FOCUS PRESS 299

ARTICLES DESTACATS

(1) Andrés ORTEGA a elDiario.es (29-11-22): Pensamiento único ante Ucrania 

(2) Josep Maria COLOMER a La Vanguardia (28-11-22): La globalització és per a tothom

(3) Xulio RÍOS a CTXT (30-11-22): Protestas en China: ¿del covid cero a Xi Jinping?

(4) David SHAMBAUG a Foreign Affairs (30-11-22): China’s Underestimated Leader 

(5) Wolfgang MÜNCHAU a El País (28-11-22): Autonomía estratégica: cómo se consigue

(6) Javier PÉREZ ROYO a elDiario.es (25-11-22): Escocia: ¿se ha dicho la última palabra?

(7) Fernando VALLESPÍN a El País (27-11-22): Orfandad representativa

(8) Tomás de la QUADRA-SALCEDO a El País (28-11-22): Delitos contra la Constitución: rebelión y sedición

(9) Manuel HIDALGO a vozpópuli (28-11-22): Punto de inflexión

(10) Jordi AMAT al “Quadern” de El País (27-11-22): Francesc Cambó i Jordi Pujol davant del mirall

(11) Manuel de SOLÀ-MORALES a política&prosa nº 50 (desembre 2022): L’Eixample: rigidesa i flexibilitat

(12) Quinn SLOBODIAN a Le Grand Continent (24-11-22): Pensar la salida del globalismo

(13) Entrevista a Dani RODRIK a Le Grand Continent (26-11-22): El surgimiento del paradigma productivista, una conversación con Dani Rodrik

(14) Jan-Werner MUELLER a International Politics and Society (28-11-22): What Makes a Fascist?

(15) Stéphane MADELRIEUX a La vie des idées (29-11-22): Richard Rorty multipragmatiste

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GUERRA A UCRAÏNA

Andrea RIZZI a El País (26-11-22): Doblegar la infamia del Kremlin  No es el momento de empujar a Ucrania hacia la mesa negociadora; ahora toca reforzar el apoyo (…) Probablemente, no es realista pensar que la guerra pueda concluir con una derrota total de Rusia, potencia con armas de destrucción masiva. Pero, si los ucranios quieren seguir luchando —y todo apunta que es así—, ahora no es el momento de forzarles a la mesa negociadora titubeando en el apoyo. No puede ser ahora, como si fuera una rendición ante los golpes rusos a las infraestructuras civiles. No puede ser ahora, cuando el Kremlin, pese a las derrotas, sigue ocupando más territorio que antes de la invasión. Intentar que el fascismo putinista no gane ni un centímetro no es un estandarte atlantista; es un objetivo democrático y de derechos humanos.

Andrés ORTEGA a elDiario.es (29-11-22): Pensamiento único ante Ucrania [1] En torno a la guerra de Ucrania se ha forjado un pensamiento único en Occidente, España incluida, falto de crítica, salvo contra Putin (…) Al principio, antes y cuando empezó el 24 de febrero la invasión rusa, hubo cierto interés por debatir cómo se había llegado a esto, si realmente EEUU y sus aliados habían engañado a Gorbachov con la promesa, que luego incumplió Clinton, de que no habría ampliación de la OTAN más allá de Alemania del Este tras la unificación. Y cierro análisis de lo que había pasado en la revolución del Maidán en Kiev en 2013 y 2014, con EEUU muy activos, antes de la ocupación y anexión por Rusia de Crimea, y su avance en el Este del país. Pero ante la brutalidad de la acción militar rusa, el interés analítico ha ido decayendo, a favor del relato. El relato no es la verdad. Y desde Bruselas (OTAN y UE) que ha redescubierto su dependencia estratégica en EEUU (de ahí en parte el pensamiento único) se insiste en ganar el relato, no la verdad. Algo propio de nuestra época de hipercomunicación, pero de falta de información, cuando no de desinformación. Esta es una guerra con escasa información pública y fidedigna (…)

Entrevista a Hanna PEREKHODA a Nueva Sociedad (novembre 2022): La invasión de Ucrania, Putin y el «mundo ruso»  En esta entrevista, la politóloga socialista explica la concepción de «mundo ruso», sus efectos sobre la nación ucraniana y la reacción de la región rusoparlante del Dombás ante invasión rusa (…) Las repúblicas separatistas de Dombás se han convertido en zonas de corrupción, impunidad total, violencia e injusticia generalizada, donde la población se enfrenta a la incertidumbre, la pobreza extrema, la represión y el maltrato físico. Ucrania ha promovido repetidamente el despliegue de una fuerza internacional de mantenimiento de la paz en estos territorios. Creo que existe la posibilidad de que Dombás algún día pueda volver a tener una vida pacífica. Pero en mi opinión, esto solo será posible después de la retirada completa de las fuerzas armadas rusas y la subsiguiente desmilitarización. Una reconstrucción económica y ambiental, junto con la creación de las condiciones necesarias para la expresión democrática, probablemente podría lograrse bajo un mandato internacional a largo plazo de fuerzas de mantenimiento de la paz.

TENDÈNCIES GLOBALS

Josep Maria COLOMER a La Vanguardia (28-11-22): La globalització és per a tothom  [2] La cimera del clima a Xarm al-Xeikh ha mostrat els danys que la política de blocs podria provocar (…) El G-20 és important per fer extensius a la resta del món els acords entre les democràcies més riques agrupades al G-7. Cal tenir en compte que aquestes abasten al voltant del 45% del producte mundial brut (en valor nominal) però menys del 10% de la població. L’impuls de la globalització en favor de la democràcia, la pau i la prosperitat ha d’arribar a tothom o es pot estavellar.
Pocs dies després, la cimera del clima a Xarm al-Xeikh ha mostrat, en canvi, els danys que la política de blocs podria provocar. Ha abordat les conseqüències del canvi climàtic amb la creació d’un fons d’ajuda a les víctimes de les catàstrofes, però no les causes, per desacords entre els blocs productors de carbó i de petroli o gas.
Així hem pogut observar una vegada més que el principal problema de governança del món actual és que hi ha més globalització econòmica, sanitària i climàtica que política. A principis del segle XX hi va haver un procés comparable de globalització amb flagrants dèficits d’institucions globals. En aquells anys, la taxa de comerç exterior sobre el PIB era similar als nivells actuals, la comu¬nicació s’expandia a través del telègraf i la telefonia, la gent viatjava sense passaport…
Com llavors, l’alternativa a la globalització política és la política de blocs, és a dir, els nacionalismes, els aranzels, les fronteres, el racisme, la xenofòbia i les guerres de sobirania. En última instància, com va passar el 1914 i com estem veient a Ucraïna, l’alternativa a una globalització política més gran és la guerra.

José María LASSALLE a La Vanguardia (26-11-22): 2025: ¿crisis geopolítica digital?  La revolución digital deberá afrontar el agotamiento de las reservas de tierras raras … China disfrutará de una ventaja competitiva en la lucha por la hegemonía tecnológica en el 2050 (…) ¿Cómo se garantizará que los datos, que son el petróleo que alimenta de energía informativa la revolución digital, sigan creciendo y multiplicándose por treinta como lo han hecho desde el 2010 si escasean en tres años las tierras raras y si, además, son monopolizadas por China? Este es el problema más radical al que nos enfrentamos, ya que se prevé que en el 2025 el oro 2.0 que son las tierras raras estará en vías de agotamiento. Un problema que se agrava al saber que, además, será China el único país que tendrá a su disposición una cadena de suministro completa y autónoma de ellas. De este modo, disfrutará de una ventaja competitiva en la lucha por alcanzar la hegemonía tecnológica en el 2050, ya que podrá limitar el crecimiento de su rival estadounidense al disponer del 40% de las reservas de forma directa, a las que habrá que sumar indirectamente el 12% de Rusia y el 22% de Vietnam. Por el contrario, Estados Unidos apenas tendrá el 1%.
La búsqueda de materiales sustitutivos o la reapertura de antiguas minas es insuficiente debido al escaso margen de tiempo de que se dispone. Tampoco el desarrollo de tecnologías de minería que abaraten costes ni la investigación de nuevos materiales. Tan solo la victoria de Lula en Brasil ofrece una buena noticia, ya que tiene el 21% de las reservas mundiales y no parece muy dispuesto a alinearse con los intereses de China.
Con todo, el 2025 está ahí, a la vuelta de la esquina, y el siglo XXI va camino de añadir un riesgo más a la policrisis estructural que vive si la innovación científica que hace¬ posible el uso de las tierras raras es bloqueada por una decisión estratégica china que comprometa el progreso tecnológico de Occidente. Si fuera así, esperemos que la famosa trampa de Tucídides no opere porque la cooperación prevalezca sobre la competencia y porque el poder de resiliencia del que habla Rifkin venga en nuestra ayuda.

Lluís FOIX a La Vanguardia (30-11-22): Autoritarismes qüestionats  La gran revolució ha estat l’augment exponencial de la massa crítica informativa (…) En les democràcies, amb tots els seus defectes, cal retre comptes periòdicament als ciutadans. Les xarxes socials tenen també un efecte pertorbador perquè barregen veritats i mentides, i creen confusió en sectors desprevinguts informativament. Però una de les funcions de la democràcia, deia Karl Popper, no és tant elegir governs sinó fer-los fora mitjançant les urnes.
La gran revolució que s’ha produït és l’augment exponencial de la massa crítica informativa i d’opinió. En democràcia se sol destruir políticament el que està en el poder, però en les dictadures és el ciutadà el que està indefens davant l’opressió del sistema fins al dia que perd la por i desafia els abusos i comparteix les queixes en l’univers màgic dels mòbils, que tenen la capacitat extraordinària de concentra¬cions públiques de manera immediata.

INTERNACIONAL SOCIALISTA

Ignacio CEMBRERO a El Confidencial (28-11-22): Sánchez, presidente de la Internacional Socialista: una palanca más para el salto a una carrera internacional… El presidente del Gobierno tratará de reunificar a la familia socialista, dividida desde 2011, y afianzar la relación con los partidos de izquierda que ostentan el poder en América Latina … Aún quedan en la IS partidos poco democráticos o cuyo comportamiento ayuda a blanquear a regímenes autoritarios … El cargo que más se menciona es el de secretario general de la OTAN … La presidencia del Consejo Europeo necesitaría de un hipotético apoyo de Feijóo (…) Aún quedan en la IS partidos poco democráticos o cuyo comportamiento ayuda a blanquear a regímenes autoritarios. Khaoula Lachgar, hija de Driss Lachgar, el líder de los socialistas marroquíes, fue designada el pasado fin de semana, a propuesta de su padre, vicepresidenta de la IS. En ningún momento los socialistas marroquíes han levantado la voz cuando defensores de derechos humanos o periodistas han sido encarcelados en su país. “¡Hemos vuelto y estamos más vivos que nunca, somos más necesarios que nunca!”, proclamó Sánchez en su primer discurso, el viernes, intentando infundir ánimo a los congresistas, ante los que también hizo un balance harto positivo de su etapa al frente del Gobierno español. “Estamos convocados en este congreso para reivindicar la socialdemocracia y vigorizarla”, añadió anunciando sus intenciones.  La primera tarea que Sánchez quiere acometer es reagrupar de nuevo a todos los socialistas, empezando por el SPD, en la organización que él preside. Su segunda prioridad es ahondar la relación con los partidos de izquierdas latinoamericanos, no siempre socialistas, que están en auge y gobiernan en Brasil, Colombia, Chile, etcétera. “Se abre una oportunidad para trabajar más estrechamente con las fuerzas progresistas de América Latina”, escribía este mes en El Socialista Hana Jalloul, secretaria de política internacional del PSOE (…)

XINA

Vivek SHANKAR a The New York Times (28-11-22): Protestas en China: lo que debes saber… Tras un fin de semana de enfrentamientos entre las autoridades y los manifestantes, unos videos en Shanghái y Pekín muestran una fuerte presencia de seguridad. Esto es lo último sobre la situación

Javier BORRÀS i ARUMÍ a El País (29-11-22): China: una protesta nacional El Gobierno de Xi no tiene una salida fácil frente a las muestras de descontento, un movimiento contra las restricciones sanitarias que nadie esperaba (…) La respuesta a las protestas también tiene una lectura política. La estrategia de covid cero está claramente asociada al Gobierno nacional y a Xi Jinping. Las críticas que se oyen en las calles de China van en esa dirección. Ya ha habido detenciones y seguramente aumentarán, pero si la represión fuera más violenta, eso podría crear un efecto rebote y atraer más manifestantes. La mayoría de China está pendiente al minuto a través de redes sociales sobre qué está pasando en las protestas. El Gobierno también puede esperar que las manifestaciones se apaguen por sí solas, pero eso podría transmitir que el Partido hace oídos sordos a las demandas ciudadanas. A la vez, si acepta las peticiones de los manifestantes, esto los podría envalentonar a exigir todavía más. No hay salida fácil para el Gobierno chino.

Stephen ROACH a Foreign Affairs (28-11-22): Xi’s Costly Obsession With Security How a Quest for Control Threatens China’s Economic Growth … Beijing has put severe restrictions on a number of China’s most popular online industries (…) The security focus of the party congress suggests that China may be on the same perilous path, attempting to expand its global clout before it has completed the heavy lifting on its economy. Before Xi’s ascendance, there was a broad consensus within China’s senior leadership circles that an economic rebalancing was necessary. It was agreed that there should be a structural shift from exports to consumption, from manufacturing to services, and from surplus saving to investment in a weak social safety net. It was a compelling argument, but it never bore fruit. At best, China’s rebalancing remains incomplete, underscoring the very real perils of a premature projection of global power that could further sap productivity growth.
There is little reason to believe that the Chinese leadership has grasped these problems. The newly appointed seven-member Standing Committee and the 24-member Central Committee of the Politburo lack economic expertise. The departure from office of seasoned economic advisers such as Wang Qishan, Liu He, Guo Shuqing, and Yi Gang—along with the upcoming retirement of Premier Li Keqiang, who effectively oversaw the management of China’s economy—underscores the tilt in the ranks of the senior leadership away from economics and toward national security.
Of course, since Xi has centralized so much authority in his own hands, national leadership teams matter far less than they used to, especially compared with the long-standing model developed by the Chinese leader Deng Xiaoping, which stressed collective leadership by consensus. Xi’s team is now made up entirely of loyalists, all of whose appointments were personally vetted by Xi, and there is little or no room for debate, for considering alternatives, or for speaking truth to power. As productivity falls and Chinese growth stagnates, it is unclear who, if anyone, will tell Xi the toughest truth of all: that his obsession with security is undermining China by weakening the economic foundations on which the country’s strength depends.

Águeda PARRA PÉREZ a El País/Agenda Pública (29-11-22): Millones de razones de cambio en China… La sensación de fatiga ante la pandemia y las restricciones de la política de covid cero podría llevar el descontento social a otro nivel, al tiempo que crece la incertidumbre entre los inversores que puede socavar la economía del país (…) De mantenerse sin cambios, la sensación de predominio de fatiga ante la pandemia podría llevar el descontento social a otro nivel, mientras la incertidumbre inversora socavaría la economía china, impactando sobre todos los mercados vinculados con el gigante asiático en toda Asia.

Xulio RÍOS a CTXT (30-11-22): Protestas en China: ¿del covid cero a Xi Jinping?  [3] La movilización social puede provocar divisiones en el liderazgo sobre la política a adoptar y, a su vez, puede actuar como catalizador del hipotético malestar de algunos sectores del Partido con la estrategia general del presidente … Las movilizaciones denotan una severa quiebra de la confianza social en la capacidad de las autoridades para dar una pronta salida a la pandemia … El nivel de cumplimiento de las exigencias centrales se convirtió en un medidor del nivel de lealtad política … Una de las principales preocupaciones es evitar que esta crisis sociosanitaria derive en una crisis política  (…) ¿Xi en peligro? Una de las principales preocupaciones de las autoridades es evitar ahora que esta crisis sociosanitaria derive en una crisis política mayor.   Cabe imaginar que esa primera respuesta, ya en curso, centrada en el alivio de las medidas restrictivas y un mayor despliegue de las fuerzas de seguridad para evitar que se repitan las movilizaciones, produzca cierto efecto. Pero, ¿será suficiente? Una de las principales conclusiones del XX Congreso del PCCh, celebrado el pasado octubre, fue la conformación de un liderazgo totalmente afín a las tesis de Xi Jinping, desplazando a la irrelevancia a otras sensibilidades. Y cuando en la cumbre se cierra el paso a la integración de la discrepancia, no es complicado imaginar que esta pueda desembocar en la calle si hay un hilo conductor. Y esta vez lo hay, y puede abrir camino a una convergencia de descontentos. La persistencia de la movilización social puede provocar divisiones en el liderazgo sobre la política a adoptar y, a su vez, puede actuar como catalizador igualmente del hipotético malestar existente en algunos sectores del Partido con la estrategia general de Xi.   Por ello, si bien no se debe sobrevalorar el alcance de estas movilizaciones, con vaticinios de difícil realización que responden a parámetros alejados de la realidad, tampoco debemos subestimar su importancia.

David SHAMBAUG a Foreign Affairs (30-11-22): China’s Underestimated Leader  [4] The Legacy of Jiang Zemin Jiang astutely turned his background as a bureaucrat into a political advantage … Viewed after a decade of Xi’s dictatorial rule, the Jiang era looks remarkably open (…) On balance, however, Jiang’s rule was very successful. He turned out to be no flowerpot. Viewed in retrospect, after a decade of Xi’s dictatorial rule, the Jiang era looks remarkably open and China’s global reputation far more positive. Outsiders don’t know what Jiang really thought about Xi and his rule, although rumors circulated near the end of his life that he was not at all pleased. The few times that the retired Jiang appeared alongside Xi on official occasions, there was no apparent warmth between the two leaders. After all, they had diametrically opposed understandings of the Soviet Union’s demise and the lessons to be drawn for China and the party. The two leaders’ differing styles of rule lie in their diametrically opposed understanding of the causes of Soviet collapse. Both set out to strengthen the Communist Party and avoid a Soviet-style implosion—but Jiang sought a far more open and flexible party, while Xi has made it into a robotic machine under one-man dictatorship.

UNIÓ EUROPEA

Article de The Economist reproduït a La Vanguardia (26-11-22): Europa se enfrenta a una crisis energética y geopolítica duradera  Esta situación debilitará al viejo continente y amenazará su posición global (…) Para evitar una ruptura peligrosa, Estados Unidos no debe perder de vista el panorama general. El proteccionismo de Biden amenaza con vaciar a Europa de vitalidad, incluso mientras Estados Unidos apuntala el ejército ucraniano y las flotas de buques gaseros cruzan el Atlántico para suministrar energía a Europa. El principal objetivo de «bidenomía» es impedir que China domine sectores fundamentales: Estados Unidos no tiene ningún interés estratégico en apoderarse de la inversión europea. Debe hacer que las compañías europeas puedan beneficiarse de sus subvenciones energéticas e integrar más profundamente los mercados energéticos transatlánticos.
Europa, por su parte, necesita proteger la economía contra la contracción energética. Los planes que pretenden, de un modo correcto, subvencionar a consumidores y empresas para que cubran las necesidades energéticas básicas debe limitar la demanda cargando precios más altos en el margen, como en Alemania. Para reducir los precios de la energía a largo plazo, Europa debe acelerar la revolución de las energías renovables, sin dejar de mantener los mercados energéticos abiertos a la competencia. También debe adaptarse a una nueva realidad en materia de seguridad. Eso significa gastar más en defensa para poder asumir la carga cuando Estados Unidos desplace su mirada hacia Asia.
Además de la admiración y la alarma, el otro sentimiento que rige las relaciones transatlánticas es la frustración. Estados Unidos se irrita ante el sopor económico de Europa y su incapacidad para defenderse; Europa se indigna ante el populismo económico de Estados Unidos. No obstante, del mismo modo que Europa no debe dividirse a causa de la guerra, también resulta vital que la alianza democrática más poderosa de la historia se adapte y resista.

Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (1-12-22): La inteligente trampa económica que China está tendiendo a Europa La difícil posición europea, que debe hacer equilibrios entre los intereses políticos y los económicos, está siendo aprovechado por las dos grandes potencias. La UE parece no saber bien qué hacer … Europa, para ser independiente, necesita darse más cuenta todavía del “valor de un entorno comercial justo y libre”, según afirma Pekín … “La ola antiglobalización liderada por Estados Unidos es egoísta e irresponsable para la economía global” … Ambos países tienen posturas globalistas hacia fuera y proteccionistas hacia dentro

Josep PIQUÉ a Política Exterior (25-11-22): Cuando el amigo americano no esté En la guerra de Ucrania, el papel de EEUU está siendo decisivo en forma de ayuda militar, financiera y humanitaria. Y, aunque la firmeza del compromiso americano está, por el momento, asegurada, los europeos debemos preguntarnos ¿debemos dejar en manos estadounidenses el curso de la guerra? ¿Por qué hacer depender nuestra paz y prosperidad en su interés o su capricho? … «¿Tiene sentido asumir el coste de la guerra en Ucrania, con todo lo que hay en juego, sin aumentar la ayuda donde realmente es decisiva: sobre el terreno?» (…) En Europa, la por ahora malograda invasión rusa provoca alivio y alarma casi a partes iguales. Alivio porque la UE, en particular, y Occidente, en general, están fuertes y están unidos; porque EEUU ha “vuelto”, como prometió Biden, después de los años oscuros de Donald Trump; porque el oso ruso tiene más de cartón piedra de lo que pensábamos, y su desdén por el Derecho Internacional y los derechos humanos, la inviolabilidad de las fronteras o el respeto a la integridad territorial de los Estados le está saliendo muy caro, por no decir impagable. Pero la invasión también alarma: porque detrás del cartón piedra ruso está el mayor arsenal nuclear del mundo; porque el estado de la defensa europea es, siendo generosos, aún embrionario; porque los fantasmas trumpianos siguen ahí, y, casi más importante, porque EEUU no va a dejar de mirar al Indo-Pacífico, por muy pendiente que hoy siga de las cuitas europeas. La siguiente guerra se librará allí. El primer presidente de EEUU no era aislacionista, ni negaba la necesidad de alianzas estratégicas en periodos extraordinarios (como el de ahora). Pero sí tenía claro que Europa tenía sus intereses y América los suyos. Y que lo primero era la defensa del interés nacional de EEUU. Las preguntas que se hacía Washington nos sirven hoy muy bien a los europeos: ¿por qué hacer depender nuestra paz y prosperidad de la ambición, la rivalidad, el interés, el humor o el capricho estadounidenses?

Wolfgang MÜNCHAU a El País (28-11-22): Autonomía estratégica: cómo se consigue  [5] La UE se siente confusa sobre un concepto ajeno a su cultura política. Las dos prioridades serían reforzar el papel internacional del euro y garantizar la seguridad de la cadena de suministro.  Ahora mismo, la autonomía estratégica debería ser la máxima prioridad en la UE. Pero la autonomía estratégica exige una profunda reflexión sobre aquello respecto de lo cual queremos ser autónomos y los cambios institucionales que se requieren. Lo que constituye nuestro interés estratégico no es sinónimo de los intereses de las empresas, que ha sido la definición de los políticos europeos de las generaciones gloriosas, los tipos de la Mesa Redonda. Los europeos nunca hemos definido como es debido nuestro interés estratégico. En lugar de eso, hemos definido nuestros valores. Ambos guardan relación, pero no son sinónimos. Tampoco podemos reducir la noción de intereses estratégicos únicamente a los intereses de seguridad. Yo no comenzaría el debate con la defensa y la política exterior, sino con aquello con lo que la UE se gana realmente la vida: la gestión de una unión aduanera, un mercado único, una política comercial única, una política de competencia única y una moneda única. Por consiguiente, el primer objetivo debería ser alcanzar la autonomía económica estratégica. Eso por sí solo ya sería un gran logro. Mis dos prioridades serían: reforzar el papel internacional del euro y la seguridad de la cadena de suministro. La primera exige cambios masivos de política que no se pueden llevar a cabo con el tratado actual. Para desplazar al dólar como primera moneda mundial no se pueden seguir ciegamente unas normas fiscales estrictas, fijar la estabilidad de precios como único objetivo de la política monetaria y ser al mismo tiempo el campeón mundial de las exportaciones. Para reforzar el papel internacional del euro hace falta absorber parte del excedente de ahorro mundial. Esto significa incurrir en déficits y dejar que sea el banco central el que los financie. Estados Unidos ha mantenido déficits gemelos por una razón. No es un fallo, sino una característica, por así decirlo. También la política monetaria necesita situarse bajo un paraguas más amplio. Un único objetivo de estabilidad de precios es demasiado limitado. Yo me inclino por el doble mandato de la Reserva Federal de estabilidad de precios y pleno empleo. Este mandato reconoce el conflicto inherente de la política monetaria y anima al banco central a encontrar un equilibrio. En materia de política económica, nunca es una buena idea aferrarse a un único objetivo y olvidarse de lo demás. Antes de la guerra en Ucrania, Alemania y Países Bajos se fijaron como objetivo el equilibrio fiscal, pero permitieron que sus superávits por cuenta corriente se dispararan. El gurú de la estabilidad constituía una fuente de inestabilidad macroeconómica para el conjunto de la UE. Mi segunda prioridad es que la UE se vuelva menos dependiente de los demás para las cadenas de suministro esenciales. Naturalmente, la UE seguirá necesitando importar petróleo y gas, tierras raras y otros bienes. El objetivo no es la independencia total de la cadena de suministro —la opción de Corea del Norte—, sino diversificar y eliminar el riesgo de las cadenas de suministro para evitar que se repita el problema con Rusia. Lo fundamental es que la noción de cadena de suministro esencial no se defina en función de lo que necesitan las empresas, sino de lo que necesita la sociedad. Se trata en gran medida de una decisión política, una decisión que no debe dejarse en manos de los grupos de presión (…) Entonces, ¿qué nos está frenando? Creo que es la combinación de un pensamiento confuso y de gritos de ánimo desde la grada. Los peores enemigos de la UE son también sus mayores entusiastas. Defienden a la UE haga lo que haga. Afirman que se pueden hacer muchas cosas en el marco del actual Tratado de Lisboa, pero también tienen una noción imprecisa de lo que conlleva la autonomía estratégica. Se centran en las batallas entre instituciones, pero tienden a no ver el panorama general. Si uno sostiene que cambiar de tratado es poco realista, es porque ha dejado por imposible la autonomía estratégica. En ese caso, lo racional será que los Estados miembros busquen otras formas de organizar sus intereses estratégicos

Carlo ALTOMONTE/Martina di SANO a Telos (25-11-22): L’Allemagne toujours plues dépendante de la Chine  La situation géopolitique et économique de l’Europe depuis la période post-pandémique a des répercussions importantes sur les économies nationales. Le déclenchement de la guerre en Ukraine et ses implications commerciales et financières ont lourdement pesé sur la balance commerciale de pays tels que l’Allemagne, déjà gravement impactés par les goulots d’étranglement qui ont suivi la première vague de Covid-19

REGNE UNIT

Joan ESCULIES a La Vanguardia (25-11-22): Catalanitzar Escòcia?  Sturgeon té altres vies per explorar que no la duguin a ‘catalanitzar’ la societat escocesa (…) Dimecres el Tribunal Suprem britànic va resoldre que Holyrood no és com¬petent per organitzar cap referèndum –obvi, altrament el permís anterior de Cameron no hauria estat necessari–. Salmond, escindit de l’SNP amb Alba, respon ara que el Parlament escocès ha de legislar per fer el plebiscit i forçar que el Govern britànic el desafiï. La seva hereva –enfrontada amb ell–, Nicola Sturgeon, planteja convertir unes eleccions corrents a Holyrood en plebiscitàries: “Avui és la democràcia el que està amenaçada”.
Sturgeon i Salmond transporten Escòcia a la Catalunya del 2013. Els nacionalismes no sempre comprenen el joc de miralls dels altres moviments amb qui es comparen. Encara que el cas català sigui una bona mostra dels resultats de tenir pressa, d’emborratxar-se amb els clams de considerar-se més demòcrata que ningú i de seguir el joc a líders polítics amb l’ego ferit.
La primera ministra té altres camins per explorar que no la duguin a catalanitzar la societat escocesa creant blocs impermeables que impedeixin cap solució. Hi ha palanques menys disruptives per apropar-se als seus objectius polítics i modificar voluntats. Què té Escòcia que interessi a Westminster? La base de submarins nuclears de la Royal Navy a Falsane, per exemple.

Javier PÉREZ ROYO a elDiario.es (25-11-22): Escocia: ¿se ha dicho la última palabra?  [6]  No veo posible que un primer ministro británico decida permitir la convocatoria de una nuevo referéndum. La vacuna del Brexit va a ser efectiva por mucho tiempo (…) La credibilidad que tiene el Partido Nacionalista Escocés para convocar unas elecciones plebiscitarias no la ha tenido nunca el nacionalismo catalán. Una candidatura que acudiera a las urnas con un solo punto en su programa, la convocatoria de un referéndum de independencia, y que alcanzara una mayoría absoluta muy amplia, generaría, sin lugar a dudas, un debate que sería muy incómodo para el Gobierno de Reino Unido.
En cierta medida un resultado de esta naturaleza conectaría con la doctrina del Tribunal Supremo de Canadá sobre las condiciones en que podría celebrarse un referéndum en Quebec. Si hay una mayoría clara a una pregunta clara acerca de la independencia, debe iniciarse una negociación de buena fe sobre los términos de la separación. Sería una exigencia democrática que no se debería desatender, decía el Tribunal Supremo canadiense.
¿Pueden los resultados de las próximas elecciones en Escocia aproximarse a la hipótesis contemplada por el Tribunal Supremo de Canadá?
No puede, por lo demás, perderse de vista que en la campaña del referéndum de 2014 a los ciudadanos escoceses se les bombardeó con la amenaza de que una Escocia independiente dejaría de ser miembro de la Unión Europea, ya que estados como España vetarían su ingreso por razones obvias. Si queréis permanecer en la Unión Europea, tenéis que votar no a la independencia. Tras el Brexit ha ocurrido lo contrario. Con una mayoría aplastante en Escocia para permanecer en la Unión Europea se ha quedado fuera.
Jurídicamente todo está muy claro. Políticamente no lo está en absoluto. Es más que probable que asistamos a uno de los debates más interesantes sobre qué debe entenderse por democracia en el siglo XXI.

Lluís BASSETS a El País (27-11-22): El espejo escocés todavía sirve El Tribunal Supremo británico deniega el derecho a la autodeterminación e incluso una consulta sin efectos legales (…) Esta sentencia también interesa al soberanismo catalán, puesto que obtura la vía unilateral y la posibilidad de alguna cobertura internacional, no tan solo en relación al 1-O sino también al 9-N. Los jueces británicos rechazan una consulta unilateral incluso cuando no tiene efectos legales directos, como argumenta el Gobierno escocés, puesto que afecta a las relaciones entre Escocia y Reino Unido, de exclusiva competencia de Londres. Nicola Sturgeon, que ha aceptado la sentencia y rechaza la unilateralidad catalana, remite como alternativa a las próximas elecciones, que quiere que sean plebiscitarias. Sabe que ni siquiera con una abrumadora mayoría independentista podrían dar pie a una declaración unilateral de independencia, sino a la normal negociación entre Edimburgo y Londres sobre los márgenes de autogobierno. Que es la única vía practicable, tanto para el nacionalismo escocés como para el catalán, dentro del espacio democrático y liberal occidental.

POLÍTICA ESPANYOLA

Panorama a un any de les eleccions generals

Enric JULIANA a La Vanguardia (26-11-22): Política española, baloncesto yugoslavo  Cuando falta un año para las elecciones generales, el futuro político de España está más abierto que nunca y presenta tres intensas zonas de competición (…) Cuando falta un año para las elecciones generales –dentro de doce meses estaremos seguramente en campaña reglamentaria- el futuro político de España está más abierto que nunca y presenta tres intensas zonas de competición.  – Ha regresado competición entre Vox y PP que Alberto Núñez Feijóo parecía estar resolviendo a su favor entra la primavera y el verano, después de las elecciones autonómicas en Andalucía. Vox ha regresado esta semana al primer plano con una muy calculada ofensiva de agresividad política en el Congreso, una ofensiva que va a continuar, recurriendo al ‘manual Bannon’, el libro de instrucciones del trumpismo. Después del bache de las elecciones andaluzas, Vox vuelve para atraer a los votantes más conservadores que se habían acercado al Partido Popular tras la defenestración de Pablo Casado. Vuelve a haber transferencia de voto del PP a Vox, señalan los analistas electorales. Alberto Núñez Feijóo tiene un problema: ningún jugador puede mostrarse dubitativo en medio de un partido de baloncesto yugoslavo.
– Quizá el principal escenario de competición, el más complejo e incierto, es el que disputan el Partido Popular y el PSOE en busca del denominado votante de ‘centro’, un votante de clase media tradicional que oscila entre los dos grandes partidos según cuales sean las circunstancias económicas y ambientales del país. El gran éxito inicial de Núñez Feijóo consistió en entrar fuerte en esa franja. En verano se calculaba que más de medio millón de votantes del PSOE en las últimas elecciones generales estaban dispuestos a votar a un PP más centrado. El nuevo líder del PP decepcionó a estos votantes al romper de manera inopinada –y muy mal explicada- las negociaciones para la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Esos votantes habrían aplaudido un pacto de Estado entre los dos grandes partidos. Habrá que ver ahora cómo reaccionan esos electores a la modificación del Código Penal para sustituir el delito de sedición por otro tipo penal.
– Pedro Sánchez reaccionó en septiembre apretando el acelerador en la política europea. Logró vincular sus iniciativas en el exterior a los problemas en el interior. Por ejemplo, el tope ibérico al precio del gas (el gas que se destina a la fabricación de electricidad), inicialmente ridiculizado por los populares y hoy convertido en referencia para otro países europeos. En términos electorales, el otoño ha sido favorable para el Gobierno de coalición, que acaba de aprobar el presupuesto general del Estado del 2023, sin contratiempos. El tercer presupuesto consecutivo en tres años. Un triple.
– Sánchez parece estar rentabilizando las medidas fiscales y sociales adoptadas por el Gobierno en los últimos meses para hacer frente al encarecimiento de la energía y a la espiral inflacionista. El activismo en la política exterior parece darle resultados. Ayer fue elegido presidente de la Internacional Socialista. Las transferencias de voto del PSOE al PP se han reducido notablemente en los últimos tres meses.Pero el invierno acaba de comenzar y se observan problemas serios en el lado izquierdo.
– Efectivamente, el tercer campo de competición se despliega en el lado izquierdo, donde los problemas internos son cada vez más evidentes en la coalición Unidas Podemos. Yolanda Díaz no quiere someterse al dictado de Podemos, y lo que queda de este partido, la gran novedad de la política española en los últimos ocho años, no quiere disolverse como un azucarillo en el interior del movimiento que propugna la vicepresidenta segunda bajo el epígrafe Sumar. Las relaciones personales entre los principales líderes de Unidas Podemos empiezan a resentirse. Algunos reproches ya se han hecho públicos. Preside el cuadro cubista el tenaz activismo mediático del ex vicepresidente Pablo Iglesias, que dirige las líneas estratégicas de Podemos desde fuera del Gobierno, al frente de una plataforma digital en fase de crecimiento. El mosaico se está fragmentando y la ley D’Hondt penaliza las escisiones. Uno y uno no suman dos en el sistema electoral español, muy exigente con los partidos de tamaño menor. Si Unidas Podemos se escinde le regalarían el tercer puesto a Vox en muchas circunscripciones electorales, con la correspondiente pérdida de diputados (…)

Enric JULIANA a La Vanguardia (30-11-22): P-24 i P-25 Objectiu: recuperar vots de centre sense trencar amb Podem … Prossegueixen les negociacions per a la modificació de la llei de Seguretat ( llei mordassa) (…) El missatge de Sánchez pot ser que sigui el següent: abaixarem l’activitat del laboratori d’innovacions socials per cuidar el vot de centre. Empenyerem el Partit Popular més a la dreta, aprofitant el rebot de Vox després d’una certa davallada. Fre a la llei trans i proposta governamental de dos nous magistrats del Tribunal Constitucional que segurament seran bloquejats pel sector conservador del Consell General del Poder Judicial. Esmorteir les discussions nadalenques entre cunyats sobre el canvi de sexe. Consolidar la imatge del PP com a partit bloquejador, després del greu error de Núñez Feijóo amb el CGPJ.
Sánchez no vol trencar amb Podem, ni Podem trencarà amb Sánchez. S’estan ajustant marcs i Fernando Grande-Marlaska té mal paisatge.

Fernando VALLESPÍN a El País (27-11-22): Orfandad representativa  [7] La política española ha devenido en una rígida política binaria. Toda nuestra supuesta diversidad ha acabado colapsando al final en dos —y solo dos— visiones de España (…) La política española ha devenido en una rígida política binaria. Toda nuestra supuesta diversidad ha acabado colapsando al final en dos —y solo dos— visiones de España, de la economía y del resto de las materias que se abren a la decisión política. Son, además, no negociables entre sí. Aunque, bien lo sabemos, se negocia, con intensidad, en el interior de cada bloque. La diferencia está en que estas negociaciones son opacas, no trascienden después al Parlamento. Lo que allí se exhibe es el despliegue del conjunto, el resultado del toma y daca que acontece entre bambalinas, con los partidos pequeños bien armados de vetos. Lo que se escenifica en las cámaras es el Gran Conflicto, esa lucha existencial entre dos visiones irreconciliables aplicables a todo. Lo peor de este bibloquismo polarizado, que arrastra a los dos grandes partidos a hacer concesiones a los extremos, es que ha dejado vacante ese espacio central necesario para la cooperación transpartidista en defensa de las instituciones. Quienes los condicionan no creen en ellas, así que ese incentivo desaparece. Es más, vetan toda posible búsqueda del entendimiento necesario entre las dos grandes fuerzas políticas. Con el problema añadido de que ya han sentado un precedente. Si hubiera un cambio de mayoría, ¿por qué no habría de valerse también el PP de un abuso de los decretos leyes o las proposiciones de ley? O, ¿por qué habría de sentarse el PSOE a negociar la renovación del CGPJ? ¿Qué le impide al PP dar la vuelta como un calcetín a toda la reforma del Código Penal, sedición incluida? La aritmética del Parlamento manda sobre lo que exigiría poner la atención en la estabilidad, el largo plazo y, en definitiva, el interés general. No olvidemos que cada bloque habla solo en nombre de una mitad del país. Si nuestro bibloquismo polarizado está siendo corrosivo para el Estado de derecho —piensen en la imagen que se transmite de la judicatura o del Parlamento—, no es menos lesivo para el sistema representativo, salvo para quienes votan a los partidos pequeños, ahora tan empoderados, aunque no verán nunca satisfecho del todo su programa. Nadie lo hará. Se abominó del anterior bipartidismo imperfecto sin tener en cuenta que ese adjetivo, lo de “imperfecto”, abría la posibilidad a un mayor pluralismo sin afectar a la gobernabilidad. Ahora tenemos un bibloquismo perfecto; o sea, representación imperfecta y gobernabilidad a trancas y barrancas.

Endika NÚÑEZ a infoLibre (27-11-22): El sistema electoral perjudica a una izquierda dividida… La izquierda alternativa está, según las encuestas, en unos registros que no son nada halagüeños de cara a las elecciones de mayo … Las alianzas que potencialmente tienen más opciones de prosperar son las que menos posibilidades de éxito electoral tienen en los sondeos (…) Actualmente, las dinámicas descritas y la idiosincrasia del sistema electoral pueden perjudicar al espacio a la izquierda del PSOE. Si de cara a las próximas elecciones generales se da una ruptura y eso termina dividiendo el voto que se estima ahora —hay que recordar que en política uno más uno no son dos pero tampoco uno entre dos es la mitad— podría terminar infraestimando notablemente a cada uno de los partidos del espacio y a sus posibilidades de participar en el Gobierno de la próxima legislatura.  Hay muchos ejemplos de partidos que actualmente están inmersos en esta coyuntura y que en el pasado han tenido problemas similares debido al sistema electoral. En 1996, Julio Anguita consiguió el mejor resultado electoral de IU con más del 10% de los votos, pero se hizo con 21 de los 350 escaños que se reparten en el Congreso, el 6%. Sin ir más lejos, en las generales de 2015, Podemos e IU no se coaligaron en una alianza electoral y eso pasó factura, sobre todo, al hermano pequeño de la coalición, que sí se fraguó en 2016. En el año 15, IU tuvo una infrarrepresentación de 3 puntos en escaños (3,7% de votos y 0,6% de escaños) y Podemos de casi 1 punto (12,8% vs. 12%), sin considerar sus confluencias territoriales. No es necesariamente un problema específico de la izquierda, sino un deje del sistema electoral que infraestima a partidos pequeños a nivel nacional y fortifica a partidos grandes en las circunscripciones más pequeñas. Esto se refleja con nitidez en la representación de los nacionalistas y regionalistas, pero también para los partidos grandes en territorios sin formaciones de carácter propio. La izquierda alternativa está en unos registros que no son halagüeños de cara a las próximas elecciones autonómicas y municipales, con algunas excepciones. Las alianzas que potencialmente tienen más opciones de prosperar son las que menos opciones electorales tienen en las encuestas y los partidos que lideran los territorios donde todavía este espacio es fuerte se han ido alejando de Podemos y acercándose a Sumar.  Y esto dificulta enormemente la situación, por lo complicado que resulta tejer unas relaciones tan deterioradas y por lo que esto podría suponer en su traducción en escaños.

Daniel BERNABÉ a El País (26-11-22): Iglesias y lo impermeable  El conflicto por la sucesión dentro de Unidas Podemos se resume en una frase: ni Yolanda Díaz ha asentado su liderazgo ni el exlíder de la formación ha dejado de lado el suyo (…) Los líderes morados siempre han dejado rastro teórico de sus movimientos. El de Iglesias es el señalado por él mismo: impermeabilizar a sus seguidores no tanto de los medios de la derecha, sino de aquellas fuentes de información progresistas que le son ajenas. El proyecto comunicativo de Iglesias no es aquel que puso en marcha en La Tuerka hace 12 años, un debate plural para informar desde el análisis y ganar presencia mediática, más tarde política. La polisemia de la palabra “base”, nombre de su actual programa, explica casi todo. No se dirige a la generalidad, se dirige a los suyos, su base, sirviendo de “lugar donde se concentra personal y equipo para, partiendo de él, organizar expediciones o campañas”. Quien impermeabiliza es porque busca una cohesión, quien necesita cohesión es porque requiere de fuerza para enfrentar un combate. La cuestión no es si Iglesias se comporta como un mesías, buscando su segunda venida, sino lo fácil que le resulta encarnar ese papel aupado sobre la montaña de adjetivos. Hasta este otoño uno de los objetivos de La Base ha sido defender a Podemos, el otro doblegar a Yolanda Díaz, ambos parecían ir de la mano en cada escollo de la actualidad convertido en una batalla a sotto voce. “Cualquier hombre que tiene que decir ‘yo soy el rey’ no es un verdadero rey” explicaba Tywin Lannister. El conflicto por la sucesión dentro de UP se resume en esta frase. Ni Díaz ha asentado su liderazgo ni Iglesias ha dejado de lado el suyo. Que el poder se ostente a título individual expresa también una grave dejadez orgánica dentro de UP, que nunca pasó de grupo parlamentario a coalición real. En Andalucía estuvo a punto, hubo incluso una hoja de ruta para ello hace ahora un año, pero se frustró porque ya lo que se buscaba era el marcaje a la ministra de Trabajo. A partir de ahora, a juzgar por el ritmo al que se queman las naves, a juzgar por la concentración de fuerzas, el objetivo puede ser el de transformar lo obvio en explícito: preparar una confrontación electoral abierta contra Díaz.

Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (26-11-22): Un frente común de izquierdas para combatir a Podemos: los socios se hartan de Pablo Iglesias El que fuera vicepresidente parece un problema irresoluble para la izquierda. Les perjudica más que les ayuda, pero no pueden prescindir del partido morado. Al menos así era hasta ahora, pero hay otras posibilidades sobre la mesa … “Iglesias va a controlar el estado de opinión y la narrativa de Podemos con su televisión: cuenta con militantes fieles que repiten lo que dice” …. “Este escenario es indeseable, todos lo sabemos, Podemos lo sabe y lo está utilizando para negociar de cara a las elecciones” … “Pablo no hace más que defender a los suyos. Y es verdad que no cede, pero Yolanda tampoco. Si la ruptura se da, será culpa de ambos” … “Podemos se juega mucho en las municipales y en las autonómicas; Sumar, no”

Iván GIL a El Confidencial (29-11-22): El ciclo electoral pone en riesgo las reformas económicas ligadas a los fondos europeos Los socios se alejan de la agenda económica comprometida con la Comisión Europea para lo que queda de legislatura. Varias reformas penden de un hilo y con ello el desembolso de este dinero, ligado a su cumplimiento … La euforia del Ejecutivo tras la aprobación de los PGE choca con las resistencias de los socios a estas reformas sensibles … La aplicación del peaje en las autovías está comprometida para el cuarto trimestre de 2023

Carles CASTRO a La Vanguardia (29-11-22): La sanitat decidirà les eleccions?  Les agressives retallades sanitàries d’Ayuso associen el PP amb una política impopular sobre una prestació molt sensible … Un 64% vol que els líders respectin les prioritats ciutadanes, i la tercera preocupació dels espanyols és la sanitat … Més d’un 90% de la classe mitjana i un 85% de l’alta aposta per gastar “més o molt més” en assistència sanitària

Oriol BARTOMEUS a El País (28-11-22): A Feijóo se le acaba el crédito  El votante del PP ha dejado atrás el subidón y parece instalarse en la normalidad en ausencia de clima electoral (…) Este cambio muestra hasta qué punto la opción Feijóo para sustituir al carbonizado Casado no fue tanto una apuesta ideológica de este grupo como una inversión instrumental. Aceptaban a Feijóo y su estrategia de moderación porque aparentemente garantizaba la victorial futura del PP. En el momento que esta victoria aparece como menos segura, los “inversores” han empezado a entrar en pánico y a reclamar a Feijóo un giro en su estrategia hacia posiciones más duras. Ante Feijóo se abren dos opciones: resistir o asumir el diktat de sus accionistas mayoritarios, a riesgo de entrar en una espiral destructiva. De momento, Feijóo parece haber optado por el camino del medio, endureciendo el mensaje sin plegarse a las exigencias que se le formulan. Ganar tiempo a la espera de una mejora en las encuestas que calme a sus particulares fondos buitre. En el horizonte se dibuja mayo y la batalla de Madrid.

Crispació política creixent

Carlos ELORDI a elDiario.es (25-11-22): ¿Es esta la campaña electoral que nos espera? Vox responde al endurecimiento del PP, Feijóo incluido, tratando de ser más duro aún, so pena de quedarse atrás en una carrera que puede salirle bien a la derecha en Madrid, pero que no está claro que lo haga en el resto de España (…) Sea como sea, la perspectiva política que se abre a partir de ahora es la de un espectáculo de numeritos sin cuento en el que la racionalidad estará siempre ausente. Por cierto, que algunos medios de la derecha, y sus correspondientes tertulianos, tratan de quitarle hierro a ese juego de trampas y provocaciones diciendo que “forma parte de la campaña electoral”. Por decreto del comentarista de turno, o del guión que le han enviado del PP. Como si no faltara un año para que ésta empezara y como si en una campaña electoral valiera cualquier barbaridad. Pero todo eso debe de formar parte de un nuevo estilo de hacer política (…)

Antoni PUIGVERD a La Vanguardia (30-11-22): El pes dels furibunds… Quan la dreta surt de mare, l’esquerra rep una ració de vitamines (…) Ara bé, també les esquerres surten perjudicades de la fàcil mobilització que suscita en les seves bases un Vox intempestiu. Seguint la seva tradició mandrosa (“Si tu no hi vas, ells tornen”), l’esquerra que només es mobilitza per negationem està condemnada a la irrellevància estratègica. Guanya només per l’al·lèrgia que suscita entre els seus votants la dreta bel·licosa. Però no estarà mai en condicions de proposar un camí propi. Això explica perquè l’esquerra encara no s’atreveix a qüestionar de veritat i a fons la visió d’Espanya que va forjar Aznar.

Máriam MARTÍNEZ-BASCUÑÁN a El País (27-11-22): Otra forma de violencia política  El debate democrático solo puede garantizarse si la exigencia de alineamientos en la condena del discurso del odio se distingue de la crítica racional (…) Hace tiempo que el juego de binarismos maniqueos ha colonizado la conversación pública, negando cualquier discrepancia o matiz. Hay una apropiación moral y faccional de nociones como “democracia” o “feminismo” que sustituye el debate de ideas y proyectos por un mundo asfixiante, ordenado moralmente en torno a opuestos excluyentes: conmigo o contra mí. ¿Eres realmente feminista o demócrata o estás al servicio del mal? La moralización demoniza al adversario, y así son imposibles el debate o las razones de orden político, el juego de la transacción o la rendición de cuentas por mala gestión o por decisiones políticamente dudosas. Al encarnar el bien en el combate contra el fascismo, todo parece justificado, incluso desplazar el debate de ideas o la crítica legítima. Hay un problema grave cuando la discrepancia racional sobre una ley se ve como una amenaza al feminismo. Pero, al igual que nadie encarna el feminismo o la democracia, sí es un valor feminista y democrático el rechazar y trabajar contra cualquier forma de intimidación en la conversación pública. Sobre todo las de nuestra tribu.

Beatriz GALLARDO  El País /Agenda Pública (25-11-22): No, no es libertad de expresión… Las dos Cámaras no se rigen por los mismos códigos que una tertulia televisiva, un tuit o una columna de opinión. El insulto, las vejaciones, el linchamiento, la ofensa y las injurias no forman parte del derecho a verbalizar las ideas (…) Lo ocurrido últimamente a tenor de la Ley de Garantía Integral de Libertad Sexual es la manifestación radical de que hace tiempo que ese discurso saltó a las instituciones. Lo hemos presenciado, como mínimo, desde que irrumpió la autodenominada “nueva política”, así que no cabe gran sorpresa por lo visto estos días. Pero las instituciones, especialmente las dos Cámaras parlamentarias, no se rigen por los mismos códigos que una tertulia televisiva, un tuit o una columna de opinión. No son lo mismo, y sus normas comunicativas no pueden confundirse. Y, sobre todo, no puede confundirse la libertad de expresión, protegida por el sistema democrático, con la libertad de acción lingüística; la primera es un valor absoluto, pero la segunda se subordina a los contextos. Cualquier diputado, cualquier ministro o cualquier senador debe poder exponer cualquier contenido, incluso de expresividad negativa, mediante un formato verbal que encaje, si ya no en los límites de la cortesía parlamentaria, al menos en la mínima educación. Sería deseable que, como sociedad, sepamos impedir la consolidación de nuevos enemigos fantasma. El insulto, las vejaciones, el linchamiento, la ofensa y las injurias —cuyo máximo despliegue se da en los ataques al feminismo, de todo signo— no tienen nada que ver con la libertad de expresión, sino con instaurar un clima cuyo logro es, precisamente, frustrar cualquier diálogo: ¿qué se contesta a un insulto? Estos días, junto a la repetición en bucle de las intervenciones ofensivas, han circulado algunos vídeos del modo implacable en que el entonces presidente de la Cámara de los Comunes John Bercow atajaba las transgresiones verbales de Boris Johnson. Hay maneras.

Margarita LEÓN a El País/Agenda Pública (26-11-22): El peligro de dinamitar los puentes  La polarización política reduce el espacio de acuerdo para enmendar los problemas surgidos en torno a la ley de libertad sexual (…) La polarización reduce el espacio para el acuerdo en dos frentes distintos. En primer lugar, la extrema derecha hace tambalear ese espacio de consenso precisamente porque su misión es hacer volar por los aires el contrato social sobre el que se asientan laboriosamente las democracias liberales. Aunque todavía no sabemos bien cuál es su capacidad de contagio, la derecha más moderada se ve ahora compitiendo por partidos que cuestionan el avance de derechos y políticas, con una sorprendente habilidad para la tergiversación. En segundo lugar, las importantes fracturas en el movimiento feminista y su instrumentalización por parte de determinados actores políticos achican también el espacio para el consenso. Aunque los temas que ahora ocupan la agenda feminista tienen una mayor complejidad, lo que retroalimenta la polarización no es el avance de las políticas de igualdad en sí, sino la tendencia al uso partidista en una competencia electoral desquiciada. La trayectoria política de la lucha contra la violencia de género es un buen ejemplo (…)

Cristina MONGE a infoLibre (27-11-22): Lo que Vox necesita para triunfar La violencia verbal y política debe ser condenada y desterrada, pero no puede confundirse con la legítima y necesaria crítica de todo debate democrático (…) ¿Qué hacer, por tanto, para acabar con ella? Al menos, tres cosas:
1. Condena y rechazo sin paliativos por parte de todos los grupos políticos, poniendo por delante de los intereses electorales la defensa de las instituciones democráticas.
2. Abandono del guerracivilismo, el insulto permanente y el odio por parte de los medios de comunicación.
3. Compromiso ciudadano para la defensa de estas instituciones en todos los espacios, incluidas las redes sociales.
Y dos cuestiones de fondo que urge cambiar:
En primer lugar, generar una imagen de las instituciones como una bronca permanente no ayuda a nadie salvo a quienes quieren cargarse esas instituciones y la política democrática. Contra lo que se transmite de forma general en muchos medios de comunicación, en las comisiones del Congreso –donde no hay cámaras de televisión–, en los 8.000 ayuntamientos y en los 17 gobiernos autonómicos se llega cada día a miles de acuerdos que hacen posible la convivencia. No son noticia, pero sin ellos la vida sería imposible. Ocurren en sede parlamentaria, en los salones de plenos municipales, y en miles de reuniones de otras instituciones del Estado.
Por otro lado, la violencia verbal y política debe ser condenada y desterrada, pero no puede confundirse con la legítima y necesaria crítica de todo debate democrático. Se equivocan desde Podemos quienes vinculan este ataque intolerable a la ministra de Igualdad con la crítica respecto a la polémica de la ley de sólo sí es sí. No, las críticas no crean el caldo de cultivo para estos ataques. Plantearlo así es restar gravedad a las agresiones machistas sufridas por Irene Montero.

José Luis VILLACAÑAS a El Periódico de España (29-11-22): Militancia democrática   Los votantes heterogéneos de Vox, si los hay, deben saber que sus jefes visibles y ocultos están instalados en un proyecto que implica acabar con la democracia española (…) Da igual que los portavoces de Bildu se hayan manifestado con sensatez desde hace años, o que Aragonés y Rufián hayan recuperado cierto pulso institucional. Da igual que España y Europa -puestas en la situación extrema largamente preparada para que cristalizara su desaparición- resistan la crisis, bien que mal, sin generar la angustia de 2009. Lo que ellos buscan es producir la condición de excepcionalidad con sus rápidos reposicionamientos generales, con sus dualidades violentas. Pero nuestra sociedad solo debe reconocer un dualismo: fascismo o democracia. Los líderes democráticos responsables deben defender con uñas y dientes su diferencia y su ideario, la sagrada realidad de la pluralidad, tanto como defender la capacidad de pacto y de acción común. Eso implica no descalificarse entre sí.  La única palabra en la que ha coincidido el Sr. Miralles con el Sr. Iglesias es el rechazo mesiánico de los tibios. Ahí tienen razón. No es tiempo de tibiezas. Es tiempo de ejercer la militancia radical democrática. ¿Quién ha dicho que la democracia, aunque necesariamente prudente y reflexiva, sea tibia? No lo fue cuando dijo ¡Basta ya! a las tramas golpistas y a ETA. Ahora, de nuevo en pie, debe decir basta ya a su imagen en el espejo, al matonismo de Vox.

Reformes legislatives i conseqüències imprevistes

Javier PÉREZ ROYO a elDiario.es (26-11-22): ¿Debía haber reproducido la ley del ‘solo sí es sí’ las disposiciones transitorias del Código Penal?  El legislador, con buena técnica jurídica, ha considerado que no tiene sentido reproducir normas que ya están en el ordenamiento y que han venido siendo interpretadas de manera inequívoca por los tribunales de justicia (…) En un país en el que la vida política no estuviera tan encanallada como lo está en España, no hubiera pasado nada. Pero España está como está y, por eso, está pasando lo que está pasando. Tal vez el legislador debería haber contemplado esta circunstancia y haber reproducido la Disposición Transitoria del Código Penal. Pero es que resulta difícil imaginar que los jueces puedan desconocer elementos básicos de la doctrina general de interpretación de las normas jurídicas, singularmente de las normas penales.
Todavía queda por pronunciarse el Tribunal Supremo. Es probable que, cuando lo haga, todo lo que está sucediendo quede reducido a una tormenta en un vaso de agua.

Joan COSCUBIELA a elDiario.es (29-11-22): Lecciones de la ley del ‘solo sí es sí’  Han desaparecido prácticamente del debate público los aspectos más importantes de la ley, que han sido sustituidos por un enfoque meramente penal. Y eso ha facilitado a las derechas imponer su discurso (…) Necesitamos hacer pedagogía sobre la importante función de las leyes, también de sus límites. Combatiendo la beata creencia en el poder transformador de las leyes por sí solas. Son importantes para reconocer y proteger derechos, incluso pueden acelerar los procesos de cambio social, pero no prefiguran la sociedad en la que han de ser aplicadas.
Urge abordar una reflexión sobre las políticas más útiles para combatir la violencia sexual en todas sus formas. Comenzando por las educativas que no están cumpliendo su función. Y ahí no se puede dejar sola a la escuela que asiste impotente al impacto de otras influyentes formas de (des)educación (…)

Astrid BARRIO a El Periódico de España (30-11-22): Malas leyes, jueces en apuros  Se descuida la tipificación como delito de conductas de políticos que desde las instituciones subvierten el orden constitucional para satisfacer sus objetivos, que fue exactamente lo que sucedió en otoño de 2017 (…) Este resultado, que bajo ningún concepto puede considerarse inesperado o fruto del machismo de los jueces ya que numerosos juristas habían alertado del peligro de que esto sucediese, debería servir para conjurar las tentaciones del populismo punitivo, de la legislación ‘ad hoc’ y para reforzar la prudencia que debe guiar cualquier reforma legislativa para evitar que se acaben exacerbando las situaciones que se busca remediar (…)

Vera GUTIÉRREZ CALVO a El País (25-11-22): Cataluña. 2017: ¿delito o “contencioso”?  El Gobierno no ha explicado en cuál de los tres supuestos del nuevo tipo de desórdenes públicos, que sustituye a la sedición, encajaría lo que hizo la Generalitat durante el ‘procés’ (…) El Congreso de los Diputados derogará en las próximas semanas, salvo sorpresa, el delito de sedición del Código Penal. Lo hará a instancias del Gobierno (aunque formalmente son los dos partidos que lo forman los que tramitan la propuesta, para acelerarla) y con unos beneficiarios directos: los líderes del procés independentista catalán. El Ejecutivo sostiene que esta reforma no implica desarmar legalmente al Estado si, en el futuro, una institución lanza un plan de ruptura constitucional como el que lideró la Generalitat de Cataluña entre 2012 y 2017, porque, a cambio de derogar la sedición, se crea un nuevo delito: el de desórdenes públicos agravados. Pero al nuevo delito le falta, al menos a primera vista, algo fundamental para asimilarse al anterior: los hechos. La sedición la comete quien se alza de forma tumultuaria para impedir, por la fuerza o al margen de la ley, la aplicación de las leyes o de las resoluciones judiciales. El delito de desórdenes públicos agravados castigará algo distinto: el intento de atentar contra la paz pública mediante actos de violencia o intimidación, con tres supuestos muy concretos: actos sobre las personas o las cosas; aquellos que obstaculicen las vías públicas de forma que generen un peligro para otros; o los que consistan en invadir instalaciones o edificios. ¿En cuál de esos tres supuestos del nuevo delito entraría lo que hicieron Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y el resto de miembros del Gobierno de la Generalitat en 2017? El Ejecutivo no lo ha explicado y deducirlo no es sencillo. El delito ya no habla de intentar “impedir la aplicación de las leyes” —lo que hizo la Generalitat al declararse abiertamente fuera de la ley a partir de 2015— sino del puro desorden público de montar una barricada en la calle. Los actos tumultuarios existieron en 2017 —y en ellos hubo violencia, según el Tribunal Supremo—, pero allí no estaban las autoridades de la Generalitat, sino miles de personas que las respaldaban. Sí hay un apartado de la reforma legal que prevé penas (inferiores) para castigar la “provocación, conspiración o proposición” de esos desórdenes públicos; sin embargo, establecer ese vínculo no es automático (…)

Tomás de la QUADRA-SALCEDO a El País (28-11-22): Delitos contra la Constitución: rebelión y sedición  [8] Lo que necesita nuestro país es reforzar la protección del orden constitucional frente a nuevas formas de romperlo que consisten en utilizar las instituciones y las leyes como ariete contra la Ley Fundamental y la democracia (…) No es posible que acciones dirigidas desde un Gobierno autonómico con la finalidad de independizar por vías inconstitucionales una parte del territorio nacional sigan sin tener otra respuesta que considerarlos simplemente como sedición o desórdenes públicos, siendo esta última la única respuesta práctica ofrecida por la proposición de ley, pese a saber ya los límites del delito de rebelión, tal como quedó en el Código Penal (CP) de 1995, con la interpretación que del mismo ha hecho el Tribunal Supremo. La Constitución, como superior bien jurídico a proteger, comporta que los intentos de acabar con ella o modificarla fuera de las vías legales tengan la penalidad más grave correspondiente a la importancia del bien protegido. En cambio, los actos dirigidos a impedir solamente la aplicación de concretas y singulares decisiones del Ejecutivo o del judicial en ejecución de las leyes —sin pretender cambiar ni el Ejecutivo ni el judicial— se han venido castigando como sedición (en su caso desobediencia) con penas menos graves que la rebelión, pues el bien que se protege es el cumplimiento de concretos actos y decisiones de los poderes públicos. Finalmente, los delitos contra el orden público, en que el bien a proteger es sólo tal orden, tienen una penalidad menor que los otros dos. Mi discrepancia con la proposición de ley reside en que confunde los bienes a proteger y se olvida de lo importante: la necesaria actualización que habría que haber hecho del delito de rebelión (…) La supresión de la sedición y su sustitución por los desórdenes tal vez pretenda solucionar problemas del pasado, pero no las necesidades del presente y del futuro en línea con nuestra legislación democrática del siglo XX. El Código Penal, como mínimo ético de una sociedad, aspira a ser respuesta permanente del Estado incompatible con reformas tácticas o coyunturales. Recuperar la formulación del delito de rebelión del Código Penal de 1932 de la II República y de nuestra ley orgánica de 1981 constituiría un elemento permanente de defensa de la democracia compatible con la búsqueda infatigable de soluciones políticas a través del diálogo.

Tribunal Constitucional

Ernesto EKAIZER a El Periódico de España (28-11-22): La estrategia de la derecha judicial y mediática para disuadir al Gobierno de nombrar a los dos magistrados del TC… Pedro Sánchez, ¿debe ceder al chantaje de los “golpistas” anticonstitucionales y seguir sin sustituir a los magistrados caducados el 12 de junio de 2022 en el tribunal de garantías que por la Constitución y la ley Orgánica del Poder Judicial tiene obligación de realizar?

José Antonio ZARZALEJOS a El Confidencial (29-11-22): Moncloa designará hoy a Juan Carlos Campo y Laura Díez para el TC sin esperar al CGPJ  En sectores jurídicos se considera que ambos nuevos magistrados tendrían que abstenerse en los recursos de inconstitucionalidad de las leyes del Gobierno, o al menos en aquellas en las que ambos participaron ostentando sus cargos públicos

Ignacio ESCOLAR a elDiario.es (30-11-22): El exministro Campo para el Tribunal Constitucional: la ética, la estética y la ley… Llevar a un exministro de Justicia al Tribunal Constitucional es un regalo para la derecha, que encuentra en este tipo de decisiones del Gobierno la mejor munición. Pero conviene no perder de vista el impúdico cinismo de un PP que no cumple ni siquiera con la Constitución (…) La trampa de la derecha es muy fácil de identificar: reclaman a la izquierda que cumpla un estándar de rectitud diez veces más alto que el que ellos están dispuestos a asumir. Juegan con las reglas del fútbol americano, pero exigen al resto las maneras del ballet. Lo hacen siempre. Lo hicieron también en la última negociación del Consejo General del Poder Judicial. Un episodio donde Alberto Núñez Feijóo demostró qué tipo de liderazgo se puede esperar de un “estadista” como él: uno en el que bastan dos portadas de periódico para romper la palabra dada e incumplir con la Constitución. Alemania es Alemania y el PP es el PP, que diría ese gran cronista deportivo que es Mariano Rajoy Brey. El nombramiento de Campo demuestra que el Gobierno ya ha asumido que no habrá acuerdo con este PP. Que es imposible retomar cualquier conversación. Que ya no hay nada que pactar con Alberto Núñez Feijóo. Por eso dan este paso, que no se dio mientras se mantuvo la esperanza de una posible negociación en la que el PP al fin cumpliera con la Constitución. Ya no hay ningún puente que salvar. Pero la batalla contra los okupas de la Justicia por la renovación del Tribunal Constitucional aún dista mucho de terminar. Porque está por ver que la mayoría aún conservadora en el TC dé entrada a los dos magistrados nombrados por el Gobierno. Lo he explicado en artículos anteriores: la ley no dice que sea obligatorio esperar a que el CGPJ nombre a los dos magistrados que tiene obligación de designar (y que no nombra para impedir que la derecha pierda la mayoría que hoy tiene en el Constitucional). Pero quien debe interpretar esa ley es el mismo tribunal donde el PP tiene hoy la mayoría, así que es muy probable que se encastillen aún más. Todo esto, saltándose la Constitución y la Ley Orgánica del Poder Judicial, mientras dan lecciones de ética, de estética y de moral a los demás.

Editorial de El País (1-12-22): Proteger al Constitucional  Los nombramientos del Gobierno para el tribunal de garantías no contribuyen a mejorar la imagen de una institución desprestigiada (…) Aunque la naturaleza del Tribunal Constitucional es jurídico-política, en España la tradición es alejar de un perfil partidario a los miembros de una institución estratégica para la democracia. El PP rompió la tradición hace años imponiendo como magistrados de este tribunal a su diputado Andrés Ollero, a su afiliado Francisco Pérez de los Cobos, o al ariete contra los gobiernos socialistas desde el CGPJ Enrique López, hoy consejero de Justicia de Isabel Díaz Ayuso. Pero la conducta del PP no ampara la elección que acaba de hacer Sánchez al designar como magistrados del Constitucional a Juan Carlos Campo —ministro de Justicia hasta hace año y medio— y Laura Díez —directora general de Asuntos Constitucionales hasta hace seis meses—. Este miércoles, el comisario de Justicia europeo, el conservador Didier Reynders, recordó que en otros constitucionales de la UE hay exministros. No es la tradición en España y, sobre todo, la erosión que vienen sufriendo las instituciones de la justicia en nuestro país obligaba al Gobierno a no contribuir más a su degradación (…)

La tragèdia a la frontera de Melilla

Documental d’investigació de El País i Lighthouse Reports (29-1122): Tragedia en la frontera de Melilla: el papel de Marruecos y España en las muertes del 24-J… Una investigación conjunta de EL PAÍS y Lighthouse Reports revela nuevos detalles sobre los hechos a través del análisis de más de 140 vídeos, 40 entrevistas y la reconstrucción en 3D del puesto fronterizo de Barrio Chino. Un superviviente y agentes marroquíes grabados mientras arrastraban a las víctimas apuntan que hubo al menos un muerto en suelo español

Editorial de El Periódico de España (1-12-22): Marlaska y el sistema  Lejos de disiparse, arrecian las dudas sobre la versión que el titular de Interior ofrece del drama vivido en junio durante el asalto a la valla de Melilla (…) Es evidente que las fronteras europeas no pueden estar incontroladas, pero también resulta cuestionable desde el punto de vista humanitario una insuficiente política de ayuda al desarrollo que dé oportunidades de prosperar a la población del continente africano, evitando así la vía obligada de la emigración. Hay que ordenar los flujos, combatir el tráfico de personas e impedir las muertes masivas en el Mediterráneo. El caso Marlaska es el recordatorio de una gran sinrazón. Sea cual sea la suerte final del ministro, es apremiante que Bruselas considere la cuestión migratoria como uno de los problemas más sangrantes y urgentes que debe afrontar.

Neus TOMÀS a elDiario.es (1-12-22): Marlaska y los derechos humanos  El ministro del Interior se define como “progresista” pero su gestión tanto en la Audiencia Nacional como en el CGPJ y ahora en el Gobierno ha ido muchas veces en sentido contrario (…) Mirar si hubo muertos en territorio español es importante, entre otras cosas porque merecemos conocer la verdad. Pero convendría no caer en la lógica administrativa de las fronteras que lleva a pensar que una muerte importa más si se ha producido unos metros más aquí o allá. Sobre todo cuando Europa paga a un régimen como el marroquí, precisamente para que los muertos se produzcan en su territorio y no molesten aquí.
El fondo de la cuestión es que hemos renunciado a un control de fronteras respetuoso con los derechos humanos, cuando nadie podría imaginar hacerlo en la seguridad pública o en el ámbito penitenciario. Pero precisamente por esta renuncia se subcontrata para la gestión de las fronteras, en toda Europa, a estados que no aplican derechos, algo que las democracias no deberían permitirse.

Evolució de fons de la dreta espanyola

Ignacio SÁNCHEZ-CUENCA a El País (29-11-22): Ciclos conservadores La cuestión territorial ha provocado un desplazamiento hacia posiciones más cerradas de parte de la generación de la Transición en un movimiento que ya se ha repetido varias veces en la historia de España (…) En el caso de la generación de la Transición, creo que lo que ha propiciado el desplazamiento hacia el conservadurismo ha sido fundamentalmente la cuestión territorial o nacional. Si hay algún debate que en España despierta las peores reacciones, es el territorial. Así, son numerosas las personas que en un momento de su vida han tenido una especie de clickinterno que les lleva a replantearse sus convicciones originales a propósito de este asunto. Terminan abandonando toda ilusión de integración entre territorios y naciones diversas y concluyen que el problema es que hemos sido demasiado comprensivos y generosos, que esto solo se arregla actuando resolutivamente, sin contemplaciones, estableciendo una confrontación definitiva y total con quienes reclaman reconocimiento nacional, protección de su lengua, transferencias autonómicas y todo lo demás. El diagnóstico viene a ser que cedimos demasiado en la fase constituyente, que fue un error no haber plantado cara desde el principio a las reivindicaciones territoriales. Lo que aparece como desencadenante de muchas de las evoluciones conservadoras a las que me he referido antes es justamente esa especie de hartazgo, de “hasta aquí hemos llegado”, que obliga a cortar con todos los demás principios que acompañaban a la actitud integradora hacia los nacionalismos. De manera parecida a como los doceañistas que se volvieron moderados no aprovecharon el potencial que tenía su propia obra, la Constitución de 1812, buena parte de las élites de la Transición también han abandonado algunas de las potencialidades que encierra la Constitución de 1978 y, más en general, el periodo político en que esta se encuadra. En cierto sentido, y teniendo en cuenta las limitaciones del momento, la política fue, durante aquellos años, más inclusiva y eficaz que lo que ha sido después. Se hicieron cosas (desde la operación Tarradellas hasta la negociación con ETA político-militar) que hoy resultarían absolutamente inconcebibles. Las élites de entonces tenían una actitud más aventurera y exploratoria. El desengaño y el conservadurismo posteriores han hecho el sistema más cerrado y también más sofocante.

Antonio RIVERA a El País (1-12-22): República federal laica  Nuestras derechas tienden a ser demasiado conservadoras y su visión de una España unitaria y esencialista las lleva a una concepción estática, inmutable y jerárquica de un cuerpo político plural (…) Nuestras derechas deberían hacer un esfuerzo de aggiornamento e incorporar otras posibilidades a su agenda, aunque a medio plazo no figuren entre sus elecciones favoritas. Nadie les obliga a ser republicanas, federalistas (o, al menos, federalizantes) y seculares, y ni tampoco liberales de convicción, pero el país y la política ganarían mucho si, al menos, contemplaran todo esto como posibilidad y no como clavo ardiendo para situaciones extremas.

MADRID, LA NOVA MIAMI

Sandra LÓPEZ LETÓN a “Negocios” de El País (27-11-22): Madrid, la nueva Miami: así se han hecho con la capital los ricos latinoamericanos  La ciudad está de moda y llega mucha inversión, pero se eleva el riesgo de gentrificación en los barrios y los precios se disparan (…) Las razones por las que Madrid se ha convertido en una capital no oficial de Latinoamérica son diversas: seguridad personal y jurídica, fiscalidad favorable y estabilidad política y económica. También, calidad de vida, ocio, oferta gastronómica y cultural, clima y vuelos directos de Madrid a Ciudad de México, Caracas o Lima, así como a EE UU y el resto de Europa. Se añade la facilidad para obtener la residencia (en 2020 se concedieron 32 Golden Visa a inversores latinos; en 2021 fueron 41, según el Ministerio de Exteriores). Y, sobre todo, precios más asequibles que en Miami. “La vivienda se ha multiplicado por tres o por cuatro en los últimos cinco años”, dice Julio Veloso, socio de Broseta Abogados, con presencia en varios países latinos. “Miami es más caro que Madrid desde cualquier punto de vista y, según el último informe del banco HSBC, los expatriados sitúan a España en el quinto mejor lugar del mundo”, explica Morales. A esto se une la lengua. “Si dos países comparten idioma, las relaciones de inversión se pueden multiplicar por siete”, según Blanco. Y los lazos históricos y culturales. “Uno de cada cuatro madrileños tiene vínculos directos con América Latina”, de acuerdo con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura. El Gobierno de la Comunidad de Madrid incentiva activamente el título de la Miami de Europa, sobre todo con la bandera de ser “una economía libre y abierta con la menor presión fiscal de España”. Sin embargo, el nuevo impuesto de solidaridad que prepara el Gobierno para las grandes fortunas será un buen termómetro para ver si la inversión se frena. “Es percibido como una barrera muy importante y algunos residentes están pensando en dejar el país”, según Joaquín Giráldez, de Broseta Abogados. Disiente Morales: “La seguridad jurídica y personal es mucho más valorada” (…)

ECONOMIA ESPANYOLA

Raymond TORRES a “Negocios” de El País (27-11-22): El coste de la vida  La reducción de los costes importados es un alivio, pero la desescalada del IPC será lenta (…) En todo caso, la inflación subyacente (sin alimentos frescos ni energía) se mantiene en niveles elevados sin que de momento se aprecien señales claras de retroceso. Además, el brote inflacionario se ha amplificado: la mitad de los precios que componen el IPC crecen a un ritmo superior al 6%, y solo uno de cada cinco lo hace por debajo del objetivo del BCE del 2%. Con todo, la inflación importada y de costes energéticos está dando un respiro transitorio que sin duda se percibirá en los datos de IPC de los próximos meses. Pero la desescalada de los precios internos, es decir, de la inflación subyacente, será mucho más lenta. Por tanto, es probable que el BCE se mantenga en guardia durante un tiempo prolongado, y que proceda al menos a dos rondas adicionales de subidas de tipos de interés. Veremos cómo reacciona la economía al ajuste. De momento las previsiones de los principales organismos internacionales apuntan a un impacto relativamente asumible y concentrado en el tiempo. Mirando más allá, el mantenimiento de precios altos, además de volátiles, nos aboca a importantes cambios del modelo productivo.

Manuel HIDALGO a vozpópuli (28-11-22): Punto de inflexión  [9] Durante este otoño se han experimentado movimientos que nos llevan a considerar una re-evaluación de la desaceleración y su supuesta profundidad … No impide que sigamos hablando de los próximos meses desde una perspectiva relativamente pesimista, pero sí nos lleva a creer, hoy, que el futuro cercano no será tan negativo como se vaticinaba … La principal consecuencia es una moderación esperada de precios a medio plazo (que parece atisbarse en España y Estados Unidos) así como una compensación parcial del ajuste productivo debido a la subida anterior (…) durante este otoño se han experimentado movimientos que nos llevan a considerar una re-evaluación de la desaceleración y su supuesta profundidad. Sin embargo, como adelanté, no debemos echar a volar nuestro optimismo, pues algunas cuestiones permanecen aún en el terreno del elevado riesgo.
Por un lado, la inflación se modera, pero es cierto que mucho más en España que en Europa. Esto nos debe llevar a pensar que nada está ganado y que el esfuerzo para normalizarla no debe cejar. Ante esto preocupa cada vez más que entremos en terreno de dominancia fiscal. Esto quiere decir que la lucha contra la inflación por parte de los bancos centrales puede verse debilitada, si no contrarrestada, por el enorme esfuerzo que algunos países llevan a cabo para mitigar los efectos de las subidas de precios. La expansión del gasto público tiene efectos contrarios sobre la evolución de precios comparado con una política monetaria contractiva. Si la primera se impone a la segunda, la inflación terminará siendo permanente si las expectativas terminaran de desanclarse. El riesgo es cada vez mayor cuanto más dure la inflación elevada.
En definitiva, debemos congratularnos de la mejor marcha de la economía en este tercer trimestre, pero a su vez preocuparnos de si este punto de inflexión no es más que el mero retraso de un ajuste rápido y, quizá, necesario.

Carlos SÁNCHEZ a El Confidencial (27-11-22): La desigualdad avanza: las rentas altas cobran ya 11,5 veces más que el sueldo medio  No se trata de un fenómeno nuevo. Lo que muestran los datos de Hacienda es que la polarización de los salarios continúa creciendo. El colectivo con ingresos más elevados, ya percibe 11,5 veces el salario medio

José Luis ARANDA a El País (29-11-22): La inflación se modera por cuarto mes consecutivo y se sitúa en el 6,8% en noviembre La electricidad y los carburantes marcan la progresiva relajación del IPC, según el dato adelantado para el undécimo mes

POLÍTICA CATALANA

Jordi MERCADER a Crónica Global (1-12-22): Las vías muertas y el nuevo modelo catalán  (…) La transformación de unas elecciones autonómicas en elecciones plebiscitarias no tiene recorrido político (ni menos jurídico) frente a unos estados que disponen de argumentos jurídicos avalados por sus respectivas cortes supremas sobre la inexistencia de ningún derecho de autodeterminación gestionable por instituciones autonómicas. El plebiscito da para una campaña de propaganda emocional, pero siempre se vuelve al punto de partida.
El giro táctico de los independentistas escoceses, hasta hace bien poco envidiados por la supuesta solvencia de su hoja de ruta, coincide con el resurgir en algunos círculos soberanistas catalanes de la tesis del plebiscito sustentado en unas autonómicas como motor inapelable de una declaración de independencia unilateral. Son los círculos que preparan una nueva conferencia nacional para el Estado propio, más bien dos conferencias con el mismo enunciado, por ahora, pues la ANC impulsa una y el Moviment per la Independència, otra (…)

Isabel GARCIA PAGAN a La Vanguardia (26-11-22): Sánchez y el colaborador necesario de ERC  El PSC quiere que se vea su influencia en el presupuesto: el pacto incluirá la foto (…) Pedro Sánchez se ha garantizado agotar la legislatura en 2023 y ve apuntalada su imagen de pacificador de Catalunya. El mérito es propio, embridando a todo el partido, con ERC de colaborador necesario y cobeneficiario pese a las desconfianzas con las que arrancó la legislatura. Tras dos años de amenazas baldías, los republicanos han encontrado en la contención su refugio más placentero. Hubo silencio durante la negociación previa al registro de la proposición para reformar el Código Penal. Silencio para evitar relacionar la eliminación del delito de sedición con su voto más que previsto a los presupuestos. Y silencio de Rufián en el hemiciclo sobre la aspiración de reformar el delito de malversación, que beneficiaría a decenas de altos cargos del 2017 con Josep Maria Jové y Lluís Salvadó esperando ya juicio. Las condiciones de la negociación y las renuncias compensan a los republicanos en sus encuestas frente a la hoja de ruta de confrontación a la que se aferra Junts con la figura de Carles Puigdemont. La supresión de la sedición pesó más que el malestar por la referencia a la intimidación en la definición del nuevo delito de desórdenes públicos agravados y por la ampliación de la pena mínima de uno a tres años. Ahí tendrán a Òmnium enfrente, huyendo de populismos y los ataques al Govern que propina la ANC, pero arropados por organizaciones pro derechos humanos (…)

Entrevista a Salvador ILLA a elDiario.es (27-11-22): “Estoy dispuesto a que Catalunya no pague los platos rotos de este Govern fallido”… El líder del PSC asegura que los posibles acuerdos con ERC no pasan por intercambios de cromos entre el Congreso y el Parlament a la vez que avisa de que su partido está dispuesto a presentar una enmienda a la totalidad a los presupuestos de la Generalitat … “Queremos construir la alternativa a un Govern fallido y colapsado, lo que no impide llegar a acuerdos” … “Si el Govern lleva los presupuestos al Parlament sin negociarlos, votaremos en contra y los devolveremos al Ejecutivo” … “Si hay cambios en el delito de malversación se ha de ser muy preciso. Y otra cosa, cualquier cambio debe tener mayoría en el Congreso” … “El conseller de Interior es el conseller de la CUP” … “La responsabilidad de cómo está Barcelona tiene un nombre y es el de Ada Colau” … “La comisaría de Vía Laietana está en un punto de la ciudad donde es necesaria su presencia”

Nacho ALARCÓN a El Confidencial (26-11-22): La vista de Puigdemont vuelve a sembrar las dudas sobre su acceso a la Eurocámara  El abogado del Parlamento Europeo admite que el expresidente de Cataluña accedió a su escaño “probablemente de forma ilegal”, volviendo a las incógnitas sobre su ingreso

Màrius CAROL a La Vanguardia (27-11-22): El epílogo del ‘procés’ Puigdemont se juega el volver a una sola carta: que le dé la razón la justicia europea (…) No es fácil entender las derivas de JxCat en los últimos tiempos, tras perder la hegemonía en el universo soberanista. De todos modos, Turull añadió que están trabajando en la vuelta en libertad del expresidente de la Generalitat, sin que tenga que ingresar en la cárcel. De hecho, en Waterloo piensan que si el Tribunal General de la UE da la razón a Puigdemont, este estaría dispuesto a asumir el riesgo que significa volver, porque argumenta que la inmunidad no puede ser solo para 26 de los 27 países de la UE. Sería un órdago a las tesis del Supremo y del propio magistrado Pablo Llarena, que cree que podría ordenarse su detención igualmente si pisara España.
Puigdemont quiere ganar la ba¬talla al Estado español y aparecer como un héroe ante el independentismo. La resolución del tribunal se producirá en pleno debate sobre la eliminación de la sedición, que podría facilitar su situación, lo que no le eximiría al menos de tener que presentarse ante la justicia. El epílogo del procés aún puede deparar sorpresas. Es el cuento de nunca acabar.

Francesc VALLS a El País (27-11-22): Corrupción pospujolista  Cuando los padres de los autodenominados hijos del 1-O aplicaban políticas de austeridad, la Generalitat y algunas administraciones trabajaban como una suerte de fábrica de moneda y timbre convergente (…) Por mucho que se esfuercen en presentarse sin mácula, la corrupción del viejo mundo convergente persigue a sus herederos soberanistas. El PDeCAT y Junts per Catalunya se ven en mayor o menor medida salpicados por ese pasado común que buena parte de ellos compartieron en la Convergència Democràtica (CDC) de Jordi Pujol y Artur Mas. Como en tantos casos, también en el del 3%, la gran mayoría de los sacrificados son personal de la sala de máquinas. Algunos muy cualificados. El agua, sin embargo, no suele mojar los tobillos a los viajeros de primera clase, que tienen prioridad y más fácil acceso a los botes salvavidas. En este país estamos condenados a no saber quién era el señor X de los GAL o el M. Rajoy que aparece en los papeles de Bárcenas. La misma regla es aplicable a un Artur Mas que no estaba al corriente de las maquinaciones para financiar al partido que dirigía, o a un Jordi Pujol que desconocía las hazañas financieras de sus hijos, amparadas por la generosa sombra de su poder (…)

CAMBÓ/PUJOL

Jordi AMAT al “Quadern” de El País (27-11-22): Francesc Cambó i Jordi Pujol davant del mirall   [10] Un va voler ser com un príncep del Renaixement; l’altre, un Moisès amb màscara de menestral. Dues novetats permeten traçar-ne vides paral·leles … En una tradició política al·lèrgica al poder, inevitablement van generar fascinació i controvèrsia … Borja de Riquer remata amb contundència la seva biografia sobre el gran burgès català: va fracassar … La sèrie de Trueba és la primera aproximació a Pujol que incorpora les derivades del seu cas (…) Entre el triomf i el fracàs.“Molts dels clixés que de vostè s’han fet, i circulen, seran esmicolats per obra d’aquestes belles pàgines”. Cambó era a Buenos Aires i enviava capítols de les memòries i dels seus dietaris a Barcelona. Al despatx de Via Laietana el seu col·laborador Joan Baptista Solervicens —notable humanista— estava entusiasmat. “Hi haurà sorpreses entre molts dels qui es creuen conèixer-lo”. Carta inèdita del 8 de juliol de 1946. A Cambó li queda menys d’un any de vida. Aquells dos llibres, revisats per un comitè de lectura de cambonians, trigaran trenta anys a poder-se llegir. Quan es publiquin passaran amb més pena que glòria, malgrat que les Meditacions són una gran obra de l’assaig català del segle XX. Eren els primers vuitanta. Ha passat tres quarts del mateix amb el Cambó de Pla. El tòpic del plutòcrata seguia instal·lat. Aleshores el de Pujol dels anys de Banca Catalana començava a superar-se. Des de la Transició actuava i volia ser percebut com un home del nou estat, i així era reconegut. El 1997 aquest Jordi Pujol en plenitud, va publicar a La Vanguardia un article titulat “El Cambó que influyó en mí” per commemorar els quaranta anys de la mort de Cambó a l’Argentina. Era una síntesi biogràfica i una lectura política que es complementava amb un parell de notes personals. Una era sobre la mort de Cambó, encavallada en el temps amb l’inici de la politització de Pujol mateix. 6 de maig de 1947. Han passat només deu dies des de les Festes de l’Entronització. “Todavía hoy recuerdo cómo me impresionó el recordatorio de la misa en su memoria que se celebró en la Iglesia de Pompeia y en la cual figuraba una significativa cita bíblica: “Él dilató la gloria de su pueblo”. Llibre dels Macabeus, III, 3. Ho sé perquè el recordatori del funeral barceloní apareix fotografiat a la colossal recerca biogràfica de Riquer. Francesc Cambó i Jordi Pujol es contemplen en la penombra al saló dels miralls. Voldrien veure’s com la imatge del versicle bíblic. No seria tan nítida com anhelaren, per la vanitat i la culpa, però es reconeixerien com van voler ser: un príncep del Renaixement cosmopolita, un Moisès que interpretava el paper de menestral. Es veu el triomf, el fracàs, la boira de les ombres.

BARCELONA

Manuel de SOLÀ-MORALES a política&prosa nº 50 (desembre 2022): L’Eixample: rigidesa i flexibilitat  [11] CONFERÈNCIA DE MANUEL DE SOLÀ-MORALES AL SALÓ DE CENT (2009) … Per a l’urbanista, el 22@ ha estat possible gràcies al «suport neutral» de la quadrícula de Cerdà … Avui ens agrada el traçat de Cerdà per aquesta llibertat tan moderna d’utilitzar el mòdul com a base de moltes excepcions … L’Eixample és l’experiment paradigmàtic del debat flexibilitat–rigidesa. Com més ferm el suport, més flexible el resultat
… És una idea de ciutat, de convivència, d’esforç i de respecte, la que la trama de suport de l’Eixample garanteix (…) Barcelona, avui, ha de plantejar-se un cop més el salt endavant. Un salt seriós cap a la idea de metròpolis, que és més un salt mental que no pas físic, prenent lliçons de la valentia de Cerdà. Però no per multiplicar l’Eixample, no per quadricular tot el territori, com alguns han cregut, ni per pensar que les autopistes són com carrers, o els ferrocarrils són com rieres. Estendre el pensament de Cerdà no és extrapolar la quadrícula per tot arreu, ni fer un eixample gegant més ample, més lluny o més tou.
Com Cerdà, sí, cal sumar una idea amb un suport. Una idea que ha de ser una suma d’accions. Una idea metropolitana que difícilment pot sortir de la simple coordinació, sinó que s’ha d’aconseguir per integració a un programa col·lectiu. Col·lectiu i selectiu. Fer metròpolis és una idea integradora que implica prioritats, jerarquia d’intencions, desequilibris. Perquè és la integració conjunta la que reparteix els beneficis. El sentit de la metròpolis és justament afrontar un salt d’escala, no per federació «horitzontal», sinó per integració en una major interdependència i complexitat (…)

PENSAMENT

Juan CRUZ a El Periódico de España (26-11-22): Enzensberger, enciclopedista del siglo XX… y del XXI (…) Enzensberguer era un ser humano extraordinario, ligero de equipaje siempre, ligero como el aire como poeta, esencial como un intelectual de su tiempo, en el que no cabían bromas sino compromiso. Aun así, Enzensberger escribió libros muy acerados, llenos de humor, y eso fue así hasta el final de los tiempos. En enero de 2022, hace nada, apareció en Babelia de El País, donde este periodista trabajaba aun, una reseña que hice de unos de esos libros que tenían navaja dentro. En Un puñado de anécdotas (publicado como casi todos los suyos por Anagrama), decía uno mismo en el frontis de esa recensión: “debería leerse con campanillas, en las librerías y en los suplementos, para que el lector sepa que perdérselo sería algo así como un fracaso personal”. Ese volumen breve y acuciante reseñaba cómo fue aquel niño viendo desplegarse ante él la raíz de un mal, el nazismo, que no sólo acabó con Alemania, sino que contaminó, tristemente, a un país como el nuestro. Él escribía esa autobiografía con el rigor de la historia y con el distanciamiento (brechtiano) de la tercera persona. No se escondía, pues se llamaba M su personaje, y representaba, en esa escenografía de sus primeros años raros, “la miseria que luego sería un montón de escombros sobre los que sonaron las músicas triunfales de los americanos que se hicieron cargo de que, sobre ese detritus, se fabricara la Alemania que luego hemos conocido” (fin de la autocita, disculpen).  Terminaba así el que sería, al menos entre nosotros, su libro final: “Cuando él escribe sobre sí mismo,/ escribe sobre otro./ En lo que escribe/ él se esfumó”. Como un Cesare Pavese alemán y contemporáneo, escribió esa memoria como si se despidiera de un país que vivió la angustia y el dolor y la hizo padecer a otros, y que en él tuvo la amargura y la sabiduría de la autocrítica (…)

Miguel OTERO a El Confidencial (26-11-22): Un nuevo contrato social para la creciente economía digital Es importante que el marco legislativo y regulatorio de la economía digital cuente con altas dosis de legitimidad … Las sociedades que tengan estados ágiles, inteligentes y eficientes serán las que prosperen en la nueva era … La cooperación público-privada y también la privada-privada tienen que ser la base del nuevo contrato social

Esteban HERNÁNDEZ a El Confidencial (27-11-22): Los que deciden el futuro: hay algo sobre la economía que no queremos afrontar… La contaminación de las decisiones de los bancos centrales por la política es visto como catastrófico. Sin embargo, esas creencias esconden mucha ineficiencia debajo de sus alfombras mentales … La enorme cantidad de capital que los bancos centrales introdujeron en la economía no generó ventajas, sino problemas mayores …. En la economía, parece que el piloto es el único, ya que tiene conocimiento técnico, que está legitimado para decidir el lugar de destino (…) El hecho de que instituciones como los bancos centrales hayan constituido una esfera autónoma, que circula por fuera de los procesos de decisión comunes, genera problemas con cierta frecuencia. Sabemos que los dirigentes políticos pueden ser expulsados del poder gracias a las elecciones, pero no lo que sucede cuando los banqueros centrales y sus equipos se equivocan. ¿Qué ocurre cuando toman medidas perjudiciales para esa salud económica a la que tanto invocan? ¿Cuáles son los controles públicos a los que se someten? ¿Cuál es su responsabilidad y cómo la pagan? (…) No podemos seguir con una concepción del BCE que se mantiene en el único objetivo de combatir la inflación, a menudo con medidas ortodoxas que pueden empeorar la crisis de manera innecesaria. No necesitamos un BCE que continúe fijado en sus obsesiones, en lugar de pensar de manera estratégica y tratar de impulsar la economía de la eurozona de una forma poderosa. No podemos seguir decidiendo buena parte de las opciones económicas de un territorio a través de la endogamia burocrática de unos expertos que han perdido de vista la realidad de los tiempos y que permanecen en una burbuja. La iniciativa y la fortaleza europeas pasan también por otra concepción de la economía para estos tiempos complicados que vienen, con reajustes geopolíticos notables y con la desglobalización en marcha. El BCE debería jugar un papel en ese futuro. Y para eso, necesitamos política. Porque la economía es, en primer lugar, economía política y no una forma de religión. Es así siempre, pero ahora más que nunca.

Toni ROLDÁN a El Confidencial (25-11-22): Contra el negacionismo económico  La economía es una ciencia, y por eso se han desmontado muchos mitos, malas políticas y teorías. Pero el debate público y los partidos políticos parecen impermeables a ese progreso … El debate público y, en particular, los partidos políticos parecen impermeables a ese progreso … Hay diferentes gradaciones de negacionistas. En el extremo están los terraplanistas económicos que quieren salir de Europa

Quinn SLOBODIAN a Le Grand Continent (24-11-22): Pensar la salida del globalismo   [12] Schmitt y Polanyi: las trayectorias de dos pensadores del siglo XX se cruzan de forma inesperada en la metáfora de un golem amenazante, que se solidifica después de la guerra. Para escapar de él, una nueva geografía política trata de surgir en torno a una pregunta siempre de actualidad: ¿cómo domar el imperio? … A mediados del siglo XX, dos pensadores de orígenes políticos muy diferentes encontraron su camino hacia una geografía política alternativa -ni global, ni nacional- … Aunque utilizan la metáfora del golem de forma diferente, su geografía política se encuentra, curiosamente, en un lugar muy similar al final de la Segunda Guerra Mundial. Ambos temen el universalismo de Estados Unidos como portador de este espíritu de golem … Tanto en el colonialismo como en el cercamiento, Polanyi vio un proceso de desmontaje y remontaje, una especie de tecnocirugía … El golem de la lógica de la mercantilización y su grotesca hipertrofia fue el objeto de un compromiso frustrado de toda la vida para Polanyi. ¿En qué momento uno se vuelve demasiado grande? ¿Cuáles eran los límites del mercado? … Al principio de la guerra, Polanyi todavía era un globalista convencido … En la región autárquica -el imperio domesticado- Polanyi encontró una utopía que estaba dispuesto a defender; era una utopía que se podía hacer aterrizar … ¿Cómo se puede estar en desacuerdo a su vez con Polanyi y Schmitt sin caer en la presión del capitalismo universal estadounidense?

Entrevista a Dani RODRIK a Le Grand Continent (26-11-22): El surgimiento del paradigma productivista, una conversación con Dani Rodrik  [13] Para el economista de Harvard, la era de la hiperglobalización está desapareciendo: los imperativos de seguridad nacional ya han empezado a dictar las nuevas reglas económicas mundiales. Creyendo que perseguimos los mismos objetivos, cultivamos líneas de confrontación -como demuestra la abierta estos días entre Bruselas y Washington-. ¿Cómo podemos evitar que el nuevo paradigma sea peor que el anterior? … Desde la crisis financiera, China se ha replegado considerablemente en el ámbito del comercio y, en cierta medida, esto también ha ocurrido en India más recientemente … Por supuesto, necesitamos la protección social y la gestión macroeconómica, pero también tenemos que garantizar que la gente tenga acceso a empleos de calidad … Invertir en la fabricación avanzada con gran intensidad de capital y de competencias es probablemente, e incluso, la forma menos eficiente de crear puestos de trabajo de calidad … Debemos entender que tenemos una influencia muy limitada sobre lo que sucede y sucederá en China … Creo que las quejas europeas contra Estados Unidos reflejan cierta miopía. Si las normas estadounidenses que implican una fuerte inversión en tecnología verde dan resultado, en términos de frenar el calentamiento global, Europa también se beneficiará … Europa carece de un pensamiento coherente sobre lo que se necesita para crear una economía que sea a la vez productiva e integradora y para transformar el panorama del empleo productivo para los trabajadores que se han quedado atrás

Jan-Werner MUELLER a International Politics and Society (28-11-22): What Makes a Fascist?  [14] One of the least-understood lessons of Mussolini’s rise is the need to watch the conduct of traditional elites. A shift to fascism could happen fast … What has distinguished fascists historically has been their glorification of violent struggle and martial valour … Mussolini practiced what today is often described as ‘autocratic legalism.’ He followed the letter of the law while violating its spirit (…) It is a failure of political judgment to conflate today’s far right and fascism. But it is imperative to watch closely how the far right develops over time. A shift to fascism – represented by open commitments to authoritarianism and the glorification of violence – could happen fast, but it might also happen quite slowly. In any case, the conduct of traditional elites is a key factor to watch. That is one of the least-understood lessons of the rise of Mussolini’s fascism in twentieth-century Italy.

Stéphane MADELRIEUX a La vie des idées (29-11-22): Richard Rorty multipragmatiste [15] Rorty a fait de la conversation un genre philosophique à part entière, qui l’a poussé à refuser toutes les distinctions stériles à ses yeux : entre l’analytique et le continental, entre les Lumières et la postmodernité, entre la philosophie et la littérature … Reconnaître la contingence de sa propre pratique philosophique, et envisager, voire imaginer des manières alternatives de faire, est à ses yeux la condition du progrès philosophique (…) Malgré les indéniables réussites que Rorty reconnaît à cette « gauche culturelle » des campus américains dans la diminution de certaines souffrances sociales et l’élargissement du sens de la solidarité envers les femmes, les gays, les personnes racisées, il souligne le sombre bilan, durant ces mêmes années, de l’accroissement des inégalités économiques aux États-Unis, de l’augmentation de l’insécurité économique en raison de la globalisation, du renforcement du pouvoir national et international d’une « sur-classe » riche et éduquée formant une élite cosmopolite, et de l’incapacité de cette gauche culturelle à parler aux pauvres (notamment blancs, hétérosexuels, sans éducation).
Il prophétise ainsi en 1997 :
“syndiqués et ouvriers non-qualifiés et non-syndiqués vont tôt ou tard se rendre compte que leur gouvernement ne cherche même pas à empêcher les salaires de dégringoler ni les emplois d’être décentralisés à l’étranger. À peu près en même temps, ils prendront conscience que les employés de bureau embourgeoisés – qui ont, eux aussi, terriblement peur de compressions de personnel – n’ont pas l’intention de payer des impôts destinés à financer une aide sociale quelconque. Quand les choses en seront là, quelque chose cassera. L’électorat des quartiers populaires conclura que le système a échoué et commencera à chercher un homme fort à élire : quelqu’un prêt à leur promettre que, s’il l’emporte, les bureaucrates assis, les avocats escrocs, les courtiers en bourse surpayés, et les professeurs postmodernistes cesseront de faire la loi (…) Ce qui risque fort de se produire est que les bénéfices obtenus au cours des quarante dernières années par les Afro-américains et les Hispano-américains comme par les homosexuels soient balayés. Les plaisanteries désobligeantes sur les femmes reviendront à la mode. Les mots « négro » et « youpin » s’entendront à nouveau sur le lieu de travail. Tout le sadisme que la gauche universitaire a cherché à rendre inacceptable auprès de ses étudiants refluera comme un raz-de-marée. Tout le ressentiment qu’éprouvèrent les Américains peu éduqués à voir leur comportement dicté par des diplômés d’université trouvera un exécutoire”.
Cet homme fort, concluait-il, « sera une catastrophe pour le pays et pour le monde » (Rorty, L’Amérique : un projet inachevé, p. 90-91).
On a dit de Rorty qu’il était relativiste, quand il faisait de la curiosité la plus grande des vertus intellectuelles ; qu’il était postmoderne, quand il était moderniste ; que son discours sur la vérité a favorisé l’accession de Donald Trump au pouvoir, quand il a cherché à alerter la gauche américaine sur sa possibilité vingt ans avant son élection. Ce ne sont pas les moindres paradoxes pour un philosophe de la conversation qui a eu du mal à se faire entendre.

LLIBRES

Carles RAMIÓ. La universitat, a la cruïlla. Universitat Pompeu Fabra. Barcelona, 2022. Entrevista a Carles RAMIÓ a La Vanguardia (30-11-22): “Amazon o Meta competiran amb la universitat”… El catedràtic de Ciències Polítiques, Carles Ramió, autor d’un assaig sobre la universitat creu que el model actual d’universitat està abocat al fracàs … “Al primer curs hi hauria d’haver els millors docents, per evitar l’abandonament” …“Les normes les imposen els de ciències i impedeixen que els artístics entrin”

Florian LOUIS a Le Grand Continent (30-11-22): 10 libros para leer sobre Jiang Zemin

– Bruce Gilley, Tiger on the Brink. Jiang Zemin and China’s New Elite, University of California Press, 1998
– David Shambaugh, China’s Leaders. From Mao to Now, Polity, 2021
– Joseph Fewsmith, China since Tiananmen. From Deng Xiaoping to Hu Jintao, Cambridge University Press, 2008
– Robert Lawrence Kuhn, The Man Who Changed China : The Life and Legacy of Jiang Zemin, Crown 2005 (biografía autorizada)
– Robert L. Suettinger, Beyond Tiananmen. The Politics of U.S.-China Relations (1989-2000), Brookings Institution Press, 2003
– Willy Wo-Lap Lam, The Era of Jiang Zemin, Prentice Hall, 1999
– Hung-mao Tien, Yun-Han Chu, China under Jiang Zemin, Lynne Rienner Publisher, 2000
– Henri Eyraud, Chine, la réforme autoritaire : Jiang Zemin et Zhu Rongji, Bleu de Chine, 2001
– Marie-Claire Bergère, Chine. Le nouveau capitalisme d’État, Fayard, 2013
– Frank Dikötter, China After Mao : The Rise of a Superpower, Bloomsbury Publishing 2022