FOCUS PRESS 279

ARTICLES DESTACATS

(1) Article de Juan TOVAR a Agenda Pública (11-06-22): Buscando la paz en Ucrania

(2) Enquesta del European Council on Foreign Relations (Datapraxis/YouGov, 28-04/11-05/22): Peace versus Justice: The coming European split over the war in Ukraine

(3) Article de Jacques RUPNIK a Telos (15-06-22): L’Europe unie et divisée sur l’Ukraïne

(4) Article de Mark LEONARD a Foreign Affairs (13-06-22): The Real End of Pax Americana 

(5) Article de Josep Maria RUIZ SIMON a política&prosa nº 45-46 (juliol-agost 2022): Un xoc de civilitzacions per a la nova guerra freda? 

(6) Article de Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (10-06-22): El BCE sacrifica el crecimiento para doblegar la inflación

(7) Article de Gérard GRUNBERG a Telos (13-06-22): Trois leçons des législatives

(8) Article d’Enrique FEÁS a vozpópuli (10-06-22): El Comité 1922

(9) Article d’Oriol BARTOMEUS a El País (15-06-22): Vuelve el centro

(10) Article de Fernando ÓNEGA a La Vanguardia (10-06-22): Infortunio o pérdida de control

(11) Article de Khadija MOHSEN-FINAN a El País (13-06-22): El conflicto argelino-marroquí se extiende como una mancha de aceite 

(12) Article d’Andreu MAS-COLELL a La Vanguardia (14-06-22): Política de rendes i pensions 

(13) Article de Jordi AMAT a El País (10-06-22): La lección de honestidad de Josep Marias Fradera

(14) Article de José María RIDAO a El País (12-06-22): Citas a ciegas 

(15) Article de Wolfgang EILENBERG a El País (16-06-22): El mundo es un único jardín

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GUERRA A UCRAÏNA

El curs de la guerra i perspectives de sortida

 Article de Dan SABBAGH a elDiario.es (11-06-22): Qué está pasando ahora en el Donbás: ejércitos agotados, bajas en aumento y el control de la región en juego   La capacidad de Moscú y Kiev de soportar el incremento del número de soldados muertos en sus filas será uno de los factores que influirán en la batalla por el control de la zona 

Article de Juan TOVAR a Agenda Pública (11-06-22): Buscando la paz en Ucrania  [1] (…) “A raíz de todos estos elementos y de la cuestionada probabilidad de una victoria ucraniana decisiva a corto o medio plazo, poner fin al conflicto debiera ser una de las prioridades principales de los líderes. En la misma dirección apunta la persistencia de intereses más relevantes para Occidente, como sería la necesidad de lidiar con China en un escenario estratégico mucho más relevante que Ucrania como el Indo-Pacífico.
No está nada clara la forma de esa salida a esta crisis. Haciendo un análisis de prospectiva, el escenario más probable es la de una paz fría con Rusia pasando a controlar los territorios que conquiste y un nuevo conflicto congelado prolongaría las tensiones en el tiempo. Sin embargo, esta opción no es la deseable para garantizar la seguridad en Europa o, cuando menos, el equilibrio en el continente. Y esto es así por tres razones:
En primer lugar, existe un hecho evidente, aunque desagradable, que los líderes occidentales no han explicado suficientemente al Gobierno de Ucrania: este país nunca será estable hasta que mejore sus relaciones con el invasor; lo dice la geografía. Además, un conflicto enquistado con Rusia haría prácticamente imposible la adhesión ucraniana a la UE, incluso en el largo plazo.
Al mismo tiempo, tal y como han defendido líderes europeos como Emmanuel Macron, antes o después será necesario incorporar a Rusia a un cierto consenso sobre la seguridad europea y volver a tratar cuestiones relevantes de seguridad en el sistema internacional; y ello sin incurrir en fantasías sobre cambios de régimen o supervivencia biológica del líder ruso como motores de cambio de aspectos fundamentales de la política exterior rusa que, para bien o para mal, son compartidos por una gran parte de sus élites.
En tercer lugar, por la propia viabilidad de Ucrania como Estado en un contexto post-conflicto con desafíos políticos, económicos y sociales prácticamente sin precedentes desde hace décadas, aunque sólo fuese por la complejidad y tamaño del país; especialmente a la luz de la dificultad y el coste que han tenido procesos de state-building en estados mucho más pequeños como Bosnia o Kosovo. Además, esta situación se agrava día a día.
Por todo ello, un acuerdo que permita superar (o cuando menos conllevar) las tensiones que seguirán existiendo en los próximos años respondería a los intereses de ambas partes. Con todo, para lograr cualquier acuerdo será necesaria una actitud pragmática por parte de los líderes occidentales, y eso conlleva que presionen a ambas partes: por supuesto al régimen ruso, pero también a las propias autoridades ucranianas para tomar decisiones desagradables, especialmente en relación a territorios de muy difícil retorno como Crimea.
Hasta el momento, Occidente ha demostrado tener más principios que sentido estratégico. Y resulta difícil pensar que los partidarios de un enfoque ideológico de la cuestión, asentado sobre la intrínseca maldad o mero apetito imperialista de Rusia, vayan a ceder en este punto. Pero cabe plantearse que si Occidente hubiese postergado sus principios presionando en favor de la aplicación de los Acuerdos de Minsk, siendo sincero con los líderes ucranianos sobre sus posibilidades de adhesión a la Otan y fijado definitivamente el estatus de Ucrania, quizá habría podido evitarse este conflicto; aunque eso ya no lo sabremos nunca.
Una posición más realista y pragmática ayudaría a dar salida de una vez a un enfrentamiento que ya se alarga demasiado, amenaza objetivos estratégicos occidentales a largo plazo y daña la economía global, poniendo en riesgo la supervivencia de millones de personas en ámbitos geográficos que nada tienen que ver con la guerra de Ucrania”.

Article de Vicenç FISAS a elDiario.es (14-06-22): ¿Es posible un acuerdo d epaz para Ucrania?   En esta guerra, las puertas que siempre hay que dejar abiertas para encarar en algún momento una negociación, se fueron cerrando demasiado deprisa. De manera que ahora estamos huérfanos en cuanto a salidas diplomáticas, al carecer de un pequeño grupo de países que, desde el primer momento, se reservaran para cumplir ese papel

La Unió Europea i la guerra

Enquesta del European Council on Foreign Relations (Datapraxis/YouGov, 28-04/11-05/22): Peace versus Justice: The coming European split over the war in Ukraine  [2]

Summary
• In the first 100 days of Russia’s war on Ukraine, European public opinion helped to solidify Europe’s political response. But a new poll reveals that diverging public preferences could weaken this unity.
• ECFR’s research shows that, while Europeans feel great solidarity with Ukraine and support sanctions against Russia, they are split about the long-term goals. They divide between a “Peace” camp (35 per cent of people) that wants the war to end as soon as possible, and a “Justice” camp that believes the more pressing goal is to punish Russia (25 per cent of people).
• In all countries, apart from Poland, the “Peace” camp is larger than the “Justice” camp. European citizens worry about the cost of economic sanctions and the threat of nuclear escalation. Unless something dramatically changes, they will oppose a long and protracted war. Only in Poland, Germany, Sweden, and Finland is there substantial public support for boosting military spending.
• Governments will need to find a new language to bridge the gap between these emerging camps, in order to strengthen European unity and avoid polarisation between and within countries. The key will be to present arms deliveries and sanctions as part of a defensive war.

Article de Jacques RUPNIK a Telos (15-06-22): L’Europe unie et divisée sur l’Ukraïne   [3] (…) “Cependant trois mois après le début du conflit cette unité affichée de l’UE commence à se fissurer et des divisions sont apparues entre l’Est et l’Ouest de l’Union. Elles portent principalement sur trois sujets : la source du conflit, à savoir la Russie, l’issue du conflit, et la perspective d’arrimage à l’UE proposée à l’Ukraine” (…) “L’invasion russe de l’Ukraine redéfinit les enjeux et politise explicitement le projet européen. D’où l’importance du débat entre les pays fondateurs et les pays d’Europe centrale sur sa signification et ses transformations à venir. C’est face au retour de la guerre la seule façon de repenser l’avenir du continent”.

Conseqüències geopolítiques

 Article de Mark LEONARD a Foreign Affairs (13-06-22): The Real End of Pax Americana   [4] Germany and Japan Are Changing—and So Is the Postwar Order … In response to Moscow’s aggression, Germany has fundamentally reoriented its foreign policy … German and Japanese guilt is dying out along with the last surviving perpetrators and victims of World War II … Greater German and Japanese assertiveness is likely to go hand in hand with U.S. retrenchment (…) “The Biden administration hopes that the war in Ukraine will cement a global alliance of democracies, putting both Russia and China on the back foot. As a result, Beijing regards the conflict as a proxy war aimed in part at weakening China by convincing Asian countries of the parallels between Ukraine and Taiwan. The other side of this coin, of course, is Washington’s effort to convince Europeans that if they want to continue to benefit from U.S. support, they will need to align with the United States against China.
But as Germany and Japan become more powerful and more embedded in their respective regional security orders, they are likely to become more assertive in setting their own agendas. That is precisely what happened in the Middle East, where U.S. retrenchment has made countries less willing to follow Washington’s lead without getting something in return. Saudi Arabia, for instance, rejected U.S. requests to condemn Russia’s invasion of Ukraine and to increase oil production to meet elevated demand. Instead, Riyadh worked with Moscow to keep oil prices high. Other U.S. allies in the region, including Israel and the United Arab Emirates, have been similarly resistant to U.S. demands.
Many American analysts and officials seem to think that the historic debt of U.S. allies means that they can be expected to side with the United States against China in more and more domains and at ever greater cost. Trump provided the perfect illustration of this when he threatened to withdraw from NATO while demanding that Europeans ban the Chinese technology giant Huawei from their 5G networks.
But the changes afoot in Berlin and Tokyo suggest that a different kind of relationship is on the horizon, one that is more balanced than the alliances Washington built and maintained in the postwar era. As the relative importance of U.S. defense contributions falls and the costs of alignment rise, it seems unlikely that Washington will be able to count on automatic support. Instead, the United States will have to get used to more cooperative and equitable relationships in which alignment is earned. This will create challenges and headaches initially, especially as Washington is forced to rein in its unipolar instincts. But if the new international order proves stable and helps promote U.S. interests, American taxpayers might once again start to see the country’s network of alliances as an asset rather than a drain on public resources. Not only could the burden of providing security be shared more equitably in such an order but the United States and its allies would be able to establish standards and promote liberal values that, although not solely American, would definitely be more American than Chinese. In other words, Pax Americana could give way not to chaos but to a cooperative model of shared leadership”.

Els Estats Units i la guerra

Article de Mira MILOSEVICH-JUARISTI  a Real Instituto Elcano (10-05-22): La evolución de los objetivos políticos de EEUU en Ucrania y la probabilidad de una guerra nuclear  El presidente Biden ha afirmado que el objetivo de Washington es “castigar la agresión rusa” … En el contexto actual es poco probable que Moscú usase su armamento nuclear para ganar la guerra en Ucrania, pero si Kiev, por ejemplo, intentase recuperar Crimea (…) “En la actualidad estamos aparentemente ante una mayor probabilidad del uso de armas nucleares que durante la Guerra Fría. EEUU y la URSS desarrollaron sus respectivos programas nucleares desde los años 40. La Guerra Fría se sostuvo sobre el “equilibrio del terror” (disuasión por la destrucción mutua asegurada), lo que evitó un conflicto bélico entre las dos grandes potencias enfrentadas en el hemisferio norte y, gracias al tácito acuerdo de evitar el choque nuclear directo, en las guerras localizadas que se libraron en Corea (1950-1953) y durante los procesos de descolonización en África y en las guerras revolucionarias de Vietnam, Camboya y América Latina. Por ejemplo, en Corea ninguna de las potencias nucleares quería otra guerra total, por lo que ambas pusieron límites estrictos a los medios, los fines y el alcance del conflicto. Eligieron no utilizar armas nucleares. Eligieron no atacar el territorio o el régimen de los demás, manteniendo la lucha en la península coreana. Y, más allá de eso, se permitió que la guerra continuara convencionalmente, tan brutalmente como quisieran los beligerantes. El objetivo de Occidente debería ser ayudar a Ucrania a ganar a esta guerra, es decir, a derrotar a Rusia en territorio ucraniano. Intentar derrotar a Vladimir Putin en Rusia, un país en el que, desde Pedro el Grande (1672-1725), el pueblo se identifica mayoritariamente con sus autócratas, además de un error estratégico (una Rusia debilitada sería aún más revisionista y revanchista que la Rusia actual), equivale a una imprudencia peligrosa. La Historia ha mostrado que Rusia tiene una gran capacidad para defenderse de agresores externos (mongoles, polacos, Napoleón o Hitler) y que sólo opta por cambios convulsivos cuando el pueblo pierde confianza en su sistema político, como ocurrió en 1917 y 1991. Así que se debe dejar a los rusos elegir el gobernante que se merecen”.

Article de Lluís BASSETS a El País (12-06-22): El frente americano  Putin cuenta aún con dos poderosas bazas para inclinar la balanza en su guerra larga y ancha. Ambas electorales, en EEUU y gracias a la firme alianza del republicanismo secuestrado por Trump (…) “Putin cuenta todavía con dos poderosas bazas para inclinar la balanza en su guerra larga y ancha. Ambas electorales, en el frente americano y gracias a la firme alianza del republicanismo secuestrado por Trump. La primera son las elecciones de mitad de mandato del próximo noviembre, cuando Joe Biden puede quedarse sin mayoría demócrata en ambas Cámaras y con las manos atadas para seguir ayudando a Ucrania como hasta ahora. Y la segunda, en la elección presidencial de noviembre de 2024, cuando el propio Trump, o alguien como él, puede regresar a la Casa Blanca y abandonar definitivamente a los europeos para que se apañen solos con Putin”.

Article d’Argemino BARRO a The Objective (12-06-22): Narcisismo estratégico  «Sobre el tapiz de los acontecimientos, Estados Unidos ajusta sus palabras sobre Ucrania en base a lo que percibe sobre el terreno» (…) “Desde una perspectiva realista, el pecado original de Washington con Ucrania data de la cumbre de la OTAN de 2008, en Bucarest, cuando la Administración Bush insistió en prometer oficialmente a Ucrania y Georgia que entrarían en la Alianza, algún día, en el futuro, sin calendario ni condiciones específicas. Alemania y Francia protestaron, y Angela Merkel y Condoleezza Rice discutieron a voz en cuello en perfecto ruso. ¿Quería Estados Unidos realmente proteger a Ucrania, o solo expandir su influencia, ignorando los equilibrios regionales?  Década y media después, incluso los atlantistas reconocen que así no se hacen las cosas. Ucrania quedó en la peor de las situaciones: lo suficientemente cerca de la OTAN como para enfadar a Rusia, pero no tanto como para atreverse a soñar, realmente, con ser parte de la Alianza. Esta situación de zona gris, en lugar de resolverse en una dirección o en otra, se ha prolongado en un quiero y no puedo perpetuo: desde la agresión rusa de 2014, la OTAN ha trabajado para reforzar a Ucrania integrarla en sus estructuras, pero, de nuevo, sin calendarios ni promesas en firme.  Ahora que Ucrania pelea por su mismísima existencia, sometida al vapuleo de la artillería rusa, reducida un 20%, limitada su salida al mar y amenazada diariamente con un lenguaje revanchista y genocida, es demasiado tarde para enmendar errores. Los ucranianos hacen uso del entrenamiento anglosajón y continúan requiriendo armas pesadas.  La Administración Biden reitera que se deja orientar por los ucranianos, por sus deseos, por sus necesidades. «Nada sobre Ucrania, sin Ucrania», repitió Joe Biden la semana pasada. Sobre el papel, es un mensaje correcto y noble. Sobre el tapiz de los acontecimientos, Estados Unidos ajusta sus palabras en base a lo que percibe sobre el terreno. En abril, cuando Ucrania estaba en la cima del éxito militar, la Casa Blanca hablaba de «debilitar» a Rusia y de buscar su «fracaso». Ahora, con Rusia avanzando lentamente y Ucrania dando señales de desgaste, pone énfasis en la solución diplomática. En casa la opinión también fluctúa. Después de un fervoroso momento de unidad, las posturas americanas se van fragmentando. La proporción de republicanos que piensa que EEUU «está haciendo demasiado» en Ucrania se ha duplicado desde marzo y los instintos aislacionistas afloran en los discursos de sus candidatos.  No sería preocupante para Ucrania, de no ser porque Estados Unidos celebra elecciones legislativas en noviembre. Y los republicanos tienen visos de ganarlas“.

Debats

Paper de Pol BARGUÉS a la “Nota de Opinión” #719 (5/2022) del CIDOB: Conflicto híbrido, guerra total   Cuando comenzó la invasión rusa de Ucrania a finales de febrero, analistas y periodistas se apresuraron en cualificar la contienda como “una guerra convencional sangrienta” o “un enfrentamiento convencional con esteroides, entre ejércitos luchando como gladiadores”. Sin embargo, esta guerra no se entiende sin lo híbrido, sin la parte menos convencional de la guerra. El concepto de conflicto híbrido sirvió durante años para entender lo que ocurría en el Donbas (2014-2022): los enfrentamientos militares convencionales entre el ejército ucraniano y los separatistas prorrusos apoyados por Rusia se combinaban con tácticas irregulares como la desinformación, los ciberataques, la agitación o la insurgencia para crear una zona gris que se alargó durante siete años. Las tácticas híbridas se han intensificado desde el comienzo de la guerra y están haciendo esta contienda más impredecible, menos clara, incluso más brutal. 

Carta de Marek HALTER a Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa a El País (11-06-22)  Tres meses después del inicio de la guerra de Ucrania, ¿no es hora de encontrar la manera de detenerla? ¿Por qué no proponiendo a sus adversarios la “paz de los valientes”? (…) “Señor presidente, para escapar de esta nueva reordenación del mundo, que relega a Rusia a Oriente y la alejará de sus fuentes históricas y culturales, no se trata de ganar esta guerra, sino de detenerla. Urgentemente. Lo cual salvará miles de vidas y le dará a usted y al presidente Zelenski la oportunidad de salir de este avispero en el que los ha encerrado la lectura de sus respectivas memorias. Me he preguntado, señor presidente, cómo un hombre como yo, un hombre que solo dispone de su pluma, pero que tiene la suerte de poder dirigirse a los presidentes, puede ayudar en la búsqueda de una solución. Hace unos años, al igual que mis mayores, habría iniciado un movimiento por la paz, lanzado anatemas firmados por celebridades, organizado conferencias que reunieran a intelectuales rusos y ucranios. Solo que hoy ya no hay disidentes, no hay opositores “carismáticos” —como los llamaba el sociólogo Max Weber— y que obligaban a escuchar. Los hombres navegan sobre lo efímero. Sin embargo, y estoy seguro de que estará de acuerdo conmigo, señor presidente, sigue quedando la religión. Cada uno tiene la suya, pero todas tienen en común la esperanza de un mundo mejor. Por eso, señor presidente, planeo organizar, con representantes de los distintos cultos, católicos, ortodoxos, protestantes, musulmanes, judíos y budistas, una caravana por la paz en Moscú y luego en Kiev. Imagine esta caravana llegando a la Plaza Roja, después de miles de kilómetros, deteniéndose ante la catedral de San Basilio para escuchar una oración por la paz. ¿Aprovechará esta oportunidad para unirse a nosotros y declarar el fin de las hostilidades? “Salvar una vida humana”, dicen las Escrituras, “es salvar a toda la humanidad”. Con este sencillo gesto, sorprendería al mundo e inauguraría una conducta política inesperada, una renovación de la diplomacia. El pueblo ruso y la historia le estarían agradecidos”.

Entrevista a Ciril HOVORUM a La Vanguardia (12-06-22): “Aquesta és una guerra de la Santa Rússia contra l’impiu Occident”  Entrevista a Cyril Hovorun, exsecretari del Patriarca de Moscou … Coneix molt bé Vladímir Putin i Kiril, el patriarca de l’ Església ortodoxa russa. Va ser el seu secretari personal durant deu anys, entre el 2002 i el 2012. És el pare Ciril Hovorun ( Zolotonoixa, Ucraïna, 1974), arximandrita, professor de Teologia al University College d’ Estocolm i una autoritat a les esglésies ortodoxes. Kiril ha omplert el buit ideològic postsoviètic i s’ha aliat amb Putin, explica. … “Putin és un home limitat; necessita les idees de Kiril, i aquest, els seus diners i poder

Article de Paul PEATS a Foreign Affairs (15-06-22): A World of Power and Fear  What Critics of Realism Get Wrong … Realism is the school of no hope, the curmudgeon of international relations thought (…) “The debate regarding Ukraine has long featured realist voices. In 1993, Mearsheimer wrote in Foreign Affairs that Kyiv should retain the stockpile of nuclear weapons it inherited after the collapse of the Soviet Union because Moscow might one day seek to reconquer Ukraine. Some 20 years later, Mearsheimer wrote of how NATO enlargement and the promise of bringing Ukraine into the alliance provoked Russian aggression, namely the seizing of the Crimean Peninsula in 2014. Both pieces were focused on policy prescription: rather than simply describing what Russia, Ukraine, the United States, the European Union, and NATO were doing, they focused on what they should do.  Although one can disagree with those arguments, it is worth pointing out that they reflect realism as policy, not realism as theory. Realism as theory would have limited itself to explaining why the crisis is happening, perhaps focusing on how the desire of major powers to dominate their region means that Russia would eventually seek to militarily coerce (or even invade) its neighbors, or that conditions were conducive to a former empire seeking to reestablish itself, or that in their search for security, states can act in ways that can be perceived incorrectly as being aggressive. None of this is to say that realism or any one theory offers the best explanation for the war in Ukraine. Alternative explanations abound, including the power of nationalism, the differences in regime types, and the traits (one might say, quirks) of particular leaders. But realism offers a useful frame for understanding this war’s onset. Indeed, the enduring power of realism is its ability to offer a clear baseline for coming to grips with why the world is and will likely remain a world full of pain and despair”.

Article de Josep Maria RUIZ SIMON a política&prosa nº 45-46 (juliol-agost 2022): Un xoc de civilitzacions per a la nova guerra freda?   [5] Estem davant la progressiva conversió de les lluites polítiques nacionals en guerres per la conquesta de l’hegemonia cultural … George Kennan va pronosticar que l’ampliació de l’OTAN, que considerava insensata, portaria inevitablement a la restauració de la guerra freda … L’any 2002, Joseph Nye encara remarcava que la nova Federació Russa no havia heretat el poder tou que havia fet temible l’URSS … S’ha desqualificat com a «idiotes útils» aquells que interpretaven la guerra d’Ucraïna com un conflicte que tenia a veure amb interessos nacionals pensats des de la lògica de blocs  (…) “La transició de l’escenari d’una guerra freda sense rivalitat ideològica a un escenari de guerra freda amb xoc de civilitzacions va ser sorprenentment ràpida i ha coincidit amb la progressiva conversió de les lluites polítiques nacionals en guerres per la conquesta de l’hegemonia cultural. Aquesta coincidència no només ha contribuït d’una manera decisiva en la definició i l’evolució dels fronts de batalla d’algunes de les culture wars més característiques del nostre temps, com les relacionades amb el nou feminisme i els nous drets LGTBIQ+, sinó que també ha cooperat en una renovació del discurs del liberalisme progressista que ha buscat rearmar-se adoptant, no sense friccions i en bona part per raons estratègiques, polítiques d’identitat o de la diferència que el podien fer més competitiu en aquest front.
Però el fenomen més notable ha estat el procés de reconfiguració del camp de la dreta política a conseqüència de l’arrenglerament d’un dels seus sectors, un sector cada cop més a l’alça, amb posicions il·liberals concordants amb les promogudes des del Kremlin. D’acord amb el que ja va assenyalar el secretari d’Estat dels EUA Dean Acheson als anys 50, la confrontació ideològica de la guerra freda, en tant que ofereix un esquema que permet homogeneïtzar els conflictes locals a partir del seu criteri de polarització entre nacions i en tant que converteix les polítiques relacionables amb principis en elements de propaganda, tendeix a esborrar la distinció entre la política nacional i la política exterior.
Tant la presidència de Donald Trump als EUA com la de Viktor Orbán a Hongria, que personifiquen valors oposats als que pertocarien a Occident segons l’actual confrontació ideològica, ho han il·lustrat o ho il·lustren per contrast. I és també en aquest context que cal interpretar el lloc que ocupa en l’escenari la nova «Internacional» dels nacionalismes conservadors il·liberals europeus.
Chomsky, Kissinger o Habermas
La guerra d’Ucraïna s’ha produït en un context polític i cultural marcat per aquests canvis. I els debats que ha generat a Occident, després que la dreta il·liberal optés per una retirada tàctica, s’han vist arrossegats per les lleis polaritzadores de la dinàmica de la nova guerra freda i per la reproducció de la retòrica de la guerra freda que la va precedir. Un dels fenòmens més vistosos en aquest sentit ha estat el recurs a aquesta retòrica en la desqualificació com a «idiotes útils» dels qui, des de posicions tan distants com les de Noam Chomsky, Henry Kissinger o Jürgen Habermas, interpretaven la guerra d’Ucraïna com un conflicte que tenia a veure amb interessos nacionals pensats des de la lògica de blocs i no es podia abstreure del paper dissuasiu de l’amenaça nuclear.
L’auge de la presentació d’aquesta guerra com un xoc existencial entre civilitzacions ha llançat als marges el realisme polític, que, durant dècades, va ser la doctrina central sobre les relacions internacionals. I als EUA també ha consolidat l’aliança entre el nou progressisme liberal, que ha convertit la seva participació en les guerres culturals en imatge de marca, i el vell neoconservadorisme, que ha vist com s’imposaven les seves tesis de sempre sobre política exterior; una aliança enfortida durant l’oposició comuna a Trump que ha estat reproduïda per tot Occident.
El món ja no és el que era abans de l’última invasió russa d’Ucraïna. La manera com s’ha anat concretant a Occident el debat al voltant d’aquesta guerra permet intuir quina pot ser la tendència del discurs dominant en el futur immediat. Però potser no s’ha pensat prou sobre les possibles conseqüències, també en l’àmbit de la política interior de les democràcies liberals, de presentar els conflictes internacionals com a xocs de civilitzacions. Aquesta teoria, que fa trenta anys, com vèiem al principi, portava a pronosticar que una guerra com la present era gairebé impossible, actua, pel marc mental que promou, com una d’aquelles famoses profecies que fan més probable allò que prediuen”.

ESTATS UNITS

La investigació del Congrés sobre els fets del Capitoli

Article de Roger SENSERRICH a Four Freedoms (10-06-22): El comité  Los demócratas hablan sobre el golpe de estado -El comité habla abiertamente de golpe de estado, y su argumento no sólo es convincente, sino que tienen las pruebas para justifica el uso del término. Recuerdo que cuando utilicé esta expresión justo después del asalto hubo bastante gente que me llamó conspiranoico y exagerado. Con lo que sabemos hoy, parece bastante claro de que no lo era en absoluto. -Esta es la primera sesión de una serie de seis reuniones; el comité anunció la agenda de lo que van a presentar en semanas venideras. Sólo tendrán una sesión más en horario de máxima audiencia. Va a haber un goteo de noticias y revelaciones sobre el golpe, y parece obvio que hay pruebas de sobra que dejan claro que Trump sabía que había perdido y que sabía que estaba subvirtiendo la ley. Es muy, muy, muy probable, además, que supiera del asalto.  -No tengo ni idea si todo esto cambiará la opinión de nadie. Un espectáculo parecido lo hizo durante el Watergate, pero era otro país entonces.  -Jared Kushner es un cretino absoluto. -Los milicianos que estaban organizando el asalto al congreso tenían un tipo siguiéndoles, filmando un documental sobre ellos. Nadie parece haber visto esa escena de The Wire.-  -Una frase de Liz Cheney, congresista republicana expulsada de su propio partido por participar en el comité, dirigida a sus compañeros de filas: “There will be a day when Donald Trump is gone, but your dishonor will remain.” (habrá un día en el que Trump ya no esté, pero vuestro deshonor seguirá ahí)”.

AMÈRICA LLATINA

Eleccions presidencials a Colòmbia 

Entrevista a Gustavo PETRO a El País (15-06-22): “Hay que cambiar el clima de odio y sectarismo en Colombia”  El candidato de la izquierda a la presidencia de Colombia aspira a superar el domingo el empate técnico que mantiene con Rodolfo Hernández … “No hay neutralidad de la Registraduría en estas elecciones” … “Si gano las presidenciales, renovaré la cúpula del Ejército” … “Hay que acabar con la política construida sobre el enemigo interno” … “La bandera de la corrupción está en manos de un acusado” … “Aceptaré un resultado adverso siempre y cuando sea transparente”

UNIÓ EUROPEA

Gir de la política monetària del  Banc Central Europeu

Article de Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (10-06-22): El BCE sacrifica el crecimiento para doblegar la inflación    [6] El BCE dispone ya de un nuevo guion. La política de tipos de interés cero se ha acabado y ahora lo prioritario, incluso más que el crecimiento, es doblegar la inflación. Ha comenzado una era (…) ” Riesgos geopolíticos. La operación es arriesgada porque Europa, como sucede en el resto del planeta, se enfrenta a una revisión a la baja de las expectativas de crecimiento, lo que significa, desde la ortodoxia, que la estrategia monetaria del BCE es procíclica. O dicho de otra manera, favorece un menor crecimiento porque endeudarse y pedir prestado para invertir es más caro. Y son los Estados, precisamente, quienes más se han endeudado en los últimos años para combatir, primero, la crisis financiera de 2008 y, posteriormente, los efectos de la pandemia (la deuda de la eurozona se sitúa hoy en el 95,6%, 10 puntos más que hace una década). Y son, además, quienes pueden enfrentarse a una recesión si en otoño Europa deja de comprar gas a Rusia o Moscú cierra el grifo, lo que a la postre podría provocar una contracción del PIB.  No es que el BCE haya perdido el juicio, sino que lo que le preocupa ahora es la existencia de una inflación anormalmente elevada (8,1% en la eurozona) que erosiona la renta disponible de las familias y los ahorros, lo que en última instancia es un lastre para la recuperación poscovid. Y que además se ha filtrado ya por los poros de la actividad económica, como se refleja en la inflación subyacente, que elimina los componentes más volátiles (energía y alimentos no elaborados), y que ya se ha situado en el 4,4%, más del doble del objetivo de política monetaria. El otro riesgo es más sutil, menos perceptible, y tiene que ver con la eficacia de subir los tipos cuando en el origen de la actual subida de los precios no están un incremento de la demanda o presiones salariales desbocadas que impulsen la inflación, como sucedía en los años setenta y ochenta, sino el coste de la energía, cuya evolución depende de factores geopolíticos: guerra de Ucrania, cumplimiento del embargo del petróleo ruso, cuellos de botella, evolución del covid o tensiones entre EEUU y China por el control de Asia-Pacífico.  Sin olvidar el efecto que puede tener la subida de tipos sobre el riesgo. Como admitió este jueves Lagarde, un menor crecimiento y las crecientes presiones sobre los costes, así como la subida de los tipos de interés libres de riesgo y de los rendimientos de la deuda soberana, “podrían dar lugar a un nuevo empeoramiento de las condiciones de financiación para los prestatarios”. Es decir, la banca puede sufrir por el aumento de la mora, aunque se beneficie al mismo tiempo del mayor margen de intermediación. En definitiva, el BCE se enfrenta a un difícil equilibrio: subir tipos de interés para reducir la inflación, pero, al mismo tiempo, evitar que la economía de la eurozona vaya a una recesión, y por si fuera poco, impedir un aumento de la fragmentación financiera en el mercado de deuda soberana. Es decir, el regreso a las tensiones en las primas de riesgo. Entre otras razones, porque la política monetaria es única, pero los diferenciales de inflación son muy elevados. En la eurozona conviven países con una inflación del 5% (Francia) y otros con más del 10% (Países Bajos y Grecia). Todo un reto para la autoridad monetaria”.

Article de Josep OLIVER a La Vanguardia (10-06-22): ¿Sísifo o Japón?  Con un balance del BCE equivalente ya al 60% del PIB de la eurozona, nuestro futuro tiende al de Japón (…) “el BCE se encuentra en una diabólica situación: malo si eleva los tipos de interés y restringe las compras de deuda por sus negativos efectos en la actividad y, en particular, en la estabilidad financiera de los principales agentes económicos; peor si, con una inflación galopante, no los eleva.
Este nudo gordiano en el que se encuentra atrapado no es fruto de los hados del destino, no es casual. Es el resultado del gigantesco error de la banca central, europea y anglosajona, sobre la importancia que había que dar a las burbujas de precios de la riqueza (financiera o inmobiliaria) frente al IPC. Siguiendo el diktat de Greenspan y de la Fed, desde mediados de los noventa se consideró que la banca central debía fijarse solo en los precios al consumo. Y ello no es neutral: los resultados de su actuación los analiza con maestría Christofer Leonard en su The Lords of Easy Money (2022). Debate al margen, una vez estallaron las burbujas y el endeudamiento privado se reconvirtió en público, al BCE no le quedó más remedio que intervenir en la deuda del sur para, así se creyó, evitar males mayores. Y en esas nos encontramos.
El drama que aflige al BCE, la Fed, el Banco de Inglaterra o el de Japón, es que, lo desee o no, está obligado a continuar. Pero, a diferencia del mito griego Sísifo, no para empujar una y otra vez hacia arriba una pesada piedra; su condena, porque la estabilidad financiera está amenazada, exige mantener bajos los tipos de interés y, en particular, intervenir continuamente en los mercados comprando activos. ¿Sísifo? No. Con un balance del BCE equivalente ya al 60% del PIB de la eurozona, nuestro futuro tiende al de Japón, donde su banco central ha acumulado el equivalente al 125% de su PIB”.

La Comisisó Europea enfront de Polònia i Hongria

Article de Daniel FREUND a Social Europe (14-06-22): Von der Leyen is losing ground  If the European Union does not stand up for the rule of law in Poland and Hungary, it will embolden authoritarians everywhere  (…) “Wrong answers. What is driving von der Leyen? Why did she give in? There are only wrong answers: the Russian war against Ukraine, the Polish veto against the global minimum corporation tax, European unity. None of this justifies abandoning fundamental tenets of European democracy. And none of it should ever be brought up by a government of a European member state to justify dismantling the rule of law. Von der Leyen’s gamble is risky. She has placed her political fate in the hands of the Polish government. If her calculation does not work out, and Warsaw continues to care little about the independence of the judiciary, then a lot of European money will soon flow into a broken system—and ensure the survival of the PiS government. Then the commission will have given up a key lever for enforcing the rule of law in Poland. And von der Leyen will have failed in her most central task—guarding the European treaties. She would lose the trust of the European Parliament and could jeopardise her political career. Autocratic system. Poland would be the second country to slide down the path towards authoritarianism. In Hungary the commission has failed already. Viktor Orbán, recently re-elected in not-so-fair-elections, has built an autocratic system, tailored to his needs and the extraction of EU funds. Orbán has been able to get this far because the responses of the commission and the member states to his policies have always been too little, too late. ‘Dialogue’ did not impress him. And the triggering of rule-of-law conditionality—which can lead to a freezing of EU funds if the rule of law is not intact in a member state—was delayed by more than a year. This was enough time to win manipulated elections and tighten his grip on power. EU policy in dealing with enemies of democracy and violators of the rule of law is in effect defined by dialogue, the hesitant threat of sanctions, then compromise. It has failed in Hungary. And it is bound to fail in Poland. Other leaders will intensify their flirtation with authoritarianism, unless the commission changes its strategy to protect democracy in Europe. That would be the worst eventuality, amid Vladimir Putin’s assault upon it”.

Article de Guillermo ÍÑIGUEZ a Agenda Pública (14-06-22): Cómo defender el Estado de derecho en Europa  (…) “Sea cual fuere la respuesta inmediata ante la nueva medida iliberal de Orbán, ésta deberá ir acompañada de una reflexión más profunda y autocrítica: al fin y al cabo, sus últimos movimientos no son más que la culminación de una larga crisis democrática que no se entiende sin una década de inacción estratégica por parte de la Comisión Europea; sin las decisiones de gobiernos como el de Merkel, que durante años antepusieron sus intereses políticos y comerciales a la defensa de valores fundacionales de la Unión; y sin la rigidez institucional de unos tratados cada vez más arcaicos. Sólo comprendiendo estas realidades y mostrando la voluntad y la valentía necesarias para sobreponerse a ellas logrará Europa vencer su equilibrio autoritario, combatir la metástasis jurídica, y avanzar en su integración. En juego no están ni un cálculo político cortoplacista ni un debate semántico sobre principios abstractos, sino la propia supervivencia de la Unión Europea como comunidad sujeta al Estado de derecho”.

França: eleccions legislatives

Article de Gérard GRUNBERG a Telos (13-06-22): Trois leçons des législatives    [7] “Le premier tour des élections législatives apporte deux enseignements majeurs : la confirmation de la tripolarisation électorale apparue au premier tour de l’élection présidentielle et un succès politique de Mélenchon et de la NUPES. Comme le montre le tableau 1, la nouvelle tripolarisation, apparue au premier tour de l’élection présidentielle, confirme son enracinement au premier tour des élections législatives : 25,8% pour le pôle central, 25,7% pour le pôle d’extrême-gauche et 22,9% pour le pôle d’extrême-droite (Tableau 1). Cette tripolarisation s’est établie par les processus suivants.
La gauche, qui représentait 42% en 2012 et s’était effondrée en 2017, demeure stable en 2022. Le pôle central perd sept points en 2022 par rapport à 2017 et, il s’agit de l’évolution la plus nette, le pôle d’extrême-droite, resté stable autour de 13% entre 2012 et 2017, connaît une forte progression en 2022, doublant presque sa proportion de suffrages exprimés et le mettant au niveau des deux autres pôles. Cette progression s’effectue au détriment de la droite LR, déjà en forte baisse en 2017 et qui poursuit sa chute en 2022. Cette chute est néanmoins freinée par rapport au premier tour de l’élection présidentielle” (…) Le premier tour a constitué un succès politique important pour Jean-Luc Mélenchon et la NUPES. Certes, celle-ci a reculé par rapport à la gauche présidentielle, phénomène dû au fait que, selon un sondage Harris Interactive, une moitié des électeurs qui ont voté pour un candidat de gauche autre que Mélenchon n’ont pas voté pour la NUPES. Néanmoins, Mélenchon a pu rassembler sous l’ombrelle de la NUPES l’écrasante majorité des électeurs de gauche, montrant que dans ce camp l’envie d’union l’emportait sur les divisions partisanes. Il s’impose désormais comme le chef de la gauche et son succès, d’autant plus important qu’il n’existe plus de gauche partisane en dehors de la NUPES, peut conforter l’alliance des partenaires de cette union malgré les différends qui les opposent. En outre la NUPES sera présente au second tour dans un nombre de circonscriptions équivalent à celui des macronistes, autour de 400, et une petite moitié des duels verront s’opposer les candidats de ces deux formations. Enfin, la NUPES sera de loin le groupe d’opposition le plus important dans la nouvelle assemblée. Mélenchon a ainsi réussi à installer l’idée que tout se joue désormais entre la NUPES et Ensemble, même s’il semble exclu qu’il puisse être majoritaire dans cette assemblée” (…) “L’abstention au premier tour des élections législatives a atteint en 2022son plus haut niveau sous la Ve République, 52,5%. Cette forte abstention, comme le montre le tableau 4, s’explique principalement par le fait que les élections législatives ont lieu au lendemain de l’élection présidentielle. Jusqu’à l’établissement du quinquennat présidentiel et l’inversion du calendrier électoral en 2002, l’abstention aux élections législatives était déjà beaucoup plus élevée lorsque les élections législatives avaient lieu dans la foulée de la présidentielle comme ce fut le cas en 1981 et en 1988 que lorsqu’elles se tenaient hors élection présidentielle. À partir de 2002, alors que les élections législatives ont toujours eu lieu depuis lors au lendemain de l’élection présidentielle, cette abstention n’a fait que croître régulièrement, passant de 35,6% en 2002 à 52,5% en 2022. À partir de 2007, l’écart de l’abstention aux deux types d’élections a été supérieur à vingt points. Les élections législatives sont devenues ainsi « la queue de comète » de l’élection présidentielle”.

Article de Juan RODRÍGUEZ TERUEL a Agenda Pública (15-06-22): El corrimiento francés   El declive electoral de la izquierda gala sugiere una tendencia presente en otras democracias europeas: una reducción de su espacio consolidada por plataformas de centro que ayudan a derechizar a unos votantes socialdemócratas frustrados (…) “Durante décadas, la extrema derecha francesa no fue capaz de superar el estadio de la testimonialidad en las elecciones parlamentarias, hasta que en 1986, la introducción de una ley electoral proporcional (rápidamente revertida) por la mayoría de izquierdas coincidió con un momento de fragmentación de la derecha y de recuperación del apoyo al Frente Nacional. Desde entonces, los de Le Pen (padre e hija), junto a algunas escisiones soberanistas, habían representado una porción estable en torno al 10%-15% de los votantes. El pasado domingo, las candidaturas de la derecha radical o extrema sumaron el 24%, uno de cada cuatro votantes, solo dos puntos menos que los de Macron o la coalición de Mélenchon. La paradoja es que ese espacio electoral, en pleno ascenso, quedará prácticamente sin representación por la misma mecánica desproporcional del sistema electoral que dejará al que quede segundo (Ensemble o NUPES) el próximo domingo también en una situación parlamentaria precaria. Ni siquiera el demagogo Éric Zemmour ha logrado escaño. Un paso más en el proceso de deslegitimación del sistema mayoritario a doble vuelta, cuya reforma, tarde o temprano, deberá afrontar un dilema moral: ¿garantizar una representación política ecuánime a todas las fuerzas políticas, también a las que aspiran a romper el sistema? Mientras llegue ese momento, hay reflexiones más inmediatas que se derivan de esta situación nueva, incluso en el improbable caso de que Mélenchon consiguiera convertirse en primer ministro. El declive electoral de la izquierda francesa sugiere una tendencia, también presente en otras democracias europeas. Que esto coincida con un momento de fuerza del centro, que resta muchos votantes socialdemócratas, no es una razón suficiente. Hubo otros momentos de la V República con candidaturas de centro fuerte, aunque siempre tendían a perjudicar a la oferta conservadora. En esta ocasión hay algo distinto: votantes socialdemócratas que han abjurado de su compromiso electoral para no votar a una izquierda vista como radical e ilegítima, a pesar incluso del esfuerzo de Mélenchon hoy (como ayer del PCI de Achille Occhetto, de la Syriza de Alexis Tsipras, incluso del Podemos de Pablo Iglesias) por virar hacia la socialdemocracia y renegar de un verdadero programa de ruptura. En todos esos precedentes, el resultado fue, con matices, similar: una reducción estructural del espacio electoral de izquierda, consolidada a menudo por plataformas electorales de centro que ayudaron a derechizar a esos socialdemócratas frustrados. Un corrimiento electoral que siempre fue de la mano con un aumento del apoyo a la versión más extrema de la derecha. El desenlace del próximo domingo en Francia no debería ocultar ese hecho”.

Article de Sarah-Halifa LEGRAND a L’Obs (14-06-22): Désobéir à l’Europe, la petite bombe du programme de la Nupes   En se disant prêts à « désobéir » au droit communautaire pour appliquer leur programme, La France insoumise et ses nouveaux alliés mettent-ils en danger la cohésion européenne ?  (…) “à Bruxelles, on s’inquiète de ce nouvel assaut souverainiste. « Brandir cette idée de désobéissance, c’est légitimer ce dont tous les potentats rêvent : une Europe à la carte », s’alarme Philippe Lamberts. La désobéissance française offrirait un prétexte idéal à la Hongrie ou la Pologne pour justifier leurs propres lois liberticides. Le pari de la Nupes est donc risqué. Pour la France, et pour l’Europe tout entière”.

Article de Javier CARBONELL a Agenda Pública (14-06-22): Tres errores sobre cómo parar a la extrema derecha  Hay cosas que conviene evitar frente a esta ideología que se abre paso en el electorado: pensar que no es una opción política, creer que todos los que dicen querer pararla realmente pretenden hacerlo y focalizarse más en ganarla que en vencer por méritos propios (…) “En conclusión, es cierto que las transformaciones estructurales que sufre nuestra sociedad favorecen la presencia de la extrema derecha, pero no es cierto que nos condenen a un inexorable avance de las posiciones ultra. Le Pen no tiene por qué ser candidata en 2027 y, en gran medida, ello dependerá de que no concentremos nuestros esfuerzos en parar a la extrema derecha, sino en ganar las elecciones con un programa que dé respuesta, sobre todo, a la inseguridad económica que sufren los ciudadanos”.

REGNE UNIT

Fugida endavant de Boris Johnson a costa de l’acord del Brexit

Article d’Enrique FEÁS a vozpópuli (10-06-22): El Comité 1922     [8] Lo último que necesitamos son problemas derivados del absurdo Brexit. No podemos perder ni un minuto más en este asunto … Engañaron diciendo que no había habido fiestas ilegales, y engañaron diciendo que el Protocolo de Irlanda no supondría la existencia de controles entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña … La única región del Reino Unido que ha experimentado un crecimiento positivo en comparación con el período anterior a la pandemia ha sido Irlanda del Norte  (…) “El Brexit, se mire como se mire, ha sido un fracaso. Según las estadísticas oficiales publicadas el 7 de junio, aparte de Londres, la única región del Reino Unido que ha experimentado un crecimiento positivo en comparación con el período anterior a la pandemia ha sido Irlanda del Norte. Es decir, la única que aún tiene acceso al mercado único europeo. No es de extrañar, por eso, que el partido Sinn Féin haya ganado las últimas elecciones en Irlanda del Norte. Lo peor del Brexit, en cualquier caso, es que siga ahí. En medio de la invasión de Ucrania, la espiral inflacionista, la amenaza de una nueva recesión (a la que ya apuntan varios organismos internacionales), las subidas de tipos de interés que pueden poner en dificultades a familias y empresas y provocar una cadena de defaults en países en desarrollo altamente endeudados, la crisis alimentaria que puede dar lugar a innumerables tensiones políticas en el norte de África y en otras regiones, o la inestabilidad económica de China (sumida en una inexplicable política de covid cero que puede terminar afectando gravemente a su economía, y con ella a la economía mundial), lo último que necesitamos son problemas derivados del absurdo Brexit. No podemos perder ni un minuto más en este asunto. El Protocolo de Irlanda debe aplicarse, con las simplificaciones técnicas y administrativas que hagan falta (y que la Comisión está dispuesta a asumir) y el marco legal de las relaciones económicas con el Reino Unido debe terminar de una vez por todas con esta incertidumbre tan peligrosa para los agentes económicos. Una batalla épica. Pero, una vez más, abandonen toda esperanza: el Brexit nunca se ha guiado por criterios prácticos o de racionalidad económica, sino de política interna británica. Cuanto más débil políticamente y más cerca del abismo se sienta Boris Johnson, más incentivos tendrá para provocar un enfrentamiento abierto con la Unión Europea que sea percibido como una batalla épica y que le permita amalgamar a la población. Por eso, hoy el riesgo de suspensión unilateral del Protocolo de Irlanda es más alto que nunca. El nacionalismo, una vez más, como solución barata a los problemas domésticos. Lo único que puede evitar que Johnson convierta a Irlanda en un serio problema político son sus compañeros de partido. La verdad es que, cien años después de la creación del Comité 1922, ya va siendo hora de respetar a Irlanda y cumplir los acuerdos internacionales”.

Article d’Heather STEWART a elDiario.es  (14-06-22): Claves de la ley con la que Johnson quiere reescribir el protocolo de Irlanda del Norte, el punto más polémico del Brexit  Estos son los cambios más importantes que el Gobierno británico quiere aplicar al acuerdo negociado con la UE para evitar crear una frontera física en la isla de Irlanda (…) “los detalles de la legislación que el Gobierno británico presentó este lunes incluyen cuatro cambios clave en el funcionamiento actual del acuerdo:  El “canal verde” aduanero … Doble sistema de regulación … Fiscalidad y ayudas estatales … La exclusión del Tribunal de Justicia de la UE (…)

ESPANYA

Baròmetre de juny del CIS

Article d’Oriol BARTOMEUS a El País (15-06-22): Vuelve el centro    [9] El voto del centro atraído por la oferta de un Feijóo presidenciable que hace gala de pragmatismo y moderación es el que, a la postre, permite al PP situarse en cabeza de las encuestas  “La mejora de las expectativas electorales del PP, a raíz de la sustitución de Pablo Casado por Alberto Núñez Feijóo al frente de la formación, esconde un cambio significativo en el centro de gravedad de la pugna electoral en España. Después de tres años de protagonismo de los extremos, vuelve el centro como un espacio principal de confrontación, y por tanto como objetivo de las estrategias partidistas. Los datos del último barómetro del CIS corroboran este renovado protagonismo del espacio central. Históricamente, los electores situados en el centro habían sido claves para decidir las mayorías electorales en España, principalmente en el caso de la derecha, puesto que la izquierda contaba con una ventaja de salida, ya que el conjunto del electorado se escora hacia el centroizquierda. Para ganar holgadamente, el PP siempre había necesitado salir de su espacio tradicional de asentamiento en el centroderecha y la derecha y conquistar el favor de la mayoría del centro. Así lo hizo Aznar en su famoso “viaje al centro” de 1990 a 1996. Con la aparición de Vox en las elecciones andaluzas de diciembre de 2018, el foco de atención del PP viró hacia su frontera derecha, dejando al votante del centro en una especie de limbo mientras el sistema en su conjunto se polarizaba. Este viraje del PP hacia la derecha le permitía hasta cierto punto contener la ofensiva de Vox, pero al mismo tiempo le impedía desplegar una propuesta capaz de seducir al votante moderado, algo que sufrió Casado a lo largo de su breve liderazgo al frente de los populares, caracterizado por los vaivenes entre su discurso de oposición radical al Gobierno de coalición y los intentos puntuales de presentarse como un adalid de la moderación (en el debate de la moción de censura presentada por Abascal). Casado además carecía de algo que es extraordinariamente importante para el votante de centro: perfil presidencial. Casado nunca fue presidenciable, de manera que nunca obtuvo el favor de un voto, el que se ubica en el centro, que tiende a votar a un presidente más que a unas siglas (no digamos a una ideología). Precisamente Núñez Feijóo parece estar construyendo su figura pública sobre la idea de su “presidenciabilidad”, lo que le granjea una proyección sobre ese espacio del centro que en el PP saben que es clave si desean llegar a La Moncloa a finales de 2023. Los datos son más que evidentes. La sustitución de Casado por Feijóo ha abierto en canal el antiguo espacio de Ciudadanos, hasta el punto de que hoy en día (según el CIS) hasta 800.000 votantes de Cs optarían por la papeleta del PP en unas nuevas elecciones generales. En los mejores momentos de Casado, en el verano de 2021, no llegaban a medio millón los votantes de Cs que mostraban intención de pasarse a los populares. La apuesta de Feijóo por conquistar el centro político también se percibe en un incremento significativo del voto del PSOE de 2019 que ahora elegiría al PP. Casi 400.000 de estos antiguos votantes socialistas serían tentados por la oferta de moderación del líder popular, 10 veces más que los votantes del PP que dicen que votarían al PSOE. El voto del centro atraído por la oferta de un Feijóo presidenciable que hace gala de pragmatismo y moderación es el que, a la postre, permite al PP situarse en cabeza de las estimaciones de voto. En conjunto, un millón de votantes que el PSOE debe compensar si no quiere quedar descabalgado. La batalla por el centro está servida”.

Mirades contradictòries sobre la situació política espanyola

Article de Fernando ÓNEGA a La Vanguardia (10-06-22): Infortunio o pérdida de control    [10] “Hay momentos en la historia de los pueblos y, sobre todo, de los gobiernos en que parece que todo se tuerce. Este podría ser uno de ellos. Se puede demostrar en muchos episodios de la vida política. Catalunya, por ejemplo: el llamado “conflicto” nunca estuvo tan calmado en los últimos diez años. Entre la decepción soberanista, el cansancio social y la necesidad o promesa de diálogo, nadie vislumbra hoy el temido choque de trenes. Sin embargo, alguien descubre la miseria de las inversiones del Estado y el agravio que suponen y se vuelve a echar gasolina al incendio. Ya hay un argumento más para volver a la agitación.
Otro ejemplo: la rentabilidad social de la política de Pedro Sánchez. Presume de haber afrontado la crisis sanitaria y económica con criterios de justicia, a diferencia “de otros”. El presidente dijo en el Senado que luchó para defender a las familias y a las empresas. Tiene buenos datos de empleo. Subió el salario mínimo en porcentaje más que apreciable. Creó el Ingreso Mínimo vital. Ayudó económicamente a los jóvenes. Sin embargo, el Partido Socialista no despega en las encuestas de intención de voto, Carlos Mármol hablaba ayer aquí del crepúsculo del socialismo andaluz y hay síntomas de que el voto de la indignación, que antes era de izquierdas, ahora está seducido por el populismo ultraconservador.
Tercer ejemplo, la política exterior. Con imaginación y tenacidad, Pedro Sánchez y su vicepresidenta Teresa Ribera consiguen el aval europeo para topar el gas y rebajar el precio de la luz. Fue su gran proyecto del curso político. Pero la gestión de la crisis con Marruecos emponzoñó toda la política exterior y dejó al presidente en una penosa soledad parlamentaria y a España como un país torpe, poco fiable para la ofendida Argelia, débil ante las presiones (¿chantajes?) de Rabat y con amargos interrogantes sobre el futuro energético, sobre la falta de inteligencia para aprovechar la relación con Argelia frente a Italia. Por si faltase algo, es un enigma que no se haya encomendado al rey Felipe VI la relación monarca a monarca con Mohamed VI.
Son tres hechos y réplicas producidos en el cortísimo plazo de una semana, que dan idea de lo voluble que es la situación y lo poco controlada que está por el Ejecutivo. Los efectos en la opinión pública se empezarán a ver el día 19 en Andalucía, si los resultados son extrapolables, que está por ver. ¿Es infortunio, mal gobierno, cambio de ciclo? Quizá un poco de todo. Contra los tres, Pedro Sánchez podría anotar dos lecciones que se desprenden de su primer cara a cara con Núñez Feijóo. Primera lección: si sigue sin responder a las preguntas de los líderes de la oposición y contesta con ataques a quien le interpela, produce la impresión de que no sabe explicar sus hechos. Como le dijo Feijóo, sabe resistir, no gobernar. Y segunda lección: la oposición nunca es un estorbo; esa es mentalidad totalitaria. A la oposición hay que implicarla en la gobernación y en asuntos de Estado como la política exterior. Si sigue sin hacerlo, Sánchez se volverá a humillar con el triste espectáculo de su patética soledad”.

Article de José Antonio ZARZALEJOS a El Confidencial (11-06-22): La larga despedida del presidente Sánchez  El presidente ha dado carta de naturaleza a la posibilidad de no presentarse a las elecciones al sentirse aludido por el rumor intenso de que no lo hará (…) “¿por qué ha iniciado Pedro Sánchez su larga despedida? No solo porque sea consciente de que acertaba en abril de 2019 al negarse a una coalición con Izquierda Unida y Podemos, sino también porque erró en noviembre de ese año al cambiar abruptamente de criterio para salvarse del fracaso de la repetición electoral. La coalición, de trayectoria penosa, es un elemento estructural del que Sánchez ya no puede prescindir. Y todas las demás adversidades han pasado también de lo coyuntural a lo duradero. La articulación jurídica de la pandemia ha sido íntegramente desautorizada por el Constitucional; su apuesta por la Cataluña amarilla ha sido un fracaso —la mesa de diálogo con ERC está más muerta que viva, al igual que el Gobierno de Aragonés—, la crisis del CNI se ha manejado con una torpeza impropia y podría estar conectada con la de Marruecos y Argelia y la brecha con sus socios sobre la OTAN en un momento históricamente crítico, rompe la coherencia de nuestra política exterior.  Pero quizás lo que terminará por disuadir a Sánchez de presentarse a las elecciones para no encajar personalmente la derrota, sea el escenario económico. No son él y su Gobierno los únicos responsables del pésimo cuadro de guarismos negativos que afectan en distinta medida a toda Europa (inflación, bajo crecimiento, crisis energética, datos de empleo mejores normativamente, pero con menos horas trabajadas y menor productividad), pero Sánchez ha incurrido en el mismo error que Rodríguez Zapatero: manténgase un discurso optimista a pesar de la crisis; más aún, que Calviño, la tecnócrata más cualificada, siga ofreciendo buenas expectativas; “esperemos”, “ganemos tiempo”… pero los datos están ahí: la OCDE rebaja en un 1,5 nuestro crecimiento del PIB y nos augura una inflación del 8,1% y el Banco de España, ayer mismo, agravó la situación futura de nuestra economía. La hora de la verdad llegará cuando haya que fijar el techo de gasto con la indexación de las pensiones, el incremento del salario de los funcionarios y empleados públicos y esos incrementos se trasladen a los convenios. Ese momento Zapatero —mayo de 2010— está próximo para Sánchez y, como su compañero de partido, no podrá superarlo, más aún si el 19-J todos los temores de Ferraz y de la Moncloa se confirman en Andalucía. Léase a un clásico de la dialéctica política: ‘Sin palabras, ¿qué ha pasado con el lenguaje de la política?’ (Debate, 2017) de Marck Thompson, que aconseja vivamente decir la verdad al electorado y tratar como adultos a los ciudadanos.  Por lo demás, ya sabe Sánchez que Podemos está en fase oficiosa de disolución y que Yolanda Díaz anuncia su despegue para julio, después de las andaluzas. Y sin una izquierda a su izquierda que complemente las insuficiencias del PSOE, carece de chance. Tiene, pues, toda la lógica que, al afirmar que se presentará a las elecciones, entendamos exactamente lo contrario: que podría no hacerlo y que ha comenzado a despedirse. Cabe un matiz: presentarse y largarse. Un apunte final: Núñez Feijóo ha cambiado el algoritmo político que manejaba la Moncloa. Lo ha desbaratado y eso también puntúa la probabilidad de un quiebro de fuga en la trayectoria venidera de Sánchez”.

Article de Roger SENSERRICH a vozpópuli (12-06-22): La atonía española  España, aún con sus achaques, es un país más o menos próspero y más o menos funcional, así que este no parece ser el escenario para grandes proezas … Pedro Sánchez vive en el particular infierno al que el diablo condena a los políticos ambiciosos, un gobierno de coalición con un partido que le odia y una mayoría parlamentaria sostenida por el equivalente político de una horda de minions locos de atar … En el lado de Vox, mientras tanto, están demasiado ocupados intentando copiar a Trump sin que se note, oponiéndose a todo lo que suene woke … Las cosas irán más lentamente de lo que deberían, y todos esos meses y años perdidos son un desperdicio de energía, riqueza y talento

Entrevista a Aitor ESTEBAN a elDiario.es (12-06-22): “La legislatura durará hasta el final, no sé si con uno o dos partidos en el Gobierno”  El portavoz del PNV en el Congreso que no entiende “el harakiri que se está haciendo la propia izquierda” y que tiene la certeza de que ha habido bullying de Marruecos al Gobierno, augura que Sánchez puede llegar exhausto a 2023, no por el efecto Feijóo, sino por el deterioro económico … Aitor Esteban es de esos políticos que orbitan por el universo parlamentario a los que se les entiende todo cuando hablan. Es contundente, claro e impulsivo, pero no tiene dobleces ni esconde ases en la manga. Si tiene que decir algo sobre el Gobierno de Sánchez lo hace a bocajarro, y si ha de poner a la oposición del PP frente al espejo de una realidad que ella misma ha provocado por su confusión con Vox, tampoco se amilana. Habla del proyecto político de Yolanda Díaz, a la que no augura demasiado futuro junto a Unidas Podemos por diferencias personales pero también ideológicas; llama la atención sobre la entropía a la que nos ha acostumbrado la coalición de Gobierno y augura un final de mandato al que el jefe del Ejecutivo puede llegar “exhausto”, no tanto por mérito de Alberto Núñez Feijóo, en el que no ve grandes diferencias con Casado, sino por el deterioro económico. Y esto sin haber empezado aún a hablar de la Monarquía, de Juan Carlos I, de Felipe VI, del chantaje de Marruecos o del espionaje al independentismo catalán. Ahí se explaya, aún guardando el deber de secreto al que le obliga su presencia como portavoz del PNV en la comisión de Secretos Oficiales.

Les relacions d’Espanya amb Algèria i el Marroc … i el seu context del conflicte algerià-marroquí

Article d’Enric JULIANA a La Vanguardia (11-06-22): Salvavidas Europa  Por segunda vez en un año, la Unión Europea ha sacado las castañas del fuego a España ante un problema en el Magreb …Argelia da marcha atrás ante la advertencia de una dura respuesta del conjunto de la Unión Europea si violentaba unilateralmente las relaciones comerciales con España. Bruselas entiende que un país asociado a la UE no puede actuar unilateralmente contra un país de la Unión. Europa defiende a Europa, por tanto. Argel no quiere tensar la cuerda hasta ese extremo.
-La noticia es positiva, pero contiene una vertiente negativa: además de pedir ayuda a la UE, España ha de demostrar que sabe gestionar sus relaciones con el Norte de África y aportar soluciones y propuestas al resto de la Unión. La posición geográfica de España ha de transformarse en capital político, no en debilidad crónica. Si cada año España ha de pedir ayuda, su posición en la UE puede debilitarse.
-La respuesta de la UE deja en mal lugar a los políticos y medios de comunicación que en la jornada de ayer se apresuraron a dar la razón a Argelia para perjudicar al Gobierno. Hay mucha hambre de revancha en España y falta una semana para las importantes elecciones en Andalucía.
Alberto Núñez Feijóo se apresuró ayer a enviar mensajes de complicidad con Argel. Su mensaje suponía una deslegitimación del Gobierno, consigna lanzada hace ya más de dos años por la extrema derecha. Núñez Feijóo cuenta con encuestas favorables en Andalucía y sueña con una devaluación constante y progresiva de la figura de Pedro Sánchez. Es un sueño legítimo. No tan legitimo es alinearse con un país aliado de Rusia que intenta poner en jaque a España ignorando la legislación europea.
En el actual contexto hay que preguntarse igualmente si ayer era útil el viaje del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero a Rabat, acompañado por el exministro de Asuntos Exteriores. Miguel Ángel Moratinos. Moratinos ha sido uno de los consejeros que más han influido en el reciente cambio de posición de España sobre el Sáhara Occidental.
-El conflicto está lejos de haber terminado.

Article de Carlos ELORDI a elDiario.es (10-06-22): Argelia, un error demasiado grave  ¿Pensó Sánchez en algún momento que algo así no iba a ocurrir, que Argelia dejaría pasar con meras reacciones cosméticas el nuevo e incondicional apoyo explícito de España a la política marroquí? ¿Cómo se ha podido actuar tan mal? (…) “La ruptura con Argelia, unida al hecho de que de una u otra manera sigue la tensión con Marruecos, no va a hundir a España. Pero es una muy mala noticia. Que, además, empaña el prestigio internacional que según sus corifeos Pedro Sánchez ha conquistado en los últimos tiempos.
Y que cuestiona seriamente la solvencia del Gobierno. Las elecciones andaluzas van a suponer un nuevo golpe para el gabinete de coalición. Y según todos los expertos, en otoño la situación económica va a empeorar y mucho. A la luz de las malas relaciones entre el PSOE y UP y la separación cada vez mayor entre el Gobierno y Esquerra, ¿se puede seguir apostando que no habrá elecciones hasta el otoño de 2023?”

Article de Manel PÉREZ a La Vanguardia (12-06-22): Gas algerià més car, a canvi de què?  El gir d’Albares suposarà un gas més car i l’Executiu hauria d’explicar als ciutadans per què … El Govern celebra la marxa enrere d’Algèria, però aquest no va amenaçar mai de tallar el gas a Espanya

Article d’Ignacio CEMBRERO a El Confidencial (12-06-22): ¿Está Rusia detrás de la “agresión” de Argelia a España, como insinúa el ministro Albares?  A su regreso de Bruselas, el jefe de la diplomacia española sostiene que Putin alentó a Argel a tomar medidas contra las empresas españolas, hipótesis que los expertos no se acaban de creer

Article de Gonzalo ESCRIBANO i Ignacio URBASOS al Real Instituto Elcano (13-06-22): Urge preservar la buena vecindad energética entre Argelia y España  (…) “la interdependencia energética hispano-argelina tiene implicaciones estratégicas que van más allá del corto plazo. Se ha argumentado que el futuro papel geopolítico de España y su contribución a la seguridad energética de Europa depende en buena medida del horizonte energético que ésta otorgue al Norte de África en su diversificación del gas de Rusia. Junto con la flexibilidad que le ofrece su flota de GNL, la mayor contribución de España a la seguridad energética europea consiste en su potencial para acompañar la integración ordenada de los recursos energéticos, tanto hidrocarburos como renovables, del Magreb. Hace años que España reclama un tratamiento para Argelia similar al que Alemania aplicaba a Rusia y entre el sector energético español hay un extendido consenso sobre que España debe seguir intensificando sus esfuerzos para convertir a Argelia en un socio energético preferente de la UE. Se han echado en falta más incentivos europeos a Argelia para reformar su sector energético y permitir la atracción de inversiones en la exploración y producción de sus ingentes reservas de gas, las mayores de África, así como en el despliegue de energías renovables que permitan diversificar su mixenergético. La contribución a esas inversiones por parte de las empresas energéticas españolas, varias de ellas presentes en el país con operaciones muy importantes, es clave para el futuro energético de Argelia y España, pero también para la relación bilateral y el propio papel energético de España en Europa. Varias compañías españolas están directamente involucradas en el sector de los hidrocarburos argelino, destacando Repsol, con actividades de exploración y producción de gas como junto a la estatal Sonatrach en seis campos en Reggane, producción de petróleo y gas en Tin-Fouyye y actividades exploratorias Sud-Est Ilizi. Cepsa, con más de 30 años de presencia en Argelia y con el estatus de socio estratégico de Sonatrach, participa en tres importantes proyectos en la cuenca de Berkine y también está negociando sus contratos de gas. Por último, Naturgy, con la presencia en su accionariado de Sonatrach, es propietaria junto a la compañía estatal argelina del estratégico gasoducto Medgaz y el principal comprador del gas exportado a España. Entre los actores concernidos hay preocupación por el rápido deterioro de la relación política bilateral, por la duración y el alcance de la crisis tras las durísimas medidas comerciales aplicadas por Argel, y por el estrechamiento de las perspectivas estratégicas de cooperación energética a medio y largo plazo (en el corto ya se descuentan muy restringidas). En el mismo orden, a corto plazo parece urgente normalizar la interlocución política y trabajar para revertir la vulneración de los acuerdos comerciales, además de reafirmar el compromiso con los contratos de gas firmados. Pero, con la misma urgencia, debe recuperarse la visión a largo plazo de una asociación estratégica energética hispano-argelina, cuyo patrón de interdependencia tan beneficioso ha resultado para nuestros países en las últimas décadas”.

Article de Lluís BASSETS a El País (10-06-22): El frente sur  Si Argelia recupera viejos reflejos de la guerra fría y se suma a la guerra de Putin contra Europa, Marruecos utiliza idénticas armas para arrimar el ascua a la sardina de su contencioso territorial con Argelia en el Sáhara Occidental (…) “Nada es inocente en esta historia. La cadena de provocaciones es asombrosa. También la torpeza española. No es fácil navegar en unas aguas tan turbulentas, pero parecen fuera de dudas la desorientación y la debilidad del Gobierno. Si Marruecos consiguió destituir a la ministra de Exteriores, Arantxa González Laya, parece claro que Argelia demanda como contrapartida la destitución de su sucesor, José Manuel Albares. También en este contencioso, hasta ahora tan doméstico, solo Europa puede sacarnos del aprieto”.

Article de Khadija MOHSEN-FINAN a El País (13-06-22): El conflicto argelino-marroquí se extiende como una mancha de aceite   [11] El Magreb sigue sometido a la tensión entre Argel y Rabat, que ha puesto en peligro definitivamente la integración regional. Y, lo que es más grave, tiene rehenes a muchos Estados de la zona (…) “Argel ha reaccionado al éxito marroquí utilizando su principal arma, el gas. El contrato entre Sonatrach y la Organización Nacional de Electricidad y Agua Potable de Marruecos (ONEE, en sus siglas en francés), que expiraba a finales de octubre, no se ha renovado, y Madrid tiene órdenes de no revender gas argelino a Marruecos. Pero Argelia va todavía más allá y, para castigar a España por su apoyo a Marruecos, congela el tratado hispano-argelino de amistad y cooperación firmado en 2002. Han pasado más de 60 años desde la obtención de independencia, y el Magreb sigue sometido a la tensión entre Argel y Rabat, que ha puesto en peligro definitivamente la integración regional. Y, lo que es más grave, tiene rehenes a muchos Estados de la región y deja el Magreb al margen de las grandes dinámicas de las relaciones internacionales. La guerra de Ucrania ha puesto de manifiesto el anacronismo de esta disputa. La autoridades de ambos países opinan lo mismo que Vladímir Putin sobre muchos temas. Como él, creen que el poder sigue estando en el territorio. Cuando se arman de manera tan desproporcionada y se lanzan amenazas recíprocas están demostrando que piensan que la guerra solo es cuestión de dos Estados y no afecta a la sociedad. Y creen que las alianzas son duraderas, cuando hoy en día no son más que transitorias, en torno a problemas concretos”.

Eleccions andaluses

Article de Marcos PINHEIRO/Raúl SÁNCHEZ/Ana ORDAZ a elDiario.es (14-06-22): El PP remonta y ensancha su ventaja frente a PSOE y Vox en la recta final de la campaña andaluza  Moreno Bonilla roza el 37% de los votos según el promedio de las encuestas publicadas, las últimas antes de las elecciones. Vox y PSOE van a la baja, Por Andalucía retrocede unas décimas y Adelante Andalucía mejora hasta superar la barrera del 5% … Promig de les enquestes publicades: PP, 36.7; PSOE, 24,8; Vox, 16.3; Por Andalucía, 8.8; Adelante Andalucía, 5.3; Cs. 3.7

Comentari de Belén BARREIRO a El País (13-06-22): Votar en tiempos de inflación   Ante un contexto de incertidumbre económica, muchos andaluces se agarran al partido en el Gobierno, que goza de una valoración razonablemente buena y cuenta con un candidato con bastante más aprobación que cualquier otro (…) “Andalucía, como España, afronta en estos momentos un escenario económico complejo. La inflación, el paro y la propia economía se han convertido en los asuntos que más preocupan a los ciudadanos, a bastante distancia de las desigualdades sociales y la pobreza, pese a que en estos momentos son más los andaluces con dificultades para afrontar sus gastos que en situación de desahogo (seis de diez llegan justos a fin de mes, tiran de ahorros o contraen deudas).
Ante este contexto de incertidumbre económica, muchas personas se agarran al partido en el Gobierno, que goza de una valoración razonablemente buena y cuenta con un candidato con bastante más aprobación que cualquier otro. Se trata, por tanto, de un voto a la gestión: expresa confianza en la capacidad de gobierno de Juan Manuel Moreno, más que cercanía ideológica a su partido (los andaluces siguen ligeramente escorados a la izquierda y, además, el PP y el PSOE prácticamente empatan en simpatía partidista pese a no hacerlo en intención directa de voto). En este mismo sentido, cabe destacar que el presidente de la Junta sea el favorito no solo en el centro de la escala ideológica, posición en la que el PP triplica el voto al PSOE, sino sobre todo entre los votantes de la izquierda más moderada (posición 4 en una escala del 0 a 10).
En un contexto de alza de los precios, la economía de los hogares influye en el voto: los apoyos al PP decrecen conforme empeora la situación económica de los entrevistados, aunque es el partido más votado tanto entre los holgados como entre los que llegan justos a fin de mes y los que tiran de ahorros. Sin embargo, entre los tienen que contraer deudas para afrontar su día a día (casi el 7%) es Vox el que sale mejor parado, imponiéndose al PP. ¿Podría ser un punto de inflexión en el voto a Vox, en el sentido de que el partido de extrema derecha comience a ganar apoyos entre la población más vulnerable? ¿Y por qué las izquierdas no logran más apoyo en estos hogares?
En las próximas semanas, una vez se confirme la cómoda victoria de los populares en una comunidad tradicionalmente socialista, habrá que analizar detenidamente cómo afrontan los ciudadanos, más allá del territorio andaluz, estos tiempos de inflación. Aún no está claro si la mayoría social optará por buscar la protección de los partidos en el poder o más bien decidirá castigarlos”.

Article de Marta ROMERO a Piedras de Papel (16-06-22): 19J: a la caza de los indecisos  De cara a las elecciones autonómicas del próximo domingo en Andalucía, uno de cada cinco votantes se mostraba indeciso antes del inicio de la campaña electoral

Article de Jordi AMAT a El País (12-06-22): La derrota de la izquierda andaluza  Durante la pasada legislatura, las formaciones progresistas no han logrado elaborar una alternativa esperanzada a un proceso cuya evolución natural hoy es el repliegue conservador lubricado con aceite identitario (…) “Durante la pasada legislatura la izquierda no ha logrado elaborar una alternativa esperanzada a un proceso cuya evolución natural hoy es el repliegue conservador lubricado con aceite identitario. Y amenazar contra la voxización de ese repliegue tiene poco sentido cuando el sistema de poder sigue siendo percibido como el configurado por la vieja hegemonía socialista, la que avejenta el modelo de desarrollo que se proyecta desde la Málaga moderna y popular. Para problematizar esa evolución conservadora, sin agenda para revertir problemas estructurales en cuyo eje está el trabajo, Javier Aristu estuvo estudiando hasta su último día. Al saber que el cáncer iba a devorarlo, aceleró la redacción de un libro de talante institucionista que planteaba una potente hipótesis: la conciencia andaluza contemporánea había sido en buena parte configurada por la mirada ajena (“el ideal vegetativo” del tóxico Ortega) y esa dinámica, reflejada desde los sesenta en el espejo convexo catalán, había facilitado la consolidación de un relato nacional que bloquea un análisis ilustrado de los problemas y retos de la comunidad para impulsar su desarrollo. Los que evidenciaba de nuevo el informe de 2018 de la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social. Contra los que se rebelaba Aristu. “La pobreza, por tanto, debe ser un elemento indispensable con el que hay que contar a la hora de describir e intervenir en la Andalucía actual”.

Crònica d’Enric JULIANA a La Vanguardia (14-06-22): Moreno Bonilla comença a afartar-se de bones expectatives  S’acumulen els sondejos que situen el PP andalús a prop de la majoria absoluta … La dreta extrapolarà; el PSOE prefereix veure el vot d’Andalusia com un test regional … Impacte del míting a Marbella de Giorgia Meloni, líder de l’extrema dreta italiana, aliada de Vox … L’últim sondeig del CIS situa els populars 11 punts per sobre del PSOE a Andalusia…i  el baròmetre general del CIS col·loca Sánchez tres punts al davant de Núnez Feijóo

Article de Daniel CAPÓ a The Objective (16-06-22): Andalucía marca el rumbo  (…) “Moreno podría haber mirado hacia la derecha, como hizo Ayuso en Madrid, pero ha preferido explorar la vía opuesta en una comunidad tradicionalmente de izquierdas: explotar el centrismo para canibalizar primero a Cs y erosionar a continuación a un PSOE desorientado. El coste del movimiento hacia el centro es dejar abierto el flanco de la derecha y Vox lo ha querido aprovechar con una doble apuesta: el voto de izquierdas en la Andalucía rural y, con una candidata de tanta proyección como Macarena Olona, la baza nacional. ¿Cuáles son los límites reales del partido de Abascal? Nadie lo sabe, aunque el domingo sin duda saldrán a luz. Sin unos buenos resultados en Andalucía, difícilmente se podrá hablar de la posición dominante del PP de Feijóo. En Andalucía se juega parte del futuro de Sánchez, pero también se pone a prueba el ecosistema de la derecha en estos próximos años” (…)

L’espai polític a l’esquerra del PSOE

Article d’Antonio MAESTRE a elDiario.es (12-06-22): Los fetichistas que ahogan a Yolanda Díaz  Son los celos, las envidias y las facturas pendientes las que se han colocado como prioridad para el círculo de poder de Podemos, el que aún está en el gobierno y el que quiere manejar los hilos desde fuera (…) “La izquierda fetichista ama unas siglas, no unas ideas, mitifica un logo, no unos valores, adora a un líder, no un programa. Por eso cualquier cambio que afecte al nombre, el color, la forma o el liderazgo lo considera una afrenta personal que provocará que todos aquellos señalados por no sentir una adhesión inquebrantable al proyecto partidista sean despeñados, despreciados e insultados. Los partidos son una herramienta, era una de las máximas fundamentales del Podemos primigenio que tanto hizo por encauzar el malestar del 15M y agitó la política hasta cambiarnos a todos los que lo vivimos en el centro. Por eso cuesta reconocerlos haciendo de unas siglas gastadas un talismán intocable.
La realidad no es halagüeña. Nada sería más positivo para la izquierda que su estado fuera otro más responsable que pensara en lo común antes que en el ego. Si tienen dudas que miren las imágenes de las trabajadoras del hogar celebrando la consecución de sus derechos. No tengo demasiadas esperanzas, pero no dejaré de insistir en la necesidad de que Pablo Iglesias, Yolanda Díaz, Íñigo Errejón, Teresa Rodríguez y cualquier persona con valor y potencial para sumar dejen a un lado las diferencias para unirse en un frente común. Yolanda Díaz lo ha entendido, no piensa en relatos con los que bunkerizarse, sino en un proyecto político ambicioso que ayude a construir un dique contra la extrema derecha basado en la ilusión, el progreso y los derechos, con alegría. Aún hay tiempo de ser un ladrillo más de ese muro y no enterrar un bonito legado”.

Article de Manuel CRUZ a infoLibre (11-06-22): El papel lo aguanta todo   A estas alturas nadie duda de que de lo que en realidad ejerce Pablo Iglesias desde las diversas tribunas públicas en las que tanto gusta de dejarse ver es de portavoz oficioso del partido que fundó (…) “”Tengo para mí que Pablo Iglesias anda algo confundido en relación con el motivo por el que sus manifestaciones despiertan interés en los medios de comunicación, y que esta confusión se encuentra en el origen de muchas de sus actitudes y declaraciones. Da la sensación de que valora las opiniones que emite como si fueran de notable valor teórico-político en sí mismas y como si contribuyeran a agitar el debate de ideas en este país. Probablemente contribuya a tan distorsionada valoración esa corte de activos palmeros mediáticos, incansables en la adulación. Pero la misma carece de todo fundamento: no recuerdo una sola ocasión en la que las declaraciones públicas de Iglesias hayan ido, en el plano del pensamiento, más allá de los más rancios lugares comunes de una determinada izquierda (la del linaje de la IIIª Internacional), con unos ligeros toques de color de keynesianismo socialdemócrata.
En realidad, como decíamos, lo que despierta el interés mediático es lo que sus opiniones tienen de anuncio de la posición de su fuerza política en algún aspecto de actualidad, y solo desde esa perspectiva, por completo coyuntural, son recogidas por tales medios. De no dar por descontado este carácter de anuncio con una posible repercusión práctica, sus declaraciones por sí mismas, esto es, por el contenido de sus ideas, difícilmente alcanzarían a llamar la atención de nadie. La prueba más contundente de ello la constituye el hecho, fácil de constatar, de que los puntos de vista que defiende, incluso sobre cuestiones de carácter teórico más abstracto, prácticamente nunca son recogidos ni citados en foros de auténtico debate ideológico o por autores de una mínima solvencia intelectual.
Quede claro que esta forma de proceder por parte de Iglesias no tendría nada de reprochable si no fuera por la forma en la que se empeña en tipificarla. Calificar como “decir la verdad” las prácticas de portavoz oficioso de su formación a las que efectivamente se dedica no parece, desde luego, demasiado preciso. Porque si antes, cuando estaba en el Gobierno, no terminaba, según propio testimonio, de declarar la verdad, no parece que ahora, según hemos visto, se haya decidido a hacerlo. Digamos más bien, por formularlo suavemente, que ha pasado de una forma de no mostrar la verdad a otra, algo distinta pero no por ello menos mendaz, de ocultarla. Tras tanta tinta vertida a costa de Donald Trump ahora va a resultar que también la posverdad se dice de muchas maneras y que a una cierta izquierda no le repugna lo más mínimo una de ellas”.

Situació econòmica

Article de Raymond TORRES a “Negocios” de El País (12-06-22): La prueba de estrés del BCE  La economía española puede asumir por ahora el alza de tipos, pero ojo con el riesgo de desgarro financiero (…) “A corto plazo, por tanto, el endurecimiento monetario parece asumible. Además, el Tesoro ha tenido la buena idea de anticiparlo, adelantando el recurso a los mercados durante la primera parte del año. La verdadera prueba de estrés podría producirse en el otoño, cuando se conjuguen el final de la temporada turística y la nueva vuelta de tuerca monetaria, en un contexto caracterizado por una larga lista de incertidumbres, a la que se añade ahora el conflicto comercial en ciernes con Argelia.
Entre tanto la inflación no da tregua. El alza de tipos de interés puede ayudar a atajar la depreciación del euro, que es una de las vías de contagio de los costes importados. Otra cosa es su impacto en las “expectativas” en las que se basan las decisiones de precios y de salarios, en una pugna por el mantenimiento del poder adquisitivo. La clave está en evitar esa espiral y en el papel del BCE de prevención de desgarro financiero”.

Política econòmica

Article de Jordi SEVILLA a El Periódico de España (6-06-22): El éxito de la economía española  (…) “Un momento en el que se está redefiniendo la globalización (el Gobierno de España ha hecho una apuesta fuerte por convertir a nuestro país en la fábrica europea de microchips) y acelerando la transformación de las fuentes energéticas donde tenemos capacidad de ser la plataforma europea de gas y, sobre todo, la mayor exportadora de energía renovable a Europa, donde todos reconocen el liderazgo español. Llámenme ingenuo, pero me gustaría, en estos tres asuntos trascendentales para nosotros, escuchar al líder de la oposición mostrar su apoyo al Gobierno y a las empresas que lo pueden hacer posible, en beneficio de España. ¿Por qué le resulta imposible hacerlo si el, si fuera Presidente, estaría intentando hacer lo mismo? Misterios de la polarización.
Cal y Arena
El Banco de España informa de que mantenemos un envidiable superávit en la balanza de pagos superior, incluso, al del año pasado. A la altura de marzo, la capacidad de financiación de la economía española acumulada de 12 meses era de 23.000 millones de euros, con una cuenta de capital empujando al alza como consecuencia de los flujos recibidos de la Unión Europea.
Como señales negativas, la pérdida experimentada por la confianza, tanto de consumidores, como empresarial, sin duda por las noticias de la guerra de Ucrania y su traducción en subida de precios y escasez de materias primas. En concreto, el Índice de Confianza del Consumidor (CIS) se desplomaba en marzo 36 puntos respecto al mes anterior, previo a la guerra, incluyendo sus dos componentes: situación y perspectivas. Por su parte, el Índice de Confianza Empresarial (INE) agudiza en el segundo trimestre del año, la caída (-4,0) ya sufrida en el primero. De hecho, excepto transporte y hostelería, el resto de sectores muestran caída, sobre todo en las expectativas.
El déficit conjunto del Estado, máxima preocupación para algunos, se ha reducido en el primer cuatrimestre del año un 68% respecto al año anterior, una de las mayores caídas nunca contabilizadas. Los ingresos suben a un ritmo muy fuerte, empujados por la inflación, mientras que los gastos se han recortado a un ritmo del 4%. Sin duda, un dato muy positivo, aunque poco representativo, todavía, de lo que sucederá al finalizar el año.
Las recientes recomendaciones de la Comisión Europea
Conocimos la semana pasada las preceptivas recomendaciones semestrales de la Comisión de las que destacamos dos: una política presupuestaria prudente que limite el crecimiento de los gastos corrientes al crecimiento del PIB potencial a medio plazo y un esfuerzo adicional en inversión y coordinación para mejorar las tasas de reciclaje de basuras donde estamos muy por debajo de la media europea, impulsando la economía circular.
Sin embargo, tan valioso como las recomendaciones, son los comentarios realizados a lo largo de doce folios intensos de análisis donde resalta el apoyo a la labor del Gobierno en la implementación del plan de recuperación y resiliencia, muy cuestionado por la oposición española.
En concreto, señala que estamos muy por detrás en reducción de gases de efecto invernadero y, especialmente, en medidas de ahorro y eficiencia energética, que la perspectiva de sufrir una seria escasez de agua debería primar medidas de ahorro, reciclaje y reutilización. En la misma línea de preocupación, señala la elevada deuda externa, pública y privada, como motivo de vulnerabilidad, en un contexto de alto desempleo, así como que los riesgos a medio plazo asociados a la elevada deuda pública.
Todo ello, después de haber señalado como la invasión de Ucrania por Rusia ha significado una alteración sustancial del contexto geopolítico y económico, con fuerte impacto en los precios energéticos y alimentarios para todos los países de la UE, incluida España.
En conjunto, un balance más positivo del que, algunos, hacen aquí entre nosotros, señalando deberes que deben ser abordado desde el consenso y con nulo catastrofismo, a diferencia de lo que algunos medios nacionales han querido recoger. A veces, es mejor leer el original”.

Article d’Andreu MAS-COLELL a La Vanguardia (14-06-22): Política de rendes i pensions    [12] Es pot compatibilitzar la lluita contra la inflació i el compromís pres amb el pensionista  (…) Les rendes inclouen salaris, beneficis i les dependents dels pressupostos públics, com salaris públics i pensions. Cada una d’aquestes categories presenta una problemàtica pròpia, però la de les pensions és particularment complexa. Em centro en aquesta.
Una pensió pública és un compromís de l’Estat a proveir uns ingressos anuals en el seu receptor mentre visqui. Típicament, el seu nivell concret estarà lligat a contribucions fetes durant la vida laboral. Hi ha modalitats diverses: els pagaments públics poden ser en termes estrictament nominals o poden ser reals, és a dir, indexats pel nivell de preus i per tant immunitzats contra la inflació. Aquesta és la més freqüent. Però se’n podrien concebre d’altres. Per exemple, pensions que milloressin en termes reals si la productivitat de l’economia augmenta. En tot cas, en un Estat democràtic madur el compromís públic ha de ser ferm i creïble. És aquesta consideració, potent, la que porta veus solvents a qüestionar l’aplicació de la política de rendes a les pensions i, com que les pensions espanyoles, ara i aquí, són de la modalitat indexada, a insistir en el fet que cal una actualització que neutralitzi la inflació.
És un dilema insoluble? Penso que podríem intentar gestionar-lo apel·lant a la dimensió temporal. El control de la inflació, una malaltia que si no es talla d’arrel esdevindrà molt greu, no es pot posposar. En canvi, el compromís de l’Estat amb el pensionista és compatible amb oscil·lacions suaus però que generin, en el temps, la mitjana esperada que correspon. Suposeu que la inflació anticipada en un any determinat fos del 5% i que poguéssim confiar que amb una política de rendes que les augmentés només un 3% aniríem l’any següent al 2%, el nivell d’inflació controlada que, en mitjana, recomana el BCE. En aquest cas, detalls a banda, és plausible que ens poguéssim permetre durant dos anys augmentar les pensions un 3% i recuperar així el que s’ha perdut el primer any.
Faig notar que només suggereixo que es pot compatibilitzar la lluita contra la inflació i el compromís pres amb el pensionista. Com puguin evolucionar els altres components de les rendes dependrà de si es recupera també la productivitat de l’economia. Al final, és sempre la productivitat”.

PENSAMENT

Article de Santiago ALBA RICO a El País (10-06-22): Regular el deseo  Es fundamental que las mujeres reivindiquen su deseo, y el derecho —aún más— a tomar la iniciativa, pero no debe hacerse a expensas de la voluntad, la única facultad que admite un reconocimiento legal (…) “Como la voluntad es una ficción o, si se quiere, una construcción, puede ser difícil a veces para un juez determinar hasta qué punto el consentimiento ha sido convencionalmente “libre” —y más si se deja llevar por un sesgo de género— pero nadie puede negar lo que ha supuesto para el feminismo o, lo que es lo mismo, para la liberación de la humanidad, el reconocimiento en la mujer, a igual título que en el hombre, de esa ficción llamada voluntad. Creo que el Derecho no puede ir más allá sin peligro. En torno a la ley del solo sí es sí se ha generado un debate, sin embargo, cuyo presupuesto es la reivindicación del deseo como única base ética y legal de un “verdadero” consentimiento. Feministas de mucho prestigio, como Clara Serra, Nuria Alabao o Laura Macaya han insistido en la paradójica pasivización de la mujer que acompaña al concepto de “consentimiento afirmativo” así formulado: recuerda a los carnets de baile de los personajes femeninos de Jane Austen, que aguardaban en un rincón las propuestas de los pretendientes. Pero junto a esta crítica atinadísima, hay que decir que la formulación del “consentimiento afirmativo” (con todos esos ambiguos y exaltados “actos exteriores, concluyentes e inequívocos conforme a las circunstancias concurrentes”) apunta además al horizonte del deseo y no al de la voluntad, por mucho que el artículo, por imperativo jurídico, utilice este último término. Desde luego, los elogios triunfalistas con que sus propias artífices han recibido la aprobación de la ley (“sustituye el miedo por el deseo”) así lo indican. El problema es que el espectro utópico del deseo como regulador ético y jurídico de las relaciones sexuales, en sustitución de la voluntad, materializa paradójicamente una lógica hipercontractual que no hace al mundo más libertino sino —si se quiere— más religioso. Durante siglos, el patriarcado localizó la dignidad de la mujer en la maternidad, de manera que solo podía usar sexualmente su cuerpo con vistas a la reproducción. Ahora, una parte del feminismo la localiza en el deseo y en el placer. La maternidad es buena y bonita; el deseo correspondido y el placer también. Lo que me parece peligroso es identificar la dignidad con un uso exclusivo e ideal de los genitales, y ello hasta el punto de despreciar, condenar o incluso penalizar, como indignos o criminales, cualesquiera otros usos que la voluntad de la mujer, y no su deseo, quiera dar al consentimiento sexual. Esta “utopía del deseo puro”, muy presente en ciertos feminismos, explica el pulso punitivista y abolicionista que atraviesa tímidamente la ley; si el sexo sin deseo es indigno y no libre, criminalizamos el fingimiento generoso de una mujer que responde por amor a las caricias de su pareja, el mal polvo consentido de una noche de borrachera y, desde luego, la “libre” decisión de una trabajadora sexual que no quiere trabajar en un call center. Es fundamental que las mujeres reivindiquen su deseo, y el derecho —aún más— a tomar la iniciativa, pero es peligroso que se haga a expensas de la voluntad, la única facultad que admite, a mi juicio, un reconocimiento legal. La voluntad es libre, el deseo no. Tan hermoso es ser libre como estar encadenado a otro cuerpo; es más hermoso probablemente estar encadenado a otro cuerpo. Lo más hermoso de todo es ese domingo de sol en el que que la voluntad y el deseo coinciden por fin en otros brazos. Pero conviene no confundir las dos cosas. En el mejor mundo posible, no lo olvidemos, la sexualidad seguirá siendo oscura, dolorosa, insatisfactoria; y un ambiguo instrumento de poder. Una utopía deseante solo puede ser totalitaria: la del marqués de Sade, en la que el deseo propio anula la voluntad, o la de la religión, en la que la voluntad de Dios anula todo deseo. Ahí en medio está la “libertad”, insegura y amañada, que incluye siempre el riesgo de equivocarse y el de no alcanzar nunca verdadera satisfacción”.

Article de Jordi AMAT a El País (10-06-22): La lección de honestidad de Josep Marias Fradera   [13] El historiador recibe el homenaje del mundo académico en la Complutense, rodeado de amigos y discípulos de universidades españolas, europeas y americanas (…) “Al leer la lista de instituciones y académicos que querían constar en el homenaje, el catedrático Fuentes señaló que la diversidad de los presentes era la traslación de la diversidad de intereses intelectuales que convergen en la obra de Fradera. Historia política, económica o constitucional con el objetivo de pensar la historia no en clave nacional ni como una suma de historias nacionales, sino una interrelación que permita escribir una historia global. Esa mirada le permite descodificar “la historia de las mercancías” —Karl Marx— como la primera palanca para reconstruir la mecánica de los imperios desde el siglo XVIII hasta la Primera Guerra Mundial y así comprender los mecanismos de exclusión e inclusión en sociedades de todo el planeta. Suena enormemente ambicioso, pero no lo es porque la lección de Sacristán no ha dejado de comprometerle y por ello Fuentes se refirió a su “honestidad como motor de búsqueda de verdad”. Esa honestidad se evidenció en la lección que dictó Fradera. La tituló Leviatán en Ultramar y fue una autobiografía velada de su trayectoria intelectual. Apenas habló de él o, más bien, se autorretrató hablando de las lecturas que abrieron las sendas de conocimiento por las que él ha transitado. “Nosotros escribimos porque otros lo hicieron antes”, dijo citando a su amigo Ricardo Piglia. Comentó por extenso el cambio de paradigma que introdujo John Elliott, habló del impacto inesperado que representó para él la lectura de Imperial Meridian de Christopher Alan Bayly. “Me impresionó en particular su atención sistemática, su dominio, de los cambios que se estaban produciendo a ambos lados del nexo imperial, como estos habían impactado la historia del mundo”. También glosó un artículo académico del historiador argentino Carlos Sempat que proponía una explicación innovadora sobre la demografía indígena, las minas y el comercio entre las colonias americanas y la metrópolis española. Pocos académicos tienen la honestidad de explicarse a través de las aportaciones de los otros. Así procedió Fradera, con un arranque que fue la exacta demostración de esa exigencia de verdad que descubrió en Sacristán. El momento fue modestamente conmovedor. Porque los primeros libros que glosó fueron los de la década de los setenta de Josep Fontana. Eran las doce del mediodía, el aula era de la Facultad de Comunicación y junto a mí se sentaba uno de los últimos discípulos de Fontana —el profesor Jaume Claret—. En la sala sabíamos exactamente la profundidad ética del ejercicio que Fradera nos estaba proponiendo en ese instante. Porque él, que seguramente haya sido el mejor discípulo de Fontana, durante décadas mantuvo unas relaciones digamos complejas con el maestro. Las tuvo, precisamente, porque antepuso la exigencia intelectual al vasallaje que demandaba un coloso que también actuó como un mandarín. Y, a pesar de ello, en el día de su homenaje en Madrid, Fradera demostró su honestidad al reconocer como La quiebra de la monarquía absoluta cambió la comprensión de la España moderna. Esa reinterpretación ha sido uno de los fundamentos sobre los que él ha construido una de las obras más importantes de la historiografía española del último medio siglo. Mostrar sus fundamentos fue su lección magistral”.

 Article de José María RIDAO a El País (12-06-22): Citas a ciegas [14] Carece de cualquier justificación, salvo la pereza o la ignorancia, haber consagrado ‘España invertebrada’, de Ortega, como faro de la Transición a fuerza de repetir frases sacadas de contexto (…) “En cualquier caso, el punto donde la posibilidad de abordar España invertebrada desde el humor desaparece por completo y deja paso al estupor se encuentra en el pasaje que incluye una de las frases más citadas de la obra, concretamente aquélla en la que Ortega define el concepto de nación como un “sugerente proyecto de vida en común”. De haberlo dejado aquí, estaríamos ante una de esas enfáticas simplezas que no resuelven los problemas sino que los desplazan de lugar. Así, si a la pregunta de qué es una nación se responde diciendo que un sugerente proyecto de vida en común, el problema que queda sin resolver es qué proyecto en concreto. ¿O es que cualquier proyecto es capaz de fundar una nación con sólo ser común y sugerente? Ortega, por descontado, no lo aclara, aunque sí señala la figura que España debería tomar como modelo para ejecutarlo y alcanzar, al fin, la vertebración: Cecil Rhodes, el fundador del apartheid. Y tal vez para dejar constancia de que la mención a Cecil Rhodes no es a humo de pajas, Ortega resume la terapia que propone su novedosa “ciencia histórica” para la vertebración de España declarando insuficientes las “medidas políticas” y proclamando, acto seguido, la necesidad de una “purificación y mejoramiento étnicos” que produzca, a su vez, el “mejoramiento de la raza”. Estas ideas y otras de semejante índole son las que Ortega desarrolla en España invertebrada, acompañándolas de una jerga de particularismos y ausencias de los mejores que ha hecho indiscutible fortuna en el discurso público español. Hace cien años estas ideas no eran distintas ni mejores de lo que son ahora, por lo que carece de cualquier justificación, salvo la pereza o la ignorancia, haber consagrado esta obra como faro y guía de la transición de la dictadura a la democracia en España, a fuerza de repetir a ciegas citas sacadas de contexto, esos ortegajos de los que habló Rafael Sánchez Ferlosio. La Transición fue posible, precisamente, por buscar inspiración en las ideas contrarias a las que defendía Ortega en 1922. Esto es, porque, por una vez en una larga historia de esperanzas liberales frustradas, la actitud ideológica que inspiró España invertebrada fue inequívocamente derrotada”.

Article d’Ignacio SÁNCHEZ-CUENCA a El País (14-06-22): Política omnívora   Vivimos en compartimentos ideológicos estancos y la polarización, acelerada por la tecnología, ocupa todos los órdenes de la vida en una época en la que, paradójicamente, no hay debate sobre el sistema económico (…) “En realidad, la fuerte polarización que se observa en tantas sociedades democráticas de nuestro tiempo es el resultado de un lento proceso de transformación cultural que se remonta a finales de los años sesenta del siglo XX. Hasta entonces, la política giraba fundamentalmente en torno a la provisión de bienes públicos (defensa, infraestructuras, educación, justicia) y las políticas sociales redistributivas. Por supuesto, también había un cierto espacio para cuestiones morales y culturales divisivas (como el aborto), pero ocupaban un lugar relativamente menor.
A partir de los movimientos de protesta de los años sesenta, en los que se busca un estilo de vida más auténtico que evite el burocratismo asfixiante de los países del bloque soviético y el consumismo alienante de los países capitalistas, la política amplía su radio de acción. Se denuncian formas de opresión que no eran exclusivamente económicas, se fija la atención en minorías étnicas y sexuales que vivían bajo una fuerte discriminación, se incorpora el pacifismo como un valor supremo y se comienza a asentar la conciencia ecologista. Esto produce una politización de la vida cotidiana y, en último término, lo que hoy conocemos como política de la identidad: consideramos que nuestras vidas deben ser un reflejo de nuestros valores morales e ideológicos. Este cambio se observa primero en la izquierda alternativa, pero con el paso del tiempo se extiende por el resto de familias ideológicas, lógicamente con modulaciones muy distintas en cada caso.
El proceso culmina en nuestro tiempo. Hoy en día, en España, ser de derechas significa apoyar sin fisuras la monarquía, no prestar demasiada atención al cambio climático, defender los toros y otras tradiciones culturales, mostrar en público un fuerte orgullo español y despreciar las demandas de los nacionalismos no españoles, combatir a las feministas, recelar de la inmigración, desdeñar el cine español, etc. En la izquierda es todo lo contrario. Por supuesto, no todo el mundo asume las ideologías como si se tratara de un credo religioso inmutable, hay toda clase de gradaciones e intensidades y, entre aquellos con convicciones más débiles, pueden darse combinaciones impuras de valores. No obstante, quienes están más ideologizados gozan de una mayor visibilidad por la contundencia de sus opiniones y la intransigencia de sus actitudes.
La paradoja, efectivamente, es que con un sistema económico más o menos inmutable, vivimos en mundos estancos. Resulta muy difícil establecer un debate entre personas de ideologías muy distintas sin que la conversación retroceda rápidamente hasta los valores primeros sobre los que se construyen las posiciones ideológicas en todos los ámbitos de la vida.
La ideologización es consecuencia del cambio cultural que comenzó a operar en las sociedades más desarrolladas en el último del tercio del siglo XX, acelerado en nuestros días por la revolución digital. En este sentido, la penetración de la ideología en todas las esferas de la vida no es una opción y, desde luego, no resulta de la deriva supuestamente producida por una izquierda que apuesta por la diversidad y las identidades. Ya quisiera la izquierda tener esa capacidad de transformación social. Más bien, se trata de un cambio estructural y duradero. Dado que elegimos estilos de vida muy diferentes y vemos el mundo de acuerdo con criterios morales e ideológicos particulares, ¿estamos condenados a soportarnos sin entendernos o encontraremos formas de convivencia y cooperación aun pensando de manera radicalmente distinta? Este es uno de los principales retos a los que se enfrentan nuestras democracias”.

Article de Wolfgang EILENBERG a El País (16-06-22): El mundo es un único jardín   [15] El verdadero gran desafío político del futuro consiste en encontrar una actitud que no sustituya la fe en un Dios todopoderoso y benévolo por la agitación de un mercado sanador de un planeta abandonado a sí mismo (…) “En el siglo XXI, el continente de la Ilustración no está en condiciones de mantener económicamente su forma de vida liberal ni de defenderla militarmente, por no hablar de la irreversible devastación ecológica que han traído consigo sobre todo los últimos 30 años de expansión mundial del consumo.
En consecuencia, precisamente la generación más joven de políticos y políticas europeos —desde Emmanuel Macron hasta Annalena Baerbock, pasando por Sanna Marin y Pedro Sánchez— puede encontrarse en una situación que guarda un parecido opresivo con la de Cándido, el protagonista de la novela satírica del siglo XVIII del francés Voltaire. Al igual que Cándido, que creció cómodamente protegido en un palacio principesco, estos jóvenes europeos ejemplares absorbieron con la leche materna el relato del mejor de los continentes posibles de la era de posguerra. El año de la libertad, 1989, en el que la invención de internet también abrió nuevos horizontes aparentemente ilimitados, coincidió con la época formativa de su juventud, consolidando la conciencia de la posibilidad de un final pacífico de la historia mundial.
Ahora que en sus viajes a lo largo y ancho del planeta han visto bastante las miserias del mundo, y que el terremoto geopolítico de la invasión de Ucrania los ha despertado por fin de su letargo dogmático, surge la tentación de apostar con preferencia en su quehacer por una lógica defensiva de coto duradero y autocuidado aislacionista. Igual que el personaje de Cándido que, profundamente decepcionado al final de su vuelta al mundo, se esconde tras los gruesos muros de una finca. Allí, su viejo maestro de filosofía Pangloss sigue cantándole en la mesa el himno de la globalización (”Todos los sucesos están concatenados necesariamente en el mejor de los mundos posibles… porque si no, no estaríais aquí ahora comiendo limón confitado y pistachos”), a lo que Cándido responde: “Bien dice usted, pero tenemos que cultivar nuestro jardín”.
Primero cultiva tu propio jardín y protégelo. La ayuda a uno mismo antes que la ayuda a los demás; el cultivo de lo propio antes que el amor abstracto a lo extraño; la salvaguarda productiva del terruño antes que la agotadora solidaridad sin fronteras; la responsabilidad local por delante de las fantasías de un pilotaje mundial: todas ellas son en realidad intuiciones sumamente comprensibles, incluso básicas, en el pensamiento liberal. Un arrojado agricultor ecológico aparece así a los ojos de la mente como el faro contemporáneo de la Ilustración europea, si no fuera porque la imagen del “jardín” floreciente, con su celebración de la naturaleza, hace por sí sola que toda idea de una focalización duradera en unas esferas de influencia propias y cerradas parezca ilusoria.
Esto es así porque nuestros suelos, cada vez más secos y agotados, necesitan un refuerzo químico. Y este viene sobre todo de los fertilizantes nitrogenados procedentes de Ucrania, seguramente producidos con un gran gasto de energía proporcionada por el gas ruso. Y también porque justo este hombre en contacto con la naturaleza y arraigado al campo, es el primero en ir a las barricadas cuando sube el precio de la energía, para, en su furor revolucionario, poner al mismo tiempo en cuestión los valores rectores intrínsecos y universales de la libertad, la igualdad y la fraternidad mientras empuña una forca.
Con la debida comprensión por la rabia acumulada y los miedos recientes, no hay lugar en el que este mundo, que pronto alcanzará los 10.000 millones de habitantes, se pueda cultivar, ni podar, ni siquiera encerrar detrás de un muro, sin que deje de ser digno de ser vivido, a la medida de un jardín. Desde una perspectiva ilustrada, en nuestro siglo XXI son precisamente los retos ecológicos los que privan de fundamento cualquier pretensión de autarquía, ya sea continental o de civilización, en un mañana a la vista. Del mismo modo, cualquier fantasía de que la prosperidad y los valores del propio país puedan protegerse en el futuro solo con armas y muros se revela como el fantasma reseco de siglos pasados. El mundo será un único jardín, o no será. En las condiciones de este planeta no existe un liberalismo nacional, ni siquiera continental, viable.
Por lo tanto, a los pensadores ilustrados del futuro les corresponderá, una vez más, cultivar una actitud de esperanza que se sitúe plásticamente entre Pangloss y Cándido. Se necesita una actitud que no sustituya la fe en un Dios todopoderoso y benévolo por la agitación de un mercado sanador del mundo abandonado a sí mismo, y que tampoco sea el mero producto de la desilusión profunda de los sueños de un jardinero político aficionado al estilo de Cándido.
Se trata más bien de volverse siempre, como hacen las plantas más ágiles e inteligentes, hacia las fuerzas de la luz, de desplegar los sentidos en todas direcciones. En general, hay que verse a uno mismo como parte de una red global de vida caracterizada por una especial resistencia precisamente gracias a su diversidad interna. Aunque la libertad moderna siga siendo una tierna plantita, hasta ahora ha sido capaz, con los cuidados necesarios, de socavar todos los muros y resistir todos los ataques incluso en las horas más oscuras”.

LLIBRES

Anthony BEEVOR. Rusia: Revolución y guerra civil, 1917-1921. Crítica. Barcelona, 2022. Article d’Antonio MUÑOZ MOLINA a “Babelia” de El País (11-06-22): Lo que no puede comprenderse   Ante el último libro de Antony Beevor, me doy cuenta de que sabía en realidad mucho menos de lo que imaginaba sobre la Revolución Rusa, en parte por simple falta de información, pero sobre todo por la dimensión del horror

David GELLES. The Man who Broke Capitalism. How Jack Welch Gutted the Heartland and Crushed the Soul of Corporate America—and How to Undo His Legacy. Simon & Schuster. New York, 2022. Article d’Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (12-06-22): El hombre que ha arruinado el futuro de EEUU  Es una historia con claros componentes morales, pero que también debería servir como señal de alarma que provocase un cambio sustancial. El libro de David Gelles sobre Jack Welch contiene algunas enseñanzas para el futuro … La paradoja es que, mientras la empresa real estaba cada vez más débil, la empresa ficticia era cada vez más fuerte … Welch no fue más que otro de los impulsores, quizá el que contó con mayor brillo mediático, de una nueva forma de gestión de la economía … Clases medias y las populares se empobrecieron, fruto del deterioro sistemático de los ingresos provenientes del trabajo … Buena parte de las materias prima y de los bienes que necesita Occidente están en manos de terceros países, no siempre amistosos

Milton MAYER. Creían que eran libres. Los alemanes, 1933-1945. Gatopardo. Barcelona, 2022. Ressenya de Toni AIRA a “Cultura/s” #1038 de La Vanguardia (11-06-22): Amics fins i tot a l’infern

Marta REBÓN. El complex de Caín. Edicions 62. Barcelona, 2022. Entrevista a Marta REBÓN a La Vanguardia (15-06-22): “Txékhov encarna l’autèntic esperit democràtic rus”…  “La palabra escrita es todavía sagrada para muchos rusos, solo hay que mirar a Solzenitsin”

Ángel VIÑAS/Francisco ESPINOSA/Guillermo PORTILLA. Castigar a los rojos. Acedo Colunga, el gran arquitecto de la represión franquista. Crítica. Barcelona, 2022.    Introducción a Conversación sobre la Historia (16-06-22) … Entrevista a Ángel VIÑAS a El País (14-06-22): “La justicia de Franco bebía de la Inquisición”…  El hallazgo de un valioso documento permite conocer el método del franquismo para retorcer el derecho y construir una “justicia de exterminio”