Taller de política

FOCUS PRESS 243

ARTICLES DESTACATS

(1) Reportatge de María ZUIL, Marta LEY i Darío OJEDA a El Confidencial (27-09-21): El agujero negro de la mortalidad por covid

(2) Article de Richard HAASS a Foreign Affairs (November/December 2021): The Age of America First. Washington’s Flawed New Foreign Policy Consensus

(3) Article de Roger SENSERRICH a Four Freedoms (28-09-21): La semana fantástica del Congreso

(4) Post d’Adam TOOZE  al seu Chartbook (27-09-21): German election beyond the headlines

(5) Article de Marcos REGUERA a CTXT (29-09-21): El momento Scholz

(6) Article de Mario RÍOS i Daniel Vicente GUISADO a CTXT (26-09-21): Cinco claves para el nuevo ciclo político

(7) Article de Josep MARTÍ BLANCH a El Confidencial (28-09-21): El patriotismo utópico de Ximo Puig

(8)Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (27-09-21): Madrid, Venezuela y la recomposición de la derecha española

(9) Article d’Alfredo PASTOR a La Vanguardia (30-09-21): ‘Cui bono’ 

(10) Article de Miquel MOLINA a La Vanguardia (25-09-21): Barcelona y la ira: en defensa de la ciudad postal 

(11)  Obituari d’Antonio Franco  per Xavier VIDAL-FOLCH i Lluís BASSETS a El País (25-09-21): Muere Antonio Franco, constructor de periódicos

(12) Entrevista a Óscar ALZAGA a El Confidencial (26-09-21): “La destrucción de los archivos policiales del franquismo fue un disparate de Martín Villa y Suárez” 

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CORONAVIRUS

Quan la pandèmia del coronavirus està deixant de ser la principal preocupació de la població i de les autoritats, prenen relleu els estudis per avaluar el seu impacte i les seves conseqüències. Aquesta setmana ens ha cridat l’atenció un exhaustiu estudi sobre la mortalitat per covid a Espanya, desglossada per províncies i municipis:

Reportatge de María ZUIL, Marta LEY i Darío OJEDA a El Confidencial (27-09-21): El agujero negro de la mortalidad por covid  [1]  El covid ha dejado miles de muertes a su paso, pero el peso de su impacto ha sido distinto a lo largo de toda la geografía española. En este especial lo analizamos municipio a municipio

“La información facilitada por el Ministerio de Ciencia e Innovación a El Confidencial cuantifica en 81.792 los fallecimientos por covid-19 entre el 13 de febrero de 2020, cuando se produjo el primero en España, y el 28 de julio de 2021, última fecha recogida. Desde la elaboración de la respuesta hasta ahora, la cifra ha aumentado, algo habitual debido al retraso de la notificación de las muertes durante de la pandemia. De todos los datos generados por la crisis sanitaria, el de los decesos es el que más tarda en consolidarse. Según la información extraída de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) el 21 de septiembre por el Instituto de Salud Carlos III, la cifra de muertes hasta el 28 de julio es de 83.302, 1.510 más de la que recogía la respuesta del ministerio.

Aunque para cada caso los servicios de salud pública regionales deben rellenar una ficha que recoge varios datos de localización (comunidad, provincia, municipio y código postal), no todos los fallecimientos tienen asignado un municipio. De las 81.792 muertes analizadas, 5.324 no disponen de esa información. Además, alegando motivos de privacidad, el ministerio solo facilita esos datos para los municipios con más de 1.000 habitantes (en ellos reside el 97% de la población). Eso deja fuera otras 3.046 muertes. Por tanto, son 73.422 fallecimientos, un 89,8% del total, los que tiene asignado el municipio.

Ninguna de las dos cifras, tampoco el total de 86.185 del informe del ministerio del jueves, refleja con certeza el impacto de la pandemia en la mortalidad. La estadística oficial deja fuera a personas que han fallecido por covid-19 pero que no tuvieron un diagnóstico que lo confirmara. Eso sucedió, sobre todo, en la primera ola, cuando se detectaba apenas un 10% de todos los casos, según permitió conocer el estudio de seroprevalencia.

Un ejemplo de la discrepancia entre las cifras. Según los datos notificados por las comunidades autónomas, hasta el 31 de mayo de 2020 habían muerto en España 29.164 personas por covid-19. Sin embargo, la estadística de defunciones según la causa de muerte que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE) elevó el número a 45.684 fallecimientos (32.652 con diagnóstico confirmado y 13.032 con covid-19 sospechoso). Solo sumando esa cifra a las muertes confirmadas desde el 1 de junio de 2020 (más de 56.000), el número de fallecidos supera los 100.000.

Otro dato que permite acercarse a la cifra real de muertes provocadas por el coronavirus es el del exceso de mortalidad. Según la estadística de muertes semanales publicada por el INE, en 2020 fallecieron en España 79.000 personas más que en la media de los cinco años anteriores a la pandemia (2014-2019). En lo que va de 2021, esa diferencia es de 22.000 fallecimientos más. Sumadas, de nuevo vuelven a superar la cifra oficial.

Aunque no se puede atribuir al covid-19 todo ese exceso, gran parte sí es consecuencia del virus. La pandemia también ha provocado una saturación de los servicios médicos que lleva a un infradiagnóstico de otras enfermedades por las que ha habido muchos fallecimientos en 2020 y 2021.

La mayor detección hace ahora que el número de muertes por coronavirus sea ahora incluso superior al exceso de mortalidad total. Entre enero y agosto de este año, el número de muertes confirmadas eran 30.772 (datos extraídos de RENAVE el 21 de septiembre), muy por encima del exceso de mortalidad: en ese mismo período había unas 22.000 personas más que el promedio de 2015-2019.

Las zonas más envejecidas

No es nuevo que los contagios se han repartido de forma desigual por el territorio. Y también se sabe que los mayores han sido los más vulnerables ante el virus: casi 54.000 de las más de 86.000 muertes oficiales, el 63% de todas contabilizadas por Sanidad, tenía más de 80 años.

Sin embargo, los municipios con más fallecidos por habitante no coinciden con los que tienen poblaciones más envejecidas. La relación entre municipios con más gente mayor y la mortalidad por todas las causas en el periodo de 2015 a 2019 es evidente: a más población mayor, más tasa de fallecimientos. Pero esto no se da con la tasa de fallecidos por coronavirus. Al final, es más determinante la expansión del virus que la pirámide poblacional. Esto no quita que los más afectados en cada pueblo sí hayan sido los mayores”.

LA CONFRONTACIÓ ENTRE ELS ESTATS UNITS I LA XINA

Les dues principals potències globals no paren d’emetre missatges que confirmen la configuració d’un escenari de confrontació que col·loca la Unió Europea -i a Alemanya, en particular- en una situació força incòmoda:. Especialment interessant és l’anàlisi crítica de Richard Haass sobre l’orientació   de la política exterior nordamericana:

Article de Richard HAASS a Foreign Affairs (November/December 2021): The Age of America First. Washington’s Flawed New Foreign Policy Consensus  There is far more continuity between the foreign policy of Joe Biden and that of Donald Trump than is typically recognized … The emerging American approach to the world is woefully inadequate and rife with self-defeating contradictions … Americans want the benefits of international order without doing the hard work of building and maintaining it … Greater disarray in the world will make it much more difficult to “build back better.”

“Whatever the failings of this new paradigm, there is no going back; history does not offer do-overs. Nor should Washington return to a foreign policy that, for much of three decades, largely failed both in what it did and in what it did not do.

The starting point for a new internationalism should be a clear recognition that although foreign policy begins at home, it cannot end there. The United States, regardless of its diminished influence and deep domestic divisions, faces a world with both traditional geopolitical threats and new challenges tied to globalization. An American president must seek to fix what ails the United States without neglecting what happens abroad. Greater disarray in the world will make the task to “build back better”—or whatever slogan is chosen for domestic renewal—much more difficult, if not impossible. Biden has acknowledged the “fundamental truth of the 21st century . . . that our own success is bound up with others succeeding as well”; the question is whether he can craft and carry out a foreign policy that reflects it.

The United States also cannot succeed alone. It must work with others, through both formal and informal means, to set international norms and standards and marshal collective action. Such an approach will require the involvement of traditional allies in Europe and Asia, new partners, countries that may need U.S. or international help at home, and nondemocracies. It will require the use of all the instruments of power available to the United States—diplomacy, but also trade, aid, intelligence, and the military. Nor can the United States risk letting unpredictability give it a reputation as unreliable; other states will determine their own actions, especially when it comes to balancing or accommodating China, based in no small part on how dependable and active they believe the United States will be as a partner.

In the absence of a new American internationalism, the likely outcome will be a world that is less free, more violent, and less willing or able to tackle common challenges. It is equal parts ironic and dangerous that at a time when the United States is more affected by global developments than ever before, it is less willing to carry out a foreign policy that attempts to shape them”.

Article de Lluís BASSETS a El País (26-09-21): Rumbo de colisión  La diplomacia guerrera de Pekín ya no esconde sus cartas. Traduce la doctrina Monroe al chino: Asia para los asiáticos

“La novedad actual no son tanto los jugadores como el tablero en el que se juega la partida. Las tres anteriores del siglo XX, las dos cruentas guerras mundiales y la posterior guerra fría, se jugaron en Europa: en las tres salió vencedor definitivo el poder ascendente, Estados Unidos. Esta del siglo XXI se juega en Asia y hay un nuevo aspirante, asentado en el centro del tablero. Si antes todo giraba en el control territorial de Euroasia, según la ecuación del clásico de la geopolítica Harold McKinder (quien controla el corazón territorial controla el mundo), ahora el eje del mundo global hipercomunicado es marítimo y se halla en los mares circundantes de China.

La diplomacia guerrera de Pekín ya no esconde sus cartas. Quiere que Estados Unidos y los europeos se vayan, que abandonen el Pacífico occidental y dejen solos a sus aliados. Traduce la doctrina Monroe al chino: Asia para los asiáticos. Taiwán, el equivalente del Berlín dividido durante la guerra fría, debe caer como fruta madura, tal como aconsejan los clásicos de la guerra, que alcanza la excelencia cuando se gana sin disparar ni un solo tiro.

Se entiende el fuera de juego de los europeos y que solo Francia, con su fuerza nuclear y su presencia territorial en la región Indo-Pacífico, pretenda apostar todavía en esta nueva timba del poder global en la que se juega el modelo de sociedad entre la difícil democracia y la eficiencia de los regímenes de partido único”.

Article de Josep Maria COLOMER a El País (30-09-21): Nostalgia de la Guerra Fría

“Durante la mayor parte del periodo posterior a la II Guerra Mundial hubo en Estados Unidos y en la mayor parte de Europa occidental prosperidad económica interior y miedo a un enemigo exterior. Pero desde la disolución de la Unión Soviética, todo se giró cabeza abajo. Una vez hubo desaparecido la alerta permanente y el pánico a una guerra nuclear, la gente perdió el miedo. La atmósfera política de los últimos treinta años ha sido la contraria del periodo anterior: desconfianza general en los gobernantes, escrutinio de las prácticas de corrupción, filtraciones de planes y mensajes confidenciales, escándalos frecuentes por negocios o asuntos privados de los políticos, y sonoros llamamientos a más transparencia y rendimiento de cuentas.

¿Cómo no añorar la Guerra Fría, si uno es un pobre político cada vez más impotente para satisfacer las expectativas de los ciudadanos? Las agendas de la opinión pública se han dilatado, como un acordeón, con una enorme cantidad de temas económicos, sociales, culturales, de derechos de todo tipo que antes habían quedado relegados por la prioridad a la política exterior. En Estados Unidos la decepción de los ciudadanos se agrava por la ineficiencia del sistema político e institucional. La separación de poderes, los llamados frenos y contrapesos entre la Presidencia, la Cámara de Representantes y el Senado, los límites de un sistema con solo dos partidos viables, impiden que se puedan tratar muchos temas a la vez. La agenda política efectiva se pliega y la mayoría de las decisiones y proyectos legislativos permanecen paralizados.

La Administración de Joe Biden se enfrenta ahora a este desafío: cómo responder a tantas expectativas creadas o al menos peinar el desmelene general. La intuición del jefe del Estado Mayor no era desacertada. Hay nostalgia de la Guerra Fría. Y China está ahí”.

Article d’Ana FUENTE a El País (29-09-21): Una Alemania a dos bandas  El país tiene todos los incentivos para ejercer una política propia, no europea, hacia Pekín

“Alemania tiene todos los incentivos para ejercer una política propia, no europea, hacia Pekín. El tema es si el nuevo Gobierno seguirá la línea actual o adoptará un discurso más parecido al de otros países que abogan por poner líneas rojas. Todos los partidos alemanes tienen una posición más escéptica que hace años, pero no hay consenso: unos creen que no hay que tratar a China como enemigo porque entonces la economía alemana sufrirá; otros insisten en que es el momento de la asertividad en temas como el respeto a los derechos humanos y que las compañías alemanas no pueden tomar como rehén a la política exterior”.

ESTATS UNITS ENDINS

Mentre, Joe Biden es juga bona part de l’èxit de la seva presidència amb una sèrie d’iniciatives legislatives que el Congrés votarà en els propers dies, però que estan en risc per la divisió interna dels demòcrates:

Article de Roger SENSERRICH a Four Freedoms (28-09-21): La semana fantástica del Congreso  [3]  Los demócratas intentan hacer TODO en una semana

“La mayoría demócrata en el congreso de los Estados Unidos afronta unos días de vértigo donde no sólo se juega poco menos que toda la agenda legislativa de la presidencia de Joe Biden, sino el mismo funcionamiento del gobierno federal y la estabilidad económica de todo el planeta.

No sucede a menudo que tienes cuatro votaciones no importantes sino críticas para la historia del país en menos de siete días, y que decir esto en voz alta no sea una exageración”.

“Empecemos por las cuatro leyes que deben ser aprobadas, si o si, en los próximos días, por orden de importancia según su contenido.

Pagando gastos corrientes:

la mayoría de las administraciones públicas en Estados Unidos funcionan bajo la extraña (y para un observador europeo, incomprensible) premisa de que, si el legislativo no aprueba una ley para autorizar el gasto corriente, esa administración cierra.

El cierre es literal, no metafórico. Los trabajadores se tienen que ir a casa, las oficinas cierran, y los únicos que siguen acudiendo a sus puestos son servicios esenciales, como los controladores aéreos, pero lo hacen sin cobrar. Aquellas cosas que son legalmente gastos automáticos (como la seguridad social o pagar deudas) sigue funcionando, pero todo lo demás cierra.

El gobierno federal de los Estados Unidos se va a quedar sin dinero (y, por lo tanto, va a cerrar) el jueves a medianoche. Así, por las bravas.

El pacto de infraestructuras bipartidista (BIF, por Bipartisan Infrastructure Bill)

Este es el paquete de alrededor de un billón de dólares en diez años que describía aquí no hace demasiado. Fue aprobado por el senado con una amplia mayoría, con votos de ambos partidos. Todo el plan de transportes de Biden está aquí, junto a un buen puñado de medidas para combatir el cambio climático. En general, todo este gasto se pagará con deuda y alguna tasa perdida, más fondos no utilizados de estímulos fiscales anteriores.

El plan “Build Back Better” de Biden (BBB)

Este es el otro paquete de infraestructuras de Biden, de tres billones y medio de dólares en diez años, aunque llamarlo así es un tanto falaz. En esta ley está toda la agenda legislativa de Biden, desde bajas por maternidad y enfermedad a expandir medicare, community college gratuito, guarderías, y, sobre todo, una inversión descomunal en programas para la transición ecológica y combatir el cambio climático.

Los demócratas se han esforzado para que esta ley sea neutral desde el punto de vista presupuestario; todo el gasto viene acompañado de subidas de impuestos (a los ricos y empresas) o reducciones de gasto equivalentes (como, por ejemplo, negociando el precio de los medicamentos) para pagarlo.

El techo de la deuda

Esta es, de muy lejos, la votación más importante. Si no sale adelante, el mundo se acaba. Ya he explicado en qué consiste otras veces, pero vale la pena repetirlo otra vez: en algún momento allá por el mes de octubre, el gobierno de los Estados Unidos puede declararse en bancarrota.

En otra de esas convenciones legislativas absurdas que rigen en Estados Unidos, el congreso debe votar por separado la decisión de gastar dinero y la autorización de emitir deuda para pagarlo. Poco importa que los legisladores hayan escrito todas las leyes que dejan al gobierno con déficit; hay un nivel de deuda autorizada, y tienen que renovarlo. Si en algún momento el gobierno federal supera ese techo (algo que sucederá el mes que viene) Estados Unidos no puede emitir bonos del tesoro para cubrir gastos corrientes, seguridad social o, de forma más crucial, intereses de la deuda. Tiene dinero para ello (es el país más rico de la tierra) y los mercados quieren comprar deuda para facilitarlo (están aceptando tipos de interés reales negativos por ese privilegio), pero legalmente no pueden endeudarse, y empezarán a dejar cosas sin pagar.

Estados Unidos tiene montañas de deuda pública (28 billones de deuda) y un déficit fiscal colosal (rozará los tres billones este año). Los bonos del tesoro son, en teoría, el activo financiero más seguro y con menor riesgo del mundo; es lo que los bancos de todo el mundo compran para aparcar dinero sin tener que preocuparse. Si se supera el techo de la deuda, todos estos bonos dejan de ser seguros y pasan a a poder sufrir impagos, potencialmente dejando a montones de bancos, fondos de inversión, gobiernos, y demás con un agujero atroz en sus cuentas”.

“Tenemos, entonces, una ley para que el gobierno federal no cierre las puertas, dos leyes para salvar al mundo de una catástrofe ecológica y modernizar el estado de bienestar del país y una cuarta para evitar un pánico financiero”.

Article de Carlota GARCÍA ENCINA al blog del Real Instituto Elcano (30-09-21): Lo que se juega Biden

“Y el principal reto del presidente proviene de su propio partido. Los demócratas tienen un margen muy estrecho en la Cámara, de tres o cuatro escaños, y un margen de cero escaños en el Senado. Son necesarios todos y cada uno de esos demócratas para no hacer descarrilar la aprobación de una legislación que tiene el potencial de ser transformadora para millones de familias estadounidenses. Biden necesita una gran victoria de sus compañeros, cuya unidad inicial en torno a su presidencia se ha visto afectada a medida que el verano se convertía en otoño”.

ELECCIONS ALEMANYES

Els resultats de les eleccions alemanyes han confirmat els pronòstics, amb la victòria de l’SPD, la caiguda de la CDU/CSU, el progrés dels Verds, la millora dels liberals, el retrocesos de l’extrema dreta i de l’esquerra postcomunista. Uns resultats que repliquen les tendències observades arreu d’Europa: la pèrdua de pes dels grans partits tradicionals, la fragmentació del mapa polític, la volatilitat del vot, la fractura generacional o la penetració dels ultres en els sectors més joves de la població.

El mapa parlamentari resultant augura un llarg període de negociacions per aconseguir una majoria de govern que necessàriament haurà de ser tripartita, amb un paper determinant de verds i liberals:

Post d’Adam TOOZE  al seu Chartbook (27-09-21): German election beyond the headline   [4]

“The 2021 election confirms the result of 2017. Since unification and under the impact of dramatic socio-economic stresses of recent decades, Germany has become a six-party system. This is most dramatically true in the former GDR.

The right-wing AfD that first entered the Bundestag in 2017 has sustained its vote share in both East and West. The collapse of the CDU in the East makes it the third party in the East behind the AfD. The SPD did much better than in 2017, making particularly gigantic gains in the East.

The SPD’s gains have divided the former Communist states between North and South. The AfD is solidly entrenched in Central Germany in Saxony and Thuringia , whereas the SPD has come back strongly in Brandenburg and Mecklenburg-Vorpommern in the North.

Die Linke – formed out of the ex-Communists and the West German left in reaction to the neoliberal policies of early 2000s – appears to have fallen short of the 5 percent hurdle, but will be represented in Bundestag with its 4.9% of the vote, on the basis of 3 direct mandates it won (this gets complicated). The key is, that Die Linke has enough support in the former GDR to keep a toehold at the national level.

A system as divided as this is complicated and multiply-constrained. The AfD is ruled out as a coalition partner. Die Linke is demonized by the CDU/FDP and uncomfortable for the SPD. We will have weeks of coalition discussions to come. After 2017 it took half a year to form a new government.

But complexity should not be seen as a sign of dysfunction. It reflects real divisions in German social, cultural and political attitudes.

The first round of the French presidential election divides the political field in a similar way. The Dutch political system is fissured into many camps. If the US political system permitted it, one can easily imagine US politics being divided in a somewhat similar fashion from the nationalist right to the Bernie/AOC left-wing.

The big news of the German election is the collapse in support for the CDU. As a result, the SPD has emerged as the victor. The chutzpah of Laschet in insisting that he wants to form a government and the celebrations on the part of the SPD cannot disguise the fact that both the two leading parties of the Federal Republic have been reduced to levels of support, which would once have been thought humiliating. They are no longer Volksparteien – people’s parties – but simply somewhat larger players in a majority minority system.

Preliminary estimates suggest that the CDU and die Linke lost voters heavily to both the SPD and the Greens. The scale of the migration from the CDU to the Greens is particularly striking when compared to what one might think of as a more normal movement from the CDU to the FDP. The Greens also gained from the SPD and they were the only party to make substantial inroads amongst non-voters and “other” smaller parties. The FDP saw traffic both ways, with voters switching to them from the CDU and the AfD, whilst at the same time hundreds of thousands switched from the FDP to the Greens and the SPD”.

Article de Marcos REGUERA a CTXT (29-09-21): El momento Scholz.   [5]  Los dilemas del fin de la Era Merkel y la complejidad de la revolución verde en Alemania … En cualquiera de los escenarios tanto los verdes como los liberales van a estar presentes en el gobierno … Los Verdes no han sido capaces de recoger todo el voto con preocupaciones y prioridades ecológicas … Lindner ha organizado una campaña muy similar a la formulada por Ayuso el 4 de mayo del 2021: libertad, libertad y libertad … No toda la industria alemana está preparada para enfrentarse al reto de la digitalización o a la producción de componentes necesarios para los nuevos productos ecológicos … Scholz ha sido la fórmula que ha encontrado el electorado alemán para no tener que afrontar el fin de la era Merkel y de su modelo productivo … El auge del FDP es consistente con el giro libertariano y anarcocapitalista que se está observando en otros países, sobre todo entre los votantes de la generación Z

Article d’Ignacio MOLINA a El País (27-09-21): ‘Wilkommen, Bienvenue, Welcome’       El sustituto de Angela Merkel en la cancillería tendrá que centrarse en tres cuestiones: cómo se ve la sociedad alemana a sí misma; cuál debe ser la relación con EE UU y cómo impulsar la UE

“… El jefe de Gobierno en Alemania, en cambio, ha de dirigir un Ejecutivo multipartidista —que muy probablemente suponga que otras fuerzas políticas nombren al vicecanciller y a los ministros de Finanzas o Exteriores—, debe saber encajar que la opinión pública de su país sea muy reacia a los hiperliderazgos, no puede ni siquiera presumir el control de su propio partido, tiene que incluir por supuesto en toda ecuación la pertenencia a la Unión Europea y, finalmente, ha de lidiar con importantísimos vetos constitucionales: los 16 länder, un bicameralismo fuerte, el Bundesbank, el Tribunal Constitucional, etcétera.

Gestionar esa combinación extraordinaria de contrapoderes y restricciones no resulta nada fácil y a menudo incentiva preferir la inercia del pasado, el mínimo común denominador o el seguidismo con respecto a las encuestas; que fueron, por cierto, los tres males que caracterizaron los primeros años de Merkel. Pero, cuando el canciller logra asentar su posición, algo que favorece la prolongada duración en el cargo (nueve años como media desde 1949) y, sobre todo, el gran peso objetivo que tiene el país en el continente y la globalización, entonces tiene muchas posibilidades de ser el líder político occidental capaz de imprimir acciones más sólidas y perdurables; algo que justo explica el balance positivo de Merkel en su etapa final. A pesar de esos elogios, su sustituto no se encuentra con un panorama plácido y tendrá que abordar enormes retos en tres niveles que, siguiendo el orden de idiomas en el que saludaba el maestro de ceremonias de Cabaret, miran a la propia Alemania, a Francia y a EE UU.

Con vistas al interior, el principal reto es superar el pesimismo con respecto al futuro que hoy domina en amplios sectores de la sociedad y que se refleja en las sombrías proyecciones demográficas o en las dificultades para preservar la convivencia en un país llamado forzosamente a ser multicultural. Hoy Alemania supone la excepción en un continente marcado por el auge de los populismos antiinmigración o los cantos de sirena proteccionistas, pero es bien sabido que no existe ninguna garantía de resistencia contra esas tentaciones. Además, y en contra de los lugares comunes que dominan fuera, el país no ha logrado alcanzar una posición sólida en los dos grandes dosieres que marcan las reformas en Europa: la agenda tecnológica —lastrada por una muy deficiente infraestructura digital— y la transición energética —todavía condicionada por el fin de las nucleares y la controvertida dependencia hacia el gas ruso—.

El nuevo canciller tendrá que atender en segundo lugar a la UE y desplegar rápidamente una complicidad constructiva con Francia que es condición sine qua non para que avance el proceso de integración tras la pandemia e, idealmente, consolidar el esquema de financiación inaugurado por el Next Generation. El eje París-Berlín sigue siendo clave, incluso cuando no funciona o, peor aún, cuando imprime a toda la UE un enfoque intelectual y político errado, tal y como ocurrió entre 2010 y 2012. Por suerte, Emmanuel Macron y Ursula von der Leyen son mejores socios que los falsos amigos de la austeridad que había hace 10 años. También lo son el actual BCE o el Gobierno de Roma (pieza fundamental para la credibilidad del Sur), pero la buena salud que goza el euroescepticismo en Francia o Italia y las dificultades para conciliar indefinidamente las prioridades contrapuestas de los dos bancos centrales que conviven en Fráncfort auguran un complejo frente europeo.

Queda, por último, el gran desafío de posicionar al país en el nuevo orden internacional y, con ello, determinar el futuro de la relación transatlántica en el contexto de la rivalidad entre Estados Unidos y China. Joe Biden quiso en enero pasado que su primera llamada desde la Casa Blanca fuese a Merkel, pero, significativamente, ella prefirió no ser molestada en su descanso de fin de semana. El silencio absoluto sobre la agenda exterior durante los distintos debates electorales y la ausencia de papel alemán en el conflicto sobre los submarinos que ha enfrentado a Francia con los anglosajones son dos grandes elefantes en la habitación que ocupará el canciller en cuanto sea elegido. No es posible seguir esquivando por más tiempo la responsabilidad que forzosamente debe jugar en la definición de una política exterior y de seguridad común europea que merezca ese nombre.

¿Y España? ¿Qué se juega en este proceso? Basta leer los tres párrafos anteriores para constatar que no existe hoy ningún país que pueda condicionar tanto como Alemania el programa y estilos llamados a dominar en el interior de nuestra democracia, nuestra posición más o menos cómoda como Estado miembro relevante de la UE y un protagonismo mayor en el mundo a través de ésta. Así que, también en español, demos la bienvenida al nuevo líder europeo. Todas las mañanas se las dará la escultura de Chillida que adorna la entrada de la Cancillería Federal”.

 Article de Kilian WIRTHWEIN a Agenda Pública (27-09-21): Qué significa para Alemania la fragmentación del ‘Bundestag’  Cuando hay un Parlamento fragmentado, la clave para que un Gobierno funcione es la presencia de una cultura política de compromiso que acepte y normalice la diversidad de partidos con influencia sobre las decisiones. El vicepresidente del SPD socialdemócrata, Kevin Kühnert, sostuvo recientemente que el Bundestag “tiene que acostumbrarse a que la política alemana se ha vuelto más colorida”, insinuando además que los socialdemócratas tendrían que ver en los Verdes un socio natural para formar gobiernos en el futuro. En el último debate televisivo de la campaña electoral, el candidato socialdemócrata a canciller, Olaf Scholz, sugirió que su opción preferida tras los comicios será formar Gobierno con los Verdes.  (…) una estructura más fragmentada en el ‘Bundestag’ obligará a buscar los asuntos sobre los que se pueda construir el consenso necesario para que un Ejecutivo funcione.

Paradoja: la fragmentación puede aumentar el consenso sobre los retos globales

Es probable que la nueva Cancillería alemana emule la estrategia que Ursula von der Leyen utilizó para generar el consenso suficiente para el funcionamiento del PE. En un escenario según el cual se necesitarán hasta tres partidos para producir mayorías, el partido que tenga más opciones de gobernar buscará las áreas que trasciendan las líneas partidistas tradicionales. En consecuencia, una estructura más fragmentada en el ‘Bundestag’ obligará a buscar los asuntos sobre los que se pueda construir el consenso necesario para que un Ejecutivo funcione. Por lo tanto, paradójicamente, suben las probabilidades de que esa fragmentación en el Bundestag cree incentivos para centrarse en los grandes retos de nuestro tiempo, en lugar de en las disputas tradicionales del ideario político.

Concretamente, los dos retos sobre los que se puede construir este consenso necesario son el apoyo a la transición verde y a la transición digital. La voluntad de acelerar ambas se ha visto acelerada recientemente por la crisis climática, que ha hecho cada vez más evidente la necesidad de cambios ecológicos, y la pandemia, en la que las soluciones digitales y el teletrabajo evitaron un colapso general de la economía mundial.

Los actores políticos alemanes están decididos a mantener la pujanza económica del país y presionan cada vez más en favor de soluciones a escala europea en los frentes ecológico y digital. Abrazando la doble transición, el Bundestag alemán y la futura Cancillería podrían encontrar una forma elegante de superar la fragmentación partidista.

Este enfoque en los grandes retos globales de nuestro tiempo puede producir cambios importantes en los debates políticos del país. En primer lugar,se harían más a largo plazo, ya que la transición ecológica y digital representan proyectos multi-anuales. En segundo lugar, los debates se volverían más abstractos, dedicados a cambios más sistémicos en lugar de centrarse en disputas inmediatas. En tercer lugar, el desarrollo de estrategias a largo plazo y de grandes proyectos de infraestructuras se verá cimentado por una mayor atención a los debates morales, que cuestionan nuestra actual forma de organización como sociedad.

Al igual que la tendencia actual en las instituciones de la Unión Europea, es probable que se produzca un cambio hacia proyectos visionarios a largo plazo de carácter verde y digital. Esta tendencia de la política visionaria es una fórmula sólida para crear coaliciones multi-partidistas estables. En la situación actual de desgaste de la gran coalición y la mayor complejidad para formar un Gobierno operativo en el tiempo, la apuesta por lo verde y lo digital es el enfoque con más perspectivas de traducir en consenso la fragmentación en Alemania”.

Article de Jeremy CLIFFE a Agenda Pública (25-09-21): Cómo pueden Scholz y el SPD liderar el próximo gobierno alemán

“A grandes rasgos, el scholzismo tiene tres pilares. El primero es restaurar la socialdemocracia como puente entre los progresistas de clase media, la antigua clase trabajadora y el precariado emergente. Eso significa combinar una afinidad de tercera vía por lo que funciona con una teoría de la justicia social que va más allá de la mera movilidad social. «La socialdemocracia nunca fue un proyecto elitista que dijera a todo el mundo que tiene que conseguir un Abitur [certificado de fin de estudios] e ir a la Universidad», explica Miebach. Es, más bien, la socialdemocracia como garante de «la oportunidad de vivir una vida decente, el respeto y la dignidad que proporciona un buen trabajo», como dice Scholz en su libro de 2017 ‘Hoffnungsland’ [País de la esperanza]. Respeto es aquí la palabra clave, e impregna la actual campaña del SPD, su retórica y su literatura (por respeto a tu futurouna sociedad de respetorespeto por ti).

El segundo pilar comprende lo que podría llamarse ‘políticas de cuña’. El SPD ha sido durante mucho tiempo sinónimo de fractura (ha pasado por ocho cambios de líder desde 2004), pero Scholz ha presidido una tregua entre facciones. Cuando, en 2019, él y su compañero de fórmula moderada perdieron las elecciones por el liderazgo del partido frente a los izquierdistas Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken (ambos respaldados por el influyente Kevin Kühnert), se movió al instante para encontrar un terreno común. Eso ayudó a sentar las bases para su selección como candidato a canciller al año siguiente y para las principales promesas electorales del partido: la subida del salario mínimo, las pensiones estables, la construcción de 400.000 viviendas al año. Estas políticas contribuyeron a unificar el SPD y a situar a la CDU/CSU en el lado equivocado para importantes grupos de votantes. Otro ejemplo fue la abolición, por parte de Scholz, de la sobretasa de solidaridad, un impuesto para pagar los costes de la reunificación para todos menos el 10% con mayores ingresos.

El tercer pilar es la creencia en un Ejecutivo fuerte y activista. «Si pedís liderazgo, lo tendréis», advirtió Scholz al SPD de Hamburgo en 2009, y como alcalde impulsó políticas desde su despacho en el Ayuntamiento organizando personalmente, por ejemplo, ceremonias de naturalización como parte del impulso a la integración de los inmigrantes. Ha trasladado ese estilo al Gobierno federal: «Prefiere que se haga algo urgente 8/10 inmediatamente que 10/10 en dos años», afirma Wolfgang Schmidt, secretario de Estado del Ministerio de Finanzas y aliado más cercano de Scholz. En sus tres años al frente del Ministerio más poderoso de Berlín, éste ha impulsado el generoso paquete de estímulo alemán Covid-19, el apoyo germano al histórico fondo de la UE de 750.000 millones de euros respaldado por deuda y, más recientemente, el acuerdo del G-7 sobre un tipo mínimo del impuesto de sociedades del 15%. Es un negociador experimentado: «Es fan de la teoría de la justicia de John Rawls, según la cual hay que ver los conflictos desde el punto de vista del otro», explica Schmidt”.

PANORAMA POLÍTIC ESPANYOL: UN CONTEXT EXTERIOR SOBTADAMENT PERILLÓS

Les relacions creuades entre Espanya, la Unió Europea, el Marroc i Algèria s’estan enverinant per moments, amb la seguretat del subministre energètic en risc en un moment especialment sensible a les repercussions socials dels increments del preu de l’energia:

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (25-09-21): El volcán de Cerdeña, la lava de Marruecos y el gas de Argelia

Hay que prestar atención a otras resoluciones judiciales que se avecinan, con potencial fuerza  telúrica.

La próxima semana, entre los día 29 y 30, puede conocerse una importante sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo, sobre la denuncia presentada por el Frente Polisario contra el acuerdo de pesca Unión Europea-Marruecos y el capítulo agrícola del acuerdo  de asociación de Marruecos con la Unión Europea. Representados por un gabinete jurídico de París, los saharauis reclaman que el territorio del Sáhara occidental no figure en esos acuerdos, puesto que Naciones Unidas no reconoce la soberanía marroquí sobre la antigua colonia española. Marruecos no puede pactar cuotas de pesca con la UE como si las costas y las aguas del Sáhara Occidental fuesen suyas. Este es el núcleo de la reclamación.

Si la sentencia del TJUE es adversa a Marruecos, habrá qué ver qué actitud adopta este país. Puede tener la tentación de adoptar represalias, en el ámbito de la pesca, por ejemplo. Si la sentencia, por el contrario, es adversa al Frente Polisario, Marruecos obtendrá una gran victoria y habrá que ver entonces cuál es la reacción de Argelia, único país protector de los saharauis.

Argelia rompió relaciones diplomáticas con Marruecos a finales de agosto y esta semana ha decidido el cierre total de su espacio aéreo a los aviones provinentes del vecino país. En estos momentos, la frontera entre Marruecos y Argelia es una de las más cerradas del mundo; tan cerrada como la frontera que separa las dos Coreas. El próximo día 31 de octubre expira el contrato de suministro de gas de Argelia a Marruecos.

Argelia parece dispuesta en estos momentos a cortar el suministro de gas natural a sus vecinos marroquíes a finales de octubre. La transferencia anual es de unos 1,5 Bcm, pero en estos momentos Marruecos no tiene alternativa de suministro. Puede quedarse sin gas. El corte de suministro supondría inutilizar el gasoducto Magreb Europa que también transporta gas a España y Portugal a través del estrecho de Gibraltar. El Magreb Europa es un gasoducto de dos tubos con una capacidad de transporte de unos 11 Bcm anuales (1 Bcm=mil millones de metros cúbicos de gas).

Ante esta situación. Argelia garantiza a España el suministro. En estos momentos está incrementando la potencia del gasoducto Medgaz que llega a España (Almería) directamente desde Argelia a través del mar de Alborán. Con un solo tubo, ese gasoducto podría llegar a transportar unos 11 Bcm anuales. Puesto que Argelia envía a España unos 13 Bcm anuales (a los que se deben añadir otros 2 Bcm para Portugal), también se tendría que recurrir al envío de gas licuado vía marítima, con posibles incrementos de coste. De tres tubos se pasaría a uno. El gas argelino representa en estos momentos entre el 40 y el 45% del consumo total de ese combustible en España.

En su trayecto submarino, el gasoducto Medgaz discurre cerca de una zona de actividad sísmica en el mar de Alborán, la falla de Al-Idrissi, que según recientes estudios del CSIC tiende a crecer. Riesgo remoto en tiempos de erupciones y disrupciones”.

Crònica de Beatriz NAVARRO a La Vanguardia (30-09-21): El ‘no sin los saharauis’ de Luxemburgo abre otro frente a Europa y Marruecos  El Tribunal de la UE da la razón al Frente Polisario y tumba los acuerdos con Marruecos … Un 90% de las capturas pesqueras afectadas procede de aguas adyacentes al Sáhara Occidental

“Bruselas y Rabat no pueden negociar por su cuenta el destino de los bienes agrícolas y pesqueros del Sáhara Occidental y sus aguas adyacentes, sentenció ayer el Tribunal General de la Unión Europea en una demoledora decisión que anula los acuerdos bilaterales firmados en el 2018 y reconoce además como su representante legítimo al Frente Polisario”.

PANORAMA POLÍTIC ESPANYOL:  DESMOBILITZACIÓ DE LES ESQUERRES I REVOLTA REGIONAL A L’HORITZÓ

El Govern Sánchez intenta tirar endavant una agenda política centrada en la recuperació econòmica i en l’atenció als problemes socials més rellevants, deixant en un segon pla la batalla cultural en la que cada cop es senten més còmodes les dretes. Aquesta asimetria pot comportar una desmobilització de l’electorat d’esquerres, especialment sensible als impactes negatius sobre el seu nivell de vida provocats pels increments del preu dels serveis bàsics. Al mateix temps, el Govern pot haver d’afrontar els aires de rebel·lió de l’Espanya interior que podria traduir-se en l’aparició de noves candidatures electorals que fragmentarien encara més el mapa polític. Està per veure si la proposta que impulsa Ximo Puig des de València pot ser un antídot a aquest procés centrípet o, si per contra, n’esdevé un accelerador:

Article de Mario RÍOS i Daniel Vicente GUISADO a CTXT (26-09-21): Cinco claves para el nuevo ciclo político     [6] La pérdida de la pasión política: de los vientos de cambio a la España de la gestión

“El momento es de gestión. El cansancio de los últimos años, unido a cierta desmovilización por motivos obvios (la llegada al poder del PSOE primero, y de Unidas Podemos después) ha podido hacer virar el deseo de buena parte de la ciudadanía. Esta puede ya no expresar una ilusión de cambio sino una necesidad de delegación. “Hagan su trabajo y molesten lo menos posible”. Una pérdida de pasión política. La pandemia, además, no ha hecho sino consolidar esta sobriedad política. Ante problemas incipientes como la salud, la seguridad laboral o la situación económica personal, se le pide a la política (y a los políticos en concreto) que no den más problemas.

Se buscan soluciones, no grandes debates. Los grandes conceptos como el régimen del 78, la ruptura del bipartidismo o la nueva y vieja política han dejado paso a la cotidianeidad del Salario Mínimo Interprofesional, de los ERTEs, los alquileres y la luz. Y en las cosas del día a día el único obstáculo perceptible es la propia clase política. Artífice de los cambios e impedimento de los mismos. Una pista nos la da el cambio de paradigma que el CIS refleja al preguntar a la ciudadanía por los principales problemas del país. Una década de protagonismo de los problemas políticos nos muestra dos etapas. Una primera, de 2012 a 2018, donde la corrupción y el fraude eran los principales problemas, y una segunda, de 2018 a la actualidad, donde las preocupaciones emanan de los políticos, los partidos y la política misma.

Hoy sabemos que el cambio de época lo marcó la moción de censura. Eliminando la polarización intra-bloque (PSOE vs Unidas Podemos; PP vs. Vox vs. Ciudadanos) e inaugurando una nueva fase de bibloquismo polarizado. El eje nuevo-viejo fue sustituido por una cooperación cada vez mayor de los nuevos partidos con los tradicionales, en orden a construir mayorías y gobiernos con bases ideológicas y no sistémicas (las tentativas de pacto que Ciudadanos y Podemos mostraban en el pasado para mejorar la transparencia o el sistema electoral quedaron en el olvido). La impugnación política, protagonizada por el lenguaje duro y el cabreo, es sustituida por la gestión y el tono más desenfadado.

Desde entonces la situación ha mutado. Mientras hoy la derecha está inserta en un proceso de simplificación, con Ciudadanos fuera de pantalla, Vox consolidándose y el Partido Popular como nueva casa común de la oposición, la izquierda vive su opuesto: una complejización en un momento de rebufo social. El momentum que instaló las elecciones de la Comunidad de Madrid, aunque hoy matizado, configura un panorama de una izquierda hegemónica, otra descolgada del 15% y una tercera con fuerza insuficiente más allá de las urbes. Un escenario que dificulta la coordinación electoral entre las tres fuerzas y que amenaza con provocar los peores efectos del sistema electoral español. Por el contrario, un Partido Popular que comienza a despegar en las encuestas y Vox, claramente consolidado alrededor del 15%, podrían tener más facilidades para dicha coordinación en escaños.

La izquierda, ahora institucional y no meramente opositora, debe saber ver que el paradigma actual, la gestión, el día a día, el “legislar y no molestar”, puede determinar la segunda mitad de legislatura. Si en 2019 la ciudadanía insertaba su voto en la urna de forma prospectiva, en 2023 lo hará retrospectivamente. Qué han hecho, qué pueden seguir haciendo y si ha merecido la pena. Habrá una evaluación de cómo se ha gestionado, no de cómo se ha teorizado.

Pero lo que separa al gobierno de la reelección no solo es un problema de movilización, primero asintomático y después explícito en Madrid. La rebelión territorial que quiere llevar a cabo la España Vaciada será también determinante. La experiencia de Teruel Existe ha supuesto la constatación de que el brazo a Madrid se le dobla en el Congreso, no en las provincias. Y los incentivos que estas plataformas tienen para presentarse en 2023 son muy elevados. No sería descabellado pensar que una nueva metamorfosis del sistema de partidos español, similar a la magnitud de la de 2015, pueda estar cociéndose en los territorios despoblados del país. De la ruptura del bipartidismo a la neo-cantonalización de España”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (26-09-21): La brecha entre la España rica, poblada y vaciada que decidirá las próximas elecciones  El país vive un momento de tensión territorial, y no es por Cataluña. La cumbre Moreno-Puig ha desatado un seísmo que supera siglas o ideologías. Habrá sacudida del mapa electoral si Teruel Existe se reproduce

“Muchas ciudades pequeñas e intermedias españolas, como León, Albacete, Jaén, Soria o Gijón, se han convertido en una desalentadora mezcla de pensionistas, funcionarios, subcontratados de empresas dependientes del dinero público, empleados del sector servicios y establecimientos cerrados. Son territorios que se sienten relegados, presos de una decadencia que no tiene visos de revertirse. En ese malestar de fondo prendió Teruel Existe.

El pasado fin de semana se anunció en Prego (Cuenca) la creación de un instrumento político de la España Vaciada para concurrir a próximas citas electorales el paso lógico y esperado para extender iniciativas como las de Teruel Existe por buena parte de España. Tomas Guitarte, su diputado, califica la iniciativa como “un proceso de reconstrucción de España desde abajo”. Los 70 colectivos que lo conforman, que tienen implantación en 28 provincias españolas, no desaparecerán bajo la nueva herramienta política (“vamos a mantener la movilización social”), porque la intención “no es centrarnos en aspectos puramente locales, sino dar respuestas globales a los problemas de España, fijando un proyecto en el que trabajar que promueva el desarrollo equilibrado”.

La explicación de Guitarte es interesante en la medida en que resuenan ecos de otros ámbitos: “En España se decidió desarrollar polos como Madrid y Barcelona, con la convicción de que el crecimiento acabaría irradiando al conjunto del país. No ha sido así, lo que se ha conseguido es que se polarice aún más. A muchos territorios se nos ha dejado de lado, y se pensaba que llegaría el instante en que el impulso de las grandes ciudades nos acabaría beneficiando, pero eso nunca ha llegado. Por eso no solo proponemos medidas para los afectados, sino un modelo mejor para toda España“. En realidad, las afirmaciones de Guitarte son la traslación, en términos territoriales, de aquellas de Biden en las que daba por finalizado el ‘trickle-down economics’, la economía del goteo: la creencia de que la prosperidad de arriba acabaría irradiando hacia el resto de la sociedad había demostrado no ser cierta, y había que cambiar el rumbo.

La idea de la España vaciada puede tener recorrido, en la medida en que se asienta en territorios que tienen la razonable sensación de que han sido abandonados, en la que crece la desconfianza en los partidos tradicionales, ya que “los problemas se han asumido a nivel teórico, pero se están quedando en meras palabras que no encuentran relación con las decisiones que se toman.Estamos en un momento de última oportunidad. Si no se aprovecha esta inversión extraordinaria que son los fondos, no saldremos de esta en 10 o 15 años”. Esa sensación de urgencia puede impulsar a las nuevas formaciones de manera decidida.

El vuelco electoral

La encuesta de Imop-Insights para El Confidencial revela un aspecto en el que se repara poco, la importancia de la España vacía en las futuras elecciones. Como señalaba Ignacio Varela, puede ser una España de pocos habitantes, “pero repleta de escaños. Allí fue donde Sánchez aprovechó la división de la derecha para alzarse con la victoria y donde Casado puede estar construyendo las bases de la suya. Si el PP establece su hegemonía en Castilla y León, Castilla-La Mancha y Aragón y se fortalece aún más en Galicia y Andalucía, no se ve de qué forma podría el PSOE articular una mayoría electoral en el resto del país”.

Las encuestas señalan que la fortaleza creciente del PP deriva de un factor crucial, la absorción de los votos de Ciudadanos, algo que se da por descontado. Pero cabe recordar que el mejor momento electoral de la formación entonces liderada por Rivera tuvo lugar en la España vaciada: en 19 de esas provincias, Ciudadanos logró representación, estrenando escaño en 16 de ellas, en lo que fue un asalto a los grandes feudos del PP. Pero era cuando Ciudadanos tenía visos de convertirse en el partido recambio en la derecha. Ahora, con los de Inés Arrimadas en quiebra, todo indica que aquellos votos regresarán a su lugar de origen. O quizá no, porque el descontento puede encontrar una nueva canalización.

e contar con cierto éxito, la iniciativa de la España vaciada supondría una sacudida en el mapa electoral. El momento que reflejan las encuestas otorga mucha importancia para decidir la suerte del futuro Gobierno a territorios interiores, como Aragón, Castilla-León o Castilla-La Mancha, algo de lo que es consciente Guitarte: “Siempre hemos sido decisivos, pero hasta ahora hemos regalado los escaños sin contrapartida alguna. Es momento de cambiar eso”.

Si el descontento prende, el cambio electoral será importante. Dada la forma de reparto que fija nuestro sistema electoral, los partidos mayoritarios sufrirían un serio revés en zonas clave. Pondría en peligro al PP, dado que ya la absorción de los votos de Ciudadanos sería mucho menos relevante, y minaría al PSOE en territorios que han sido muy relevantes para lograr su mayoría”.

Article d’Estefanía MOLINA a El País (24-09-21): El desafío de las regiones a PP y PSOE  La alianza de Ximo Puig y Juan Manuel Moreno es una expresión de un nuevo tipo de regionalismo centrípeto que impugna la visión de España desde Madrid que tienen los grandes partidos

“…  la queja soterrada de las formaciones regionalistas ilustra dos fallas de funcionamiento, desde el Estado, en la gestión de la pluralidad territorial. De un lado, la progresiva pérdida de capacidad del sistema de partidos nacionales de recoger y representar algunas de esas necesidades, y del otro, el fracaso en los mecanismos de ordenación del poder autonómico.

En el primer caso, parte de la ruptura del sistema político entre 2015 y 2020 estuvo cruzada por el mismo nervio. Podemos intentó agregar las pulsiones plurinacionales, mediante sus confluencias, capitalizando el abandono de la bandera descentralizada del que se acusaba al PSOE. Ciudadanos trató de representar el sentir de la España vaciada, frente a un PP con dificultades de regeneración. Vox bebió de otra forma de nacionalismo, el español, en oposición al procés catalán y al modelo autonómico.

En segundo lugar está la depauperación en el funcionamiento institucional. La reforma de la financiación lleva caducada desde hace siete años por la crisis,la forma cómo el independentismo se apeó de la gobernabilidad en 2017, o por el desacuerdo entre PP y PSOE. Asimismo, crece la percepción de que la Conferencia de Presidentes Autonómicos sirve sólo para la foto, porque las 17 autonomías no están en pie de igualdad, dado que partidos como el PNV obtienen suculentos acuerdos por otras vías. Un tercer ejemplo es el Senado, una institución ineficaz para representar a los territorios. Eso explica a su vez la territorialización que se da en el Congreso, en contra del espíritu de la Cámara baja.

En consecuencia, Puig y Moreno simbolizan la intuición de cómo PP y PSOE buscan recoger el testigo de ese neoncantonalismo centrífugo, pero ahora desde la lógica del bipartidismo periférico, para darle una salida de pulsión integradora, centrípeta. Es decir, la idea de construir un proyecto nacional conjunto que acoja la reivindicación de la España plural, descentralizada, aunque con un reparto justo del poder y del dinero. Y por qué no: una estrategia del bipartidismo para posicionarse electoralmente para los comicios autonómicos y municipales de 2023 frente a Ciudadanos, Podemos, Vox, y ese regionalismo incipiente”.

Article de Teodoro LEÓN GROSS a El País (24-09-21): Andalucía-Valencia, otra España.   La financiación es un agujero negro en el mapa español de las desigualdades y desequilibrios. No es una “sensación de infrafinanciación”, como dice Calviño, sino un problema

“Los españoles no son iguales ante la ley… al menos no ante la ley de financiación autonómica. Cada valenciano llega a 200 euros menos per cápita, y un andaluz supera los 100. No parece que el Gobierno, aunque anuncie para noviembre un nuevo cálculo de población ajustada, vaya a mover ficha. La pax regionum es frágil. Con Cataluña marcando otra vez el timing de la legislatura, no se asumirá el riesgo de agitar el tablero territorial. María Jesús Montero, otrora combativa consejera de Hacienda que diseñó las cuentas asumidas por su sucesor del PP, narcotiza farragosamente el debate por no admitir la ausencia de voluntad política. Al cabo, nadie teme que Andalucía o Valencia rompan la baraja. Más allá del rol asumido en Andalucía de ser el contrapeso fundamental de los nacionalismos, Moreno es un líder leal, incluso demasiado leal. Sánchez tardo 880 días en recibirlo en La Moncloa, y sólo como coartada al recibir a Pere Aragonès días después de su investidura. Ni el Hemoal se lleva más en silencio.

El Estado de las Autonomías está debilitado. En el 78 se cerró con un compromiso frágil denominado Título VIII, y desde entonces ha sufrido fuertes tensiones, sobre todo de ETA y el nacionalismo vasco, después del procés catalán… y aún quedaba por ver el unilateralismo del Madrid de Ayuso, entre el dumping y el discurso de las balanzas fiscales, o la irrupción de Vox contra el marco autonómico. Al modo de Teruel Existe, en la España de qué-hay-de-lo-mío sólo es previsible más cantonalismo. Y algo hay que imputar a la miopía generalizada de los medios nacionales respecto a la periferia. Qué significativo que esta semana algunos hayan concedido mayor relevancia al vodevil de los Juegos Olímpicos de Madrid que a la cita de Puig y Moreno. Son los mismos que informan del volcán situándolo a 2.655 km de la Puerta del Sol o que miden la lava en Parques del Retiro. La boina de Madrid no es sólo NO2. La financiación es un agujero negro en el mapa español de las desigualdades y desequilibrios. No es una “sensación de infrafinanciación”, como dice Calviño, sino “un problema de infrafinanciación”. Pero quizá desde Madrid algunos lo ven absurdamente lejano, como un volcán canario”.

Article de Josep MARTÍ BLANCH a El Confidencial (28-09-21): El patriotismo utópico de Ximo Puig    [7]   En el debate de política de las Cortes Valencianas iniciado ayer, Puig tiró de su vocación musical para enfatizar que su proyecto representa la aspiración de la España polifónica

“… ha de superarse la concepción radial del Estado, tanto en el diseño de infraestructuras como en la ubicación de las instituciones y en la manera de explicar qué es España. Y, por supuesto, la polifonía también exige un nuevo sistema de financiación —ya mismo— que acabe con la discriminación que sufren algunas comunidades, entre ellas, la suya.

Puig lleva tiempo pintarrajeando con notas el pentagrama de su proyecto de sinfonía que es, ahí es nada, cambiar la manera de entender España y hacerlo desde la Comunidad Valenciana como teatro de operaciones. Parte de su agenda está dedicada a sembrar y regar la idea de que la exigencia de modernización de España y la manera de hacer frente a sus principales problemas pasan por más y mejor descentralización y por acabar con los problemas estructurales de financiación de los territorios más activos económicamente y con mayor peso demográfico.

No es el capricho de un político. El empresariado valenciano comparte la estrategia de su presidente y desde el mundo académico hay solventes aportaciones sobre la necesidad de empujar en esa dirección, particularmente en el terreno de las infraestructuras”.

Puig tiene algunas ventajas y algunos inconvenientes a la hora de que el proselitismo que practica en favor de la descentralización y un nuevo reparto del dinero acabe desembocando en algo tangible. ¿Tiene posibilidades de estrenarse su sinfonía ‘Utópica’?

A favor de Ximo Puig juega que su proyecto bebe del estricto autonomismo y no del nacionalismo. Nadie que pretenda ser tomado en serio puede acusarle de trabajar para dinamitar España o de querer acabar con ella. Él mismo define su proyecto como un ejercicio de patriotismo, consciente de que esta es una de sus fortalezas. Cuando era el nacionalismo catalán —no el independentismo— quien actuaba de ariete en todas estas cuestiones, se podía despachar sin contemplaciones con la argumentación facilona del chantaje al Estado, al que además quería debilitar. Con el discurso valenciano, no puede clonarse esta respuesta. Ofrece otra manera de entender España, no un camino para hacerla desaparecer. Esa es su baza principal y es lo que le permite sumar complicidades tan diversas.

Y aunque parezca una paradoja, la mayor debilidad es precisamente también esa. No poder echar mano de la capacidad de chantaje parlamentario y tener que fiarlo todo al argumentario racional y a la capacidad de seducción de su proyecto. Al nacionalismo catalán preindependentista siempre se le acababa abriendo una ventana de oportunidad política para hacer valer sus votos en el Congreso. Unas veces se aprovechaban más y otras menos. El proyecto de Puig requiere, en cambio, de complicidades que dependen más de la convicción estructural que no de la coyuntura puntual. Y es eso lo que lo hace, a la hora de la verdad, muy complicado.

Lo más interesante de la ‘Utópica’ de Ximo Puig, en el fondo, es el propioejercicio de composición. Desde que hace ya años FAES construyera y convirtiera en casi hegemónica la idea de que todos los males de España derivaban de su descentralización excesiva, no había habido un intento serio de armar un discurso intelectualmente sólido que desmontase ese argumentario yendo a disputarle la pelota en el campo del patriotismo. Solo por eso ya vale la pena leer el pentagrama. Otra cosa será su recorrido, probablemente limitado, en los teatros y salas de conciertos”.

MENTRE, CONTINUA EL PROCÉS DE RECOMPOSICIÓ DE LA DRETA ESPANYOLA

El Partit Popular multiplica els seus esforços per constituir-se en una alternativa plausible de govern, esperonat per l’èxit a Madrid i per unes enquestes favorables, però sense resoldre el dilema sobre la seva orientació ideològica, massa condicionat per la presència de Vox:

Article de Javier CASQUEIRO a El País (27-09-21): Casado, separado de Abascal y atado a Vox   El líder del PP llega a la convención que debía relanzarle hacia La Moncloa sin cumplir sus expectativas 

“El propósito de Casado, tras dar por hecho que Sánchez no se recuperará tras la salida de la crisis, es llegar a aquel 33% de voto de Rajoy el 10-N de 2016 (137 diputados), que el PSOE baje del 23% (85 escaños) y que no cuadre alianzas suficientes ni con Unidas Podemos ni con partidos independentistas.

El problema más evidente de ese plan es de dónde sacará el PP de Casado socios para derrotar a Sánchez y provocar su abandono, si, como ha anunciado en varias ocasiones, no está dispuesto a gobernar con Vox y Ciudadanos perpetúa su desaparición.

En el entorno del líder popular se especula con que, tras otra gran crisis socialista ante esa hipotética derrota en las elecciones de 2023, dirigentes del PSOE moderados como Emiliano García-Page, Guillermo Fernández Vara o Javier Lambán podrían asumir la responsabilidad de forzar el giro en el voto al menos a la abstención, como en 2016. Por eso varios de sus dirigentes autonómicos más moderados, como el gallego Alberto Núñez Feijóo, el castellano Alfonso Fernández Mañueco o el andaluz Juan Manuel Moreno cuidan esas relaciones lo máximo que pueden. Y se plantean que el PNV o Coalición Canaria podrían reorientar su voto hacia el pragmatismo, pese a las durísimas acusaciones que les lanzaron cuando ayudaron a investir a Sánchez.

Casado defiende que la ruptura con Vox se mantiene. A día de hoy aún reniega de esos votos. Rechaza recomponer su recrudecida mala relación con Abascal. Y por eso agradece tanto para el éxito de su proyecto “la generosidad” y saber hacer hasta ahora del andaluz Juan Manuel Moreno, sobre el que pende la incógnita de un anticipo electoral incierto, y el tirón de la madrileña Isabel Díaz Ayuso. Pero el éxito de Ayuso el 4-M le enseñó un camino que ella quiere volar ahora por su cuenta, su estilo y su calendario. Sus entornos ni se entienden ni comparten intereses comunes. Ayuso se ha rodeado sin complejos de pesos pesados del aznarismo y Casado, como puso el dedo en la llaga Esperanza Aguirre, de su joven e inexperta pandilla de amigos, de las Nuevas Generaciones y de Twitter, donde sale al paso casi de todo”.

Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (27-09-21): Madrid, Venezuela y la recomposición de la derecha española  [8]   La pelea ideológica que viven nuestras democracias y su insistencia en la defensa de las instituciones incluyen una fina línea que define la batalla política real … Define un tipo de política en la que prima el combate contra aquello que pretende desorganizar la democracia y las instituciones … El mapa que dibuja Aznar, presidente de la FAES, así como las soluciones que promueve son muy parecidos a las propuestas de la Iberosfera … Vox no apela a unos contenidos concretos, sino al exceso de sus oponentes en materias como la legislación LGTBI, el aborto o la inmigración

“No se trata de que se hayan adoptado en España las mismas estrategias y formas que en Latinoamérica, sino de que, al igual que ocurrió con Iglesias y Errejón, que trajeron a España su experiencia en el continente, pero convenientemente traducida, la derecha española ha aprendido unas cuantas lecciones de fuera. No obstante, se trata de una vía de doble dirección, de influencia recíproca, y la iniciativa más expresa en ese sentido, y que cuenta con elementos de notable interés, es la que Vox ha puesto en marcha con el de nombre de ‘Iberosfera’. Contiene una posición ideológica, otra económica y otra geopolítica, y las tres están relacionadas”.

“La visión de la FAES

El pasado martes, dentro del campus que FAES ha dedicado a la Unión Europea, tuvo lugar una mesa redonda sobre Latinoamérica en la que participaron José María Aznar, el expresidente de Colombia, Andrés Pastrana, y el expresidente de Argentina, Mauricio Macri, bajo la moderación de Josep Piqué. Aznar comenzó señalando las agresiones antidemocráticas que están sufriendo muchos países latinoamericanos a causa del populismo, el cambio de rumbo de la política internacional hacia el Pacífico, y la necesidad de fortalecer el vínculo atlántico. Subrayó, además, que el AUKUS supone el fortalecimiento de los partidarios del Brexit, ya que demuestra que se pueden organizar alianzas con el mundo anglosajón en las que la UE no resulta necesaria. Para Aznar, ni la UE puede jugar su papel sin reforzar el vínculo atlántico, ni España puede hacer valer su influencia en Iberoamérica sin los lazos tradicionales con EEUU.

En segundo lugar, señaló hasta qué punto el orden liberal y el sistema democrático, de libertades y derechos humanos y economía de mercado, están siendo amenazados por actores autocráticos que vienen desde la izquierda y que, por tanto, hacen muy necesaria una defensa de las instituciones y de las libertades frente a esos actores. Iberoamérica es un terreno de lucha en el que esta pugna está especialmente presente. Tanto Andrés Pastrana como Mauricio Macri insistieron en este punto, señalando que esos populismos “destruyen valores muy importantes, ya me prometen presente a costa de destruir el futuro. No respetan ni los derechos humanos, ni la institucionalidad ni la verdad”.

Si se juntan estos factores y se analizan los documentos de FAES sobre América Latina, se halla una posición claramente común respecto de Vox en lo que se refiere a las amenazas existentes y a los actores involucrados: la democracia está en riesgo, los populismos de izquierda crecientes son el primer factor perturbador (“ya que utilizan la democracia para destruirla desde dentro”), el alineamiento con EEUU resulta inevitable y, por tanto, hay que adoptar una postura mucho más firme contra China. El mapa que dibuja Aznar, presidente de la FAES, así como las soluciones que promueve son muy parecidos a las propuestas de la Iberosfera. Hay matices diferentes, pero hay que rebuscar para encontrarlos”.

“…  Para entender a la derecha contemporánea hay que ir más allá de sus propuestas, que en términos programáticos no suenan extemporáneas, y comprender el lugar desde el que hablan y la recomposición política que proponen. En ese ámbito, hay una forma de hacer que se ha extendido claramente por Latinoamérica y que ha acabado contaminando a España.

 Los excesos

Las nuevas derechas, incluida la de Ayuso, no se presentan como formaciones claramente ancladas en sus propuestas. Tienen un carácter más reactivo, de resistencia: en la medida en que las instituciones están bajo ataque, como le ocurre a la misma economía de mercado, su actitud primera es la de preservarlas. A veces esa defensa es feroz, pero queda legitimada por las acciones de los rivales: se trata de partidos políticos de izquierda que están yendo demasiado lejos y nos están llevando al desastre, por lo que resulta lógico elevar el tono. Toda la hostilidad que ha mostrado Ayuso y la mayoría del PP con Sánchez proviene de esa mirada: en la medida en que el presidente cuenta con socios independentistas y comunistas, España está en riesgo y hay que tomar medidas, también en lo discursivo, a la altura de las amenazas. Los problemas que causan son suficientemente graves como para elevar la voz de alarma y actuar en consecuencia.

Exactamente en eso basa también Vox su posición cultural: no apela a unos contenidos concretos, sino al exceso de sus oponentes en materias como la legislación LGTBI, el aborto o la inmigración. Son los abusos de sus rivales, que la democracia permite innecesariamente, los que les autorizan a reaccionar de la forma que lo hacen. No está contra la inmigración, sino contra la ilegal y contra los menas que causan problemas de seguridad; no está contra la igualdad entre hombre y mujer, sino contra el feminismo desatado que afirma locuras, y así sucesivamente”.

Article de José Antonio ZARZALEJOS a El Confidencial (28-09-21): Los temblores de Angela y la convención del PP.  A Merkel no solo la necesitaba Alemania, sino Europa entera, el liberal-conservadurismo y la esencia de lo auténticamente cristiano en la vida pública. Para el PP, en su convención, debería ser una referencia

“Coincidiendo aritméticamente con la retirada de Merkel, se inició ayer en Santiago de Compostela la itinerante convención del PP, que culminará el domingo en Valencia. En la canciller, y en sus políticas a caballo entre las convicciones y el pragmatismo, tiene Pablo Casado un modelo al que referirse, un espejo en el que mirarse, una pauta de comportamiento a la que atenerse. Fiarse del ejemplo de Merkel —y hasta de sus temblores, en lo que tengan de reflejo de una angustia por las confrontaciones estériles y peligrosas— es tanto como introducir serias correcciones en los mecanismos de acción-reacción de la derecha democrática española que hoy representa el PP.

Según algunos intérpretes de nuestro presente, la normalidad española es el disenso, lo que William Davis en su ‘Estados nerviosos’ explica como “la intrusión del conflicto en nuestra vida cotidiana”, y la excepcionalidad ha consistido en los años de consenso. Eso es lo que está ocurriendo en el mundo occidental y en España. Seguramente, a Angela Merkel le hizo temblar convulsivamente el futuro distópico ya profetizado por Rafael Sánchez Ferlosio: “Vendrán más años malos y nos harán más ciegos”. En este escenario, la canciller alemana ha sido un modelo en el que convergían las virtudes del moderantismo, la sensibilidad y la discreción. A Merkel no solo la necesitaba Alemania, sino Europa entera, el liberal-conservadurismo y la esencia de lo auténticamente cristiano en la vida pública y, desde luego, la derecha democrática española”.

Article de Cristina MONGE a El País (30-09-21): El dilema del Partido Popular  De la respuesta de los populares a la ultraderecha puede depender el consenso sobre los principios en los que se asienta nuestro sistema político

“El debate es conocido en la Ciencia Política. Beatriz Acha repasa en su trabajo Analizar el auge de la ultraderecha (Gedisa) los tres tipos de actitudes que adoptan los partidos cuando les surge un competidor: la contenciosa, disputando los postulados del otro; la acomodaticia, acercándose a él para reducir su espacio; y la que podríamos denominar “indiferente”, ignorando deliberadamente los temas sobre los que se basan los discursos ultras dejándolos fuera del marco de lo aceptable. Para esto último quizá sea demasiado tarde, ya que la evidencia muestra que sólo es eficaz en los momentos muy iniciales de la aparición del competidor.

Teniendo en cuenta que, tratándose de la ultraderecha, estamos hablando de opciones que cuestionan los valores democráticos, de la respuesta de los populares puede depender el consenso sobre los principios en los que se asienta nuestro sistema político. Ellos mismos lo están comprobando: Ayuso se vio obligada a desmarcarse de sus socios de Vox en relación al cartel que comparaba el dinero invertido en acompañar a los niños y niñas que llegan solos a España con la pensión de una anciana. Recientemente, desde Nueva York, tenía que hacer piruetas discursivas para distanciarse del discurso xenófobo de Vox sin enfadar a sus socios. Extremos que no le impiden, sin embargo, seguir teniéndoles como aliados y permitir que influyan en las políticas de la Comunidad de Madrid.

Ojalá acierte el PP en la solución a este dilema y ojalá hagan lo propio el resto de formaciones políticas y medios de comunicación trabajando en dos direcciones: impedir que las propuestas que violentan los valores de convivencia democráticos tengan reflejo alguno en las políticas públicas, y acudir a atajar, sin dilación, las causas del descontento que capitaliza la ultraderecha”.

ECONOMIA ESPANYOLA

Les perspectives optimistes sobre la recuperació i els efectes positius dels fons europeus es veuen entelats pel repunt de la inflació associat a l’alça dels preus de l’energia i del sector industrial. I conforme avança el calendari s’han de prendre decisions sobre les reformes estructurals exigides per la Comissió Europea. Sobre la reforma de les pensions el ministre Escrivá ha posat sobre la taula dades reals que per a alguns són impertinents i per d’altres poden induir a conclusions tramposes:

Article de Raymond TORRES a “Negocios” de El País (26-09-21): Las vulnerabilidades de la recuperación   La inexplicada corrección del INE y la escalada de los precios trastornan el cuadro macroeconómico

“Todo apunta, por tanto, a que en la próxima ocasión el INE nos sorprenderá al alza. Aun así, la previsión del Gobierno del 6,5% para el conjunto del año es prácticamente inalcanzable. Para que se cumpliera, la economía tendría que crecer cerca del 9% en la segunda mitad del año, es decir mantener la onda expansiva del verano hasta el cierre del ejercicio.

Y ahí es donde las cosas se complican porque, más allá del vaivén estadístico, lo que se perfila es una amplificación del shock de suministros que mueve los cimientos de la recuperación. La inflación de costes se intensifica, según los datos de IPC (que de momento solo recogen el encarecimiento de las tarifas energéticas), y el alza incesante de precios industriales. Uno de los principales indicadores internacionales de precios pagados por las empresas se sitúa en los niveles más elevados de los últimos 20 años (PMI de agosto de 66 en España, y en cotas incluso superiores en el conjunto de la eurozona en septiembre, en una escala que va de 0 a 100).

Se multiplican los retrasos de suministro, el más llamativo en la industria automotriz, y de cuellos de botella en sectores como la construcción y el transporte por carretera. Todo ello modera las expectativas para los próximos meses. El PMI de actividad apunta a una desaceleración, si bien a partir de niveles todavía elevados. En Alemania, el principal índice avanzado de actividad desciende por los cuellos de estrangulamiento en la industria y la escalada del gas y de la electricidad.

En suma, la previsión de crecimiento del Gobierno del 7% para 2022 está condicionada por el grado de transitoriedad del shock de suministros. También depende de que el déficit de crecimiento que arrastraremos de 2021 se compense con el empuje de los fondos europeos. Para recibir esos recursos, tendremos que cumplir con los compromisos con Bruselas: 29 reformas a acometer en los próximos meses, incluidas cinco en materia laboral, para obtener un tramo de 13.700 millones de euros; y 52 pendientes para el próximo ejercicio, incluida una reforma del factor de sostenibilidad de las pensiones, sine qua non para recibir 18.400 millones adicionales. Todo un reto”.

Article de Marta GARCÍA ALLER a El Confidencial (29-09-21): Por qué Escrivá tiene razón (y nunca lo parece)

El ministro Escrivá tiene razón. Por más que esta frase suene cada vez más impopular, incluso dentro de su Gobierno, el caso es que los datos se la dan. En España las empresas expulsan a los trabajadores mayores de 55 años más a menudo y con más impunidad que en otros países. El talento sénior se desprecia y maltrata en el mercado laboral. Y eso, además de un coste personal enorme para esas personas a las que se ha prejubilado o directamente despedido por llegar a cierta edad, tiene un coste cada vez más inasumible para las arcas públicas.

El ministro de Seguridad Social lleva insistiendo en esto desde antes de ser ministro, lo hacía ya cuando era el presidente de la AIReF. Incentivar a las empresas para que no abusen de las prejubilaciones y la edad efectiva se acerque a la edad legal (67), así como mejorar los incentivos para que quien quiera seguir trabajando lo haga hasta que le parezca, supone un ahorro que ayuda a la sostenibilidad de un sistema en apuros. Por ahí va la reforma de pensiones que llega el jueves al Congreso, aunque en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros que la anunciaba, más que a los ciudadanos, parecía que el ministro Escrivá se lo explicaba más bien a la vicepresidenta Yolanda Díaz, tras todas las críticas que le había lanzado esta semana”.

“Escrivá no ha dicho que quiera retrasar la jubilación hasta los 75 años. Ni lo dice el texto de la reforma de pensiones que llega el jueves al Congreso. En la entrevista de ‘Ara‘ que se han apresurado a sacar de contexto tanto la oposición como miembros de su propio Gobierno, Escrivá de lo que hablaba es del alto coste de las prejubilaciones para el Estado y de que en España la gente que quiere seguir trabajando lo tiene más difícil que en otros países. Su pecado es haberlo hecho, y ahí comete Escrivá el más frecuente de sus errores, confiando en que se iba a entender el razonamiento. Y, lo que es aún más inverosímil, que si la gente duda va a estudiarse un cuadro macro para entender lo que quiere decir”.

“Escrivá también tiene razón en que el problema de sostenibilidad de las pensiones no solo se arregla con leyes, también con un cambio de mentalidad. España prejubila más y tiene la mitad de gente entre 64 y 70 años trabajando que el resto de la UE (apenas un 4,9%, un tercio que en Alemania). Es verdad que también duplicamos con creces la media de paro juvenil. Y ambas variables están relacionadas, pero justo al revés de como han subrayado estos días los críticos de Escrivá. Prejubilar a los mayores no disminuye el empleo juvenil.

Una mayor participación de los mayores en el mercado laboral hasta la edad efectiva de jubilación no daña, sino que aumenta las oportunidades de empleo juvenil. Los países en los que la tasa de actividad es mayor entre los sénior tienen menos paro juvenil, según la OCDE. Un mercado laboral que no expulsa a sus mayores tiene empresas más competitivas, es más saludable y genera más trabajo porque activa más la economía y el consumo privado que tener a la gente de 58 años prejubilada haciendo en casa crucigramas”.

 Article de Joan COSCUBIELA a elDiario.es (28-09-21): Datos ciertos, conclusiones tramposas   Escrivá se ha vuelto a autolesionar esta semana con sus declaraciones sobre la edad de jubilación; de nuevo, a partir de datos ciertos se construyen conclusiones tramposas

“Escrivá constata un dato cierto: en España la tasa de ocupación de los mayores de 55 años es baja, sobre todo si se compara con la media de la Unión Europea. Para el ministro el factor fundamental que explica esta realidad diferencial es cultural. Aunque no ha concretado exactamente qué quiere decir con eso de cultural.

A partir de estos datos, algunos plantean un silogismo tramposo que los lleva a proponer un aumento en la edad legal de jubilación, más allá de la actual. Una medida que el propio ministro, en una de sus habituales aclaraciones y rectificaciones, ha descartado. Y la coalición de Gobierno en pleno ha rechazado.

Una vez más, a partir de datos ciertos, se construyen conclusiones tramposas. Que España tenga en la franja de edad de más de 55 una tasa de población ocupada inferior a la media de la Unión Europea tiene poco que ver con factores culturales. Y sí con un modelo de competitividad basado sobre todo en la reducción de costes laborales a cualquier precio y una legislación que promueve e incentiva económicamente el despido de las personas seniors y su sustitución por otros más jóvenes con menor coste.

Lo hemos comprobado hace poco con los ERE masivos del sector financiero. En la misma semana en que el ministro Escrivá insistía en penalizar la jubilación anticipada e incentivar la demorada, para así acercar la edad real de jubilación a la edad legal, grandes entidades financieras planteaban el despido y la jubilación anticipada de personas mayores de 55 años. En paralelo la ministra Calviño lanzaba reconvenciones morales a esos bancos para que modificaran su comportamiento.

Este es un caso de manual de cómo quienes auspician y promueven políticas en una determinada dirección luego se quejan de las consecuencias que provocan y buscan en terceros la responsabilidad de sus actos.

Las diferentes reformas laborales han ido facilitando, cada vez más, un despido descausalizado que en la práctica se ha convertido en libre y pagado, aunque cada vez con una indemnización menor. El último paso, dado por la reforma del PP de 2012, ha hecho desaparecer la autorización administrativa previa en los ERE, lo que favorece los ajustes empresariales por la vía de los despidos colectivos. Se ha promovido la subcontratación precarizadora, facilitando el despido de las plantillas seniors de las grandes empresas y la externalización de su trabajo a empresas subcontratadas con personas con un salario muy inferior. Se ha regulado la primacía del convenio de empresa respecto al sectorial, que en muchos casos está sirviendo para externalizar producción, costes y riesgos.

En definitiva, nuestra legislación laboral incentiva cada vez más las estrategias de reducción de costes a partir del despido de las personas de más edad. Una actuación que en el caso de las empresas cotizadas suele hacer subir su valor en los mercados bursátiles y de rebote los incentivos que cobran sus directivos.

Si se quiere promover la continuidad voluntaria de la actividad laboral entre las personas de más edad, ahora hay una oportunidad. La reforma de la legislación laboral debería desincentivar estas prácticas empresariales. Lo que no se puede hacer es promover el despido de las personas seniors y su sustitución por jóvenes más baratos para luego quejarse de la baja tasa de ocupación a esas edades y al final plantear la penalización del acceso de estas personas a la jubilación.

Hay otro factor sociológico a tener en cuenta: el tipo de trabajo y las condiciones personales en las que se llega a la edad de jubilación son determinantes para las decisiones que se adoptan. Ni todas las vidas laborales ni todos los trabajos son iguales, por eso no pueden ser tratados por la ley con mentalidad fordista y una regulación que pretenda uniformizar lo que es diverso.

Afortunadamente, nuestro sistema de Seguridad Social ha ido incorporando, a través de los acuerdos de concertación social, niveles importantes de flexibilidad en el acceso a la jubilación.

Siempre se puede intentar una mejora en los incentivos para prorrogar voluntariamente la edad de jubilación, pero me temo que eso no va a modificar sustancialmente las decisiones de las personas.

A quienes llegan agotados o quemados a la edad de jubilación, ningún incentivo les compensa continuar trabajando. Y a quienes tienen la suerte de disponer de trabajos que les motivan, los incentivos económicos no son fundamentales en su decisión de dar continuidad o no a su actividad laboral. Lo que sí resulta determinante es acabar con los incentivos legales que facilitan y promueven la estrategia empresarial de reducción de costes a partir del despido de las personas mayores.

Alerta pues, no sea que, camuflado entre los tropiezos políticos de Escrivá, nos cuelen un debate en el que, a partir de datos ciertos, se pretenda llegar a conclusiones tramposas. Dificultar el acceso a la jubilación de las personas seniors, despedidas para reducir costes laborales, sería tanto como penalizar doblemente a las víctimas. Y eso tiene un nombre”.

POLITICA CATALANA: UNA  ENQUESTA QUE AVALA L’ORIENTACIÓ ESTRATÈGICA D’ESQUERRA  … 

L’opinió pública catalana es va decantant paulatinament cap a posicions més moderades que capitalitzen ERC i PSC:

Enquesta de GAD3 per a La Vanguardia (26-09-21): ERC avança el PSC, que també ampliaria l’avantatge sobre Junts  Els comuns milloren vot, Vox i la CUP perden força i el PP creix a costa de Cs … El PP podria guanyar 4 escons, fins als 7, però Vox en perdria 3 i es quedaria en 8, i Cs 3 més dels seus 6 actuals … Republicans i socialistes vorejarien l’empat en unes eleccions generals,i Junts es mantindria … Esquerra passaria de33 a 40 escons; el PSC en sumaria un, fins a 34, i el grup de Puigdemont en perdria cinc, fins a 27 … La CUP cediria vota Junts i cauria de 9 a6 diputats, mentre que els comuns podrien arribar a 10 … Un 80% rebutgen una sortida unilateral al conflicte entre Catalunya i l’Estat … La societat catalana encara es mostra dividida sobre l’eficàcia de la taula de diàleg … El suport a la secessió cau per sota d’un 40% i un 48% aposten per millorar el finançament i l’autogovern … Un 56% culpen per igual tots els actors implicats dels entrebancs que registrala taula de diàleg

... QUE EL PRESIDENT ARAGONÈS REAFIRMA EN EL DEBAT DE POLÍTICA GENERAL …

El debat de política general ha servit per prendre nota de les fortaleses i febleses de la majoria parlamentària, amb una Esquerra que manté inalterada la seva aposta per la moderació, un Junts que per més que gesticuli no està en condicions de trencar el govern de coalició, i una CUP que amenaça la majoria necessària per aprovar els pressupostos. La seguretat mostrada per Aragonès   pot explicar-se pel do ut des pressupostari obligat per les febleses respectives dels governs espanyol i català:

Article de Francesc-Marc ÁLVARO a La Vanguardia (29-09-21): Venedor d’assegurances a la corda fluixa   El president és un gestor de transició a qui encarreguen una tasca gairebé impossible

“Atès que la política catalana està sotmesa a proves constants d’estrès, l’estil dièsel d’Aragonès sembla pensat per diluir aquest marc i generar la il·lusió d’una normalitat inexistent, que limita al sud amb la nostàlgia pel Primer d’Octubre i al nord amb la promesa d’un referèndum a l’escocesa que el PSOE nega i que ERC ven com el resultat inevitable d’aferrar-se a la taula de diàleg, peti qui peti. Potser el mèrit més gran de l’home que Junqueras va ungir és representar sense escarafalls i sense subratllats la figura incò­moda del líder que podria convertir-se en l’heroi de la re­tirada, a condició que no porti aquesta etiqueta i obtingui de Madrid alguna cosa que permeti afirmar que la consulta pactada està guardada al congelador, no al cubell de les escombraries.

Si Junqueras i Puigdemont han esdevingut els lideratges carismàtics d’un procés que es va col·lapsar, Aragonès és un gestor de tran­sició a qui encarreguen una tasca gairebé impossible: mantenir el discurs sobre l’objectiu final alhora que aplica una nova estratègia que –doble salt mortal– ha de comptar amb la col·laboració d’aquells que són reticents a revisar el que es va fer l’octubre del 2017. Tot això ho ha de fer sense rebentar els ponts amb el Gabinet de Sánchez i sense xocar gaire amb unes elits barcelonines que preguen diàriament perquè ERC acabi sent com el PNB. Ahir, Aragonès va marcar distàncies respecte a Junts i la CUP”.

Article d’Isabel GARCIA PAGAN a La Vanguardia (30-09-21): El tren de los presupuestos   La CUP, para pesar de ERC, es la CUP, aunque en marzo la colmaran de elogios

“Aragonès ha atado el futuro de su presidencia a la mesa de diálogo con Pedro Sánchez, y el de ERC, a que la polifonía se perpetúe en las filas de Junts. El president se considera abanderado de “una nueva generación” al frente de la Generalitat –las dos anteriores se las llevó por delante la justicia– y, sin pretensión de arrancar aplausos, mató el debate con su persistencia en las formas y en el fondo. “No hay alternativa ganadora”. Tono moderado y poca discusión –solo una réplica conjunta a la oposición–. Un debate exprés.

La resaca llega el día después. Aragonès y ERC batallaron por la foto con Sánchez en el Palau de la Generalitat y quieren negociar sin la losa de Junts el presupuesto del Estado con el PSOE. Pero en Catalunya ahora llega el momento de conjugar la necesidad de Junts de marcar perfil y las nuevas aspiraciones de la CUP con las urgencias de gestión”.

Article de Josep MARTÍ BLANCH a La Vanguardia (30-09-21): Botellón parlamentario  La CUP ha ido a buscar el subidón rápido de un nuevo referéndum en esta legislatura

“En un botellón político, la ventaja, a veces, es para el más sobrio. Y Pere Aragonès ha resistido la rave con cerveza 0,0. Aferrado a la mesa de negociación con el Gobierno de España, a la exigencia de lealtad de sus socios parlamentarios y al no al referéndum que ahora le proponen los anticapitalistas para pasado mañana. Asido, en definitiva, a la durabilidad de un pacto de legislatura que pivota sobre la imposibilidad de que JXCat plantee una alternativa creíble a la suya en el corto plazo y a la convicción de que el apoyo de la CUP, tal como llegó, acabará marchándose. Y que, llegado el caso, otras aritméticas que posibiliten seguir gobernando le exigen que por el camino no chafe las líneas rojas que sí pisotearon sus tres antecesores en el cargo.

De los anuncios de Pere Aragonès (uno de ellos la educación infantil –P2- gratuita– en el 2022, imaginamos que concertando plazas con el sector privado que tanto se denuesta en Catalunya desde la izquierda para garantizar que toda la población pueda beneficiarse de la medida), el que ha pasado sin pena ni gloria es el de estar abierto a un incremento de los ingresos de la Generalitat mediante la fiscalidad. Esto es, subiendo o creando más impuestos. A ver qué nos acaba deparando el futuro después de que el conseller de Economia, Jaume Giró, haya insistido reiteradamente en que eso no va a pasar. No solo de impuestos al ciudadano viven los gobiernos, y se entrevé en las palabras de Pere Aragonès una tentación de seguir percutiendo en la competitividad de las empresas mediante la eufemística fiscalidad verde.

La oposición, por su parte, también acudió al botellón dialéctico con la mercancía habitual y un comportamiento similar al del tridente gubernamental. Los excesos quedaron para los grupos minoritarios, mientras que el líder de la oposición, Salvador Illa, también ha decidido militar en la cautela de la 0,0. Lo que pueda pasar que nos pille serenos.

Mientras tanto el mundo se dirige al galope hacia una crisis energética, los precios de las materias primas andan disparados, la inflación es una amenaza cada vez más real y no hay margen para ganar competitividad a través de los salarios. En estas circunstancias, no es solo de agradecer, sino más bien imprescindible, un botellón parlamentario”.

Article de Jordi MERCADER a Crónica Global (30-09-21): Los consensos de Pere Aragonès
El discurso de Aragonès
, despojado de silogismos falsos, se queda en un intento de ganar tiempo para buscar un paraje donde aterrizar y abandonar a los polizontes que lleva a bordo para remontar el vuelo con un trayecto más creíble para Cataluña entera. Probablemente el relato del nuevo viaje no se construirá en una negociación unilateral con la Administración central cuya tendencia será la de convertirse en la comisión mixta de traspasos y mejoras financieras sino en una mesa de diálogo entre partidos y entidades catalanas donde intentar forjar el consenso real que presentar a la sociedad catalana primero y al gobierno central después. El gran inconveniente es que la propuesta procede de Salvador Illa, que solo representa a la primera fuerza parlamentaria.

… PERÒ PUIGDEMONT CONSERVA LA CAPACITAT DE DESESTABILITZAR EL GOVERN CATALÀ A BASE DE COPS D’EFECTE

No està gens clar, però,  que  Puigdemont pugui mantenir  aquesta capacitat de desestabilització indefinidament, en la mesura que cada cop aniran divergint més les seves prioritats de les dels dirigents independentistes de l’interior. La seva esperança és que la seva situació judicial anòmala acabi sent insuportable per l’Estat espanyol. D’aquí la conveniència de no deixar podrir la situació i trobar una sortida raonable:

Article de Jordi AMAT a El País (26-09-21): Más dura será la caída   Debe asumirse ya que la vía impulsada por Llarena ha sido, como la independentista, impugnada de manera sostenida

“…  debe asumirse ya, cuanto antes mejor, que la vía impulsada por el juez Llarena también ha sido impugnada de manera sostenida, y a pesar de ello aquí no se ha producido una revisión en paralelo de los errores cometidos. Al contrario. Antes de revisar la posición —judicial y política, periodística e intelectual—, la trinchera. Que nadie se mueva y ni una alternativa. Por eso el último caso, el de L’Alguer, ya ha tenido algo de déjà vu. Si hace tres años, después de la detención de Carles Puigdemont en Alemania tras ser vigilado por el CNI, Jorge Bustos jaleaba al “Llarena solitario”, este viernes a primera hora era Rubén Amón quién escribía que “Llarena capturó al miserable”. Y en los dos casos, a pesar del brindis en la taberna, la justicia decidió no extraditar.

Pasan los años y la vía Llarena, de Escocia a Bruselas, pasando por Suiza o el Consejo de Europa, se va enredando más y más y lía más que soluciona. Ejemplo práctico. La Abogacía del Estado informó al Tribunal General de Justicia de la Unión Europea que la eurorden se suspendía, una decisión que correspondía a Llarena y a la que él no estaba vinculado por una alegación que no era suya, y que no suspendió. Y activada la detención el Supremo mandó unos documentos al juez italiano, que optó por considerar el auto del TGUE. Lo que ha provocado que la justicia española quedase en evidencia, se creasen las condiciones para el debilitamiento de la confianza entre Estados y, matando tres pájaros de un tiro, el mito de la confrontación volviese al centro de la política catalana.

Ante este panorama, repetido una y otra vez, una posibilidad es enrocarse en la misma vía frustrada, autosugestionándose para acabar creyendo que la democracia termina en los Pirineos. Vistas así las cosas es normal que cualquier iniciativa para modificar esta dinámica sea atacada como un delito de lesa patria o que la mesa de diálogo entre gobiernos sea caracterizada como la mesa de la infamia, para decirlo con la expresión de Pablo Casado en la última sesión de control en el Congreso. Pero tal vez no deba descartarse que tanta contundencia verbal hueca, en realidad, oculte algo incluso más duro: la toma de conciencia de que, después del despropósito, ya va siendo hora de explorar una vía de normalización mesurada y productiva”.

Article de Manel MANCHÓN a Crónica Global (28-09-21): El caso Puigdemont. ¿Se acabó la fiesta!

“El caso Puigdemont presenta dos vertientes claras. La primera es que el Gobierno español, sea ahora del PSOE o mañana del PP, tiene un problema que debería asumir lo antes posible. No habrá un proceso de cierta normalidad sin el regreso del líder de Junts per Catalunya (JxCat). Y no se puede aceptar la posibilidad de no hacer nada y dejar en Bruselas al exalcalde de Girona durante los próximos 25 años. Eso no implica que el Estado abandone sus obligaciones y que se renuncie a que Puigdemont sea juzgado.

La otra vertiente afecta al propio dirigente político y a una parte no menor del independentismo. Puigdemont, si algún día quiere mirar a la cara de Oriol Junqueras –aunque éste también deberá pedirle perdón por su actitud incomprensible en octubre de 2017– deberá aceptar que la única solución pasa por su regreso a España, por ser juzgado por los delitos de sedición y prevaricación esperar un posterior indulto. Jugar al gato y al ratón, intentar con el inefable abogado Gonzalo Boye aprovechar todas las grietas del derecho y las contradicciones de los países europeos y de sus instituciones puede resultar gratificante a corto plazo. Pero, ¿cuánto puede durar? ¿Dos años más, hasta agotar todos los recursos posibles?

Article d’Alfredo PASTOR a La Vanguardia (30-09-21): ‘Cui bono’   [9] Puigdemont només té dos camins: comparèixer davant la justícia o resignar-se
a l’exili

“… el beneficiari principal de l’escapada és, quedant Junts com a subsidiari, Puigdemont. Per uns dies ha tornat a ressorgir, a parlar davant les càmeres, a saludar a l’afició: un alto en el declivi que el porta inexorablement a l’oblit, no només d’estranys sinó també de propis. D’aquesta manera, el cui bono ens portaria a assenyalar Puigdemont més que a la natural perversitat de l’Estat espanyol com a responsable, hipòtesi arriscada per a la qual un detectiu necessitaria confirmació.

Amb una mica de distància és fàcil veure que les conseqüències de la seva escapada seran efímeres. El nostre món ha canviat molt des d’aquell fatídic mes d’octubre del 2017. Sembla haver-se entristit i endurit, apressat per problemes que no sap com abordar. No hi ha temps ni disposició per a assumptes menors, i la independència de Catalunya no figura en cap llista, de manera que, si alguna vegada hi va haver una oportunitat, ja ha passat. Els que pensem que Cata­lunya suportaria pitjor que la resta d’Espanya una secessió i que, al contrari, pot trobar pau i prosperitat per vies diferents de la independència direm que és una sort. Això sí: per iniciar una d’aquestes vies, els nostres independentistes haurien de reconèixer davant els seus votants que el rei (perdó: el president de la República) està nu. Un exercici tan penós com saludable, que els retornarà al terreny del possible.

Carles Puigdemont només té dos camins: comparèixer davant la justícia o resignar-se a l’exili. El ­primer camí no és gens fàcil. Si bé està en el seu dret de negociar les condicions del seu retorn, l’atmosfera general no li és gaire propícia: alguns espanyols recordaran la porqueria que durant anys s’ha permès escampar als quatre vents sobre el nostre país. Però l’exili… que amarg que és el pa dels altres! No l’hi ­desitjo”.

Article de Cinto AMAT al quadern de Cinto Amat (27-09-21): Té sortida la qüestió judicial de Puigdemont?

“Si el govern Sánchez va tenir prou coratge per concedir els indults, quina alternativa hauria de buscar per desactivar el cercle viciós Puigdemont.-euroordres que condiciona la política catalana i espanyola fins a límits irracionals? Almenys caldria repensar en una reforma del delicte de sedició que el deixés sense base per poder-hi incardinar els fets del judidi del procés, i per tant sense fonament per demanar l’extradició de Puigdemont per aquest delicte que la justícia europea no pot entendre en el context sociopolític del procés. Sí que entendria, en canvi, l’existència d’un delicte de desobediència i de malversació de fons en aquest context, com va reconèixer el tribunal de Schleswig-Holstein”.

Article de Steven FORTI a Rolling Stone (28-09-21): Puigdemont non è Mandela, ma un Bossi postmoderno   L’ex presidente catalano, noto per aver lottato per l’indipendenza della regione dalla Spagna nel 2017, è stato di recente arrestato (e poi scarcerato) in Sardegna. Come la sinistra italiana abbia potuto impazzire per lui è un vero mistero

“… stupisce come certa sinistra abbia sposato la causa di un uomo politico che rappresenta tutt’altro che le idee della sinistra democratica (e anche di quella rivoluzionaria, se esistesse ancora). E sorprende – se qualcosa al giorno d’oggi può ancora sorprendere – visto che di Catalogna, bene o male, se ne è parlato parecchio negli ultimi tempi e si dovrebbe avere una minima idea del who is who al di sotto dei Pirenei.

L’AMPLIACIÓ FALLIDA DE L’AEROPORT DEL PRAT

S’ha consumat el fracàs de la iniciativa d’ampliació de l’aeroport del Prat, però no serà fàcil ni convenient passar pàgina de l’episodi. Convindria fer de la necessitat virtut i aprendre’n la lliçó de cara a gestionar millor els conflictes que inevitablement aniran sorgint en el complex procés de transició energètica:

Segona part de l’enquesta de GAD3 per a La Vanguardia (27-09-21): Una majoria de catalans a favor de l’ampliació de l’aeroport del Prat  Solo un tercio de los ciudadanos rechaza construir aquellas infraestructuras que afecten al entorno … La retirada definitiva de la ampliación de El Prat solo tiene el respaldo de uno de cada cuatro catalanes … Más del 51% culpa de paralizar el proyecto a ambos gobiernos , otro 21% lo achaca al catalán y el 17%, al central … Un 37% es partidario de paralizar infraestructuras aunque suponga frenar el crecimiento económico y la creación de empleo … Casi un 40% cree que Catalunya ha perdido impulso en los últimos años y solo un 21% la ve por delante de España … 

Article de Manel PÉREZ a La Vanguardia (26-09-21: Lucha de clases en El Prat   Una década después, el poder adquisitivo de los salarios está en niveles de los primeros años del siglo … Según los líderes del ‘procés’, las clases medias se sumaron por el maltrato económico y fiscal

“Ahora, en cambio, predomina una desconfianza acerada hacia la mayoría de sus propuestas, la última de ellas, la de la ampliación de El Prat. Es como si el independentismo se hubiese emancipado a golpe de peleas con esa elite económica y cuestionase los planteamientos de la clase social a la que había considerado germen del factor diferencial catalán. Las broncas por los cambios de sedes, los divorcios por las medidas fiscales y el temor a la decadencia económica, han pasado factura, pese al empeño en no reconocerlo y atribuirlo a la presión de Madrid”.

“Volviendo al aeropuerto, queda claro que algunos sectores del independentismo o han cambiado de modelo o se han olvidado de lo que postulaban diez años atrás. El Govern de Pere Aragonès no parece haber sido consciente. A menos que cuente con que la paciencia de esas clases medias es infinita, pese a las incertidumbres que Catalunya acumula tras el procés, la crisis financiera, el largo choque político con la burguesía y la pandemia. Barcelona y Catalunya tienen mucho que pensar sobre su modelo futuro y su papel en el mundo. La decisión sobre el aeropuerto es una de las más trascendentes. Pero, claro, hay que trabajar con un proyecto para la ciudad. ¿Cuál es?

Los sindicatos, por su parte, secundan el fondo de la apuesta por El Prat, pese a cuestionar el proyecto tal y como ha sido concebido por AENA; y critican la falta de pericia política en Madrid y Barcelona. Javier Pacheco (CC.OO.) y Camil Ros (UGT) no encuentran muchas alternativas para asegurar más empleo y más cualificado que apuntalar sus potencialidades”.

Article de Lluís RABELL a Crónica Global (27-09-21): Transición y conflicto

La transición ecológica se vislumbra como un período de intensa conflictividad social. Los líderes políticos lo intuyen, pero titubean ante la magnitud del problema. Daniel Cohn-Bendit decía al respecto hace unos días: “Si los Verdes fuésemos sinceros, deberíamos decir a la gente: votad por nosotros y haremos que vuestra vida sea mucho más difícil”. El socialdemócrata Olaf Scholz, probable futuro canciller, a pesar de presentarse en cierto modo como un continuador de la era Merkel, reúne en su entorno a destacados partidarios de un giro estratégico en la política económica. La pragmática Angela Merkel, ante el riesgo de un colapso de la UE, tuvo que avenirse a la idea de una mutualización del esfuerzo europeo frente a la pandemia. Pero, la amplitud de las transformaciones que tiene por delante el corazón industrial del continente obliga a dejar atrás las políticas de rigor fiscal, emprendiendo la senda de unas enormes inversiones de futuro y un prolongado endeudamiento del Estado. ¿Cómo se articulará ese giro en relación al resto de Europa? ¿Y cómo se repartirán los esfuerzos tributarios para sostenerlo?

La transición ecológica es aún una página en blanco en la historia de la lucha de clases. Las grandes corporaciones, raudas en solicitar el apoyo de las administraciones públicas a la hora de reestructurarse, se resistirán, no sólo a una contribución proporcional, sino que se aferrarán tanto como puedan a los modelos extractivos. A pesar de su funesto impacto sobre la crisis climática, el Ártico se ha convertido en una zona de prospección de recursos petrolíferos y gasísticos: 599 explotaciones, en fase de perforación o ya en funcionamiento, han sido inventariadas por la ONG Reclaim Finance. Las impulsan compañías americanas, rusas, chinas, francesas… con el apoyo financiero de treinta de los mayores bancos mundiales, entre los que se cuenta el Santander. No será fácil doblegar ese poder. Pero, desde luego, será imposible hacerlo si cada paso hacia un nuevo modelo productivo aparece asociado a un deterioro de las condiciones de vida de la clase trabajadora, llamada a soportar todo tipo de penurias a la espera de que las generaciones venideras gocen de un planeta habitable. La  revuelta de los “chalecos amarillos” debería servir de aviso a toda Europa. Si la transición ecológica no es socialmente justa, fracasará entre la ira de los perdedores y las maniobras de las élites.

No, no se habla con franqueza de todo esto. Pero es el trasfondo de cuanto ocurre. Aquí, mientras tanto, en lugar de discutir con rigor de un proyecto como el del aeropuerto del Prat, tratando de armonizar exigencias medioambientales y posibilidades de reactivación económica, optamos por decir que “queremos menos aviones y más calabacines”. Hará falta una gran cosecha para atender a las necesidades de tanto parado y tanto trabajador precario como tenemos en el área metropolitana”.

CRISI D’AUTORITAT A BARCELONA?

El salt d’escala dels botellots que ha patit la ciutat de Barcelona -però també altres poblacions de Catalunya- suposa una mutació d’un problema d’incivisme a un problema d’ordre públic, que sembla desbordar les autoritats i que qüestiona una cultura permissiva molt arrelada en una part de la  societat:

Article de Miquel MOLINA a La Vanguardia (25-09-21): Barcelona y la ira: en defensa de la ciudad postal  [10]    La economía barcelonesa necesita tener un buen escaparate para captar recursos

“El problema surge cuando una ciudad que ha logrado asomarse al mundo, en parte, gracias a las postales que genera, se acaba convirtiendo en escenario habitual de situaciones que transmiten la idea de violencia o de suciedad.

Por supuesto, el principal motivo para impedir los macrobotellones de estos días en Barcelona es garantizar la seguridad de los propios jóvenes que participan en ellos. La mayoría acuden sin otra intención que liberar sus ansias de fiesta tras año y medio de privaciones, aunque al hacerlo sin distancia social ni mascarilla estén poniendo en riesgo la mejoría de los indicadores sanitarios.

La proliferación de ataques con arma blanca y el nivel de violencia empleado en la destrucción de bienes públicos y privados convierten las noches de esta Mercè en un grave problema de orden público y alientan el debate sobre la excesiva tolerancia policial con ciertos comportamientos.

También cabe que preguntarse en qué medida influye en esta situación el hecho de que Barcelona sea una de las pocas ciudades del mundo donde hoy no se puede tomar una copa en un bar pasada la medianoche. El celo de la Conselleria de Salut en garantizar la salida de la crisis, sirviéndose para ello de la prolongación de medidas extremadamente restrictivas, puede estar teniendo efectos indeseados.

Pero lo que no se puede hacer es minimizar las consecuencias que tiene para el prestigio de Barcelona la concatenación de incidentes con violencia en sus calles. Que este sea un problema compartido por muchas ciudades de España y de Europa no resta trascendencia al problema: la capital catalana ha realizado un esfuerzo superior al resto para proyectarse al mundo y esto la ha hecho más vulnerable en cuestiones de imagen. Para Barcelona tienen un coste extra las fotos de un recinto ferial vandalizado, calles con una suciedad insostenible o de una bicicleta calcinada en plena fiesta.

La economía barcelonesa se ha especializado en los últimos tiempos en la capacidad de atraer, más que en la de generar. La desbandada de empresas, la renuncia de una parte relevante de la llamada sociedad civil a seguir invirtiendo en su ciudad y el declive de la industria han dejado pocas alternativas de crecimiento económico más allá del turismo y la capacidad de atraer talento para alimentar la cadena de la innovación.

Y esa economía necesita del escaparate. Igual que las tiendas. De un un escaparate de postal en el que primen la cultura, el civismo, la innovación tecnológica, la ciencia, la economía circular, la economía verde, el urbanismo avanzado, las nuevas formas de movilidad, los cielos descontaminados y, sobre todo, el equilibrio social. No se combate la desigualdad sin recursos, y estos hay que generarlos con urgencia gracias a las herramientas ahora disponibles: el turismo (si puede ser, de calidad) y la economía emergente”.

Article de Ramon SUÑÉ a La Vanguardia (26-09-21): Y dicen que es inevitable  No sé si somos conscientes de la gravedad de asumir que no actuar es la mejor manera de actuar

“‘Se podía prever, pero no se podía evitar’. La manifestación del teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, es la certificación definitiva de un fracaso colectivo, de un fracaso político, policial y social. Resignación, paciencia y hasta la próxima. Apaga y vámonos. La situación que se ha vivido estas noches de la Mercè deja sin argumentos a quienes hace todavía pocos días nos discutían la liquidación absoluta del principio de autoridad. No sé si somos del todo conscientes de la gravedad de haber asumido que no actuar (dicen que para evitar males mayores) es la mejor manera de actuar en estos casos.

Lo de estas noches es también la guinda de años y años en los que Barcelona ha ido definiendo y proyectando al exterior una imagen de ciudad en la que todo está permitido, en la que el incivismo y su escalón inmediatamente superior, el delito, salen muy baratos, en muchas ocasiones gratis. Una ciudad de acogida de lo bueno y de lo mejor, admirada por muchas cosas, pero que a la vez se ha convertido en receptor y contenedor del turismo más indeseable, de mafias vinculadas al tráfico de drogas, de blanqueadores de dinero sucio y de jóvenes delincuentes, locales e importados, a los que, pobrecillos, excusaremos porque están desamparados, porque no tienen otras salidas o porque la pandemia les ha dejado muy tocados.

Podemos seguir consolándonos y repitiendo que lo que sucede aquí es un mal de nuestros tiempos común a muchas grandes ciudades, pero quizás ha llegado ya la hora de preguntarnos por qué siempre, siempre, siempre, en Barcelona, ya sea por el desalojo de una casa okupada, por las protestas por el encarcelamiento de un rapero que difícilmente hubiera pasado a la historia por sus méritos artísticos o porque el Barça ha ganado la Liga (de esta al menos nos libraremos por una larga temporada).

¿Qué extraña maldición cayó un día sobre esta ciudad? ¿A qué responde nuestro hecho diferencial? Es muy probable que en los próximos meses el Ayuntamiento vuelva a plantearse la necesidad de modificar esa ordenanza del civismo que, como sucede con todo lo que no se usa, se ha convertido en un trasto inservible. También se creará una mesa, otra más, para estudiar cómo reorientar el ocio nocturno, una mesa que, ya les adelanto, servirá de escenario de una nueva representación histriónica del conflicto entre políticos, y entre estos y los agentes económicos, y entre los agentes económicos y los sociales. Y se aprobarán unas conclusiones. Y volveremos a tener un impecable texto con propuestas genéricas de actuación que, seguramente, nunca llegarán a concretarse ni a aplicarse. En verdad, pocas ciudades en el mundo generan tanta literatura normativa y tan poca acción”.

Article de Miquel ROCA JUNYENT  a La Vanguardia (28-09-21): Els botellots com a símbol  La violència és un problema d’ordre públic que afecta i compromet la convivència social

“El que és nou és que fins ara no s’hagi dit de manera clara per part de moltes autoritats que això no és acceptable. Que la violència és un problema d’ordre públic que afecta i compromet la convivència social. L’hemeroteca també està plena d’informacions que expliquen com, moltes vegades, la violència ha estat justificada o, com a mínim, minimitzada. No calia, es deia, donar-hi transcendència; calia entendre-ho! I la solidaritat amb els violents també omplia els mitjans, presentant els violents com a titulars d’un dret a la lliure expressió. Cremar contenidors, destrossar aparadors i cremar cotxes, es deia i així queda escrit, era una manera d’expressar disconformitat!

És molt difícil –m’atreviria a dir que gairebé impossible– fer front a la crema de contenidors, per exemple, si es diu que segons quin sigui el motiu està permesa o no. Però el fet cert és que la societat –o les autoritats– han estat molt permissives en aquestes si­tuacions. Però també és cert que resultarà molt difícil reconduir aquesta violència si no som capaços de reivindicar el valor de la convivència i del civisme. Hi ha un concepte progressista de l’ordre públic que no s’ha de regalar al populisme reaccionari que sacrificaria la llibertat per sotmetre-la al dictat de l’ordre. Ara, en aquest moment, aquesta no és la qüestió.

El que ha passat aquests darrers dies té un origen que ve de lluny. S’hauria de reflexionar sobre si certs comportaments polítics, deslegitimadors d’institucions, normes i conductes, hi tenen res a veure. Aquest és un debat de molta volada i que no es pot resoldre en l’espai d’un article periodístic. Però el debat s’hauria de fer; amb valentia i sinceritat, perquè no és fàcil ni està exempt de crítiques i autocrítiques. Però el que és cert és que els botellots són tot un símbol d’una crisi de valors que molts denuncien però que no troba traducció transformadora en la nostra societat.

Els botellots ens posen davant l’evidència d’una societat que grinyola. Que la violència no és gratuïta en les seves conseqüències. Que és inacceptable. Que la llibertat no és –no pot ser– això. I, sí, aquesta és la ­qüestió”.

Article de Francesc-Marc ÁLVARO a La Vanguardia (30-09-21): Botellots, un debat impossible  La discussió acaba consumida per un paternalisme omnipresent

“Hi ha una tendència a buscar obsessivament relacions de causa-efecte que ho expliquin tot. Es parla del tancament dels locals d’oci nocturn, de la necessitat de consumir a preus assequibles, de les ganes de socialitzar després dels confinaments, del repte de ­desafiar les prohibicions… L’aparició d’una violència de notable intensitat en aquests ma­crobotellots (agressions sexuals, atacs amb armes blanques, robatoris, destrosses vandàliques i enfrontaments amb les forces poli­cials) desplaça el debat a un terreny on allò polític es fa present sense filtre: el consentiment davant la norma, l’autoritat de les ins­titucions, la gestió de l’ordre públic, la responsabilitat dels governants… A Catalunya, qualsevol discussió sobre l’ús de la violència legítima és més difícil que en altres llocs d’Europa: sectors socialsmainstream no s’han acostumat encara al fet que el poder autonòmic disposi d’una policia. El major Trapero podria fer una tesi sobre això.

També hi ha qui, amb bona fe, vol ubicar el centre de gravetat d’aquest debat en la pèrdua de valors i l’incivisme. Ho sento, però ja hem fet tard: fa molts anys que determinats entorns d’opinió influents van dictaminar que parlar d’aquestes coses era una pèrfida trampa conservadora. Que això s’escrivís des del carrer Mandri i no des del Raval (on la gent no es pot pagar seguretat privada) ja ­indica el nivell d’impostura que ens ha in­toxicat. Ens queda, esclar, un gran jòquer ­argumental per sortir del pas: el malestar. Jo també l’he fet servir, ho confesso: atribuir els macrobotellots a un malestar difús i genèric, que serveix per explicar-ho tot sense esclarir res. És políticament correcte.

Perquè parlar de nihilisme i estupidesa de les masses sonaria avui massa fort en una ­societat que tendeix a pensar que el mestre, quan renya, no té raó”.

ANTONIO FRANCO

En la mort d’Antonio Franco s’han expressat moltes mostres de condol, com l’obituari de Xavier Vidal-Folch i Lluís Bassets.   Recomanem especialment la llarga i emotiva conversa d’Antonio Franco amb Josep Maria Muñoz publicada al número de setembre de la revista L’Avenç  i que ara es pot llegir en obert (veure  el Focus Press 240):

 Obituari d’Antonio Franco  per Xavier VIDAL-FOLCH i Lluís BASSETS a El País (25-09-21): Muere Antonio Franco, constructor de periódicos   [11]

“Su desaparición ahora, en un momento tan delicado del oficio, con frecuencia sumido en el desprestigio, obliga a evocar el contraste que ofrece el momento de un relevo trascendental en la historia del diario EL PAÍS, uno de los dos diarios en los que su paso dejó un precioso legado profesional y personal. Antonio Franco fue el primer director de la edición catalana del periódico, fabricada por una redacción que él mismo seleccionó y organizó en 1982, y de la que quedó descartado el que fue primer corresponsal y delegado en Cataluña, Alfons Quintà, desgraciado protagonista de una trayectoria infamante para el oficio. El negro relato de su peripecia vital, escrito por Jordi Amat, es exactamente el envés miserable del trabajo digno, libre, decente y ejemplar que ejerció y enseñó Antonio Franco.

Más allá del periodismo, es notable la aportación de Antonio Franco al catalanismo plural y abierto, tan minorizado en la última década, en Barcelona y en Madrid. Pocos ciudadanos, ya no tan solo periodistas, han hecho tanto catalanismo y han defendido tan bien el autogobierno en Madrid y han hecho a la vez tanto españolismo constitucional en Barcelona. En las palabras, por supuesto, porque el periodismo se hace con palabras escritas y habladas. Pero también en los hechos, en la organización del periódico, en el sistema de trabajo, en la participación cruzada entre redacciones. Lo hizo primero con El Periódico y luego con EL PAÍS, periódicos ambos en deuda con su aportación a la construcción todavía en marcha de una España y de una Cataluña plurales, incluidas una en la otra y ambas incluyentes”.

Entrevista a Antonio FRANCO a L’Avenç nº 482 (setembre 2021): Antonio Franco, un xava de barri que volia ser periodista

LLIBRES

Caroline FOUREST. Generación ofendida. De la política cultural a la policia del pensamiento. Península. Barcelona, 2021

Article de Neus TOMÀS a elDiario.es (23-09-21): ‘Generación ofendida’, un libro políticamente incorrecto que obliga a pensar  La ensayista francesa Caroline Fourest plantea desde una perspectiva de izquierdas cómo lo que califica de “la tiranía de la ofensa” puede perjudicar a la lucha contra el racismo o la defensa del colectivo LGTBI

Isidre AMBRÓS. La cara oculta de China. Diëresis. Barcelona, 2021

Entrevista a Isidre AMBRÓS a El Confidencial (26-09-21): “AUKUS es un brindis al sol y una bofetada a la UE. A largo plazo ganará China en la región     El excorresponsal de La Vanguardia en Pekín y Hong Kong durante una década analiza la actualidad del Indopacífico y la mirada occidental a China, todavía ingenua … “Evidencia la debilidad de Occidente y es una jugada que al único que favorece es a China, porque se demuestra que todo el mundo les tiene miedo” … “Mire, ustedes no se metan en política y yo les garantizo desarrollo económico y bienestar social”, un poco el franquismo de aquí, “usted no se meta en política y yo saco adelante el país” … “Se acabaron las protestas. Controlan muy bien la frecuencia y el volumen nacionalista de la sociedad, que es muy orgullosa, pero también muy obediente”

Ezra KLEIN. Por qué estamos polarizados. Capitán Swing. Madrid, 2021

– Avançament editorial a El País (26-09-21): El mundo se divide en interesados y desinteresados  Seguimos la actualidad política como si fuera un deporte o un grupo de música … En lugar de hablar de la polarización entre izquierda y derecha, el analista político Ezra Klein señala la división entre adictos a la información y desinteresados. ‘Ideas’ adelanta un extracto de su nuevo libro, ‘Por qué estamos polarizados’

Óscar ALZAGA. La conquista de la transición (1960-1978). Memorias documentadas. Marcial Pons. Madrid, 2021

Entrevista a ALZAGA a El Confidencial (26-09-21): “La destrucción de los archivos policiales del franquismo fue un disparate de Martín Villa y Suárez”[12] “Constituimos la triste excepción, explicable porque muchos franquistas quisieron seguir en política durante la nueva democracia” … “En nuestras universidades se anhelaba el sistema político de las democracias europeas y que España perteneciese a la UE” … “Adolfo Suárez puso mucho empeño en reescribir la realidad histórica para negar que su padrino fue Torcuato Fernández Miranda y no el Rey” … “El Título VIII no merece mis elogios, en mi opinión se debió adoptar un sistema federal análogo al de la República Federal Alemana” … “Están muy satisfechos con la falsa tesis sobre que la democracia nos la donaron los últimos del franquismo, a la muerte de su caudillo”

Andreu NAVARRA. La revolución imposible. Vida y muerte de Andreu Nin. Tusquets. Barcelona, 2021

– Article de Jordi AMAT a”Babelia” de El País (25-09-21): La revolución permanente de Nin  Una nueva biografía vuelve a dirigir el foco hacia una figura fundamental de la Guerra Civil, un intelectual que aspiró a la conquista del poder desde la violencia … Fue un caso español que replicaba una dinámica internacional: la del revolucionario profesional … El mito del Octubre Rojo no dejó de arder en su conciencia: un fuego que incendia la democracia … Antes de su ejecución, ni se autoinculpó ni culpó a sus camaradas. Sus restos siguen en paradero desconocido

Elie COHEN et Richard ROBERT. La Valse européenne. Les trois temps de la crise. Fayard. Paris,  2021

– Article de Renaud DEHOUSSE a Telos (28-09-21): Le gouvernement de l’Europe

“Si l’ouvrage d’Elie Cohen et Richard Robert contient des clefs précieuses pour analyser ces problèmes, il ne propose pas de modèle pour y faire face. Il explore au contraire les différentes figures impériales qui constituent un répertoire européen, en insistant sur les limites de chacune de ces figures. La référence à un modèle d’empire « à la française», ainsi, n’emporte pas la conviction. Le centralisme autoritaire et la volonté d’expansion par la force ne font pas ne font pas bon ménage avec la gestion de la diversité, comme l’a montré avec plus de brutalité encore le Troisième Reich. À l’inverse, le Saint-Empire manquait de consistance, même si certains de ses traits se retrouvent dans l’Union actuelle. L’Europe enfin n’est pas, et ne semble pas appelée à devenir un État-nation même si la question d’un « peuple européen » ne peut être écartée d’un revers de manche. Il lui faut donc définir par quels moyens elle pourra à la fois de gérer l’interdépendance et de défendre ses intérêts dans un monde turbulent, tout en tenant compte de sensibilités nationales différentes. Il est peu probable qu’elle trouve dans la galerie des modèles anciens la réponse à ce défi sans précédent ; elle doit donc fournir un travail d’innovation politique. Espérons que la Conférence sur le futur de l’Europe, lancée au printemps dernier, ne se limitera pas à débattre du déficit démocratique et des pouvoirs des organes parlementaires, et qu’elle s’attachera à la question du gouvernement de l’Europe”.

Manuel CRUZ. Democracia, la última utopía. Espasa. Madrid, 2021

– Avançament editorial a El Confidencial (28-09-21): Liberal a fuer de socialista   A día de hoy, existe el grave peligro de entender la democracia como un grupo de procedimientos formales para poder organizar la vida en común

 

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