta ya se caracterizaba por la contraposición entre la estrategia rupturista de Junts per Catalunya y la vía de distensión de ERC. Creer que el independentismo catalán seguía siendo un actor unitario con una agenda compartida de ruptura unilateral es ilusorio” … “La negociación entre Generalitat y Gobierno será uno de los pilares en los que se sustentará la segunda mitad del mandato de Pedro Sánchez. ¿Qué debemos esperar de ella? Creo que Colón es la respuesta. Las concentraciones en la madrileña plaza de Colón no responden simplemente al rechazo a la figura del “relator” o a los indultos a los presos catalanes. Su lectura política debe ser más ambiciosa. Los actos de Colon son una escenificación del poder de veto que tiene la derecha a cualquier reforma del modelo territorial de España. Las fotos de Colón son un “no” a mayores cotas de descentralización. Son una demostración de que el Gobierno no cuenta con el beneplácito de una parte importante de los españoles. Son, en definitiva, la constatación de que la reforma no es políticamente viable. Si la intención del Gobierno es resolver el encaje de Cataluña, la aventura no parece tener buenas perspectivas. Sin el PP a bordo, cualquier solución es, como mínimo, inestable. Existe la creencia de que la apuesta de Pedro Sánchez de firmar los indultos y retomar la mesa de negociación es arriesgada en términos electorales. Ciertamente, las cuestiones relacionadas con la identidad nacional generan un gran consenso en la derecha, pero dividen profundamente al electorado de izquierda. En la mayor parte de las comunidades autónomas, el número de votantes socialistas que prefieren una España más unitaria es muy superior a los que quieren potenciar la descentralización. Pero ocurre justo lo contrario en las comunidades históricas como Cataluña, País Vasco o Galicia. Cuando el nacionalismo monopoliza la agenda pública, el PSOE se encuentra en aprietos: haga lo que haga, diga lo que diga, tendrá a una porción de sus votantes descontentos. Y mi impresión es que el conflicto catalán, seguirá enquistado en la agenda durante lo que queda de legislatura. No tanto por los indultos, que quizás caigan en el olvido con el tiempo, sino por la mesa de negociación entre Gobierno y Generalitat. Las imágenes que nos ofrecerán los presidentes Sánchez y Aragonès en cada photocall previo al inicio de la mesa de negociación representarán una poderosa dosis de recordatorio de que el conflicto catalán sigue ahí. El Gobierno ha apostado a enfrentarse a una parte importante de su electorado con la firma de los indultos y, sobre todo, con la mesa de negociación. Eso puede acarrear al PSOE costes electorales, sin duda. Sin embargo, creo que es un error realizar diagnósticos solo en términos de votos. Por supuesto los partidos buscan que las urnas se llenen con sus papeletas. Pero no debemos olvidar que ganar elecciones no siempre implica gobernar. Es tan importante conseguir votos como ser capaz de tejer alianzas con otras formaciones para alcanzar mayorías parlamentarias. La estrategia de confrontación de Colón configura una lógica de competición política en España que puede resumirse en una frase: si la derecha no logra la mayoría absoluta en las próximas elecciones, el PSOE gobernará de nuevo. La posición del PP en el debate territorial y su alianza con Vox lo aleja de los nacionalistas periféricos de ERC o PNV. Si éstos siguen siendo necesarios para superar investiduras como en el pasado, ¿podrá gobernar el PP aún ganando las elecciones? En ausencia de mayorías absolutas, gobierna quien cuenta con más compañeros de viaje. Desde esta perspectiva, quizás la mesa de negociación y las fotos de Colón no sean tan nocivas para el PSOE. Este escenario político podría llevar a Pedro Sánchez a la aparente paradoja de estar maximizando opciones de gobernar a costa de perder votos …”

Editorial d’Ara (11-06-21): El gir de González amb els indults … “Tot el PSOE està tancant files al voltant dels indults perquè entenen que és una decisió irrevocable del president Sánchez i que, en un moment així, s’ha de mantenir una certa disciplina interna. De cara a Catalunya, aquests moviments són la prova definitiva que Sánchez va a totes i que està disposat a prendre una decisió impopular i que pot tenir un innegable impacte electoral. Una altra cosa seria escatir si el PSOE actua d’aquesta manera per convicció o perquè no té més remei per continuar al govern o bé per l’amenaça que la justícia i el govern espanyols quedin en evidència als tribunals europeus i altres organismes de drets civils. El PSOE, doncs, ha pres consciència que es juga el seu futur amb aquesta operació, que ha de tenir continuïtat amb la taula de diàleg, i que no pot anar a una batalla tan dura amb la dreta dividit i amb esquerdes. I és precisament la cridòria i les exageracions de la dreta el que també està contribuint a aquest reagrupament socialista, dels dirigents, però també de la militància, al voltant del seu líder. Sigui com sigui, l’aritmètica parlamentària i la necessitat que té Sánchez dels vots d’ERC al Congrés han obert una escletxa que cal transitar i que cal aprofitar per obtenir guanys concrets, siguin els indults o la reforma del delicte de sedició al Codi Penal, que serveixin alhora per reconduir el conflicte i acabar amb la repressió …”

Article de José María BARREDA a La Vanguardia (11-06-21): Partidario de los indultos El Gobierno está en su derecho, yo diría que incluso está en su obligación, de hacer política … “Llevará tiempo determinar cuándo y por qué se ha producido el alejamiento de la fórmula de acuerdo alcanzada en el 78. Pero mientras hallamos esa respuesta es apremiante recomponer la convivencia y detener la espiral de la confrontación. Hay que intentar restablecer los afectos y eso solo resulta posible dando pasos efectivos hacia la reconciliación. Pasos que, a mi juicio, no están tanto dirigidos a los líderes independentistas sino hacia las grandes mayorías de la sociedad catalana, que esperan que desde las instituciones y desde el resto de España lleguen mensajes de reconciliación y concordia. A todos nos corresponde una tarea en este empeño. El Gobierno está en su derecho, yo diría que incluso en su obligación, de hacer política, y los indultos son instrumentos políticos que pueden ayudar a hacerla en favor de la concordia. Hacer política democrática obliga a la pedagogía, hay que explicar con claridad por qué se toman las decisiones y recordar que la democracia puede ser generosa con el adversario al que, lejos de tratar como enemigo, hay que ayudarle a encontrar salidas y puntos de encuentro. Por su parte, todos los partidos democráticos españoles harían bien en pensar qué hacer para ayudar a resolver el conflicto en vez de enconarlo. Decían los clásicos, en una definición muy hermosa, que la política consiste en sustraer al odio su carácter eterno”.

Editorial de The Guardian (13-06-21): The Guardian view on Catalonia’s jailed separatists: time for magnanimity Spain’s prime minister, Pedro Sánchez, would be doing the right thing by pardoning the organisers of 2017’s illegal referendum … “Madrid’s Plaza de Colón is home to the largest Spanish flag in the world, making it a natural focal point for demonstrations of rightwing patriotic fervour, particularly on matters related to Catalonia. On Sunday, it was packed again. Thousands of protesters made their feelings clear following reports that Spain’s socialist prime minister, Pedro Sánchez, is about to pardon the 12 Catalan politicians who were convicted over their roles in the illegal independence referendum of 2017. The imprisonment of leading separatists such as Oriol Junqueras, the president of the Republican Left of Catalonia party (ERC), was a draconian response to an episode of foolhardy brinkmanship by the pro-independence movement. The jail sentences handed out to Mr Junqueras and eight other separatist leaders two years ago ranged from nine to 13 years. But a majority of Spaniards are in no mood for showing clemency. The Plaza de Colón demonstration may have been attended by Spain’s three main rightwing parties, but a recent poll found that fully 61% of respondents, and 53% of socialist voters, opposed the idea of pardons. Fewer than 30% were in favour. The failure of the jailed politicians to express any regret for their actions has hardened public opinion and was not lost on the judges of the Spanish supreme court, which has stated that issuing pardons would be “unacceptable”. Mr Sánchez will thus be taking a considerable political risk if, as still seems likely, he decides that the time has come for a reconciliation process to begin. A week ago, he made that argument eloquently, saying that “Spanish society needs to move from a bad past to a better future – and that will require magnanimity”. In May, he told Spanish MPs: “There is a time for punishment and a time for concord.” Within the Catalan independence movement, there are also encouraging signs that the maximalist posturing of recent years is giving way to a new realism. In a newspaper article, Mr Junqueras has admitted that the separatist leaders had made mistakes and a unilateral approach to gaining independence was no longer “viable”. Mr Sánchez’s critics have portrayed him as acting out of cynical self-interest, given his minority government’s dependence on the support of the ERC. But it is in the interests of Spain that the Catalan question is detoxified and a less confrontational future mapped out. That future will almost certainly not include an offer from Madrid of a constitutionally legitimate referendum. But it could take the form of revisiting aspects of constitutional autonomy which were controversially withdrawn in 2010. Catalonia’s separatist movements badly overreached in 2017, combining hubris with reckless opportunism. Madrid’s excessive, authoritarian response, led by the conservative prime minister, Mariano Rajoy, and the judges of the supreme court, made matters far worse. Four years on, Mr Sánchez is right to see pardons as a necessary step towards ensuring that there is never a repeat of that corrosive sequence of events”.

Article de Josep Maria VALLÈS a El País (15-06-21): Después de los indultos  [7] Una nueva relación entre Cataluña y España debe avanzar sin prisa en la búsqueda de soluciones escalonadas y obtener la aprobación popular de sus resultados a través de las urnas … “La transacción se hará más difícil si no tienen conciencia de que todos los participantes están sujetos a ciertas trabas en su capacidad para transigir. Provienen de creencias jurídico-culturales profundamente arraigadas. En las dos partes, por ejemplo, subsiste una idea tradicional de la soberanía estatal que ya no funciona —pese a las apariencias— en el marco de la UE. Bajo la influencia de esta vieja noción, la conexión Cataluña-España se concibe a menudo y erróneamente como una relación de suma cero en la que cualquier cambio significa ganancia para una parte y pérdida para la otra. Puede interpretarse también como inconveniente el hecho de que no haya definición previa del punto de llegada. El camino que emprenden los negociadores no tiene prevista una meta final de trazos concretos. Solo se irá dibujando a partir de la acumulación de acuerdos parciales que puedan transformar el carácter de la relación actual. El afán por señalar con precisión y de antemano un punto de arribada impediría la exploración de posibilidades hasta ahora imprevistas y eventualmente útiles. Parece preferible, pues, establecer metas limitadas donde cerrar acuerdos parciales y acumulables en un resultado final. Un paso ineludible en esta larga marcha será obtener la aprobación popular de sus resultados a través de un referéndum o de otro tipo de consulta. Habrá que tenerlo en cuenta, aunque no como condición de partida. Es así porque el resultado de la negociación —por provisional que sea— no logrará suficiente legitimidad, ni podrá aplicarse efectivamente si solo se basa en el acuerdo entre élites negociadoras y no obtiene la aprobación ciudadana directa, al menos en Cataluña. Pasó la época de las componendas de salón. Dos consideraciones finales. En primer lugar, convendría acompañar y reforzar el acercamiento político mediante un diálogo social en el que participaran instituciones y grupos del ámbito socioeconómico, intelectual y cultural. Formal o informalmente, la existencia de estos puntos de encuentro ayudaría a consolidar la creencia de que la crisis actual solo puede abordarse a través de la negociación política, respaldando así a los interlocutores en sus inevitables momentos de desánimo. Para concluir, es bueno recordar que en el trasfondo de este planteamiento subyace la convicción de que Cataluña y España afrontan los mismos retos globales: una creciente desigualdad socioeconómica, una grave crisis climática, la compleja transición a un modelo productivo diferente y el desgaste innegable de la democracia representativa. Solo estabilizando su relación mutua podrán responder de forma razonablemente eficaz a retos de tal envergadura. Por tanto, quien levante barreras y oponga vetos a esta negociación asumirá una enorme responsabilidad porque estará supeditando el bienestar común de sus conciudadanos a la defensa de prejuicios ciegos o de egoístas intereses de facción. Parece llegada la hora de que un uso inteligente de la política convierta la lógica esencialista del “sí o no” —o del aún más estéril “sí o sí”— en la lógica política del “más o menos” y del “más tarde o más temprano” (Offe). En otras palabras, el momento de volver con decisión al terreno de la praxis democrática que nunca debió dejarse de lado”.

Article d’Enrique GIL CALVO a El País (15-06-21): Paz por presos Si los ‘indultofóbicos’ están errados y desbarran con aberrante desvarío, los ‘indultófilos’ pecan de buenismo e ingenuidad … “Pero si los indultofóbicos están errados y desbarran con aberrante desvarío, los indultófilos pecan de buenismo e ingenuidad, al creer que la indulgencia penitenciaria podrá abrir un sendero de desescalada en el atolladero catalán. Es verdad que el artículo de Junqueras en Ara resulta prometedor pues suena a rectificación y propósito de enmienda. Pero que de ahí se pueda iniciar un círculo virtuoso de cesiones mutuas no hay indicio alguno, pues para eso haría falta un pacto previo de compromiso recíproco, por el estilo del “Paz por Presos” del Acuerdo de Viernes Santo en el Ulster. Es verdad que el perdón a los presos ya lo va a poner Sánchez encima de la mesa (y quizá la reforma del delito de sedición como pista de aterrizaje a los prófugos de Bélgica). Pero ¿qué van a ofrecer a cambio Aragonès o Junqueras? Haría falta que se comprometieran por su parte a algo más, no digo ya a renunciar a la unilateralidad, lo que sería deseable, pero sí al menos a respetar el imperio de la ley, conditio sine qua non de toda democracia. Apaciguamiento a cambio de legalidad, es decir, indultos a cambio de rule of law. Sin ese minimalismo democrático nunca habrá paz”.

Article d’Albert BRANCHADELL a El País (15-06-21): Decisiones difíciles … “Una pregunta interesante es cuál fue la actitud del Partido Conservador británico ante el Acuerdo del Viernes Santo, con su liberación acelerada de presos incluida. Los conservadores aplicaron su sentido de Estado: no se opusieron. Jamás se les ocurrió montar manifestaciones en Trafalgar Square para sugerir la dimisión de Blair. Y en la campaña para las siguientes elecciones legislativas (2001) los conservadores tampoco utilizaron el acuerdo como arma electoral. (Conviene recordar que en esos comicios Blair revalidó su mayoría absoluta, con el 41% de los votos y 412 de los 659 escaños en juego.) Los conservadores no solo no se opusieron al Acuerdo del Viernes Santo, sino que es probable que contribuyeran a crear el escenario que lo hizo posible …”

... PERÒ EL GOVERN CONFIA EN QUE L’IMPACTE DEL PLA DE RECUPERACIÓ  MARQUI EL TO D ELA SEGONA PART DE LA LEGISLATURA

Article de Mariano GUINDAL a  La Vanguardia (16-06-21): Comienza la legislatura [8]  La desinflamación del “problema catalán” tras los indultos tendrá un impacto directo sobre la economía … “Con la aprobación de los indultos, la llegada de los fondos europeos, la vacunación del 50% de la población y con la economía en marcha, se iniciará la segunda fase de la legislatura. En términos económicos será la etapa más importante porque es ahora cuando nos jugamos el futuro. El año y medio que se ha consumido prácticamente ha estado centrado en afrontar la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia. Ha sido una primera parte tan dramática como inesperada. Llegó de manera imprevista y desplazó los objetivos que se habían marcado en el pacto de gobierno PSOE-Podemos, prioritariamente dirigidos a resolver el “problema catalán” y a repartir la riqueza creada durante la recuperación de la crisis financiera del 2008. Pedro Sánchez es consciente que su carrera política va a depender de la solución de ambas cuestiones” … “Como estaba previsto, la recuperación se ha acelerado en el segundo trimestre. El Banco de España ha revisado al alza el crecimiento del PIB para este año (6,2%) y para el próximo (5,8%). Esta mejoría permitirá que la última parte del 2022 hayamos recuperado la riqueza y el empleo perdidos con la pandemia. La desinflamación del “problema catalán” que se producirá tras los indultos tendrá un impacto directo sobre la economía. Tanto la Generalitat como el Gobierno de Sánchez podrán dedicarse en cuerpo y alma a la gestión de la economía con el dinero procedente de la Unión Europea en el bolsillo. El análisis que hace el líder de la oposición, Pablo Casado, es el contrario. Está convencido que la legislatura se ha agotado y que el cambio de ciclo político coincidirá con la recuperación económica. Por eso su estrategia es poner bastones en las ruedas para que caiga el Gobierno social-comunista. Un error de diagnóstico que le está distanciando de la mayoría de la opinión pública que desea acuerdos transversales. Casado no quiere escuchar a los políticos con más experien-cia de su partido: no habrá elecciones hasta el 2024, una vez que Sánchez controla el PSOE y ha recompuesto el bloque de investidura. Es decir, toca pactar la gestión de los fondos y las reformas”.

Crònica d’Enric JULIANA a La Vanguardia (17-06-21): España recibe el aprobado de la Unión Europea, con la política en llamas Bruselas da luz verde, mientras en el Congreso se califica de “ilegal” al Gobierno … La presidenta de la Comisión Europea pide “unidad” a la política española  … La maniobra de Díaz Ayuso de confrontar el Rey y los indultos desborda a Casado … “En un lapso de pocas horas, el extraterrestre vio un Parlamento encendido, en el que se calificaba al Gobierno de “ilegal”, y fue testigo de la entrega del aprobado de la Comisión Europea al plan de recuperación de la economía española, proyecto que hasta hace unas semanas la oposición calificaba de insolvente y catastrófico. Uno de los portavoces que más ha destacado en esa dialéctica es Luis Garicano , eurodiputado de Ciudadanos. España y Portugal son los dos primeros países en recibir el aprobado, lo cual significará, para España, una transferencia 19.000 millones de euros este mismo año. Queda claro que en Bruselas –y en Berlín– les interesa la estabilidad de la península Ibérica. Ursula von der Leyen pidió unidad a la política española y Sánchez anunció una próxima conferencia de presidentes autonómicos para hablar del despliegue territorial del plan. Por la mañana, la política en llamas. Por la tarde, los extintores de la Unión Europea en funcionamiento. Si el extraterrestre hubiese llegado a España hace un año, habría captado un ambiente de gran escepticismo ante la posibilidad de un plan de ayudas europeas a gran escala. En aquel momento, el principal partido de la oposición aún estaba convencido de que la epidemia sería la tumba del Gobierno Sánchez, por la gravedad de las consecuencias socioeconómicas. Un año después, las perspectivas de recuperación van tomando cuerpo y son superiores a las inicialmente estimadas, pero la política sigue en llamas. Esa es la clave de todo” … “¿Dónde está Gurb? Debe de estar descifrando la pugna en el Partido Popular entre Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado sobre la utilización de la figura del Rey en el encendido debate sobre los indultos. Díaz Ayuso, a favor de colocar el nombre del Rey en ese marco. Casado, en contra. El sector más madrileñista de la derecha española ha decidido jugar con el desgaste de la monarquía. Atención, esto es nuevo”.

Nota del Cercle d’Economia (11-06-21): Agenda reformista en benefici de les noves generacions  [9] … “La taxa més gran de desocupació estructural d’Europa; la dualitat injusta del mercat laboral, especialment carregosa per al jovent; un sistema educatiu llastat per la falta de consens i no adaptat a les necessitats de l’economia real; el fracàs escolar; la falta d’inversió en R+D+I, i una productivitat estancada han provocat que el nostre jovent tingui un entorn pobre en oportunitats”. … “La falta de consens polític sobre grans reformes sempre ajornades no ha fet més que accentuar tendències disruptives que retallen la nostra competitivitat i erosionen el sentit de pertinença dels ciutadans”.

Article d’Álvaro ANCHUELO a Agenda Pública (11-06-21): El destino de la integración europea depende de España … “Resumiendo, el plan de recuperación europeo NGEU supone un gran avance desde la perspectiva del proceso de integración, pues rompe tres importantes tabúes que lo obstaculizaban: emitir deuda común, realizar transferencias entre países y aumentar los recursos propios creando impuestos europeos. Sin embargo, es todavía insuficiente por su tamaño, y se plantea como una experiencia única e irrepetible, sólo justificada por la pandemia. Que estos precedentes sirvan para diseñar políticas similares de forma permanente dependerá, en gran medida, del éxito del experimento actual. De ahí la enorme responsabilidad europea que España está contrayendo, como uno de los principales beneficiarios del plan. Si los proyectos no se asignan correctamente, los fondos no se absorben, los resultados en términos de mejora de la productividad no se manifiestan o, aun peor, surgen casos de corrupción, los países que se han visto obligados a aceptar el NGEU a regañadientes vetarán futuras iniciativas. Existen, en cualquier caso, motivos para la esperanza. Los europeos hemos vuelto a poner de manifiesto nuestra voluntad de afrontar juntos los problemas comunes, incluso cuando implican decisiones de vida o muerte en sentido literal, como el reparto de las vacunas contra la Covid-19. Sobre esa firme base, siempre será posible seguir construyendo; lo que dependerá de España es a qué velocidad”.

Article de Rafael JIMÉNEZ ASENSIO al blog La mirada institucional (14-06-21): ¿Aguantarán las costuras? Las administraciones públicas ante el Plan de Recuperación. …  “Por dónde pueden venir los problemas: de la gestión a la “indigestión” de los fondos europeos

Comentari d’Ángel de la FUENTE a El País (17-06-21): Aprobado provisional al plan de recuperación español La parte más floja del programa es la dedicada a las grandes reformas pendientes, incluyendo pensiones y normativa laboral …  “La Comisión Europea ha dado luz verde al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) elaborado por el Gobierno español y es previsible que el Consejo Europeo haga lo propio en pocas semanas. La noticia es muy positiva, pero la decisión de las instituciones europeas ha de entenderse como un aprobado provisional, pues permite poner en marcha el plan, pero no garantiza la llegada íntegra de las ayudas previstas. Para esto, será necesario ejecutar correctamente y dentro de plazo una larga serie de inversiones, así como implementar de forma satisfactoria ciertas reformas que han de ajustarse a las recomendaciones de la UE para nuestro país, entre las que destacan la necesidad de asegurar la sostenibilidad a medio y largo plazo de nuestras cuentas públicas y mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo” … “Entre otras cuestiones que analizamos con mayor detalle en Fedea, en materia ambiental se echa de menos una estrategia clara para minimizar el coste de unos objetivos de descarbonización que pueden conseguirse de formas muy variadas y una mayor atención a cuestiones hídricas. En cuanto a la digitalización, un reto complicado y crucial, especialmente para las empresas más pequeñas y los autónomos, será básico coordinar las acciones de formación con la inversión en equipos y programas. Sin esta coordinación, será muy difícil aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías para mejorar la productividad de amplios sectores de nuestra economía. Más allá de estos dos grandes ejes, sería importante aprovechar el margen presupuestario que el plan ofrece, por vía directa o indirecta, para reforzar las ayudas a los sectores más afectados por la crisis con el fin de minimizar la pérdida de empresas viables. La parte más floja del plan es la dedicada a las grandes reformas pendientes, incluyendo pensiones y normativa laboral. Aquí el Gobierno ha sido muy poco preciso, seguramente porque en su seno hay opiniones muy distintas sobre lo que habría que hacer. Por lo visto hasta el momento, no cabe esperar grandes avances en el control de un gasto en pensiones que amenaza con dejarnos sin margen de actuación para afrontar otras prioridades, o en la necesaria flexibilización de nuestro mercado de trabajo, lo que podría traernos problemas en los próximos años, y no solo con las instituciones europeas. Estamos a tiempo de cambiar de rumbo. Quizás la mejor forma de hacerlo sería a través del diálogo con otras fuerzas políticas para buscar acuerdos amplios con la vista puesta en el largo plazo”.

Editorial de La Vanguardia (12-06-21): La macrocefalia económica de Madrid La postura del Cercle subraya la existencia de desequilibrios a costa del resto del territorio … “Es un hecho que la economía madrileña ha acelerado su fuerza centrípeta en muchas facetas. Si se examina por comunidades, la de Madrid es aquella donde el PIB más ha crecido en los últimos veinte años. Ha sumado 1,6 puntos porcentuales al pasar de 17,7% del total en el año 2000 a 19,3 en la actualidad. En cambio, Catalunya, que era la comunidad que más aportaba al PIB español hace veinte años, con un 18,9%, se mantuvo en niveles similares, según revelaba el último Índice Regional de Competitividad (IRC) de la Unión Europea. Luego, a la hora de atraer dinero de fuera, en el 2016 Catalunya suponía el 20,1% del total de los capitales extranjeros recibidos por toda España. Ya no es así. En el 2020, la Comunidad de Madrid supuso el 75,2% del total que llegó a España , mientras que Catalunya se estancó en el 12,5%. Primero el boom inmobiliario y luego la concentración del sector financiero han impulsado la hipertrofia económica de la capital, que se retroalimenta de forma insaciable. Porque de acuerdo con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), entre el 2012 y el 2019 las empresas con sede en Madrid han recibido el 59% de los contratos públicos estatales y un 64% de su importe. Una endogamia que hace que las grandes compañías (el 44% de las 1.000 mayores) estén establecidas en la capital: saben que allí tendrán más posibilidades de incrementar sus negocios, atraídas además por un trato tributario favorable. En efecto, la ausencia del impuesto de patrimonio y de sucesiones ha llegado a causar incluso cambios de residencia ficticios de personas y empresas por motivos fiscales, y esto hace que la capital atraiga no solo recursos económicos, sino también humanos. Una competencia desleal a la que incluso organismos internacionales como la OCDE han invitado a poner remedio. Por último, la misma estructura de la España radial, que se ha extendido a costa de los retrasos del corredor mediterráneo, es también otro síntoma de cómo Madrid se ha situado en el centro jerárquico de las infraestructuras terrestres, ferroviarias y ­aéreas, produciendo distorsiones y paradojas como que la segunda y la tercera ciudad de España no estén conectadas por trenes de alta velocidad, mientras que un ciudadano de Madrid puede plantarse en pocas horas en Huesca para disfrutar de la montaña. “No asumir una posición autoconsciente de su papel como capital puede llevar a una fuerte desafección en el resto del país”, advierte el Cercle d’Economia. Una postura que reafirma lo que desde hace tiempo se ha reivindicado en este diario: la necesidad de impulsar un desarrollo económico más equilibrado en el territorio. Una sana competencia beneficiaría en última instancia no solo a las dos ciudades, sino al conjunto de España”.

PRIMÀRIES AL PSOE ANDALÚS: PEDRO SÁNCHEZ S’ASSEGURA UN CONGRÉS SOCIALISTA A LA MIDA

Article de Carlos MÁRMOL  a La Vanguardia (13-06-21): El resplandor y el ocaso Alguien va a (re)nacer hoy. Y por tanto, como cantaba Bob Dylan, alguien va a morir (políticamente) … “¿Y si lo que se dirimiera aquí fuera el final del PSOE tradicional y la consolidación del socialismo posmoderno? ¿Y si la encrucijada degenerase en la imposibilidad de que vuelva a gobernar Andalucía la organización política que alimentó gracias a la autonomía a generaciones de sucesivas sagas familiares? Las tragedias son individuales; los dramas. colectivos. Con independencia del nombre que al final prevalezca, estas primarias no van a resolver ni la renovación de los socialistas andaluces –dado el perfil análogo de los oponentes y lo ajustada que se presume la batalla– ni tampoco garantizan la reconquista del Quirinale. Son, como escribe Chaves Nogales en su libro prodigioso, un ocaso con resplandores de aurora que a uno le procura el espejismo de acabar como empezó y al otro la ilusión de que empieza ahora”.

Comentari d’Anabel DÍEZ a El País (14-06-21): Sánchez gana la última batalla El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha ganado la partida en estas primarias para satisfacción de la dirección federal del PSOE y de su secretario general … “Pedro Sánchez ha vuelto a ganar a Susana Díaz. La onda expansiva de las primarias en el PSOE andaluz para elegir al candidato a la presidencia de la comunidad llega hasta el presidente del Gobierno de España. La victoria de Juan Espadas no solo aparta a Susana Díaz, sino que da un respiro a Pedro Sánchez, en medio de una campaña muy dura de la derecha por la cercana concesión de indultos a los condenados independentistas catalanes, y tras la amargura del pésimo resultado electoral en Madrid el 4 de mayo. El PP estaba muy pendiente de este proceso interno de los socialistas para calibrar el apoyo a Sánchez en un territorio clave para el PSOE …”

Article de Benjamín PRADO a infoLibre (15-06-21): La militancia del PSOE no sólo le ha dicho a Susana Díaz que se vaya, también que se lleve con ella el aparato … “Al votar a su rival en las primarias, lo que le dicen los militantes del PSOE a Susana Díaz no es que se vaya, sino también que se lleve con ella el aparato del partido. Ella ha entendido esta vez la primera parte, al parecer, dado que anuncia que no se presentará a la reelección y que dará “un paso al lado”, que debe ser la versión orgullosa de dar un paso atrás. Ahora queda por saber si sus cómplices del golpe contra Sánchez, y de tantas otras cosas, también lo han entendido. Porque a lo mejor el gran problema de la calle de Ferraz no está fuera, sino dentro, y lo que pasa es que en ese barco cada uno rema hacia su casa y ninguno en la misma dirección sino contra la dirección. Por esos pasillos se ha oído demasiadas veces la frase célebre “al suelo, que vienen los nuestros.” Y eso es algo que deberían intentar cambiar”.

ESPECULACIONS SOBRE LA HIPÒTESI D’UN PARTIT VERD POTENT  A ESPANYA … 

Article d’Héctor G.BARNÉS a El Confidencial (12-06-21): Retrato de la izquierda brahmán española: la guerra por hacerse con la élite intelectual  [10] La izquierda ha abandonado su electorado tradicional de clase y se ha dirigido a un votante más formado para sobrevivir. ¿Quién se llevará la parte más suculenta de esa tarta? … El PSOE es una de las izquierdas menos brahmanes de toda Europa … Con el valor del discurso verde, Más País intenta crear una ventana de oportunidad … El PSOE recoge en España 2050 algunas de las ideas redistributivas ‘pikettianas’ … “El voto es cada vez más volátil, los partidos tienen electorados naturales” … Los brahmanes forman la más importante de las castas indias, de la cual emergen sacerdotes y doctores. Son los únicos que tienen permiso para cantar los himnos del Rig-veda que acompañan la ofrenda de sacrificios, los portadores del poder que sostiene el universo. ‘Brahmán’ es también el terminó que el economista francés Thomas Piketty utilizó en ‘Clase e ideología’ para referirse a las preferencias electorales de izquierda de la élite intelectual, en contraposición al voto de derechas de la élite de los negocios (“derecha mercader”). De esta manera, explicaba Piketty, la izquierda habría cambiado su discurso y abandonado a su electorado tradicional de clase para apelar a un nuevo perfil emergente en las sociedades desarrolladas, el de los graduados universitarios que experimentaron un ‘boom’ en los años de la expansión del Estado de bienestar. Con este abandono, también habrían dejado de lado algunas de sus políticas tradicionales de redistribución de la riqueza y abrazado otras “posmaterialistas” como la lucha contra el cambio climático. Esto habría dejado un resquicio entre los votantes de bajo nivel educativo y económico que habría sido aprovechado por los partidos populistas de extrema derecha.  El PSOE es una de las izquierdas menos brahmanes de toda Europa Desde entonces, se ha hablado mucho de “izquierda brahmán”, hasta convertirse en un término comodín para explicar los fracasos de la izquierda. La gran pregunta, que resuelve ‘Clivages Politiques et Inegalité Sociales‘, es dónde se encuentran exactamente los brahmanes españoles. El trabajo, un análisis de más de 50 democracias a lo largo de más de 600 páginas editado por Piketty, la española Clara Martínez-Toledano y Amory Gethin, da la respuesta: la izquierda brahmán española es Unidas Podemos (y, por extensión, Más País). Para más inri, el PSOE es una de las izquierdas menos brahmanes de toda Europa. “Si Podemos se corresponde a la perfección con el modelo de ‘izquierda brahmánica’, el PSOE se ha mantenido como el partido de los electores con menos estabilidad y formación de las generaciones anteriores, lo que ha contribuido a frenar esta transición hacia un sistema de élites múltiples”, explica el trabajo. La primera razón es histórica. Como añade Martínez-Toledano a El Confidencial, “al igual que ocurre con Portugal, en países con una democracia más reciente el sistema de élites múltiples está menos desarrollado”. “A Podemos lo identificamos como ‘brahmán’ no por su discurso, sino por el perfil de sus votantes”, matiza la economista, profesora de la escuela de negocios del Imperial College de Londres y coordinadora del equipo de investigación. “Más País encaja mucho más con el perfil brahmánico porque su discurso es mucho más verde“. Son los dos partidos que representan el perfil de lo brahmán, al menos por ahora. Además, España no es Francia, donde el Partido Socialista francés ha perdido mucho más voto de clase obrera. “En España nos cuesta cambiar”, recuerda la economista. “El que votaba en los años 70 al PSOE probablemente lo ha seguido votando aunque no le guste mucho, especialmente en los pueblos donde votar a UP no tendría tanto sentido porque no sería tan eficiente por las características del sistema electoral español”. Hay otras razones por las que España no es por completo un sistema multiélite. La más importante probablemente sea el componente regionialista, que provoca que en Cataluña las izquierdas y derechas pacten sin grandes dramas. “En una situación como la de Cataluña o incluso País Vasco en la que los más ricos votan a la izquierda, se reduce la tendencia al sistema de élites múltiples”. Además, Martínez-Toledano sospecha que es posible que en España la correlación entre renta y educación sea más fuerte que en otros países, por lo que no es tan fácil encontrar dos élites completamente separadas.pastedGraphic.png Pero el factor clave en la ruptura española es la generacional: Podemos o en su momento Ciudadanos se llevaban un voto de mayor formación porque eran jóvenes los que los votaban, probablemente por el abandono de los partidos tradicionales, mientras las personas de más edad siguen votando a PSOE y PP. Esto abre grandes interrogantes en el medio plazo: si todas las democracias terminan evolucionando hacia un sistema de élites múltiples, ¿se enfrenta España hacia una inexorable ‘brahmanización’ de la izquierda como ha ocurrido en otros países? …”

Article d’Alejandro SOLÍS RODRÍGUEZ a Agenda Pública (11-06-21): Más Madrid, ¿un ‘cinturón esmeralda’ alrededor del ‘cinturón rojo’?   “Por otra parte, el retroceso que ha tenido lugar en el bloque de la izquierda se debe, esencialmente, a la caída en desgracia de los socialistas, que han cosechado los peores resultados de su historia en la Comunidad de Madrid, con un descenso significativamente mayor en las secciones censales de menor renta. En cambio, aunque Más Madrid y Unidas Podemos han subir respecto a las anteriores elecciones –concentrándose también en las secciones censales de menor renta–, no han sido capaces de compensar la caída de su socio principal. Además, durante los últimos compases del escrutinio se produjo una batalla que acabó con el sorpasso de Más Madrid a los socialistas, situando a los de Mónica García como la primera fuerza de este bloque y líderes de la oposición en la Comunidad de Madrid durante los próximos dos años. Este éxito, que ha generado un considerable aumento de la atención mediática, ha dado el pistoletazo de salida a un intento de extender y desarrollar su influencia más allá de las fronteras madrileñas, con claros guiños a Andalucía y la Región de Murcia. Sin embargo, aunque el foco mediático ya se haya alejado de la Comunidad de Madrid, en ella se encuentra una de las claves que puede ser determinante en el futuro de este ‘momento ecologista’ –que en Europa cobra cada vez más fuerza– en nuestro país. Todos los análisis geográficos del sorpasso de Más Madrid al PSOE tienen en cuenta la victoria de los de García en prácticamente todos los distritos de la capital. Sin embargo, uno de los lugares donde la batalla por el liderazgo de la izquierda ha sido especialmente intensa, pero que muchos parecen haber pasado por alto, es en el cinturón rojo” … Aunque Más Madrid no haya conseguido liderar a la izquierda en el ‘cinturón rojo’, un vistazo al mapa de las elecciones deja entrever un patrón que se repite en cada una de estas ciudades. Mientras que el PSOE ha resistido en el centro urbano (constituido, por lo general, las zonas que cuentan con una renta más baja y una población de mayor edad), Más Madrid se ha impuesto en los barrios y las urbanizaciones de nueva construcción, situados en su mayoría en la periferia de las ciudades y que cuentan, al contrario que el área más urbana, con una población más joven y con mayor renta. Mientras que en el conjunto de la Comunidad Más Madrid, al igual que sus homólogos en el bloque de izquierdas (PSOE y Unidas Podemos), obtiene porcentajes de voto cada vez más bajos a medida que aumenta la renta del lugar, en el cinturón rojo esta relación no sólo desaparece, sino que se invierte. Ahí, Más Madrid aumenta su porcentaje de voto a medida que aumenta la renta, lo que demuestra por qué es capaz de ganar al PSOE en las zonas periféricas de las ciudades que son, además, las zonas donde la derecha obtiene sus mejores resultados. Y no sólo eso, sino que es capaz de equilibrar esta relación obteniendo un resultado más que decente –entre el 15% y el 20% del voto– en los barrios más pobres de las ciudades. Algo como esto no tendría por qué ser relevante de ocurrir en una zona con una menor población, pero es que estamos hablando del cinturón rojo, un conjunto de ciudades que agrupa a más de un millón de habitantes y que cuenta con cerca de la quinta parte de la población madrileña. De lograr mantener y extender este fenómeno más allá de las fronteras de la Comunidad, Más Madrid –o, en este caso, Más País– podría convertirse en una verdadera amenaza para el resto de los partidos de la izquierda, logrando alcanzar un cierto perfil de transversalidad en cuanto al nivel de renta que los demás partidos de izquierdas no son capaces ni de imaginar y que, de la mano del ecologismo –que cuenta con una acogida bastante transversal en nuestro país– podría catapultar al partido de Íñigo Errejón hasta convertirse en un partido verde con un más que importante músculo electoral”.

… MENTRE , PODEMOS HA D’INTENTAR SOBREVIURE SENSE L’HIPERLIDERATGE DE PABLO IGLESIAS

Editorial de El País (16-06-21): Cambio de ciclo en Podemos La formación debe abandonar el populismo divisivo que caracterizó la ‘era Iglesias’ … “La concentración de poder en la figura de Iglesias es uno de los rasgos que define el balance del líder saliente, y uno de los motivos del desgaste de su inicial apuesta por confluir con fuerzas políticas territoriales. Esa erosión ha cortado en seco la proyección de Podemos en muchas zonas de España, lo que encarna otro reto existencial que tendrá que afrontar Belarra. La nueva líder hereda una formación que catalizó —aunque no en exclusiva— la importante energía política que se liberó con el 15-M. Iglesias tuvo el mérito de canalizarla institucionalmente, algo positivo. Desafortunadamente, su apuesta por un populismo divisivo ha acabado dañando las instituciones (por ejemplo con la retórica del régimen del 78), alborotando la sociedad (con la indiscriminada crítica a la casta) o agitando el Gobierno de coalición (con mil polémicas estériles, dando la razón a los rusos acerca de los fallos de la democracia española en pleno pulso internacional o tantas otras). Su salida es la inteligente constatación de que su figura restaba más que aportaba a su formación y a la democracia española. Con todo, aunque hay muchos motivos para una firme crítica hacia su gestión, nada justifica el acoso personal que ha vivido. La demonización de su figura política tiene rasgos bochornosos. Ahora Podemos se enfrenta al desafío de superar ese periodo y funcionar con el modelo de bicefalia, con la probable perspectiva de la candidatura a la presidencia de Yolanda Díaz. Claramente, Díaz representa una mejor opción de camino a la madurez política, como demuestran el menor ruido intragubernamental en esta nueva etapa y, en paralelo, las irresponsables declaraciones de Belarra sobre el deseo de que Carles Puigdemont pueda regresar a España sin ser detenido. Una fuerza política a la izquierda del PSOE es bienvenida y útil para la democracia española. En el activo de la formación, con Iglesias al mando, queda haber canalizado a la política nuevas energías, fomentado una renovación y el haber facilitado el alumbramiento de algunas de las medidas sociales más ambiciosas y progresistas de nuestra historia. Pero ahora resulta necesario un largo camino de maduración”

ESTAT AUTONÒMIC: UNES DADES SOBRE LA PERCEPCIÓ DE LA QUALITAT DELS GOVERNS AUTONÒMICS …  I UNA REFLEXIÓ SOBRE LA SEVA  EVOLUCIÓ FEUDALITZANT 

Article de Víctor LAPUENTE a Piedras de Papel (15-06-21): Calidad de gobierno de nuestras autonomías  [11] La cuarta ronda del Índice de Calidad de Gobierno de las regiones europeas indica que nuestras CCAA puntúan en la media europea, pero con fuertes variaciones … El País Vasco se sitúa entre las regiones europeas con los ciudadanos más satisfechos con el funcionamiento de servicios públicos esenciales. En el extremo opuesto, Cataluña vuelve a ser la región española cuyos habitantes tienen peor percepción de sus instituciones públicas … “Lo más llamativo es que nuestras dos comunidades históricas por antonomasia, País Vasco y Cataluña, ocupan, normalmente, posiciones extremas: País Vasco la mejor; Cataluña la peor. Los porqués quedan fuera de nuestro análisis, pero deberían ocupar un espacio muy importante de discusión política en España. Es posible que importen factores institucionales – desde el cupo vasco, que riega de dinero a esta comunidad, al reclutamiento relativamente meritocrático de altos cargos en País Vasco en comparación con la cultura de politización de la administración propia de Cataluña –, pero también políticos – los casos de corrupción alrededor de la Generalitat o el “procés” –. Investigarlos es una prioridad si queremos mejorar la calidad de nuestras administraciones. Concluyo con la reflexión inicial: ¿Son “reales” estas diferencias de calidad de gobierno entre comunidades autónomas? ¿Refleja este indicador la verdadera calidad de las instituciones públicas en nuestras regiones (y las del resto de Europa)? No lo sé, pero averiguar la fuente de tan variopintas opiniones sobre nuestras administraciones tiene que situarse en lo más alto de la agenda política nacional. De momento, los números indican que sí, que tal y como muchos hemos soñado durante mucho tiempo, algunos españoles, sobre todo los vascos, se acercan a los niveles de calidad de gobierno (percibidos) en los países referentes, como Dinamarca o Alemania. Pero, otros, la mayoría, vivimos en regiones por debajo de la media europea. Y todos habitamos un país, España, cada vez más desigual territorialmente. En calidad de gobierno, como en tantas otras cuestiones políticas, nos vamos italianizando.”.

Article de José Antonio ZARZALEJOS a El Confidencial (12-06-21): El Gobierno de los boyardos (La España feudal) Los presidentes autonómicos doblan el pulso al Gobierno y a los líderes nacionales del PSOE y del PP y están imponiendo, por la debilidad de aquel y de estos, una España desordenada, sin cohesión, medievalizada … “Se podrá aducir que el empoderamiento de los barones autonómicos es consecuencia del desarrollo del modelo de Estado constitucional. No es así, porque ocurre que en el sistema autonómico faltan, por desidia normativa, elementos institucionales de cohesión y escasean criterios políticos inmateriales como la lealtad y la solidaridad, de tal manera que más que presidentes autonómicos, más que barones territoriales, los jefes de gobierno de las comunidades se están comportando como boyardos, nombre que recibían los terratenientes medievales rusos y de otras zonas eslavas que gobernaban a placer y que solo respondían ante uno de ellos —el príncipe— que se configuraba como un ‘primus inter pares’, una forma precaria de reconocer su jerarquía. La metáfora sirve para explicar que el gobierno descoyuntado de Sánchez y los frágiles liderazgos partidarios a nivel nacional están afectando a intangibles de la democracia y a uno esencial: la ciudadanía, que es la condición que sitúa en plano de igualdad esencial a todos los españoles, más allá de las singularidades atribuidas a sociedades autonómicas diferenciadas por variables relativas. El sistema se ha medievalizado convirtiendo una España plural en una España desordenada y, al tiempo, desconcertada y que tiende al minifundismo político. Debido a esa dinámica dispersiva y emulativa, en un próximo Congreso de los Diputados tendremos representación al margen de los partidos nacionales, ya no solo de Teruel, Canarias, Navarra, Cataluña, País Vasco, Valencia, Cantabria…, sino también de Soria, de Jaén, de Cáceres y quién sabe si hasta de Tarragona como representante de la Tabarnia catalana. Ensimismamiento, repliegue, insolidaridad, identidad como vector representativo y egoísmo. De nuevo los nacionalismos cantonales, provincianos formateados en reivindicación territorial con líderes boyardos. Esto no es contemporaneidad. Es una forma de feudalismo en el siglo XXI. La inanidad del Gobierno —dependiente de los segregacionistas— y la pérdida de organicidad de los partidos, fragmentados en espacios territoriales impermeables entre sí, favorecen esta lamentable regresión política. Súmenle el zarandeo al Estado del separatismo catalán y tendrán el diagnóstico de buena parte de lo que nos sucede”. 

POLÍTICA CATALANA: L’HORA DEL REALISME I EL PRAGMATISME …

Article d’Oriol BARTOMEUS a La ciutat llunyana (11-06-21): Gestionar el desencís  [12] … La manca de propostes a curt o mig termini per part dels partits ha anat corcant el bloc independentista al llarg d’aquests últims tres anys. Sense horitzó ni full de ruta, l’independentisme ha anat perdent tremp. La sèrie de sondeigs de l’ICPS fa molt evident aquesta evolució: els partidaris de la independència han deixat de creure en la possibilitat d’un horitzó independentista possible a curt o mig termini. El 2017, el 40% dels que els agradaria que el procés acabés amb la independència de Catalunya estaven convençuts que acabaria així; el 2020 aquests només eren el 24%.

Article de Josep RAMONEDA a  El País (12-06-21): El lento regreso de la política Por fin se rompe la mítica unidad en torno a la razón patriótica. Es sobre estas fisuras que pueden emerger fórmulas para retomar esta vía. No hay peor error que no saber por dónde se camina … Oriol Junqueras no renuncia a nada, simplemente constata lo obvio, que el camino es largo … A Jordi Sánchez le ha tocado el papel de señalar al republicano, en la dinámica de pelea entre socios … “La insistencia en la vía unilateral es solo un argumento ideológico para desprestigiar al socio, y a su vez adversario, que acaba de infligirles una derrota difícil de digerir para quienes se consideran dueños de la marca” … “No hay peor error que no saber por dónde se camina y en qué momento estamos. Pretendiendo acelerar el proceso, en realidad, lo que hace Junts es poner la carreta por delante de los caballos. Puro inmovilismo. A Jordi Sánchez le ha tocado el papel de señalar a Junqueras, en la dinámica de pelea entre socios. Pero en este magma llamado Junts, una parte de sus colegas han saltado como un resorte contra él por haber dicho lo que es evidente: que el 1 de Octubre no era para proclamar la independencia de Cataluña sino para forzar al Estado a negociar. En la casa de todos la pelea es permanente, porque sólo les une el mito, cada vez más descolorido, de la unilateralidad. Hoy, Pere Aragonès y Oriol Junqueras están más cerca de la realidad, que Junts per Catalunya y tengo que reconocer que no consigo entender qué hace Jordi Sánchez en un sitio como éste”.

Article de Carles CASAJOANA a La Vanguardia (14-06-21): La opción B Inicialmente, la vía escocesa incluía un referéndum con tres opciones … “La lección de los últimos años es que, en estos momentos, hay dos caminos que no son viables: el de la independencia y el de Catalunya como parte de una España uniforme, planchada a la fran­cesa, en feliz expresión de Antoni Puigverd. Las fuerzas están igualadas. El independentismo no tiene suficiente fuerza para separar a Catalunya del resto de España, pero sí para convertirla en un foco de crisis permanente. El constitucionalismo tampoco tiene suficiente fuerza para imponerse, pero sí lo tiene para cerrar el camino al independentismo. Es de nuevo el empate de impotencias que describió Gaziel. Si la opción A no es posible ni para unos ni para otros, la lógica aconseja buscar una opción B. Es significativo que el propio Jordi Pujol lo explique en su libro Entre el dolor y la esperanza y que, después de pronunciarse a favor de la independencia, diga ahora que hay que estar abierto a fórmulas no independentistas que aseguren la identidad. Pere Aragonès invocó en su discurso de investidura la vía escocesa. No sé si tiene presente que, inicialmente, esta vía incluía una tercera opción. El Partido Nacionalista Escocés concurrió a las elecciones del 2011 con el compromiso de convocar un referéndum sobre la independencia si obtenía la mayoría absoluta. Era muy difícil que la obtuviera, por la legislación electoral, pero lo consiguió: sacó 69 escaños de un total de 129 (ahora tiene 64 y le falta un escaño). Cuando llegó el momento, el líder del partido, Alex Salmond, propuso al entonces primer ministro británico, David Cameron, un referéndum con tres opciones: la independencia, dejar las cosas como estaban y una autonomía reforzada. David Cameron, siempre propenso a jugar fuerte, le dijo que no, que si quería un referéndum tenía que ser solo con dos opciones, sí y no a la independencia” … Pere Aragonès ha ganado las elecciones con un mandato claro: sentarse a negociar y explorar un camino que no pase por el unilateralismo. El Gobierno de Pedro Sánchez ha abrazado la vía de los indultos y de la reducción de penas para el delito de sedición. Comparándolo con la judicialización de Rajoy, es un paso de gigante. Ambos tienen ante sí la posibilidad de hacer historia. No es necesario que lleguen a un acuerdo inmediato ni que solucionen el conflicto para siempre: basta que abran un camino que pueda conducir a un entendimiento válido para una generación. Los elementos con los que se podría construir este entendimiento son muy diversos: una disposición adicional de la Constitución reconociendo los derechos históricos de Catalunya y blindando las competencias exclusivas en materia de ­lengua, de enseñanza y de cultura; acuerdo fiscal y ordinalidad; algún elemento de ­bicapitalidad; un nuevo Estatuto que tendría que ser sometido a referéndum, con la ló­gica posibilidad de que se plantearan otras opciones …”

… I LA SEVA COMPLICADA DIGESTIÓ PER UNA PART DE L’INDEPENDENTISME …

Article de Lola GARCÍA a La Vanguardia (13-06-21): Independentismo en transición “… El independentismo está inmerso en una reformulación de personas y de discursos. Es un movimiento que ahora está mirando más hacia adentro que hacia fuera. En ese contexto es en el que Pedro Sánchez busca aplicar el cataplasma de la distensión. Al fin y al cabo, el mejor pegamento para la división política es poder presentar un enemigo exterior”.

Article de Toni AIRA a La Vanguardia (12-06-21): De los caníbales Junts busca su propio orden, discurso y estrategia. Aún no los tiene. ERC sí … “ERC tiene una estrategia, un buen naming que la sintetiza y un partido en orden que lo ejecuta caiga quien caiga. Pero en política va bien saber que hasta los guiones más bien pensados y trabajados durante años pueden ser redireccionados por mil y una circunstancias. ERC, por tanto, podrá seguir avanzando con su propio guion sobre todo si no hay otro partido sólido y con estrategia alternativa en su campo. Junts aún está a tiempo de comerle espacio, si se ordena y encuentra su estrategia, o de devorarse a sí misma, si sigue proyectando su diversidad en clave de inestabilidad”.

Article de Fernando ÓNEGA a La Vanguardia (12-06-21): La Catalunya que asusta ¿Hay alguna propuesta que sirva para que se acaten la Constitución y el Estatut y satisfaga las aspiraciones nacionalistas? … “La cuestión catalana se plantea como la gran disyuntiva de aprovechar una oportunidad difícilmente repetible o repudiarla como vulgar trampa de estrategas. Tal como se están jugando las cartas, es una oportunidad para quienes creen a Pedro Sánchez y su confianza casi ciega en el éxito de los indultos y la mesa y para quienes piensan que la carta de Oriol Junqueras es un cambio de actitud, “la mejor noticia de la legislatura”, según Zapatero. Es una trampa – “astucia” habría dicho Artur Mas– para quienes describen así el problema: si el independentismo considera que no hay más solución que la amnistía y la autodeterminación y ambos conceptos no caben en la Constitución, no es posible la salida negociada. Luego tiene razón Míriam Nogueras: el fracaso tiene todos los números. Por último y sin trascendencia visible estamos los que, a pesar de todas las dificultades, creemos en el diálogo, pensamos que hay que intentarlo y defendemos que esta generación no puede permitir que sus hijos le reprochen que no hizo lo posible para lograr el entendimiento. Fuera de Catalunya somos una exquisita minoría” … “Una de las percepciones provisionales en el caladero de la opinión pública española es que Catalunya asusta. Hay miedo real a la ruptura o al gran conflicto. Y creo que en la base de ese miedo está el hecho de que Sánchez tiene un loable y decidido propósito de encauzar la solución, pero no acaba de inspirar la confianza precisa. Hay demasiadas contradicciones en su historial. A juicio de este cronista, la gran pregunta de este momento crucial es: ¿hay algo, alguna idea, alguna oferta entre la autodeterminación y el mantenimiento del estatus político actual? Dicho de otra forma: ¿hay alguna propuesta que sirva para que se acaten la Constitución y el Estatut, al mismo tiempo que se satisfacen las aspiraciones nacionalistas? Si la respuesta es afirmativa, hay esperanza. Si la respuesta es negativa, ponga usted mismo la conclusión”.

Article de Lluís BASSETS a El País (13-06-21): Unilateralismo La unilateralidad efectiva no gimotea ni exhibe el derecho a hacer lo que a uno le viene en gana cuando no cuenta con los medios para hacerlo … “Como la zorra ante las uvas inalcanzables, renuncia a la unilateralidad quien carece de poder para imponer la ley de uno solo a la ley de todos los otros. La unilateralidad es la ley del más fuerte y, como doctrina, el estatuto del león en la selva. Quien lo ostenta no lo reivindica. Se contenta con aplicarlo. Hay por tanto dos unilateralismos: el efectivo, de quien no necesita exhibirlo, y el meramente verbal, de quien gimotea en la exhibición de su derecho a actuar como le viene en gana sin contar con los medios para hacerlo. Este unilateralismo suele resultar de un defecto visual que afecta a la percepción del tamaño y la fuerza de los objetos políticos, al que acompaña normalmente una incansable capacidad para el autoengaño. Para el débil no hay mejor defensa que una buena regla de juego. Es la que proporciona la multilateralidad: todos participan en la construcción del consenso, todos se adaptan, cada uno hace valer sus razones, también sus fortalezas, pero al final surge una legalidad común, que es la que defiende al conjunto ante la amenaza depredadora de los unilateralistas. Hay un paso previo en el que se miden las fuerzas y se tantean las posibilidades de acuerdos. Es la bilateralidad, en la que el débil utiliza las astucias y las amenazas disuasivas para convencer al más fuerte del buen pacto que cese el conflicto antes de que la tensión siga aumentando. Su recorrido es escaso: o se convierte en norma multilateral o desemboca en la nueva unilateralidad de quien consigue revertir la correlación de fuerzas y ocupar el lugar del más fuerte. La historia que nos ocupa y nos atormenta desde hace diez años empezó gracias a una fuerte voluntad unilateral. Se conocía el objetivo y se trazó su improbable camino: primero una negociación bilateral, del poder más pequeño con el grande, y luego, en caso de fracaso, la vía unilateral, que debía desembocar de nuevo en una negociación a dos, pero ya desde la posición de fuerza. Era absoluto el rechazo a la multilateralidad de la legalidad constitucional. Una vez rota, ahí estarían a disposición de la zorra las uvas maduras de la independencia o de un estatuto especial, casi confederal. De esta fantasía solo queda ahora la bravuconada de quien ya se creía con derecho de propiedad sobre la viña, que sirve para mantener la ficción de que basta con alargar la pata y hacer caer las uvas cuando ya no estén verdes. Por lo que sabemos, madurarán, más o menos, cuando las ranas echen pelo”.

… I AMB LA PRESSIÓ DEL MÓN ECONÒMIC …

Article de Manel PÉREZ a La Vanguardia (17-06-21): La burguesía se reivindica Aragonès no vino a buscar la bendición de la burguesía, que, por boca de Faus, expresó sus divergencias … La élite económica reivindica su vigor, el Cercle recupera su papel y muestra su apoyo al Monarca …  “La élite económica se congregó ayer en la Barceloneta, en el hotel donde se celebra la reunión del Cercle, como hacía mucho tiempo no sucedía. Las últimas ediciones de Sitges registraron inscripciones irregulares y asistencias fugaces. Ayer se congregó un auténtico movimiento de autoafirmación tras casi dos años de enclaustramiento. A las ganas de recuperar la normalidad de las asambleas presenciales y el contacto directo, se sumó el anhelo empresarial por dejar constancia de que la salida de la pandemia está siendo mucho más vigorosa de lo anunciado. Los asistentes querían explicarlo y compartirlo. No hay más debilidad tras la crisis, vendría a ser el mensaje. La burguesía quiere hacer acto de presencia. Un actitud que aún habrá de resistir la prueba de los hechos. De momento, la participación ayer de los tres primeros espadas del empresariado español, Ana Botín (Santander), Pablo Isla (Inditex) y José María Álvarez-Pallete (Telefónica), sirvió para insuflarles ánimos en ese retorno a la palestra. Tal vez por eso, la fría reacción de Aragonès a las peticiones de Faus no enfrió la euforia de la audien­cia. Pese a que el president no solo descartó cambiar de política impositiva. Le explicó que probablemente habrá subidas. Y, teniendo en cuenta la aritmética parlamentaria en el Congreso de Madrid, las reflexiones de Aragonès no valen solo para el Parlament de Catalunya. También defendió medidas con muy mala prensa entre los socios del Cercle, como la ley catalana de control de los alquileres, recurrida esta misma semana por el Gobierno de Pedro Sánchez, ante el Constitucional” … “Tras la tormenta de Seat de marzo pasado, cuando el Govern no estuvo presente en un acto relevante de la multinacional automovilística alemana porque participaba el Monarca, Aragonès ha ofrecido una vía intermedia para mostrar proximidad con el empresariado. El president sabe que lo ocurrido en Martorell supuso un enorme desgaste político y ha decidido reducirlo al máximo posible en este nuevo episodio. Las reacciones recogidas ayer entre los empresarios asistentes a la reunión indican que el gesto ha sido valorado, aunque siguen considerándolo insuficiente …”

CATALUNYA 2022: ELEMENTS PER UNA AGENDA INNOVADORA PER DESPRÉS DE LA PANDÈMIA

Article de Jordi AMAT a La Vanguardia (13-06-21): Una transición catalana Catalunya hoy sí tiene la potencialidad de actuar como un laboratorio de la nueva globalización … “Era fácil convenir que Catalunya es un país diagnosticado por encima de sus posibilidades. Se sabe qué hace falta, pero no hay manera de hacerlo. No se trataría, por lo tanto, de describir la realidad, sino de imaginar con realismo cómo querríamos que fuera el futuro ahora que ha terminado el mundo de ayer” … “En 1944 el gobierno de Estados Unidos se dirigió a la comunidad científica para preguntarles cómo la ciencia y la tecnología podían ser útiles para mejorar el sistema de salud, hacer la economía más próspera y garantizar la seguridad nacional. Fue una apuesta de país que catapultó la hegemonía norteamericana. No era un farol. Al cabo de pocas semanas Joe Biden escribía a los rectores de Harvard o el MIT replicando esa petición. ¿Podríamos soñar el país con una ambición equiparable sin perder la cabeza ni la cartera? ¿Por qué no concebir la prosperidad y la reversión de la desigualdad situando la noción de valor público en el corazón de la Administración? Se levantó otra mano, los coordinadores le pasaron la palabra y uno de los miembros del grupo nos regaló la idea inspiradora que buscábamos. Catalunya no será la Dinamarca del sur, de acuerdo, pero hoy sí tiene la potencialidad de actuar como un laboratorio de la nueva globalización: una nueva fase en la que la sostenibilidad será el gran objetivo; la mejor herramienta para lograrlo será la digitalización, y las personas –de la educación y la cultura al cuidado y la vivienda– tienen que volver a ser el eje central de la política. Sin decirlo discutíamos sobre una transición: la evolución del país para que se adapte al cambio que implica dejar la era de una revolución industrial que languidece a la de la revolución digital que no tiene el trabajo como materia prima, sino los datos. También podíamos encontrar un espejo en nuestra historia para mirar el futuro con esperanza. Si de Mataró al canal de Urgell se supieron crear las condiciones para hacer posible la revolución industrial, ¿por qué no acertar ahora con las apuestas para hacer el cambio que Catalunya necesita? Después de años pensando la forma, ahora hay que pensar el fondo del país que queremos. Es lo que proponemos en Reset. Crida per reactivar el país”.

Informació de Josep GISBERT a La Vanguardia (14-06-21): El ‘reset’ postcovid El Grup de Treball Catalunya 2022 presenta al Govern el pla d’acció per reactivar el país després de la pandèmia. Els experts plantegen dotze objectius, ordenats en tres àmbits i desplegats en 91 accions: 1. CULTURA: Refundar els mitjans públics …  2. EDUCACIÓ: Transformar el sistema …  3. SALUT I SERVEIS SOCIALS: Model integral d’atenció … 4. HABITATGE: Arribar a un 10% del parc públic … 5. ECONOMIA: Talent i innovació … 6. ENERGIA I ALIMENTACIÓ: Incentius per a la sobirania … 7. CONEIXEMENT: Aprofitament social …  8. GESTIÓ DE DADES: Facilitar la presa de decisions … 9. SECTOR PÚBLIC: Treball per projectes … 10. ADMINISTRACIÓ: Participació de la societat civil … 11. TERRITORI: La vertebració com a bandera … 12. POBRESA DIGITAL: Pujar el país al núvol

EL DEBAT SOBRE BARCELONA: EL FACTOR METROPOLITÀ

Entrevista a Jordi MARTÍ a Rethink BCN (juny 2021): “Ara els grans objectius han deixat de tenir fronteres entre municipis” El president de la comissió executiva del Consell General del Pla Estratègic Metropolità de Barcelona (PEMB) estableix com a prioritats donar resposta a l’emergència climàtica, millorar la mobilitat i treballar per resoldre el problema de l’habitatge … “El que fem no és aïllar ni treure la mobilitat, es tracta de canviar-la per altres formes de mobilitat més eficients i sostenibles des del punt de vista de la contaminació” … “La qüestió seria quina és la resposta que s’espera d’aquesta realitat geogràfica o quins són els problemes que Barcelona té avui que no es poden resoldre sense aquesta nova dimensió. Bàsicament es plantegen tres reptes: l’emergència climàtica no es pot resoldre si no s’aborda des de el punt de vista de la regió metropolitana; tampoc la mobilitat, si pensem que el municipi de Barcelona cada dia el travessen 370.000 vehicles pel centre de la ciutat i altres 370.000 per les per les dues rondes, el que suposa un percentatge regional molt alt i fa imperatiu resoldre Rodalies i també les connexions entre municipis, perquè és més difícil anar de Vilanova a Rubí que a Barcelona. Ens queixem sovint del centralisme espanyol però nosaltres també tenim una estructura radial i en som addictes a nivell regional. El segon repte és l’emergència social. La desigualtat ha crescut moltíssim des del 2000, però especialment des de la crisi del 2008, i hi ha un vector, un element central, en aquest problema que és l’habitatge. Una planificació d’habitatge públic suficient com per afrontar aquesta crisis i les desigualtats que genera només es pot fer des d’una escala metropolitana, començant per la disponibilitat de sol. Els principals eixos de la pobresa, el del Besós i el de la carretera de Collblanc, per exemple, tenen escala metropolitana. El tercer repte és, òbviament, la reactivació econòmica. Hem de trobar sòl industrial, clústers, projecció internacional, i s’ha de fer a nivell de regió metropolitana” … “Hi ha menys resistències que fa uns anys. Quan es va dissoldre la Corporació Metropolitana de Barcelona, és veritat que molts ajuntaments van pensar que ja els hi anava bé, sense la tutela barcelonina o el que ells creien que era aquesta tutela. Sempre que posem el terme sobirania sobre la taula hi ha problemes, i més en aquest país. Però ara la situació ha canviat amb la pandèmia. Ara confiem en la resposta europea per tenir les vacunes, per exemple. Hem hagut de passar una pandèmia perquè els estats cedissin una part de la seva sobirania. Sempre hi ha tensions, i en l’àmbit local, en el metropolità passa igual, però no és un fenomen exclusivament barceloní. A París i Londres s’escolta el mateix. Els petits sempre es queixen que tot s’ho endú el gros, encara que ara menys, perquè qualsevol alcalde d’una gran àrea metropolitana, només mirant el mapa, se n’adona que tot sol no pot resoldre els problemes dels seus conciutadans. Barcelona, a més, sigui el contínuum urbà dels 36 o aquesta regió dels 164 municipis, té una avantatge que consisteix en que a cada una d’aquestes unitats hi ha un centre urbà, un campanar, una plaça major i un ajuntament, i això fa que hi hagi un nivell important d’identitat local, de cohesió. Si ho comparem, per exemple, amb una ciutat amb la que sempre ens mirem com és Madrid, que Franco va unificar als anys seixanta creant la ciutat de les 600 hectàrees, queda clar que, malgrat que té elements molt potents, la seva estructura urbana és molt més fràgil i hi ha una predominant relació centre-perifèria, mentre que nosaltres tenim molts més centres, uns més potents que d’altres. La gran Barcelona és una ciutat policèntrica i probablement l’etapa de senyalar las particularitats, l’urbanisme, l’espai públic, ja està feta, i ara els grans objectius han deixat de tenir fronteres entre municipis” … “Per la regió metropolitana és importantíssim tenir un aeroport Hub amb connexions internacionals i capacitat de ser un dels aeroports bandera del Sud d’Europa. Crec que en això hi ha consens total. El dubte és on han d’anar les inversions de millora de l’aeroport actual. Si han de anar cap al creixement del nombre de passatgers, o bé han cap a la millora de qualitat d’aquest passatgers. En el fons, el debat de l’aeroport el podríem traslladar al debat conjunt de la regió metropolitana. És com a las empreses, hi ha moments en què han de prendre una decisió estratègica; si van cap al creixement o cap a la qualitat; més quantitat amb marges més petits o menys quantitat i més qualitat amb marges més grossos. És el debat del turisme, el debat de la indústria, el debat de l’alimentació, és un debat que travessa moltes coses. Nosaltres hem tingut una burgesia industrial que en un moment donat va descobrir que el turisme era un mannà, perquè era molt mes fàcil muntar un hotel que una empresa per produir qualsevol tipus de bé i que, a més, tenia la rendibilitat garantida. Els temps que venen exigeixen un canvi de mentalitat important. No es tracta de no créixer amb generació de riquesa, sinó que el creixement es produeixi a través d’augmentar el valor afegit, no el nombre” …

LLIBRES

Jordi PUJOL. Entre el dolor i l’esperança. Entrevista de Vicenç Villatoro. Proa/Enciclopèdia. Barcelona, 2021 … Ressenya de Jordi AMAT a “Cultura/s” #986 de La Vanguardia (12-06-21): Pujol: demano el perdó i la paraula El president trenca el llarg silenci en una bateria d’entrevistes amb Vicenç Villatoro. Però deixa interrongants sense resposta … “Fa autocrítica dient que, des de la seva posició i amb la seva experiència, hauria d’haver advertit dels perills que implicava anar al xoc. “Potser hauria d’haver refredat més aquell optimisme”. Afirma que ara tocaria “endreçar la casa”, per dir-ho com ha fet tantes vegades amb una imatge que es pot anar omplint de contingut. I una manera de fer-ho, des d’un punt de vista institucional, podria ser una proposta estatutària homologable a l’aprovada pel Parlament i ratificada al Congrés. La seva reflexió sobre el procés és la cara del llibre, però la creu és la meditació sobre el seu propi cas. “Sí, en demano perdó”. La densitat d’aquesta reflexió, que és gairebé obsessiva, contrasta amb els fets confessats al comunicat i sobre els quals no diu res més. Naturalment són fets greus, encara més perquè ell havia projectat un lideratge basat en els valors, però hi ha un decalatge inquietant entre allò que ell reconeix que va passar i el silenci sobre les trames de corrupció que van ser possibles gràcies al seu poder. Dit d’una altra manera, Pujol parla molt més de quina és vivència del seu pecat que no pas del pecat. “A manera d’autocusació, ho visc amb ràbia i vergonya”. El despullament moral és tan absolut que, a la pràctica, impossibilita aprofundir en el coneixement d’uns fets que han tingut un sever impacte polític. Per ara no hi ha relat alternatiu. L’interrogant plantejat en aquell dinar encara no té resposta. Seguim necessitant veritat”.

José María LASSALLE. El liberalismo herido. Reivindicación de la libertad frente a la nostalgia del autoritarismo. Arpa. Barcelona,  2021 … Entrevista a LASSALLE a elDiario.es (12-11-21): “Si el PP quiere ser alternativa de gobierno no puede ir con la extrema derecha a ningún sitio” El exdirigente ‘popular’, que dejó el partido en 2018, representa a ese centro derecha moderado que se siente “huérfano” por la deriva de la dirección de Casado. Lassalle, que el domingo no irá a la protesta de Colón, presenta un libro en el que pide “reconstruir” el liberalismo para acoger a la diversidad … El liberalismo debe resignificarse en torno a la defensa de los valores del pluralismo … El pensamiento de Díaz Ayuso es una hibridación de libertarismo y populismo

José María MARAVALL. La izquierda y la democracia. Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2021 … Entrevista a José María MARAVALL a elDiario.es (14-06-21): “Apoyar los indultos es técnicamente lo más constitucional, hay que encajar a Cataluña en España” “Si los indultados volvieran a incurrir en los mismos delitos, los tribunales les volverían a meter en la cárcel, pero puede ser el inicio de un diálogo”, reflexiona el histórico socialista

Margaret MacMILLAN. La guerra. Cómo nos han marcado los conflictos. Turner. Madrid, 2021 … Entrevista a MacMILLAN a El Confidencial (15-06-21): “No somos mejores por no sufrir guerras, solo hemos tenido suerte” Parece que nos ponemos a luchar cuando nos organizamos en grupos … Un Estado que es bueno haciendo la guerra sobrevivirá, pero hacer la guerra afecta a su naturaleza … Después de 1945, los europeos reconocieron que habían estado a punto de destruir su propia cultura … He hablado con gente que ha librado guerras y que te cuenta que estas producen entusiasmo … P. ¿Cree que seremos capaces de evitar que la rivalidad entre Estados Unidos y China, esa especie de nueva guerra fría, desemboque en una nueva guerra global R. Espero que sí. Pero cuando miras lo que aprendimos de la Guerra Fría, lo cierto es que estuvimos muy cerca de que se produjera una guerra real. No solo durante la crisis de los misiles de Cuba en 1963. En 1983 estuvimos a punto empezar una guerra por accidente [cuando la URSS creyó detectar el lanzamiento de misiles nucleares estadounidenses]. Eso es lo que me preocupa, porque no hemos hecho lo suficiente en materia de no proliferación nuclear. Es posible que haya otros países que dispongan de armas nucleares, como Irán, que está cerca. Me pregunto por Japón, que cada vez está más preocupado por el acoso de China a sus vecinos y podría desarrollar armas nucleares si las necesitara. No digo que lo haga, pero tiene el potencial. Me preocupan los accidentes. En 1966 en España, en Palomares, cayeron por accidente dos bombas nucleares. Quién sabe qué podría haber pasado con eso. Hay una historia de un oso saltándose la valla de una instalación nuclear en el Medio Oeste americano y un militar creyendo que son los rusos. Como historiadora tengo que ser consciente de que se producen errores, algunas cosas salen mal. Si el archiduque Francisco Fernando no hubiera sido asesinado en Sarajevo, quizá las cosas habrían acabado de otra manera. No quiero ser demasiado pesimista. Creo que fue Camus quien dijo: “Me niego a ceder al pesimismo”. No quiero vivir presa del pesimismo”.

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