FOCUS PRESS 234

ARTICLES DESTACATS

(1) Article de Dani RODRIK a Project Syndicate (7-06-21): The G7 Tax Clampdown and the End of Hyper-Globalization

(2) Article de Ramón GONZÁLEZ FÉRRIZ a El Confidencial (10-06-21): G-7: la ¿última? oportunidad para Occidente 

(3) Article de Michael KIMMAGE a Foreign Affairs (7-06-21): When Biden Meets Putin

(4) Article de Roberto MANSILLA BLANCO a esglobal (9-06-21): América Latina: Reconfiguración de liderazgos en tiempos de pandemia

(5) Article de Carlos SEBASTIÁN a Agenda Pública (4-06-21): No es la digitalización, sino la falta de capital organizativo 

(6) Article d’Albert ESTEVE a El País (8-06-21): La pensión de tu vida te la he pagado yo  

(7) Article d’Albert SÁEZ a El Periódico (8-06-21): A los españoles 

(8) Entrevista a José María RIDAO a Crónica Global (6-06-21):  “Con la recogida de firmas el PP hace política con las instituciones”  

(9) Article d’Oriol JUNQUERAS a Ara i La Sexta (7-06-21): Mirant al futur  

(10) Article d’Antoni BAYONA a elDiario.es (4-06-21): Tiempo de coraje  

(11) Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (7-06-21): Lo que se pasa por alto sistemáticamente con el independentismo: una vía de salida  

(12) Article de Manel PÉREZ a La Vanguardia (6-06-21): La confesión de Pujol 

(13) Entrevista a Steven FORTI a Catalunya Plural (4-06-21): «Ayuso ha sabido usar herramientas que el ‘procesismo’ ha utilizado en Catalunya»  

(14) Article de Tom McTAGUE a The Atlantic (7-06-21): The Minister of Chaos. Boris Johnson knows exactly what he’s doing

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FISCALITAT GLOBAL: ACORD DEL G-7 SOBRE UN IMPOST MÍNIM DE SOCIETATS

Article de Dani RODRIK a Project Syndicate (7-06-21): The G7 Tax Clampdown and the End of Hyper-Globalization  [1] The G7 agreement on taxation of global corporations still needs formal approval from a wider set of countries, and there remain many details to be worked out for it to be effective. Nonetheless, it would not be farfetched to describe the deal as historic … “The G7 agreement has two planks. First, it proposes a global minimum tax of 15% on the largest corporations. Second, a portion of these corporations’ global profits will be clawed back to countries where they do business, regardless of the location of their physical headquarters. These objectives are as clear an indication as any that hyper-globalization’s rules – under which countries must compete to offer global corporations ever-sweeter deals – are being re-written. Until very recently, it was opposition by the United States that stalled global tax harmonization. Now, by contrast, it was President Joe Biden’s administration that pushed the deal. Since the race to the bottom in corporate taxation began in the 1980s, the average statutory rate has come down from nearly 50% to around 24% in 2020. Many countries have generous loopholes and exemptions that reduce the effective tax rate to single digits. Even more damaging, global corporations have been able to shift profits to pure tax havens such as the British Virgin Islands, the Cayman Islands, or Bermuda, without having to move any of their actual operations there. Estimates by Gabriel Zucman of the University of California, Berkeley, reveal that an inordinate share of US corporations’ foreign profits are booked in such tax havens, where they employ only a few people. Leaving questions about administrative feasibility aside, the new agreement might face two opposing objections. Tax-justice advocates will criticize the global minimum of 15% as too low, while many developing countries will decry the global minimum as an unwarranted restriction that will impede their ability to attract investment. The deal struck by the G7 appears to reflect both sets of concerns: the low threshold could assuage developing countries’ concerns, while the global apportionment of profits will enable high-tax jurisdictions to recoup some of their lost revenues” … “What is now clear is that countries that operate as pure tax havens – interested merely in shifting paper profits without bringing in new capital – have little to complain about. They have been doing global corporations a great service by facilitating tax avoidance, at considerable costs to other countries treasuries. Global rules are fully justified to prevent such blatant beggar-thy-neighbor action. The G7 agreement is an important step in the right direction”.

Article de Jesús SÉRVULO GONZÁLEZ a El País (5-06-21): Hacer de la necesidad virtud  Estados Unidos necesita subir impuestos para financiar su ingente plan de estímulo fiscal, pero no lo puede hacer solo, porque teme el éxodo de los beneficios de sus multinacionales. Por eso busca un acuerdo global … “La pandemia parece traer vientos de cambio para lograr un reparto más justo de los impuestos. Una nueva era se abre paso después de 30 años de competencia fiscal a la baja. El G7 ha logrado un histórico acuerdo sobre un impuesto mínimo de sociedades. Un pacto que promete cambiar las reglas fiscales para frenar los abusos de los más grandes. Este giro radical es consecuencia de la guerra contra el virus. Los países occidentales han disparado su deuda para afrontar los estragos del desafío sanitario. Las grandes potencias han lanzado ingentes estímulos presupuestarios, más de 20 billones de dólares en su conjunto, para evitar que la Gran Reclusión, como denominó el FMI al periodo de confinamiento para tratar de contener la pandemia, acabase con millones de empresas y ahogara a las familias. La nueva Administración estadounidense de Joe Biden está liderando el cambio. Necesita recursos para financiar los colosales programas de gasto que ha lanzado para apoyar a los ciudadanos y modernizar el país. Estados Unidos quiere subir los impuestos a las grandes empresas. Pero no puede hacerlo solo. Si lo hace corre el riesgo de que sus multinacionales actúen en casa como lo hacen fuera y se lleven sus beneficios a países con una fiscalidad más baja. Por eso, Washington está empujando para un pacto histórico. Propone fijar un tipo mínimo en el impuesto de sociedades a nivel global para evitar el éxodo de los beneficios de sus empresas. Europa quiere aprovechar este paso para cerrar los sumideros por los que se escapan sus impuestos. El Viejo Continente está muy endeudado, envejecido y observa con preocupación como aumenta la desigualdad social por las cicatrices que dejan dos profundas recesiones en menos de una década. Los grandes de la UE creen que esta es la oportunidad. Es la hora del acuerdo”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (6-06-21): Cambio de rumbo mundial: el discurso radical que explica la decisión del G-7 Las grandes tensiones geopolíticas están configurando otro escenario. Está surgiendo una visión económica distinta que se dejó sentir en el G-7. Vamos hacia una nueva política … Los Estados occidentales se han encontrado con que, al contrario que China, sus barones, las empresas, estaban por encima del Rey, el Estado … Las acciones de Biden no son sorprendentes en términos de defensa de su territorio, de su población y de su influencia … El vínculo entre ciudadanos necesitados, valores conservadores y repliegue nacional ha sido una opción con recorrido en Occidente … Es cierto que el auge de Wall Street y el desarrollo chino han ido de la mano, pero en esta época debería ser de otra manera … El sueño americano suponía la construcción de una sociedad para el hombre blanco de clase media, y se articulaba en términos patriarcales … Biden vuelve a utilizar el término “pleno empleo” e insiste en la necesidad de subir los salarios: sin esa estabilidad interna, perderá su poder …

ESTATS UNITS: BIDEN REFÀ LA RELACIÓ TRANSATLÀNTICA I PRESSIONA EUROPA PER FER FRONT COMÚ DAVANT   LA XINA … I ENDUREIX LA RELACIÓ AMB RÚSSIA

Article de Ramón GONZÁLEZ FÉRRIZ a El Confidencial (10-06-21): G-7: la ¿última? oportunidad para Occidente  [2] La reunión de líderes, que empieza mañana, quiere reconstruir la alianza entre Europa, Estados Unidos y otros aliados con un fin principal: frenar a China y Rusia … “Para Occidente, hoy las cosas son distintas. El factor más importante, por supuesto, es que Trump ha abandonado la presidencia y le ha sustituido Biden. Este, cuya asistencia a la cumbre será su primer viaje internacional como presidente, ha resultado ser tan duro con China como Trump, pero a diferencia de su predecesor es consciente de que necesita a los aliados europeos para que sus presiones sean efectivas. Por supuesto, también es más duro con Rusia y quiere aumentar las sanciones por su comportamiento. Pero igualmente relevante es que los países europeos al fin se han dado cuenta de que su transigencia con ambos, en distintos sentidos, es insostenible. Merkel —y el próximo canciller, si es que sigue perteneciendo a la CDU— siempre buscará salidas no confrontacionales con China. Macron recordará que la UE no es tan poderosa como para enfrentarse abiertamente a Rusia o pretender siquiera derrocar a su títere en Bielorrusia, Aleksandr Lukashenko. Pero la Unión Europea en general está virando lentamente hacia posiciones más duras. Tampoco es casualidad que, además de la UE, Reino Unido haya invitado a la cumbre del G-7 a Sudáfrica, Corea del Sur, Australia e India, países que comparten la necesidad creciente de fortalecer la alianza de los países democráticos para impedir un auge aún mayor de China y una mayor relevancia de esta en sus economías. El mensaje: Occidente y sus aliados en otras partes del mundo, y con ellos la democracia liberal, han vuelto y no se lo van a poner fácil a China. Por supuesto, no resultará sencillo. Cabe preguntarse hasta qué punto el G-7 sigue siendo capaz de coordinar acciones globales cuando, en realidad, su importancia cultural y militar es mucho menor ahora que cuando fue fundado, en 1975, tras la crisis del petróleo. Por no hablar de su peso económico: si hace 20 años sus PIB suponían un 65% del PIB global, hoy representan solo el 45%. Y es probable que las estrategias estadounidense y europea sean un poco más divergentes de lo que sus líderes quieren mostrar: las diferencias ya existían antes de la llegada de Trump y no desaparecerán con su marcha, aunque esta haya sido un alivio. Además, en algunos aspectos cruciales que se abordarán en el G-7, como el cambio climático o el mantenimiento de un entorno comercial razonablemente abierto, por no hablar de la lucha global contra la pandemia, es difícil hacer absolutamente nada sin la contribución de China. Al mismo tiempo, algunas señales permiten cierto optimismo. En las reuniones previas de la semana pasada, el grupo consiguió ponerse de acuerdo en armonizar un impuesto de sociedades mínimo del 15% para las grandes multinacionales, y en exigir a las empresas que declaren sus actividades con impacto climático. Además del clima, la fiscalidad, el comercio y la pandemia, otro punto de la agenda del encuentro son los valores democráticos: el G-7 ya no quiere ser visto como un club de ricos, sino de demócratas. Cuando acabe esta cumbre, empezará la de la OTAN, el lunes 14, en la que parece que todo el mundo va a prometer más dinero y más compromiso. Y luego Biden viajará a Ginebra para reunirse por primera vez con Putin. Allí, espera transmitirle al presidente ruso que Occidente vuelve a compartir objetivos políticos, económicos y militares. Suena francamente bien. Y un pacto duradero en ese sentido sería bueno para España, a la que el fortalecimiento de la alianza occidental le interesa como a pocos países. Pero no hay que hacerse demasiadas ilusiones: aunque la alegría con que Rusia y China celebran lo que consideran el inevitable declive de Occidente es un tanto precipitada, los estadounidenses y los europeos tendemos a darles la razón de vez en cuando. Ahora que la cosa va en serio, no deberíamos hacerlo”.

Article de Mary KALDOR a Social Europe (9-06-21): What is NATO for? Since the end of the cold war, NATO has struggled to find a role. It can find it in a focus on human security … Opportunity for a transformation. There is an opportunity now for such a transformation. European members of NATO do already focus, for the most part, on crisis management. The European Union’s Common Security and Defence Policy is primarily designed for what used to be called the ‘St Petersburg tasks’: peacekeeping, peace enforcement, crisis management and rescue. Progressives often criticise increased European co-operation on defence because they fear the construction of a European army on the superpower model. But if we understand European defence co-operation as contributing to multilateral missions, this could be a positive development. Britain and France also have nuclear weapons and claim to be competing with Russia and China, while France is deeply mired in the ‘war on terror’, especially in west Africa. But both countries play major roles in crisis-management missions. By contrast, the new US administration under Joe Biden is withdrawing from crisis management. Many on the left are applauding the withdrawal of troops from Afghanistan and Syria, suggesting that it marks the end of ‘forever wars’. But the wars will continue and, in the case of Afghanistan, get much worse. The troops on the ground do represent a contribution to crisis management. What needs to be ended is the ‘counter-terror’ forces—and there is no indication yet that this will happen. Overall goal. NATO has already established a human-security unit. It is supposed to undertake planning for the protection of civilians and cultural heritage and for the women, peace and security agenda and the prevention of sexual violence. But these tasks cannot be carried out in conjunction with NATO’s classic war-fighting role. They need to become the overall goal of the transatlantic alliance. Security is central to legitimacy: we trust our institutions if we believe they keep us safe. During the cold war, the biggest threat to security was a third world war. Now we are worried about Covid-19 and climate change, illiberalism and extreme inequality. Conflicts are inextricably linked to all other global challenges. Take the case of pandemics. Because of lack of healthcare, and because of crowded places such as refugee camps or prisons, conflicts represent transmission belts for the coronavirus. Polio was supposed to have been eliminated in 2005 but it has reappeared in Afghanistan and the Democratic Republic of Congo. There is always the risk that a new variant, resistant to vaccination, develops in conflict zones. NATO should thus refocus on protecting people in violent situations. It would thereby contribute to the legitimacy of a broader transatlantic partnership, aimed at strengthening global governance to deal with the perils of today”.

Comentari de Lluís BASSETS a El País (10-06-21): ¿Y si vuelven a hacerlo? Washington recuperará la plena confianza europea si vence en la batalla democrática más elemental en defensa del derecho de voto … “Crisis políticas como la que atravesamos afectan a todos los niveles de gobierno e incluso al orden internacional. Son inequívocas las declaraciones de Joe Biden, una corrección a la totalidad de su mendaz predecesor. También la calidad de la nueva Administración: profesionalidad, multilateralismo, diversidad… Al igual que el torrente de decisiones para regresar a las instituciones y pactos internacionales, frenar la pandemia, salvar las economías domésticas, recuperar el crecimiento, o la más revolucionaria y ejemplar, la tasación global a los beneficios empresariales. Es el primer paso, imprescindible para sacar del pozo al que Trump había tirado la diplomacia y el orden internacional. Joe Biden lo rubricará en su primera gira internacional a partir de hoy, en la que renovará el compromiso de la Casa Blanca con el G-7, la OTAN y la Unión Europea, todo lo que había despreciado y humillado Trump, complaciente con Putin y Bin Salman. Es más difícil el paso siguiente paso. Lo detecta la encuesta paneuropea del European Council on Foreign Relations (ECFR) publicada ayer: “La desconfianza no es únicamente hacia Trump como persona, sino ante todo hacia el sistema político que hizo posible su elección y que puede llevar a otro líder trumpista, o al mismo Trump, a la Casa Blanca dentro de cuatro años”. Una unión de democracias enfrentadas a Rusia y China de poco serviría si quien lo patrocina no puede asegurar la persistencia y ejemplaridad de su sistema democrático. La encuesta del ECFR señala que los europeos “son escépticos respecto a la restauración del liderazgo de EE UU y creen que no debe regresarse al mundo occidental de la Guerra Fría”. Abona este escepticismo el único punto de consenso entre demócratas y republicanos, que es la rivalidad bipolar con China. Sin garantías de que no habrá más trumpismo, será difícil que Europa compre entera esta propuesta. El paso decisivo no depende, por tanto, de Biden, sino del Partido Republicano, tomado por el trumpismo y concentrado en evitar una victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato de 2022, mediante la limitación del derecho de voto a las minorías en los Estados, el boicot a los intentos legislativos federales para garantizarlo y la obstrucción de la investigación del asalto al Capitolio. Washington recuperará la plena confianza europea si vence en la batalla democrática más elemental en defensa del derecho de voto y consigue que la alternativa de gobierno no sea un partido que se propone destruir el sistema”.

Article de Michael KIMMAGE a Foreign Affairs (7-06-21): When Biden Meets Putin  [3] The High-Stakes, Low-Expectations Summit … Biden should approach the summit by balancing the long-term with the immediate … “Expectations for the Putin-Biden summit are rightly low. The stakes, however, are high. Russia and the West are currently sleepwalking toward the abyss. Neither side feels any pressure to compromise. Domestic politics in both countries rewards toughness. Each side is convinced that the other is in decline, making compromise that much less desirable, since one side’s collapse—and, by extension, the other’s victory—is only a matter of time. Little will get resolved in Geneva. Some six years after Russia invaded Ukraine, Crimea remains annexed, and eastern Ukraine has become yet another of the region’s frozen conflicts. The diplomatic agreements forged by Germany, France, Russia, and Ukraine to end the conflict are an irrelevant footnote to the situation on the ground. Meanwhile, Belarus is under the leadership of a mad dictator, Alexander Lukashenko, who will either achieve North Korea–style isolation for his country or fall trying. The United States and its European allies want Belarus to be democratized, while Russia, which has a substantial military presence within the country, insists that it remain tied to Moscow. In and around Syria, the U.S. and Russian militaries are in close proximity but have entirely distinct objectives. All these incompatibilities will persist for decades. They admit no clear solution and may never get solved. But they cannot be allowed to metastasize. That is Biden’s mandate in Geneva: to begin the arduous journey toward predictability and stability”.

ELECCIONS A L’AMÈRICA LLATINA …  I EL PERÚ COM A SÍMPTOMA 

Article de Roberto MANSILLA BLANCO a esglobal (9-06-21): América Latina: Reconfiguración de liderazgos en tiempos de pandemia  [4]¿Cómo será la política latinoamericana ante el ciclo electoral 2021-2022? Con una nueva década en curso y un estratégico ciclo electoral vigente hasta el 2022, la política latinoamericana observa cambios en sus péndulos políticos, igualmente contextualizados por los efectos socioeconómicos de la pandemia de la COVID-19, que definen un panorama, a grosso modo, de incertidumbre y polarización. Estos péndulos transmiten la aparición de nuevos liderazgos políticos, algunos de ellos de calado efectista, otros con estilo más personalista, populista y «antisistema» pero con notable apoyo popular. Toda vez, es igualmente perceptible la reconversión de algunos liderazgos políticos provenientes de partidos y movimientos otrora hegemónicos, que intentan traducir el descontento popular hacia determinados gobiernos y presidentes … Cambio en Ecuador, expectativas en BrasilChile, Perú y MéxicoNicaragua y América CentralEl reto 2022: Colombia y BrasilEl laberinto venezolano … “En conclusión, América Latina se prepara para un nuevo y decisivo ciclo electoral 2021-2022 que puede definir a grandes rasgos la orientación política a nivel hemisférico. En este sentido, el tradicional binomio izquierda-derecha comienza levemente a diluirse en expresiones políticas alternativas, antisistema e incluso populistas de diversos colores políticos. Por tanto, la heterogeneidad definida por el malestar social es la expresión política que parece esclarecerse con mayor nitidez en la actual realidad latinoamericana, visiblemente diferente al cuasi homogéneo giro progresista y de izquierdas presentado en la región. durante la primera década y media del siglo XXI”.

Article de Milagros CAMPOS a Agenda Pública (9-06-21): Perú: polarización e incertidumbre “Pasan las horas y no se visualiza un ganador de la segunda vuelta electoral celebrada el último domingo. Las esperadas elecciones del bicentenario son particularmente atípicas. A la crisis política se le agregó la sanitaria, luego la económica. A ello debe agregarse la existencia de partidos políticos y movimientos regionales precarios y poco representativos; de una política altamente vulnerable a prácticas de corrupción, con escasa rendición de cuentas; de una democracia con problemas de gobernabilidad y de control político, y de problemas referidos a diversas limitaciones a la participación electoral y política de los ciudadanos. De acuerdo con el Barómetro de la Américas, Perú había registrado niveles menores el apoyo a la democracia en los últimos años y se encontraba hacia el final de la tabla en una región que revela desafección y desconfianza en la política. Así, a la crisis política cuya consecuencia fueron las cuatro presidencias sucesivas y dos congresos en cinco años se han sumado la sanitaria y económica …”

PERSPECTIVES DE LA SEGONA PART DE LA LEGISLATURA A ESPANYA: LES PRESES DE LA DRETA I LA CAPACITAT DE RESISTÈNCIA DEL GOVERN,  A PROVA

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (5-06-21): Sánchez, año tres Recuperación económica, marco europeo y Catalunya, claves del futuro inmediato … “Todos los interrogantes de la política española pasan en estos momentos por el grado de recuperación de la economía después de la epidemia y el grado de cohesión del proyecto europeo en los próximos años … La intención del actual Gobierno de indultar a los políticos catalanes condenados por los hechos de otoño del 2017 son un reflejo del cambio de dinámica política que se generó hace tres años. Esos indultos no tardarán en recibir señales de apoyo desde Europa”

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (5-06-21): La marea económica que viene: lo que de verdad puede acabar con el Gobierno  El mayor desgaste para Pedro Sánchez no vendrá, a medio plazo, de Cataluña, sino del desgaste que sufra por su acción económica. Y confluyen factores preocupantes … “En ese escenario de lucha por el poder político, habrá un elemento decisivo, del que todo el mundo parece ser consciente, pero que posee muchos más matices de los que aparente, el de la fuerza de la recuperación económica. Por una parte, ahora que el coronavirus condiciona menos nuestra vida cotidiana, parece ser el momento de desarrollar los planes que había antes de la pandemia, y no son muy favorables para el conjunto de la población, y menos aún en términos de empleo. En segundo lugar, el covid-19 ha afectado en todas partes, pero en unas más que en otras, y esa brecha en la recuperación se va a sentir. La posibilidad del Gobierno de seguir adelante, y de llegar en buenas o malas condiciones a los futuros comicios, se juega en gran medida en este terreno, y más aún que en Cataluña”.

Article de Carles CASTRO i Laura ARAGÓ a La Vanguardia (7-06-21): La derecha despega y acaricia el poder El promedio de las encuestas de abril y mayo sitúa a Vox y a PP por encima de los 170 escaños … El pronóstico actual ya se vivió en el 2018: las encuestas daban mayoría absoluta a la derecha, que llegó a un voto estimado del 52% … El ruido territorial distorsiona los sondeos, pero en el 2019 la izquierda los desmintió con una victoria relativa … “En este momento, y de acuerdo con el promedio que arrojan la mayoría de las encuestas publicadas en abril y mayo, PP, Vox y un agonizante Cs sumarían casi el 46% de los votos y podrían reunir entre 171 y 172 escaños. Es decir, prácticamente los mismos sufragios que Mariano Rajoy y Albert Rivera en los comicios del 2016 –los últimos que ganó el Partido Popular– y entre dos y tres escaños más. Lo más relevante de ese escenario, sin embargo, es el desplome de la izquierda, que no solo se fragmentaría aún más –ahora en tres formaciones–, sino que vería contraerse su espacio electoral en casi tres puntos con relación a las elecciones del 2019. Si en noviembre de hace dos años, derecha e izquierda empataron en votos por encima del 43% y el bloque PSOE-Unidas Podemos-Más País reunió alrededor de 158 escaños, ahora ese mismo bloque obtendría poco más del 40% de los sufragios y perdería hasta 20 diputados. or su parte, el espacio conservador recorrería el camino contrario. Compactaría el grueso del sufragio en solo dos formaciones (PP y Vox), con lo que rentabilizaría en mayor medida su traducción en diputados, y sumaría cerca de tres puntos más a su estimación de voto global con respecto a su resultado del 2019. Y gracias al retroceso de la izquierda, mejoraría sus opciones al añadir a su cómputo actual 18 o 19 escaños, que lo acercarían a la “mayoría suficiente” para gobernar. Es cierto que el Partido Popular parece fiarlo prácticamente todo a reunir mayoría absoluta con Vox (ya que carece de otros socios potenciales). Pero con un cómputo total de 172 escaños, el bloque conservador estaría muy cerca, como mínimo, de neutralizar una mayoría alternativa como la que relevó a Mariano Rajoy en junio del 2018. Y en ese escenario promedio, PP y Vox podrían sumar hasta 175 diputados con Coalición Canaria y alguna otra formación regionalista de centro. Solo un escaño más y Casado sería presidente, con Abascal como socio principalísimo …”

EL PARTIT POPULAR:  EL CAS GÜRTEL I LES SEVES DERIVADES

Comentari de Teodoro LEÓN GROSS a El País (4-06-21): Casado en la cocina del infierno En el PP van a tener que asumir que el asunto de la corrupción no desaparecerá de la agenda informativa arrastrado por la corriente del día a día … “En el PP van a tener que asumir que este asunto no desaparecerá de la agenda informativa arrastrado por la corriente del día a día. Y resulta ingenuo esperar la solución de la balanza, confiando en que los indultos le pesen más al PSOE que Kitchen a ellos; como, por otro lado, en el PSOE harían bien en asumir lo mismo en lugar de construir coartadas absurdas como la revancha vengativa o la necesidad de contrapesar al poder judicial por boca de una vicepresidenta para más inri constitucionalista. Esto no se sortea mediante un wag the dog. Hay asuntos en los que es obligado el coraje, o debería serlo, en lugar de parapetarse en frases diseñadas por un spin doctor con guion de El ala oeste de la Casa Blanca. Claro que se entiende el temor de Casado después de una secuencia de encuestas sugiriendo el cambio de ciclo, pero no va a dejar esto atrás mediante la hiperactividad acudiendo a otra foto en Colón o a las firmas después del fiasco de 2006 con aquellas 876 cajas de nada. Kitchen, la operación de Interior y Villarejo para robar información comprometedora de Bárcenas mediante el cocinero que trabajaba de chófer, va a ser su particular cocina del infierno, un sitio al que se podía sobrevivir y hasta salir de allí con éxito, pero difícilmente. Ahí, no en los adjetivos de la sesión de control, se medirá como líder. Merkel triunfó emancipándose de Kohl, no renunciando a la sede de Klingelhöferstraße 8”.

Article de Marta GARCÍA ALLER a El Confidencial (4-06-21): ¿Para quién trabaja Cospedal? Pablo Casado se niega a hablar de Cospedal, siguiendo una estrategia para distanciarse de los escándalos de corrupción de su partido que no le está funcionando … “Silenciar las preguntas sobre corrupción denota un empeño desesperado en cambiar de tema y no en solucionarlo. La imputación de la ex secretaria general del PP no es una cosa del pasado remoto del partido, sino de esta semana. Por eso es ahora cuando hay que preguntar al líder del PP si trabaja para ayudar a aclarar el mal uso que anteriores dirigentes del PP pueden haber hecho de las instituciones públicas o si su prioridad es proteger el partido, como en tiempos de Cospedal.

PRIMÀRIES AL PSOE ANDALÚS … A LES PORTES DEL CONGRÉS SOCIALISTA DE LA TARDOR

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (6-06-21): PSOE andaluz, salmorejo espeso El próximo domingo habrá una manifestación en Madrid contra los indultos y elecciones primarias en el PSOE andaluz. Unas primarias en las que Pedro Sánchez se juega algo más que un alfil … Pedro Sánchez se la juega el próximo domingo en Andalucía: una derrota de su candidato le haría daño … Susana Díaz intenta invertir los papeles: ahora se presenta como la candidata ‘resistente’ contra el oficialismo … “Los indultos no forman parte del salmorejo, por ahora. Díaz no quiere aparecer ante la militancia socialista como una adversaria del Gobierno ni puede hacer seguidismo del Partido Popular, Ciudadanos y Vox, que esta semana votarán en el Parlamento andaluz contra los indultos. El salmorejo está muy espeso. 60-40 a favor de Espadas: esta es la opinión predominante, pero pocos se atreven a un pronóstico tajante. Con ese resultado, Díaz podría presentar batalla en el congreso federal del PSOE y más tarde en el congreso andaluz, que tendrá lugar en diciembre y en el que estará en juego la secretaría general. Sánchez se la vuelve a jugar. Un revés en Andalucía, después de la derrota en Madrid y en plena vorágine por los indultos catalanes, podría abrir una brecha en el congreso federal de octubre en València”.

Article d’Arsenio ESCOLAR a elDiario.es (7-06-21): Bastantes cambios en el Gobierno y muchos en el PSOE En los próximos meses, Pedro Sánchez remodelará el Ejecutivo de coalición y cambiará la mayor parte de la dirección de su partido … “La otra remodelación, la de la dirección socialista, ya está en ciernes, pero no se sustanciará hasta los días 15 a 17 de octubre, fechas en las que el PSOE celebrará en Valencia su Congreso Federal, el número 40 de su centenaria historia. De él saldrán, además de unas nuevas propuestas para la sociedad, unos nuevos órganos directivos del partido. El más importante, la Comisión Ejecutiva Federal. La actual, que salió del anterior Congreso Federal, celebrado en junio de 2017, tiene 47 miembros. Solo seis de ellos (Pedro Sánchez, Cristina Narbona, Adriana Lastra, José Luis Ábalos, Carmen Calvo y Santos Cerdán) tendrían a estas alturas de calendario la certeza de que van a seguir en la nueva Ejecutiva. Habrá muchas caras nuevas, serán muchos más los nuevos que los que repitan. El núcleo de poder actual de los socialistas –Sánchez y los otros cinco citados antes– dieron muchas pistas de por dónde irán los tiros al anunciar en marzo pasado –lo hizo Ábalos, en cuanto secretario de Organización– la lista de los designados como ponentes de las diferentes áreas para el Congreso socialista de octubre próximo: la madrileña Hana Jalloul y la parlamentaria europea Lina Gávez, como coordinadoras generales; más el asturiano Jonás Fernández, la extremeña Isabel Gil, la catalana Eva Granados, la cántabra Ainoa Quiñones, el madrileño y ahora embajador en Francia José Manuel Albares, la balear Aina Calvo, la aragonesa Pilar Alegría, la canaria Nira Fierro, el vasco Denis Itxaso, el gallego José Miñones, la vallisoletana Ana Redondo y el madrileño Félix Bolaños. Ojo a esa lista: de ahí saldrán varios miembros de la nueva Ejecutiva Federal socialista, algunos líderes territoriales en el nuevo ciclo orgánico interno, a final de año, y, quizás también, algún nombre del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez”.

ENTORN DEL PLA DE RECUPERACIÓ ECONÒMICA, LES REFORMES LABORAL I DE LES PENSIONS …    I LA PROSPECTIVA SOBRE L’ESPANYA DEL FUTUR

Article de Carlos SEBASTIÁN a Agenda Pública (4-06-21): No es la digitalización, sino la falta de capital organizativo  [5] La resistencia a descentralizar y romper una estructura de toma de decisiones rígidamente jerarquizada está presente en España tanto en el sector privado como en el sector público … “Se subraya que en nuestro país existen déficits de capital humano pero, en mi opinión, resultan más limitativos los déficits en capital organizativo; tanto en la esfera pública como en la privada. Los estudios indican que las empresas con peor calidad organizativa han adoptado en menor grado las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), y sobre todo que, cuando lo han hecho, sus consecuencias han sido mucho menos positivas. Las empresas que han invertido en ellas sin introducir cambios organizativos han experimentado un reducido crecimiento de su productividad. Éste parece ser el caso de España, tal y como pone de manifiesto el interesante estudio de Fabiano Schivardi y Tom Schmitz (Instituto Einaudi, 2018) sobre la revolución de las TIC en el sur de Europa. En la Administración Pública, tal como expone Carles Ramió (2020) en su artículo ‘La Administración digital secuestrada’, un título suficientemente elocuente, no ha sido la escasa inversión en medios digitales (la Administración española ocuparía la 10ª posición entre los 27 países de la UE), sino las graves deficiencias organizativas (una organización fragmentada en unidades administrativas jerarquizadas, que operan con lógicas feudales sin apenas capacidad de compartir y cooperar entre ellas) que secuestran el potencial de la digitalización. La resistencia a descentralizar las decisiones y a romper una estructura de toma de decisiones rígidamente jerarquizada está presente en España, y no sólo en el sector público. En el privado, los accionistas y los directivos españoles muestran insuficiente interés en mejorar el capital organizativo de sus empresas, más incentivados como están en situarse provechosamente respecto a la Administración y a los poderes públicos y en ocupar una buena posición en la estructura de poder en mercados poco competitivos. Temerosos, además, de que cambios regulatorios y legales, o simplemente el frecuente incumplimiento impune de normas (muchas veces por parte de la propia Administración), elementos constitutivos del marco de inseguridad jurídica vigente, frustren los resultados de su innovación. Según Garcés-Galdeano y Huerta (2019), sólo el 25% de las empresas industriales de más de 50 trabajadores utilizan sistemas de gestión avanzados; y entre las pymes, el grueso del tejido empresarial, ese porcentaje debe de ser sustancialmente menor …”

Article d’Albert ESTEVE a El País (8-06-21): La pensión de tu vida te la he pagado yo  [6] Sería injusto que la generación del ‘baby boom’ sea castigada en su jubilación, cuando precisamente por ser muy numerosa ha contribuido a crear un generoso Estado de bienestar … “La sostenibilidad de todo este sistema de intercambios entre generaciones depende de dos variables: los recursos por persona que se generan y consumen a cada edad y el número de personas que hay en cada franja edad. Esta última variable está relacionada con la estructura por edad y sexo de la población: la demografía. Asumiendo que las condiciones económicas, laborales, y sociales fueran las mismas para todas las épocas y todas las generaciones (que es mucho asumir), las variaciones en la estructura demográfica de una sociedad condicionan el volumen de recursos transferidos de unas generaciones a otras. Por ejemplo, en un escenario de caída del número de nacimientos, los recursos públicos o privados que se transferirían a las edades infantiles disminuiría. Las escuelas serían las primeras en notar la caída de alumnos y alumnas y más tarde lo harían las universidades y centros de educación superior. En ausencia de migración, cuando estas personas llegaran a la edad adulta, disminuiría el número de trabajadores y, por tanto, también el número de cotizantes. Si, además, la llegada de generaciones poco numerosas al mercado laboral coincidiera con la llegada de generaciones muy llenas a la edad de jubilación, los recursos que ingresaría el Estado en forma de cotizaciones podrían no ser suficientes para cubrir los recursos que necesitaría para pagar las pensiones. Ahora bien, el escenario contrario también es posible. Ante una expansión del número de nacimientos, como la que ocurrió en España entre 1955 y 1975, los años del baby boom, escuelas y universidades notarían una mayor afluencia de estudiantes. La población en edad activa y de trabajadores también crecería. Si la llegada al mercado laboral de estas generaciones llenas coincidiera en el tiempo con un número reducido de personas jubiladas, el Estado captaría más recursos de los que necesitaría para pagar las pensiones del momento. Este último escenario refleja lo que ha ocurrido en España en las últimas cinco décadas, mientras el primer escenario lo que puede ocurrir en los próximos años. Sin inmigración internacional, el caudal demográfico se está reduciendo debido a la bajísima fecundidad española en un momento en el que las generaciones que alcanzan la edad de jubilación son cada vez más numerosas. La Seguridad Social, encargada de transportar recursos de unas edades a otras, ha funcionado como una red eléctrica: eficiente en el intercambio de recursos entre generaciones, pero incapaz de almacenar la energía sobrante para épocas de mayor demanda. Los excedentes de otras épocas no se contabilizaron como tales y se destinaron, con mejor o peor acierto, a desarrollar un Estado del bienestar que, con sus imperfecciones y vías de mejora, es el más generoso que hemos conocido en este país. La hucha de la Seguridad Social se vació para amortiguar el impacto de la Gran Recesión económica iniciada en 2008. Ante la demografía que viene, hay quien aboga por promover el autoconsumo (la privatización) o por la autosuficiencia de la Seguridad Social (recortar pensiones). Qué duda cabe que la demografía que viene pondrá contra las cuerdas el sistema de la Seguridad Social tal y como lo conocemos, pero también representa una oportunidad para su mejora. España avanza hacia una demografía inhóspita, que pocos o ningún otro país del mundo ha conocido hasta el momento. Somos demografía de frontera. Gozamos de una de las esperanzas de vida más altas y tenemos una fecundidad de las más bajas del planeta desde hace más de tres décadas. El Estado del bienestar afronta un reto demográfico de primer orden. Las jubilaciones crecerán a un ritmo más rápido que las cotizaciones y nos faltará dinero, mucho dinero, para cubrir los gastos. Las causas demográficas del previsible e inevitable aumento de pensionistas que tendrá lugar en las próximas cuatro décadas son principalmente dos, y es importante tenerlas en cuenta a la hora de abordar las reformas. La primera de ellas es la evolución de la esperanza de vida, cuyo aumento tiene implicaciones sobre los años que las personas vivimos como jubiladas. La segunda hace referencia al creciente número de personas que se jubilarán en los próximos años con la llegada de los baby boomers a la edad de jubilación. Me parece sensato ajustar las condiciones de jubilación al contexto de creciente longevidad y de mejoras en la esperanza de vida en salud. Ese ajuste debería considerar, necesariamente, la diversidad de trayectorias vitales que coexisten en nuestra sociedad en función, entre otros factores, de los niveles educativos, de las trayectorias laborales o de la clase social, y que implican diferencias significativas en los años de vida en jubilación. Por contra, no parece sensato que en ese ajuste se considere el tamaño de la generación, ya que ello trasciende a los propios individuos. Las personas nacidas en periodos de alta natalidad, las que sustentaron en gran medida la articulación del Estado del bienestar, no deberían sufrir a la hora de jubilarse la penalización añadida de ser parte de generaciones numerosas, de la misma manera que las nacidas en etapas de baja natalidad no deberían beneficiarse de ese hecho. Aquella parte de la presión sobre el sistema que es fruto del tamaño de la cohorte, a diferencia de la relacionada con el aumento de la longevidad, no debería recaer sobre los individuos sino sobre el conjunto de la sociedad, por ejemplo mediante el recurso a los Presupuestos Generales del Estado. Obrar de otra manera sería una verdadera injusticia intergeneracional y un pésimo mensaje para las generaciones más jóvenes”.

Article de Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (10-06-21): El Gobierno rectifica en la reforma de las pensiones y bloquea el acuerdo El factor de sostenibilidad es la piedra de toque del pacto sobre pensiones. Pero hoy por hoy el acuerdo no llega. El Gobierno ha condicionado ahora su eliminación … “El Gobierno, inicialmente, se había comprometido a derogar sin más el llamado factor de sostenibilidad, puesto en circulación por la reforma del Partido Popular en 2013, pero el guion ha cambiado y ahora, según fuentes directas de la negociación, lo condiciona al nuevo sistema de equidad intergeneracional que debe presentar el ministro Escrivá a lo largo de 2022 … En 2011, en concreto, se estableció que con el objetivo de mantener la proporcionalidad entre las contribuciones al sistema y las prestaciones esperadas del mismo y garantizar su sostenibilidad, a partir de 2027 los parámetros fundamentales del sistema se revisarían “por las diferencias entre la evolución de la esperanza de vida a los 67 años de la población en el año en que se efectúe la revisión y la esperanza de vida a los 67 años en 2027″. Ha pasado una década y no ha sucedido nada, papel mojado, lo que puede explicar cómo debe sentirse la Comisión Europea en términos de engaño. Lo que parece esconderse detrás de la posición del Gobierno, de hecho, es la presión de Bruselas, que siempre ha reclamado un mecanismo capaz de garantizar la sostenibilidad de las pensiones a lo largo del tiempo. Es decir, a largo plazo. Ese mecanismo era el factor de sostenibilidad, pero Bruselas, que está ultimando su análisis sobre el programa de reformas de España, no cuenta con suficientes garantías de que en 2022 se apruebe otro similar o, al menos, parecido …”

Article de Carlos SÁNCHEZ i Javier G.JORRÍN a El Confidencial (9-06-21): Las siete claves de la reforma laboral que propone el Gobierno El Ministerio de Trabajo ha remitido a los agentes sociales su propuesta para modificar las condiciones de contratación y la negociación colectiva como parte de la contrarreforma laboral … Duración del contrato de trabajo El borrador establece que el contrato de trabajo se presume concertado por tiempo indefinido. Solo podrá celebrarse un contrato de trabajo de duración determinada —es decir, temporal— por razones de carácter productivo y organizativo. ¿Qué se entiende por razones productivas? Pues ni más ni menos que el incremento “ocasional e imprevisible” de la actividad empresarial que no pueda ser atendido con la plantilla habitual de la empresa … Fijos, temporales y vacantes Lo que establece el borrador es que los trabajadores con contratos de duración determinada o temporales tendrán un derecho preferente a ocupar los puestos de trabajo vacantes y permanentes que existan en la empresa. La negociación colectiva establecerá los criterios de preferencia y podrán establecer criterios objetivos de conversión de los contratos de duración determinada o temporales en indefinidos, fijar porcentajes máximos de temporalidad, así como las sanciones para hacer efectivas dichas previsiones … Subcontratación Este es uno de los puntos más controvertidos. Lo que hace el Gobierno es establecer que las empresas que contraten o subcontraten con otros la realización de obras o servicios correspondientes a la propia actividad, deberán comprobar que dichos contratistas están al corriente en el pago de las cuotas de la Seguridad SocialCausa de despido Lo que dice el borrador es que el contrato podrá extinguirse por ineptitud del trabajador conocida o sobrevenida con posterioridad a su colocación efectiva en la empresa o por falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas operadas en su puesto de trabajo, cuando dichos cambios sean razonables. Previamente, el empresario deberá ofrecer al trabajador un curso dirigido a facilitar la adaptación a las modificaciones operadas … Despido nulo de temporales La modificación de las condiciones de los contratos temporales fuerza la modificación del artículo 55 para incorporar un nuevo despido nulo. En concreto, el Gobierno propone la incorporación de una nueva causa de despido nulo para aquellos contratos temporales que no tengan especificadas las causas habilitantes de la contratación temporal o las circunstancias concretas que justifican su realización, así como su conexión con la duración prevista …  Eliminación de la prevalencia del convenio de empresa La norma propuesta por el Gobierno mantiene la capacidad de las empresas de negociar con sus trabajadores algunos aspectos de su relación laboral, pero los puntos más importantes, salarios duración de la jornada de trabajo, no se podrán modificar salvo que sea para mejorar las condiciones del convenio superior … Recuperación de la ultraactividad La propuesta del Gobierno deroga el fin de la ultraactividad que se fijó en el año 2012. En concreto, los convenios no decaerán automáticamente tras el final de su vigencia, sino que se dará un año de margen a las partes para renovarlos. Si una vez superado ese periodo no hay acuerdo, las partes deberán someterse a los procedimientos de mediación. Mientras dure este proceso se seguirán aplicando los convenios colectivos, de modo que no decaerán hasta que no haya un nuevo acuerdo o resolución por intermediación”.

Article de Jesús FERNÁNDEZ-VILLAVERDE a El Confidencial (5-06-21): ‘España 2050’: una evaluación (I)   …     “La cuestión clave no es tanto la cantidad de recursos que tenemos (por mucho que esta sea una pregunta importante) sino lo eficiente que somos en emplearlos. Y esto es así por tres razones. Primero, porque existen límites a cuantos recursos podemos acumular. Que la productividad total de los factores sea más baja ahora que a mediados de los 80 del siglo pasado significa que el único motivo por el que hemos crecido en las últimas décadas es porque más españoles trabajan, porque los nuevos trabajadores tienen más años de educación y porque hemos construido autopistas donde no las había. ¿Qué ocurrirá cuando se agoten estas posibilidades? ¿Cómo creceremos cuando ya casi todos los españoles con ganas de trabajar lo hagan y hayan completado todos los años de educación que desean? ¿O cuándo ya estén construidas todas las autopistas con un sentido económico (de hecho, la gran mayoría ya lo están)? La respuesta es sencilla: o empieza a crecer la productividad total de los factores o España se estancará muy pronto. La única garantía de crecimiento del bienestar sostenible en el largo plazo es el crecimiento de la productividad total de los factores …”

ELS INDULTS ALS PRESOS INDEPENDENTISTES VAN FENT CAMÍ … 

Crònica de Juan Carlos MERINO a La Vanguardia (6-06-21): El Gobierno esgrime el apoyo de la comunidad internacional a los indultos El Ejecutivo ve en el posicionamiento del Consejo de Europa un anticipo del respaldo exterior a su apuesta por la vía política … El Ejecutivo celebra la posición del Consejo de Europa y se reúne con la Comisión de Venecia … “Fuera de nuestras fronteras, es clara la percepción de que hay que avanzar”, alegan … “El departamento de Laya destacó del informe del relator letón Boriss Cilevics, que el plenario de la APCE votará el próximo 21 de junio, que junto al reconocimiento del orden constitucional español y el buen funcionamiento del Estado de derecho en España, “la Asamblea considera que las penas impuestas son muy elevadas y recomienda el indulto de los presos”. También, entre otras cuestiones, que, “con independencia de la antijuridicidad de los actos cometidos, la situación tiene naturaleza política y no se resolverá con el Código Penal, sino a través de una negociación política, dentro del respeto al orden constitucional de España”. Es decir, justo el mismo argumento que esgrime el Gobierno con el objetivo de abrir un nuevo escenario en Catalunya para la resolución dialogada del conflicto. “No se puede normalizar la situación en Catalunya mientras haya políticos en prisión”, advierte uno de los ministros políticos del Ejecutivo de Sánchez. También el pasado jueves, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, mantuvo un encuentro informal en Madrid con el italiano Gianni Buquicchio, presidente de la Comisión de Venecia. Este órgano consultivo del Consejo de Europa, creado para “promover, preservar y reforzar” la democracia, también avaló el año pasado los argumentos con los que el Tribunal Constitucional declaró ilegal el referéndum de independencia celebrado en Catalunya el 1 de octubre del 2017. La propia Calvo destacó la importancia de esta cita, en la que aseguró haber trasladado a Buquicchio “información directa y veraz sobre asuntos que afectan a nuestro país con relación a la Unión Europea”.

Article de Juan-José LÓPEZ BURNIOL  a La Vanguardia (5-06-21): Sí a l’indult La mesura reforçarà la posició internacional d’Espanya quan arribin la “confrontació” i l’“embat” … “La meva posició ha partit sempre del ­mateix pressupòsit: acatament ple de les sentències del Tribunal Constitucional i del Tribunal Suprem. Soc d’aquella part també significativa de catalans que se sotmet de bon grat a l’ordenament jurídic espanyol i respecta els seus jutges i tribunals. El que compatibilitzo amb la meva crítica al Constitucional pel seu retard, i el meu aplau­diment al Suprem per la forma en què –de la mà del seu president, el jutge Marchena– va encarrilar un contenciós de tan agudes arestes. Però, malgrat això, em vaig mostrar des del principi partidari de l’indult, per entendre que sense indult era impossible afrontar el problema polític català; una evidència posada de manifest pel fet evident que una part rellevant de la societat catalana repudia les lleis i els jutges espanyols. Ara bé, un temps després, la insistència d’alguns condemnats en la seva explícita voluntat de reincidència, així com el gest destemprat d’algun d’ells, van debilitar la meva convicció. I han estat el text del recent acord de govern, així com el discurs d’investidura del president senyor Aragonès, els que han reforçat els meus dubtes. En efecte, l’acord parla de “plan­tejar un nou embat de confrontació cívica i pacífica”, que permeti “forçar” Espanya a la resolució del conflicte, mentre que el pre­sident va parlar de “fer inevitable l’auto­determinació i l’amnistia” i de “confrontació cívica i pacífica”. Se’m feia dur donar suport a l’indult en aquest context. Però, després de donar-hi moltes voltes, em mantinc en la meva posició inicial favorable a l’indult, encara que ara sigui per una raó diferent. No ho faig per facilitar una negociació política que estimo impossible per insistir els independentistes en un trágala (amnistia i autodeterminació). Ho faig per reforçar la posició internacional d’Espanya quan arribin la “confrontació” i l’“embat”. Perquè no pugui dir-se llavors que Espanya no va fer el que va poder per evitar el xoc inevitable. Per tant: sí a l’indult, per l’interès d’Espanya. Reforçarà la seva posició”.

Article d’Antoni PUIGVERD a  La Vanguardia (7-06-21): Desbloquejar mons paral·lels L’indult no serveix per satisfer, sinó per superar els blocs … “¿Si persisteixen els relats paral·lels, serà mai possible un debat productiu sobre els nostres problemes? Ara mateix només l’indult ens pot ajudar a convergir una mica. Per això és una bona mesura: les dues parts cedeixen i ningú no queda del tot satisfet. L’indult no ha de satisfer: serveix per desbloquejar. Josep M. Carbonell, degà de la facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna (URL), ha defensat l’indult al digital Catalunya Plural per cinc raons. Perquè ningú no està lliure de culpa en aquest conflicte. Perquè el consens que suscita a Catalunya és la millor medecina per a la fractura catalana. Per sortir de les trinxeres. Per superar els blocs polítics. I per una dada positiva, que no es té present, però que il·lumina la situació. En aquests darrers anys, han esclatat conflictes semblants en altres països. En tots ells, hi ha hagut morts: 34 en l’esclat social de Xile el 2019; 47 a Colòmbia aquests dies; 11 amb les armilles grogues a França. I els cinc de l’assalt al Capitoli als EUA. Les comparacions no sempre són odioses: a vegades situen els problemes en el seu punt just. Sosté Carbonell, i jo també ho penso, que l’independentisme és cívic i que les forces de l’ordre han estat prou ponderades en l’ús de la força. No deixem podrir més el problema. Cada dia que passa amb els líders empresonats, la força de l’Estat esdevé més abusiva i el civisme independentista es va corcant”.

Article d’Albert SÁEZ a El Periódico (8-06-21): A los españoles [7] España como Estado es más fuerte que cierto nacionalismo que pretende defenderlo, por eso se puede permitir otorgar estos indultos … “España es un Estado más fuerte que la retórica de cierto nacionalismo que lo quiere defender. España está a punto de romperse siempre que el Partido Popular no ocupa la Moncloa. Se trata de un discurso vacuo que intenta enardecer a una parte de la población y de hacer pasar por razones de Estado lo que son legítimas razones partidistas. El método se inventó en el caso de los GAL -en el que sobraban razones-, pero se aplica una y otra vez en situaciones en nada comparables, como la aprobación del Estatuto catalán o el rescate de la economía española. Lo que no bendice el PP es directamente antiespañol, cuando no ilegal. Este sesgo se ha intensificado desde que a los populares les ha salido competencia en ese eje de la captación de votos, primero de la mano de Ciudadanos y ahora de Vox. Esta operación ha sido intelectualmente nutrida por una apropiación partidista de la Constitución, con una determinada lectura de la misma, y del intento de adueñarse también de la Monarquía. Frente a estos intentos, el centroizquierda español ha sido hasta ahora incapaz de construir un nacionalismo alternativo, menos partidista y más inclusivo. Algunos de los barones del PSOE han preferido alinearse con el discurso del PP, para ganar comodidad intelectual y electoral, antes que arriesgarse a ser radicalmente diferentes a la vez que radicalmente españoles. Tampoco en el PP las voces alternativas se han abierto paso. Como pasa a menudo en el nacionalismo catalán, el miedo a ser acusados de traidores es superior a la racionalidad. De este cóctel surgen algunos auténticos frankenstein jurídicos, como el recurso contra artículos del Estatut de 2006, una vez refrendado, que siguen vigentes en sus homónimos de Andalucía o de la Comunitat Valenciana. Y surge también el quietismo de Mariano Rajoy durante los acontecimientos de Catalunya en 2017 que corrigieron, con distinta pericia, las Fuerzas de Seguridad del Estado (sin saber a las órdenes de quién), la Corona (alarmada por la falta de información fiable del alcance real del desafío tras el fiasco de las urnas) y el Tribunal Supremo (tratando un asunto penalmente que nunca debería haber desbordado el marco político). Luego, un mes después, llegó la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Esa retórica nacionalista que ve en el Estado una debilidad que no es tal trata ahora de embridar al Gobierno de Pedro Sánchez negándole la capacidad de ejercer una facultad que forma parte del ordenamiento constitucional: el indulto, en las condiciones que sean legalmente exigibles, de los condenados en el juicio por el 1-O. Se piden en este caso cosas que no se han pedido en otros, como el arrepentimiento, y se alegan términos jurídicamente indeterminados como el autoindulto. Según la última encuesta, el 61% de los españoles estarían en contra de estos indultos. ¿Alguien preguntó por el de Alfredo Sáenz o el de Alfonso Armada? No. Y era cabal no hacerlo. El indulto es una medida de gracia, una medida política que los españoles juzgarán por su eficacia y que el Gobierno esgrime en nombre del interés público. Opónganse a los indultos cuantos quieran, pero no lo hagan debilitando a un Estado que tiene la fuerza suficiente para poder permitírselos”.

Article de José Miguel CONTRERAS a infoLibre (9-06-21): Pedir confianza a los ciudadanos … “En la actualidad, debatimos airadamente sobre la concesión de indultos parciales a los presos secesionistas como herramienta para dar un giro al grave conflicto que se vive en Cataluña y que afecta a toda España. La división de opiniones es manifiesta. En Cataluña, existe una abrumadora mayoría que cree que los indultos deben llevarse adelante. En el resto de España, los ciudadanos son contrarios mayoritariamente a la concesión de los indultos en una proporción aproximada de dos tercios, frente a un tercio que los apoya. En el parlamento español, el sí a los indultos ganaría seguramente con amplitud una votación en caso de producirse. Pedro Sánchez se encuentra ante la necesidad de pedir a los españoles que no defienden los indultos que confíen en su creencia de que pueden ser determinantes a la hora de reconducir la deriva independentista. La carta de Oriol Junqueras ha roto uno de los argumentos centrales de quienes se oponen a la medida. Frente a los que creían que los indultos no modificarían la voluntad secesionista unilateral del actual Gobierno catalán, ahora sabemos que al menos ERC está convencida de cambiar de rumbo. Junqueras defiende obviar la estrategia de choque y de ilegalidad al considerarla tan inútil como anacrónica. Pedro Sánchez tratará de convencer a millones de ciudadanos de que el camino de la negociación y el diálogo será mucho más eficaz que mantenerse en la política de confrontación que no acumula más que sonados fracasos. El presidente del Gobierno conoce a la perfección cuál es el estado de opinión en nuestro país. Se la juega para intentar conseguir que en las próximas semanas y en los próximos meses una buena parte de los ciudadanos acaben confiando en su apuesta. Cada uno deberá finalmente responder a la petición”.

Article de Manuel CANCIO a El País (8-06-21): Indultos: desfaciendo el entuerto En Europa occidental no existe un delito como el de sedición o una figura similar con penas siquiera parecidas … “Es difícil no ver esta grave desproporción (que sí han visto con toda claridad los dos integrantes del Tribunal Constitucional que firmaron el voto particular contrario a la sentencia de la mayoría, que valida la resolución del Supremo) si se contempla nuestro entorno en Europa occidental, en donde no existe un delito como el de sedición, no existe una figura similar con penas siquiera parecidas. No es casualidad que el informe del Supremo, contrario a los indultos, se confunda continuamente cuando cita derecho comparado, mezclando la rebelión con la sedición y refiriéndose a penas graves respecto de ordenamientos —como el alemán— en el que la sedición fue expresamente derogada… en 1968, por Willy Brandt, ante las protestas estudiantiles. El delito de sedición es una rémora de otros tiempos, de tiempos autoritarios y violentos. Es lo que está mal en nuestro derecho. Los especialistas lo vienen diciendo hace mucho tiempo: hace ya 14 años —mucho antes de que siquiera nos imagináramos la pesadilla del procés y sus consecuencias—, el profesor García Rivas escribió: “Esta figura debería desaparecer para dejar su espacio a los desórdenes públicos, pues de un desorden público se trata”, y ahora sigue diciendo: “El delito de sedición es muestra de un derecho penal arbitrario y debe derogarse”. La inacción del legislador, que debería haber derogado esta figura absurda —y muy poco aplicada— hace años, ha impedido hasta ahora la solución limpia y democrática: que desaparezca de nuestro Código Penal un delito que no debería existir, y que ha hecho posibles penas tan fuera de lugar. Y si no, el indulto puede ser el freno de emergencia para drenar los lodos en los que se han convertido los polvos de la desidia política del Parlamento”.

Article de Juan Fernando LÓPEZ AGUILAR a elDiario.es (7-06-21): Indultos: lo más difícil Porque he formado parte de la acción de gobierno, tengo fundada confianza en que sus decisiones se cimientan en la buena fe y en el mejor servicio al interés general y nacional de España, expresiones ambas recibidas en la letra de la Constitución … “Como a millones de españoles, me duele el deterioro dramático de la cuestión catalana en los años de que traen causa los hechos enjuiciados en la Sala II del TS. Es incuestionable que un porcentaje de la ciudadanía de Cataluña se ha ubicado en posiciones que dicen ser inconciliables con su encaje en España. El desgarro contumaz de esos hilos intangibles que nos hacen vivir juntos indican con gravedad que, si no se hace nada en absoluto ni nadie se atreve a intentar algo que no sea la ya ensayada reiteración de errores como el de contraponer ley y voluntad popular -por más que prolongue enconos que han causado mucho daño-, sólo será cuestión de tiempo que, en la próxima curva o estación generacional, por pura inercia demográfica, esa voluntad de ruptura llegue a ser irreversible. Somos mayoría, sin embargo, quienes nos comprometemos a relanzar la integridad territorial y constitucional de España. Unida en su diversidad, vertebradora de su fuerte pluralismo en lo político, lingüístico, cultural e identitario, desde la preservación de nuestro espacio común. Asegurar ese activo ante las dificultades que vienen acumulándose, requiere osar, arriesgar, y argumentar con coraje la motivación de obrar. Un indulto motivado e individualizado sobre lo que aun reste de prisión a los convictos del procés no cuestionaría al TS (ni a su Sala II ni a su Sala III), ni se aplaudirá en Colón. Pero su excarcelación -pasados casi cuatro años- es, sí, ampliamente esperada en la sociedad catalana, que es donde primordialmente debería desplegar sus efectos psicológicos, sociales, ergo políticos. Hacia una distensión y, ojalá, una esperanza: que el camino de reencuentro sigue siendo posible, y, a juicio de tantos compatriotas, desde luego deseable frente a cualquier alternativa. Tal indulto parcial no sería medida fácil, sino muy dura e ingrata. Por eso expreso mi certeza de que, si se resuelve, con su coste y sus aristas, será porque así resulte de una discusión concienzuda y fundamento convincente en que ha preponderado, con los elementos de juicio y los datos en presencia, el interés nacional y superior de España. Y ese acto motivado no tendría, por descontado ningún efecto taumatúrgico, performativo, ni mágico, ni produciría por sí solo un ensalmo de antes y después. Ninguna ingenuidad ni autoengaño. Pero su utilidad pública se acreditará si ayuda a regenerar el clima en que ese antes y después sea -y vuelva a parecer- un horizonte alcanzable. Como el de recuperar a muchos de cuantos ahora rechazan todas las opciones de diálogo para una convivencia en los círculos concéntricos de identidad compatible y ciudadanía abierta que sepa ser al mismo tiempo catalana, española y europea. Con futuro por delante. Y en que -¡mejor antes que después, y de que ya de sea tarde!- la España constitucional y plenamente democrática siga siendo europea con toda Cataluña dentro”.

 … AMB EL REBUIG SOROLLÓS DE TOTA LA DRETA … I LA INCOMODITAT D’UNA PART DE L’INDEPENDENTISME …

Article de Máriam MARTÍNEZ-BASCUÑÁN a El País (6-05-21): La calle como trinchera … “El problema, de nuevo, es la alergia del poder a todo lo que huela a bien común, a lugares de intercambio y transacción. Son los sitios naturales de las instituciones, pues su imparcialidad permite la construcción de una zona de juego que nos expone a todos a preguntas incómodas y nos obliga a argumentar con razones, a escuchar puntos de vista inesperados. Lo de Ceuta es otra muestra del deterioro institucional que vive el país. Lo más preocupante es el vaciamiento del Parlamento, la institución por excelencia, la que delibera para definir un proyecto común. En lugar de llevar allí la discusión sobre los indultos, nuestras derechas prefieren, una vez más, sacarla a las calles para insistir en un monólogo que nada arriesga. La calle es solo una trinchera que refuerza sus afirmaciones: cuidado, se rompe España. Mientras tanto, las instituciones que deberían funcionar como arquitectura de lo común pierden terreno. Se ha visto en la pandemia, con el fortalecimiento del poder ejecutivo y el gobierno por decreto. Sorprendentemente, las Cortes tampoco han abordado el problema del Rey autodesterrado (¿qué pasó con la nueva Ley de la Corona?). Y lo hemos visto en un TC que aún no ha resuelto el recurso de inconstitucionalidad del primer estado de alarma. Una institución que no se pronuncia a tiempo sobre algo tan relevante deja de ser sujeto político. Sucede también con la negativa del PP, tan poco constitucional, a renovar los cargos del CGPJ. Así, es normal que los motivos de “utilidad pública” para los indultos parezcan pura ciencia ficción. Ni tan siquiera pensando en el ámbito internacional, donde, a la espera de Estrasburgo, el perdón desmontaría el argumentario victimista del independentismo, reforzando acaso la posición del Estado. Una democracia saludable no se siente amenazada por un indulto, porque el poder es magnánimo. El Estado más fuerte es aquel que es capaz de condenar, asegurar que se cumple la ley e indultar, si así lo considera, pensando en el interés general y la convivencia. Por supuesto, se puede pensar de otra manera, pero lo cómodo es inmovilizar tu posición en la calle y encerrar a los ciudadanos en una situación pasiva. Y de paso, poner otro granito más en la desvitalización de nuestra vida política”.

Entrevista a José María RIDAO a Crónica Global (6-06-21):  “Con la recogida de firmas el PP hace política con las instituciones”  [8] El diplomático y ensayista, autor de ‘República encantada’ señala que el liberalismo español no pasa por Ortega o Maranón, que pensaron más en la nación que en el Estado … “Lo que ocurre con la Constitución de 1978 es lo que sucede con sus partidos políticos. En 1982, el PSOE logra 202 diputados. Se trata de un partido que defiende un proyecto socialdemócrata. Tras el golpe de estado de 1981, y después de que se desmorone la UCD, el PSOE aspira, además de tener las responsabilidades de gobierno, a sostener el sistema constitucional. Decíamos que la UCD se descalabra, y tenemos también a Alianza Popular, un partido constituido por siete ministros de Franco, uno de los cuales, Manuel Fraga, había formado parte de la ponencia constitucional. En la votación de la Constitución en el Congreso, AP se dividió en varios grupos, y ocho diputados votaron a favor, cinco en contra y tres se abstuvieron. El PSOE se fue desgastando, por la acción del poder. Y la alternativa acabó siendo el PP, tras la transformación de AP en el PP. Y lo que ocurrirá es que ese partido nunca resuelve una cuestión fundamental: cuál es su aportación al sistema simbólico y político del 78. El socialismo renunció a muchos de sus postulados iniciales para conseguir un espacio democrático. Pero no ocurrió lo mismo en el otro lado. Nunca se planteó, por ejemplo, la retirada de nombres franquistas en el callejero de las ciudades, o qué hacer con las fosas de fusilados. Cosa que sí hizo la UCD. El problema que estamos teniendo que es que hay fuerzas que no se preguntan cuál debería ser su aportación a ese espacio común. Y mientras no lo haga estaremos en una situación de peligro. Nosotros, me refiero a ensayistas, a intelectuales de mi generación, hicimos nuestras aportaciones, como una crítica muy severa, por ejemplo, a figuras como el Che Guevara. Hay una intervención de Adolfo Suárez en el Congreso que es muy ilustrativa. Señala, dirigiéndose al PSOE, que las dos fuerzas políticas se enfrentan a un mismo problema, con dos opiniones distintas. Es una misma realidad, con dos opiniones distintas para afrontarla. Ahora prima otra cosa. Ahora se considera que todo lo que no sea mi interpretación, es mentira. Es lo que impera. Y en el PP esa consideración está muy acusada. Hoy no se hace política en las instituciones, se hace política con las instituciones de 1978. Y es lo que hace ese partido. No se ha planteado qué debe hacer para aportar a ese espacio común. Se discute sobre si el gobierno es legítimo, sobre si dice mentiras o no, sobre si todos somos constitucionalistas o no. Eso, a mi juicio, es hacer política con las instituciones

… I AMB UNA AUTOCRÍTICA D’ORIOL JUNQUERAS QUE FACILITA LA DISTENSIÓ … I EVIDÈNCIA EL DESACORD ESTRATÈGIC DE L’INDEPENDENTISME

Article d’Oriol JUNQUERAS a Ara i La Sexta (7-06-21): Mirant al futur  [9] … “Més de tres anys després del referèndum de l’1 d’Octubre, des d’ERC hem fet una reflexió profunda sobre les nostres fortaleses i febleses, els errors i els encerts, per extreure’n aprenentatges. Fou evident que la reacció de l’Estat va ser percebuda per gran part de la societat catalana com a cada vegada menys legítima i allunyada dels principis democràtics. Però, al mateix temps, hem de ser conscients que la nostra resposta tampoc va ser entesa com a plenament legítima per una part important de la societat, també de la catalana. En aquest sentit, vull tornar a estendre la mà a tots aquells que se n’hagin pogut sentir exclosos, perquè el nostre objectiu ha de ser justament el de construir un futur que inclogui a tothom. La nostra voluntat és la de sempre. La independència és la millor eina per ajudar la gent d’aquest país, però les estratègies s’han d’adaptar a les circumstàncies per ser guanyadores. La conclusió és que ens cal ser més; una majoria incontestable, plural i transversal, que demostri que governa bé i per a tothom, i que posi al centre de l’agenda la resolució del conflicte polític existent per vies democràtiques” … “I avui seguim creient que la millor via per fer-ho, com sempre hem defensat, és la via escocesa. La via del pacte i l’acord, la via del referèndum acordat. És l’opció que genera més garanties i reconeixement internacional immediat. Perquè sabem que altres vies no són viables ni desitjables en la mesura que, de fet, ens allunyen de l’objectiu que cal assolir. Per convertir-nos en un estat és imprescindible bastir una gran majoria a Catalunya, però també cal guanyar-se la legitimitat a tot arreu. La partida es juga a dins i a fora. Per això, no renunciarem mai al diàleg ni a la negociació. Seria una ingenuïtat creure que el diàleg polític amb l’Estat donarà fruits tangibles de forma immediata, però creure que en podem prescindir seria una irresponsabilitat caríssima. Per molt que es critiqui i es ridiculitzi, la taula de diàleg i negociació entre governs és un èxit en ella mateixa perquè obre un espai per a la potencial resolució del conflicte” … “Per a nosaltres, ho hem explicat moltes vegades i ho seguim defensant sense matisos, l’amnistia és la nostra prioritat per acabar amb la persecució judicial. La qüestió no acaba ni amb els exiliats ni amb els presos i preses polítiques, sinó que cal fer-la extensiva a la resta de les 3.000 persones que pateixen causes judicials. Malgrat això, hi ha gestos que poden alleugerir el conflicte, pal·liar el dolor de la repressió i el patiment de la societat catalana, i qualsevol gest en la línia de la desjudicialització del conflicte ajuda a poder recórrer aquest camí…”

Editorial de El País (8-06-21): Inviable, indeseable Los hechos deben confirmar la renuncia al unilateralismo del líder de Esquerra … “El distanciamiento de la unilateralidad se refuerza ahora con el reconocimiento de que la iniciativa ilegal del 1-O “tampoco fue entendida como plenamente legítima por una parte de la sociedad, también la catalana”. Aflora, por fin, el reconocimiento de la ciudadanía que vivió aquello como lo que fue: un atropello legal intolerable. Esto no imposibilita la repetición de la aventura sediciosa, pero desde luego complica el contorsionismo de justificarla de nuevo en el futuro. En conjunto, pues, las palabras son una buena premisa: la cúpula de Esquerra se aleja del unilateralismo. El giro tendrá ahora que materializarse en la praxis política, en el respeto constante de los marcos constitucionales y estatutarios, en el uso democráticamente impecable de las instituciones. Queda por ver cómo esto encajará con el resto de los actores del universo independentista. La portavoz de Junts, Elsa Artadi, se reafirmó en el referéndum unilateral y se negó a “descartar caminos”. Con todas las cautelas, la nueva retórica de Junqueras es significativa. El presidente de Extremadura, el socialista Fernández Vara, la calificó de “muy importante”. Su valor reside en que allana un poco el terreno a la salida del nefasto escenario en el que Cataluña ha estado sumida durante demasiados años. Es ingenuo pensar que haya soluciones cerca; pero lo es más creer que la cuestión catalana se resolverá con el no a todo. La política, dentro del marco constitucional, debe conducir a la sociedad catalana lejos del abismo. Las palabras de Junqueras no garantizan nada, pero van en la dirección correcta”.

Editorial d’Ara (8-06-21): El gest de Junqueras amb els indults “… Aquest aval de Junqueras als indults és un gest important per al govern espanyol, que necessita, per poder fer el pas, saber que serà ben rebut pels presos, que fins ara s’havien mostrat displicents, o directament contraris, a la mesura de gràcia. En tot cas, després de més de tres anys i mig a la presó, s’imposa la idea que no es pot començar cap diàleg seriós amb gent privada de llibertat. Ho sap també el govern espanyol, que veu com la seva imatge es desgasta més a nivell internacional cada dia que passa amb els líders independentistes empresonats. En tot cas, Junqueras va més enllà en el seu article i avisa, sense dir-ho explícitament però en una referència clara a la via unilateral: “Altres vies no són viables ni desitjables en la mesura que, de fet, ens allunyen de l’objectiu que cal assolir”. En altres paraules, el líder d’ERC afirma que la via unilateral és contraproduent perquè allunya l’objectiu de la independència. És, possiblement, l’esmena més explícita que ha fet mai Junqueras a l’estratègia que es va seguir els mesos de setembre i octubre del 2017. És, per tant, un pas valent i no exempt de riscos que completa estenent la mà “a tots aquells que se n’hagin pogut sentir exclosos” per la manera com es va conduir l’estratègia independentista en aquell moment. Aquesta autocrítica és coherent amb la reflexió que ha fet ERC els últims anys, i és una llàstima que no n’hi hagi hagut una de semblant a l’altra banda, entre els responsables de la repressió. Tot i això, els indults són un primer pas en la bona direcció per part de Sánchez. I hauria de ser el primer de molts”.

Article de Josep MARTÍ BLANCH a El Confidencial (8-06-21): Junqueras da al PSOE el gesto final para facilitar los indultos Aunque el líder de ERC no habla de arrepentimiento, sí lo hace de aprendizaje de los errores cometidos. Con un objetivo: dejar bien clara la renuncia a la unilateralidad como mecanismo para alcanzar la independencia … “Junqueras ha cumplido con el gesto exigido por el PSOE. Y lo ha hecho escogiendo a conciencia el momento: el día del primer encuentro entre el presidente de España y el de la Generalitat, en el acto que se celebró ayer en la patronal Fomento del Trabajo para condecorar al editor de ‘La Vanguardia’, Javier Godó, con motivo del 250 aniversario del nacimiento de la asociación empresarial y el 140 cumpleaños de la histórica cabecera barcelonesa” … “No solo quienes gobiernan intentan manejar una nueva normalidad; esta sí, a diferencia de la que nos regala la pandemia, deseable. También la oposición —en Cataluña, no en el Congreso— está por hacer los deberes. En este sentido, el ganador de las elecciones, Salvador Illa, está trabajando para recuperar algo que también le faltaba a la política catalana: una oposición que ejerza como tal. En la anterior legislatura, los catalanes no tuvieron presidente y apenas tuvieron Gobierno, pero tampoco contaron con un líder y un partido de la oposición efectivo. Por parte de Cs, ni Inés Arrimadas primero, ni Carlos Carrizosa después, cuando la primera se marchó a Madrid para sustituir a Albert Rivera, supieron estar a la altura de lo que significaba ser el primer partido de la oposición y qué trabajo se esperaba de ellos. Illa ha entendido que la normalización catalana también pasa por una oposición de verdad. Su oferta de grandes pactos al Gobierno de la Generalitat —pandemia, recuperación económica, renovación de cargos institucionales caducados y reforma estructural de los medios de comunicación púbicos para hacerlos viables desde el punto de vista económico—, combinada con una oposición dura en otros asuntos, va en la línea de normalizar el papel de la oposición y con ello el de las instituciones y la política catalanas. Su ‘Gobierno en la sombra’, presentado esta semana, hay que situarlo en esta lógica de normalidad de que hablamos: la Generalitat es de quien se la gana, y los socialistas quieren ganarla. El diccionario de la Real Academia Española se refiere de esta guisa a la normalidad: cualidad o condición de normal. Entenderá el lector que la situación política en Cataluña está lejos de ajustarse con precisión a esta definición. Pero sí se ha alcanzado la normalidad si nos limitamos a utilizar la palabra para referirnos al hecho de que desde las instituciones de gobierno —catalanas y españolas—, y en particular desde sus presidencias, no se trabaja para empeorar la situación y puede que incluso se haga para mejorarla. Es lo que se espera de los gobernantes. Eso sí es y debe ser una cualidad o condición de normal. ¿No?”

Article de José Antonio ZARZALEJOS a El Confidencial (8-06-21): Junqueras, el falso samaritano Son características de todos los nacionalismos su insaciabilidad y la torticera irrenunciabilidad en sus propósitos. La de Junqueras es una finta que tiene el valor que Pedro Sánchez quiera concederle. Que será mucho … En Junqueras, el cinismo es uno de sus rasgos idiosincráticos. Urkullu consideró que “lo peor de la política se ha encarnado en él” … “Nuestra voluntad es la de siempre. La independencia es la mejor herramienta para ayudar a la gente de este país, pero las estrategias deben adaptarse a las circunstancias para ser ganadoras”. Esta es la tesis nuclear de la tribuna del abacial Oriol Junqueras publicada ayer en el diario ‘Ara’ y en la web de La Sexta aprovechando un acto que reunió en Barcelona a Pedro Sánchez y Pere Aragonès. El resto del texto es redundante (“represión”, “autodeterminación”, “amnistía”) en el argumentario del independentismo y tergiversa la secuencia temporal de los acontecimientos de manera grave al afirmar que “nuestra respuesta [al Estado] tampoco fue entendida como plenamente legítima por una parte de la sociedad, también de la catalana”, cuando la realidad es que la declaración unilateral de independencia no fue una respuesta sino el estímulo ilegal que activó las decisiones del Estado …”

Article de Jordi SÀNCHEZ a Ara (8-06-21): L’1 d’Octubre no va ser un error No és bo per a la institució de la Generalitat que un exvicepresident vulgui tutelar l’actual president … No podem quedar atrapats en l’imaginari que només quan el 100% de la població trobi legítim l’exercici d’autodeterminació aquest es podrà donar … L’aposta per la negociació i l’acord no té per què comportar la renúncia a altres vies democràtiques i pacífiques … Si m’obren la porta de Lledoners en sortiré, com qualsevol altre pres indultat … “Em desconcerten els girs de guió i algunes afirmacions que de facto esdevenen una revisió radical d’aspectes essencials del passat recent de l’independentisme. Certament, la pressió per sortir de la presó és gran. Sé del que parlo. Però al marge de ser audaç cal també preservar la prudència per protegir allò que políticament explica el que és avui l’independentisme i sobretot la legitimitat del que hem fet per arribar on hem arribat. Només sobre els pilars d’allò que som podrem ampliar la base de la nostra fortalesa i guanyar la independència. No crec que l’1 d’Octubre fos un error. Posar urnes perquè la ciutadania es pugui expressar no pot ser considerat un error. Una urna mai és un error i difícilment hi haurà millor embat per guanyar la independència que una urna i una papereta. No, no va ser un error i menys encara un acte il·legítim. La tardor del 2017 sabíem, com ho sabem ara, que hi ha una part de la ciutadania catalana que no només no és independentista sinó que no accepta de cap manera que l’opció de la independència es pugui plantejar per ser resolta democràticament. Certament, hem de treballar per incorporar aquest sector de la ciutadania a una solució democràtica, però no podem quedar atrapats en l’imaginari que només quan el 100% de la població trobi legítim l’exercici d’autodeterminació aquest es podrà donar. Sabem que això no passarà mai. Per tant, tota la mà estesa però sense esperar unanimitats impossibles en societats obertes com la catalana. Som majoria els que creiem en el diàleg i l’acord com el pas necessari per a la solució definitiva del conflicte. Sempre hi he cregut i no només ara després de 43 mesos de presó. De fet, soc dels qui creuen que l’1 d’Octubre va ser concebut més per forçar el govern espanyol a obrir una via de diàleg i negociació per assolir un referèndum acordat que per proclamar efectivament la independència. Llàstima que alguns van fer un gir de guió i no van saber aguantar la pressió de l’Estat, que ja havia començat a empresonar-nos (en Cuixart i jo, el 16 d’octubre), i van empènyer la via de la mediació i el desitjat diàleg pel precipici, tot esgrimint 155 monedes de plata, precisament quan més forts érem. Convido a fer autocrítica també sobre aquests comportaments que tantes ferides van deixar en l’independentisme” … “La societat catalana és madura. Malgrat l’estrès viscut des de la tardor del 2017, no s’ha trencat entre catalans independentistes i no independentistes. Qui digui el contrari menteix o fa el joc a aquells que menteixen. No és conciliació el que necessita la societat catalana, sinó un bon govern i una superació del conflicte. I per això cal claredat i lideratges forts a Madrid i Barcelona que actuïn amb llibertat i sense tuteles …”

L’INDULT COM A CONDICIÓ NECESSÀRIA PERÒ INSUFICIENT PER AL DIÀLEG …  PENDENT D’ACLARIR SOBRE QUÈ S’HA DE DIALOGAR REALMENT, MÉS ENLLÀ DE LES PROCLAMES RETÒRIQUES

Article de Fernando VALLESPÍN a El País (6-05-21): Perdón, pasado y futuro Hannah Arendt habla de perdonar para “deshacer los actos del pasado”, que cuelgan sobre siguientes generaciones … “Salvadas todas las distancias, ¿puede ser útil ahora el perdón para resolver el conflicto catalán con el Estado? Tengo mis dudas respecto a que los indultos basten por sí mismos para resolverlo. El agravio es sentido por ambas partes: una, precisamente porque sintió que sus potenciales beneficiarios habían roto la promesa contenida en la Constitución; otra, porque se creyó con pleno derecho para la ruptura y se encontró con el castigo. Lo repito, ¿es suficiente la decisión de indultar para restaurar una situación que favorezca el entendimiento y que eventualmente conduzca a una promesa de convivencia? A pesar de mi inseguridad creo que habría que intentarlo. Al menos servirá para soltar el lazo que nos ata a un pasado bloqueado y nos permite acceder a una nueva esperanza en el futuro”.

Article d’Antoni BAYONA a elDiario.es (4-06-21): Tiempo de coraje  [10] No habrá solución al problema catalán mientras los dos principales partidos españoles no asuman que tienen que colaborar al respecto … En mi opinión, estamos ahora en un momento determinante para salir de la actual situación de bloqueo, aunque reconozco que los pasos a dar requieren mucho coraje por ambas partes. Este coraje pasa por que el independentismo, o una parte del mismo, aterrice y asuma que su estrategia fue un error; no se le puede exigir que renuncie a su proyecto, aunque sí que lo defienda dentro de unos cauces que respeten las reglas de juego establecidas. Y también pasa por que el Estado asuma de una vez por todas la naturaleza del problema y proponga a los catalanes un pacto digno y a la altura de las expectativas que tiene una comunidad nacional como es Cataluña.  La historia contemporánea de España pone crudamente de relieve, como dijo Ortega y Gasset hace muchos años, que la relación entre Cataluña y España no irá normalmente más allá de una conllevancia, porque ni España ha conseguido asimilar a Cataluña, ni Cataluña ha tenido hasta ahora la fuerza y la capacidad suficientes para emanciparse de España. Lo ocurrido con el procés es una buena muestra de ello y lo deberían tener en cuenta ambas partes. La negociación y el acuerdo son imprescindibles para salir de una situación inestable y que aún puede generar sorpresas desagradables si no se soluciona rápido. Quienes crean que el conflicto catalán se va a desinflar por cansancio de los propios catalanes conocen poco Cataluña y asumen un grave riesgo. Hace años hizo fortuna la expresión patriotismo constitucional como forma de reacción frente a las pulsiones nacionalistas. Pero creo que fue un error vincular ese patriotismo a una idea uniforme de España cuando se trata de un país claramente plural en sentido territorial y social. Querer anular esa pluralidad no es hacer patriotismo, sino todo lo contrario. Lo que ha pasado con el procés debería permitir sacar conclusiones sobre esto y, más importante aún, servir para encarar el futuro inmediato. Muchos catalanes ya no confían en el pacto con el Estado, es cierto, pero también lo es que desde la sentencia del Estatut no ha habido ninguna propuesta concreta y no sabemos cómo puede reaccionar mucha gente ante algo tangible después de haber visto como la independencia prometida no ha llegado. En cualquier caso, como se dice castizamente, es la hora de coger el toro por los cuernos y confiar en que los responsables políticos asuman riesgos aunque, hoy por hoy, no parece fácil, ni tampoco que todos estén dispuestos a actuar con sentido de Estado y dejar en segundo plano sus intereses partidistas. El tema catalán es muy goloso cuando se trata de hacer ruido y esto complica mucho las cosas. Sin embargo no es un tema a resolver sólo por el Gobierno de turno porque necesita complicidades, sobre todo si se trata de buscar soluciones que permitan romper el relato del todo o nada en el que se parapeta el independentismo más radical. No habrá solución al problema catalán mientras los dos principales partidos españoles no asuman que tienen que colaborar al respecto.  Seguramente seremos los catalanes los que tengamos de resolver nuestro problema. Esto solo puede suceder en las urnas porque todo se reconduce en el fondo a la democracia. Pero si nadie arriesga y ofrece nada nuevo y atractivo será difícil que cambie nada”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (7-06-21): Lo que se pasa por alto sistemáticamente con el independentismo: una vía de salida  [11] Es momento de entender las tensiones con las fuerzas independentistas desde los elementos más pragmáticos o, si se prefiere, desde los estratégicos. El futuro no está donde miramos … Las declaraciones altisonantes y las proclamas orgullosas e irredentas son su única baza: hacen creer que el pulso se está manteniendo … En este momento, lo que está en juego no es la posibilidad de la independencia, sino mantener la tensión suficientemente alta … Los soberanistas pretenden que las contradicciones dentro de España se hagan más profundas: es el único objetivo posible … Los indultos deberían poner las bases para que la tensión se diluya; ya que está construida sobre una ficción, hace menos necesaria la fuerza … Biden ha dado la respuesta a cómo se reconstruye un país roto: impulsando una salida que refuerce a sus ciudadanos y a sus territorios … Tampoco el País Vasco podrá sacar partido de su situación en el futuro si continúa pensando únicamente en sus propios términos … “España está en un momento especialmente difícil, y haríamos bien en tomar en cuenta la complicación de la época. Debemos reconstruirnos en muchos sentidos, y más tras la pandemia, y para cualquiera de ellos los particularismos son un grave problema. Entiéndase el término en sentido orteguiano (ahora que se han cumplido 100 años de ‘La España invertebrada’), que no solo se centraba en las tensiones territoriales, sino que describía los enfrentamientos entre élites, las separaciones entre grupos sociales y la ausencia de un motor real como los males del conjunto. En este escenario de rupturas diversas, hay una idea que no termina de arraigar, pero que es básica: la salida será en común o no lo será, porque lo contrario conducirá a un declive prolongado general. Esto no tiene que ver con el entendimiento, la comprensión y el diálogo, sino con que no queda otro remedio, lo que no se termina de entender en muchas partes de España, y no excluyo a Madrid. Hay que insistir en que el término esencial en este instante no es la nación, ni lo identitario, ni los toros ni las sardanas, sino la economía política, con todo su realismo. La acción de Biden es la respuesta clara a la pregunta de cómo se reconstruye un país roto: impulsando una salida que refuerce a sus ciudadanos y a sus territorios. A España, por lejos que esté de las condiciones en las que opera EEUU, no le queda mejor opción que construir nuevas posibilidades económicas que diluyan desde la acción común los problemas de integración territorial. Se han señalado muchas propuestas, ya vengan de Juan Roig, del presidente del Petronor, de los sindicatos, desde la España vacía o desde la asunción en España y en Europa de la nueva perspectiva estadounidense. Y todas, para funcionar, precisan del trazado de puntos de conexión, no de separación. Es el momento de construir, porque el centro de todo esto es el declinante nivel de vida, que conduce a un humor social negativo, y sin transformar ese aspecto veremos muchas más situaciones difíciles. El giro hacia la geopolítica implica la cada vez mayor importancia del tamaño, de la demografía, de los recursos con que se cuentan y de las oportunidades de desarrollo. Y opera en todos los sentidos: ni las regiones más fuertes, como Valencia o Cataluña, podrán impulsar todas sus posibilidades trabajando en solitario, ni las regiones interiores podrán salir adelante sin un impulso estatal claro y decidido que aproveche las sinergias de un modo integrador, ni el País Vasco podrá sacar partido de su situación en el futuro si continúa pensando en sus propios términos. Es cierto que para que todo esto se pueda producir necesitamos muchas cosas que no han aparecido en el discurso público, como un proyecto económico de país, una comprensión del momento general, una dirección del Estado y de las CCAA que planee en términos amplios, una clase experta que piense más en los ciudadanos que en los gráficos y una mirada mucho más estratégica sobre nuestro país. Pero en algún instante la realidad tiene que penetrar en el oscuro bosque de los narcisismos imperantes.”

Article de Manel MANCHÓN a Crónica Global (8-06-21): Sánchez y Junqueras se abren a lo posible “… La mesa de diálogo, los indultos, la normalización de las relaciones institucionales, la presencia en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, todo eso puede llevar a un nuevo ciclo positivo para el conjunto de la sociedad catalana y española, aunque de forma personal es evidente que conviene a Pedro Sánchez para seguir en la Moncloa. Los republicanos disponen de 13 diputados en el Congreso. Y ejercer el juego de la política implica hacerlos servir, mientras que Sánchez dispone de los presupuestos del Estado y de la palanca del poder que supone la Moncloa para convencer a esa parte del independentismo que pueda tener dudas de que sólo hay una única salida: volver a lo razonable, a las instituciones, a dejar de apelar a los sentimientos y a dejar de forzar a la ciudadanía con actos unilaterales. Es lo que señalaron Pedro Sánchez y Pere Aragonès en el acto de reconocimiento a la figura del editor Javier Godó en la sede de Foment del Treball. Se podrá argumentar que es un síntoma de debilidad, que constata que a Sánchez sólo le mueve el poder, y de que a los republicanos solo les interesa gobernar en la Generalitat y desmarcarse de Junts per Catalunya. Y si fuera así, ¿es tan negativo? ¿No se ha pedido en todos estos años que todos los actores implicados regresaran a la política? La alternativa no tiene un gran plan. El PP, como principal partido de la oposición, se empeña en una apuesta que ya se comprobó que tenía las patas muy cortas. ¿Firmas contra los indultos? ¿Y luego qué? Pablo Casado ha dado muestras de que prentendía otra cosa. Lo hizo hace unos meses en el Círculo de Economía, apostando por un nuevo modelo de financiación autonómica, para que la Generalitat pudiera prestar todos los servicios que tiene comprometidos con mayores garantías. Pero Casado, poco después, duda y se une a Vox en una manifestación. Y es que el PP no asume que, aunque una parte de Vox se haya sumado al partido de Santiago Abascal procedente del Partido Popular, es ya otra cosa. Lo explica Anne Applebaum, en El ocaso de la democracia, al señalar las relaciones de Vox con gurús en las redes que se aprovechan de robots para agitar las más bajas pasiones, en concordancia con partidos populistas y de ultra derecha de todo el mundo, y en alianza con ellos. ¿Quiere estar el PP en esa línea? ¿Lo único que persigue es derrotar a Pedro Sánchez utilizando todo lo que lo pueda desgastar, o tiene un proyecto para el conjunto de España, que agrupe también a todos los catalanes, independentistas y no independentistas? Applebaum se entrevistó con Rafael Bardají, un hombre de confianza de José María Aznar, en su etapa como presidente del Gobierno. Bardají es uno de los prohombres de Vox, sabe lo que quiere y cómo puede incidir Vox a partir de agitar las aguas de forma constante. ¿Es lo que desea Pablo Casado? Esa es la realidad en España y en otros muchos países occidentales, que ven como se deterioran los sistemas democráticos. En el caso que nos ocupa, lo posible pasa por una vía de entendimiento, que no comportará el programa que pretende el independentismo, el referéndum de autodeterminación, un derecho que no tiene aplicación en Cataluña. Cuando Esquerra señala que no renunciará a ninguna vía “democrática”, está en el lado correcto. Será todo aquello que se pacte, y que venga respaldado por mayorías. Otra cosa es que en Cataluña se actúe con determinación y se haga entender al nacionalismo catalán que debe proteger los guardarraíles de la democracia. Y el papel que ocupe el PSC será determinante para ello. Se puede llegar a acuerdos entre ERC y el Gobierno de Sánchez, mientras los socialistas catalanes reclaman cambios en los medios de comunicación públicos de la Generalitat o fiscalizan cada euro que gaste la Generalitat en determinadas entidades”.

Article d’Alfredo PASTOR a La Vanguardia (10-06-21): Un beuratge perillós Cal preguntar-se si un referèndum resoldria l’encaix de Catalunya a la resta d’Espanya … “Els suïssos (i també la UE) saben que el referèndum s’ha de fer servir amb compte. Ho sap el moviment independentista? Diria que no. I, tot i això, potser ho hauria de saber. Deixant de banda arguments legals –les lleis poden canviar–, de costums –per a alguns un referèndum és una cosa excepcional; per a d’altres, qüestió de rutina– o de ­ciència política –tot resultat científic és provi­sional–, preguntem-nos senzillament si un referèndum d’independència contribuiria a resoldre el problema de l’ encaix de Catalunya a la resta d’ Espanya. Segons la meva opinió, la resposta és decididament negativa, per dues raons: en primer lloc, l’endemà de celebrar-se el referèndum constataríem l’existència de dos blocs de mida aproximadament igual que haurien declarat la seva intenció de partir en direccions diametralment oposades, sense punts de contacte, en el moment de configurar un projecte per al país. L’única governació possible seria una dictadura, esperem que sense conflicte armat aquesta vegada. La segona raó és la que assenyala el ­diari de Zuric: les qüestions de sobirania són complexes. Els ciutadans corrents només tenim una vaga idea de les im­plicacions d’una possible independència de Catalunya; només intuïm que és un assumpte greu. De debò volem comprometre’ns a decidir amb tan poca informació? “Obrim una campanya d’informació”, diran. No siguem ingenus. Quantes veritats hem sentit en la campanya a què hem estat sotmesos durant els últims anys? A més, no n’hi ha prou amb els arguments legals o econòmics: en aquestes qüestions juguen emo­cions, records, lleialtats, fins i tot manies, que cal harmonitzar en lloc de confrontar si volem conviure. La solució és en un altre lloc. Hem votat –i paguem– uns representants la funció dels quals consisteix precisament a combinar aquests elements heteròclits per convertir-los en una cosa digerible per a tothom, amb un únic objectiu: procurar la millor convivència possible. En els seus debats (de preferència sense càmeres) hauran esmicolat els ingre­dients per aprofitar tot el que es pugui d’aquests ingredients per a la confecció d’un producte que ens ­oferiran, a veure si ens agrada. La nostra resposta no serà un sí o un no irrevo­cable. Per donar-la ens basarem en part en el que digui el text; i en part, en el fet que confiem que els nostres representants hagin sabut interpretar els nostres ­desitjos i defensar els nostres interessos en la mesura possible, tenint en compte els dels altres. El producte és, naturalment, la consulta de la qual fa anys que parlem. Que els nostres polítics no in­sisteixin a administrar-nos el beuratge del referèndum”.

JORDI PUJOL DÓNA VOLTES SOBRE SÍ MATEIX “ENTRE EL DOLOR I L’ESPERANÇA”

Comentari de Francesc-Marc ÁLVARO a La Vanguardia (6-06-21): Absència eloqüent La catarsi de Jordi Pujol no inclou el diorama familiar … Fa la sensació que Jordi Pujol camina en cercles al voltant de la seva situació i no acaba d’entrar-hi mai a fons, malgrat que fa servir paraules molt solemnes, com perdó, culpa, càstig o ex­piació. Això passa en el llibre-entrevista amb l’expresident que ha escrit Vicenç Villatoro, titulat Entre el dolor i l’esperança. En alguns fragments, sembla que Pujol farà el salt i ens deixarà entrar a les golfes. Però és un miratge, i el veterà líder agafa totes les dreceres possibles per evitar la qüestió tabú relacionada amb la seva confessió sobre els diners amagats a Andorra, la que va convertir-lo en un mort civil a partir del juliol del 2014: els seus fills i, sobretot, el seu primogènit, el Júnior , Jordi Pujol Ferrusola, el personatge d’ombres que travessa en diagonal l’escenari. Els fills de Pujol són l’absència eloqüent, l’absència significant que limita el perímetre d’algunes de les seves respostes. Això no passa per casualitat. La catarsi és evident, però no inclou el diorama familiar. Amb tot, s’endevinen coses si s’observen algunes escletxes que Pujol no tapa, com si jugués a donar pistes. Per exemple: “Un bon amic, molt bon ad­vocat, em va escriure dient que ell creia que jo m’havia volgut fer càrrec dels problemes dels fills. I que això no tenia sentit (…) Però jo soc com soc. I en tot el que ens passa alguna responsabilitat moral hi dec tenir”. Per comprendre el drama, cal ajuntar peces. Abans, Pujol ­explica que un amic –també advocat– ha fet aquest perfil d’ell: “Tens el propòsit de fer allò que per a tu és important i t’hi obsessiones, i dels temes del dia no te n’ocupes, ho encarregues a un altre i no els ­segueixes. (…) I al final pot passar que això et ­passi factura en un tema im­portant”. Un gran tema del dia va ser el finançament de Convergència, àmbit en el qual va tenir un paper clau el Júnior , a partir dels anys noranta, després que Miquel Roca perdés la dura batalla per esdevenir successor. Sota la seva metàfora de “l’esguerro”, Pujol guarda –em sembla– aquella vella foto on ell surt donant la mà a un nen de mirada trista, el petit que visita el seu pare a la presó de Torrero”.

Article de Manel PÉREZ a La Vanguardia (6-06-21): La confesión de Pujol [12]… La confesión no era tal: fue un relato de conveniencia para la defensa legal y la posterior rehabilitación pública … Los únicos documentos relevantes del caso revelan que el expresident era titular de una cuenta en Andorra … “Pero, tras años de historias, investigaciones, fallidas instrucciones judiciales, sucias maniobras del Estado, las evidencias emergen. Y el relato, para empezar, choca no solo con lo que arroja la escasa documentación relevante incluida en la instrucción judicial, la enviada por las autoridades andorranas, dando cumplimiento a una comisión rogatoria de la Audiencia Nacional española. En ella se puede leer que el titular de la cuenta número 63810-2, abierta el 21 de septiembre del 2000 en la Banca Reig (más tarde Andbank) era Jordi Pujol Soley, el president. Ese día, su hijo mayor, Jordi Pujol Ferrusola, abrió la cuenta e ingresó 307 millones de pesetas, e hizo constar que “era titular (…) con carácter estrictamente fiduciario, es decir por cuenta y en interés exclusivo de un tercero (…) que el real propietario de los bienes depositados es Jordi Pujol Soley”. Y apenas cinco meses después, el aún president de la Generalitat envió al banco una carta con membrete y manuscrita reiterando lo manifestado por su hijo y legando el dinero, en caso de muerte, a su esposa, Marta Ferrusola. Un elemento crucial para entender el asunto, del que nunca se habla. Pero es que, además de la documentación, las fuentes consultadas por este diario aseguran que gran parte de los fondos depositados en esa cuenta fueron enviados en efectivo [así ingresaron en la banca andorrana], directamente por un grupo de personas, desde Barcelona para beneficio exclusivo del aún president. Frente a esas evidencias, el patriarca se ha refugiado tras un alambicado culebrón en el que las mentiras –en efecto, se reconocen– se le dijeron solo al banco andorrano, no a la opinión pública o a la justicia al saltar el escándalo. Habrían formado parte de un culebrón protagonizado por su hijo mayor y su esposa en el que el expresident habría actuado simplemente como padre protector. Ese ha sido el alegato defensivo ante la justicia. En perspectiva, parece más razonable acordar que la confesión nunca existió. Y lo que el expresident divulgó en aquel verano del 2014 no fue ni veraz, ni completo. Pero es que, sobre todo, no pretendía ninguna de las dos cosas. Más parece un cuento de conveniencia. La sociedad catalana estaría más cerca de la realidad si, aplicando el escepticismo que se emplea en otros casos, se atendiera más a los hechos y se formulase las preguntas esenciales. Y no hablamos de la instrucción judicial. Esta apenas ha aclarado nada, ha estado siempre sometida a la manipulación de los aparatos policiales y la presión interesada del interés político contra el procés. Ha buscado indiscriminadamente cómplices, muchos de los cuales aparecen en la causa porque alguna vez hace décadas tuvieron algún contacto con algún miembro de la familia, pero no ha desvelado nada relevante relacionado con el 3% famoso que durante décadas ha señoreado las adjudicaciones públicas. Deslabazado corta y pega. La justicia ha llegado tarde y mal, como casi siempre, y ya no está en condiciones de corregir nada. Pero ¿qué pasa con la inquietud social, de la que la periodística debería ser su vanguardia? La confesión de Pujol fue concebida, primero, para ofrecer una interpretación de los hechos que dejase ya establecida desde buen comienzo la línea de defensa penal. No es reprobable, se trata de lo habitual cuando una persona se enfrenta a la acción de la justicia. A modo de resumen: no había delito por parte del principal afectado, Jordi Pujol Soley. Este, en su carta pública, solo se reconocía responsable de no haber obligado a su familia a declarar a Hacienda la deixa del avi Florenci. Nunca admitió ser el propietario ni tan siquiera de una parte de los fondos. Se trataría pues de un pecado menor, de vigilancia. Es de justicia reconocer la alta pericia técnica de los asesores legales del expresident a la vista del éxito obtenido y de la resistencia del relato. La fórmula de la confesión permitía contextualizar los hechos de manera que fuera posible mantener viva la esperanza de una futura reconciliación con la sociedad, la parte de Catalunya de la que Pujol fue siempre la referencia. Ahora, tras seis años de la supuesta confesión del pecado –acotado, venial– y la posterior expiación, la penitencia, el expresident ya ve llegado el momento de darse por perdonado y recuperar la autoridad en la sociedad. De decirle, otra vez, qué puede y debe pensar …”.

PER ENTENDRE LA LÒGICA POLÍTICA DE LES DRETES POPULISTES A CATALUNYA, ESPANYA, EUROPA … 

Entrevista a Steven FORTI a Catalunya Plural (4-06-21): «Ayuso ha sabido usar herramientas que el ‘procesismo’ ha utilizado en Catalunya»  [13] La extrema derecha se presenta como antisistema y parte de la juventud le compra ese discurso … Berlusconi ganó las elecciones italianas en 1995 con el lema ‘Comunismo o libertad’ … Que Vox no explotase en 2014 o en 2015 y que lo haga después de octubre de 2017 no es casualidad … La independencia no es que no esté a la orden del día; es que no es ni imaginable … ERC está en una pinza entre la ultraderecha catalana y el anticapitalismo nacionalista … Si el Partido Popular Europeo, por tacticismo o convicción, se alía con la ultra derecha, estamos perdidos … “¿No ha caído ya Europa en manos de los populismos y los discursos ultraderechistas? Es cierto que gobiernan en pocos países en el conjunto de la Unión y en las instituciones europeas, la Comisión o el Parlamento no tienen mayoría. No tienen comisarios, a parte de alguno nombrado por el gobierno de Hungría o Polonia, pero es evidente que son ya una amenaza real. No es que hablemos del futuro. Estamos hablando del presente. Gobiernan dos países desde hace años. Hungría desde hace más de una década. Orban ha convertido Hungría en lo que es en la práctica un régimen autoritario o semi-autoritario en el corazón de la Unión Europea. Polonia va por el mismo camino. Después tenemos el Reino Unido, que ya no es parte de la Unión Europea pero sí del continente europeo, donde gobierna Johnson que es un ultraderechista, aunque muy tacticista. Ha llevado a los tories a ser el partido del Brexit, prácticamente Farage. Y luego tenemos fuerzas que no gobiernan pero lo han hecho o lo pueden volver a hacer. Citabas el caso de Francia, donde Le Pen puede tener, por primera vez realmente, posibilidades de ganar en segunda vuelta las presidenciales frente a Macron, con un sistema electoral complejo que no la beneficia. En Italia, la extrema derecha ha gobernado con Salvini y entre él y Meloni siguen teniendo el 40% de los votos y es muy probable que ganen las elecciones. En España, el PP cada vez se escora más hacia la derecha y compra el discurso de Vox. Luego hay países del norte de Europa donde la extrema derecha se mueve tranquilamente entre el 15, el 20 o el 25 por ciento de los votos. La extrema derecha ya está aquí. ¿Qué hay que hacer para evitar que vaya a más, que conquiste más gobiernos de países de la Unión o que en 2024 facilite una mayoría de derechas en el Parlamento europeo y controle la Comisión? Dependerá de cómo se salga de la crisis de la pandemia. Se habla muy poco y debería preocuparnos a todos, y sobre todo a la gente de izquierdas, progresista, saber qué pasará con la derecha conservadora tradicional, lo que representa el Partido Popular europeo. Si este partido, que suele ser mayoritario en las instituciones europeas, acaba decantándose por pactar con la ultraderecha -hace como Johnson, como el PP en España, como Kurtz en Austria o Berlusconi en Italia- tendremos una hegemonía derechista decantada hacia la ultraderecha con la ultraderecha en el gobierno de la Unión y controlando la Comisión. Hasta ahora ha estado Merkel, pero Merkel se va dentro de unos meses. Quien tome las riendas de la CDU marcará hacia dónde irá esta cuestión. Si la derecha tradicional, por tacticismo, por convicción, por fe, por pensar que es la mejor manera de no sufrir la mordedura electoral de la extrema derecha se alía con los ultras, apaga y vámonos. Esta es la gran cuestión: como se tiene que hacer para que en el Partido Popular europeo haya más Merkels que Casados, Berlusconis o Johnsons …”

… I UN RETRAT DE BORIS JOHNSON QUE EXPLICA MOLT SOBRE LA POLÍTICA EN UN MÓN DESORDENAT

Article de Tom McTAGUE a The Atlantic (7-06-21): The Minister of Chaos. Boris Johnson knows exactly what he’s doing. [14]Johnson is leading his country through the most radical reshaping of its economy, electoral map, and international role since World War II … His electoral genius lies in his ability to stop his opponents from thinking straight: In their hatred for him, they cannot see why he is popular …  Johnson made a name for himself with outlandish stories about European regulations governing the flavors of potato chips, the bendiness of bananas, the size of condoms … Whenever you talk to Johnson, you bump up against an all-encompassing belief that things will be fine.

“In the prime minister’s view, those who wanted to remain in the EU during the Brexit referendum didn’t have the courage to tell the real story at the heart of their vision: a story of the beauty of European unity and collective identity. Instead, they offered claims of impending disaster were Britain to leave, most of which haven’t come to pass, at least not yet. The story voters believed in was fundamentally different—in Johnson’s words, ‘that this is a great and remarkable and interesting country in its own right.’ ‘People live by narrative,” he told me. “Human beings are creatures of the imagination.’” …  “The first attempt at pulling together a coherent intellectual framework for Johnsonism was the government’s ‘integrated review‘ of foreign, economic, and defense policy, published in March. It emphasized the importance of deepening alliances outside Europe and the need to more robustly defend democratic values. Its driving force was John Bew, Johnson’s chief foreign-policy adviser and the author of Realpolitik, a book published four years before Johnson came to power that now reads like a primer for Johnsonism. According to Bew, realpolitik is based on four interlocking principles: politics is the law of the strong; states are strong when they are domestically harmonious; ideas matter because people believe them, not because they are true; and finally, the zeitgeist is “the single most important factor in determining the trajectory of a nation’s politics.” …  “Johnson and his allies emphasize that Brexit did not happen in a vacuum. In The Globalization Paradox, the Harvard economist Dani Rodrik notes that the more tightly the world’s economies intertwine, the less influence national governments can have over the lives of their citizens. For a long time, governments—including Britain’s—believed that the economic benefits of globalization outweighed that cost. But when this bargain began to reveal its emptiness, particularly after 2008, voters demanded more control. In Britain this was particularly acute, because the country was more exposed than most, with its oversize financial sector and open economy. It was ripe for a revolt to “take back control”—the “Leave” campaign’s central promise. Johnson has vowed to use the power of government to reinvigorate industry and boost growth outside London, using levers that he says wouldn’t be available if the country were still in the EU. One aide told me Johnson had ordered civil servants to reject conservative orthodoxies about government intervention being bad and to be ‘more creative and more confident around who we choose to back.” It’s an unusual approach for someone caricatured as a right-wing ideologue; on the American political spectrum, Johnson’s policies would fall well to the left of center’-“ … “The world is messy, and Johnson likes mess. He believes the key is to adapt. He has spent a lifetime turning ambition, opportunism, and ruthless self-promotion into extraordinary personal success. Why can’t a country do the same?”

LLIBRES

José María RIDAO. República encantada. Tusquets. Barcelona, 2021 … Entrevista a RIDAO a Crónica Global (6-06-21):  “Con la recogida de firmas el PP hace política con las instituciones” El diplomático y ensayista, autor de ‘República encantada’ señala que el liberalismo español no pasa por Ortega o Maranón, que pensaron más en la nación que en el Estado …

Walter VELTRONI. Il caso Moro e la Prima Repubblica. Breve storia di una lunga stagione politica. Solferino. Milano, 2021 … «Quell’automobile traforata di colpi, quei giornali sparsi sul sedile posteriore, quel corpo coperto da un lenzuolo, quel rivolo di sangue che attraversa l’asfalto di via Fani. Immagini, impresse nella nostra memoria, che scandiscono un passaggio d’epoca». Quando e perché è finita la Prima Repubblica? Per rispondere a questa domanda Walter Veltroni ricostruisce un intero, travagliato, capitolo della nostra storia a partire dal rapimento e dall’uccisione di Aldo Moro, che mette fine al disegno politico più ambizioso del secondo dopoguerra, un’alleanza tra la Dc di Zaccagnini e il Pci di Berlinguer, e apre una crisi che forse non si è mai chiusa. Attraverso gli anni del terrorismo e della strategia della tensione, degli attentati e dei Servizi segreti, delle sfide elettorali e delle mancate riforme; da Andreotti a Craxi, da Leone a Cossiga, dal rischio di un colpo di Stato alla scoperta dell’organizzazione segreta Gladio, dalla P2 a Tangentopoli e oltre. L’autore riavvolge il filo della memoria nazionale attraverso eventi e ricordi vissuti da se stesso e dai protagonisti dell’epoca: intreccia così le testimonianze di Virginio Rognoni, Claudio Martelli, Emma Bonino, Beppe Pisanu, Claudio Signorile, Rino Formica, Aldo Tortorella, Achille Occhetto, Mario Segni, ma ritrova anche una rivelatrice intervista al brigatista Prospero Gallinari, carceriere dello statista democristiano assassinato. Un’inchiesta nel nostro passato che illustra fatti, personaggi, versioni inedite e interpretazioni politiche riportando alla luce l’eredità di un disegno infranto che ancora grava sull’Italia di oggi … Ressenya de Guido FORMIGONI a il Mulino (4-06-21): Il caso Moro e la Prima Repubblica

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