FOCUS PRESS 297

ARTICLES DESTACATS

(1) Ivan KRASTEV a The New York Times (8-11-22): Rusia, Ucrania y la sensación del fin del mundo en Europa

(2) Entrevista a Orlando FIGES a La Vanguardia (12-11-22): “Occidente tiene que ayudar a Rusia” 

(3) Egidio IVETIC a il Mulino (15-11-22): La prossima Europa orientale

(4) Christopher K.JOHNSON a Foreign Affairs (14-11-22): Why China Will Play It Safe

(5) Yascha MOUNK a El País (14-11-22): Los moderados han ganado las elecciones de medio mandato en Estados Unidos

(6) Enrique FEÁS al Real instituto Elcano (11-11-22): Reglas fiscales para tiempos de incertidumbre

(7) Joan COSCUBIELA a elDiario.es (16-11-22): Malversación: prudencia con los antiinflamatorios

(8) Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (13-11-22): Madrid es el canario en la mina que presagia lo peor

(9) Ignacio ESCOLAR a elDiario.es (13-11-22): La ruptura entre Pablo Iglesias y Yolanda Díaz: qué está pasando en Unidas Podemos 

(10) Amalia VALCÁRCEL a El País (12-11-22): ‘Ley trans’: 47 millones de afectados

(11) Jesús FERNÁNDEZ-VILLAVERDE/Tano SANTOS a El Confidencial (13-11-22): ¿Qué explica las diferencias de crecimiento entre Madrid, Cataluña y Andalucía?

(12) Arseni GIBERT a política&prosa (8-11-22): Clar i Québécois 

(13) Roger PALÀ a Crític (9-11-22): Els empresaris i polítics del 3%: qui són, què han fet i per què poden acabar a la presó

(14) Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (14-11-22): Reaccionaris i disgregadors 

(15) Myriam REVAULT D’ALLONNES a Le Grand Continent (12-11-22): ¿Los valores europeos son universalizables?  

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GUERRA A UCRAÏNA

Icíar GUTIÉRREZ a elDiario.es (17-11-22): Europa, de la tensión al alivio: qué ha pasado y qué sabemos hasta ahora sobre el misil que cayó en Polonia Estados Unidos, Polonia y la OTAN dicen que la explosión que mató a dos personas no parece un ataque intencionado y que las defensas aéreas ucranianas probablemente lanzaron el proyectil en pleno bombardeo ruso … ¿Qué pasó este martes? … ¿Qué sabemos ahora sobre el lanzamiento del misil? … ¿De qué tipo de misil se trata? … ¿Qué es el artículo 4 de la OTAN? ¿Lo activará Polonia? … ¿Qué es el artículo 5? … ¿Ha habido otros incidentes en las inmediaciones de la frontera? … ¿Puede haber más incidentes de este tipo en Polonia?

Pilar BONET a El País (13-11-22): ¿Qué podemos aprender de la derrota de Putin en Jersón?  La retirada rusa dificulta aún más la labor de las tropas del Kremlin en el sur de Ucrania y aumenta la exposición de la península de Crimea (…) La reacción occidental. Para Occidente, Jersón es un elemento a considerar en el dilema sobre mantener el actual nivel de ayuda a Ucrania o modificarlo (al alza o a la baja). Las posiciones occidentales consistentes en seguir ayudando, consolidadas en la práctica hasta ahora, tienen matices que no solo dependen de la situación económica y la disposición a compartir de los implicados, sino también de la percepción de la actitud rusa en este conflicto. Según una de estas posiciones, Ucrania debería negociar si Rusia acepta volver a la situación del 23 de febrero pasado ―la víspera del comienzo de la invasión― con el agregado de un corredor entre Crimea y Donbás.
Esta variante no está hoy en consonancia con la política del presidente Volodímir Zelenski, que sigue gozando de un gran apoyo en la sociedad. Una parte de la clase dirigente europea entiende que plantear esta opción es, salvando las distancias, recuperar el dilema entre Neville Chamberlain, el primer ministro británico, y su sucesor Winston Churchill, ante la invasión de los Sudetes por Hitler en 1938; es decir, entre la política de apaciguamiento o la convicción de que el adversario no se parará si consigue una porción de lo que quiere, y seguirá apostando por más. Por otra parte, la supervivencia de Putin está ligada a su capacidad de trasmitir una idea de “victoria” a su ciudadanía, sea cual sea la realidad (…)

Lluís BASSETS a El País (13-11-22): Ofensiva elástica sobre la retaguardia Con la estratégica ciudad de Jersón en manos de Ucrania, la guerra entra en una nueva etapa, quizás la definitiva (…) Vladímir Putin ha perdido algo más que la tercera gran batalla. La contraofensiva triunfal de Ucrania empezó con un amago de ofensiva sobre Jersón en septiembre, que suscitó un enorme error del mando ruso al desplazar hacia el sur sus mejores tropas, dejando descubierto Járkov, donde el ataque ucranio consiguió otra desbandada casi tan bochornosa como la de Kiev, y la recuperación de la entera provincia. Dos derrotas consecutivas, por evitar sin buen criterio una sola. Al empezar la invasión, Jersón era la llave para abrir el camino de Putin hacia Odesa y Transnistria, en una enorme y definitiva envolvente por el sur, que cerraba el acceso al mar y hacía inviable el régimen de Volodímir Zelenski. Ahora, en manos de Kiev, conduce a Crimea y señala el punto de donde sale la secante que separa Donbás de la península. Crucial, por tanto, en un momento también crucial. Con Jersón en manos de Kiev empieza una nueva etapa de la guerra. O quizás el principio del fin.

Argemino BARRO a El Confidencial (11-11-22): Pinchazo del ‘frente MAGA’ y retirada en Jersón: ¿hay opciones para una negociación sobre Ucrania? Las posibilidades para negociar la paz están estrechamente ligadas a las circunstancias militares. De momento, ni Rusia ni Ucrania están en ese punto. Pero, en algún momento, la guerra acabará (…) En este contexto de incertidumbre se alimentan hipótesis, planes y perspectivas de futuro. Una de las más interesantes, barajada sucintamente por el general retirado David Petraeus, que fue máximo responsable de las operaciones en Irak y director de la CIA, es el posible ingreso de Ucrania en la OTAN. Un movimiento que puede parecer delirante a primera vista. Para empezar, si Rusia ataca de nuevo Ucrania, estallaría la tercera guerra mundial, porque EEUU y compañía se verían obligados a intervenir por el Artículo 5. Pero, antes de llegar a ese punto, está el hecho de que la Alianza Atlántica no acepta a países que tengan disputas territoriales abiertas.  Dos enormes obstáculos. Pero es una idea que, aún así, de vez en cuando asoma la cabeza en círculos autorizados. Petraeus declaró que la única forma de reconstruir Ucrania era ofreciendo garantías de seguridad a los inversores, y una garantía sólida es la OTAN. La pregunta, que nadie ha respondido, es si Rusia lo toleraría. A primera vista, imposible. Otra cosa es que Rusia acabe quedándose con ese 15% del territorio ucraniano, con el corredor terrestre hasta Crimea, con un acceso ampliado al mar, con cuatro importantes puertos robados y con esos “territorios históricos” que Putin menciona en sus discursos revisionistas, y se dé por contenta, dejando el resto de Ucrania a su suerte. Un país, comprobado está, que ya no logrará controlar. Ante el drama incalificable de la amputación, de dejar bajo ocupación rusa una porción de territorio y de población, los ucranianos recibirían como recompensa la entrada en los clubes a los que sueña con acceder (está especificado en su Constitución como “misión estratégica”): la Unión Europea y la OTAN. La primera aportaría la mayor parte del capital para la reconstrucción, a cambio de un programa de reformas económicas, judiciales y de transparencia. La segunda daría el paraguas militar requerido para disuadir a Rusia y cauterizar eficazmente la herida de la guerra.  Se trata de una hipótesis extremadamente pesimista y extremadamente optimista. Quién sabe. Entre las cábalas de estos meses hay quien dice que el conflicto podría acabar a la coreana, con una división. Corea del Sur es hoy una de las principales potencias económicas, tecnológicas y culturales de Asia, estrechamente ligada a la arquitectura de seguridad estadounidense. Aunque el agravio de haber perdido, en una guerra, a buena parte de sus hermanos coreanos todavía les duele.

Ivan KRASTEV a The New York Times (8-11-22): Rusia, Ucrania y la sensación del fin del mundo en Europa  [1] (…) Hay tres campos de pensamiento distintos en cuanto a cómo debería acabar esta guerra: el de los realistas, el de los optimistas y el de los revisionistas. Podemos encontrar representantes de los tres entre los políticos y votantes de casi todos los países europeos, pero no en todas partes están igualmente representados: en el oeste y el sur de Europa, el debate se plantea principalmente entre los realistas y los optimistas; en Ucrania y algunos países del este de Europa, entre los optimistas y los revisionistas. Lo que mejor explica esas diferencias son la geografía y la historia. Los europeos del oeste temen sobre todo la guerra nuclear. Los europeos del este temen la vuelta de la esfera de influencia rusa a sus países, en caso de derrota de Ucrania.
Los llamados realistas creen que el objetivo de Europa debería ser que Rusia no gane, que Ucrania no pierda y que la guerra no se extienda. Este punto de vista lo refleja en sus declaraciones el presidente de Francia, Emmanuel Macron. Según este razonamiento, se debe ayudar a Ucrania a liberar la mayor parte de su territorio como sea posible, pero la victoria ucraniana debe tener también sus límites, ya que la persecución de ese objetivo aumentaría enormemente el riesgo de que Rusia utilice armas nucleares tácticas. El límite más obvio, y es importante decirlo, es que Ucrania no vaya tan lejos como reclamar Crimea, que Rusia anexionó en 2014.
Los realistas consideran, correctamente, que el actual conflicto es más peligroso que el enfrentamiento soviético-estadounidense durante la Guerra Fría, porque la Guerra Fría fue el choque de dos fuerzas que creían que la historia estaba de su parte. Occidente se enfrenta ahora a un dirigente de mentalidad apocalíptica, atormentado por el espectro de un mundo sin Rusia.
El segundo campo es el de los optimistas. Para ellos, el fin de la guerra no es solo una victoria ucraniana, sino el fin de Vladimir Putin. Sostienen que la derrota del ejército ruso y los continuados efectos de las sanciones —que serán aún más devastadores— son claras señales de que a Putin le queda un tiempo limitado en el poder, y apoyan al presidente Volodímir Zelenski en su negativa a negociar con Putin. Los defensores de este punto de vista, donde se incluyen Los Verdes de Alemania y la mayoría de los europeos del este, dicen que solo con un apoyo total a Ucrania se podrá conseguir una paz duradera. A Rusia no solo hay que pararla: también hay que derrotarla.
Los revisionistas no ven la guerra en Ucrania como una guerra de Putin, sino como una guerra de los rusos. Opinan que la única garantía de paz y estabilidad en Europa después de esta guerra sería el debilitamiento irreversible de Rusia, incluida la desintegración de la Federación de Rusia. Abogan por ayudar a los movimientos separatistas del país y por mantener a los rusos alejados de Europa, con independencia de los cambios políticos que se puedan producir en Rusia. A su juicio, la guerra que empezó con la afirmación de Putin de que Ucrania no existe debería acabar con la disolución definitiva del Imperio ruso. La estrategia del “fin de Rusia” es, quizá previsiblemente, la más popular en los países que sufrieron el régimen de Moscú en el pasado: Polonia, las repúblicas bálticas y, por supuesto, Ucrania (…)

Entrevista a Orlando FIGES a La Vanguardia (12-11-22): “Occidente tiene que ayudar a Rusia” [2] El autor, que publica “La historia de Rusia”, explora las raíces de un país a caballo entre Europa y Asia y llama a los países occidentales a colaborar en construir alternativas a Putin … “Rusia es una sociedad culturalmente europea pero con una estructura política asiática” … “Tras Putin, su régimen seguirá, tal vez hasta con un líder aún peor” … “Occidente tiene que definir en qué consiste la victoria en Ucrania y hasta dónde llega su apoyo” (…) Es posible que un día Putin desaparezca del poder. ¿Qué lecciones de la historia debería tener en cuenta Occidente para una circunstancia de ese tipo?
Pongamos que un día se muriera Putin. El régimen continuaría. Surgiría algún otro líder o algún liderazgo colectivo, pero es posible que fuese incluso peor que su antecesor -desde el punto bélico o represor- porque el sistema actual de poder está profundamente arraigado. La única forma de salir de este círculo, y la lección que queda por aprender a los países occidentales, es que es que hay que ayudar a Rusia a construir sus instituciones civiles, a crear un poder judicial independiente, a establecer un Estado de derecho del que ahora no dispone, a tener una legislación contractual homologable. Teniendo en cuenta que eso solo puede salir de los rusos, no se les puede imponer.
El peligro que afrontamos deriva de que no hay clase política preparada para cubrir el hueco cuando colapse -si es que colapsa- el régimen de Putin, porque desde el 2000 el número de rusos políticamente educados en el interior del país está bajo mínimos. Para colmo ahora, con la guerra, se van del país todavía más rusos del grupo que podría cambiar la situación, y el régimen está encantado con ello. Esto implica que a menos que colapse muy pronto este régimen o a menos que se haga algo más, como ayudar a esos rusos a que se establezcan en Occidente para que creen, no sé, un Gobierno a la espera de que caiga la actual estructura, no hay con qué sustituir al aparato de Putin.
¿Cómo cree que acabará la guerra?
No creo que la guerra termine pronto, porque ninguno de los bandos está listo para dialogar. Y en todo caso, ¿de qué van a dialogar? Con Putin no se puede hablar porque no te puedes fiar de nada de lo que diga. Esto significa que desde Occidente hay que seguir apoyando a los ucranianos todo el tiempo que sea posible y, al mismo tiempo, que en algún momento, a saber cuándo, Ucrania va a tener que decidir cuánto quiere seguir luchando, considerando los enormes costes. Es poco realista esperar que los ucranianos piensen que el retorno a las fronteras de después del 2014 es una victoria.
Occidente tiene que decidir también qué significa la victoria, porque ahora mismo la OTAN tampoco tiene una definición clara de a qué se le podría llamar una victoria en esta situación. Hay algunos líderes políticos, por ejemplo, que ya han hablado de apoyar a Ucrania hasta que recupere incluso Crimea y a mí me parece que esto, sin un enfrentamiento nuclear, no va a ser posible.
Los occidentales tienen que definir hasta dónde llegan con su apoyo y sus gobiernos deben ser honestos con los pueblos, con el coste de esta guerra y por qué hay que pagarlo. Si no somos honestos con los pueblos, existe el peligro de que los movimientos populistas de Europa, basándose en el rechazo a la guerra, logren desestabilizar a nuestras sociedades.

Mijail JODORKOVSKI a The Economist reproduït a La Vanguardia (17-11-22): No habrá paz mientras Putin siga en el poder  El presidente ruso está políticamente herido, pero sigue convencido de poder ganar (…) Cualquier negociación perjudicará la elevada moral del ejército ucraniano. Y en un acuerdo de paz, ¿qué garantizará que dentro de un año no habrá otro ataque? ¿La palabra de Putin? ¡Que no me hagan reír! ¿La adhesión de Ucrania a la OTAN? ¡No es posible! ¿Unas fuerzas estadounidenses de mantenimiento de la paz en la línea de separación entre los contendientes? ¡No, Estados Unidos no está preparado para eso! ¿Entregas masivas de armas, de modo que el crecimiento de la capacidad de combate del ejército ucraniano supere la reconstrucción de las fuerzas de Putin? Es poco probable que eso ocurra.
Entonces, ¿qué podría surgir de unas negociaciones? Un atisbo de victoria para Putin, quizás; o una tregua durante la cual el Kremlin intentará reconstruir ejército y armas. Unos elevados precios del gas y el petróleo (puesto que Putin sabe ahora que puede producir menos para obtener altos ingresos). Y que los países de la OTAN tengan que gastar enormes sumas para protegerse de la cada vez más previsible agresión del “vencedor de la campaña de Ucrania”. Unas negociaciones también enviarán a las autocracias, desde China y Corea del Norte hasta Irán, el poderoso mensaje de que Occidente es débil, no sabe mantenerse firme y no puede proteger a sus amigos. Hay muchas más zonas conflictivas en el mapa de mundo que se verían afectadas por ellas.
Occidente debe mostrar de manera clara y fuerte que el matonismo debe ser corregido, y dar un escarmiento a ese matón que dirige Rusia. Demostrar que semejante comportamiento puede ser y será castigado. Eso no significa que unas negociaciones sean imposibles: la guerra debe terminar en una paz; y la paz, siempre que no se obtenga a costa de pisotear las fronteras internacionalmente reconocidas de Ucrania, supondrá algún tipo de acuerdo. Sin embargo, llegar a acuerdos no es lo mismo que permitir que un agresor se beneficie de la agresión.
Los caminos para alcanzar la paz
Mientras Putin esté en el Kremlin no habrá paz. Así que en este momento la elección es sencilla: que Rusia devuelva los territorios arrebatados, y Ucrania podrá entonces adoptar un estatus neutral; o que Ucrania, por sus propias razones, acuerde o encuentre un alto el fuego aceptable. (Esta segunda opción exigiría una alianza militar directa entre Ucrania y sus partidarios, incluidos Gran Bretaña y Estados Unidos). Cualquiera de las dos opciones debería ir acompañada del entendimiento de que tales intercambios no constituyen la paz, sino una breve tregua antes de la inevitable reanudación del conflicto. El fin de la guerra sólo será posible tras un cambio de régimen en el Kremlin.

Egidio IVETIC a il Mulino (15-11-22): La prossima Europa orientale   [3] Abbiamo vissuto una fase particolare della storia europea, che purtroppo non siamo riusciti a comprendere per poter immaginare oggi l’Europa al di là della dicotomia Ue/non-Ue … Oggi appare davvero lontano il wishful thinking del triennio 2004-2007. E promettente ci sembra adesso, nonostante tutto, il ventennio 1989-2008. Transizioni, speranze, nostalgie, delusioni, ma tutti puntati in avanti … La Russia uscirà molto debole dalla guerra, tutti i vantaggi degli anni di Putin sul piano economico e l’autorità sul piano internazionale sono stati cancellati. Non si sa quanto stabile potrà rimanere questo Paese che si alimenta dell’idea di essere una potenza (…) Dal 2014 si stanno configurando contrapposte sfere politiche nel continente e questa guerra non ha fatto che riportare in superficie questioni storiche dimenticate e rivelare tutta la complessità della nuova Europa orientale.
È un Est complicato, perché plurimo e non paragonabile a quello da Guerra fredda. Si tratta di cinque contesti e cinque scenari interdipendenti. Partiamo da oriente, dal primo contesto. Che cosa sarà della Russia una volta raggiunta – si spera – una tregua? Sarà difficile metabolizzare la sconfitta militare o comunque ammortizzare il prezzo altissimo dell’azzardo bellico avviato il 24 febbraio 2022. La Russia ne uscirà molto debole, tutti i vantaggi degli anni di Putin sul piano economico e l’autorità sul piano internazionale sono stati cancellati. Non si sa quanto stabile potrà rimanere questo Paese che si alimenta dell’idea di essere una potenza. Con quale narrazione si cercherà di superare la crisi morale? Dopo la sconfitta in Crimea nel 1856 la Russia ha saputo riformarsi. Ma domani? Gli esiti incerti per la Russia odierna si riverberano sulla crisi nel Caucaso, dimenticata dai media, sul conflitto tra Armenia e Azerbaigian, stabilizzato per ora da una tregua, e si riflettono sul destino della Bielorussia.
L’Ucraina rappresenta un secondo contesto. Ne esce vittoriosa dal conflitto, rafforzata sul piano della coesione nazionale, anche nell’ipotesi di perdite territoriali. Se fosse crollata subito a febbraio, come accadde con la Cecoslovacchia nel 1968, o con la Polonia nel 1939, sarebbe stato un disastro per l’Europa: la prova che un’aggressione e un colpo di Stato erano possibili, ossia la fine dell’idea di democrazia e di sovranità. Questo conflitto ci terrorizza, ma il principio di sovranità non si discute. E senza farci illusioni, il dopoguerra per questo Paese sarà molto difficile non tanto e solo per i costi della ricostruzione quanto per il probabile permanere di una situazione politica e militare a lungo priva di soluzioni definitive. I casi di Cipro e della Bosnia ed Erzegovina, con soluzioni di compromesso diverse tra loro, ci ricordano che gli Stati posti sulla faglia Est/Ovest, ormai una faglia tra Europa e Eurasia, rimangono congelati nell’essere un compromesso, purché ci sia la pace.
Un terzo contesto si può ritenere l’Iniziativa dei tre mari, un vero e proprio antemurale che è sorto dentro l’Ue rivolto verso la Russia. L’Est dell’Ue non è solo rappresentato dal gruppo di Višegrad ma dai Paesi radunati attorno alla Three Seas Initiative, promossa dalla Polonia dal 2016, in risposta (per molti versi) all’annessione russa della Crimea. Si parla di Trimarium ed è un forum di cui fanno parte Estonia, Lettonia, Lituania, Polonia, Repubblica Ceca, Slovacchia, Austria, Ungheria, Slovenia, Croazia, Romania e Bulgaria: forum che puntava a unire ancor di più lo spazio economico e sociale compreso tra il Mar baltico, il Mar nero e l’Adriatico e che oggi è accomunato dalla corsa agli armamenti e dall’integrazione dei sistemi di difesa entro la cornice della Nato. Si ripropone così il piano geopolitico polacco dell’Intermarium, elaborato da Josef Pilsudski nel 1919, ossia l’organizzazione di un concerto di Stati (comprese Ucraina e Bielorussia) di media e piccola grandezza, interposta fra l’allora Unione Sovietica e Germania, con la Polonia al centro, quale potenza regionale e riferimento sul piano politico e culturale. Di fatto oggi è la Polonia il Paese più autorevole in questo nuovo consesso politico e militare. In pochi anni essa è riuscita a imporsi rispetto alla Germania nell’Est dell’Ue, che si sta profilando come un’area specifica al confine con l’Eurasia.
Il Trimarium confina infatti con lo spazio post-sovietico e con il quarto Est europeo, i Balcani occidentali, oramai un proto Medioriente dentro l’Unione europea. I Balcani occidentali confermano di essere la periferia sconfitta dell’Occidente, il crocevia di interessi e calcoli geopolitici di potenze e semi-potenze esterne all’area. Qui convergono tutti i giochi globali. Lo si vede dai media, che sono propaggini di imprese d’informazione statunitensi, russe, cinesi, del Qatar; lo si vede dai finanziamenti provenienti da fondazioni tedesche, dalla Open Society e diverse altre Ong occidentali sia nella vita culturale sia nella politica, così come per le fondazioni religiose islamiche lo si vede dai finanziamenti che giungono dall’Arabia Saudita e dalla Turchia. La Cina investe nelle infrastrutture. I sei Paesi dei Balcani occidentali sono già ora il limite occidentale della nuova Eurasia.
Infine, un quinto Est europeo è la Turchia. Negli ultimi due decenni si parla di neo-ottomanismo per indicare la politica estera della presidenza Erdogan, una Turchia proiettata tra i Balcani, la Siria e il Caucaso fino all’Asia centrale e, di recente, in Libia. Sono di fatto spazi che furono dell’Impero ottomano. E anche in questo caso, la Turchia funziona come un Paese occidentale, inserito nell’Occidente, nella Nato, ma orgoglioso della propria storia, della propria posizione specifica tra due continenti. E la storia pesa in Turchia, come del resto in Russia e nei Balcani.
Oggi l’Est europeo è, in sostanza, la somma delle dinamiche in atto in questi cinque contesti. La trasformazione di essi è evidente; in diversi casi la storia ritorna sotto nuove forme. Questa è la realtà che l’Unione europea deve affrontare adesso e negli anni a venire, con dovuta consapevolezza. Sarà una costante sfida. L’Italia stessa dovrebbe prendere atto che confina con il contesto geopolitico del Trimarium, che rimarrà tale a lungo, e con i Balcani occidentali, la soglia dell’Eurasia, lì oltre l’Adriatico.

POBLACIÓ MUNDIAL

Silvia AYUSO/José NARANJO/Inma BONET a El País (15-11-22): Las claves del reto demográfico La India superará a China en población y África alimenta el motor demográfico … La ONU dibuja los nuevos patrones que marcarán los desafíos de una humanidad que rebasará los 10.000 millones de personas hacia 2080    La población mundial sigue creciendo a un ritmo que plantea gigantescos desafíos a la humanidad —de economía, salud, educación y de desarrollo sostenible—, pero lo hace a menor velocidad que hace algunos lustros —en 2020 cayó por debajo del 1% anual por primera vez desde 1950— y con unos patrones geográficos cambiantes. Así, la ONU, en su afán de anticiparse a los retos demográficos, destaca en sus estudios cómo, a pesar de que Asia seguirá siendo en las próximas décadas el continente más poblado —la India superará por primera vez a China—, el gran foco de atención se desplaza a África, que concentrará más de la mitad del crecimiento de la población hasta 2050. En el lado opuesto, en Europa la previsión es que el censo del continente comience a menguar en la próxima década. “Llegar a los 8.000 millones de habitantes es un hito a saludar, porque refleja el hecho de que vivimos vidas más largas, pero también una llamada de atención, ya que nuestro planeta solo podrá mantener a 8.000 millones de personas si tenemos un comportamiento que permita un uso sostenible de nuestros recursos”, advierte la vicepresidenta de la Comisión Europea para Democracia y Demografía, Dubravka Suica. El siguiente es un recorrido por esas claves que están redefiniendo el reto demográfico de un planeta en el que viven ya 8.000 millones de personas, que serán previsiblemente 8.500 millones en 2030, 9.700 millones en 2050 y alrededor de 10.400 millones hacia 2080 … Asia: uno de cada tres habitantes de la Tierra estarán en China y la India … África: el empuje imparable del continente más joven … Una Europa más vieja y con menos influencia

REUNIONS DEL G-20 I DE L’APEC

Andrea RIZZI a El País (14-11-22): Guía para el G-20 de Bali: la primera cumbre de la era de la confrontación  El devenir de la guerra de Ucrania y una reunión entre Biden y Xi en plena tensión entre EE UU y China dominarán la cita, mientras la presidencia indonesia impulsa asuntos de interés del Sur Global … El mundo ha entrado en 2022 en una nueva época geopolítica caracterizada por una descarnada confrontación de potencias. La invasión rusa de Ucrania, la formalización de una relación sino-rusa “sin límites” que pretende reformular el orden mundial, la agudización de las tensiones entre EE UU y China y señales de un rearme generalizado son los principales elementos que confluyen en la conformación de esta nueva, peligrosa fase. Indonesia se dispone a acoger ―este martes y miércoles en Bali― la primera cumbre global en este marco internacional, con ocasión de la reunión anual de los líderes del G-20, una agrupación que representa alrededor del 80% del PIB mundial y el 60% de la población de la Tierra. Dos asuntos, inexorablemente, dominarán la agenda: la guerra de Ucrania y la relación entre Washington y Pekín. En el primer apartado, Vladímir Putin finalmente decidió no acudir, en un claro síntoma de su debilidad, acentuado precisamente en vísperas de la cita por la retirada rusa en el estratégico frente de Jersón: el Kremlin será representado por su ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov. En el segundo, los presidentes Joe Biden y Xi Jinping tienen previsto celebrar este lunes, antes del inicio del encuentro, su primera reunión bilateral en persona desde que el primero asumió la máxima magistratura estadounidense. Muchos otros asuntos flotan alrededor del G-20, entre ellos cuestiones vinculadas a la gestión de pandemias o a la seguridad alimentaria. La presidencia de turno indonesia intenta que no queden opacados por los otros dos. Es el reflejo perfecto de cómo las tensiones en el eje Occidente-Oriente monopolizan la atención, mientras que la dinámica Norte-Sur se acentúa y, sin duda, tendrá un peso relevante en el siglo XXI (…)

Ramón GONZÁLEZ FÉRRIZ a El Confidencial (17-11-22): Rusia nunca había estado sola en su guerra. Hasta ahora La cumbre del G20 ha sido la muestra más explícita de que Rusia se está quedando sin más compañía que los tres sospechosos habituales: Bielorrusia, Irán y Corea del Norte (…) Putin contó con que buena parte del mundo, con la salvedad de Occidente —al que considera el verdadero enemigo, la fuerza que ha convertido Ucrania en un títere—, le apoyaría. Fue así durante un tiempo. Pero nueve meses después, parece que este es uno más de los muchos errores de cálculo que le llevaron a invadir el país vecino. Lo cual no significa que la guerra vaya a terminar pronto o que Rusia vaya a ser incapaz de vender sus materias primas a precio de saldo a China o India. Pero si lo que Putin pretendía con esta guerra era confirmar que Rusia es una potencia hegemónica, tiene un ejército de primera, puede utilizar legítimamente sus armas nucleares y cuenta con el apoyo de más de la mitad del mundo, ha conseguido lo contrario. Lo que ha logrado es evidenciar que Rusia va camino de convertirse en un paria internacional, como lo son los tres aliados que le quedan. Durante meses, tuvimos que admitir que Rusia no estaba aislada. Es justo reconocer ahora que empieza a estarlo y que eso tendrá consecuencias en la guerra y en el futuro del país.

Javier BRANDOLI a El Confidencial (14-11-22): Occidente ya juega en campo contrario: el partido de la hegemonía se disputa en el Pacífico  La lista de líderes en la próxima cumbre de la APEC incluye a Xi Jinping, Kamala Harris y Emmanuel Macron, entre otros (…) A estas alturas, la mayoría estamos familiarizados con las grandes siglas de la gobernanza global: el G-7, el FMI, la ONU o el FEM (Foro Económico Mundial de Davos) son habituales en los titulares de la alta política. Pero ¿conoce usted lo que es el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC)? Si le interesan esas reuniones importantes que de vez en cuando se celebran en el planeta, debería hacerlo. APEC lo conforman 21 países de ambos lados del Pacífico. Estados Unidos, China, Rusia, Japón, Australia, Singapur, Corea del Sur, México, Indonesia, Vietnam, Tailandia, Chile… tienen ahí un espacio diplomático para hablar de desarrollo económico. La propia web de este exclusivo grupo, al que llevan años intentándose unir economías como India o Colombia, explica en números la importancia de este foro (…)

Javier BRANDOLI a El Confidencial (15-11-22): Xi y Biden se hacen una foto agradable para calmar al mundo Sus equipos llevaban semanas trabajando en un encuentro que escenificara una necesaria desescalada de tensiones. La política ha conseguido su objetivo. El mundo respira hoy algo más tranquilo (…) Lo importante ayer era el tono. Y ambos han coincidido en calificar el encuentro como “cándido”, que en lenguaje diplomático apunta a una conversación directa y franca. Además, se han comprometido a mantener abierta la vía de comunicación de cara a una próxima futura visita del secretario de Estado estadounidense,  Antony Blinken, a China. El encuentro deja todo igual que estaba, pero ordenado. Una foto y buenas maneras. No hacía falta mucho más.

Christopher K.JOHNSON a Foreign Affairs (14-11-22): Why China Will Play It Safe  [4] Xi Would Prefer Détente—Not War—With America … China’s new Politburo is not a war cabinet … China’s president is a ruthless and tenacious leader (…) The Biden administration will need to understand that China’s new leaders are not just warmongering statists if it wants to successfully handle an unbound Xi. Right now, however, it may not. On Taiwan, the administration has touted an ever-shrinking timeline for possible Chinese military action, and it has alleged that the Chinese government is impatient about retaking the island. This messaging may be deliberately alarmist—part of an attempt to tell Beijing that the United States is ready and watching, thereby deterring an attack. But it could create a self-fulfilling prophecy if the resulting support to Taipei hollows out Washington’s official “one China” policy—which recognizes the Chinese position that Taiwan is a part of China and that the mainland is the sole legal government of China—and in turn crosses Beijing’s fundamental redline. Biden officials are more circumspect in describing Xi’s new economic team, but their framing of the Chinese-U.S. rivalry as a competition of economic and governance systems implies that they expect China’s model will ultimately fail—a perspective that earns them few friends in Beijing. That is not to say Xi’s approach and his new team are the right choices for China or that they will inevitably succeed. And regardless, Biden must understand that Xi’s power equals that of Mao—except during a time when China is far more economically powerful and globally consequential. China’s president is a ruthless and tenacious leader, full of ambitions that will not be subordinated by norms: something the reformist Hu Jintao’s embarrassing and forced exit from the congress meeting clearly illustrated. By appointing a mix of loyal protégés and accomplished technocrats to the Politburo, Xi has also made it clear that he is a man in a hurry, pursuing fast results. He could act rashly and catch Washington off guard. But that does not mean Xi is itching for a fight. In fact, Xi’s very sense that China faces substantial challenges may encourage him to lower bilateral tensions. Ding, a leading Politburo member, unwittingly hinted as much in a lengthy early November article in the People’s Daily, where he forcefully catalogued China’s many challenges and arduous tasks over the next five years (and beyond) and offered a controversial Mao formulation as the right response. It was, after all, Mao who first lowered tensions with Washington in order to more easily achieve many of his objectives. Xi is not looking for a rapprochement, but he might like some breathing room. Early rumblings that Biden and Xi could hold a lengthy meeting with the trappings of traditional modern summits, where both sides use the gathering to announce commercial deals and other deliverable results, certainly suggested as much. The real question is whether Biden wants to—or can—seize Beijing’s apparent interest in a détente to pump the brakes on the relationship’s downward spiral.

Gordon BROWN a The Guardian (15-11-22): Nationalism is the ideology of our age. No wonder the world is in crisis  As Rishi Sunak and Joe Biden meet world leaders at the G20, they should be pushing for greater cooperation to deal with growing threats (…) Most important of all, nationalism has replaced neoliberalism as the dominant ideology of the age. If, for the past 30 years, economics drove political decision-making, now politics is determining economic decisions, with country after country weaponising their trade, technology, industry and competition policies. The win-win economics of mutually beneficial commerce is being replaced by the zero-sum rivalries of “I win, you lose”, as movements such as “America first”, “China first”, “India first” and “Russia first”, “my tribe first”, threaten to descend into an us versus them geopolitics of “my country first and only”. And with national security establishments now freezing the central bank reserves of hostile regimes and limiting access to global payments systems, trade, technology, and capital wars are set to intensify. The one hopeful sign of cooperation is Nato unity over Ukraine. But this should not blind us to the scale of global disunity, with almost all of Africa, Asia, Latin America and the Middle East standing aloof from sanctions against Russia and even condemnation of its war crimes (…)

Cyrille BRET a  Telos (16-11-22): Scholz en Chine: un procès en sorcellerie géopolitique?  Il a suffi que le chancelier allemand se rende en Chine pour que la diplomatie allemande soit mise en accusation. Une fois encore. Si l’initiative n’est pas irréprochable au titre de la solidarité européenne, ne manifeste-elle pas (enfin) la tentative de l’Allemagne de peser sur la scène internationale ? Le fameux «nain politique allemand» n’est-il pas en train de grandir, avec les crises de croissance associées? (…) Les réactions au déplacement du Chancelier Scholz en Chine rappelle combien la politique étrangère allemande est une cible récurrente de ses partenaires. Elles rappellent le feu de critiques qu’avait essuyé le Chancelier Willy Brandt quand il avait mis en place l’Ostpolitik à l’égard du bloc communiste de 1969 à 1974. Là encore, l’Allemagne avait été accusée tout à la fois de trahir le camp des démocraties, de rompre l’unité occidentale et de préférer le commerce à la confrontation géopolitique.
Mais ces réquisitoires réflexes gagneraient à veiller à leur cohérence.
D’un côté, l’Allemagne est invitée par ses partenaires à assumer davantage sa puissance. Pour les États-Unis, cela signifie contribuer encore davantage au budget de l’Alliance atlantique et aux achats de matériels américains. Pour la France, cela revient souvent à réclamer de l’Allemagne un engagement substantiel dans les opérations extérieures (OPEX). Pour les États membres de l’est du continent, cela conduit à demander une plus grande implication de l’Allemagne dans la sécurité du continent. Selon cette ligne, l’Allemagne devrait se guérir de ce qui a fait sa force après la Deuxième Guerre Mondiale : son pacifisme, sa rigueur budgétaire, son sérieux économique, sa diplomatie d’affaires.
Mais, d’un autre côté, dès que l’Allemagne promeut ses intérêts internationaux, elle est immédiatement accusée par ses propres partenaires de cynisme, de déloyauté ou encore d’irresponsabilité. On lui reproche en somme de préserver sa puissance industrielle et commerciale, de nouer des relations bilatérales fortes ou encore d’apparaître seule sur la scène internationale.
Le paradoxe est récurrent car il est enraciné dans le préjugé selon lequel l’Allemagne est un nain politique doublé d’un géant économique. Toute la question est de savoir s’il faut le regretter ou s’il faut s’en réjouir. Et sur ce point, les critiques de l’Allemagne ne sont pas d’une parfaite bonne foi.

ELECCIONS LEGISLATIVES ALS ESTATS UNITS … 

Blake HOUNSHELL a The New York Times (9-11-22): Cinco conclusiones sobre un tsunami rojo que no ocurrió  Los demócratas cumplieron, los candidatos respaldados por Trump decepcionaron y la inflación no lo fue todo. Estas son las lecciones de la noche electoral en Estados Unidos … La base demócrata acudió a votar … El aborto puso a los demócratas en la competencia … Trump encasquetó a los republicanos candidatos débiles … La inflación dominó y los demócratas buscaban una forma de responder … El país está tan dividido como siempre

Lidia BRUN a Piedras de Papel (10-11-22): Midterm americanas: los demócratas salvan el asalto  A pesar de que las encuestas pronosticaban una victoria arrolladora de los republicanos en las Midterm, los primeros resultados desmienten tal previsión y enfrían las expectativas de envalentonamiento trumpista. Con todo, cuando Estados Unidos se despierte con un nuevo Congreso, Trump aún seguirá ahí y una “victoria” pírrica en las Midterm no implicará la vuelta al Business As Usual

Carlota GARCÍA ENCINA al Real Instituto Elcano (11-11-22): Midterm Elections 2022: ni un referéndum al presidente ni solo la economía  (…) En resumen, el mapa electoral no ha cambiado mucho, es cada vez más difícil romper el partidismo, y la calidad de los candidatos importa. Y Trump ha quedado tocado… y quizá hundido.

Yascha MOUNK a El País (14-11-22): Los moderados han ganado las elecciones de medio mandato en Estados Unidos  [5] Los comicios han trasladado a demócratas y republicanos que para tener las máximas posibilidades de ganar la Casa Blanca en 2024 necesitan un candidato capaz de llegar más allá de la base del partido (…) En definitiva, cuanto más se alinean los candidatos republicanos con el movimiento MAGA, peor les va, en general. El problema es, por supuesto, que el ala activista del Partido Republicano está quizá demasiado fascinada por Trump para aprender la lección. Por muy impopulares que sean en el país en general, los candidatos extremistas que obtuvieron malos resultados en estas elecciones todavía pueden contar con el apoyo de los fanáticos dentro de un gran bloque de votantes de las primarias republicanas. El aumento del voto dividido muestra que los estadounidenses tienen una preferencia real por los moderados cuando pueden votar por ellos. Pero el sistema que utilizan los dos grandes partidos para elegir a sus candidatos puede garantizar que esa opción no figure en las papeletas cuando más importa, en noviembre de 2024. Las elecciones de mitad de mandato han transmitido un mensaje claro tanto a demócratas como a republicanos. Para tener las máximas posibilidades de ganar la Casa Blanca en 2024, hay que elegir un candidato moderado que sea capaz de llegar más allá de la base del partido. Si ambos partidos aprenden la lección, quizá estemos ante una era menos polarizada y peligrosa en la política estadounidense. Si solo la aprende uno de los partidos, tendrá una gran ventaja. Si ninguno de los dos partidos la aprende, todo es posible, incluido un segundo mandato de Donald Trump.

Manuel RUIZ RICO a esglobal (16-11-22): Los demócratas ganan la guerra cultural en las elecciones  Así es como el pulso ideológico en asuntos como el aborto, los derechos LGTBI y las políticas climáticas, entre otros, han sido clave para evitar la anunciada ola roja republicana (…) Por primera vez en la historia, unas elecciones de medio mandato no solo iban a ser un referéndum contra el presidente en ejercicio y su partido, sino también contra el (casi) autoproclamado líder de la formación rival, el expresidente Donald Trump. Así que cada voto tenía dos caras: una, para dirimir esta cuestión, y la otra, más de fondo, la posición del votante, expresada de forma directa (en los referéndums celebrados en diversos estados) o indirecta, sobre candidatos o programas vinculados a asuntos clave de esa guerra cultural tales como la inclusividad social y diversidad cultural, cuestiones morales como el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo o el papel de la religión en la vida social, el cambio climático o el rol del estado en la vida pública (especialmente en cuanto a la subida de impuestos a los ricos o la aprobación de políticas sociales).
Se trata de cuestiones ideológicas o morales donde tanto el Partido Demócrata como el Republicano llevan años centrando buena parte de su pugna por el poder, especialmente desde 2009, con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca y con la creación ese mismo año del Tea Party.
A los comicios se llegó aún con la onda expansiva del puñetazo sobre la mesa de los republicanos precisamente en el terreno de la guerra cultural: la sentencia de junio del Tribunal Supremo que derogó el derecho al aborto en EE UU. El dictamen dejaba su regulación y, por lo tanto, su posible prohibición en manos de los estados.
Esto supuso poner sobre la mesa un eje nuevo para unas elecciones de medio mandato. Según una encuesta de la CNN realizada a pie de urna en la noche electoral, de entre todos los temas que llevaban a los estadounidenses a votar, el primero fue la preocupación por la economía, en especial, por la inflación, con el 31%, pero seguido de muy cerca por el aborto, con el 27% (…)

Cas MUDDE a elDiario.es/The Guardian (12-11-22): Ron DeSantis, la estrella republicana y voz de la “nueva” extrema derecha  El giro de Trump al gobernador de Florida es un espejo de lo que está pasando también en Europa, donde burdos políticos de extrema derecha como Matteo Salvini están siendo “reemplazados” por compañeros más sutiles como Giorgia Meloni (…) De este modo, el giro de DeSantis a Trump es un espejo de lo que está pasando también en Europa, donde burdos políticos de extrema derecha como Matteo Salvini están siendo “reemplazados” por compañeros más sutiles como Giorgia Meloni. Es, si se quiere, la “Orbanización” de la extrema derecha. El líder húngaro es el principal ejemplo de erosión democrática por ley, ya que ha destruido eficazmente la democracia en Hungría con medios completamente legales. No es casualidad que Orbán sea un héroe de la llamada ala “nacional conservadora” del partido republicano, en su mayoría políticos con licenciaturas en Derecho, como DeSantis y Josh Hawley (…)

Antoine de TARLÉ a Telos (14-11-22): États-Unis: le parti républicain pris à son propre piège (…) Pour la première fois depuis Reagan, le parti républicain est sur la défensive et va devoir énoncer des réponses crédibles aux attaques du parti démocrate sur des sujets de société qui intéressent une majorité de la population et qui seront encore d’actualité dans deux ans. C’est le cas du droit à l’avortement mais cela concerne aussi le contrôle des armes à feu et les droits des minorités sexuelles. Par ailleurs le soutien des communautés évangéliques et d’une fraction des catholiques devrait s’avérer de moins en moins déterminant, dans la mesure où l’affiliation religieuse ne cesse de baisser. Aujourd’hui, plus d’un quart de la population déclare n’avoir aucune attache religieuse, une situation totalement inédite aux États-Unis et le signe d’une évolution qui devrait se poursuivre au cours des prochaines décennies.
Le parti démocrate dispose donc d’atouts sérieux pour l’emporter dans deux ans. Il lui reste à trouver la personnalité qui saura mobiliser son électorat et incarner les valeurs qui sont désormais celles de la majorité de la société. C’est là un autre défi pour lequel on ne dispose encore d’aucune réponse.

… I,  MALGRAT TOT, TRUMP VOL TORNAR 

Roger SENSERRICH a Four Freedoms (16-11-22): Golpista fracasado anuncia candidatura a la presidencia  Donald J. Trump, el ex-presidente de Estados Unidos que intentó invalidar el resultado de las elecciones del 2020 e inspiró un sangriento asalto al capitolio en un intento desesperado por mantenerse en el poder, anunció que será candidato a la presidencia el 2024. Este fue el titular de NPR ayer por la noche, a poco de que Trump empezara su discurso en Mar-A-Lago diciendo que quiere volver a la política. Es también la manera en la que uno debería cubrir todas y cada una de las intervenciones de este cretino egocéntrico e insufrible con tendencias autoritarias que intentó dinamitar el sistema político del país (…)

Argemino BARRO a El Confidencial (16-11-22): Un Trump debilitado anuncia su candidatura a las elecciones presidenciales de EEUU en 2024   “El regreso de América empieza ahora”, dijo Trump en su mansión de Mar-a-Lago con su proverbial corbata roja, ante una muralla de grandes banderas americanas y frente a un público entregado (…) la candidatura oficial de Trump a la presidencia de EEUU podría servir, sino como un escudo legal, ya que podría ser imputado igualmente, al menos como un escudo político: una estrategia para retratar los movimientos legales contra él, algo que ya ha hecho el republicano, como una “caza de brujas”: un supuesto intento del Gobierno de Biden para eliminar a un adversario político.
Así es como está sembrado el paisaje presidencial en Estados Unidos. Muchas incógnitas quedan por despejar, pero Trump, el único presidente de la historia al que se le han hecho dos procesos de impeachment, y el único que se negó a dejar el poder por las buenas, provocando una insurrección violenta, ha dejado claro que aún no está cansado. Que este capítulo aún no se ha cerrado.

UNIÓ EUROPEA

Enrique FEÁS al Real instituto Elcano (11-11-22): Reglas fiscales para tiempos de incertidumbre  [6] La propuesta de reglas fiscales presentada por la Comisión Europea supone considerables avances respecto al marco anterior, pero resulta manifiestamente insuficiente para los desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea. La guerra en Ucrania y la relación con China han cambiado el escenario geopolítico de modo que la Comunicación de la Comisión podría calificarse como una buena propuesta para un escenario que ya no existe (…) Todos sabemos que, en una unión monetaria, las reglas fiscales son imprescindibles. Los países deben acabar con sus déficits fiscales permanentes y acometer reformas para aumentar su productividad y garantizar la sostenibilidad de su deuda, y así tener más margen fiscal para abordar la siguiente crisis. Pero, en un contexto de incertidumbre como el actual, limitarse a eso es garantía de fracaso. Un mundo multipolar, marcado por la rivalidad entre grandes potencias, no se afronta sólo con medidas nacionales, sino también con instrumentos e instituciones supranacionales. Si no nos damos cuenta de que la UE se encuentra en una encrucijada verdaderamente existencial, cuando reaccione ante la evidencia ya será demasiado tarde. Pese a que la Comisión afirme que “los principales elementos esbozados en la Comunicación responden a la necesidad de un marco reformado que esté preparado para los retos de esta década”, lo más probable es que antes de una década la Unión tenga que afrontar serios problemas con una gobernanza subóptima. La Comisión ha hecho, en el fondo, una buena propuesta, pero válida para un escenario que ya no existe.

Raymond TORRES a “Negocios” de El País (13-11-22): El BCE ante el riesgo de recesión  La brecha creciente de inflación entre países complica la tarea del banco central (…) En todo caso la desaceleración económica en marcha conduce a expectativas de inflación alejadas del objetivo del banco central, pero que parecen estabilizarse. La encuesta de noviembre del BCE sitúa las anticipaciones de inflación de los consumidores europeos en el 5,1% para el año que viene, prácticamente igual que en las anteriores encuestas. Finalmente, en base al inesperado retroceso de la inflación en Estados Unidos, varios miembros de la Reserva Federal se han expresado a favor de una pausa en la vuelta de tuerca monetaria. Esas voces hacen eco de este lado del Atlántico: el euríbor, el bono público español y la prima de riesgo, por ejemplo, se relajan. Todo ello aboga por ajustes más graduales de la política monetaria del BCE. La facilidad de depósitos podría todavía incrementarse en medio punto en diciembre, y a partir de ahí los ajustes serían aún más exiguos hasta alcanzar un máximo del 2,5%, umbral a partir de cual cabe temer graves turbulencias. Esa senda sería consistente con un leve repunte adicional del euríbor y de otros tipos de interés. Sin duda la inflexión no serviría para aplacar la escalada de los precios en Alemania. Pero en este caso la inflación refleja una crisis industrial en ciernes que no tiene remedio monetario.

Henry FARRELL a El País/Agenda Pública (15-11-22): El comercio como arma: Europa entre Estados Unidos y China En un mundo en el que Washington y Pekín han optado por la vía del enfrentamiento, la UE debe reflexionar sobre su propia política industrial y sobre sus propios instrumentos y enfoque (…) Los fundamentos de la UE son las “cuatro libertades”, que permiten la circulación de bienes, servicios, dinero y personas en toda la Unión Europea. La UE pudo vivir muy feliz en un mundo de comercio libre y abierto que parecía reflejar su propia composición interna, y aprendió durante décadas a dar un empujón a las normas comerciales mundiales para que reflejaran los intereses europeos.
Ahora, tiene que rehacerse en un mundo más frío y duro. Y las cosas pueden empeorar mucho. Aunque a Europa no le gusten algunas de las políticas de Biden, su Administración está dispuesta a colaborar con sus aliados. Si Trump, o alguien como él, es elegido en 2024, entonces Estados Unidos podría empezar a armar las relaciones comerciales también contra Europa.
El viejo mundo del comercio abierto ha desaparecido. Tanto Estados Unidos como China creen, con razón, que pone en peligro su seguridad. También lo cree Europa, aunque aún no haya calculado bien las consecuencias. La dependencia de Alemania del gas ruso durante décadas resulta haber sido un error político fundamental. En el mundo después del comercio abierto, los políticos tendrán que pasar de hablar de una Unión Europea “geopolítica” a los cambios políticos e institucionales concretos y difíciles que necesita para defender sus intereses.
La UE debe reflexionar sobre su propia política industrial y sobre si sus restricciones a las ayudas estatales siguen teniendo sentido. Se enfrentará a nuevas luchas entre el norte y el sur de Europa sobre cómo centralizar el poder y asegurarse de que no sean sólo Alemania y Francia quienes tomen las decisiones clave. Por último, tendrá que reflexionar más sistemáticamente sobre sus propios instrumentos y su enfoque del comercio. En un mundo en el que China y Estados Unidos están dispuestos a convertir el comercio en un arma contra sus adversarios, ¿qué armas necesita la UE para protegerse? Los retos y problemas son más evidentes que las respuestas.

Thierry CHOPIN a El País/Agenda Pública (16-11-22): Tensiones franco-alemanas: el impacto de la ruptura geopolítica de la guerra en Ucrania El atractivo de Berlín y París para sus socios se ha debilitado, al igual que su liderazgo en la UE. Sin embargo, es esencial reinvertir políticamente en las relaciones entre ambos países (…) El atractivo de Berlín y París para sus socios se ha debilitado, al igual que su liderazgo dentro de la UE. Sin embargo, es esencial reinvertir políticamente en las relaciones entre Alemania y Francia, que ya han experimentado fases de deterioro en el pasado. La secuencia actual recuerda a otra ruptura geopolítica: la de 1989-1991 con la caída del muro de Berlín, el colapso de la URSS y su impacto en la Europa Central y del Este y la reunificación alemana. Esta ruptura geopolítica ya había creado fuertes tensiones entre Francia y Alemania, pero estas tensiones fueron superadas por el compromiso forjado en el marco del “momento Maastricht”. Treinta años después, los europeos se enfrentan de nuevo a una gran reflexión estratégica sobre la Europa del mañana en el contexto de la nueva situación geopolítica abierta por la guerra de Ucrania: ¿qué nueva etapa de integración? ¿qué fronteras? ¿qué estructuras políticas e institucionales? Al igual que ocurrió con la creación del euro, los trabajos destinados a definir las condiciones de posibilidad de la convergencia política entre el Este y el Oeste, pero también el Norte y el Sur, son ahora imprescindibles, esta vez en los ámbitos de la seguridad y la defensa, pero también de la energía, para poder adaptarse a la nueva ruptura geopolíti ca constituida por la guerra entre Rusia y Ucrania.

POLÍTICA ESPANYOLA

Entrevista a Pedro SÁNCHEZ a La Vanguardia (13-11-22): “Existe una amenaza real de un cambio de gobierno a posiciones reaccionarias”… “El trumpismo y el bolsonarismo también circulan por la política española y catalana” … “Como presidente, una de mis satisfacciones es ver que hoy en Catalunya prima la convivencia” … “Tendríamos que haber aplicado el artículo 155 con las leyes de desconexión” … “Puigdemont, cuando comparezca ante la justicia, rendirá cuentas por los delitos del 2017” … El presidente responde a la polémica por el salto a la valla de Melilla: “Es deber de este Gobierno proteger sus fronteras de cualquier ataque violento” … “Las inversiones de Seat y Cisco no llegarían en la Catalunya del 2017” … “España crecerá a menor ritmo el año que viene, pero con tasas positivas de PIB” … “Somos el país que más rápido está desplegando los fondos ‘Next Generation’, pedimos ya el tercer desembolso

Carles CASTRO a La Vanguardia (13-11-22): El coste electoral de la subida de los precios  El ascenso del Partido Popular coincide también con un empeoramiento de las percepciones ciudadanas sobre la situación económica personal … Los mejores registros de Casado o de Feijóo han coexistido con un mayor malestar por la situación de la economía doméstica … Las percepciones positivas sobre la economía personal aún son mejores que durante la pandemia, pero las negativas están por encima

REFORMA DEL DELICTE DE SEDICIÓ …

Vera GUTIÉRREZ CALVO a El País (11-11-22): Claves de la reforma del delito de sedición: un cambio legal para reducir la pena a los condenados y los huidos del ‘procés’  El plan del Gobierno beneficiará especialmente a la ‘número dos’ de ERC, Marta Rovira, y acorta los plazos a Junqueras para volver a la política … ¿Qué dice ahora el Código Penal? … ¿A quién beneficiará la reforma? … ¿Oriol Junqueras podría presentarse a las elecciones? … ¿Carles Puigdemont se libraría de la cárcel? ¿Y Marta Rovira? … ¿Qué pasa con los altos cargos pendientes de juicio? … ¿El delito de sedición es más duro en España que en el resto de Europa?

Carlota GUINDAL a La Vanguardia (12-11-22): Els jutges dubten sobre qui i com es beneficiarà de la supressió de la sedició Progressistes i conservadors discrepen sobre si es manté o es retalla la sentència del procés … L’anunci de Sánchez causa un nou xoc amb el Suprem, que ja es va veure desautoritzat amb els indults … Una amnistia encoberta … Què passarà amb els diners … Puigdemont i Rovira … Una altra opció: agreujar … Les condemnes a inhabilitació … Tempesta al Suprem

Manuel CANCIO MELIÁ a El País (11-11-22): Ya era hora. La derogación del delito de sedición: desidia y ficción  Desde un punto de vista técnico-jurídico, el delito debe desaparecer en un Derecho Penal democrático (…) Las penas colocan a la sedición cerca de su estirpe originaria, la rebelión, y lejos de sus vecinos actuales, los desórdenes públicos. Así las cosas, la diferenciación entre ambos delitos se ha acabado centrando en aspectos meramente subjetivos, en los diferentes fines que se persiguen en cada caso: cambiar todo violentamente, la subversión, en la rebelión; obstaculizar el funcionamiento del Estado, en la sedición. El delito de sedición actual muestra, aparte de esta sobrecarga en las finalidades —lo que siempre introduce el riesgo de que se juzguen ideas y no actos, y puede generar un desaliento en el ejercicio de los derechos fundamentales— de los sediciosos, un muy mal encaje entre las demás infracciones contra el orden público, debido también a que su redacción es muy vaporosa. En última instancia, no hay espacio entre la resistencia a la autoridad o los desórdenes públicos graves y la rebelión para este extraño tercer nivel intermedio. La sedición no puede ocultar su origen, su esencia. Un origen que está en las prácticas autoritarias endémicas en nuestros siglos XIX y XX: represión militarizada —antes de la invención del término “terrorismo” como categoría penal— de toda disidencia organizada, ley de fugas incluida. Los subversivos como rebeldes o sediciosos: cosas del pasado (…)

Ana CARMONA CONTRERAS a El País (12-11-22): Derechos fundamentales y delito de sedición  La regulación propuesta permitirá introducir un perfil más específico de la conducta penalmente relevante, con lo que se ganará en seguridad jurídica (…) Sobre la base del planteamiento expuesto, de salir adelante la nueva regulación propuesta permitirá introducir un perfil más específico de la conducta penalmente relevante —actuar en grupo, actos de violencia o intimidación y finalidad de alterar gravemente el orden público—, con lo que se ganará en seguridad jurídica, abandonando la indeterminación anudada al supuesto de “alzamiento tumultuario”. Pero no solo, porque según lo previsto se dará entrada a unas sanciones más acordes con las exigencias derivadas de la proporcionalidad. De este modo, se alcanzará un grado más depurado en la regulación del hecho punible que contribuirá a neutralizar los flancos constitucionalmente problemáticos de la sedición en su configuración actual. Como contrapunto crítico en términos jurídicos a la iniciativa propuesta, cabe señalar que al optar por la presentación de una proposición de Ley y no acudir a la figura del proyecto de Ley aprobado en Consejo de Ministros, el Gobierno deja en evidencia su voluntad de eludir el pronunciamiento sobre la reforma mediante el dictamen preceptivo, pero no vinculante del Consejo de Estado, esto es, del que es su “supremo órgano consultivo” (artículo 107 de la Constitución) mediante la emisión del correspondiente dictamen por parte en relación con la reforma.

José Luis DÍEZ RIPOLLÉS a El País (17-11-22): Sedicentes delitos contra el orden público  Sustituir el delito de sedición por una reforma parcial del ya existente delito agravado de desórdenes públicos supone tomar la senda equivocada a la hora de afrontar la necesaria actualización de los preceptos penales que protegen de manera directa nuestro ordenamiento constitucional (…) El delito de sedición se ha tenido que emplear recientemente, pese a ser un mero delito contra el orden público, para confrontar ataques de entidad a nuestro sistema político porque carecíamos de una regulación adecuada, homologable a otros países de nuestro entorno, de los delitos contra el ordenamiento constitucional. En efecto, esa regulación se agota en un anticuado y tosco delito de rebelión, que no aborda correctamente los más sofisticados ataques, propios de nuestros días, al Estado constitucional democrático. El problema a solucionar es, por consiguiente, una nueva reformulación de esos delitos contra la Constitución, de modo que distingan entre conductas de diversa gravedad, con penas también diferenciadas, para que en su conjunto garanticen una adecuada protección de nuestro orden constitucional. Logrado esto, se puede derogar sin más el delito de sedición. Este no tiene papel alguno que desempeñar entre los delitos contra el orden público. Sin perjuicio de las posibles mejoras de la regulación de estos, algunas de las cuales se contienen en la proposición de ley presentada, el orden público está ya bien defendido con el resto de los preceptos ahora vigentes. El poder Ejecutivo-Legislativo ha decidido, sin embargo, persistir en el error. Sigue pensando, o aparentando pensar, que los sucesos de 2017 fueron simplemente un problema de desórdenes en espacios públicos. En consecuencia, deroga el delito de sedición y se conforma con mejorar el tipo agravado de desórdenes públicos vigente, cuando lo que necesitamos no es proteger mejor el orden público sino el orden constitucional. Las razones coyunturales de todo eso ya las conocemos y no merece la pena insistir en ellas (…)

Carlos E.CUÉ/Camilo S.BAQUERO a El País (13-11-22): El portazo de Feijóo al Gobierno en la renovación del Poder Judicial aceleró el pacto sobre la sedición  El Ejecutivo y ERC llevaban meses hablando, pero los republicanos no aceptaban una pena concreta. Se discutió entre tres y seis años y, al final, se acordó dejarlo en cinco (…) Sánchez y su equipo mantenían contacto permanente con Yolanda Díaz y el suyo. Unidas Podemos, con Jaume Asens a la cabeza en ese asunto, siempre apostó por reformar el Código Penal para rematar la operación de normalización iniciada con los indultos. La negociación con el PP se complicó entonces precisamente por la sedición, aunque antes los populares habían dicho que eran cuestiones diferentes. El 27 de octubre, Alberto Núñez Feijóo exigió a Sánchez que se comprometiera a no reformar el delito, y el presidente le contestó rotundo que tenía intención de cambiarlo si había mayoría, que tenía derecho a hacerlo como cualquier Gobierno que logre el apoyo del Congreso para modificar una ley y que no podía aceptar el “chantaje” de exigir no tocar una ley a cambio de cumplir la obligación constitucional de renovar el Poder Judicial. Ese fue el momento clave, según coinciden las dos partes, que precipitó todo. Esa noche del jueves 27, los republicanos temieron que el PSOE se echara para atrás con la sedición. Pero el efecto fue el contrario. Los socialistas estaban más decididos que nunca. Y los republicanos giraron. Por primera vez, ese fin de semana empezaron a mandar papeles en los que sí se asumía que podía haber delitos y penas, aunque diferentes a la sedición (…)

Lola GARCÍA a La Vanguardia (11-11-22): Un altre pas cap a la desinflamació  El nou delicte que substitueix el de sedició tindrà penes màximes de cinc anys (…) El procediment és senzill. Una proposició de llei del PSOE i Podem per fer que la tramitació sigui més ràpida, ja que si fos un projecte de llei per canviar el Codi Penal necessitaria l’informe del Consell d’Estat i més temps. En segon lloc, es deroga el delicte de sedició, que apareix com a tal en alguns països però no en d’altres. És el caramel perquè ERC pugui vendre el seu èxit davant l’independentisme més radical que li recrimina excessiva aquiescència amb el PSOE. I en tercer lloc, s’habilita un altre delicte agreujat de desordres públics que pogués servir per a un cas semblant, tot i que amb penes més baixes que les que es van fer servir per condemnar els líders del procés. De fet, s’ha recorregut a la mateixa sentència del Suprem per definir què va passar el 2017 i redactar el nou “delicte de desordres públics agreujat” que s’ajusti a aquells fets. La proposta de PSOE i UP serà que la pena màxima en aquest cas sigui de cinc anys. Les condemnes dels presos del procés van oscil·lar entre els 8 i els 13 anys.
S’obre així la porta per al retorn dels líders independentistes que van fugir a Bèlgica i Suïssa. També els indultats podran sol·licitar la revisió de la seva condemna davant el jutge Marchena, que haurà de discernir quant de temps d’inhabilitació han de complir per cada delicte, ja que els va condemnar per sedició i malversació. Serà el Suprem qui dictarà si dirigents com Oriol Junqueras o Jordi Turull es poden presentar a pròximes eleccions. També quedarà pendent si es retoca el delicte de malversació. Però serà un altre capítol del llarg procés de “desinflamació” que ja dura cinc anys.

Lola GARCÍA a La Vanguardia (12-11-22): Espurnes entre poders de l’Estat El Suprem veu un nyap en la reforma i l’Executiu assegura que s’ha inspirat en la sentència   La revisió del delicte de sedició enverinarà més les relacions entre poders de l’ Estat que la concessió dels indults als independentistes. Part de la judicatura està convençuda que el Govern central actua de manera irresponsable per interès partidista i a la Moncloa creuen que massa jutges pretenen exercir de polítics. Si aquestes espurnes que fa temps que salten entre els dos poders s’aplica sobre la qüestió catalana, l’explosió està servida.
Al Tribunal Suprem no es va discutir que es concedissin els indults, encara que el seu preceptiu informe fos desfavorable pel fet de considerar que els presos no havien mostrat interès a redimir-se. Al cap i a la fi, es tracta d’una decisió discrecional del govern espanyol. Res a dir. En canvi, les modificacions a propòsit del delicte de sedició, eliminant-lo i afegint l’agreujament del de desordres públics, sí que causen profund malestar. Tot i que a la Moncloa asseguren que fa uns anys els mateixos jutges que ara discrepen es mostraven favorables a actualitzar aquest delicte, avui és clar que al Suprem no comparteixen ni el moment ni la forma (…)

Lola GARCÍA a La Vanguardia (13-11-22): Li passarà factura la sedició a Sánchez?  El president creu que el possible desgast electoral de la seva decisió ja està descomptat (…) Sánchez creu que el desgast que li podia provocar aquesta qüestió ja està descomptat tenint en compte que el debat ha estat a sobre la taula, amb moments més o menys àlgids, tota la legislatura. Creu que la societat espanyola ho entendrà majoritàriament, com va passar amb els indults, encara que no ho comparteixi del tot o el disgusti. A més, a la Moncloa no esperen efectes immediats gaire visibles. Els seus càlculs –consultes a juristes pel mig– són que Oriol Junqueras, per exemple, no arribaria a temps de veure commutada la seva inhabilitació per presentar-se a les eleccions catalanes, tot i que l’aplicació dels canvis legals estarà en mans dels jutges del Suprem.
Al PSC l’ajuda a defensar la política de “desinflamació” i l’“agenda del retrobament” promesa per Sánchez. Salvador Illa confia que encara l’impulsi més a les urnes un cop acreditada la voluntat d’apaivagar el conflicte. També a ERC li dona oxigen en la seva estratègia del diàleg amb el Govern central davant Junts, partit que ha quedat descol·locat. Una vegada fora de la Generalitat com defensava Carles Puigdemont, l’estratègia de Junts es basa a fer que el diàleg embarranqui de manera estrepitosa. Pot ser que això passi més endavant, però a Junts se li pot fer llarg esperar a la intempèrie institucional (…)

Xavier VIDAL-FOLCH a El País (12-11-22): Cataluña en paz, España protegida, y el PP, desarmado  La reforma del delito de sedición culmina el proceso de normalización de Cataluña y sus efectos preservan al Estado de los previsibles reveses de su Justicia ante los tribunales europeos. La reforma del delito de sedición entraña tres efectos inmediatos. Completa la pacificación de Cataluña. Protege a la Justicia española ante los tribunales europeos. Y desarma al PP, que queda sin argumentos, lanceando enemigos inexistentes (…)

José Antonio ZARZALEJOS a El Confidencial (12-11-22): El doble precio del poder: la impunidad total y la desprotección de la Constitución  La supresión del delito de sedición despenaliza los hechos de 2017 y libra también a cuatro de sus autores de la malversación porque era un delito instrumental. La Constitución queda sin protección penal (…) No es cierto en absoluto que se trate de una homologación del Código Penal a los demás de nuestro entorno europeo. Y es contradictorio datar el delito en 1822, olvidando que el Gobierno indultó al amparo de una ley de 1870. Se trata de una supresión de un tipo penal ‘ad hoc’ en favor de unos aliados políticos y por razones de poder. Por lo demás, la Sala Segunda se refirió al principio de proporcionalidad que había empleado en la sentencia del 14 de octubre de 2019 en el informe negativo a los indultos (apartado 7.2) llegando a la conclusión de que actos como los que se sancionaron con la sedición están más penados, con distintos nombres delictivos, en Italia, Francia, Alemania, Portugal o Estados Unidos. Con esta medida, Sánchez, simplemente, paga la factura que debía a ERC, a costa de infligir grave daño reputacional al Supremo y, a la postre, transaccionar para mantenerse en el poder a cambio de la impunidad de los sediciosos. Y los republicanos alcanzan uno de sus objetivos: la impunidad mediante una amnistía encubierta (…)

Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (13-11-22): Del joc gallinaci al ratolí Regalar compensacions polítiques als que ens han portat al desastre? (…) Per tornar a començar, calia trobar una sortida personal als presos. Fa temps que la tenen tots: indult. Bravo. Falta resoldre el cas Puigdemont. Ara bé: eliminar per llei el delicte de sedició desinflama? A Espanya, serà un canvi legal molt divisor, encara que sigui útil a Sánchez i a Aragonès (o cal dir Junqueras?). Serà un canvi estúpid, a més, ja que, en mans de segons quin govern i fiscal, la nova llei acabarà castigant amb presó qualsevol forma d’oposició al carrer. Però sobretot és inquietant, ja que regala compensacions polítiques a aquells que ens han portat al desastre, mentre deixa la Catalunya de tothom sense marge de negociació. El cost d’aquesta concessió serà tan alt que no quedarà marge per millorar ni poc ni molt les causes del problema: a) la qüestió de la fiscalitat, i b) l’anomalia de l’Estatut, retallat després d’un referèndum legal.
Un intercanvi de cromos entre partits i governs febles no desinflama Catalunya; però inflama Espanya. És com el part de la muntanya. Quan s’esperava una cosa gran, la política ha parit un ratolí. Una cosa ridícula. Fins i tot mesquina, ja que respon a un egoisme descarnat.

Cristina MONGE a InfoLibre (14-11-22): La España pequeña que defiende la derecha  ¿Por qué la derecha tiene un concepto tan pequeño y estrecho de España? ¿Por qué proclama que Cataluña, el País Vasco u otros territorios de “la periferia” son y deben ser parte de una nación única obviando a quienes no defienden su modelo de España?  (…) resulta asombrosa la beligerancia con la que buena parte de los dirigentes conservadores de PP, Ciudadanos y Vox reaccionan ante medidas que tienen como objetivo ir acercando posturas en las relaciones entre posiciones ideológicas diferentes sobre el modelo de organización territorial del Estado. Lo hicieron respecto a los indultos a los dirigentes del procés y lo vuelven a hacer en el debate sobre la reforma del delito de sedición, que no apoya sólo el Gobierno sino todo el bloque de la investidura, y que sigue la estela jurídica de las regulaciones en otros países europeos. Tanto es así, que es posible que sea precisamente esta reforma la que facilite la extradición de Puigdemont a España para ser juzgado.  Más allá del debate jurídico, no sólo legítimo y necesario, sino también de sumo interés para perfilar con precisión delitos muy relevantes como los que se plantean (y que aconsejaría no abordar la reforma por procedimientos de urgencia), resulta llamativa la virulencia de la reacción, desde el “traidor” de Santiago Abascal, hasta la llamada a la rebelión de los socialistas por parte de Feijóo. Insisto, más allá de los aspectos jurídicos, que ojalá se puedan abordar con rigor en el debate público, una pregunta asoma: ¿por qué la derecha tiene un concepto tan pequeño y estrecho de España?, ¿por qué proclama que Cataluña, el País Vasco u otros territorios de “la periferia” son y deben ser parte de una nación única e indivisible, pero luego obvia a quienes no defienden su modelo de España? ¿Qué quiere hacer esa misma derecha con los 2.429.134 ciudadanos que en las últimas generales votaron opciones nacionalistas en Cataluña, País Vasco y Galicia? ¿Y con los otros 3.678.474 que lo hicieron por Unidas Podemos y Más País? ¿Cómo propone resolver los conflictos allí donde su presencia electoral, y por tanto institucional, se ha hecho irrelevante? (…)

Ignacio SÁNCHEZ-CUENCA a El País (15-11-22): Fin de la sedición, ¿fin de un relato?  El Gobierno de España y el de Cataluña, para salir del pozo en el que cayó la situación política, han dado importantes pasos; primero los indultos y, ahora, la eliminación del delito de sedición. El próximo debería afectar al modelo territorial (…) El indulto y la reforma del delito de sedición suponen una corrección fundamental al diagnóstico inicial de golpismo y a la reacción antipolítica del Estado. Sin cuestionar las responsabilidades penales en las que incurrieron los líderes independentistas al desobedecer gravemente al Tribunal Constitucional, de lo que se trata es de entender de una vez que lo que se produjo en otoño de 2017 fue una crisis constitucional en la que ambas partes actuaron, aun en grado distinto, con profundo desprecio de los principios democráticos más elementales. Los líderes independentistas no contaban con el apoyo social para hablar en nombre de Cataluña en su conjunto, ni siquiera de una mayoría de catalanes; y las autoridades políticas y judiciales de España, en lugar de ofrecer una salida política, fueron “a por ellos”, abusando del Código Penal. Aquello fue un fracaso colectivo en toda regla; no fuimos capaces de procesar las diferencias de intereses y proyectos desde parámetros plenamente democráticos.
Por fortuna, tanto el Gobierno de España como el Gobierno catalán están dando pasos importantes para salir del pozo político en el que cayó el país en su conjunto. Primero fue la excarcelación de los presos a través de un indulto. Y ahora se elimina el delito al que se agarró el Tribunal Supremo para realizar una condena ejemplarizante y vengativa que satisficiera el orgullo herido del nacionalismo español. Toda esa etapa negra de la democracia española y catalana debe quedar enterrada. Aunque ya no ocurrirá en esta legislatura, cabe soñar con que en la siguiente se aborde políticamente, de forma constructiva, la reforma constitucional que España necesita para establecer un modelo territorial que se reconcilie con nuestra condición plurinacional. Sería la mejor manera de garantizar que crisis como la del otoño de 2017 no se repitan.

Editorial de La Vanguardia (12-11-22): Després dels indults, la sedició suprimida  Tots els passos que es facin per restaurar la convivència han de ser benvinguts (…) Conflictes tan enquistats com el que ens ocupa poden fer pensar algun dels seus actors que qualsevol solució que no coincideixi amb la seva és un error. Potser perquè obliden que el seu pas per la política no té com a objectiu central confirmar-los com a persones clarividents o infal·libles. Té com a objectiu, en canvi, coincidir amb els interessos del conjunt del país, que requereixen fermesa a les parts, però també molta ductilitat, i que només se satisfan combinant els triomfs amb les concessions.

Editorial de El País (13-11-22): Reforma de la sedición  La propuesta del Gobierno de actualizar el Código Penal rebela a la derecha española y al independentismo irredento (…) La reforma tiene implicaciones políticas múltiples y evidentes puesto que afecta especialmente a un socio de legislatura del Gobierno como es Esquerra Republicana. La actualización del tipo penal beneficia a los independentistas condenados por el Tribunal Supremo e indultados por el Gobierno (indultados de la pena de cárcel, pero no de la inhabilitación) y favorece las condiciones del regreso de los huidos, incluido Carles Puigdemont, sin eximirles de dar cuentas ante la justicia. La aprobación de la reforma abriría también la puerta al regreso a la actividad política de Oriol Junqueras, de ERC, o Jordi Turull, de Junts, al ver extinguida su inhabilitación en un plazo más breve (aunque no la inhabilitación asociada al delito de malversación). El significado para Cataluña es relevante. Propicia el asentamiento de la negociación política como instrumento para dirimir los conflictos institucionales y consolida el nuevo paradigma que abrieron los indultos en el que socialistas y los comunes refuerzan el espacio de la negociación política con ERC a la vez que desplazan al independentismo irredento de Junts fuera de la centralidad. El independentismo que llevó a su comunidad al abismo en 2017, roto políticamente, se rompe de nuevo sobre esta reforma. Más discutible es la decisión del Gobierno de elegir la vía rápida para su tramitación, como proposición de ley de los dos partidos de la coalición, en lugar de hacerlo como proyecto de ley del Ejecutivo, lo que hubiera obligado a solicitar los informes no vinculantes del Consejo de Estado y de un Consejo General del Poder Judicial con su legitimidad hundida por llevar cuatro años caducado. Aunque este último es un argumento de peso no mitiga la sospecha de que el Gobierno tiene prisa y sacrifica un debate más amplio para alejarlo de las campañas electorales del año próximo. La oposición, legitimada para discrepar, ha reaccionado contra la reforma con el listón de las hipérboles tan alto y tan gastado que es imposible discernir ya si esta “traición” a España del Gobierno es mayor o menor que cualquiera de las que sentencia cada día a propósito de muchos otros asuntos.

… I TAMBÉ UNA POSSIBLE REFORMA  DEL DELICTE DE MALVERSACIÓ

Joan COSCUBIELA a elDiario.es (16-11-22): Malversación: prudencia con los antiinflamatorios   [7] Las modificaciones ‘ad hoc’ de las leyes las carga el diablo. Sirven para dar respuesta a una situación concreta, pero suelen llevar efectos retardados no previstos ni deseados por sus impulsores (…) Más complicado es ampliar las dosis de antinflamatorios con una nueva regulación de la malversación. Se trata de un delito cometido por autoridades o empleados públicos, que se caracteriza por la administración desleal de recursos públicos que no requiere el enriquecimiento de su autor. Conviene recordar que en este delito el bien jurídico protegido es un bien común, los recursos públicos.
En el tipo penal de la malversación caben una gran diversidad de casuísticas que hacen muy compleja su caracterización. Además, a diferencia de los desórdenes públicos, son situaciones más frecuentes de lo que seria deseable. Parece que desde el 2015 se han producido 600 condenas por este delito que podrían quedar afectadas retroactivamente por su reforma. Eso sin contar los efectos de futuro.
Todo aconseja ser muy prudente en una reforma legal de la malversación y solo hacerla después de un análisis minucioso y exhaustivo. No sea que buscando un efecto “ad hoc” desinflamatorio se termine provocando el agravamiento de una enfermedad crónica de nuestro cuerpo social, la corrupción.

LA BATALLA DE MADRID I ELS PROBLEMES DE LA SANITAT PÚBLICA

Milagros PÉREZ OLIVA a El País (14-11-22): El error de cálculo de Isabel Díaz Ayuso  La crisis de las urgencias es la gota que ha desbordado un vaso ya colmado por años de mala gestión, agravada por una actitud de menosprecio hacia el personal sanitario que bordea la humillación pública (…) Y ahora veremos cómo sale de esta. Porque el personal sanitario llevaba mucho tiempo aguantando, y ahora que se ha roto la espita, es difícil que el malestar que estaba comprimido se diluya con palabras. Harán falta hechos. ¿Qué hará ahora la presidenta? ¿Seguirá amenazando e insultando a los profesionales de la salud? ¿Les dará la espalda, con el desdén habitual? Debería pensarlo bien. Porque si algo tiene el personal sanitario, además de una capacidad de resistencia a prueba de todo, es el aprecio de la ciudadanía. Todos hemos sido y vamos a ser enfermos. Todos hemos tenido, tenemos y tendremos un familiar al que acompañar y con el que sufrir. Y nada es más importante, en esas circunstancias de vulnerabilidad, que poder confiar en que el médico y la enfermera que nos atiende podrán hacer bien su trabajo.

Pablo SIMÓN a El País (14-11-22): Batas blancas en pie de guerra Ayuso haría bien en mirar el ejemplo de lo que pasó con la sanidad en Andalucía, donde este conflicto, enquistado, acabó por facilitar la salida de los socialistas del poder (…) ¿Qué impacto político puede tener esta manifestación tan masiva? Es verdad que un tema social en la agenda suele beneficiar más a la izquierda, la cual es vista como más competente al gestionarlo, según las encuestas. Ahora bien, quizá lo más relevante sea cómo esto mueve el marco de la competición. Cada vez hay más polarización entre izquierda y derecha en España (no en otros sitios) sobre qué hacer con los impuestos. Mientras que la izquierda reivindica más subidas, el Partido Popular (y más el de Madrid) insiste en las rebajas. Sin embargo, esta división se rompe de manera transversal (lo que se llama en la jerga un valence issue) cuando se habla de servicios públicos: todo el mundo los quiere mejores. Así, el debate sobre la sanidad activa un marco que causa un desgaste general a quien gobierna. Isabel Díaz Ayuso hace parte de su carrera mirando al ámbito nacional, pero su supervivencia depende del votante madrileño. Supo aprovecharlo bien siendo el pararrayos del descontento con Pedro Sánchez en 2021. Sin embargo, aquí no tiene escapatoria al espejo de su gestión. Haría bien en mirar el ejemplo de lo que pasó con la sanidad en Andalucía, donde este conflicto, enquistado, acabó por facilitar la salida de los socialistas del poder. Que se cuide mucho de las batas en pie de guerra.

Ignacio ESCOLAR a elDiario.es (14-11-22): El desprecio de Ayuso por la sanidad pública no va a parar Salvo que pierda las elecciones, ni una manifestación tan masiva como la del domingo la va a frenar, porque Ayuso solo sabe vivir en la confrontación y su prioridad es bajar los impuestos para dejar el estado del bienestar al mínimo, no cuidar de la sanidad (…) La prueba de que el desastre sanitario le está haciendo daño se demuestra con el esfuerzo que pone Ayuso cada día por desviar el debate público a cualquier otro lugar. Un día es ese absurdo de que Pedro Sánchez quiere encarcelar a la oposición. Al siguiente, un discurso negacionista sobre la crisis climática, tan burdo que avergonzaría a un terraplanista (o al famoso primo de Rajoy). Y mañana seguro que Isabel Díaz Ayuso busca otro disparate con el que copar los titulares. Cualquier cosa que sirva para tapar a los cientos de miles de madrileños que este domingo dijeron que basta ya. No sé qué es más preocupante: que Ayuso crea que España sea una dictadura o que ponga en duda la legitimidad del Gobierno con un discurso protogolpista solo por puro interés. No sé que es más alarmante: que Ayuso realmente crea que el cambio climático es un invento comunista o que lo diga por epatar. Porque si Ayuso es una ignorante es muy grave; si estamos ante una demagoga sin escrúpulos es aún peor. No descarten tampoco que Ayuso sea ambas cosas a la vez.

Fernando ÓNEGA a La Vanguardia (11-11-22): La batalla de Madrid (…) No se entiende cómo una mujer tan astuta, previsora e inteligente no vio venir este tsunami y se metió en reformas que iban a ser sindicalmente protestadas. Quizá sea que la pandemia dejó un territorio de cabreos que desborda a cualquier gobernante. Quizá sea que cuidó más los bares que los ambulatorios. O quizá sea que mantiene su estrategia: Ayuso está en política para derribar a Sánchez, “socialismo o libertad”. Por eso su discurso es tan duro con el inquilino de Moncloa. Y por eso Moncloa tiene un objetivo: dos (Ayuso y Feijóo) por el precio de uno. Pero Feijóo no dirá una palabra contra Isabel. Sabe que el PP es la suma de moderados como Juanma Moreno, fogosos como Ayuso y templados como él. Y quién sabe: a lo mejor Ayuso es la reencarnación de Alfonso Guerra que hace la guerrilla mientras Feijóo se reserva el discurso de Estado. Que lo tiene, sin duda, pero la hojarasca y los charcos en que se mete no se lo dejan ver. Y esa es la lección: si Ayuso es Guerra, Feijóo tiene que ser González

Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (13-11-22): Madrid es el canario en la mina que presagia lo peor  [8] A la sanidad pública se le han empezado a romper las costuras. Las causas son múltiples, pero todas desembocan en lo mismo: Ni la gestión ni la financiación se han puesto al día. Madrid es solo el canario en la mina … Madrid es quien menos gasta en atención primaria (un 10% del presupuesto), siete puntos menos que Andalucía o seis que Castilla y León … Al actual modelo, basado más en el tratamiento que en la prevención, se le han roto las costuras, como sucedió con las infraestructuras … El Gobierno debe liderar la modernización del sistema de salud. Entre otras razones, porque lo exige la Constitución … El aumento del gasto en sanidad durante las próximas tres décadas requiere un nuevo contrato social para evitar los recortes (…) Las causas de este deterioro de la calidad asistencial son múltiples, pero no tienen que ver únicamente con el gasto público en sanidad. Desde luego, insuficiente. También con las deficiencias de la arquitectura institucional de un sistema de salud prematuramente envejecido por ausencia de reformas, como sucede en otros muchos espacios de la acción política. En particular, y dado que el gasto sanitario es determinante en los presupuestos autonómicos, por la obsolescencia del modelo de financiación, inexplicablemente no renovado desde 2014, lo que deja en muy mal lugar a los sucesivos inquilinos de la Moncloa. Y lo que es peor, impide mejorar en la eficiencia de los servicios públicos en un contexto de restricciones presupuestarias a la vista del elevado déficit estructural.  En su lugar, se ha optado por cargar de ideología —en el mal sentido del término— el debate sobre el futuro y el presente de la sanidad, que están estrechamente unidos. Lo más fácil es echar la culpa del empedrado a los comunistas, que también son responsables del cambio climático, según la presidenta de la Comunidad de Madrid. Es una manera como otra cualquiera de desviar la atención. No solo sobre los problemas de Madrid, que en realidad es el canario colocado en el interior de la mina para que advierta de un peligro inminente: el aumento del gasto en sanidad de manera constante por encima del PIB durante las tres próximas décadas, lo que requiere un nuevo contrato social para evitar, precisamente, los recortes.  Por ejemplo, mejorando los sistemas de coordinación entre los sistemas de salud regionales o, como han reclamado muchos informes, nombrando a profesionales cualificados en los puestos de coordinación y dirección del sistema sanitario y no a conmilitones del partido. Abordando, al mismo tiempo, una modernización de la organización administrativa y territorial del sistema que incluya la solución a problemas estructurales que ahora emergen con crudeza, ya sea una mala o nula planificación de las plantillas (la demografía es una de las variables más fáciles de identificar con una cierta precisión) o la estabilidad en el empleo, una auténtica vergüenza que alcanza a todas las administraciones (…)

Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (11-11-22): Todo viene del mismo sitio: lo que hay detrás del declive en la gestión sanitaria Los cambios en los modos de gestión en los últimos años han ido siempre en la misma dirección: en lugar de orientarse hacia un mejor servicio, se ha priorizado la reducción de costes — ‘The Economist’: si Musk tiene éxito con su gestión, los MBA necesitarán actualizarse. Pero eso dista mucho de la realidad … Es una manera operativa que entronca plenamente con lo que enseñan en los MBA, cómo ganar más con menos … Los problemas en la sanidad, en la pública y en la privada, provienen de una gestión enfocada en la reducción de costes y no de otro lado

MAR DE FONS A L’ESQUERRA DEL PSOE: IGLESIAS vs DÍAZ

Xavier HERMIDA/Paula CHOUZA a El País (13-11-22): Pablo Iglesias y Yolanda Díaz: ¿ruptura total?  El fundador de Podemos abre la batalla por las futuras listas electorales bajo la amenaza de desvincularse de Sumar (…) Todo el mundo intuía que Iglesias iba a dejar algún mensaje importante para la clausura de la Uni de Otoño, en la que se había reservado el papel estelar. Así fue, y el cisma entre los viejos amigos quedó expuesto sin tapujos. Dirigentes de Podemos insisten en que no participarán en ningún proyecto en el que no ocupen un lugar preferente. Y, mientras, Díaz da a entender por fin que la decisión de ser candidata a las generales está tomada: “No hay marcha atrás”.

Ignacio ESCOLAR a elDiario.es (13-11-22): La ruptura entre Pablo Iglesias y Yolanda Díaz: qué está pasando en Unidas Podemos  [9] Yolanda Díaz y Pablo Iglesias casi no hablan desde octubre de 2021. Toda relación entre ambos es inexistente y es muy difícil que pueda recomponerse (…) Pero la división en Unidas Podemos y en su grupo parlamentario no se explica solo como una fractura entre Pablo Iglesias y Yolanda Díaz. Es una grieta mucho más amplia.
Los aliados de Yolanda Díaz
Del lado de Iglesias están Ione Belarra, Irene Montero, Pablo Echenique, Lilith Vestrynge y buena parte de la dirección y los diputados de Podemos. Algo más de la mitad del grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados. Y la mayor parte de los cuadros y militantes de Podemos.
Del lado de Díaz está Izquierda Unida y Alberto Garzón. Está el Partido Comunista de España y su secretario general, Enrique Santiago, que en el último año ha pasado de ser una de las personas más cercanas a Iglesias a ser recientemente despedido del Ministerio de Asuntos Sociales por “yolandista”. Están Ada Colau, Joan Subirats y Jaume Asens, y los Comunes en pleno. Están algunos dirigentes autonómicos de Podemos. Y están también algunos otros diputados que entraron en las listas por Podemos, pero que hoy están disconformes con la posición de Iglesias.
El ‘Sumar’ de Yolanda Díaz también cuenta entre sus más que probables aliados a Íñigo Errejón y a Mónica García; a quienes protagonizaron la gran escisión de Podemos, Más Madrid, que hoy es el mayor partido de la izquierda en la asamblea madrileña. Y está también muy cerca Compromís, que es la fuerza a la izquierda del PSOE más potente en la Comunitat Valenciana. No es solo una historia de “Yolanda vs Iglesias” o de “Podemos vs Yolanda”. No es tampoco una guerra de Yolanda contra los partidos, porque la mayoría de estos partidos respaldan su estrategia. Es una brecha entre Pablo Iglesias y buena parte de la dirección nacional de Podemos, enfrentado a todo el resto del espacio de la izquierda española, que hace piña alrededor de una candidata que fue designada por el propio Iglesias (…) A pesar de la gravedad de la situación política española, con el PP y Vox liderando las encuestas, el conflicto interno dentro de Unidas Podemos está escalando casi cada mes. Ya no es descartable incluso la posibilidad de que esto se traduzca en una fractura definitiva para las próximas generales, donde la candidatura de Yolanda Díaz bajo la marca Sumar acabe compitiendo contra una lista de Podemos. “Cara a ganar las elecciones, nos preocupa más este factor que el desgaste por la inflación”, asegura un ministro del PSOE.
La grieta en Unidas Podemos ha aflorado de forma aún más visible esta última semana. Pero hace más de un año que se han producido distintos enfrentamientos no tan conocidos. Como las distintas posiciones respecto al envío de armas a Ucrania, o sobre la cumbre de la OTAN. O la reforma laboral, donde los partidarios de Yolanda Díaz critican que Podemos no remó lo suficiente (…) La pelea de fondo, si se llegara a un acuerdo, es por ver quién controla el futuro grupo parlamentario. Pero no descarten que todo salte por los aires y Yolanda Díaz acabe siendo presentada por Pablo Iglesias como la enésima traidora, junto con varias de las caras más visibles de Unidas Podemos que le acompañan en Sumar, como Alberto Garzón o Ada Colau o Jaume Asens o Joan Subirats o Enrique Santiago… Nada alegraría más al PP y a Vox que ese escenario que hoy no es para nada improbable.
Antes que Yolanda Díaz o Ada Colau fueron Luis Alegre, Carolina Bescansa, Íñigo Errejón, Ramón Espinar, Tania Sánchez,Teresa Rodríguez, Sergio Pascual, Miguel Urbán, Manuela Carmena, Rita Maestre, Alberto Rodríguez, Pablo Bustinduy, Gemma Ubasart, Lorena Ruíz-Huerta, Gloria Elizo… y tantos otros que estuvieron y ya no están en Podemos. Tantos y tan distintos entre sí que es muy difícil argumentar que todas las rupturas sean siempre culpa de los demás (o del poder mediático).
Sin alguien con la personalidad de Pablo Iglesias, Podemos nunca habría existido. Pero las mismas virtudes que hacen de Iglesias un político excepcional son las que después le convierten en un mal jugador de equipo. Y un expolítico aún peor para su partido.
Iglesias acusa a los medios de “presionar” a Yolanda Díaz. Cuando es él, desde sus intervenciones en los medios, quien más presiona a la vicepresidenta que él mismo nombró, para intentar marcar su línea.
Yolanda Díaz también ha cometido errores que debería enmendar. Porque se ha dejado arrastrar por este enfrentamiento con Iglesias y no ha dado el cariño necesario a un partido, Podemos, que es mucho más que su antiguo líder.
Podemos ya no es hoy es la marca electoral arrolladora que fue hace unos años. Pero en la militancia de Podemos y en los muchos simpatizantes del partido residen buena parte de las esperanzas de la izquierda para que el PP y Vox no alcancen La Moncloa. Si Díaz no logra ilusionar de nuevo a estas personas comprometidas, y que ellas también sientan que forman parte de su proyecto, difícilmente podrá hacerlo con una mayoría amplia de los españoles. Y para eso es necesario que la vicepresidenta dé más pasos lo antes posible. El primero de ellos, que confirme oficialmente su candidatura.
Muchos dicen que Pablo Iglesias y Yolanda Díaz tienen que hablar, y arreglar esta ruptura.
Pero quienes tienen que hablar más, mucho más, para no tirar por el retrete la oportunidad de otro gobierno progresista, son otras: Yolanda Díaz e Ione Belarra. Afortunadamente, parece que ya lo están haciendo.

Fernando VALLESPÍN a El País (13-11-22): Ni contigo ni sin ti  El problema para Yolanda Díaz es que no puede prescindir del partido de Iglesias y sus recursos organizativos, pero si se pliega a lo que este le exige quedaría difuminado y sin fuelle (…) El problema para la ministra de Trabajo es que no puede prescindir del partido de Iglesias y sus recursos organizativos, pero si se pliega a lo que este le exige quedaría difuminado y sin fuelle. Su gran atractivo se monta precisamente sobre la idea del encuentro y la sintonía entre una pluralidad de fuerzas de izquierdas que se organizan en torno al liderazgo de aquella. Es algo más ―y cualitativamente distinto― que un cambio de liderazgo formal en el partido morado. Ahora bien, esto del ni-contigo-ni-sin-ti vale también para UP, que no sale de un perfil romo en las encuestas y donde parece haberse agotado la capacidad para la innovación. La frescura con la que surgió Podemos ha devenido en un permanente déjà vu, y no puede sacudirse la contradicción entre ser un partido más, con su programa, organización e ideología definida, y recurrir a la vez a la escenificación de eso que ahora se llama “populismo performativo”. Es una tautología, desde luego, pero apunta bien al fondo de quienes lo practican: la obsesión por captar la atención recurriendo a titulares impactantes de lucha cultural más que concentrarse sobre la gestión de su propio programa de reformas (…)

Máriam MARTÍNEZ-BASCUÑÁN a El País (13-11-22): La izquierda que quiere perder  Está convencida de que su objetivo en política consiste en cerrar filas, radicalizar su discurso atrincherándose en posiciones nostálgicas y priorizar la preservación de sus esencias antes que mirar de frente a los problemas sociales que afectan a todos (…) Hay una izquierda convencida de que su objetivo en política consiste en cerrar filas, radicalizar su discurso atrincherándose en posiciones nostálgicas (por ejemplo, anti OTAN) y priorizar la preservación de sus esencias antes que mirar de frente a los problemas sociales que afectan a todos. Esta izquierda centrada en lo de siempre (el poder orgánico de los partidos) no habla de cómo el discurso sobre la cultura del esfuerzo, ese que exalta a los falsos triunfadores, debilita impunemente la solidaridad, como nos recuerda el pensador Michael Sandel: “Si solo nos importa ayudar a los más capaces a ascender hacia el éxito, podemos no percatarnos de que los peldaños de la escalera están cada vez más separados”. Y como aquí va todo de lanzar improperios, ni siquiera se desmonta el argumento idiota de que el cambio climático es un negocio comunista, en lugar de un fenómeno que debería implicar la más gigantesca transformación de nuestra economía, para no empobrecernos de pura estupidez. En fin, digámoslo claro: hay una izquierda que quiere ganarse el cielo de los justos sin perder las migajas de su confortable chiringuito, pero no quiere, ni por asomo, intentar siquiera ganar las elecciones.

EL DEBAT SOBRE LA LLEI TRANS

Amalia VALCÁRCEL a El País (12-11-22): ‘Ley trans’: 47 millones de afectados   [10] La normalización, el apoyo y los derechos de las personas del colectivo LGTBIQ+ pueden ser defendidos sin dimitir de la realidad ni comulgar con ideologías extravagantes e irresponsables  La ley trans, concebida para amparar los derechos de una minoría, afecta a toda la sociedad. Sustituyendo la realidad biológica e inmutable del sexo por los mandatos culturales asignados a varones y mujeres, convierte estos estereotipos en “identidades” elegibles. Si ser mujer deviene un sentimiento indefinible, las políticas que corrigen esas desigualdades quedan socavadas. “Mujer” y “varón” se vacían de significado. Validando una incongruencia metafísica entre lo que alguien “es” y su cuerpo, algunos menores son inducidos a someterse a arriesgados tratamientos farmacológicos y quirúrgicos. Educadores, psicólogos, médicos… deben abdicar de sus conocimientos y deontología. Un régimen sancionador les amenaza, así como a las familias críticas con ese proceder. Al redefinir legalmente realidades básicas sobre las que se construye la sociedad, estamos ante una ley que afecta a 47 millones de personas de diversas formas. (…) Un proyecto que subvierte leyes, erosiona libertades y hace saltar alarmas educativas y sanitarias, no puede ser aprobado por la puerta de atrás. Pedimos sensatez, tiempo y transparencia. La normalización, el apoyo y los derechos de las personas del colectivo LGTBIQ+ pueden ser defendidos sin dimitir de la realidad ni decretar que 47 millones de españoles estén obligados a comulgar con ideologías extravagantes e irresponsables.

EFECTES NO DESITJATS DE LA LLEI DE GARANTIA INTEGRAL DE LA LLIBERTAT SEXUAL 

Carlota GUINDAL a La Vanguardia (16-11-22): Las grietas de la ley del ‘solo sí es sí’: las rebajas de pena en marcha no tienen vuelta atrás  La revisión de las sentencias por agresión sexual ha provocado la alarma tanto a nivel judicial como en la propia opinión pública  El goteo de resoluciones por parte de tribunales que se han visto en la obligación de rebajar condenas por agresión y abusos sexuales ha encendido todas las alarmas tanto a nivel judicial, político y de la opinión pública. Sin embargo, los efectos de la reforma de la ley de garantía integral de la libertad sexual, conocida como la ley del solo sí es sí, ya venían advirtiéndose de lejos. Desde que se ha conocido la efectividad de estas revisiones de condenas son muchas las dudas que se abren ante el temor que esto sea la excarcelación automática de depredadores sexuales. La respuesta es ‘no’ aunque es cierto que va a tener consecuencias y, sobre todo, que ya no tienen vuelta de hoja. El objetivo de la ley era dar voz al movimiento feminista como fórmula para intentar frenar las agresiones sexuales, sobre todo de casos como el de la Manada. Su esencia es combatir contra las violencias sexuales y asegurar la protección, atención integral y recuperación de las víctimas, incluidas las menores de edad. Sin embargo, al redibujar ciertas penas, los efectos colaterales no han tardado en salir a la luz (…)

Manuel CANCIO a El País (17-11-22): La revisión de condenas después de la reforma de los delitos sexuales  No es cierto que la ley del ‘solo sí es sí’ haya dejado una laguna: la pena mínima de un delito de violación con violencia e intimidación según la antigua regulación no puede ser misma que la de un nuevo delito que integra modalidades menos graves. Los tribunales deben estudiar caso por caso (…) Una interpretación de buena fe y de buena técnica jurídica de cuál es la ley más favorable para decidir si procede la revisión no puede proceder mecánicamente. Debe examinar caso por caso qué pena correspondería conforme a la nueva regulación. Si conforme a la nueva ley es posible imponer la pena que se impuso, no procede la revisión. La pena mínima de un delito de violación con violencia e intimidación conforme a la antigua regulación no puede ser la pena mínima de un nuevo delito que conoce modalidades que son menos graves. Así deben proceder los tribunales, no en resoluciones de dos líneas que dicen que la pena ha bajado. Es de sentido común.

Máriam MARTÍNEZ-BASCUÑÁN a El País (17-11-22): El peligro de patrimonializar una ley  Las leyes con perspectiva feminista no pueden pensarse como el fruto de una guerra de género, sino de cómo queremos construir un futuro compartido (…) Conocemos la reacción de temor e ira de muchos hombres ante los avances feministas, el peligro de la explosión de emociones punitivas que puede provocar el tono revanchista e incluso triunfalista utilizado en el proceso de elaboración o aprobación de una ley que sirve para hacernos mejores a todos. Conocemos el riesgo de complacernos en el castigo, de ensañarnos con el dolor retrospectivo antes que mirar con responsabilidad al futuro. Y sabemos que “la ley solo cumple su labor cuando la gente la entiende”, como señala Nussbaum. Los casos concretos tienen un papel fundamental en la creación y evolución de las mismas. Pero éstas deben representarnos a todos. Si una ley se identifica con tanta vehemencia con la figura de una Ministra, es normal que si tiene fallas, todas las críticas recaigan sobre ella. La ley está por encima de quien la impulsa porque, en el fondo, es la expresión de un proceso complejo de reconciliación. Entonces su eficacia es mayor. Por eso el método importa: la escucha, la pedagogía, la calma, la implicación del Parlamento y otros actores institucionales y políticos, el trabajo constructivo y el respeto. Todos estos elementos no casan bien con llamar machistas a los jueces cuando se ostenta un cargo gubernamental, o con pensar que cada crítica o enmienda constituye un ataque. Los jueces están obligados a defender el principio de retroactividad favorable de las normas penales. Pero la revisión no supone una rebaja automática de las penas sin más: habrá que individualizar cada uno de los casos y valorar qué pena correspondería hoy con la nueva reconfiguración del delito. Porque no se trata solamente de una nueva pena para un delito que ya existía, sino de la formulación de un delito nuevo de agresión sexual que incluye abuso y agresión. Y de cara al futuro lo más importante es que todos entendamos que las leyes con perspectiva feminista no pueden pensarse como el fruto de una guerra de género, sino de cómo queremos construir un futuro compartido.

ECONOMIA ESPANYOLA

Jesús FERNÁNDEZ-VILLAVERDE/Tano SANTOS a El Confidencial (13-11-22): ¿Qué explica las diferencias de crecimiento entre Madrid, Cataluña y Andalucía?  [11] En esta entrada examinaremos algunas hipótesis que puedan explicar el desigual crecimiento de las diferentes CCAA. Por motivos de espacio, aquí nos centraremos en Madrid, Cataluña y Andalucía … Madrid siempre ha sufrido de lo que los economistas llamamos búsqueda de rentas: medrar por la sinecura pública … El empate se rompe en 2017 y Madrid empieza de nuevo a crecer más: en 2019, la economía catalana se sitúa un 2,3% por debajo … Desde el punto de vista de espacio, no hay obstáculo alguno para que el área metropolitana de Madrid llegue a 10 o 12 millones de habitantes … Una segunda política autonómica con consecuencias en términos de crecimiento económico es la lingüística … En una época de fuerte inversión en infraestructuras públicas era de esperar que Madrid se viera fuertemente favorecida … Hay un factor que creemos clave pero complejo de cuantificar: la existencia del gobierno autonómico en sí mismo … Parte de lo que ha ocurrido en España desde 1978 es que este efecto está ahora distribuido entre las distintas capitales autonómicas … Madrid ha priorizado el crecimiento y tiene espacio para ello. Barcelona ni ha priorizado el crecimiento ni tiene espacio (…) Por resumir: Madrid ha sustituido a Cataluña como el motor económico de España. Mientras que en el año 1955 (cuando comienzan los datos de la serie histórica) la economía de Cataluña superaba en un 22,2% a la de Madrid, en 2019 se situaba en un 2,3% por debajo de la madrileña (no empleamos los últimos datos disponibles, de 2020, por el efecto de la pandemia, pero da igual: estos no modifican nada de nuestro análisis). Este cambio en la posición relativa se produce como consecuencia del fuerte crecimiento madrileño a partir de finales de los años ochenta. El tamaño relativo de las economías catalana y madrileña varía de forma mínima entre 1955 y 1978, precisamente cuando España era un país fuertemente centralizado. La posición de Madrid solo mejora cuando España abandona el centralismo. La descentralización ha sido buena para el centro. Este cambio radical de situación relativa es probable que se deba a la combinación de factores exógenos, independientes de políticas específicas de cada comunidad, y endógenos, ligados a las políticas económicas autonómicas. Entre los primeros, cabe destacar la mayor capacidad geográfica de Madrid para expandirse y el incremento de los beneficios de la aglomeración urbana, aquellos que se derivan de la alta concentración de capital humano en un lugar específico. Entre los factores endógenos sobresalen las diferencias entre la política económica seguida en Madrid, muy centrada en el crecimiento, y en Cataluña, que se caracteriza por una multiplicidad de objetivos. Aventuramos también que es probable que la descentralización haya resultado en la redistribución de los recursos humanos del sector privado al público en muchas comunidades autonómicas (…) ¿Cuáles de estas explicaciones han sido las más importantes? Como señalábamos al principio de nuestra entrada, contamos solo con indicios. Después de muchas reflexiones, nos inclinamos por destacar una combinación de los efectos de la geografía y de la política económica de los gobiernos autonómicos. Madrid ha priorizado el crecimiento y tiene espacio para ello. Barcelona ni ha priorizado el crecimiento ni tiene espacio. El papel de las “ventajas de la capitalidad”, del gobierno nacional, de la política lingüística y del proceso soberanista nos parecen, dada la evidencia desde 1955, muy limitados. Finalmente, la absorción de talento por parte del gobierno autonómico tiene un impacto importante, pero que no podemos evaluarlo de manera más concreta. Nuestras conclusiones se apartan de las opiniones más populares en España y, quizás con más datos e investigaciones detalladas, pueden ser refutadas o sencillamente matizadas. Pero tomándolas como hipótesis provisionales, nuestra próxima entrada explicará cómo el crecimiento económico de Madrid ha configurado, de manera fundamental, la economía política de la España contemporánea.

Daniel FUENTES a El País (17-11-22): Hablemos de deuda  Aunque no sea deseada, es posiblemente la menos dañina de las variables de ajuste ante eventos como los vividos en estos años. Imaginémos qué habría sido de la economía española sin esta válvula de escape (…) ¿Qué es, concretamente, lo que la deuda de hoy supone a las generaciones futuras? La respuesta inmediata es que la deuda supone una carga que legamos a las generaciones futuras, al igual que ocurre con los intereses de la deuda que soportamos los contribuyentes de hoy y que tienen su origen en el pasado. Sin duda, eso es cierto, pero no es todo. A diferencia de las personas físicas, los Estados tiene una longevidad perenne, lo cual les habilita para refinanciar su deuda de manera sistemática, a condición de ser solventes y creíbles. Así, satisfacen los intereses de la deuda pública en tiempo y forma, y cuando un préstamo llega a su vencimiento lo saldan con una nueva emisión de deuda. De esta manera, la carga resultante son los intereses, no el principal de la deuda. Esto significa, en el caso concreto de España, que una deuda del 118% del PIB le supone al contribuyente un coste del 2,2% del PIB anual. Ese 2,2% son, actualmente, unos 26.000 millones de euros, un volumen más que considerable, si bien muy lejos de los 1,4 billones del total de deuda. Por eso, cuando se afirma que estamos dejando a nuestros hijos o nietos una carga insoportable, no es exactamente así. De hecho, está en mínimos. En todo caso, esa carga debe ser asumible y, sobre todo, sostenible: porque esos 26.000 millones son recursos que no estamos destinando a otras necesidades de gasto —o a reducir ingresos—, y porque esa cantidad puede incrementarse en función del entorno económico, un riesgo que es mayor cuanto mayor es el volumen de deuda acumulada. De hecho, es muy probable que la carga de intereses aumente en los próximos años, aunque no de manera inmediata ni dramática, dada la normalización de los tipos de interés a la que estamos asistiendo tras una década de excepcionalidad. Nuevamente, son las condiciones macroeconómicas, los mercados financieros y los acreedores quienes tienen la última palabra. Asimismo, conviene no olvidar que, aunque no sea deseada, la deuda pública es posiblemente la menos dañina de las variables de ajuste ante eventos como los vividos en los últimos años. Si nos parece que la economía española todavía está convaleciente de las últimas crisis, imaginemos qué habría sucedido sin esta válvula de escape que ha permitido, aún con todas sus deficiencias, mantener la cohesión social y sostener el tejido productivo en momentos singularmente adversos. En cierto modo, el coste de los intereses de la deuda se asemeja al pago de un seguro de riesgo ante eventos sistémicos. Por otra parte, ¿no es razonable que el coste de determinadas inversiones e infraestructuras físicas y sociales que van a beneficiar a más de una generación de contribuyentes se reparta en el tiempo? ¿Qué país dejaríamos en herencia si no fuera por la deuda pública? ¿Es un coste excesivo en comparación con el beneficio que aporta? Sin duda, es necesario reducirla, pero a menudo se nos olvida que la deuda pública, como la privada, tiene su razón de ser.

POLÍTICA CATALANA

Carles CASTRO a La Vanguardia (12-11-22): ¿Funciona la terapia de desinflamación de Sánchez?  La caída del apoyo a la independencia y de los niveles de radicalización en Catalunya reflejan los resultados de la política de distensión … El conflicto catalán como problema ha pasado de preocupar a uno de cada cuatro  españoles, en el 2017, a menos del 1%, ahora … La radicalización entre bloques alcanzó su máxima expresión entre el 2017 y el 2019, pero ha caído visiblemente desde el 2021

Entrevista a José MONTILLA a El Periódico de España (12-11-22):  “Podemos tener elecciones catalanas después de las municipales”  El expresidente de la Generalitat de Cataluña afirma que el Govern de Pere Aragonès “no tiene recorrido” y que tendrá que convocar a las urnas en los próximos meses | “Hay que reconocer cuando uno se equivoca, esa es una asignatura pendiente de ERC”, dice sobre los hechos de 2017 | “La reforma de la sedición no es una rendición; los indultos ya redujeron el apoyo al secesionismo”, asegura … “El PSC está dispuesto a llegar a acuerdos, pero no a hacer de porteador de Esquerra” … “Espero que en el futuro se pueda dar otro tripartito, pero no lo veo como algo cercano” … “No existe un bloque independentista en el Parlament; existe una mayoría de diputados independentistas, que es otra cosa” … [Sobre Rufián] “El objetivo de ERC no es Santa Coloma, el objetivo es arañar votos de aquí y allá para desplazar al PSC de la presidencia de la Diputación” … [Sobre los hechos de 2017] “Hay que reconocer cuando uno se equivoca, esa es una asignatura pendiente de ERC”

Lluis BASSETS a El País (14-11-22): Nada cambiará si las palabras no cambian  ERC, con Junqueras al frente, tiene un largo y tortuoso camino para deshacer la palabrería engañosa en la que sigue enredado y con la que sigue enredando a todos los catalanes (…) Difícil será convencer a nadie con tal persistencia verbal. Ni ampliar la base, ni restañar las heridas, ni recuperar el consenso civil en una sociedad catalana dividida. Al contrario, estas palabras fraudulentas ofenden a quienes las denunciaron y combatieron y todavía más a quienes las creyeron y actuaron en consecuencia. Alguna razón hay que reconocer a Oriol Junqueras cuando señala que “el Partit dels Socialistes de Catalunya tiene un largo camino si quiere reconciliarse con la sociedad catalana”, pero más largo y dificultoso es el camino que tiene ante sí Esquerra Republicana, con el propio Junqueras al frente, no tan solo para reconciliarse con la entera sociedad catalana, sino sobre todo para deshacer la palabrería engañosa en la que sigue enredado y con la que sigue enredando a todos los catalanes.
“¿Tu crees que alguien pedirá perdón? ¿Admitirá alguien que mintió y pedirá perdón?”. Lo ha escrito Francesc Serés, en su novela La mentida més bonica, de la que se deduce cuánta razón le asiste en los durísimos reproches a los partidos y a los personajes mentirosos que dirigieron el Procés y también cuán incongruente es el título. ¿O acaso la mentira no es siempre fea, cobarde y destructiva?

Francesc-Marc ÁLVARO a La Vanguardia (14-11-22): El bo i el millor Junts no reconeixerà res del que aconsegueixin els republicans a Madrid (…) és evident que eliminar el delicte de sedició contribueix a dues coses: reforça la via política en l’abordatge del conflicte català i consolida l’aposta pragmàtica que encarna ERC dins de l’independentisme. Alhora, dona protagonisme al PSC, que es presenta com el facilitador fiable d’una normalització política evident, però incompleta (amb l’important rebot dels pressupostos, previsiblement aprovats a Madrid i aquí). Si el president Aragonès no hagués pogut exhibir aquest èxit, els republicans estarien avui als peus dels cavalls, sense discurs i sense crèdit davant el seu electorat.
En aquest escenari, la batalla pel relat segueix el curs amb un guió fixat per endavant: Jordi Turull llança una piulada en la qual afirma: “El ‘a por ellos ’, a punt d’entrar oficialment al Codi Penal. Diguem no”. Junts oblida expressament que, com diu el refrany castellà, “lo mejor es enemigo de lo bueno” i no reconeixerà res del que aconsegueixin els republicans a Madrid, ja que la seva estratègia passa per denunciar els seus ex-socis com enterradors del procés.
L’última enquesta del CEO indica que això no serveix per frenar el seu declivi a les urnes. Aquesta línia de confrontació retòrica va unida a la sort de Carles Puigdemont, el recorregut judicial del qual pot alterar de manera impredictible —i amb molts efectes derivats— els plans traçats per Sánchez i Aragonès. Això canviaria l’actual paisatge català, d’un dia per l’altre.

A VOLTES AMB LA VIA CANADENCA

Arseni GIBERT a política&prosa (8-11-22): Clar i Québécois [12] Una reflexió sobre el procés a partir de la proposta d’una via canadenca (…) 5. Finalment, almenys de moment, apareix aquesta via quebequesa, inspirada en la legislació canadenca dita «de claredat». Ja he escrit que no crec que porti a la independència però també he escrit que és l’únic dels 5 mètodes que podria acabar tenint alguna opció. Amb molta paciència i recuperació d’empatia amb el conjunt d’espanyols. Amb un procés previ de recerca de socis per tal d’impulsar una reforma constitucional viable que, en base a criteris semblants al model canadenc, permetés a les CCAA impulsar un referèndum d’autodeterminació si es complien i s’acreditaven les condicions mínimes establertes legalment.
He escrit «apareix» però val a dir que seria més precís haver escrit «reapareix», atès que el magistrat andalús Miguel Pasquau ja proposava en un article publicat a CTXT el gener de 2016 (Una propuesta constitucional sobre el derecho a decidir) impulsar una disposició addicional per incorporar a la Constitució Espanyola, amb un text inequívocament inspirat en el model canadenc de claredat. He pensat que potser, si el president Aragonès no la coneix –que suposo que sí– li pot ser útil a l’hora de concretar la formulació de la seva proposta Aquest és el text que suggeria el magistrat Pasquau el proper mes de gener farà set anys.

Disposición adicional.
1. El Estado español está constituido por la voluntad soberana de todos los españoles.
2. Se reconoce el derecho de secesión de las comunidades autónomas. Para su ejercicio, habrán de cumplirse todas y cada una de las siguientes exigencias:
2.a. La iniciativa para iniciar el procedimiento de secesión corresponde al Parlamento autónomo, que deberá acordarlo por una mayoría de 3/5.
2.b. Una vez aprobada por el Parlamento, la iniciativa será consultada en un plazo de tres meses a todos los Ayuntamientos y Diputaciones de la comunidad autónoma. La moción habrá de ser aprobada por la mayoría absoluta de los concejales de Ayuntamientos que representen 3/5 de la población de la comunidad autónoma, conforme al censo oficial, y por todas y cada una de las diputaciones provinciales de la misma.
2.c. Alcanzadas dichas mayorías, la moción de secesión se someterá a referéndum convocado por el Jefe del Estado y habrá de ser aprobada por un número de votos superior a la mitad de la población con derecho a voto, sea cual fuere la tasa de participación.
2.d. Aprobada la moción en referéndum con la mayoría exigida, se disolverá el Parlamento y se celebrarán elecciones constituyentes en el ámbito de la comunidad autónoma para su conversión en Estado independiente.
3. Ejercido el derecho de secesión, y aprobada la Constitución del nuevo Estado, las relaciones entre éste y el Estado español se establecerán mediante un Tratado convenido por ambas partes. En todo caso:
3.a. Los ciudadanos de la comunidad autónoma secesionada tendrán derecho a conservar la nacionalidad española.
3.b. El Estado español apoyará el ingreso del nuevo Estado constituido en las instituciones europeas e internacionales de las que sea parte.
3.c. En el plazo de dos años desde la aprobación de la secesión por referéndum se liquidarán las relaciones económicas entre ambos Estados, bajo la supervisión de un organismo internacional dependiente de Naciones Unidas.
3.d. Las leyes del Estado español seguirán siendo aplicables en el nuevo Estado entre tanto no sean expresamente derogadas, o sustituidas por otras.
4. Fracasada la moción independentista por no alcanzarse cualquiera de las mayorías exigidas en el apartado 2, el proceso no podrá volver a iniciarse hasta pasados veinte años.
5. Cualquier proceso o declaración de secesión que no respete las reglas previstas en esta disposición dará lugar a la aplicación de lo dispuesto en el artículo 155 de la Constitución.
6. El derecho de autodeterminación no tendrá más contenido que el ejercicio del derecho de secesión conforme a lo previsto en esta disposición, sin que, por tanto, una comunidad autónoma pueda modificar unilateralmente, fuera del marco constitucional, las reglas generales de la organización territorial del Estado, imponiendo un grado de autonomía no permitido en la Constitución para las comunidades autónomas, y sin perjuicio del procedimiento establecido para la modificación de los Estatutos de Autonomía
(…)

LA TRAMA DEL 3%

Roger PALÀ a Crític (9-11-22): Els empresaris i polítics del 3%: qui són, què han fet i per què poden acabar a la presó  [13] Un exconseller de Justícia com a cap de l’”organització criminal”, dos alts càrrecs de CDC que reconeixen els fets i catorze empreses implicades: us expliquem les set claus de la trama … Anticorrupció ha pogut acreditar 31 contractes d’administracions de CDC a 14 empreses a canvi de suposades comissions … Osàcar i Sánchez han tingut, segons la Fiscalia, “un comportament d’activa i eficaç col·laboració” en la causa … Constantí Serrallonga, actual director de la Fira i gerent municipal amb Trias, afronta una petició de quatre anys i sis mesos de presó … Els responsables d’Oproler van batejar amb àlies els polítics de CDC amb qui es reunien: Gordó era “Gerardo” o “Gregorio”

PENSAMENT

Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (14-11-22): Reaccionaris i disgregadors [14] La cultura ‘woke’ fa perillar la democràcia tant com la reacció trumpista (…) Ara bé, si és fàcil, per suat i repetit, criticar les dretes extremes, comença a ser urgent que els corrents liberals i socialistes tinguin l’atreviment de confrontar-se amb la cultura woke, hegemònica a les universitats, la publicitat i la cultura. S’entén per woke (que podríem traduir per alerta! ) l’obsessió per cultivar i condemnar tota mena d’ofenses (les reals i les que només una pell ultrafiníssima pot detectar). La ideologia woke contraposa identitats de gènere, raça o cultura. Entén la societat com un puzle de trinxeres identitàries. Fomenta, per tant, la disgregació i l’antipatia social. Trivialitza les opressions barrejant les reals, les fictícies i les històriques.
Les imprescindibles lluites de dignificació i alliberament de tots els perseguits o maltractats per raons de raça, cultura, religió o opció sexual són patrimoni comú de liberals, demòcrates i esquerrans. Fins i tot els conservadors han fet seves aquestes batalles; i s’ha de celebrar. Però la cultura woke no en té prou: sospita de tot i tothom, veu atacs de gènere a tot arreu. S’irrita, moralitza, renya. Exigeix censura (es veu que només els woke tenen dret al sarcasme i a la ironia: la dels altres sempre és sospitosa). Cancel·la opinions. Fomenta linxaments. Abanderant el sentiment d’identitat de gènere, raça o cultura, dogmatitza a la universitat i pretén conformar els infants a través del sistema educatiu.
La cultura woke i el reaccionarisme trumpista són antagònics, però es necessiten molt: es retroalimenten. Bombardegen plegats la democràcia. Això és molt visible als entorns mediàtics progressistes de la Catalunya i l’Espanya actuals. Una cosa és acollir i defensar tothom, sigui com sigui o vulgui ser, i una altra imposar la discutible visió fluïda dels gèneres, en virtut del control de la universitat, de la publicitat i de les institucions culturals.
Mesos abans de les eleccions de mig mandat, als entorns liberals americans es deia, tímidament, que els demòcrates, en deixar-se arrossegar per l’activisme woke i molt especialment per la causa trans, apostaven per la derrota. “Estem en risc de perdre la democràcia, si tot el que interessa a la majoria queda fora de la finestra”, deia Hillary Clinton. Obama va fer reflexions semblants. Però no eren crítiques franques, sinó instrumentals: defensant causes molt minoritàries, liberals americans i progressistes europeus estarien abandonant les necessitats de la majoria. Jo vaig més enllà. El progressisme woke, convençut de posseir la veritat en exclusiva, pretén silenciar el debat. Totes les seves causes són benvingudes, sempre que admetin la contradicció. Altrament, la cultura woke, exactament com la reacció trumpista, fa perillar la democràcia.

José María RIDAO a El País (13-11-22): En la lucha final por la democracia Una consecuencia de la polarización es que cada elección se presenta a los ciudadanos como una batalla escatológica entre el bien y el mal, una estrategia eficaz pero que acaba legitimando la sublevación contra la legalidad (…) A la vista de los crecientes peligros que se ciernen sobre los sistemas democráticos, de los que no cabe excluir la sucesión de elecciones donde, según algunos partidos que concurren, está en juego su ser o no ser, es difícil no evocar sin un punto de sarcasmo los versos de La Internacional en los que sus autores, Eugène Pottier y Pierre Degeyter, llamaban a agruparse en una lucha final a favor de la causa proletaria. Quién podía imaginar en el momento de la caída de la Unión Soviética que una de las huellas más perdurables del comunismo sobre los sistemas democráticos se resumiría precisamente en ese verso de La Internacional. A fuerza de actuar como si cada elección fuera, en efecto, una lucha final, no habría que descartar que esa lucha llegue, sobre todo cuando la amenaza nuclear ha hecho acto de presencia. Pero aun así, tampoco será final, sino un punto y aparte tras el que el mundo, quizá otro mundo, seguirá su curso indiferente, y quienes sobrevivan, si es que alguien lo hace, se verán obligados a comenzar desde el principio. Es decir, a establecer normas que, decidiendo entre programas políticos en procedimientos constitucionales reglados y hasta rutinarios, ajenos a cualquier escatología, preserven la paz, la libertad y la igualdad, o lo que de ellas haya quedado.

Myriam REVAULT D’ALLONNES a Le Grand Continent (12-11-22): ¿Los valores europeos son universalizables?  [15] La revista propone un debate abierto, estructurante -no estructurado-, sobre la compleja relación de la idea europea con el universalismo: después de Pierre ManentSouleymane Bachir DiagneMgr Matthieu RougéMireille Delmas-Marty y Rokhaya Diallo, abrimos nuestras columnas a Myriam Revault d’Allonnes … No hay verdadero universal si no es el que está abierto a la alteridad y habitado por la pluralidad. Para entenderlo, hay que salir de la confrontación binaria entre un universal sobresaliente autoproclamado y la crítica de una universalidad reducida a la dominación … Lo universal y lo histórico se entrecruzan; así es como un universal reivindicado y afirmado se convierte en un universal reconocido … Estas observaciones sobre un universal que, lejos de ser un trasplante unilateral, es concebible como un objetivo, como una exigencia que se agudiza en situaciones concretas y singulares, podrían enriquecerse con un análisis crítico de la identidad europea: se trata de una identidad excéntrica que no encuentra su origen primario en sí misma, sino fuera de ella … No hay verdadero universal si no es el que está abierto a la alteridad y habitado por la pluralidad. Para entenderlo, es necesario salir de esta lógica binaria en la que, por un lado, se enfrenta un universal sobresaliente autoproclamado con, por otro lado, la crítica de una universalidad siempre reducida al discurso de la dominación

LLIBRES

 Orlando FIGES. La historia de Rusia. Taurus. Madrid, 2022. Entrevista a Orlanda FIGES a El Confidencial (13-11-22): “Dudo que el sistema de mentiras de Putin se mantenga indefinidamente”… El historiador vuelve con otro gran libro, ‘La historia de Rusia’ (Taurus), en el que hace un asombroso recorrido por mil años de historia para reconstruir sus mitos políticos y religiosos

Roberto CASATI. Elogi del paper. Pol·len Edicions. Barcelona, 2022. Fragment del llibre a Crític (9-11-22): Elogi del paper. Contra el colonialisme digital… Hem descobert una nova característica que tenim com a espècie i que no ens facilita la vida: som ‘informívors‘ … No m’oposo al digital o a les noves tecnologies; m’oposo al colonialisme digital

 

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